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UN JUDÍO DE ESTOS TIEMPOS

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La familia constituye los cimientos del hombre, y los niños, el futuro de la tradición, asegura David Prinstein Señorans, administrador de la sinagoga Bet Shalom.

Texto y foto:
MARÍA DEL CARMEN PÉREZ DÍAZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Todo esto encuentro al entrar: un busto de Martí, un cuadro de Albert Einstein, la Estrella de David y ese olor sabroso a sabiduría, a historia. Ahí está él, con uno de esos libros encuadernados a mano que ahora me recuerda al de ‘Nené Traviesa’. Rodeada de tanta cultura, siento una agradable sensación de bienestar: ‘’Bet Shalom significa ‘Casa de Paz’. Y paz es lo que transmite esta sinagoga fundada en 1953’’, cuenta, como si adivinara mis pensamientos, David Prinstein Señorans, administrador y coordinador de los asuntos religiosos de la institución.

Pensé encontrarme alguien serio, con largas barbas, vestido de negro y con aspecto de erudito; pero este es un hombre sonriente, rodeado de tecnología y acorde con los tiempos en que vive.

-El término judío proviene del reino de Judá,

uno de los doce pueblos del antiguo Israel.

Por lo general, las personas piensan  que son

los sobrevivientes del Holocausto,

ocurrido en la Segunda Guerra Mundial.

Pero, ¿quién es, realmente, un judío?

No es solamente quien nace de madre hebrea o  se convierte al judaísmo de acuerdo con nuestra ley. Es identidad, patrimonio, religión, historia, toda una vida. Si hablamos de rasgos característicos, somos personas normales y corrientes, la diferencia es el sentido de pertenencia con relación al idioma, cultura y tradición, heredados de un pueblo que existe desde hace miles de años, el pueblo de Israel.

La autenticidad de nuestra cultura radica en que tienes la posibilidad de creer o no creer en Dios. Ser  hebreo no significa necesariamente ser religioso. Existen muchos judíos ateos en el mundo, pero mantienen el idioma  y las costumbres de los semitas.

-Cubano y judío, ¿qué significado

tiene para usted esta combinación?

Mis padres fueron polacos, pero yo nací  en Cuba. Desde pequeño viví apegado a la cultura hebrea, gracias a estas personas, quienes a pesar de convivir en un país diferente, rescataron la tradición. Los nacidos aquí, vivimos primeramente como cubanos, o sea, como cubanos judíos, con la misma forma de vida, el mismo sistema. Lo distinto es que a medida que crecemos, vamos teniendo ese sentido de pertenencia con esta identidad legada por nuestros antepasados.

-Martí dijo en una ocasión: “Hay en los

hebreos mucha nobleza natural”,

¿cómo se refleja El Maestro en su vida? 

El Apóstol de la Independencia se relacionó con los judíos de la Florida, quienes estuvieron entre los más activos partidarios de su labor revolucionaria. Este gran hombre universal, trató casi todos los temas posibles. Hizo más de diez artículos sobre nuestra cultura.

En una ocasión, escribió sobre la Fiesta de las Luces, donde se elige la ‘‘Reina Esther’’ del año y todo el mundo se disfraza. También hace referencia a nosotros en La Edad de Oro. José Martí es el Héroe Nacional, y nosotros somos cubanos; lo estudiamos  desde que vamos a  la escuela y sabemos de su vida y obra  como cualquier persona.

Integrase en una sociedad tan distinta a sus tradiciones es una tarea ardua: ‘’La vida en nuestra comunidad es muy activa. Muchas veces no da tiempo a relacionarte con otras personas, aunque siempre queda la gente del barrio y los compañeros de estudio. A la hora de compartir, tratamos de mantener nuestras costumbres.

‘’Yo estuve trabajando mucho tiempo en una firma mexicana y el dueño era un persona no judía, pero conocía nuestra cultura. Él sabía, por ejemplo, que tenemos por costumbre poner una mesusá o bendición a la entrada del hogar para atraer a la buena suerte. Entonces,  yo le coloqué una en su casa y él me lo permitió.

‘’También, cuando se hacían reuniones especiales o cumpleaños, donde la comida era cerdo, él mismo me daba otra cosa y me decía entre risas: ‘¡No, no, coge este pollo! Tú eres judío y no puedes comer carne de puerco’. Así uno se adapta a compartir con las amistades no judías’’.

