Facebook Twitter Google +1     Admin

UN ASUNTO DE RESPETO

20170212045925-diego.jpg

Marcelino de la Peña fue metodólogo nacional de Español-Literatura por más de 15 años. Ho ofrece su perspectiva sobre cuestiones del panorama educativo nacional.

Texto y foto:

DIEGO JAVIER MARTÍN RAMOS,

estudiante de primer año de Periodismo.

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

“Nada infunde más respeto que ser quien transmite conocimientos a otros, sobre todo enseñar español, nuestra lengua, el vehículo esencial de la comunicación,” afirma Marcelino de la Peña Toranzo, quien ha dedicado 57 años a la pedagogía. Nació en un pueblo llamado San Agustín de Aguarás, en Holguín, el 23 de junio de 1947.

Él se alistó como profesor de las Brigadas Alfabetizadoras Conrado Benítez en 1961, a los trece años: allí encontró su vocación. Como afirma el veterano maestro: “Yo puedo estar enfermo con catarro, pero cuando estoy enseñando, es como si no tuviera nada.”

Cursó estudios en el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona y se graduó en 1971 como profesor de Gramática Española. Ejerció como metodólogo nacional de Español-Literatura para los cursos de trabajadores y de superación desde 1976 a 1992.

Posteriormente continuó su labor como profesor de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana hasta el 2013, año de su jubilación. Hoy día Marcelino continúa ejerciendo el magisterio como maestro  repasador.

El profe vive en un pequeño apartamento en la Villa Panamericana, la cual ayudó a construir con su propio esfuerzo como integrante del grupo de brigadas populares que erigieron el reparto. Hasta esa zona de la Habana del Este me traslado para entrevistarlo y así conocer su concepción sobre memorables empresas en las que participó, las cuales fueron hitos educacionales en la historia del país; también quiero registrar su opinión acerca de temáticas y fantasmas que asedian a la educación en la actualidad. Saco libreta y lápiz, él enciende un cigarro. Comenzamos.

-Profesor, usted dedicó mucho tiempo a enseñar personas sin posibilidades de cursar estudios universitarios debido a sus edades y bases educativas.

Las personas en edad laboral son como un alumno especial en el sentido del método que uno debe adoptar para que absorban el conocimiento. No se dedican por completo a los estudios como muchos jóvenes, más bien tienen que repartir sus energías entre el trabajo, el hogar y otros quehaceres. En cualquier caso, el objetivo es el mismo: brindar los elementos necesarios para que puedan cursar estudios universitarios o superen su nivel educativo. Lo que cambia es el método: yo condenso el contenido y ejemplifico mucho. La posibilidad la dio la Revolución, y yo estoy feliz de haber contribuido a la educación de cada una de esas personas.

-¿Qué tan importantes fueron los cursos de superación a partir de las facultades obreras y obrero-campesinas para la conformación del proyecto de sociedad actual?

Imagínate, un país con remanentes neocoloniales. Urgía una reforma educativa de gran magnitud. Luego de la Campaña de Alfabetización, la Batalla por el Sexto y Noveno Grado, Fidel consideró que debía hacerse más, y así se comenzó a elevar el nivel de cada funcionario, pescador, campesino, tabaquero, dirigente, en fin, era cuestión de orgullo, todos querían superarse. La misión era hacer un pueblo culto, tener profesionales verdaderamente capacitados.

-Como metodólogo dejó un legado importante. Sobre todo, la elaboración del contenido de los libros de texto de secundaria y preuniversitario que sirven de base material de estudio en el presente. ¿Cree que mucho de ese contenido tenga vigencia?

Sí y no. Los tiempos cambian. Mucho del contenido tiene vigencia porque la gramática no ha tenido novedades significativas en los últimos treinta años. Por el otro lado, creo que se están elaborando nuevos textos y no debe ser un capricho. Como dije, los tiempos cambian y con ellos las formas de enseñanza y aprendizaje, aunque se basen sobre esas concepciones iniciales. De todas formas, con cada reimpresión se ha quitado y agregado contenido.

-Con respecto a sus tiempos como metodólogo a nivel nacional y los actuales, ¿qué puede resaltar de manera panorámica?

Nuestro sistema educacional está entre los mejores de América Latina, muestra de esto son los índices de analfabetismo y de graduados universitarios. Pero por un lado más crítico o más bien autocrítico, creo que la forma de impartir los contenidos ha cambiado en la secundaria y en el pre. Las obras de literatura ya no se están leyendo, falta nivel de análisis, de interpretación. Existen muchos problemas desde la base.

-¿Cree que el sistema debe cambiar? ¿En qué aspecto? ¿Por qué?

Debe cambiar sobre todo en eso de como el maestro se ve a uno mismo. Es una figura pública, es un asunto de respeto y de ética. No hablo de cosas como los planes educativos sino en la interacción con el estudiante. Estos problemas hay que tocarlos con la mano. ¡La formación de los pedagogos enfrenta una crisis y es que ya nadie quiere ser maestro!

