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¿ROBIN HOOD O PIRATAS COMERCIALES?

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A pesar de ofrecer cine comercial, los bancos ilegales cuentan con asiduos clientes; mientras, las videotecas estatales, con todo un espectro de valores artísticos no logran captar del todo la preferencia de los cinéfilos.

YESEL GALBÁN MORENO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Cuando Liz llegó a su casa enfrentó nuevamente la retrospectiva filmográfica de la televisión, por lo que decidió acudir a una de las salas de cine de la capital. Pero allí la propuesta tampoco alimentó su "hambre cinéfila". Entre los desoladores monólogos y la hiperbolización de la historia, en su opinión muy de moda en las últimas producciones cinematográficas, no pudo contenerse y abandonó el local. No le quedó otra opción que alquilar el filme en el banco de películas de su vecino, ya que las ofertas de la videoteca no eran de su agrado.

Los bancos ilegales particulares proliferaron con la entrada masiva de los videos VHS. El Instituto Cubano de Arte e Industrias Cinematográficas (ICAIC) creó las videotecas estatales ante toda la avalancha de producciones comerciales, una opción cultural que, lejos de promover baja calidad artística, tiene como objetivo principal responder a las demandas de los usuarios a partir de ofertas estéticas.

A pesar de solucionar a medias la problemática ya generalizada del poco entretenimiento, los susodichos "bancos" están registrados como instancias particulares ilícitas. Más allá de la comercialización de la imagen, influencian ideológicamente en nuestra sociedad. Los mensajes registrados en casi toda su cinematografía están desligados de nuestro acontecer diario.

Con el advenimiento de las nuevas tecnologías no resulta difícil acceder a lo último en producción de cine y, además, para nadie es un secreto que estos bancos ocupan un espacio dentro de las opciones recreativas de la mayoría de los cubanos.

Celeridad, divino tesoro

Frank Padrón, especialista en cine, opina que la población asiste más a los bancos particulares que a las videotecas por las preferencias y la celeridad en la actualización de las películas, pues generalmente, en ellos están los últimos títulos y los géneros más solicitados.

"Llego los fines de semana y lo primero que hago es ir al banco más cercano, allí encuentro los títulos de estreno, sobre todo los de acción, y puedo disfrutar de series, novelas y shows, que en ninguna videoteca encontraré", comenta Patricia Morales, joven preuniversitaria.

Sin embargo, Roberto Prieto, cliente de la videoteca del City Hall, ubicada en Plaza de la Revolución, prefiere esta otra opción porque es más segura y económica, pues el alquiler solo cuesta dos pesos en moneda nacional, aunque no deja de considerar que las propuestas no satisfacen sus demandas.

La directora del Centro Provincial del Cine de Ciudad de la Habana, Danay Moros, reconoce que aunque la carencia de casetes es la limitación fundamental para responder a las solicitudes de los usuarios, el ICAIC necesita aumentar la actualización de los últimos estrenos: "Además, para  responder con efectividad podemos ofertar otros materiales sin necesidad de incluir producciones vanas. Realmente las novelas y los shows son muy pedidos".

Según Benigno Iglesias, vicepresidente de Programación del ICAIC, las videotecas tienen que disponer de grandes cantidades de casetes para mantener un servicio relativamente satisfactorio, con los cuales no cuentan: "Necesitamos no menos de 5 mil cintas anuales para distribuir cinco copias a la semana. Solo disponemos de aproximadamente la mitad, y en ocasiones ni siquiera eso".

La pregunta que todos hacen es si el objetivo de educar debe hacer olvidar otras preferencias que pueden no estar en la línea estricta del aprendizaje pero que, por lo general, contribuyen a amenizar la vida.

Mercados "destópicos"

Mientras que a la Videoteca del Cine Actualidades del  municipio Habana Vieja  solo acuden 123 usuarios, en uno de los bancos particulares del  mismo vecindario, R.P, el propietario, comentó que cuenta con 580 clientes. En similar situación está la del cine XI Festival, en Alamar, con 124 inscriptos que se contraponen a la cifra de 440 clientes del banco particular más cercano.

"En mi casa tengo 529 películas, las cuales renuevo periódicamente. Alquiladas casi siempre tengo un promedio de 340, y las otras las mantengo en circulación con los mensajeros, por si aparecen otros clientes", comentó el propietario R.P

Según S.R, otro de los dueños, los géneros más solicitados por los usuarios son los de acción, sobre todo las norteamericanas: "Las películas más buscadas son las de estreno mundial, aunque hay otras ya viejas que no han pasado de moda".

El responsable de la videoteca del City Hall coincidió con sus colegas en que los títulos enviados por el ICAIC no son suficientes, y que existen demandas de otras categorías cinematográficas no encontradas allí.  

Benigno Iglesias aclaró que no hay perjuicios para incorporar estos materiales a las ofertas de las videotecas. El problema radica en que no hay vías legales para grabar novelas y shows con carácter estable.

"Es cierto que en ocasiones la distribución de películas ha estado afectada por la ausencia de casetes; puede ser verdad que hay títulos no preferidos por los cinéfilos, pero la inconformidad de las personas está vinculada también al problema del hábito de consumo. ¿Programas de ínfima calidad que no tienen nada que ver con nuestra realidad? ¿Cantos a la banalidad, a la mediocridad? Este tipo de programación jamás la exhibiremos", afirma.

Aún cuando nuestra población ha ampliado sus horizontes y expectativas, algunos piensan que en los títulos ofrecidos por las videotecas no se deben incluir lo que para muchos constituye una "amenaza para la sociedad".

Sin lugar a dudas los clásicos actores hollywoodenses Bruce Willis, Tom Cruise, Robert de Niro..., son de los preferidos. No pocos espectadores encuentran en el género de acción la forma más entretenida para pasar un buen rato.

Carlos Santiesteban, ex cliente de una de las videotecas, comentó: "Es  cierto que en ellas se pueden encontrar disimiles ofertas, desde acción drástica con una justificación artística, hasta comedias sentimentales, pero las copias de los casetes no dan a basto, me pasaba dos semanas para alquilar una película. Al final tuve que dejar el contrato y recurrir a las propuestas de los bancos particulares.

"En los bancos encuentras cualquier producto, incluso una película de excelente dirección, pero la diferencia es que los filmes de las videotecas posibilitan que el entretenimiento que uno busca se acerque más al buen gusto estético. Hay una funcionalidad educativa", concluyó el ex cliente.

Azany Martínez, estudiante de Ingeniería  Informática, es una de las amantes del Séptimo Arte, y cree que el cine artístico no es precisamente uno de los favoritos en el público cubano: "En las videotecas se ofrece mayor calidad profesional,  ya que uno de sus objetivos es elevar la cultura general en la población; pero en  los bancos particulares se da al público lo que quiere ver. Las personas que prefieren la acción, obligatoriamente tienen que dirigirse a estos para encontrarlas". 

Satisfacer expectativas

Como aclaró el Vicepresidente del ICAIC, la política de programación es inalterable. El objetivo es insertar lo mejor de la producción mundial en cuanto a calidad y estética sin ningún tipo de perjuicios: "No necesariamente ofertamos propuestas filosóficas o comedias sentimentales, también acción, ciencia ficción, y sobre todo, mucho cine cubano".

Directores de cine,  de fotografía, historiadores de arte, psicólogos y pedagogos son los encargados de seleccionar los filmes que se proyectarán en las salas de cine y que posteriormente formarán parte del sistema de alquiler de las videotecas.

Carina Paz, especialista de Programación e historiadora de arte, explicó que la política seguida por el ICAIC no difunde actitudes antisociales: "Hay un criterio de calidad e intentamos no poner acción sin ningún valor en cuanto a factura o realización. La violencia la analizamos en dependencia de la justificación que tenga desde el punto de vista artístico o dramático".

A los propietarios de los bancos no nos interesa esa "funcionalidad educativa" ni el "cine artístico, aseveró S.R: "Si alguien me pide estética le propongo unas cuantas cintas para que las escoja según los títulos. Son pocos los clientes exquisitos".