La comida kasher o santa es la única aprobada, según la Torá (lecturas sagradas). No deben consumir animales que se arrastren o ingieran desperdicios; solo rumiantes con la pezuña hendida y pescados con escamas: ‘’Es un mandamiento de Dios que el ser humano digiera alimentos sanos y está comprobado por estudios científicos que la comida kasher tiene muy buen balance nutricional. El tema de la alimentación es difícil, pero hay normas que uno trata de seguir para mantener la tradición’’.

Los animales deben ser correctamente degollados y la sangre regresar a la tierra. Para realizar ese ritual, es necesario un lugar con las condiciones indispensables: ‘’La única carnicería privada después del triunfo de la Revolución, nos fue permitida por intermedio de Celia Sánchez y aprobación de Fidel Castro. Aún en los años más difíciles del período especial, se mantuvo. Todavía existe hoy, gracias a las buenas relaciones de la comunidad judía con el gobierno cubano’’.

Antes del triunfo de la Revolución había en el país unos 15 000 semitas: ‘’Después emigraron y solo quedaron 1 500. Actualmente continuamos alrededor de esa cifra. Muchas familias se acogen a la ley del retorno o aliá, una ley de Israel que permite el regreso de los judíos que están en la diáspora o resto del mundo, a la tierra prometida’’.

Los encargados de celebrar los oficios religiosos son los rabinos, pero no existe ninguno en nuestro país: ‘’El costo de un rabino es bastante alto. La manutención de él y su familia es muy difícil, no sólo el salario, sino las condiciones de vida, la comida, etc.

‘’Nuestra principal festividad es Shabat, esta comienza con la caída de la noche del viernes y se extiende hasta el sábado al oscurecer. Ahí es donde el rabino lee la biblia judía. Por suerte, hay personas que saben hebreo y pueden conducir los oficios religiosos. Además, tenemos una escuela dominical donde asisten alumnos de todas las edades. La biblioteca del Patronato reúne una colección de 15 000 títulos interesantísimos, como ‘’El libro de los por qué’’, donde se responden casi todas las preguntas relacionadas con nuestra cultura’’.

-¿Puede una mujer ser rabino?

Sí, porque las vemos igual a nosotros. En nuestra comunidad las mujeres desempeñan un papel esencial. En La Habana, en Cienfuegos, en Manzanillo y en Santiago de Cuba, ellas son las que dirigen la comunidad judía. Incluso algunas saben guiar los oficios religiosos en los templos.

Generalmente, las sinagogas están orientadas hacia Jerusalén, la tierra prometida. Algunas reflejan pasajes bíblicos en su construcción, como el gran arco que adorna la entrada de la Bet Shalom: ‘’Fue el arquitecto Aquiles Capablanca, quien trató de evidenciar el arco iris que vio Noé después del diluvio’’, cuenta Prinstein.

‘’En Cuba tenemos cinco sinagogas: tres en La Habana, una en Camagüey y otra en Santiago. Esto no quiere decir que sean los únicos lugares de reunión, también hay casas  que se preparan. Por ejemplo, la actual residencia estudiantil del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, era un templo norteamericano, donde asistían los judíos más adinerados. Luego del triunfo de la Revolución, se marcharon y no se pudo seguir sosteniendo el local’’.

-El judaísmo, a pesar de ser la primera

religión monoteísta, no realiza

labor proselitista, ¿por qué?

De nuestra religión se derivaron el cristianismo y el islam, pero es la menor de ellas en número de fieles. Nos basamos para aceptar adeptos esencialmente en la ascendencia hebrea. Además, el judaísmo no es solamente una religión, sino una cultura. No exigimos de las demás personas, unirse al pueblo de Israel ni adoptar sus credos. 

Existen buenas relaciones con las  creencias practicadas en Cuba, sobre la base del respeto. No abogamos en contra de las demás, aunque siempre pensamos que la nuestra es la más auténtica. No adoramos figuras, imágenes. Creemos en Dios como algo superior, no como una persona determinada.

-La estrella de David es el símbolo universal

de los judíos. En el Código Davinci, libro de

Dan Brown, se plantea que esta estrella

es la unión perfecta entre el

hombre y la mujer, ¿es cierto?

No, eso va en contra de nuestra tradición. Esta estrella la usó el rey David en su escudo de guerra y uno de los significados es que Dios está en un triángulo y el hombre en el otro. A pesar de ser este el emblema más difundido, la Menorá es el símbolo más importante de los hijos de Judea. Es un candelabro de siete brazos representando  los días en que Dios creó el mundo.

