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Isla al Sur

PASION DE UN PERIODISTA

PASION DE UN PERIODISTA

Roberto Pavón Tamayo, Premio Nacional de Periodismo José Martí por la obra de la vida, 1999, revela parte de las vivencias de 40 años de profesión.

SUSANA TESTÉ RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.              

El olor a café inunda la sala repleta de recuerdos que cuentan la historia de este hombre extraordinario. En la mesita de madera, desde fotos con Mirta, su esposa, hasta otras con el Comandante en Jefe Fidel Castro, y también en reposo la estatuilla del Premio Nacional de Periodismo José Martí por la obra de la vida, otorgado en 1999.

Ante mí, un hombre de expresión amistosa, mediana estatura, lleva espejuelos pequeños que permiten notar la paz que trasmiten sus ojos. Me saluda Roberto Pavón Tamayo con la sencillez que caracteriza a los hombres buenos, e inicio así la serie de preguntas a las cuales responde con la excelencia de su verbo claro.

-¿Cómo llega a La Habana a estudiar Medicina

Veterinaria  y termina como periodista?

Provengo de una familia de periodistas. Mi padre fundó el periódico Heraldo, en Holguín. Yo  pasaba mucho  tiempo con él mientras veía lo que hacía. Mis hermanos, Elías y Luis, son periodistas también. Supongo que quise cambiar la tradición. Aunque al periodismo los Pavón Tamayo lo llevamos en la  sangre.

Mientras estudiaba Medicina Veterinaria estaba vinculado al Partido Socialista del Pueblo y participaba en cuanta manifestación contra la tiranía se organizaba en la Universidad de La Habana. En una de esas  fui detenido por la policía junto a otro compañero, apaleados y  torturados injustamente por un coronel llamado Martín Pérez.

Luego nos trasladaron para El Castillo del Príncipe donde nos iban a enjuiciar sin una pizca de justicia. De tanta suerte nos pusimos que nuestros abogados, muy comprometidos con la lucha por la liberación  de la patria, crearon las condiciones para que nos pudiéramos escapar y así lo hicimos. Fueron tiempos difíciles. Estuve meses escondiéndome en  casa de mis familiares, hasta que finalmente llegó el año 1959 y   con  él,  nuestro triunfo  revolucionario.

Después de una experiencia así se hace imposible limitarme a estudiar Medicina Veterinaria, un trabajo que admiro muchísimo, pero ya no llenaba mis expectativas. Cuando triunfó la revolución yo sabía que consagraría el resto de mis días  al  periodismo.

-¿Cómo recuerda su primer trabajo

en el Semanario Surco, de Holguín?

Me gustó mucho colaborar  en el semanario. Fue mi primer trabajo verdaderamente periodístico. Allí viví momentos muy intensos. No solo vinculados con el periodismo, sino que como profesional de la comunicación di  el paso al frente en una labor muy noble como la Campaña de Alfabetización, la cual llevó tanta luz a todo nuestro país. Fue algo inolvidable.

Pavón fue también miembro de la dirección organizativa del Primer Congreso de la Unión de  Periodistas de Cuba, cónclave que condenó las formas mercantilistas y sensacionalistas de hacer periodismo.

-Pocos conocen su condición de profesor

en la Escuela de Corresponsales Pablo de la

Torriente  Brau. ¿Qué lo motivó a fundarla?

Logré organizar la escuela con ayuda del Partido (PCC) cuando  trabajaba en el periódico Sierra Maestra, de Santiago de Cuba. En aquel  tiempo  había una gran necesidad de promover personas con  cierta vocación periodística. Fue la necesidad, sobre  todo, lo que  nos   incitó. Queríamos formar buenos periodistas y lo logramos. Para demostrarlo  está José Fernández Vega, director de la revista Bohemia,   y como él otros tantos, quienes ofrecen lo mejor de sí para lograr que la prensa cubana sea cada vez mejor.

-¿Cómo llega al Noticiero de Televisión

teniendo perfiles tan distintos  de

trabajo la TV y la prensa escrita?

Para colaborar en el noticiero de televisión me llamó Reinaldo Infante, director de ese espacio en aquel entonces. Yo era novato en la TV. No niego que al principio fue muy difícil, pero me encantaba. Sin lugar a duda, la televisión es el trabajo que más me ha gustado. Fue una  labor muy intensa, muy bonita.

-¿Por qué deja de ejercer como periodista

para hacer trabajo diplomático? 

Mientras colaboro con Raúl García Peláez en el Departamento de Orientación Revolucionaria, a él lo designan embajador de Cuba en la URRS (Unión de Republicas Socialistas Soviéticas) y a mí como su  segundo. Trabajamos durante seis años como diplomáticos en la Unión Soviética. Fue una encomienda muy compleja. A pesar de que tuvimos  muchas dificultades por estar en un país con características distintas a las nuestras, logramos fortalecer las relaciones entre los dos países. Fue muy satisfactorio. 


 
-¿Cómo califica su trabajo en Angola?

Permanece en silencio y por un momento la expresión de su cara  cambia. No parece la persona serena y jovial que es. Su rostro se muestra  pensativo y al fin dice: Angola, Angola…

“Yo fui allá a trabajar en el comité de ayuda a Angola como colaborador  y Mirta, mi esposa, como asesora de la organización de mujeres. Fue  difícil, distinto a todo lo que  había hecho antes.

“Allá despedimos muchos duelos de compañeros muertos en el campo de batalla. Estuve en peligro mortal en dos ocasiones, eso jamás lo olvidaré. Fue un trabajo difícil, sí, pero no podía renunciar, no defraudaría a quienes confiaron en mí. Yo fui a Angola a una  misión  y la cumplí”.

Pavón  es de esas personas que cuando habla mira a los ojos, incluso cuando se refiere a  un tema tan doloroso como lo fue la guerra de Angola. Se refleja en su  mirada la pasión por la patria que ama y por la cual sería capaz de arriesgar la  vida.

-¿Qué  proyecto tenía al regreso  de Angola? 

Al llegar de allá tenía ganas de trabajar con mis compañeros de profesión,  mucho ánimo y nuevas ideas. Se me concedió el placer de guiar los primeros  pasos para la fundación del periódico Tribuna de La Habana. Le puse gran  empeño al proyecto. Me entusiasmaba la idea de crear un  periódico completamente nuevo.

Lo complicado fue escoger al personal, después todo se dio fácil: el diseño, la planificación de la frecuencia con que saldrían los ejemplares, los temas que se abordarían…  Todos los que colaboraron en la confección del Tribuna son periodistas, diseñadores, fotógrafos muy buenos con ideas geniales y muchas ganas de hacer su trabajo. Fue muy satisfactorio organizar el  proyecto y después ver el fruto de tantos  meses de esfuerzo.
 


-¿Qué significó para usted ser el

director de la Agencia de Información

Nacional (AIN) durante 14 años?

Dirigir la AIN enriqueció en gran medida mi formación profesional. Yo no tenía muchas posibilidades para escribir porque la labor de director te ocupa todo el tiempo, pero tengo gran cantidad de memorias gratas, por ejemplo, cuando  viajé a México junto a Fidel. Al regreso, escribí sobre la preparación que se ofrece a los periodistas mexicanos y me gustó mucho hacer ese tipo de trabajo. Además, tuve la oportunidad de visitar las imprentas, los periódicos de allá, charlar con periodistas mexicanos.    

Todas  esas vivencias  me permitieron regresar a Cuba con ideas  buenas para poner en práctica. Dirigir la AIN  es  uno de esos trabajos que  aporta  tanto  profesional como humanamente,  porque compartir 14 años con personas tan entregadas no solo deja una huella en el currículo, sino también en el corazón.

-En 1999 le otorgan el Premio

Nacional de Periodismo José Martí.

¿Cómo fue ese momento?

Importantísimo, pero totalmente inesperado.

-¿Qué trabajo le gustaría 

hacer a Roberto Pavón? 

Radio, siempre me ha gustado mucho el periodismo radial, es un misterio para mí.

-¿Algún  proyecto?

Hace un tiempo comencé a escribir un libro  junto a mi hermano Elías. El prólogo lo redactará mi hermano Luis. Es sobre Holguín, nuestra ciudad natal. Los cambios y reformas que se han hecho después del triunfo revolucionario. Espero que se publique en el año 2009.

-Pavón, ¿si no hubiera sido periodista…?

No hubiera sido nada, yo amo mi profesión. Me siento feliz y satisfecho. No me imagino haciendo nada más.

El mediodía pone fin a la  conversación. Este es  el espacio del día en que Pavón va hasta la Casa de la Prensa, permanece allí unos 20 minutos con amigos de toda la vida. Camina hasta el lugar que por 14 años fue su hogar, la Agencia de Información Nacional, situada en la calle 23 esquina a J, indaga sobre cómo se encuentran sus antiguos compañeros. Ayuda en lo que puede y  pone fin a su recorrido en la Agencia Prensa Latina, órgano que actualmente lo abraza como uno de sus periodistas.

Es preciso y afable este hombre a quien el éxito no ha borrado la sencillez. Pavón es de las personas que con cada palabra exhorta a tomar partido  en  las situaciones, a ser justo para no juzgar  solo por  las apariencias,  a elegir el camino correcto, a luchar por ser mejores. Él  enseña, casi sin saber, a amar esta profesión que sin lugar a dudas es el mejor oficio del mundo.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación sobre los Premios Nacionales de Periodismo José Martí, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Ficha Técnica:

Objetivo central: A través de los criterios de un periodista, motivar a los profesionales de la prensa a esforzarse por lograr un periodismo digno y revolucionario.  

Objetivo colateral: Permitir el acercamiento a uno de los reconocidos exponentes de la prensa cubana: Roberto Pavón Tamayo.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Vía directa.

Tipo de título: Referencial.
Tipo de entrada: De ambiente.
Tipo de cuerpo: Mixta.
Tipo de conclusión: De comentario del entrevistador.


 

VAN GOGH Y SUS CARTAS

VAN GOGH Y SUS CARTAS

Concluida edición del mejor epistolario de la historia perteneciente a la autoría de un pintor.

BARBARA PÉREZ QUINTERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Las 900 cartas escritas e ilustradas por el pintor holandés Vicent Van Gogh, son reunidas por primera vez en Holanda, tras una búsqueda de 15 años, realizada por el museo Van Gogh de Ámsterdam, y el Instituto Huygens, de la Real Academia Holandesa de Artes y Ciencias.

Las misivas del pintor constituyen, para muchos, la madre de todas las correspondencias debido al profundo análisis que se realiza a la obra pictórica y escrita del artista.

En ellas aparecen la mayoría de los cuadros de Van Gogh en miniatura y están estructuradas con una exquisita caligrafía y un dominio casi literario de su lengua materna y del francés. Así las calificó el Instituto Huygens de la Real Academia Holandesa de Artes y Ciencias.

El epistolario es ilustrado con más de 200 dibujos y está distribuido en seis volúmenes y en tres ediciones diferentes. Para su presentación, el museo holandés que lleva el nombre del autor organiza una exposición con los más de 340 cuadros que aparecen descritos en una selección de 120 cartas.

El trabajo también podrá verse en Internet a partir del 8 de octubre (2009) en la página www.vangohletters.org, en su versión en inglés.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Tipo de fuente: Documental (Internet: www.elpaís.com)
Primer valor noticia: Novedad. Actualidad.
Tipo de noticia: Ligera.

 

PARA LOS ADULTOS CONTEMPORÁNEOS SEUDO INTELECTONEURO HIPOCONDRIACOS

PARA LOS ADULTOS CONTEMPORÁNEOS SEUDO INTELECTONEURO HIPOCONDRIACOS

*Dicen que todos los días tenemos que comer una manzana por el hierro y un plátano, por el potasio. También una naranja, para la vitamina C, medio melón para mejorar la digestión y una taza de té verde sin azúcar, para prevenir la diabetes.

*Todos los días hay que tomar dos litros de agua (sí, y luego eliminarlos, que lleva como el doble del tiempo que llevó tomárselos).

*Todos los días hay que tomarse un Activia o un Yogurt para tener ’L. Cassei Defensis’, que nadie sabe qué es, pero parece que si no te tomas un millón y medio todos los días, empiezas a ver a la gente como borrosa.

*Cada día una aspirina, para prevenir los infartos, más un vaso de vino tinto, para lo mismo. Y otro de blanco, para el sistema nervioso. Y uno de cerveza, que ya no me acuerdo para qué era. Si te lo tomas todo junto, por más que te dé un derrame ahí mismo, no te preocupes, pues probablemente ni te enteres.

*Todos los días hay que comer fibra. Mucha, muchísima fibra, hasta que logres evacuar. Hay que hacer entre cuatro y seis comidas diarias, livianas, sin olvidarte de masticar cien veces cada bocado. Haciendo un pequeño cálculo, sólo en comer se te van como cinco horitas.

*Ah, después de cada comida hay que lavarse los dientes, o sea: después del Activia y la fibra, los dientes; después de la manzana los dientes; después del plátano, los dientes... y así mientras tengas dientes,...

*Mejor amplía el baño y mete el equipo de música, porque entre el agua, la fibra y los dientes, te vas a pasar varias horas por día ahí adentro.

*Hay que dormir ocho horas y trabajar otras ocho, más las cinco que empleamos en comer, veintiuno. Te quedan tres, siempre que no te agarre algún imprevisto. Según las estadísticas, vemos tres horas diarias de televisión. Bueno, ya no puedes porque todos los días hay que caminar por lo menos media hora (dato por experiencia: a los 15 minutos regresa, si no la media hora se te hace una).

*Y hay que cuidar las amistades porque son como una planta: hay que  regarlas a diario. Y cuando te vas de vacaciones también, supongo. Además, hay que estar bien informado, así que hay que leer por lo menos dos diarios y algún artículo de revista, para contrastar la información. ¡Ah!, hay que tener sexo todos los días, pero sin caer en la rutina: hay que ser innovador, creativo, renovar la seducción. Eso lleva su tiempo. ¡¡¡¡Y ni qué hablar si es sexo tántrico!!!!

*En fin, a mí la cuenta me da unas 29 horas diarias. La única posibilidad que se me ocurre es hacer varias de estas cosas a la vez, por ejemplo: Te duchas con agua fría y con la boca abierta así te tragas los 2 litros de agua.

*Mientras sales del baño con el cepillo de dientes en la boca le vas haciendo el amor (tántrico) a tu pareja, que de paso mira la TV y te cuenta, mientras barres. ¿Te quedó una mano libre? Llama a tus amigos. ¡Y a tus padres!! Tómate el vino (después de llamar a tus padres te va a hacer falta). Y menos mal que ya crecimos, porque si no nos tendríamos que clavar un Danonino Extra Calcio todos los días.

*¡Úuuuf! Pero si te quedan 2 minutos, reenvíale esto a los amigos (que  hay que regar como las plantas). Y ahora te dejo porque entre el yogur, el medio melón, la cerveza, el primer litro de agua y la tercera comida con fibra del día, ya no sé qué estoy haciendo, pero necesito un baño urgente. Ah, voy a aprovechar y me llevo el cepillo de dientes...

*SI YA TE LO ENVIÉ ANTES, PERDONA... ES EL ALZHEIMER QUE A PESAR DE TANTOS CUIDADOS NO LO HE PODIDO COMBATIR.

 

HACER DE CADA CREACIÓN PERIODÍSTICA UNA OBRA DE ARTE

HACER DE CADA CREACIÓN PERIODÍSTICA UNA OBRA DE ARTE

Gabriel Molina Franchossi, Premio Nacional de Periodismo José Martí, año 2000, cada vez que escribe lo hace con el mismo interés y cuidado del primer día.
      
Texto y foto:    
ANALEIDA PUERTO IGLESIAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
  

Cuando pregunté por él a sus compañeros de trabajo, muchos lo describieron como una persona excepcional, director honesto, correcto, de pocas palabras, respetado por un colectivo que más que jefe, lo sintió amigo. Otros comentaron que a pesar de haber transcurrido sólo unos meses de la jubilación, ya notaban la ausencia y extrañaban la calidad humana y profesional del hombre que los representó por más de 10 años en el semanario Granma Internacional.

