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EL TRABAJO PERIODÍSTICO: ¿OBJETIVO O SUBJETIVO? ¿PARCIAL O IMPARCIAL?

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CHELSEA DEL SOL OSORIO, KIARA GONZÁLEZ ESCOBAR, YENISEY CANTERO SERRANO Y YOEL RODRÍGEZ TEJEDA,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Víctor Ego Ducrot, periodista fundador de Prensa Latina, director de la Agencia Periodística del  MERCOSUR (APM), aboga porque el estudio del periodismo vaya mas allá de la teoría, es decir, que esté estrechamente vinculado con los medios (dígase televisión, radio, prensa impresa), y que se extienda a la calle y se interactúe más con la realidad y el público.

Ducrot creó un modelo de análisis y producción de procesos de prensa al cual llamó “intencionalidad editorial”. Define dicho modelo como “el conjunto de informaciones y de reflexiones fundadas, constatadas y confirmables, según fuentes, que a su vez permitan descubrir qué discurso de clase o de grupo se esconde detrás del discurso con pretensiones de validez universal. Es decir, cuál es la parcialidad transformada en objetividad”.

Ser objetivos es remitirnos a fuentes que confirmen y avalen los hechos. Ducrot lo conceptualiza como “una actividad metódica conocida como crítica”. La profesora Iraida Calzadilla, de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, señala que ser objetivos no es solo la remisión a fuentes, sino también una voluntad ética, pues cuando un periodista se sienta a escribir su trabajo, no solo transmite lo que han dicho sus fuentes, sino también, hay un proceso interactivo en el que están presentes ideologías, cultura, idiosincrasia, pertinencias, honestidad profesional.

El Diccionario de la Lengua Española esclarece que la objetividad es calidad de objetivo, imparcialidad. Objetivo es relativo al objeto: la realidad objetiva. Dígase lo que existe realmente fuera del sujeto que la conoce. Está exento de parcialidad. La subjetividad es el predominio de lo subjetivo, es un sistema que no admite otra realidad que la del objeto pensante. Lo subjetivo vendría siendo relativo o perteneciente al sujeto. Se refiere a nuestro modo de pensar o sentir y no al objeto en sí mismo. Es individual, varía con los gustos y los hábitos o sentimientos de cada uno.

Todo periodista, a la hora de la creación periodística incluye a los aspectos de la realidad del hecho su subjetividad, sin dejar a un lado la honestidad profesional, el apego o los sucesos y la ética, demostrando de esta forma su “objetividad”. El periodista no deforma la verdad con palabras bonitas como en la poesía; la transforma en un producto comunicativo, de modo que el público entienda y sea capaz de analizar dicha verdad. Durante el proceso de investigación, el periodista consulta distintas fuentes que pueden contraponerse o ir juntos en cuanto al análisis de los hechos.

Es decir, el periodista selecciona cuál de las fuentes es la más creíble y la más importante, es la que puede acompañar su trabajo, su investigación, de forma tal que se acerque lo más posible a lo sucedido. De ahí es que podemos decir que el periodismo construye la información. ¿De qué forma? Pues bien, desde el momento en que se determina que de un grupo de informaciones se seleccione solo una parte para ser publicada, socializada, teniendo en cuenta las prioridades de la entidad, el sistema político y las demás cuestiones a las que está respondiendo.

Sobre la objetividad, Martí escribió: “No es que todo sea bueno, ni que haya de disimularse lo malo que se ve, porque con cosméticos no se crían las naciones, ni con recrearse contemplando en la fuente inmóvil su hermosura; pero todo se ha de tratar con equidad, y junto al mal, ver la excusa, y estudiar las cosas en su raíz y significación, no en su mera apariencia”. (“La República Argentina en los E.U.A”, Buenos Aires, 4 de diciembre de 1887, Tomo 7, pp. 330-331).

Al decir de Víctor Ego, las críticas, reportajes y otros trabajos periodísticos pertenecen al escenario del debate. Puede un periodista, de hecho a eso se dedica, defender o no un proceso, avalarlo o destruirlo, porque se encarga de hacer llegar a los individuos la información que los ayude a aceptar o repudiar un hecho determinado. Cada trabajo periodístico va encaminado a exponer ideas sobre un tema, explicando la información que el lector debe interpretar sobre los sucesos del mundo. Todo esto será posible en la medida que el periodista sea capaz de defender los intereses de su público, abordando los temas que a este lo inquieten y de forma en que lo merite.

La intencionalidad periodística es otro aspecto importante a analizar. Cada trabajo que publicamos lleva consigo una intención. Según el medio, la publicación, el país y el sistema, se persigue una intención. La misma noticia puede indistintamente ser publicada por varios medios de prensa: unos enfatizan un tema y otros, cuestiones diferentes, de ahí que lo que para unos es noticia, para otros tal vez no lo sea.

Martí, uno de los más brillantes periodistas cubanos, expresó sobre el periodismo: “La prensa es poder” (“Carta de New York”, La Opinión Nacional, Caracas, 10 de diciembre de 1881, Tomo 9, pp.132). Y en otro momento aseveró: “Nada hay que cautive tanto el ánimo como una convicción noblemente tenida, honradamente dicha, libre y concienzudamente expuesta; nada hay que lo aflija tanto como un alarde de creencia, un lujo de conocidas falsedades, una convicción vacilante sostenida con un mentir apasionado, un hecho leal y sincero comentado en una manera consistente errada y desleal; esta impresión última dejan tristemente los periódicos que hacen al gobierno una equivocada, loca y torpe oposición” (Escenas mexicanas, Revista Universal, 29 de mayo de 1875, Tomo 6, pp. 212).

Referencia obligada es el Héroe Nacional, pues mucho y bueno escribió sobre esta profesión: “La prensa no es aprobación bondadosa o ira insultante; es proposición, estudio, examen  y consejo” (…). “No existe gobierno invulnerable; la prensa debe ser el examen y la censura, nunca el odio y la ira que no dejan espacio a la libre emisión de las ideas. Nunca se acepta lo que viene en forma de imposición injuriosa; se acepta lo que viene en forma de razonado consejo”. (Escenas mexicanas, Revista Universal, México,  29 de mayo de 1875, pp. 214).

El periodista se nutre de la controversia para saber si lo que escribe es de interés para la sociedad a la que va dirigida su trabajo. Como conclusión, queda que a la hora de realizar una investigación o trabajo periodístico se debe realizar con parcialidad y siendo objetivos desde el punto de vista de la comprobación de los hechos y su honesto reflejo con apego a la verdad, porque todo lo que escribimos y comentamos se desenvuelve alrededor de la polémica y el debate.

Bibliografía:

Alvero Francés, F. Diccionario Manual de la Lengua Española Cervantes. Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 2008, pp. 547- 777.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. La Nota. Editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana, 2005, pp. 28- 30

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases, Curso 2009-2010.

Razinkov, O. Diccionario de Filosofía. Editorial Progreso. Moscú, 1980, pp.317

Valdés Galarraga, Ramiro. Diccionario del Pensamiento Martiano. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2007, pp. 475- 516.

 



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