En el naufragio

La eficiencia de las cintas magnéticas alquiladas en los bancos particulares depende del origen de grabación. Si son copias de cine será mala, pero si son de DVD o de algún canal de televisión suelen ser buenos productos.

Ramón Tirso, técnico de video, aseguró que los materiales alquilados en los bancos son un enemigo potencial: "Las películas grabadas con menos revoluciones por minuto, para dejar más espacio en los casetes, son difíciles de reproducir por el video, y por tanto, la cinta sufre más daños".

La responsable de la Videoteca del cine Actualidades, Mercedes Ramírez, dijo que allí hay películas que no tienen buena calidad porque el local está muy cerrado y la humedad propicia el hongo en las cintas: "Aunque yo misma las limpio para que no rompan los videos de los clientes, no doy abasto con todas las que se echan a perder. Las condiciones del local no son las más favorables".

Los trabajadores de las videotecas deben revisar con periodicidad las películas, y aquellas con imágenes o sonido perjudicados las retirarán de circulación. Como afirmó Sixto Febles, jefe del Departamento de Cine, Video y Videotecas del Centro Provincial del Cine de la capital, en el banco particular dudas de la calidad de la cinta ya que las películas se desgastan más rápido.

Benigno Iglesias admitió que las condiciones de los locales no son las más favorables para mantener la eficacia de los casetes, y conoce que muchas videotecas no tienen video VHS para comprobar la calidad de estos.

"Las copias requieren de un  sistema de renovación permanente y no contamos con recursos para mantener en buen estado las pocas ofertas. El contacto físico con los cabezales y la fricción propia deteriora la calidad".

El Sahara, la nueva selva del rey león

La programación infantil es una isla dentro de las propuestas de las instituciones estatales. Danay Moros reconoce la escasez de títulos y propone al ICAIC aumentar las propuestas de películas de este género.

"Deberán grabar, aunque sea, animados, aventuras y programas infantiles del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT). Estoy segura que las copias de los capítulos del programa La sombrilla amarilla quedarán agotadas", expresó la directora.

Hace dos semanas la Videoteca del Cinecito quedó inaugurada gracias al rescate de algunos casetes. Ubicada en el municipio Centro Habana, la misma está especializada en títulos infantiles, sin embargo, solo cuenta con 81. Su responsable, Víctor Suárez, opina que aunque hay pocas personas inscriptas, la cantidad de cintas no satisfacerá la demanda.

Zoila Delgado, vecina del municipio Plaza de la Revolución, expresó que "en los bancos particulares tampoco son muchas las ofertas y estas, una vez más, son portadoras de la vanalidad y la comercialización de la imagen".

El Vicepresidente comentó que la programación infantil es escasa en todo el mundo: "Los centros fundamentales están en Estados Unidos y Japón, y la mayoría de sus películas no tienen nada que ver con nuestros intereses, no reflejan la realidad de nuestra sociedad".

También comentó que para solucionar este problema, aunque no completamente, existe un equipo de profesionales que analiza la posibilidad de incorporar a las ofertas los cortos producidos en los Estudios de Animación del ICAIC, una vez estrenados en los circuitos infantiles.

Entre tabúes y criterios cuestionables

Antes de la aparición del VHS toda la exhibición era en películas de 35 mm y se llegaban a estrenar unas 130 al año en los casi 500 cines activos de la década del 50 del pasado siglo La asistencia de los espectadores a las salas de cine comenzó a disminuir con la aparición del video doméstico y debido a la preferencia que, por esa vía, alcanzó en la población el filme comercial.

Benigno Iglesias piensa que otro de los factores que influye en el rechazo a las videotecas es la variedad de propuestas fílmicas en la televisión.

"Es difícil encontrar a alguien que no halle ofertas desde el punto de vista numérico. Las personas ven cine en sus casas porque la tele proyecta muchos espacios filmográficos. Cuando sumas la cantidad de películas transmitidas por la TV al año son mil 200 o más, una cantidad amplísima".

Sin embargo, asiduos clientes de los bancos particulares señalan que acuden allí porque las videotecas son una opción nefasta para el entretenimiento y las propuestas cinematográficas del ICRT no satisfacen sus gustos. "Entre las reposiciones y la pobre proyección de películas a la gente no le queda otra alternativa que alquilar ilícitamente", expresó S.R, propietario de uno de los bancos del municipio en el municipio de La Lisa. 

Frank Padrón consideró que eran ciertos estos criterios, pero injustos: "Siempre hay filmes solicitados que nunca verán en televisión. Que los consumidores quieran tener dichos filmes  a la hora que desean y por más tiempo, es otro el asunto. Pero la televisión sí insiste, hasta donde le es posible, en la variedad y la diversidad".

El reconocido crítico también consideró que la programación del ICAIC y del ICRT está desigual, con logros y desaciertos: "En el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) hay filmes excelentes que por criterios cuestionables y tabúes no se ponen o se editan. Mientras, otros no bien logrados se potencian. Hay viejas películas, pero buenas, que no se repiten, y otras que no lo son y se re-programan..., todo un caleidoscopio".

La celeridad que caracteriza a los bancos ilegales no supera la calidad estética de las propuestas de las videotecas estatales. En la mayoría de los casos los consumidores habituales de los bancos no son espectadores selectivos ni especializados, solo buscan entretenimiento y casi nunca ofertas estéticas. El gusto de los espectadores se comprueba en las propuestas alquiladas, que por lo general, suelen ser cine comercial dentro del mundo del Séptimo Arte.

Recuadro:

Para alquilar en las videotecas el usuario es inscripto por un año con 25 pesos. Después, cada material que saque le costará dos pesos por un periodo de 24 horas. En el caso de los fines de semana, si alquila un sábado, podrá devolver el casete pasadas las 48 horas, es decir, el lunes. Una vez vencido el plazo de entrega deberá pagar dos pesos más.

Ficha técnica

Tesis: Los bancos ilegales particulares de películas, a pesar de ser una oferta ilícita y ofrecer cine comercial, cuentan con asiduos espectadores del Séptimo Arte, mientras que las videotecas estatales con todo un espectro de valores artísticos no logran captar las preferencias de los cinéfilos

Tipo de reportaje: Interpretativo: en él el periodista relata un hecho de actualidad. Se permite abandonar la estricta objetividad utilizando elementos subjetivos y contrastando los juicios de las fuentes para que al final el lector saque sus propias conclusiones.

Tipo de título: Llamativo

Tipo de entrada: Descriptiva

Tipo de cuerpo: Por bloques temáticos

Tipo de cierre: De conclusión

Transiciones:

.Subtítulos

.Conjunciones adversativas que logran el contraste: sin embargo, pero, aunque, sino...

Estrategia de fuentes:

Benigno Iglesias vicepresidente de Programación del ICAIC.

Danay Moros, directora del centro Provincial del Cine de Ciudad de la Habana.

Sixto Febles, jefe del Departamento de Cine, Video y Videotecas del Centro Provincial del Cine de la capital.

Carina Paz, historiadora de arte y especialista de programación del ICAIC.

Frank Padrón, especialista en cine.

Mercedes Ramírez, responsable de la videoteca del cine Actualidades.

Víctor Suárez, responsable de la videoteca del Cinecito.

Ramón Tirso, técnico de video.

Patricia Morales, estudiante preuniversitaria.

Roberto Prieto, usuario de la videoteca del City Hall.

Zoila Delgado, vecina del municipio Plaza de la Revolución.

Carlos Santiesteban, ex usuario de videoteca.

Azany Martínez, estudiante universitaria.

Propietarios de bancos particulares.

No hubo fuentes pasivas

Planos temáticos:

Pasado: Antes de la aparición del VHS toda la exhibición era en películas de 35 mm y se llegaban a estrenar unas 130 al año en los casi 500 cines activos de aquel momento.

Presente: Los títulos enviados por el ICAIC no son suficientes y existen demandas de otras categorías cinematográficas no encontradas en las videotecas. 

Futuro: La posibilidad de incorporar a las ofertas los cortos infantiles producidos en los Estudios de Animación del ICAIC una vez estrenados en los circuitos infantiles.



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