También dijeron que en las relaciones con los subordinados era muy exigente, de esos jefes a los que uno siempre termina agradeciéndoles, porque obliga a crecer. De ahí que cuando recibió el Premio Nacional de Periodismo José Martí por la obra de la vida, en el 2000, desde los trabajadores más sencillos hasta los de mayor responsabilidad pensaron que ya era hora de que así fuera reconocido en el gremio.

A lo largo de su carrera, Gabriel Molina Franchossi desempeñó diversas funciones como redactor en el Diario de la Marina y corresponsal de la revista Bohemia, en España. Ejercer en la prensa impresa no lo dejó ajeno a la combinación entre imagen y sonido, pues trabajó en la redacción del Canal 12, Telecolor, y fue el responsable del Noticiero Nacional de Televisión. La radio tampoco escapó a sus ansias de experimentar  todo el quehacer de la profesión y fungió como director de Radio Reloj.

También, en su labor profesional fue jefe de redacción de la revista Opina, director editorial de la publicación Granma Internacional, fundador de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) y reportero desde nuestro país para la cadena de diarios El Sol de México, entre los años 1992 y 1994. Además, fue pionero de órganos tan importantes como el periódico Granma y de la revista Tricontinental.      

Pero Molina no comenzó su carrera siendo el reconocido periodista que es hoy. Su vocación por el mejor de los oficios, como lo definió Gabriel García Márquez, surgió por su padre, quien era  reportero y corrector de pruebas de impresión. Ahora recuerda que, desde muy joven, lo ayudó en algunos trabajos.

A los 17 años decidió estudiar Derecho; luego, junto con el 5to. año de esa carrera, Periodismo. Como abogado solo ejerció una vez para ganar una demanda civil personal: “Quizás en algún momento tuve deseos de realizarme como jurista, pero sabía que no me iba a dedicar a eso. Lo terminé de estudiar porque era algo que ya había empezado y debía terminar.”

En sus venas corrió, desde temprana edad, la osadía de los periodistas. Participó en manifestaciones revolucionarias contra el gobierno de Fulgencio Batista. Debido a esto sufrió detenciones dos veces. La segunda vez no murió por la intervención del Decano del Colegio de Periodistas, conocido de su padre, porque era trabajador allí; y por él, entonces estudiante de la institución: “En la prisión torturaban y mataban, pero por aquella intervención pocas semanas después fui deportado a España.” 

Cuando triunfó la Revolución, Molina regresó unos meses después a petición del Comandante en Jefe Fidel Castro para fungir como editor del diario Combate. Asimismo, al volver a Cuba ejerció igual responsabilidad en el  periódico Hoy. Así estuvo por más de un año. Aún cuando realizó la función de jefe de Información acudía a los eventos más importantes para reportarlos o saber lo que ocurría, para lograr un mejor resultado de los corresponsales a quienes había confiado la tarea, y así dar un tratamiento adecuado a la noticia e inculcar a los periodistas el compromiso con la labor desempeñada.

Como profesional tuvo una oportunidad única: fue el encargado de reportar las audiencias del Congreso de los Estados Unidos cuando se analizaba la muerte del presidente norteamericano John F. Kennedy.

-Mucho se ha especulado sobre la

existencia de un complot con respecto al

magnicidio de Kennedy, ¿cuál es su opinión?

Apoyado en mis experiencias por haber vivido esos intensos momentos y porque consulté bibliografía reciente sobre el tema, puedo decir que existen pruebas confiables que muestran la posibilidad real de una maniobra en torno a ese suceso. Aún existen documentos clasificados de la CIA que esclarecerían el hecho, sus autores intelectuales y ejecutores. 

A lo largo de su carrera realizó otras labores entre las que menciona, con especial emoción, las coberturas periodísticas de los recorridos de Fidel Castro y el haber sido corresponsal de guerra en Argelia, Guinea Bissau y el Medio Oriente: “Es curioso que auque se esté contra la guerra porque no es la única manera de liberar un país, cuando se produce un conflicto, la mayor parte de los reporteros hacemos por ir, pues es algo que apasiona: cubrir las cosas que no son  fáciles. Cosas atrayentes para el lector.”

-¿Qué acontecimiento quiso cubrir y no pudo?

Otra guerra, por ejemplo, la de Angola y la de Vietnam, en esa última me dieron “un palo periodístico”, como me dijo Fidel el 31 de diciembre de 1965. Algunos días antes, Marta Rojas y Raúl Valdés Vivó se me adelantaron en hacer la petición para ir a la guerrilla en el sur de Vietnam.

El haber transitado por diversos medios y tener experiencias profesionales poco comunes para un periodista le han enseñado que en cuestiones de prensa el mejor estilo es el directo, sencillo y personalizado, sin dejar de ser elegantes, ir a lo preciso, economizar los adjetivos: “Mi paso por Prensa Latina con Jorge Ricardo Masetti me enseñó a ser realmente objetivo manejando la información, aunque no imparcial.”

Uno de los mayores provechos que pudo sacar Molina de esa etapa de su vida fue el de cultivar un gran amigo. Ambos fueron fundadores de Prensa Latina. En las tardes, luego de terminar en la Agencia, iban al bar más cercano y allí, junto con otros compañeros, componían el mundo: “Como Gabriel García Márquez es un tipo tan simpático y ocurrente se ganó la amistad de todos y conmigo no fue diferente.”

Además de más de compartir el nombre y mantener una relación de amistad, Molina y García Márquez son colegas e intercambian trabajos: “Actualmente dentro de mis proyectos se encuentra la preparación de un nuevo libro sobre Masetti con la colaboración de Conchita Dumois, su viuda, donde uno de los testimonios utilizados será el de Gabriel García Márquez.”

-¿Tiene pensado escribir sus memorias?

Muchos colegas me lo han recomendado y no creo que sea una mala idea. Pienso que estoy preparando las condiciones.

Para cualquier joven profesional de la prensa charlar con un hombre con la experiencia de Molina es realmente provechoso y muy instructivo porque seguro aprenderá que en cualquier medio se puede hacer una buena labor reporteril si se es conciente del espacio, del género de trabajo que se quiere realizar, de la voluntad para buscar la verdad y las técnicas informativas a utilizar para lograr lo deseado: “Todo depende de la agudeza periodística, de darse cuenta dónde y cuándo usar las técnicas necesarias.”  

Testigo de lo educativa que puede ser dicha conversación es Gustavo Becerra, actual jefe de redacción del semanario Granma Internacional: “Cada reunión de trabajo que estuve a su lado durante 15 años fue una lección de periodismo. Lo considero uno de mis grandes maestros. Puedo decir que Gabriel es una persona que respira, se alegra y vive por su profesión. Es de las personas que dan la oportunidad, sobre todo a los jóvenes. Motiva, inspira a enamorarse de una idea, a buscar lo nuevo como principal característica para que algo sea noticia.” 

-El periodismo que ha hecho durante la

mayor parte de su carrera es el

internacional, ¿qué le ha aportado?

Experiencias muy valiosas, en particular las de Argelia. Además, permitirme conocer los verdaderos hilos de la política internacional, las motivaciones y el modo de actuar del gobierno de Estados Unidos durante los diferentes períodos presidenciales desde los inicios de su historia.

Aunque está jubilado, Molina no deja de colaborar con el periódico Granma ni con el semanario Granma Internacional. Cada vez que escribe lo hace con el mismo interés y cuidado del primer día porque piensa que “en el periodismo nunca te puedes achantar.”

Este hombre de 73 años no quiso terminar el diálogo sin hacerme cómplice de una sugerencia para los que dan los primeros pasos: la obligada consulta y la investigación constante deben ir de la mano de un reportero con experiencia.

“A los estudiantes y periodistas jóvenes quisiera decirles que nunca crean que lo han hecho todo, que su artículo o crónica es la mejor. Laboren con rigor, dando lo mejor de cada uno. Sean perseverantes y constantes para hacer buenos trabajos y no para salir del paso. Hagan de cada creación una obra de arte.”  

Esta entrevista forma parte del libro en preparación sobre los Premios Nacionales de Periodismo José Martí, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Mostrar aristas novedosas de la vida profesional de Gabriel Molina.

Objetivos colaterales: Estudios realizados. Planes inmediatos y futuros. Conocer la opinión sobre él de compañeros de trabajo.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Colectiva.
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Vía directa.

Tipo de título: De cita indirecta.
Tipo de entrada: De retrato.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de conclusión: De opinión del entrevistado.

Fuentes consultadas:
Delia Rojas, su secretaria en Granma Internacional.
Migdalia Hardy, jefa de Producción de Granma Internacional.
Alberto Borrego Ávila, fotoreportero de Granma internacional.
Gustavo Becerra, jefe de Edición de Granma Internacional.
 


 

21 DE MARZO: INICIO DE LA PRIMAVERA Y DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA

21 DE MARZO: INICIO DE LA PRIMAVERA Y DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA

Felicidades a las patricias y patricios que nos traen su luz, fuerza y bondad para amar al mundo.

LA PRIMAVERA DE LA ALDEA

Jaime Torres Bodet

La primavera de la aldea
Bajó esta tarde a la ciudad,
Con su cara de niña fea
Y sus vestidos de percal.

Traía nidos en las manos
Y le temblaba el corazón,
Como en los últimos manzanos
El trino del primer gorrión. 
Tenía, como los duraznos
De nieve y rosa hecha la piel.
Y sobre el lomo de los asnos
Llevaba su panal de miel.

A la ciudad la primavera
Trajo del campo un suave olor,
En las tinas de la lechera
Y las jarras del aguador.

 

SABÍAS QUE...

-Los elementos con los que se identifica a la primavera son el sol, la luz, las flores, los pájaros, las mariposas y el clima templado.

-Astronómicamente la primavera se inicia en el equinoccio de primavera (21 de marzo) y termina en el solsticio de verano (21 de junio).

-El mes que define a la primavera en su máximo esplendor es mayo.

-Por la forma de nuestro planeta y el movimiento de traslación, el periodo primaveral no es simultáneo en todas partes.

-En el hemisferio norte, al cual pertenece nuestro país, la primavera abarca principalmente los meses de marzo, abril y mayo.

-En el hemisferio sur, la primavera comienza a partir del 21 de septiembre y termina el 21 de diciembre.

Día Forestal Mundial

El 21 de marzo es el primer día de otoño en el hemisferio sur y el primero de primavera en el hemisferio norte. De este modo, para marcarle carácter simultáneo en todo el mundo, los estados miembros de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) eligieron, en 1971, esta fecha para celebrar el Día Forestal Mundial.

Los bosques nos proveen de bienes y servicios fundamentales y contribuyen a asegurar la alimentación, el agua y el aire limpio. Además, protegen el suelo y son fundamentales para lograr un desarrollo sostenible. A pesar de lo importantes que son para nosotros, no siempre los protegemos como deberíamos.

La mitad de los bosques que una vez cubrieron la Tierra, 29 millones de kilómetros cuadrados, han desaparecido, cerca del 78 por ciento de los bosques primarios han sido destruidos y el 22 por ciento restante están amenazados por la extracción de madera, la conversión a otros usos como la agricultura y la ganadería, la minería, los grandes embalses, las carreteras y las pistas forestales, el crecimiento demográfico y el cambio climático. Un total de 76 países han perdido ya todos sus bosques primarios y otros once pueden perderlos en los próximos años.

Durante el Día Forestal Mundial se realizan jornadas sobre la importancia de los bosques, su utilidad, su cuidado o sobre el peligro que para ellos representa el fuego. También se muestran las herramientas y procedimientos que se emplean en los incendios y se motiva a los asistentes a que planten un árbol.

Este día se celebra desde 1998, a raíz del incendio Linton (Canadá), en que murieron cinco combatientes que pertenecían a una brigada forestal.

 

Acontecimientos importantes del 21 de marzo

Históricos:
 
1551 - Es nombrado gobernador de Cuba, Diego de Mazariegos, compañero de Hernán Cortés en la conquista de México.

1617 - Muera la indígena estadounidense Pocahontas, hija del jefe Powhatan.

1806 - Nace Benito Juárez, presidente de México.

1837 - Muere el escritor y político cubano Francisco de Arango y Parreño.

1847 - Por decreto de Rafael Carrera, Guatemala se separa definitivamente de la Federación Centroamericana.

1880 - Fallece la educadora y feminista dominicana Lidia Veloz.

1881 - Pronuncia José Martí su primer discurso en el Club de Comercio de Caracas, Venezuela.

1882 - Nace en Las Villas el novelista y líder sindical Carlos Loveira Chirino.

1896 - Sostiene el general mambí José Lacret en el ingenio España, Matanzas un encarnizado combate con tropas españolas.

1898 - No llega a depurar responsabilidades la comisión que investiga la voladura del Maine, pero sí asegura que fue un sabotaje externo.

1933 - El canciller de Alemania Adolf Hitler inaugura el primer Parlamento alemán de la Alemania Nazi.

1937 - Ocurre la masacre de Ponce, en Puerto Rico.

1952 - Prohíbe el régimen de Fulgencio Batista la entrada del correo diplomático soviético a Cuba.

1958 - Cae en combate contra la tiranía batistiana el revolucionario Orlando Vanegas Pérez.

1958 - Nace el combatiente revolucionario cubano Octavio Vázquez Reina.

1960 - Dispara la policía sudafricana contra una manifestación pacífica, matando a 69 personas de raza negra e hiriendo a 180, se conoce el hecho como la Masacre de Sharpeville.

1962 - Recibe el Comandante Fidel Castro el Premio Lenin de la Paz.

1963 - Se cierra la Prisión de Alcatraz en San Francisco, Estados Unidos.

1965 - Comienza la marcha por los derechos civiles encabezada por Martín Luther King, desde Selma a Montgomery.

1966 - Proclama la Asamblea General de la ONU el "Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial" en recordación de la Masacre de Sharpeville.

1988 - Gana la derechista Alianza Republicana Nacionalista las elecciones municipales y legislativas de El Salvador.

1990 - Es declarada la independencia de Namibia.

Culturales:
 

1937 - Nace en Mayajigua el poeta y escritor Luis Compte Cruz.

1685 - Nace en Alemania el compositor Johann Sebastian Bach.

1989 - Regresa a su país, tras 42 años de exilio, el escritor paraguayo Augusto Roa Bastos.

2000 - Instaurado por la UNESCO el "Día internacional de la Poesía".

2001 - Muere la escritora cubana Doralina de la Caridad Alonso, destacada guionista radial y de televisión.

Deportivas:

1839 - Se estableció la Escuela Normal de Gimnasia, dirigida por el medico y graduado de Educación Física en el Gimnasio de Amorós en Paris, el Dr. Rafael de Castro al que se le considera el precursor de la Educación Física en Cuba.

1919 - Se celebra en cartel de boxeo en un cuadrilátero ubicado en el Recreo de Belascoaín, en unos de los combates, Alex Publes derrotó por nocaut a Joe Marroquín, pero al día siguiente, fallece Marroquín, siendo la primera muerte en Cuba del boxeo profesional.

1930 - En el Madison Square Garden de New York, Eladio Valdés, conocido por el sobrenombre de Black Hill, enfrenta a Midgest Wolgast por el titulo mundial, el cubano pierde al terminar casi ciego sobre el cuadrilátero.

1960 - Nace en Sao Paulo, Brasil, Ayrton Senna da Silva, piloto de Fórmula 1, Marlboro, McLaren y Honda, ganador en tres ocasiones del Campeonato Mundial, 1988, 1990 y 1991.

1977 - Es inaugurado el estadio Victoria de Girón en Matanzas, realizándose además el retiro oficial del lanzador Gaspar "Curro" Pérez.

1977 - Se juega en Cuba el primer partido oficial de béisbol con bate de aluminio, cuando Matanzas y Habana abrieron la III Serie Selectiva.

1980 - Nace Ronaldinho Gaucho, futbolista brasileño.

1980 - Anuncia el presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter, el boicot a los Juegos Olímpicos de 1980 en Moscú.

1985 - Se convierte Maritza Martén en la primera atleta cubana en lanzar más allá de los 70 metros en el disco, al lograr 70.50 durante el memorial Aurelio Janet en Santiago de Cuba.

1990 - Muere Lev Yachin (La Araña Negra), arquero del fútbol ruso.

Científicas:

1879 - Fundada en La Habana la primera Sociedad Odontológica de Cuba.

1969 - Es inaugurada una estación receptora de la información de satélite meteorológico, cedida a la Academia de Ciencias de Cuba por el Servicio Hidrometeorológico de la Unión Soviética.

1965 - En cabo Cañaveral (EE. UU.), la NASA lanza el Ranger 9, que será la última sonda lunar.

 

21 de Marzo: El día de la claridad

El 21 de marzo es un día crucial, pues marca el inicio de la primavera y es el equinoccio de esta estación, lo que significa que el día y la noche tienen la misma longitud. Sus características son de naturaleza primaría. De acuerdo con su herencia simbólica, los nacidos este día suelen ser sencillos y expansivos, en lugar de complejos o hipersensibles. A menudo son personas incomprendidas, ya que no pueden o no quieren encajar en los moldes convencionales. Esto se debe a que viven la vida a su manera, cosa que manifiestan incluso en las acciones, tareas y responsabilidades más simples y cotidianas.

Pese a su aire de soñadores, los nacidos el 21 de marzo poseen una faceta práctica que domina sobre sus tendencias fantasiosas. Tienen talento para la organización, aunque sus proyectos nunca tienen el resultado previsto. Sus obras invariablemente se desmoronan, en especial cuando involucran a otros seres humanos. Sin embargo, siempre arrojan algún fruto valioso y duradero.

Los nacidos el 21 de marzo no suelen dar rienda suelta a sus impulsos agresivos o violentos, pues prefieren estar solos a relacionarse con aquellos que no los comprenden. Manifiestan su confianza en sí mismos con una actitud serena que hace que los demás los vean como seres pasivos. Pero la verdad es que no necesitan justificar su conducta: si los demás no la aprueban, ¡es problema de ellos!

El ejercicio físico y la estética son de vital importancia para estos individuos, razón por la cual la danza y otras actividades físicas elegantes son los medios perfectos para expresar su equilibrio. Los nacidos este día no son locuaces, de modo que esperan que los demás intuyan sus pensamientos y sentimientos sin exigirles explicaciones. Pero puesto que son líderes natos, siempre encuentran la manera de expresar sus deseos en silencio o con muy pocas palabras.

Son personas valientes que saben defenderse cuando creen que tienen razón, aunque para ello deban presentar batalla. Aunque aparentan una extraña despreocupación por lo que sucede a su alrededor, cuando se los provoca, su ira puede ser terrible. Son a un tiempo infantiles y amantes de los niños. Si han sufrido carencias afectivas en la infancia, harán lo imposible para ofrecer lo mejor a sus hijos.

Los nacidos el 21 de marzo necesitan encontrar una forma de expresión espiritual, ya sea en las prácticas religiosas convencionales o en actividades esotéricas o místicas. Es importante que estas personas tengan la libertad necesaria para practicar sin interferencias sus insólitos y excéntricos métodos de autoexpresión. En el peor de los casos, son bastante inofensivos para los que los rodean; en el mejor, pueden servirles de inspiración.

Día Mundial de la Poesía 

Cada 21 de marzo se celebra el Día Mundial de la Poesía. Esta conmemoración fue impulsada por la UNESCO en el año 2000 con el objetivo de reconocer las actividades poéticas que se realizan en los diferentes países y promover la poesía como una forma de cultura esencial.

Desde esta organización se considera que el mundo contemporáneo tiene necesidades, en el terreno de la estética, que la poesía puede cubrir siempre y cuando se reconozca su papel social. Por este motivo, era necesario crear un día específico que sirviera para mostrar la importancia de la poesía a la opinión pública. El Día de la Poesía es el marco en el que se efectúan las acciones para sostener este género literario, se valoran los esfuerzos de los pequeños editores que intentan entrar en el mercado y se fomenta la lectura y el conocimiento de la poesía.

A lo largo de la celebración se han realizado recitales de poesía, conferencias con la intención de establecer el diálogo entre este arte y los demás (la danza, la música, la pintura, etc.) y actividades destinadas a promover la imagen de modernidad de la poesía en los medios de comunicación.


 

CAMPEÓN DEL PERIODISMO DEPORTIVO

CAMPEÓN DEL PERIODISMO DEPORTIVO

Tras cuatro años de retiro, Elio Menéndez García recuerda la época en que la palabra y la pluma iban de la mano. Mereció en el 2003 el Premio Nacional de Periodismo José Martí por la obra de la vida.

Texto y foto:
LORENA SÁNCHEZ GARCÍA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Tarde invernal. El Cerro, estrepitoso. Una sala pequeña con objetos de niños traviesos y paredes llenas de retratos familiares. El silencio se impone. De pronto, el teléfono rompe la armonía del ambiente. En apenas un instante sale Elio, con sus cabellos níveos y ojos minúsculos. Reconozco en él, al campeón de quien tengo referencias, todo un artífice en el periodismo deportivo. Sereno, se acomoda en la butaca que está a mi lado.

Comienza, lentamente, a relatar sus andanzas en el pueblito de Juanelo, lugar que lo vio corretear de niño. Como un gran conocedor del béisbol y el boxeo narra sus experiencias en este terreno. Habla de los tantos años como cronista deportivo en busca de una buena historia, esas que plasmadas en los recortes de papel, ponen el mundo a nuestros pies.

Pero  no siempre la vida de Elio Menéndez estuvo marcada por la pluma, antes tuvo que tropezar con disímiles obstáculos propios de la época prerrevolucionaria. Necesitó incursionar en forzosos trabajos para poder alimentar a su familia, los cuales le enseñaron a mantenerse firme y a perseverar.

