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MADERA DE PERIODISTA

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La labor del reportero exige sacrificio, altruismo, entrega total. Consciente de estos valores, Eddy Martín dedicó sesenta años a ella.

CYNTHIA DE LA CANTERA TORANZO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

De entre las figuras que conquistaron la cima de la prensa cubana, brilló una en las crónicas deportivas: el titán de la locución, Antonio Eddy Martín Sánchez, quien alcanzó el Premio Nacional de Periodismo José Martí en 1998.

Del ya fallecido comentarista de la radio y la televisión cubanas, su esposa, María de los Ángeles González, cuenta que al recibir la noticia del otorgamiento del Premio se sorprendió. Jamás imaginó tan alto reconocimiento, convencido de la superioridad de otros compañeros.

En su batallar durante seis décadas, Eddy asistió a la fundación del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) y la emisora Habana Radio. Asimismo, fue el primer locutor del actual Noticiero Nacional de Televisión, integrante del Tribunal Nacional de Evaluación de Narradores Deportivos, y Jurado del Festival Nacional de la Radio desde sus inicios

Su destacada labor fue reconocida con la Réplica del Machete de Máximo Gómez, el Trofeo del Comité Olímpico Internacional y recibió del propio Comandante en Jefe Fidel Castro, el título de Héroe Nacional del Trabajo de la República de Cuba.

De Eddy no se puede hablar sin aludir al deporte, pues con su voz Cuba siguió siete Olimpiadas, 17 Campeonatos Mundiales de Béisbol, 10 Juegos Centroamericanos y del Caribe, 11 Panamericanos, cinco Mundiales de Boxeo, entre otros muchos eventos.

En la  emisora avileña de su natal Tamarindo, CMJH La Voz de la RCA Víctor, tuvo su primer acercamiento al micrófono. El noticiero deportivo, donde divulgaba los titulares, lo inspiró a seguir adelante en lo que había descubierto como su vocación.

Así, “emigra a La Habana con un aval bastante desafortunado, pues sumaba dos suspensos en el Colegio de Locutores de Camagüey, sin embargo, Eddy era una persona que no se dejaba amilanar por nada. Se presentó a los exámenes de aquí y aprobó,” recuerda María de los Ángeles.

Comenzó como suplente de comerciales entre innings en las estaciones de la época, la CMBZ Radio Salas, la CMBQ Radio Continental y otras. “Él siempre quiso narrar pelota. Cuando se inició como locutor en la capital, procuró acercarse al deporte, sobre todo al béisbol”, dice Héctor Rodríguez, quien fuera su colega durante 35 años.

Eddy Martin fue el nexo entre el antes y el después de la Revolución triunfante. “Tuvo la oportunidad de ocupar un puesto junto a los magníficos comentaristas anteriores a 1959. Igualmente, compartió con las figuras que surgieron en el decenio de los años 70, Héctor Rodríguez, René Navarro y Bobby Salamanca”, comenta Carlos Alberto González, reportero de la Redacción Deportiva del  Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT).

Pródigo en conocimientos, Eddy selló sus narraciones con las pinceladas históricas y los detalles interesantes que incluía. “Junto a Bobby Salamanca y Héctor Rodríguez, formó dos grandes parejas. A pesar de ello, las huellas que dejó con ambos en la radio y la televisión, respectivamente, no tienen comparación. El dúo de Héctor y Eddy fue más intenso, marcó todo un hito,” manifiesta Julia Osendi,  periodista de la Redacción Deportiva del ICRT.

Para quienes compartieron con Eddy en eventos internacionales, “fue una fortuna tenerlo cerca. Cada día se aprendían técnicas y herramientas de trabajo diferentes y más óptimas con él,” explica Sergio Ortega, también periodista de la Redacción Deportiva del ICRT.

Juan Marrero, vicepresidente de la Unión de Periodistas de Cuba, recuerda con nitidez los X Juegos Centroamericanos de San Juan, Puerto Rico, en 1966: “Después de la travesía marítima, amenazada por aviones norteamericanos que intentaron impedir la entrada del barco Cerro Pelado, llegamos a tierra y logramos desfilar en la ceremonia de inauguración.

“Eddy transmitía para la radio y priorizó siempre lo partidos de béisbol, nuestro deporte nacional. Con él trabajaba Gustavo Romeu, jefe de prensa INDER. Luego Romeu enfermó, entonces cubrí con él dos partidos de pelota y lo ayudé con los comentarios entre innings. Aunque mi función era informar de los resultados de los atletas cubanos en otras competiciones.”

Alfonso Nacianceno, redactor del periódico Granma, comparte sus experiencias en el Torneo Norte, Centroamericano y del Caribe de Voleibol en agosto de 1975, que tuvo como ciudad sede Los Ángeles, California: “La delegación deportiva cubana se caracterizó por ser la primera que arribaba en tierra estadounidense a 16 años del simbólico primero de enero. Eddy y Salamanca transmitían para la radio a través del teléfono, a lo que ellos le llamaban la técnica de los cuatro hilos.”

En 1991, en el umbral mismo del período especial, a Cuba le otorgaron la sede de los XI Juegos Panamericanos. Para Eddy representó “el gran reconocimiento que exigía a su vez un compromiso mayor. Decía: Tenemos que jugar, y jugar bien. La ocasión merecía el primer puesto en el medallero. Y así fue”, relata María de los Ángeles.

