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UNA PLUMA AL SERVICIO DE LA PATRIA

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Rubén Martínez Villena es principalmente conocido por su legado revolucionario y poético, mientras sus aportes como periodista han transitado por la historia sin suficiente gloria.

YAIMA MALAGÒN FRANCHI-ALFARO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Fotos: Cortesía del Museo Casa Natal Rubén Martínez Villena, de Alquízar.

La voz no lo acompaña, pero su pluma en vilo, ataca y permanece. Lo agota la tuberculosis, atormentado y débil: “Físicamente, tú me ves, soy un despojo humano; pero mi espíritu, fuerte y valeroso como siempre”, anuncia.

Desplomado, no habla con el dolor de sentir que la vida se le va, sino con la elocuente convicción de quien sabe que el hombre pasa y las situaciones cambian... Ya se siente la madrugada fría en el sanatorio de las afueras de La Habana. Es 16 de enero de 1934. Sus ojos se cierran definitivamente.

Rubén Martínez Villena, poeta y revolucionario hasta el último día, entregado al servicio de las causas más justas es, históricamente, apartado por una fina línea de su irrupción en el periodismo por la prominencia de su personalidad en las labores patrióticas de la época.

El resultado de encuestar a una seleccionada muestra de estudiantes universitarios y profesionales de distintos medios de comunicación, revela el desconocimiento acerca del joven intelectual como periodista.

Un resultado desde el aula

Mario Cremata Ferrán, profesor de Historia de la Prensa de la Facultad de Comunicación (FCOM) de la Universidad de La Habana, sostiene que, desafortunadamente, Villena trasciende hoy, más como ícono revolucionario —y en el mejor de los casos, como poeta—, que como periodista.

“Yo trato en clases de ofrecer una noción, sin extenderme demasiado, porque en 12 ó 13 semanas solo me es posible sistematizar contenidos y, por supuesto, me veo obligado a jerarquizar información y figuras”, explica.

Hacia esa dirección apunta Thais Álvarez Plasencia, estudiante de cuarto año de Periodismo. “Quisiera que la asignatura Historia de la Prensa abordara un poco más sobre los aportes periodísticos de Villena y no que se trate solo superficialmente”, acota.

De una muestra de 50 estudiantes de cuarto año de Periodismo, solo uno por cada cinco jóvenes posee una mínima referencia sobre el tema.

Más que una profesión, una vocación

“Villena, joven en ascenso de vocaciones, pasó de un eslabón a otro, sin rupturas en su personalidad. Del poeta al prosista y de este al revolucionario”, destaca Cremata Ferrán.

“Sus primeros escritos en prosa vieron la luz en las revistas Chic, El Fígaro, y en el periódico El Heraldo de Cuba, donde debutó como redactor, mientras en El Heraldo laboró como responsable de la página literaria del lunes y editorialista”, confirma vía correo electrónico desde Venezuela, José Antonio Cabrera Rodríguez, profesor de Historia de la Universidad Central Pedagógica Rubén Martínez Villena, de Alquízar.

El libro Esencia y presencia de Rubén. Vida y obra, de Juan Marinello, recoge que el joven comienza el oficio periodístico en El Heraldo, el 13 de octubre de 1924 y aprovecha sus colaboraciones para exponer sus ideas revolucionarias. Además, refleja artículos que demuestran la preocupación del “reciente estrenado periodista” por los asuntos internos de la nación y por la situación internacional.

Su desvelo queda evidenciado, fundamentalmente, en el escrito  Guerra a esos salvajes, donde escribió: “A medida que nos alejamos de la colonia, nos asemejamos más a ella. El gobernante inmoral, el aduanero defraudador, el juez que vende justicia y el maestro que golpea al discípulo, cuatro símbolos del pasado abominable, han tomado también posesión del presente. Superficialmente habremos progresado, pero en lo fundamental nos parecemos más al ayer”.

Otras de las publicaciones de este tipo, del destacado protagonista en la Protesta de los Trece son: El ciclón, La catástrofe de Vueltabajo, La Séptima Conferencia Sanitaria, La caída del McDonald, que ejemplifican el tono del redactor en El Heraldo, nacional y universal.

Pedro Antonio García, historiador y periodista de la revista Bohemia, refiere que al autor de La pupila insomne le interesaba todo, tanto el bochorno de la república ante el desdén de sus gobernantes, el ciclón que arrasa a la provincia de Pinar del Río, como la insalubridad de La Habana. “Y así, en su prosa cuidada e irónica, viril y denunciadora, fue creciendo en lo interno, la conciencia de un deber que cumplir”, agrega.

El trabajo Una semilla  en un surco de fuego, escrito por Raúl Roa, precisa que la aparición del prosista Rubén, simultánea a su plenitud lírica, constituye un verdadero suceso. “No se trataba de un prosista más, ni siquiera de un buen prosista. Era la revelación de un escritor como pocos han frutecido en el medio aldeano: no solo dueño de un instrumento personalísimo, sino parejamente apto para apresar todos los matices y cultivar con acierto ostensible, todos los géneros”, señala.

En efecto, el poeta que organizaba huelgas de tal magnitud como la del 12 de agosto de 1933, derrocadora del machadato, fue un excelente prosista, dueño de un estilo vigoroso y brillante, dominador del idioma; original y meticuloso.

El investigador del Instituto de Literatura y Lingüística, Ricardo Luis Hernández Otero, comenta la fuerte personalidad que imprimía como sello a los escritos, a través de los cuales podía encontrarse siempre al hombre en su talla más completa.

Muestra de este comentario deviene en el siguiente fragmento, tomado del texto de Villena  Un hombre y otras prosas: “¿Quién dijo de la lucha  del artista y el idioma? El buen artista habrá de examinar las palabras como insectos. Ha de hallar precisamente la que necesita para su colección”.

La huella periodística la dejó, además, en los disímiles trabajos publicados en medios obreros y de ideología marxista como Venezuela Libre, América Libre, de las cuales fue director, Mundo Obrero y El Trabajador, aparte de su colaboración en Carteles y Social, revistas de tipo literario.

¿Poesía o Periodismo?

“Rubén Martínez Villena fue, durante el transcurso de su vida, no solo el guía de los humildes y creador de versos, sino también escritor valiosísimo, periodista lúcido y capaz”, referencia Melvis Noda Castillo, directora del museo Casa Natal del joven intelectual, en Alquízar, provincia de Artemisa.

La ariguanabense Ana Núñez Machín, biógrafa de la vida y obra del intelectual, plantea en su trabajo Rubén Martínez Villena, ejemplo de periodista, que si otros rumbos más vitales no hubiesen hecho de él la desvelada llama que fue, tendríamos además del poeta de “La pupila insomne”, a un hombre de crónica y artículo, integrado en la labor determinada y determinante de las rotativas.

“Si en una época de su vida la poesía constituyó el objetivo vivificante, a partir de la toma de conciencia como integrante de una sociedad en pugna e imbuido por la doctrina marxista-leninista, lo rechazó y se entregó, definitivo y único a la causa donde dejara los pulmones deshechos. Y es en esta lucha donde el líder deviene en periodista: manifiestos, proclamas, artículos, ensayos, salieron de su pluma bajo la fragua ardiente del luchador”, puntualiza Núñez Machín. 

Coincidentemente, Ricardo Luis Hernández Otero sostiene que Martínez Villena comenzó muy joven su labor en la prensa, sin embargo, no fue su intención ser periodista en el sentido cabal de la palabra, como no lo fue ser poeta, aunque ambas cosas fuese y en las dos demostrara calidad y talento, a las cuales llegó por vocación.

Desde la Academia y otras instancias…

Darianna Reinoso Rodríguez, estudiante de cuarto año de Periodismo en la Universidad de La Habana, manifiesta que en esta carrera, por lo menos se debe de aprender sobre la mayor cantidad posible de personas que incursionaron en ella y, por supuesto,  los aportes de Villena a la misma, forman parte de la larga lista.

Pero la realidad es otra. Una encuesta aplicada a profesionales de diversos medios de comunicación (prensa impresa, radio y televisión), con muestra de 40 personas por cada uno, indica que el 70 por ciento no conoce elementos sobre la labor periodística de quien estigmatizó a Gerardo Machado con el epíteto flagelante de Asno con garras, mientras solo el 30 por ciento afirma tener una vaga idea de su producción como periodista.

Yelanys Hernández Fusté, reportera de Juventud Rebelde, sugiere que en determinadas conmemoraciones se debería abordar, desde otras miradas, a aquellos jóvenes que marcaron pauta en la historia de Cuba, como es el caso de Martínez Villena, ya que el medio donde ella labora constituye el diario de la juventud cubana.

Una posible explicación a la situación pudiera ser: “Al tomar en cuenta las investigaciones literarias sobre su producción, estas  ubican en el análisis de su poesía, de las etapas, los contenidos, mas al final, todas caen en la ‘trampa’ de recrear la vida política. No creo que alguien hable de él como un poeta o periodista puro”, afirma Mariana Fernández Campos, responsable del Departamento de Estudios Lingüísticos y Literarios de la Facultad de Artes y Letras, de la Universidad de La Habana.

Sin embargo, aun cuando Villena no desarrolló el periodismo en la misma magnitud de su poesía y labor revolucionaria, no significa que la Academia y los medios de comunicación dejen empolvar la obra de una personalidad como esta, en lugar de levantarla para revertir el efecto de su temprana muerte, porque los precursores suelen morir a medias, como invitando a las nuevas generaciones a completar lo que ha quedado sin hacer.

Pie de fotos: 1-Rubén Martínez Villena tributó varios artículos periodísticos para la revista Venezuela Libre, de la cual fue uno de sus directores; 2-Villena fue uno de los grandes intelectuales de los años 30.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: Descriptiva.
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Repetir en la oración o párrafo que sigue una palabra o frase clave utilizada antes. Empleo de subtítulos y de las muletillas sin embargo y en efecto.
Tipo de cierre: Mixto (De conclusión y de instancia a la acción)
Tipo de reportaje: Interpretativo Explicativo.

Tema: Aportes de Rubén Martínez Villena como periodista.

Situación problémica: El desconocimiento de los aportes de Rubén Martínez Villena como periodista.

Objetivos colaterales: Abordar aspectos sobre la labor periodística de Villena; Ofrecer algunas pinceladas de su obra poética e intelectual; Exponer los resultados de un muestreo aplicado a estudiantes de cuarto año de Periodismo y en varios medios de comunicación.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Esencia y presencia de Rubén. Vida y obra, de Juan Marinello, La Habana, 1989.

Una semilla  en un surco de fuego,  de Raúl Roa, prólogo a la tercera edición de La pupila insomne, 1960.

Rubén Martínez Villena, ejemplo de periodista, de Ana Núñez Machín, revista Bohemia, 1970.

Directas:

Mario Cremata Ferrán, profesor de Historia de la Prensa de la Facultad de Comunicación. Fuente implicada. Juicio de valor.

Thais Álvarez Plasencia, estudiante de cuarto año de Periodismo. Fuente implicada. Juicio analítico.

José Antonio Cabrera Rodríguez, profesor de Historia de la Universidad Central Pedagógica Rubén Martínez Villena, de Alquízar. Fuente especialista e implicada. Juicio analítico.

Pedro Antonio García, historiador y periodista de la revista Bohemia. Fuente especialista e implicada. Juicio analítico.

Ricardo Luis Hernández Otero, investigador del Instituto de Literatura y Lingüística. Fuente especializada y oficial. Juicio analítico y de valor.

Melvis Noda Castillo, directora del Museo Casa Natal Rubén Martínez Villena de Alquízar. Fuente especializada y oficial. Juicio de valor.

Darianna Reinoso Rodríguez, estudiante de cuarto año de Periodismo. Fuente implicada. Juicio de valor.

Yelanys Hernández Fusté, periodista de Juventud Rebelde. Fuente  implicada. Juicio de valor.

Mariana Fernández Campos, responsable del Departamento de Estudios Lingüísticos y Literarios de la Facultad de Artes y Letras. Fuente especializada y oficial. Juicio analítico y de valor.

Soportes:

Hecho: Desconocimiento de la obra periodística de Rubén Martínez Villena.

Antecedentes: Su dedicación a la gesta revolucionaria como líder  intelectual y el estudio de su personalidad generalizada basado en este aspecto y, en ocasiones, desde la poesía.

Contexto: Aunque incursionó de forma satisfactoria en el periodismo, Rubén Martínez Villena es más estudiado y conocido por su faceta revolucionaria.

Situaciones colaterales que también pudieran incidir: La superficialidad con que se trata la personalidad de Villena en el plan de estudios, en este caso especialmente en el cuarto año de la carrera de Periodismo y el poco tratamiento que se le brinda desde los medios de comunicación.

Tipos de juicios: Analíticos y de valor.

 



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