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¿Y SI YAYABO YA SE VA?

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Las extremas condiciones de contaminación amenazan la existencia del emblemático río de Sancti Spíritus y aviva la preocupación de los habitantes de la villa.

DIANA FERREIRO HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Los residuales sólidos y líquidos están esparcidos por doquier. El baño no autorizado de animales y la extracción ilegal de arena a orillas del río, completan un cuadro de contaminación y destrucción vigente desde tiempos inmemoriales. Quienes transitan a diario por el puente sobre el Río Yayabo solamente se detienen a observar desconcertados la situación imperante en este accidente geográfico,  otrora el símbolo más admirado y preciado de la ciudad de Sancti Spíritus, cuarta villa fundada por los españoles y la única que aún conserva su nombre en latín.

Las precarias condiciones de la mayor arteria fluvial que atraviesa la ciudad hacen que muchos de los habitantes del Espíritu Santo lleguen a preguntarse si realmente son dignos de tomar como propio el nombre de su río, y  quienes se percatan de la gravedad de la situación sienten que están perdiendo a su Yayabo. ¿Cómo ocurrió la transfiguración del que fuera, junto a su inseparable puente y otras joyas arquitectónicas de la ciudad, la insignia preponderante de la villa fundada por Diego Velázquez en 1514?

Un poco de historia

El actual símbolo natural de la localidad espirituana surte de agua, hace más de cinco siglos, a los pobladores del municipio espirituano, quienes adoptan el gentilicio de yayaberos.

A partir de que se efectuara el traslado de la villa, asentada inicialmente a orillas del río Tuinucú, hasta las riberas del Yayabo en 1522 -por una supuesta plaga de hormigas llamadas carniceras- el río ha devenido en el fenómeno natural más importante de la ciudad.

Los habitantes de la incipiente comarca del Espíritu Santo sufrían las consecuencias de las crecidas de su río y varias veces al año el poblado quedaba incomunicado con las haciendas más prósperas de la región, con los embarcaderos tradicionales de Tunas de Zaza,  Tayabacoa y con el puerto de Casilda, salida marítima oficial de Sancti Spíritus desde 1764.

A finales del siglo XVII la noticia de la construcción de un puente que uniría las dos riberas del Yayabo pareció mitigar el sufrimiento de los moradores de la región.

A base de ladrillos, cal, arena de la zona y, según leyendas populares, leche de vaca usada para humedecer la mezcla, se comenzó la edificación del viaducto en 1817 y duró más de diez años. 

La mano de obra utilizada está en duda. Algunos historiadores aseguran que se emplearon decenas de esclavos, pero investigaciones recientes sostienen que la construcción la asumieron los presidiarios de la región.

¿Resultado? Un magnífico puente de  arcos abovedados, único de su tipo en Cuba, proclamado Monumento Nacional en 1995 y uno de los más antiguos de la Isla, que toma su nombre del accidente geográfico sin el cual nunca hubiese existido.

No se sabe a ciencia cierta cuándo el Yayabo se convirtió en el blanco de las indisciplinas sociales, o cuándo los vecinos de la ciudad decidieron conectar los registros de desechos a su cauce. La situación, con menor o mayor gravedad, impera desde tiempos remotos y aparentemente no se está haciendo lo suficiente para revertirla.

Las raíces del asunto

“Una de las cuestiones más graves hasta el momento es el hecho de que la planta potabilizadora de agua del municipio de Sancti Spíritus está ubicada río abajo, después de los vertimientos de residuales de comunidades como Camino de las Cañas, Camino de La Habana y la CPA Ángel Montejo”, apuntó Osmany Ceballo, especialista del Grupo de Gestión Ambiental del Centro de Investigación de la Tecnología y el Medio Ambiente (CITMA).

“Una solución sería trasladar la toma de agua río arriba, con el fin de utilizar el líquido puro, pues desde su nacimiento hasta los límites de la ciudad, no existen vertimientos que contaminen el cauce del Yayabo, o la creación de varias lagunas de oxidación, pero se necesitan cuantiosos recursos para llevar a cabo operaciones de tal envergadura”, comentó Ceballo.

Otros de los problemas abordados por el especialista fueron la pérdida de cobertura vegetal a causa de la extracción ilegal de arena, la llegada al río de grandes cantidades de azolves (sedimentos), la tala indiscriminada de árboles, los incendios dentro de la franja hidrorreguladora de su cauce y la aparición de cárcavas en las márgenes del mismo.

El profesor José Neira, licenciado en Sociología del Centro Universitario José Martí, de Sancti Spíritus, mediante un proyecto llamado Grupo Gestor Amigos del Yayabo, llevó a cabo un diagnóstico del corredor del río hasta los límites de la Presa Zaza.

Las revelaciones de esas pesquisas fueron desgarradoras. Además de las cuestiones planteadas por el especialista Osmany Ceballo, Neira descubrió que las conexiones de las tuberías que se encuentran por debajo de las aguas yayaberas no están en las mejores condiciones y, además, no existe un mapa de los conductos, por lo cual resulta muy difícil intentar una reparación de los mismos.

“Uno de los factores incidentes en la gravedad de la situación es, sin duda, la cantidad de viviendas situadas en las márgenes del río que dirigen sus registros de residuales líquidos directamente a él. En otro de los casos, tales canales están conectados a los colectores pluviales de las calles, que igualmente envían su contenido a la corriente del Yayabo”, explicó Ceballo.

Y añadió: “Se han realizado varias inspecciones sanitarias para detectar ilegalidades de ese tipo, pero la población sigue incurriendo en errores que luego la perjudican directamente”, añadió.

Cuantiosas empresas y organismos también vierten los desechos de su producción directamente en aguas del símbolo espirituano. La mayoría por no tener realmente las condiciones adecuadas para establecer un sistema de alcantarillado que recepcione los residuales.

A muchos de estos centros se les han brindado alternativas para que eviten la contaminación del medio ambiente, pero otros, como una calera, extractora de arena y piedra, situada prácticamente a orillas del Yayabo, continúan incidiendo peligrosamente sobre la contaminación del mismo.

¿De brazos cruzados?

A pesar de los malos manejos hidrosanitarios a lo largo de los años, de las violaciones e indisciplinas sociales, sí hay quienes sufren a diario al contemplar la degradación a la que ha sido sometida la joya espirituana. Algunos de ellos intentan hacer algo para aliviar las heridas del Yayabo.

A partir del año 2004, el profesor José Neira llevó a cabo un proyecto que pretendía lograr cierto desarrollo económico-local con alcance medioambiental y, además, darle a la franja ecológica del río la referencia que merece dentro de Sancti Spíritus.

Con su Grupo Gestor Amigos del Yayabo, integrado a la comunidad, Neira organizó diversas actividades en función de actuar sobre la conciencia de los vecinos de la región y de incentivarlos al cuidado y protección de la zona.

Una limpieza de ambas riberas del río realizada por estudiantes de las secundarias básicas Pedro Fermín Armas Reina y Ernesto Valdés Muñoz, los radio-debates sobre el tema medioambiental, talleres de capacitación en el ámbito del desarrollo humano local y la ejecución de algunas acciones demostrativas sobre cómo proceder correctamente, fueron varias de las actividades programadas por el ambicioso proyecto, abandonado en el 2008 por "dejar de ser considerado una prioridad", afirmó el profesor Neira.

Bárbaro Carbonell Rubio, vicepresidente del Consejo de Administración de la Asamblea Municipal del Poder Popular, asegura que se está haciendo mucho por rescatar y solucionar el problema del río Yayabo.

“Se creó una comisión con tres grupos de trabajo: el primero, de supervisión y control encargado de establecer decretos leyes y multas a los infractores; el segundo, de construcción e inversiones, y un tercero de información y divulgación. Este último es el más importante, pues es el comprometido de cambiar la conciencia de las personas y de representar la necesidad humana de preservar el medio en que vivimos.

“Cada viernes se realiza una reunión en la cual participan los miembros de estos grupos para valorar propuestas y resultados hasta el momento”.

Además, se da protagonismo a los CDR por constituir estos la base de las actividades que se desarrollan en una comunidad: “Con el Festival del Río, que funcionó gracias al apoyo de decenas de artistas aficionados, y otros proyectos de Desarrollo Humano Local, se ha tratado de incentivar a las personas a que actúen correctamente y a que tomen una mayor conciencia ecológica”.

A todas luces, la salud del río no da señales de cambio. Los residuales continúan señoreando en el lugar y los conductos de los desechos caseros mueren en las apacibles aguas del Yayabo, que resiste callado ante tanto maltrato.

Desde la semilla

“Si logramos que los espirituanos actúen como es debido, habremos obtenido un 70 por ciento  del trabajo que tenemos que hacer por el río”, dijo el Vicepresidente del Consejo de Administración de la Asamblea Municipal del Poder Popular de la provincia.

¿Realmente están los habitantes de la más central de las provincias de brazos cruzados? ¿No aprecian a la naturaleza que los rodea,  ya no admiran al símbolo que los representa? ¿Cuán involucrada está la población en la misión de recuperación y reconquista de los “servicios prestados” por su río hace más de 500 años?

Isaura Guerra Gómez vive junto a sus padres en el Centro Histórico de la villa, a solo una cuadra de la ribera del Yayabo. Ella afirma que el pueblo sí tiene interés en arreglar la situación existente en el río, pero no hay apoyo ni unidad: “Se han realizado varios trabajos voluntarios convocados por los CDR y la FMC, pero no están las condiciones creadas para resolver inmediatamente el problema.

“Hay que buscar alternativas para conservar uno de los elementos más representativos de Sancti Spíritus. Existen miles de cosas que se pueden realizar, pero ese es el punto: hay que hacerlas”.

