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¡ORGULLOSO DE SER PROFESOR!

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Jesús Bárbaro Alemán Insua, docente de la Dirección de Cultura Física, habla de sus estudios y sobre la Universidad de La Habana, la institución de enseñanza superior más grande del país.

LUONG MAI PHUONG,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Alto, blanco, delgado y sabio es Jesús Bárbaro Alemán Insua, profesor de judo en la Dirección de Cultura Física de la Universidad de La Habana (SEDER). Lleva 42 años de profesión, es cinta negra, quinto dan del judo y cinta negra primer dan del karate. Ha obtenido premios en varios eventos científicos y participado en diversos congresos.

Jesús Alemán estudió licenciatura en Cultura Física y es Máster en Ciencia de la especialidad de judo para alto rendimiento. Anteriormente fue militar por cuatro años en las Fuerzas Armadas Revolucionarias y después instructor de disciplina deportiva en el Coliseo de la Ciudad Deportiva.

-¿Cómo fue su primer contacto con el judo?

Desde pequeño me incliné por los deportes. A los cinco años practicaba fútbol. Jugué en la primera categoría a los 16 años. Cuando tenía 17, vi una competencia de judo, me gustó y me llamó la atención las técnicas en general; desde ese momento empecé a ejercitarlo.

Lo estudié con un profesor cubano y otro de origen finlandés, llamado Andrés Kolychkine Thompson, fundador de ese arte marcial en Cuba. Además de mi maestro, él fue también mi compañero de trabajo en la Universidad. Tuve, además, oportunidad de estudiar con el coreano Han Chang Hee, quien con sus entrenamientos aquí empezó a mejorar los resultados de nuestros deportistas a nivel mundial.

-¿Cuáles son las características de su especialidad?
 
El judo me gusta porque no solo ayuda físicamente, también hay que alcanzar un alto nivel de maestría a la hora de demostrar las técnicas. Además, ese deporte es una disciplina excelente para lograr el mejoramiento de la personalidad, y de las relaciones sociales con los demás.

En el las técnicas son de proyección arriba y de sujeción en el suelo; entonces arriba existe la técnica de ataque directo, contraataques defensas y esquivas. Abajo es de inmovilización, luxación, estrangulamiento y combinación. Es un deporte que fortalece en general lo físico y lo mental mediante años de práctica sistemática.

-¿Cómo valora su etapa estudiantil?

Como fructífera porque participaba en muchas cosas, sobre todo en actividades de la Revolución. En aquel entonces era importante que la juventud estuviera vinculada a esas acciones, practicara deportes como el mismo Fidel quería. El Comandante en Jefe decía que no se concebía un joven, un estudiante que no fuera deportista. Tuve una formación muy sana porque estaba siempre estudiando, trabajando o haciendo deportes, tenía la mente ocupada en esas cosas.

-¿Qué significa para usted la Universidad de La Habana?

En la Universidad he tenido muchas experiencias. Cuando entré a los 21 años, sabía lo que era este centro de altos estudios y las luchas estudiantiles de Julio Antonio Mella y José Antonio Echeverría. Dentro de mi alma está la Universidad de La Habana, no puedo retirarme o irme para mi casa y aunque ya estoy en edad de jubilación, no pienso hacerlo porque me siento muy bien con mi trabajo. Todavía quiero ayudar a los jóvenes, sobre todo, contribuir a su educación, formación, darles mis conocimientos. Eso es para mí una gran satisfacción. Mi vida son la Universidad, la Revolución, el deporte, mi familia, mi pueblo.

Desde el punto de vista político, la Universidad de La Habana tiene su propia historia. Este mismo salón, el estadio, la Colina, el Alma Mater…, uno recuerda que en este lugar se inauguró en tal año tal cosa o habló Mella, Rubén, o Fidel estuvo sentado en ese banco…También es un orgullo sus maestros ilustres, profesores que han pasado y han seguido fuertemente sus huellas, son nuestros paradigmas. Recordamos con mucho amor y sentimiento a nuestros mártires, ellos son los hermanos inolvidables.

Mi familia no es grande. Para mí fue difícil la etapa juvenil, éramos cinco hermanos, y a los cuatro años murieron mis padres y dos hermanos mayores. Me quedaba con mis hermanitas, las cuidaba… Ahora ellas ya tienen familias propias. No tengo hijos, y la Universidad la considero como mi otro hogar. Aquí me llevo bien con mis compañeros, me encanta mi trabajo, y los alumnos son como mis hijos.

-¿Por qué es importante para el estudiante universitario practicar deportes?

Es importante la educación física porque su formación integral está concebida en varios aspectos y el deporte le ayuda física y psicológicamente. Por ejemplo, cuando tú estás muy cargada de estudios, vienes y haces ejercicios una o dos horas, te sientes bien y, cuando sales, vas cansada, pero contenta. Las capacidades de trabajo se incrementan con la práctica de deportes, se desarrolla la inteligencia.

En 1962, con la Reforma Universitaria se implantó la práctica de educación física como una asignatura y se impartía generalmente en los tres primeros años. Después, la educación física se dejó solo para los dos primeros años. Claro, la exigencia, la carga del estudio se ha profundizado más y el volumen de docencia y práctica es mayor. Todo contribuye a su formación: las actividades culturales, políticas, revolucionarias a la que la patria llama a sus hijos.

Son muchas cosas a las que el estudiante debe prestar atención. Por eso, la educación física no es posible darla todos los días, lo que no significa que no realicen deportes quienes se hallan en los últimos años. Los dos primeros cursos reciben educación física como guía, para que el joven pueda seleccionar el deporte que le gusta y practicarlo en los años siguientes. Después, todavía pueden participar los que quieran en torneos como los Juegos Interaños, provinciales y nacionales… 

-¿Qué puede decir sobre el SEDER?

La Universidad se inauguró en la Colina en 1902. El 7 de mayo empezó el traslado de San Juan de Letrán para la Loma de Aróstegir. Después, se fueron creando el Aula Magna en 1911 y siguieron facultades como las de Química, Derecho, Filosofía e Historia, Física…Así fueron fundándose las facultades y sus edificios. Entonces, desde 1902 comenzó el estudiantado en el estadio. Ellos hacían carreras de “track and field”, es decir, de campo y pista y hacían baseball, baloncesto, tenis del campo…Pero en 1916, el Gobierno le cedió a la Universidad el Torreón de la Chorrera en el Malecón para que los remeros de la Universidad pudieran remar en ese lugar. En 1918 se compraron estos terrenos y el 15 de marzo de 1922 empezaron los primeros trabajos para la construcción del estadio. El principal promotor fue Julio Antonio Mella.

Entonces, se creó en el 16 de enero de 1922 la Comisión Atlética Universitaria (CAU), en la cual Mella fue su vicesecretario y empezaron a reunirse y a formular ideas que conllevaron a establecer la comisión pro-estadio, la cual sirvió para recoger fondos mediante donaciones hechas por los profesores universitarios, instituciones y por parte del gobierno provincial presente en aquel año. Gracias a esta contribución se pudo ir haciendo el estadio poco a poco y quedó inaugurado oficialmente el 22 de noviembre de 1939.

En aquellos tiempos los atletas universitarios competían tanto a nivel nacional como internacionalmente, se iba a muchos lugares, sobre todo a Estados Unidos, se participaba en competencias de remos, fútbol americano, baloncesto, baseball… Es importante destacar que en esa época había muy buenos competidores en la Universidad, tanto es así que muchos de ellos pasaban a formar parte de la preselección nacional del país en las distintas modalidades.

Después del triunfo de la revolución, en 1960 el estadio toma el nombre de Juan Abrahantes en honor al comandante de la revolución Juan Abrahantes Fernández, quien murió en un accidente de aviación el 23 de septiembre de 1959. Luego continuaron las actividades deportivas y gracias al triunfo de la revolución se compitió a nivel mundial con otras universidades como las de Brasil y Bulgaria.

-¿Cómo valora usted el hecho de que la Dirección de Cultura Física sea un lugar especial donde se reúnen estudiantes de toda la Universidad?

El SEDER es el centro deportivo universitario donde practican todos los alumnos de las diferentes facultades pertenecientes a la Universidad de La Habana. Aquí se dividen en diferentes deportes como atletismo, natación, pelota, fútbol, baloncesto, judo, etc., los cuales son practicados en diferentes días y horarios. Acá asisten no solo los estudiantes de nuestra casa de altos estudios, sino también de otros institutos superiores, primarios, secundarios e invitados en general.

-En su criterio, ¿cuánto ha cambiado la Universidad de La Habana en los últimos años?

Ha cambiado mucho en función del desarrollo del pueblo, pues es un principal objetivo de la Revolución abrir todas sus puertas para aquellos que deseen estudiar y superarse. Se ha trabajado intensamente en desarrollar los programas de estudios y en proyectarlos para que sean cada vez más integrales para los alumnos. Por tal razón, se ha formado en los profesores capacidades desde el punto de vista metodológico y pedagógico para ofrecer los conocimientos al estudiantado. En su gran mayoría los docentes de la UH son doctores o Master en Ciencias de las diferencias especialidades. Por eso, Cuba ha alcanzado un alto nivel en la formación y educación, que brinda a partir de la cooperación a los países latinoamericanos, africanos y asiáticos de manera solidaria y desinteresadamente.

Además, en nuestro país se han desarrollado diferentes tipos de enseñanzas atendiendo a las necesidades de la educación como son la educación a distancia y la universalización en las redes municipales; es decir, se ha desarrollado la Universidad en cada municipio y a ella pueden asistir los trabajadores. También se abrió la posibilidad de estudiar a las personas de la tercera edad.

-Una frase latina dice: “Mente sana, cuerpo sano”, ¿cómo usted la interpreta?

Cuando una persona tiene pensamiento positivo, conocimiento adquirido con el estudio y la lectura, está incorporando en su cuerpo salud, ya que cuanto más conozcamos acerca de diferentes aspectos de la vida, agregamos a él buenos hábitos: todo ello garantiza un cuerpo sano.”

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

Ficha técnica:

Objetivo central : Entrevista al profesor Jesús Bárbaro Alemán Insua, de la Universidad de La Habana.

Objetivo colateral: conocen aspectos sobre su vida cuando era estudiante, sobre el judo y la importancia de la educación física en el nivel  universitario.

Tipo de entrevista :

Por su forma: Clásica de preguntas y respuestas.
Por su contenido : De opinión.
Por el canal que se obtuvo : Encuentro directo

Tipo de título : De referencia al entrevistado.
Tipo de entrada : De presentación.
Tipo de cuerpo : De preguntas y respuestas.
Tipo de conclusión : Opinión del entrevistado.

Fuentes consultadas : Directa.


24/06/2008 16:55 islalsur #. Nosotros, los del 280


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