-¿Por qué nadie quiere ser maestro?

Se ha devaluado la imagen del mismo en la sociedad y se ha perdido el respeto hacia el profesor. Últimamente se debe a la ética: el pago de pruebas y la falta de motivación por la transmisión de los conocimientos hacia el alumno. Cuando uno enseña, debe enseñar bien.

-Usted mencionó errores en la base, ¿qué factores influyen en la existencia de los mismos?

La mala formación de los maestros, su incapacidad como pedagogos de transmitir el conocimiento. También los alumnos han perdido el hábito de estudio. La crisis de valores no es un cuento nuevo, es una realidad que aqueja a la sociedad moderna y la nuestra no está exenta de ello. Todo conspira para que luego universitarios cometan errores ortográficos descomunales y presenten incoherencias de párvulos en trabajos y exámenes de nivel superior. Da vergüenza.

-¿Cómo contribuir a la rectificación de los errores?

Yo lo hago haciendo lo que sé hacer: enseñando. Pero se trata de reinstaurar la cultura del saber y para eso hay que promover valores, predicar con el ejemplo.

-La pedagogía es una carrera de mucho sacrificio. ¿Qué es lo más gratificante de su labor?

La pedagogía es una carrera que conlleva tanto sacrificio como cualquier otra. Nunca se trata del dinero, mucha gente no entiende eso. Se trata, por lo menos para mí, de estar consciente de la utilidad y el deber que tengo para con la sociedad.

-La frase de Martí, “Ser cultos para ser libres”, adquiere mucha vigencia en estos años dado el panorama de una guerra ideológica y mediática inteligente y sin escrúpulos. ¿Cree que es tarea individual del educador cubano formar al estudiante o esto es algo que trasciende los límites del profesor?

La literatura siempre ha sido utilizada como instrumento para la reflexión y la educación, y es fundamental tener una noción básica de la lengua materna para poder comunicarse correctamente. Formar valores desde un conocimiento científico siempre ha sido un propósito del maestro dentro de la sociedad, tomemos el ejemplo de Félix Varela. Pero hay muchos factores que influyen, no es solo el maestro. Es una tarea de la sociedad en general. Cada uno de nosotros somos un ejemplo y una fuente de conocimientos para las nuevas generaciones.

Pie de foto: Marcelino ha dedicado 57 años a la pedagogía y sostiene como precepto la superación y el estudio constante.

Ficha técnica:

Objetivo central: Mostrar el punto de vista propio del entrevistado en cuanto a cuestiones específicas sobre la educación y el sistema educacional cubano.

Objetivo colateral: Ofrecer información sobre la trayectoria  del entrevistado y la base de sus concepciones.

Tipo de entrevista:

Por su contenido: De opinión.

Por los participantes: Individual.

Por la estructura: Clásica (preguntas y respuestas).

Por el canal que se obtuvo: Vía directa.

Tipo de título: De cita directa.

Tipo de entrada: De cita directa del entrevistado.

Tipo de cuerpo: Preguntas y respuestas.

Tipo de preguntas declaradas: 1. Profesor, usted dedicó mucho tiempo de la vida enseñando a personas sin posibilidades de cursar estudios universitarios debido a sus edades y bases educativas.- informativa, abierta; 2. ¿Qué tan importantes fueron los cursos de superación y capacitación a partir de las facultades obreras y obrero-campesinas para la conformación del proyecto de sociedad actual?- opinión, directa, abierta; 3. Como metodólogo dejó un legado importante. Sobre todo la elaboración del contenido de los libros de texto de secundaria y preuniversitario que sirven de base material de estudio en el presente. ¿Cree que mucho de ese contenido tenga vigencia?–cerrada, opinión: 4. Con respecto a sus tiempos como metodólogo a nivel nacional y los actuales ¿Qué puede resaltar de manera panorámica?- abierta, indirecta; 5. ¿Cree que el sistema debe cambiar? ¿En qué aspecto? ¿Por qué? – cerrada, opinión, directa; 6. ¿Por qué nadie quiere ser maestro?- abierta, opinión; 7. Usted mencionó errores en la base, ¿qué factores influyen en la existencia de los mismos?-recapitulación, opinión; 8. ¿Cómo contribuir a la rectificación de los errores?-abierta, directa; 9. La pedagogía es una carrera de mucho sacrificio. ¿Qué es lo más gratificante de su labor?-opinión, abierta; 10. La frase de Martí, “ser cultos para ser libres”, adquiere mucha vigencia en estos años  dado el panorama de una guerra ideológica y mediática inteligente y sin escrúpulos. ¿Cree que es tarea individual del educador cubano formar al estudiante o esto es algo que trasciende los límites del profesor?-dicotómica, opinión, directa.

Tipo de cierre: De opinión del entrevistado.



Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris