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PERFECTO MAESTRO DEL LENTE

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El fotógrafo Romero, Premio Nacional de Periodismo José Martí en 2013, ha dedicado más de 55 años de su vida al trabajo para la Revolución desde su frente de batalla: la imagen periodística.

Texto y foto:

CLAUDIA DOMÍNGUEZ VÁZQUEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de comunicación,

Universidad de La Habana.

A velocidad impresionante para sus 79 años, parqueó el Lada azul frente al semanario humorístico Palante. Bajó del auto sonriendo a sus compañeras de trabajo que venían por la acera y “bonchaban” con la destreza del chofer.

-Discúlpame si llegué un poco tarde, le estaba haciendo a mi nieto un machete de juguete para una actividad en la escuela. Tiene cinco años y es muy inteligente y travieso, me gusta mucho jugar con él, enseñarle.

Así se presenta el fotógrafo Perfecto Romero, Premio Nacional de Periodismo José Martí en el año 2013, profesional que ha construido su valía con trabajos tan importantes como la imagen de Camilo –que después sirvió para el monumento en el Museo de Yaguajay-, el retrato del Señor de la Vanguardia que aparece en el billete de 20 pesos, y las fotos del lanzamiento al espacio de la nave especial donde viajó el Héroe de la Revolución, Arnaldo Tamayo.

“Comencé en la fotografía comercial en el año 1955. Había ganado un premio en la lotería y lo tomé para comprar una cámara Bessa,  estuve trabajando con ella hasta finales de 1958, cuando me incorporé a la columna  número 8 Ciro Redondo. Yo pertenecía a un grupo del 26 de Julio y cuando supimos que el Che necesitaba refuerzos, salimos para el Escambray al otro día. Iba a pelear, dispuesto a combatir, llevé la cámara por si nos encontrábamos con los guardias, como era fotógrafo ambulante, serviría de pretexto.

“Al no llevar fusil, el Che me nombró corresponsal, incluso se destinó un fondo para comprar los utensilios y montar un cuarto oscuro, mas faltó la ampliadora, sin la cual no se podían imprimir las fotos. Pero la guerra fue más rápido que todo eso, antes de darnos cuenta ya habíamos atacado Fomento y Cabaiguán”.

-Conoció a Camilo el 24 de diciembre de 1958 en Yaguajay, ¿qué impresión le causó el Señor de la Vanguardia?

Lo encontré a la entrada de Yaguajay. Fui con Ángel Frías a llevar armamento: una bazuca y dos morteros. Primero saludó a Ángel. Cuando llegó a mí, lo hizo con un cariño tremendo, como si me conociera de toda la vida, así era él. A partir de ese momento, me saludaba con afecto donde nos encontráramos y después, en el 59, lo acompañé como fotógrafo a muchas actividades. Era un hombre excepcional. Andaba con los bolsillos llenos de papelitos que recogía con las inquietudes de la población y los respondía en las noches.

-¿Qué hizo al triunfo de la Revolución?

En La Habana fotografié la entrada de Fidel el 8 de enero. Un día en La Cabaña, el Che me pregunta qué estaba haciendo, le contesté que cubría algunas actividades y dijo que fuera para Ciudad Libertad y buscara a Ramos, el jefe de la sección de Cultura del Ejército Rebelde. Ese hombre que me invitó a trabajar en la revista Verde Olivo. Fui el primer fotógrafo.

Luego participé en la Limpia del Escambray y en la lucha contra bandidos. Cuando Girón, esperé un supuesto ataque por Pinar del Río. También reporté el entrenamiento de Arnaldo Tamayo para el viaje al espacio, el despegue y el descenso de la nave.

-En una entrevista que ofreció a Radio Habana Cuba, señaló que durante la lucha insurreccional y los primeros años de la Revolución no se sentía parte de un acontecimiento histórico, sino que estaba haciendo su trabajo. Pero, ¿cuán diferente fuera usted si no hubiese sido testigo y partícipe de aquellos sucesos?