También está la Kipá: un casquete de seda que usa el hombre para cubrirse la coronilla cuando entra en la sinagoga, los más devotos la llevan siempre. Simboliza el límite existente entre el hombre y Dios. Hay sinagogas reformistas en el mundo donde no la usan. Encontramos algunas ultraortodoxas en que, por el contrario, hasta las mujeres se ponen una especie de pañuelito tejido en la cabeza semejando una kipá.

La barba la llevan como símbolo los ortodoxos. Para ellos es el puente que une la cabeza y el corazón y no está permitido recortarla: ‘’Realmente no me imagino un judío ortodoxo que sea lampiño y se ponga una barba postiza para practicar su fe’’, bromea.

A los ochos días de nacido un varón debe ser circuncidado, según los mandamientos de Dios: ‘’En Cuba es un poco difícil porque no tenemos rabinos ni mohel que es el encargado de realizarla. Cada determinado tiempo viene un rabino y se somete al niño o adulto a una operación. Este proceso viene aparejado a santidad y, según estudios científicos, las mujeres de hombres circuncidados tienen menos riesgos de tener cáncer de útero. También se asocia con la higiene’’.

Actualmente se descubren a la luz, de forma más liberal, tendencias consideradas como pecados en la biblia: ‘’A medida que el mundo cambia nosotros vamos a la par. Ya se está discutiendo internacionalmente el abrir sinagogas para homosexuales. A ellos los vemos como lo que son: personas normales, con el mismo nivel de intelecto. No hay que diferenciarlas’’.

-¿El amor en los judíos?

Este es un sentimiento universal y nosotros somos seres humanos. Todo está en la forma en que uno lo sienta y exprese. Nosotros también nos casamos, incluso por lo civil. En la actualidad, predominan los matrimonios mixtos, o sea, entre hebreos y no judíos. Cuando viene algún rabino a Cuba, realizamos el casamiento según nuestra tradición. El hombre envuelve una copa de cristal en un pañuelo y la rompe para que se vaya todo lo malo.

Grandes personalidades que han dejado huellas en la historia de la humanidad son judíos. El gran físico Albert Einstein, el ajedrecista Bobby Fisher y el cineasta Steven Spielber. Lleno de hábitos y ritos es su mundo, donde quizás sea importante llevar el nombre de una de estas grandes figuras para seguir su ejemplo: ‘’Realmente, existe una costumbre de llamar a los bebés igual que los fallecidos. Es como hacerlos vivir nuevamente. Yo soy el primogénito y me pusieron David por mi bisabuelo, claro, siempre en alusión al rey de los hebreos.

‘’No pasó lo mismo con mi cuarto hijo, Moisés, llamado así por el personaje bíblico. Aunque soy su padre, debo decir que es muy inteligente. A los tres años recitó la Oración del Vino, para bendecir el pan y el vino en las cenas familiares. A partir de ese momento lo hace delante de la congregación en los Pesaj (fiesta judía) y ya tiene 10 años. Además, quiere ser rabino e informático. Es un chico muy estudioso y mira hacia el futuro. La familia es todo para nosotros. Es la base  que  sustenta nuestra comunidad y los niños son los encargados de mantener y eternizar la tradición’’.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Indagar en las costumbres y tradiciones de un judío cubano y en los aspectos esenciales de esta cultura que es el judaísmo, reflejadas en un hombre acorde con nuestro tiempo.

Objetivos colaterales: Principales símbolos y tradiciones del judaísmo. Conocer cómo se sobrellevan las costumbres cubanas con las hebreas. Cantidad de judíos y sinagogas en Cuba. La relación con sus amistades no judías. Descubrir cómo se evidencia Martí en su vida

Tipo de entrevista:
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De opinión autorizada. 
Por los participantes: Individual.
Por el canal que se obtuvo: Vía directa.
Por el título: De referencia al entrevistado.
Por la entrada: De ambiente.
Por el cuerpo: Mixto.
Tipos de preguntas: 1: informativa y abierta; 2 y 3: directa y abierta; 4 y 6: informativa y cerrada; 5 y 7: abierta.
Por las conclusiones: Frase de impacto que evidencia el final.

Fuentes consultadas: Boletín de la Organización juvenil de la Comunidad Hebrea de Cuba/No.2/2002. En Internet: Alganara, Julio. Hay también auge judío. En: http://www.clarin.com/diario/1998. Consultado: 24/11/2008; Cherem, Silvia. En busca del tiempo perdido. En: http://www.call-andu.com/cuba/articulos/silvia.htm . Consultado: 24/11/2008.



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