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WIFREDO LAM EN MARIANAO

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Entre 1941 y 1943, el reconocido pintor creó dos de sus obras más trascendentales, La jungla y La silla en la vivienda de Marianao, considerada segunda en importancia; sin embargo, el inmueble no se conserva para funciones culturales, museísticas o comunitarias.

RACHEL MORALES HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Solo antecedida por la vivienda de Sagua La Grande, la segunda casa más importante de Wifredo Lam en Cuba, donde concibió sus obras cimeras, La jungla y La silla, todavía existe en el municipio habanero de Marianao, sita en Avenida 41, No. 10 804, entre 108 y 110. Pero, si bien desde hace más de 15 años los vecinos de la localidad intentan rescatarla como patrimonio cultural, todavía no reciben respuestas.

«El inmueble tiene gran valor para la cultura cubana y, en especial, las artes visuales, toda vez que fue en él donde Lam alcanzó la madurez intelectual y pintó los dos cuadros iniciales del conocido período cubano; es decir, el segmento más valorado por estudiosos y críticos, que lo dio a conocer como artista en el esplendor de su maestría», consta en la carta enviada en 2003 por Hilda María Rodríguez, directora del Centro Contemporáneo Wifredo Lam, al Doctor Eusebio Leal, presidente de la Comisión de Monumentos de la provincia.

Como respuesta a la misiva, el Historiador de La Habana respondió que la vivienda no estaba incluida en el Inventario Nacional de Construcción y Sitios; no obstante, orientó su inclusión en la lista. 

Ante el interés por la conservación oficial de la morada como patrimonio, Margarita Hernández, responsable de la Oficina de Monumentos y Sitios Históricos del Centro Provincial de Patrimonio Cultural, afirmó que ya está en el inventario No. 03.11-05-0010 con un grado dos de protección.

Sin embargo, Annie Estupiñán Guzmán, arquitecta de Planificación Física del municipio, vía correo electrónico precisó: «La edificación no es patrimonio porque nadie se ha interesado en presentar un expediente, el cual resulta imprescindible, por tanto la institución solo puede declararla de valor histórico cultural, aunque ya está muy modificada».

Por otro lado, Beatriz Alonso, vecina del lugar, aseguró que sí llevó, junto a Enrique Alonso, arquitecto de la comunidad,  un expediente a la Oficina de Patrimonio ubicada en Teniente Rey y Compostela, en la Habana Vieja, con fotos, el dictamen técnico, las mediciones del terreno, el plan de restauración y otros requisitos necesarios.

Además, ambos presentaron un trabajo sobre el inmueble en la Bienal de Arquitectura de La Habana, y en el VI Simposio Internacional de Estructuras, Geotecnia y Materiales de Construcción, en Villa Clara, donde les otorgaron el premio de Patrimonio Urbano y Edificio.

A tono con el planteamiento anterior, Otto Rondín, ex secretario ejecutivo de la Comisión de Monumentos, alegó que la entrega del documento no le consta, aunque no puede asegurarse porque los archivos están muy desorganizados debido a la reciente mudanza de la oficina.

«Queríamos hacer un proyecto donde expusieran los artistas de la comunidad, pero no se pudo; primero, por las dudas de algunos intelectuales y, segundo, porque existe un elemento objetivo de mucho peso, buscarle hogar a los inquilinos que permanecen ahí», opinó Alonso.

Rita María Ríos Martínez, propietaria de la residencia, explicó que la vivienda se le otorgó al terminar la Reforma Urbana de 1996. «Pasamos mucho trabajo porque no podíamos reparar la casa, pero después de tantas cartas enviadas al gobierno, Martha Arjona, entonces presidenta nacional de Patrimonio, nos autorizó a proceder», añadió la titular.

Arjona, también amiga del pintor, decía que Lam no vivió ahí, mas nosotros invitamos en el 2002 durante su centenario a Helena Holzer, su esposa de 1939 a 1951, y lo confirmó. Todo el mundo aclaró la incertidumbre, entre ellos la viuda de Carpentier, quien tampoco había visitado el domicilio, comentó José Manuel Noceda, investigador del Centro Contemporáneo Wifredo Lam.

El especialista agregó que cuando llegó por primera vez con el sobrino nieto de Lam, Juan Castillo, y vio la sala y el diseño de las losas en el piso, recordó la fotografía de todos los libros: Lam en cuclillas retratado delante de La jungla, La mañana verde y La silla. «No me quedó la menor duda, esa fue la casa en la que vivió», subrayó.

La indecisión de los intelectuales en cuanto a la permanencia de Lam en la morada -donde vivió tras su regreso de Europa desde 1941 hasta 1943- por confundirla con la casa que estaba al costado de Ciudad Escolar Libertad en el propio municipio,  hizo más difícil su defensa y rescate como parte importante de la cultura cubana, expresó Juan Castillo.

Situado en la antigua calle Panorama, No. 42, entre Dr. Domínguez y  Boquete, antes llamado reparto Buen Retiro, el hogar era concurrido cada domingo por amigos como Alejo Carpentier, Lydia Cabrera, Virgilio Piñera, don Fernando Ortiz, Lezama Lima, el poeta surrealista francés Benjamín Péret y el compositor ruso Igor Stravinsky, según publica Antonio Núñez Jiménez en el libro Wifredo Lam.

«Todo este aval patrimonial hizo que María Ducas, otrora diputada de la Asamblea Nacional, defendiera el proyecto comunitario, aunque no tuvo el apoyo de nadie más, al menos logró que se reconocieran como verídicos los testimonios de los vecinos y la realización de un documental al respecto, dirigido por Humberto Solás», precisó el sobrino nieto del artista.

A pesar de todo, el silencio permanece en el lugar donde el pintor se reencontró con las raíces afrocubanas e ideó sus obras más renombradas. «La casa está rodeada de historia, remembranza y toda una significación a la hora de abordar la pintura de Lam que no exhibe ninguna otra», destacó el investigador Noceda.

Pie de fotos: 1-Casa ubicada en la antigua calle Panorama, No. 42, entre Dr. Domínguez y  Boquete, entonces llamado reparto Buen Retiro; 2-Wifredo Lam delante de La jungla, La mañana verde y La silla, en Marianao.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Especial de Relieve.
Tipo de nota interpretativa: Explicativa.

Tema: La casa olvidada de Wilfredo Lam en Marianao.

Situación problémica: El desconocimiento de la existencia de esta casa y  la no conservación de la misma como patrimonio o centro cultural.

Propósito: Resaltar la importancia que tiene la vivienda y destacar el valor que representa para la localidad.

Objetivos colaterales: Consultar diversas opiniones especializadas que contrasten por qué es importante la casa y que expliquen el por qué aun no es un museo o institución cultural en el municipio y qué se puede hacer para lograr dicho objetivo.

Hecho: A pesar de la importancia cultural de la vivienda no existe intención de declararla patrimonio por parte de las instituciones responsables.

Antecedentes: Tras la llegada de Europa por el pintor, desarrolló su obra más importante en esa casa entre 1940 y 1943.

Contexto: La casa está habitada por una familia numerosa, además, a pesar de que el domicilio está dentro del Inventario Nacional de Construcción y Sitios, no resuelven la situación de la familia para convertir la vivienda en un centro cultural.

Tipos de juicios:

Analíticos: En todo el trabajo.

Sintéticos: Juan Castillo, sobrino nieto de Lam al explicar las dificultades en la lucha por declarar a la casa patrimonio; Annie Estupiñán Guzmán, arquitecta de Planificación Física de Marianao, al exponer el proceso para declarar un lugar patrimonio; Beatriz Alonso, vecina de la localidad, cuando afirma que si se llevo el expediente y explica el contenido del mismo; Otto Rondín, ex Secretario Ejecutivo de la Comisión de Monumentos, al declarar que no le consta la existencia del documento; Rita María Ríos Martínez, propietaria de la vivienda, al decir el motivo por el cual se le dio la propiedad de dicha casa.

Valorativos: pinión de José Manuel Noceda, investigador del Centro Contemporáneo Wifredo Lam al exponer las razones por la cual la casa tiene gran importancia.

Fuentes:

Directas:

Margarita Hernández, responsable de la Oficina de Monumentos y Sitios Históricos del Centro Provincial de Patrimonio Cultural (implicada, oficial).

Annie Estupiñán Guzmán, arquitecta de Planificación Física de Marianao (implicada, oficial).

Beatriz Alonso, vecina de la localidad (testigo, implicada).

Rita María Ríos Martínez, propietaria de la vivienda (implicada, testigo).

José Manuel Noceda, investigador del Centro Contemporáneo Wifredo Lam (implicada, especialista).

Juan Castillo, sobrino nieto de Lam (testigo, implicada).

Otto Rondín, ex secretario ejecutivo de la Comisión de Monumentos (implicada, oficial).

Documentales:

Carta enviada en 2003 por Hilda María Rodríguez, directora del Centro Contemporáneo Wifredo Lam, al Doctor Eusebio Leal, presidente de la Comisión de Monumentos de la provincia.

Libro Wifredo Lam, de Antonio Núñez Jiménez.



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