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TRAS LAS PISTAS DEL “PASMOSO NODA”

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Con descollante inteligencia y amor por su tierra, Traquilino Sandalio Noda contribuyó al desarrollo económico-social de Pinar del Río y de Cuba en general. Sin embargo, ¿se le conoce?

MARIANA BAFFIL LEÓN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cuando el siglo XIX aún despuntaba y la región más occidental del país, conocida entonces como Vueltabajo, era codiciada por su aromática y particular hoja de tabaco, nace el 3 de septiembre de 1808, en la pequeña hacienda de Waterloo, uno de sus hijos más ilustres: Tranquilino José Sandalio de Noda y Martínez, quien devino gran conocedor de la geografía de la zona y estudioso de disímiles ciencias como la Topografía, Agrimensura y Biología, sobre las cuales escribió trabajos de gran influencia en la vida económica y social.

A pesar de los aportes al territorio, es prácticamente desconocido en el propio suelo vueltabajero. Una encuesta realizada a cerca de 200 personas de heterogéneas procedencias y edades en la ciudad de Pinar de Río, reveló que solo el 9,3 por ciento conoce quién fue esta figura.

Sabiduría desde las raíces

Siendo muy pequeño se traslada con la familia hacia la región de Soroa. Así, rodeado de montes y cultivos, pasa la infancia y gran parte de la vida. Pero, la cultura de María Isabel Martínez (madre), Baltazar de Noda (padre), Marcial de Noda (tío) y José María Dau, (vecino, médico y agrimensor), influye significativamente en su formación  autodidacta.

El libro “Tranquilino Sandalio de Noda: El sabio vueltabajero”, relata que, con solo 18 años, su maestro Dau presenta uno de los trabajos del aplicado alumno, titulado “Sobre las causas que pueden producir las alternaciones en las cosechas de café y los medios para evitarla”, al concurso de la Real Sociedad Económica de Amigos del País. En 1829 merece el premio principal y el correspondiente título de Socio de Mérito, siendo el integrante más joven en esa institución, donde comparte con lo mejor del conocimiento a nivel nacional.

El estrecho vínculo con la naturaleza lo hace dedicar estudios al tabaco, el café, el trigo, y emprender viajes arriesgados, como la escalada a la mayor altura del Pan de Guajaibón, cuyas experiencias quedaron reveladas en una publicación del Faro Industrial de La Habana en 1840, donde habló de los tres campesinos que habían subido antes que él, pero que nunca se dieron a conocer, por lo que su hazaña fue la primera publicada oficialmente.

Además, realizó una exploración en 1831 a las cavernas de Güira de Melena, donde descubre la existencia de los peces ciegos, que Felipe Poey demoró en reportar hasta 1858 y cuya tardanza provocó la oficialidad del hallazgo de 1842 en las Cavernas de Kentucky, en Estados Unidos.

Es entonces cuando plasma estas emociones y nuevas experiencias en unas crónicas tituladas “Cartas a Silvia”, donde describe, con gran sentido de pertenencia, cada ave, cada montaña y cada rasgo distintivo de los habitantes de esos parajes. Los textos, escritos con perceptible poesía y sensibilidad, fueron publicados en el Diario de La Habana y denotan que la mujer a quien los destina no es su hermana sino, quizás, una musa como la Laura de sus poemas.

Además de sus dotes de escritor, también se destaca en la agrimensura. Según los archivos de la Oficina del Historiador de Pinar, Sandalio de Noda se ofrece para  mensurar los caminos de la Jurisdicción de Nueva Filipina (Pinar del Río) y logra cumplir su trabajo con maestría. Esto fue un gran aporte debido a las dificultades que existían en las vías de comunicación.

Uno de los estudiosos de su vida, Pedro Luis Hernández, radicado en Pinar el Río, plantea que Noda es considerado el autor del primer Atlas Hidrográfico de Cuba, el fundador del primer periódico pinareño “Boletín de la Vueltabajo”, que escribió en su totalidad, mostrando sus grandes dotes como periodista, el creador del primer herbario en el actual Politécnico de Agronomía, -el cual lleva su nombre en honor a los pródigos estudios que hizo en esa rama-, y uno de los padres de la topografía occidental.

Sobre temas diversos de la provincia realizó trabajos periodísticos, contribuyendo así a su divulgación, en publicaciones como “Faro Industrial de La Habana”, “El Siglo”, “Gran Periódico Liberal” y “El Artista”, en esta última dio a conocer el poema “A Laura”.

De las lenguas congo, carabalí y mandinga comenzó a escribir un diccionario para uso de los esclavos, a quienes enseñaba a leer y a escribir. Asimismo, dejó inconcluso uno de término siboneyes, que hubiese sido un enorme aporte al conocimiento de la lengua nativa.

No en vano, José Martí lo llama “el pasmoso Noda”, pues, además de iniciar tantos proyectos, conoció idiomas como el inglés, francés, griego, latín, portugués y varios dialectos africanos.

La crudeza del desconocimiento

El distinguido historiador Emeterio Santovenia en su libro de 1910, “Tranquilino Sandalio de Noda”, dice que, excepto el ilustre Joaquín N. Aramburu, el profesor Leandro González Alcorta, el Doctor José María Collantes, y otros pocos que hayan llevado este nombre a las columnas del periódico, nadie, en nuestros días, se ha ocupado de revivir el recuerdo del sabio.

A más de 100 años de esa aseveración, para constatar la crudeza y veracidad de la afirmación, basta salir a las calles vueltabajeras y preguntar por el polifacético hombre. Personas como Roxana Grandía, estudiante de preuniversitario, responde asombrada: “¡No tengo idea!”, y otros como Mabel Domínguez, profesora del Politécnico de Agronomía de Pinar del Río, alega con orgullo: “Fue un sabio vueltabajero”, aunque por desgracia estos son la minoría.

Según los datos del muestreo aplicado a un grupo etario de entre 15-35 años de edad, de 96 personas, cuatro lo conocían; y en las edades de 35-60, la cifra solo aumentó hasta 13.

Los espacios dedicados a la historia local en las escuelas pudieran ser una buena opción por donde comenzar. Sin embargo, el subdirector de Educación de Pinar del Río, Fidel Izquierdo, destaca que “en las clases de Historia de Cuba este aspecto solo se inserta de manera curricular, pues así es como está establecido en el plan de estudio que aprueba el Ministerio de Educación”.

Con respecto a ese plan, Martha M. Leyva, profesora de Historia y guía de uno de los grupos de la secundaria básica “Carlos Ulloa”, en la provincia, considera que si la asignatura no está concebida sería bueno organizar un programa regular de Círculos de Interés y garantizar la especialización de maestros para dicha función.

Olvidada ha estado esta figura durante muchos años. Claudia Arroyo, estudiante de Sociocultural de la Universidad de Pinar del Río, encuestó como parte de su tesis en el pasado 2013, a 22 alumnos de noveno grado de la mencionada secundaria para analizar el desconocimiento de los aportes de Noda en la cultura pinareña. En la investigación, el ciento por ciento de ellos afirmó que ni en las clases de Historia ni de Español-Literatura se abordaba.

El biógrafo de Sandalio de Noda, Pedro Luis, expresa que algunas causas de esa ignorancia pudieran ser “la poca voluntad de divulgación por parte de los centros educacionales, los medios de difusión y otros sectores, la pérdida hacia la lectura y la monopolización de los audiovisuales”.

Sobre la misma cuestión, el investigador de la ciencia del Archivo Nacional, Rolando Misas, considera que “el problema es la poca difusión de la ciencia dentro de la historiografía en general y el insuficiente conocimiento sobre la historia agrícola, de ahí que las figuras relacionadas con esta sean poco estudiadas. Sin embargo, Noda en su tiempo fue muy reconocido, incluso, se ganó el respeto de nuestro Héroe Nacional”.

El Museo de Historia Natural de la provincia vueltabajera, antiguo Palacio de Guach, lleva el nombre de Tranquilino Sandalio de Noda. Su director, Leonardo Ramírez, asevera que “se realizan actividades abiertas al público  en fechas conmemorativas, donde es viable divulgar su obra. Pero se necesitan más espacios de promoción, como son las universidades y los medios de comunicación, pues debe ser un trabajo integrado”.

Fuera del ámbito pinareño es más utópico aún encontrar quién pueda, al menos, decir la procedencia del erudito. El Jefe del Departamento de Historia de la Universidad de La Habana, Edelberto Leyva Lajara,  plantea que “es difícil hablar de él porque prácticamente no es estudiado. La Historia de Cuba siempre ha estado centrada en rescatar momentos vinculados con el triunfo revolucionario y no otros que van más a la cultura general”.

En el Museo Nacional de Ciencias no se expone nada sobre Tranquilino y, según la museóloga Yasmín Peraza, “su nombre solo es mencionado junto al de Poey cuando se trata el descubrimiento de los peces ciegos, fuera de ahí, es muy poco conocido”.

Rutas para un rescate

Noda decidió escribir, durante sus años finales, un diario de enfermo, donde reflejó los quebrantos padecidos que aceleraron, seguramente, la llegada de la muerte el 27 de mayo de 1866.

“El carácter raro de su personalidad explica cómo, a pesar de poseer fincas y ser adinerado, se mantuvo autoaislado y sin vida social. Nunca ostentó de su riqueza y quiso que esta se destinara para un humilde entierro y para repartir entre los niños huérfanos menores de doce años”, alega el biógrafo Pedro Luis Hernández.

Ni un retrato auténtico se conserva de él, pues el cuadro que pintara Armando Menocal estuvo basado en descripciones de quienes lo conocían. Ni su casa en San Antonio de los Baños, donde murió, quedó en pie luego de un incendio. Ni un busto existe que honre al que nuestro Apóstol llamara “el sabio más laborioso de Cuba”.

En pos de revertir este escenario, sus biógrafos, entre los que está Jorge Freddy Ramírez, radicado también en Pinar del Río, preparan la compilación de las “Cartas a Silvia”, nunca antes recogidas como libro, para brindarlas al público en la próxima Feria del Libro de 2015. Asimismo, está en proceso la conformación de sus obras completas.

Pero, en tanto no se haga una tirada amplia de estos textos y se trabaje de conjunto con otras instituciones, seguirá pesando la triste realidad que el historiador Santovenia logró resumir muy bien: “Extraño es encontrar, no ya en la República, sino hasta en la misma provincia de Pinar del Río, quien sepa que Noda fue un vueltabajero cuyas inusitadas condiciones llegaron a ser tales, que al dirigir hoy una mirada en torno, no hallamos a uno siquiera que por digno sucesor de él pueda tenerse”.

Pie de foto: Tranquilino Sandalio de Noda incursionó en la agrimensura, la biología, la agricultura y llegó a convertirse en uno de los sabios de Cuba de todos los tiempos.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo entrada: De contraste (dos párrafos).
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Repetir un concepto en cada uno de los segmentos que se desea relacionar, pero empleando términos diferentes.
Tipo de cierre: De conclusión.
Tipo de reportaje: Interpretativo-Retrospectivo-Proyectivo.

Tema: Tranquilino Sandalio de Noda.

Situación problémica: Desconocimiento que existe sobre la figura de Tranquilino Sandalio de Noda, sobre todo en Pinar del Río.

Objetivos colaterales: -Abordar los aspectos fundamentales de la vida de Tranquilino Sandalio y el contexto en que se desarrolló. -Dar a conocer los aportes que hizo a la provincia y al país en general. -Mostrar los resultados de una encuesta realizada el año pasado sobre el desconocimiento de sus aportes a la cultura pinareña. -Divulgar acciones que se puedan hacer para dar a conocer al personaje.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Archivos de la Oficina del Historiador de Pinar del Río.

Arroyo, Claudia.: Trabajo de Diploma. Propuesta  de  un  plan  de  acción  para  la  promoción sociocultural de los aportes de Tranquilino Sandalio de Noda a la cultura pinareña en los estudiantes de 9no. grado de la ESBU Carlos Ulloa. Pinar del Río, Cuba. 2013.

Artículo del Julio Febles en el Diario de La Habana, en enero de 1952, titulado “Serenidad final de Noda”.

Hernández,  Pedro Luis; Ramírez, Jorge Freddy; Ortega, Gerardo: “Tranquilino Sandalio de Noda: El sabio vueltabajero”. Científico-Técnica. La Habana, Cuba. 2009.

Libro “Cien figuras de la ciencia en Cuba”, de un colectivo de autores.

Libro “Historia de la Geografía en Cuba”, de José Álvarez Conde. 1961.

Presentación y estimativa inicial del ‘Pasmoso Noda’. En: Somos Jóvenes. URL: http://www.somosjovenes.cu/

index/semana20/vitranquilin.htm.

Resultados de la encuesta realizada en la ciudad de Pinar del Río.

Santovenia, Emeterio: “Tranquilino Sandalio de Noda”. Imprenta Cubana. La Habana.1910.

Activas:

Pedro Luis Hernández, escritor independiente del Instituto Cubano del Libro. Fuente: Especialista. Tipo de juicio: De valor.

Roxana Grandía, estudiante de Preuniversitario. Fuente: Testigo. Tipo de juicio: Lógico.

Mabel Domínguez, profesora del Politécnico de Agronomía de Pinar del Río. Fuente: Testigo. Tipo de juicio: Lógico.

Fidel Izquierdo, subdirector de Educación de Pinar del Río. Fuente: Oficial-Implicada. Tipo de juicio: De valor.

Martha M. Leyva, profesora de Historia de la ESBU “Carlos Ulloa. Fuente: Testigo-Implicada. Tipo de juicio: Analítico.

Rolando Misas, investigador de la ciencia del Archivo Nacional de Cuba. Fuente: Especialista. Tipo de juicio: Analítico.

Leonardo Ramírez, director del Museo de Historia Natural “Tranquilino Sandalio de Noda” de Pinar del Río. Fuente: Oficial. Tipo de juicio: De valor.

Edelberto Leyva Lajara, Jefe del Departamento de Historia de la Universidad de La Habana. Fuente: Oficial-Implicada. Tipo de juicio: Analítico.

Yasmín Peraza, museóloga del Museo Nacional de Ciencias. Fuente: Especialista. Tipo de juicio: De valor.

Soportes:

Hecho: Desconocimiento sobre la figura de Tranquilino Sandalio de Noda, incluso, en la provincia de Pinar del Río.

Antecedentes: -Estudio de Tranquilino por parte del historiador Emeterio Santovenia en su libro “Tranquilino Sandalio de Noda”, de 1910. -Trabajo de Diploma realizado por la estudiante de Sociocultural, Claudia Arroyo. -Libro “Tranquilino Sandalio de Noda: El sabio vueltabajero”, escrito por Pedro Luis Hernández, Gerardo Ortega y Jorge Freddy Ramírez en 2009.

Contexto: A nivel nacional existen figuras en el ámbito de la ciencia que son muy poco conocidas o lo que se conoce de ellas es solo una parte de la obra en general. Más específicamente, hay un marcado desconocimiento de las personalidades de Pinar del Río, incluso, en la propia provincia.

Situaciones colaterales que también pudieran incidir: -Que las personas no se sientan motivadas a estudiar esta personalidad porque no se le da a conocer en las escuelas, en los medios de difusión y en otras instituciones, el tratamiento adecuado respecto a su vida y su trascendencia. -Que no existan posibilidades económicas de imprimir en una mayor tirada los libros que con tanto esfuerzo realizan los estudiosos del tema. -Que no se realicen de manera regular actividades y programas que contribuyan con la promoción de esta figura.

Proyecciones: Los biógrafos están preparando la compilación de “Cartas a Silvia” para presentarla como un volumen en la próxima Feria del Libro 2015. Asimismo, está en elaboración sus obras completas.



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