Pero Eddy no se ceñía solamente al ambiente deportivo. Con un gran sentido de pertenencia por la profesión, reportó cuatro conferencias de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) y dos Asambleas Generales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El Martin Dihigo del periodismo cubano, como bien lo nombró su compañero Juan Marrero, “jugaba cualquier posición en el terreno periodístico y la desarrollaba con una calidad excelente.” Gracias a esa condición pudo detallar para la Isla, desde Baikonur, el Vuelo Espacial de Cuba y la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), en 1980.

“Eddy hizo la cobertura informativa para la televisión. Nosotros integramos la delegación que, junto a Raúl, despidió a Arnaldo Tamayo minutos antes del lanzamiento. Luego, en el circuito cerrado observamos el despegue. El cohete arrancó con aquel impresionante fuego y se perdió en la oscuridad hasta alcanzar la órbita. Y mientras el personal instruido narraba el hecho, Eddy describía para nuestro pueblo cómo Arnaldo Tamayo y Yuri Romanenko se aventuraban al espacio”, recuerda Marrero.

Un alto en el recuento y prosigue: “Fue todo un reto, pues se trataba de un tema desconocido: la cosmonáutica. No obstante, Eddy se preparó y aprovechó la estancia en la Ciudad Estelar para nutrirse  de los conocimientos de los expertos.”

Eddy fue un profesional autodidacta. Su formación política e ideológica hacía de él “la fuente más confiable a consultar para la docencia. Podía hablar de acontecimientos históricos, de referencias geográficas, de temas muy diversos que enriquecían su amplia cultura general.  Esa fue una virtud que siempre aprecié en él”, expresa Carlos Alberto González.

Y aún desprovisto de título universitario, fue maestro de varias generaciones, de periodistas y narradores. Seducido por su labor, dedicó dos décadas de su vida a la enseñanza. Siempre de forma voluntaria, impartió cursos y conferencias en las universidades de La Habana y Santiago de Cuba. Y no solo en las nuestras, también en Las Palmas de Gran Canaria, en España, y la Universidad Autónoma de Barranquilla, en Colombia, donde se escuchó su manera de hacer buen periodismo.

Sus alumnos reconocieron en él a toda una institución, la muestra sencilla del profesional absoluto. “Su lección mayor fue el respeto a nuestro trabajo, al público y a nosotros mismos”, afirma Sergio Ortega.

Así, estudiantes y compañeros se nutrieron de él y de sus consejos.  “Tenía siempre esa disposición de ayudar, especialmente a los jóvenes. Nunca vi en él el temor de ser superado por los principiantes, él estaba muy seguro de sí mismo. Compartía informaciones sin miedo a que le hicieran sombra. Ese es el verdadero compañero dentro del ámbito de  la prensa”, comenta Nacianceno.

Héctor Rodríguez asegura que de su colega aprendió “el rigor necesario de una transmisión, el manejo de la responsabilidad y el sentido común. Es necesario ser adecuado y razonable. Hay quienes exteriorizan sus opiniones ignorando el daño que pueden causar o su propia equivocación, pero Eddy omitía esos criterios. Era un profesional en todo el sentido de la palabra”.

Sin embargo, no fue solo el micrófono lo que conquistó a Eddy. La prensa escrita ocupó también un lugar en el decano de nuestros  comentaristas. Fue fundador de las revistas LPV y El Deporte Derecho del Pueblo, y colaboró en los periódicos Hoy, Granma y Juventud Rebelde.

Jesús Hernández, quien fuera su compañero en el diario de la juventud cubana, expresa que “él fue quien le dio otra tónica a nuestro periodismo. En su columna Antena hacía análisis, reflexiones e incluía anécdotas. Su vigencia quizá no permanece porque son muchas las personas y los años que han transitado desde entonces por la redacción, pero sí queda esa forma que él instauró cuando asumió el cargo de jefe de la página deportiva. Con su poca experiencia en la prensa impresa desempeñó un excelente papel en la dirección.”

Si de preferencias hablara, “la oratoria siempre fue su pasión. Se sentía más identificado con la radio, pues en ella interpretaba cada juego de béisbol. Decía que su función era  transmitir con su voz la emoción del partido, describir cuanto veía, para lograr que el receptor se sintiera presente”, expresa María de los Ángeles.

Beijing 2008 fue siempre la ilusión de Eddy Martin. El gigante asiático lo esperaba ansioso, mas no pudo llegar. Como bien dijo su colega Héctor Rodríguez, él murió en una escaramuza de la vida. Su pérdida, por un accidente de tránsito, provocó un vacío profundo en nuestra locución y un lugar insustituible en la historia del periodismo.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación sobre los Premios Nacionales de Periodismo José Martí, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Ficha técnica:

Objetivo central: Conocer el recorrido de Eddy Martin por la historia del periodismo.

Objetivos colaterales: Conocer su labor docente y las enseñanzas que transmitió a sus alumnos y a quienes trabajaron con él. Los principales eventos deportivos en los que participó. El viaje espacial Cuba-URSS del que fue testigo. Conocer su paso por la prensa plana.

Tipo de entrevista:

Por sus participantes: colectiva
Por su forma: de citas.
Por su contenido: de personalidad.
Por su canal: vía directa (cara a cara) con los entrevistados.

Tipo de título: genérico
Tipo de entrada: de presentación.
Tipo de cuerpo: de citas.
Tipo de conclusiones: de opinión del entrevistador.

Fuentes consultadas:

No documentales: María de los Ángeles González, Héctor Rodríguez, Julia Osendi, Sergio Ortega, Carlos Alberto, Juan Marrero, Jesús Hernández y Alfonso Nacianceno.



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