Su mamá, Disney Gómez, reflexionó acerca de la responsabilidad de los ciudadanos ante el panorama imperante en la zona: “La culpa no es solo de las empresas que vierten sus residuos al río, sino también de las personas que prefieren arrojar la basura en este por comodidad o bañar a sus animales en la orilla”.

Los planes de la calle, las reuniones invitando a la toma de conciencia y las limpiezas colectivas de las márgenes del Yayabo, no parecen convencer a los espirituanos de la magnitud de una situación que muchos ayudan a agravar, a veces, inconscientemente.

¿Qué hacer, entonces, para conmover a los yayaberos e incitarlos al cuidado de esa obra de la naturaleza al que le deben el gentilicio?

“El problema fundamental está en lograr la unidad de los pobladores de la villa, buscar la cooperación, la integración y el respeto de todos para hacer del río un lugar de recreación sana, con espacios para los niños y también para los adultos; convertirlo en una zona agradable y digna de verdadera admiración”, apuntó Bárbaro Carbonell.

Saber elegir

A la hora de rendir cuentas con la naturaleza, muchos se preguntarán si realmente es posible obtener indulgencia luego de haber ocasionado tanto daño, mientras que para otros resultará más fácil inventar una excusa y cruzarse de brazos.

Al parecer, una de las mejores opciones que poseen los habitantes de la más central de las provincias de la Isla, es tomar conciencia del daño que han ocasionado a su entrañable río e intentar unirse para remediarlo.

Claro está, esa opción no debe quedar a libre albedrío. Está en manos del pueblo, las autoridades y rectores del Medio Ambiente la decisión de  volver a disfrutar de un paisaje henchido de armonía y sanidad del cual, hoy, solo queda un recuerdo.

Lo cierto es que mientras algunos se debaten entre “contaminar o no contaminar”, el río clama salud y acciones para que, de esta manera, no se cumplan los vaticinios de la canción que los representa: Ah, ah, ah, Yayabo ya se va…

FICHA TÉCNICA:

Tema: Situación actual de contaminación que presenta el río Yayabo de la ciudad de Sancti Spíritus.

Propósito: Demostrar la gravedad de la situación del Yayabo, así como las alternativas y las medidas tomadas hasta el momento para mitigar esta situación

Objetivos colaterales: Valorar la importancia del río para los habitantes de la ciudad. Verificar las estrategias empleadas hasta el momento para salvar este símbolo espirituano.

Estrategia de fuentes:

Directas:

José Neira, Licenciado en Sociología del Centro Universitario José Martí, de Sancti Spíritus, jefe de un proyecto para salvar al río.

Osmany Ceballo Melendres, Especialista del Grupo de Gestión Ambiental del CITMA.

Bárbaro Carbonel Rubio, Vicepresidente del Consejo de Administración de la Asamblea Municipal del Poder Popular de Sancti Spíritus.

Isaura Guerra Gómez, Disney Gómez, vecinas de la ciudad.

Lázaro Guerra, delegado de la circunscripción 127, zona 131, cercana al río. 

Documentales:

Yolanda Brito Águila. El puente Yayabo, en: http://www.fenix.co.cu/villa/Vsyayabo.htm

Mary Luz Borrego. Ejecutan proyecto para proteger el río Yayabo. En: http://wwww.escambray.cu

Jesús Risquet Bueno. Sancti Spíritus, la linda ciudad del Yayabo. En: edigital@trabaja.cip.cu

Orestes Ramos Lorenzo. Estudian automatizar comportamiento de la cuenca del Zaza

José A. Camellón. El Teatro Principal y el Puente Yayabo, dos joyas coloniales de Sancti Spíritus.

Soportes a emplear:

Hecho: Contaminación del Río Yayabo.

Contexto: El tema se analiza desde las perspectivas de especialistas en el asunto, buscando las opiniones del pueblo y la autoridad de la provincia.

Antecedentes: Proceso de transformación del río hasta llegar a los niveles de contaminación que posee actualmente.

Proyecciones: Incentivar a los habitantes de la región al cuidado y conservación del río Yayabo y del medio ecológico en general.

Tipos de juicios:

Analíticos: Utilizados en todo el trabajo para revelar la situación del río Yayabo.

Sintéticos: Empleados en todo el reportaje para expresar: Las causas y antecedentes de la contaminación en el río, por el especialista del CITMA Osmany Ceballo. Las tendencias actuales del hecho en cuestión.

De valor: En voz del especialista del CITMA a la hora de declarar el estado del río

Tipo de título: De relación con tema del reportaje.

Tipo de entrada: Descriptiva.

Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.

Tipo de transiciones: Las transiciones están dadas por los subtítulos empleados a lo largo del trabajo y por repeticiones de palabras clave en el texto.

Tipo de cierre: Moraleja o instancia a la acción.

 



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