No fuera quién soy, porque todo lo que hice, aunque en aquel momento no tenía conciencia de la importancia que tomaría en un futuro, ha determinado mucho en mi vida. Las imágenes de la lucha insurreccional, de los primeros años de la Revolución y de figuras tan significativas como el Che y Camilo, tienen hoy un valor tremendo, son la representación de una época histórica. Ahora pienso que podía haber hecho más.

-Usted dijo que sus negativos eran su tesoro.

Sí, mira, una vez cometí un error, le di a la Dirección Política de la revista Verde Olivo mis negativos, pensando que tal vez fuera histórico o algo así, que le darían alguna importancia, pero un día buscando unos libros en los archivos encontré los negativos tirados por ahí, los recogí, limpié y dije que nunca más me desharía de ellos.

-“Sin lugar a dudas, esta secuencia gráfica alcanza la dimensión de obra artística por la nitidez de detalles en la composición así como también por la sensibilidad de observar con exigencia el discurso social que le dio veracidad a cada una de las fotografías”, señaló Lourdes Socarrás, curadora de la exposición Miradas reveladoras. Figuró usted entre los maestros del lente hacedores de esas imágenes, que no son solo instantáneas, sino buenas instantáneas.

Me gusta retratar al hombre en su trabajo, él es quien crea el objeto, el hecho. Nunca hago una foto donde no aparezca el ser humano, esa es mi técnica. En aquella exposición están representados los primeros años de la Revolución, las fotografías cuentan la historia del Che y Camilo rodeados del pueblo, de las movilizaciones combativas y productivas, la alegría por el cambio. También fueron exhibidas fotos de Liborio Noval, Raúl Corrales, Osvaldo Salas, Alberto Korda y otros.

-Las fotografías del libro “Habana en mi corazón”, expuestas en la Galería Proud, de Londres, y la muestra en las salas del Instituto Valenciano de Arte Moderno llevaron parte de su trabajo fuera de las fronteras cubanas. ¿Qué sintió al saber que su obra es también apreciada en otros lugares del mundo?

Es muy agradable que la obra de la vida sea reconocida en tantos lugares y que haya alcanzado la importancia que tiene hoy. Me reconforta ser el autor de la foto que hoy aparece en el billete de veinte pesos cubanos y que la silueta del monumento a Camilo, en Yaguajay, sea la primera foto que le tomé; esas imágenes han viajado el mundo en cada exposición que rememore la época, que sean tan reconocidas engrandece mi trabajo. Esas exhibiciones han pasado por galerías de Estados Unidos, Londres, Italia y Brasil. También en breve deben salir dos libros sobre mi vida y mis fotografías.

-Con tantas responsabilidades que lo llevaron a estar fuera de casa por mucho tiempo, ¿qué parte deja para su familia?

Ada, mi mujer, ha sido heroína, porque ha tenido que soportar los viajes al exterior; en Cuba, las movilizaciones y todas las noticias que tenía que cubrir. Cuando nació Yiley, mi hija, yo estaba haciendo el recorrido que hizo el Che desde la Sierra Maestra hasta el Escambray, la conocí cuando tenía dos semanas de nacida. Pero eso Ada lo ha comprendido, ella es mi retaguardia.

Soy muy alegre, a veces le hago maldades a Ada y a ella no le gustan, pero nos reímos juntos. Me encargo de recoger la casa, tender la cama, el fregado de la loza es mío también y, por supuesto, ayudar a los nietos en las cosas de la escuela, como el machete hoy en la mañana.

-¿Cómo llegó a Palante?

En 1987, me jubilé de las FAR y en aquel entonces, al subdirector de Verde Olivo, lo nombraron director de Palante, él me llamó a trabajar aquí y hasta hoy. Cubro cualquier noticia relacionada con el humor, las bienales en San Antonio de los Baños, el Festival Melaito; el periódico no solo hace caricaturas, tenemos un trabajo muy amplio. También soy el secretario del Partido del semanario desde 1987.

-A partir de la V Edición de la Bienal del Humor en San Antonio de los Baños, asistió con su cámara y retrataba todo lo que ocurría, en las conferencias o en la Taberna del Tío Cabrera. ¿Es solo trabajo asistir a cada edición?

Reportaba en las bienales desde que estaba en Verde Olivo y aquí es por plantilla. También he presentado y obtenido premios en la modalidad de fotografía, pero no participaré más, no me satisface el premio físico que ahora se da.

-El Escambray, Camilo, las 36 fotos del lanzamiento de la nave espacial al Cosmos, son algunos de los momentos que admiramos en sus instantáneas, ¿cuáles cree que son las más importantes?

Las más importantes creo que son las de la lucha insurreccional y el vuelo al Cosmos. Son la huella de esos momentos en la historia.

-Haciendo una retrospectiva profesional, ¿cuál es su foto preferida?

Todas, aunque guardo especial cariño por la de Camilo, que es la del billete de veinte pesos, y también la del día del entierro de las víctimas de La Coubre, donde van Fidel, el Che y Dorticós con los brazos entrelazados, esa foto ha sido muy publicada.

-¿Deudas?

Quisiera haber retratado más al Che y Camilo, no podía imaginar que desaparecieran tan rápido. Hoy pienso que desaproveché las oportunidades, quizás tuviese otros trescientos negativos que atesorar y el pueblo más imágenes que admirar.

-El 8 de febrero de 2013 la Unión de Periodistas de Cuba le concedió el Premio Nacional de Periodismo José Martí, para algunos tardío, pero siempre bien merecido.

Sonríe, aprieta las manos y escuetamente responde: “Me hizo muy feliz. Fue muy importante”.

Pie de foto: Perfecto Romero, Premio Nacional de Periodismo 2013, ha conseguido capturar con su cámara imágenes tan importantes como la figura de Camilo que aparece en el billete de 20 pesos.

Ficha técnica:

Objetivo central: Mostrar al lector la obra que ha desarrollado el Premio Nacional de Periodismo 2013, Perfecto Romero.

Objetivo colateral: Realizar un bosquejo sobre las fotografías más importantes de los primeros años de la Revolución.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.

Por la estructura: Clásica.

Por el contenido: De personalidad.

Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo.

Tipo de título: De juego de palabras.

Tipo de entrada: De presentación.

Tipo de cuerpo: De preguntas y respuestas.

Tipo de preguntas declaradas: 1) Conoció a Camilo el 24 de diciembre de 1958 en Yaguajay, ¿qué impresión le causó el Señor de la Vanguardia? Directa; 2)¿Qué hizo al triunfo de la Revolución? De exploración; 3)En una entrevista que ofreció a Radio Habana Cuba, señaló que durante la lucha insurreccional y los primeros años de la Revolución no se sentía parte de un acontecimiento histórico, sino que estaba haciendo su trabajo, pero, ¿cuán diferente fuera usted si no hubiese sido testigo y partícipe de aquellos sucesos? Directa; 4)Las fotografías del libro “Habana en mi corazón”, expuestas en la Galería Proud de Londres, y la muestra exhibida en las salas del Instituto Valenciano de Arte Moderno, llevaron parte de su trabajo fuera de las fronteras cubanas. ¿Qué sintió al saber que su obra es también admirada en tantos lugares del mundo? Directa; 5)Con tantas responsabilidades que lo llevaron a estar fuera de casa por mucho tiempo, ¿qué parte deja para su familia? Directa; 6) ¿Cómo llegó a Palante? Directa; 7)A partir de la V Edición de la Bienal del Humor en San Antonio de los Baños, asistió con su cámara y retrataba todo lo que ocurría, en las conferencias o en la Taberna del Tío Cabrera. ¿Es solo trabajo asistir a cada edición? Directa; 8)El Escambray, Camilo, las 36 fotos del lanzamiento de la nave espacial al Cosmos, son algunos de los momentos que admiramos en sus instantáneas, ¿cuáles cree que son las más importantes? De opinión; 9)Haciendo una retrospectiva profesional, ¿cuál es su foto preferida? Directa; 10)¿Deudas? Abierta.

Tipo de conclusión: Frase de impacto, evidencia el final de la entrevista.



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