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UNA VISIÓN DESDE LA ECONOMÍA FAMILIAR

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Desde el 17 de diciembre del 2014, los trabajadores, vinculados o no al sector estatal, se cuestionan cómo influirá en sus finanzas el acercamiento entre La Habana y Washington.

ALEJANDRA ANGULO ALONSO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Caricatura: ARÍSTIDES FERNÁNDEZ GUERRA.

Cuando el 17 diciembre del año 2014 se produjo el espectacular anuncio de que Cuba y Estados Unidos, dos países enfrentados políticamente por más de medio siglo, decidían superar diferencias y optar por el diálogo, todos los cubanos, desde los escépticos hasta los esperanzados, vinculados o no al sector estatal, se preguntaron cómo este hecho influiría en su economía familiar.

Si bien “empoderar” al sector por cuenta propia es uno de los objetivos del cambio de política de los Estados Unidos, el sector estatal cubano, al que se vinculan 4 mil 918, 8 millones de trabajadores, según reportó en el año 2014 la Oficina Nacional de Estadísticas e Información de Cuba (ONEI), parece estar más lejos de la mira de la Casa Blanca.

Lázaro Peña Castellanos, director del Centro de Investigaciones de Economía Internacional (CIEI), afirmó que la actualización del modelo económico social cubano no depende de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos: “Los asuntos vinculados a cómo asegurar una nación próspera son cuestiones del desarrollo socialista que trascienden en mucho a estas conversaciones”.

A nivel popular las opiniones son diversas. Para Orlando Martínez, trabajador de un Taller de Garantía dedicado a  la reparación de equipos electrodomésticos, ubicado en el capitalino municipio de Centro Habana, su futuro económico no está muy claro: “Cuando Raúl dio la noticia me alegré, pero ya con los pies bien puestos en la tierra, entendí que solo puedo mejorar mis ingresos si Cuba arregla su economía”.

Por su parte, Caridad Valdés, profesora del Instituto Preuniversitario José Miguel Pérez, del municipio Plaza, destacó que el problema más preocupante para los profesionales cubanos es el salario, y espera ver una mejoría en sus ingresos a partir de la normalización de las relaciones entre los dos países.

Peña, sin embargo, señala que no se puede esperar un impacto en ese campo de la noche a la mañana. “Los asuntos y las desproporciones de la economía cubana, entre ellos la pirámide invertida, son mucho más complejos y no dependen de los avatares de las relaciones económicas entre estos dos países”, afirmó.

Pero este asunto de múltiples caras origina las más dinámicas percepciones. Los 455 mil 577 trabajadores vinculados al sector no estatal, según reportó en el 2014 la ONEI, han sufrido obstáculos para el funcionamiento de sus negocios como las restricciones para importar o disponer, por la venta mayorista, de los insumos que necesitan.

De acuerdo con la normativa publicada el 13 de febrero del 2015 por el Departamento de Estado norteamericano, los cuentapropistas pasaron a ser el centro de atención, debido a que los estadounidenses podrán importar de la Isla bienes y servicios, siempre que sean producidos por empresarios cubanos “independientes del estado”.

Por su parte, Pavel Vidal, economista e investigador del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC), señaló que el marco regulatorio vigente aún no permite hablar de pequeñas y medianas empresas, sino de cuentapropistas.

En el nuevo escenario esta problemática podría resolverse, por lo que muchos mantienen una actitud expectante. Tal es el caso de la arrendadora Janet Vila Alfaro, quien considera que norteamericanos y cubanos harán buenos negocios: “Lo que hace falta es que arranquen”. 

Otro de los nudos gordianos de la economía cubana está en la agricultura, cuyos niveles de productividad se encuentran lejos de satisfacer la demanda nacional. De acuerdo con el Plan de la Economía y el Presupuesto del Estado para el 2015, la Isla gastará 2 mil 194 millones de dólares en la importación de alimentos, lo que representa 137 millones de dólares más que en el 2014.

Al respecto, Peña comentó que más del 70 por ciento del área agrícola del país se gestiona por vías no estatales, por lo que resulta innegable la influencia que pudiera tener en este sector la eliminación de restricciones para concretar negocios con Estados Unidos.

“Creo que es posible sacar más provecho a la tierra si pudiéramos comprar fertilizantes, insecticidas, maquinarias y semillas a los norteamericanos, en vez de a países más distantes”, afirmó Juan Carlos González, trabajador de la cooperativa agrícola no estatal Los hermanos Bravo, del capitalino municipio La Lisa.

No obstante, Luis René Fernández, investigador del Centro de Estudios Cuba-Estados Unidos, señaló que los efectos económicos para la Isla en realidad serán aislados y puntuales, hasta tanto no se levante totalmente el bloqueo.

“Todos han oído hablar del bloqueo desde niños; muchos han palpado sus efectos en carne propia, otros no lo perciben directamente, aunque les afecta”, escribió Rodolfo Dávalos Fernández en su libro: ¿Embargo o bloqueo? La instrumentación de un crimen contra Cuba.

Aunque el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, ha utilizado sus prerrogativas para flexibilizar en algunos aspectos el criminal bloqueo, este sigue vigente y en plena aplicación.

Aun así, la nonagenaria del círculo de abuelos 8 de octubre, María Rodríguez Calvo, tiene muchas expectativas. “Esto será duro y difícil, pero  me alegro haber vivido lo suficiente para verlo”, dijo.

Pie de foto: El inicio de las conversaciones entre Cuba y Estados Unidos crea interrogantes respecto al futuro económico de los trabajadores cubanos.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Especial Comentado.
Tipo de nota interpretativa: Explicativa.

Tema: Las conversaciones Cuba-Estados Unidos y su influencia en la economía cubana.

Situación problémica: Demostrar las probables repercusiones de las conversaciones entre Cuba y Estados Unidos en la economía familiar.

Objetivos colaterales: La política criminal y genocida del bloqueo que frena el desarrollo económico del país, la importancia de la actualización del modelo económico socialista y la situación actual de la agricultura cubana.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Estudios de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información de Cuba (ONEI).

El Plan de la Economía y el Presupuesto del Estado para el 2015.

“¿Embargo o bloqueo? La instrumentación de un crimen contra Cuba”, Rodolfo Dávalos Fernández, La Habana, Cuba, 2012.

Activas:

Lázaro Peña Castellanos, director del Centro de Investigaciones de Economía Internacional (CIEI). Fuente oficial, experta.

Pavel Vidal, economista e investigador del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC). Fuente oficial, experta.

Luis René Fernández, investigador del Centro de Estudios Cuba-Estados Unidos. Fuente oficial, experta.

Janet Vila Alfaro, arrendadora. Fuente primaria, directa, implicada.

Juan Carlos González, trabajador de la cooperativa agrícola no estatal Los hermanos Bravo, del capitalino municipio La Lisa. Fuente primaria, directa, implicada.

Orlando Martínez, trabajador de un Taller de Garantía  dedicado a  la reparación equipos electrodomésticos, ubicado en el capitalino municipio de Centro Habana. Fuente primaria, directa, implicada.

Caridad Valdés, profesora del Instituto Preuniversitario de Nuevo Vedado, José Miguel Pérez. Fuente primaria, directa, implicada.

María Rodríguez Calvo, nonagenaria del círculo de abuelos 8 de octubre. Fuente primaria, directa, implicada.

Soportes:

Hecho: Cómo podría influir el proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos en los trabajadores, vinculados o no al sector estatal.

Contexto: El proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos y la actualización del modelo económico socialista cubano.

Antecedentes: El 17 de diciembre de 2014, reinicio de las conversaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, dos países enfrentados políticamente por más de medio siglo.

Juicios:

Analíticos: Estos juicios se ven en todo el trabajo, perciben un problema e implican al lector en esa preocupación. Están basados en el desarrollo de las investigaciones. Tal es el caso de los datos  oficiales brindados por la Oficina Nacional de Estadística  e Información de Cuba (ONEI) y el Plan de la Economía y el Presupuesto del Estado para el 2015. Estos juicios están presentes también en el análisis y la opinión respecto al tema de diferentes actores de la sociedad, como por ejemplo los especialistas, los cuentapropistas y los trabajadores del sector estatal.

Sintéticos: Están basados en la experiencia de los especialistas Lázaro Peña Castellanos, director del Centro de Investigaciones de Economía Internacional (CIEI),  Luis  René Fernández,  investigador del Centro de Estudios Cuba-Estados Unidos y Pavel Vidal, economista del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC).

Valorativos: Están sustentados en los criterios emitidos por Orlando Martínez, trabajador de un Taller de Garantía dedicado a la reparación de equipos electrodomésticos, ubicado en el capitalino municipio de Centro Habana y por Juan Carlos González, trabajador de la cooperativa agrícola no estatal Los hermanos Bravo, del capitalino municipio La Lisa.



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