Facebook Twitter Google +1     Admin

UN PAÍS QUE PEINA CANAS

20111112003523-elizabeth.jpg

En el 2050, en Cuba vivirán dos adultos por cada niño.

ELIZABETH PÉREZ PÉREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Para el 2025, Cuba será el país más encanecido de América Latina con un cuarto de la población mayor de 60 años, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

Hoy, el 16,6 por ciento de la población se encuentra en estado de vejez, y para el 2050 la proporción podrá superar el 30 por ciento, convirtiéndola entre las más longevas del mundo.

Las zonas occidental y central del país constituyen las más envejecidas. Las provincias de más incidencia resultan Villa Clara (con un 20 por ciento de su población de 60 años y más), Ciudad de La Habana, (18,9) y Sancti Spíritus (17,6).

En Cuba, el acontecimiento resalta por su rapidez. Europa está envejeciendo desde el siglo XIX, pero en nuestro caso, la situación se aceleró hace solo cuatro décadas.

En los años 60 del pasado siglo floreció el llamado “baby boom” cubano, cuando nacieron 250 mil niños como promedio anual.
Actualmente, Cuba aparece en la lista de naciones con un bajo crecimiento demográfico, junto a Uruguay  y Argentina.

La tasa general de fertilidad en Cuba fue de 1,43 hijos por fémina en 2008, la más baja del continente, refleja un informe del Centro de Estudios de Población y Desarrollo (CEPDE), de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE).

El fenómeno deviene, principalmente, del aumento de la esperanza de vida al nacer y la reducción de los índices de natalidad, de acuerdo a investigaciones del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana.

Entre las causas de la baja fecundidad, indicador que desde 1978 no alcanza la norma de reemplazo (una hija por madre), los especialistas señalan la elevación del nivel cultural y educativo de las mujeres y su incorporación a la vida social. De ello se deriva la postergación de la maternidad, la reducción de la expectativa de hijos deseados y hasta la decisión de no tenerlos, para dar prioridad a otros planes personales.

“Las dificultades económicas, la falta de viviendas y  de servicios de apoyo a la familia, llevan a aplazar y, a veces desechar, la idea de tener descendencia”, explicó Regla María Raya Arencibia, psicóloga del Servicio de Atención al Adulto Mayor (SAIAM), del policlínico Mártires del Corynthia, de la capital.

Otro factor significativo es la disminución considerable de la mortalidad debido a los grandes esfuerzos del Estado para mejorar las condiciones de vida de la población, en particular de los ancianos.

El índice de mortalidad infantil llega apenas a 5,3 por cada mil nacidos vivos y la esperanza de vida alcanza los 72 años para los hombres y 76 para las mujeres, la más alta de América después de Estados Unidos y Canadá.

El hecho de que un alto sector de la población ostente edades avanzadas supone nuevos desafíos. En el mercado laboral se prevé el envejecimiento de la fuerza de trabajo y las dificultades para obtener el reemplazo de la mano de obra.

“El envejecimiento agudo puede reducir el nivel de vida al incrementar las relaciones de dependencia con respecto a la población económicamente activa, y serán los ancianos los principales consumidores de servicios públicos y de fármacos con costos muy elevados”, significó Ana Margarita López Medina, jefa del SAIAM en el mencionado policlínico.

Yo padezco de hipertensión, de gota y de angina de pecho, pero todos los meses me ahorro 130 pesos en medicamentos porque los  gastos los asume el Estado; por eso le agradezco tanto a la Revolución, explica Paula María Rodríguez Milán, anciana beneficiada con el programa de bienestar social del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

En estos momentos, la cifra de jubilados requiere un gasto anual de 3 950 millones de pesos. Para el 2020, se retirarán en un año más personas de las que se podrán incorporar a la actividad laboral, apuntan estadísticas de la ONE.

La propuesta de extender la edad de jubilación es apenas una de las tantas regulaciones impulsadas por el Gobierno cubano para contrarrestar el impacto económico del acelerado proceso de envejecimiento poblacional e intentar cambiar las actuales tendencias demográficas.

Las medidas para el saneamiento interno de la economía abarcan la elevación de tarifas y servicios seleccionados, la eliminación de un conjunto de gratuidades, la progresiva implementación de un sistema tributario y la aplicación de importantes decisiones fiscales destinadas a reducir el subsidio a las empresas y los gastos presupuestarios.

Cuba no tiene economía holgada, pero existe una preocupación gubernamental al respecto. En la década del 90 fue creado un grupo de trabajo integrado por varias instituciones con el propósito de atender y coordinar la estrategia del país en relación con el envejecimiento.

Los sectores que cumplen misiones específicas en la atención a las personas de la Tercera Edad son el Instituto Nacional de Deporte y Recreación, los Ministerios de Cultura, Educación y Educación Superior, responsables de la Universidad del Adulto Mayor, junto a la Central de Trabajadores de Cuba y la Asociación de Pedagogos, además de la protección que reciben los ancianos por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y el de Salud Pública.

“La población cubana está conformada por 1,9 millones de adultos mayores, cifra similar a la de jóvenes entre 10 y 19 años; sin embargo, la primera seguirá incrementándose ininterrumpidamente”, señala López Medina, también especialista en Geriatría.

El número de longevos aumenta progresivamente a nivel mundial y se estima que para 2025 será de 733 millones de personas (15 por ciento del total), y para 2050, de 1 300 millones (el 25).

Pie de foto: El crecimiento de la población longeva supone un reto para la economía cubana.

Ficha técnica:

Tema: Aumento de la población longeva en Cuba.

Propósito: Demostrar las consecuencias adversas que puede traer el aumento de este sector poblacional.

Objetivos colaterales: Contextualizar la situación de Cuba a nivel mundial. Indagar sobre las causas que provocan este fenómeno.

Estrategia de fuentes:

Sitio digital de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) (www.one.cu)

Investigaciones y sitio digital del Centro Iberoamericano de la tercera Edad (www.sld.cu/sitios/gericuba/)

Investigaciones del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana.

Informe resumen del proyecto de investigación “El estado actual y perspectivo de la población cubana: Un reto para el desarrollo territorial sostenible” del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de la ONE (diciembre 2008)

Regla María Raya Arencibia, psicóloga del  Servicio de Atención al Adulto Mayor (SAIAM), del policlínico Mártires de Corynthia de la capital.

Ana Margarita López Medina, jefa del SAIAM del mencionado policlínico.

Paula María Rodríguez Milán.

Soportes a emplear:

Hecho: Aumento del sector poblacional del adulto mayor.

Contexto: Cuba aparece en la lista de naciones con un bajo crecimiento demográfico, junto a Uruguay  y Argentina.

Antecedentes: Europa está envejeciendo desde el siglo XIX, pero en nuestro caso, la situación se aceleró hace solo cuatro décadas.

Proyecciones: Para el 2025, Cuba será el país latinoamericano más encanecido con un cuarto de la población mayor de 60 años y para el 2050 la proporción podrá superar el 30 por ciento de la población nacional.

Juicios empleados:

Sintético: presente en todo el texto, pues se muestran las causas, los antecedentes y las tendencias del fenómeno.

Analítico: presente en toda la nota para explicar, entre otros elementos, el cómo, el por qué y las consecuencias futuras de este suceso para Cuba.

Disyuntivo: segunda declaración de Ana Margarita López Medina

Hipotético: primera declaración de Ana Margarita López Medina

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Cuándo.



Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris