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EXPRESIÓN ORAL Y EL LENGUAJE RADIOFÓNICO INFORMATIVO

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Vicente González Castro, investigador cubano, sostiene que la expresión oral es la forma predominante del lenguaje, gracias a la cual pueden transmitirse altos volúmenes de información en poco tiempo, de manera precisa y con una organización estructural muy coherente en su contenido. ¿Como se manifiesta este valor del lenguaje oral en los medios de prensa radiofónicos?

Lic. VÍCTOR GONZÁLEZ Y Lic. ALEXIS GONZÁLEZ,
Profesores de la Universidad Bolivariana
de Venezuela, Sede Falcón (Coro).

Cuando se lee e interpreta a Vicente González Castro no sólo  se puede hacer una buena radio, entretenida, dinámica, educativa y cultural sino que también se comprende que el profesional de la radio que se quiera apreciar de ser el  mejor debe comenzar por prepararse para ser el mejor.

Las investigaciones de este profesional cubano de la comunicación nos aclara que el oyente es un ser que merece el máximo respeto porque él sabe cuando está recibiendo un producto de calidad, por lo cual no se le debe subestimar. En la medida en que vamos adquiriendo conocimientos, que es vertiginosamente rápido por la velocidad con que se están produciendo los grandes avances científicos-tecnológicos, de la misma manera debemos llevar esos conocimientos al público.
  
Los comunicadores debemos manejar un lenguaje sencillo, claro, preciso y conciso para informar al colectivo, pero todo esto no quiere decir que ello nos lleve a la baja calidad lingüística. Lograr que lo que lea no sea percibido como una lectura dispersa y sin ninguna calidad, sino que sea recibido como un relato bien concebido, es eso que el comunicador Armand Balsebre denomina el lenguaje radiofónico.

Balsebre dice que la radio es un medio de expresión en el cual hay que acabar con el mito de muchos comunicadores, de que el lenguaje radiofónico sólo es la palabra, pues la música y los efectos sonoros son parte importante para llevar al público oyente la mejor información.

En la información radiofónica el monologo expositivo, una de las formas expresivas de la palabra, posee una alta significatividad e importancia; y se ignoran otras lo que impide ver la amplitud precisa del lenguaje radiofónico, diminuyendo la calidad a la hora de recibir el mensaje el público oyente.

Para poner un ejemplo, no es lo mismo tratar un tema sobre el campo agrícola usando un lenguaje con una cantidad de tecnicismos con un fondo musical de acuerdo al tema a tratar,  que colocar a dos personajes que interpreten a una pareja de  jóvenes esposos campesinos que al momento de comenzar a tratar el tema  comience con un fondo musical donde se nos recuerde que el tema a tratar es el campo.

El lenguaje a utilizar por los jóvenes esposos debe ser sencillo, que no por eso sea vacío, banal. La radio es el medio de comunicación más importante y económico que existe. Es de tal importancia que, con todo el avance de las nuevas tecnologías de la información,  este medio de comunicación es el canal que utiliza el presidente de los Estados Unidos de América para llevar su mensaje a la nación, y que el Vaticano posee la radio con mayor potencia en antena. Son hechos significativos.

Para que el público oyente no sepa si el locutor está leyendo o tratando un tema con gran naturalidad va a depender del grado de preparación que el mismo y los directivos de los medios de comunicación le den al personal que labora en ellos. Claro que se puede hacer  buena radio, pero hay que preparase para ello.

Para la mayoría de los escuchas o usuarios de los servicios comunicacionales de la radio en cuanto al ambiente informativo es básico creer (estar convencido) que todo aquello que se nos dice es definitivamente cierto, que el hecho informativo (noticias y acontecimientos) son  verdad y que la o las  personas que nos lo dicen son merecedores de toda nuestra confianza.

Si bien es cierto que en general todos los noticieros informan más o menos los mismos hechos, también lo es que el público selecciona el noticiero no solo por las informaciones sino por la forma como se nos transmite, y esta forma de transmisión tiene que ver con una serie de características tales como nuestras creencias religiosas,  nuestras esperanzas, si es hombre o mujer quien narra, como habla, si es cálido, etc. Nos identificamos con quienes coinciden con nuestra manera de pensar y sus expresiones nos serán más familiares que hasta las usaremos en nuestra jerga diaria.

La palabra es elemento principal de la información en la radio, razón por la cual es el medio de comunicación de información por excelencia, por eso la noticia expresada es más creíble, va de la voz al oído.

Antes de analizar la palabra es preciso determinar algunos elementos como el lenguaje. Si partimos de que el lenguaje es “el conjunto sistemático de signos cuyo uso genera una codificación de mensajes en un proceso comunicativo interactivo entre emisor y receptor”.

Si a esto anexamos el llamado lenguaje radiofónico, el cual entendemos como el conjunto de formas sonoras y no sonoras representadas por los sistemas expresivos de la palabra, la música, los efectos sonoros y el silencio, cuya significación viene determinada por el conjunto de recursos técnicos expresivos de la reproducción sonora y el conjunto de factores que caracterizan el proceso de percepción sonora e imaginativa-visual de los oyentes.

La expresión oral está determinada por la voz y la voz es uno de los elementos primordiales del lenguaje radiofónico. La voz es la columna vertebral del sonido radiofónico. La voz es  sonido y, como tal, cuando se emite presenta siempre un tono, una intensidad y un timbre determinados.

La palabra es el instrumento habitual de expresión directa del pensamiento humano y vehículo de la socialización. A pesar de los grandes avances de la tecnología, sigue siendo uno de los medios de comunicación más eficaces que existen. Quien sabe hablar bien, con corrección y perfección, demuestra su buena educación personal. La conversación es un arte, y como tal hay que saberla apreciar y se puede potenciar. La capacidad de hablar bien es el camino más corto hacia la distinción de una persona.

En la comunicación verbal, aunque es importante lo que se dice, también es importante cómo se dice. Por eso debemos tener muy en cuenta que a la hora de hablar es tan importante la letra como la música en la radio, por lo que ella significa para los sentidos, para los imaginarios de los receptores.

Antes de hablar, debemos pensar lo que vamos a decir, porque lo que se dice en radio no tiene marcha atrás, es como un misil que cuando se dispara no se puede parar. Debemos dirigirnos a la audiencia de forma educada y cordial, pausada, clara, sin alzar demasiado la voz. La voz es algo innato en nosotros, educarla es cuestión de disciplina.

Este valor del lenguaje oral sin duda se manifiesta en la credibilidad que la audiencia radiofónica le da al informativo de este tan prestigioso medio de comunicación.

Para finalizar, uno de los diez concejos de Mario Kaplún para los radialistas: “Aunque esté escribiendo su guión, no olvide nunca que el lenguaje hablado es diferente al escrito. Debemos poner por escrito nuestro texto, pero él está destinado, no a ser leído con la vista como un texto impreso, sino a ser oído. Tiene que sonar con la llaneza, la naturalidad y la espontaneidad del lenguaje hablado. Incluso, a veces, con las imperfecciones del lenguaje hablado. El mejor consejo que puedo darle es: escriba escuchándose. A medida que escriba, lea en voz alta lo que va escribiendo. En ocasiones, incluso, adelántese: pronuncie primero la frase y luego escríbala. Díctese a sí mismo. Escuche cada frase, pruebe cómo suena. Sienta su ritmo oral, sonoro. Si le suena pesada, larga, artificiosa, con vericuetos, con idas y venidas, rehágala, divídala en dos o más frases cortas y directas. El oído le dirá dónde ubicar con más naturalidad el sujeto, el verbo, el predicado.”

Bibliografía:

Ciudadana Radio (El poder del Periodismo de Intermediación), de José Ignacio López Vigil, Ministerio e Comunicación Información; Junio 2008.

Curso de Producción Radiofónico, Escuela “Marcos González  López” de Radio y TV del Sindicato de Radio del Estado Falcón. Autor Charles Rosalio Arape.

EL LENGUAJE RADIOFONICO, de Armand Balsebre, Ediciones Cátedra, Madrid 1994.

Elementos del lenguaje Radiofónico, Guía de la Universidad Francisco de Miranda, de Charles Rosalio Arapé, Coro 1987.

La Radio, su lenguaje, géneros y formatos, de Julio Cabello. Caracas 1986.

La Radio: Teoría y Práctica, de José Javier Muñoz y César Gil, Editorial de IORTV, Instituto de Radio y Televisión Española, Madrid 1994.

Manual del Locutor, de Francisco Fossa Andersen, 1980.

Manual Urgente para Radialistas Apasionados, José Ignacio López Vigil, Ediciones del Ministerio de Comunicación e Información, Caracas, 2009.

PRODUCCIÓN DE PROGRAMAS DE RADIO, CIESPAL, Quito 1978.

 



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