-¿A qué se dedicaba antes

del triunfo revolucionario?

Tuve la necesidad de dejar la escuela en sexto grado. A partir de entonces, enfrenté la vida bajo las más diversas condiciones. A los 15 años inicié la actividad laboral en una panadería. Después, salí a la calle y me convertí en vendedor de dulces, galletas y hasta billetes de lotería.

Ya estaba casado y tenía una hija cuando en enero de 1958 me enrolé  en la dotación del vapor de pasajeros Florida, el cual cubría la ruta La Habana- Miami-Nassau. Este, a mediados de ese mismo año, dejó de venir a Cuba cuando se agudizó la lucha revolucionaria contra el tirano Batista. En el barco limpié los calderos, platos y la cubierta.

A mediados de 1959, me despidieron por alargar un permiso de visita a La Habana. Así marché indocumentado, primero, a New Jersey, y luego a Nueva York. De la ciudad de los rascacielos fui a Long Island donde trabajé en el club Malibú, bajo las más disímiles funciones, la principal de ellas cuidar de las casetas de los socios del club, garantizando su seguridad y limpieza. Poco tiempo después, agentes de la Inmigración norteamericana me devolvieron a La Habana. Era el 7 de diciembre de 1960 cuando regresé a Cuba.

-¿Cómo llega al periodismo?

Al tocar suelo patrio comencé en el sector de la construcción, hasta que un afortunado encuentro con el genial periodista y narrador deportivo Bobby  Salamanca, mi amigo de infancia y adolescencia, me propició entrar en el diario Noticias de Hoy. Al frente de su página deportiva estaba Daniel Reguera, quien me brindó todas las posibilidades de escribir.

En aquella época se fueron del país infinidad de periodistas y la prensa deportiva quedó virtualmente huérfana…era mi oportunidad. Recuerdo que la primera cobertura fue un juego de pelota entre Regla y la Administración Pública. La permanencia en Hoy por las noches, en fase de colaborador sin “paga”, la compartía con el trabajo diario en la construcción, hasta que ingresé en la plantilla del recién creado Instituto Nacional de Deporte y Recreación (INDER), en 1961, para lo cual sirvió de mucho el aprendizaje práctico adquirido en Hoy. No había perdido el tiempo. 

En esa institución deportiva  fui el secretario general  de la sección sindical y en una de las tres zafras del pueblo a las que asistí, tuve el enorme  privilegio de coincidir y departir, por mi condición de jefe de brigada, con el entonces Ministro de Industrias, Comandante Ernesto Che Guevara, quien probaba las primeras máquinas cortadoras de caña en la colonia Palizada, del central Ciro Redondo, en Morón.

-¡Y luego…!

En 1964, José Llanusa, director del INDER; me envió a El Mundo, cuya página deportiva estaba en crisis. Se fundó Granma con la fusión de los periódicos Revolución y Hoy y  pasé a trabajar allí. En el Órgano del Partido estuve hasta 1971, año en que me trasladé a Juventud Rebelde, donde permanecí hasta mi jubilación.

-Pero usted  no asistió

a ninguna Academia…

No, yo soy periodista a machetazos. Mi mayor ventaja radicaba en ser un gran lector de deportes. Si alguien me impulsó al periodismo fue Eladio Secades; él escribía en el Diario de la Marina, Bohemia y Alerta. Me encantaban sus crónicas, tanto, que muchos de sus párrafos aún los memorizo.

Por otra parte, estaba consciente de mi escaso nivel. Pero leer mucho te ofrece grandes posibilidades y opté por “beberme” a Onelio Jorge Cardoso y otros autores costumbristas, así como a los mejores redactores de las agencias cablegráficas cuyo contenido dejaba a un lado, sirviéndome de su forma o estilo para mejorar el mío. Solía utilizar el argot popular en mis crónicas, cuidándome siempre de no caer en el “chavacanismo”; para “adornar” mi trabajo fui enemigo de palabras que obligaran al lector a acudir al diccionario.

-¿Por qué la crónica?

Ese es el género periodístico de más agrado  para mí, tengo una cierta inclinación hacia ella. Una crónica se escribe con el alma. Para un cronista lo principal son los sentimientos, se debe escribir con emotividad y apasionadamente, estar enamorado de la vida, en fin, ser un gran romántico. Así soy yo. Elegí la crónica porque descubrí en el pueblo cubano una enorme sensibilidad. Con ella, por medio del corazón, toco las puertas del razonamiento y de la reflexión.

-¿Cuál ha sido la más importante

de sus crónicas?

Todas son importantes. Yo tuve la buena o mala  costumbre de leerme al día siguiente lo que escribía, por eso, las disfruté. Ellas son como los hijos, es muy difícil querer más a uno o a otros porque, en definitiva, son parte de ti. Son parte de tu trabajo, de tu esfuerzo, son tus creaciones. Aunque hay una  dedicada a mi padre, se titula Cuando veo a esos padres, la cual tiene un gran significado para mí.

Hubo otra que me motivó muchísimo, no por el valor de la misma, sino por la consecuencia del hecho. Ocurrió en New York, en 1978, cuando el tope bilateral de boxeo  Cuba–Estados Unidos, efectuado en un Madison Square Garden, caldeado por la asistencia de cientos de apátridas. Por otra parte, estuvieron presente los “cubanos de Fidel”, como se autollamaban, y miembros de la colonia latina neoyorquina. Momentos hubo en que se peleaba a la par en el ring y en el público.

En esos tiempos se utilizaban tres oficiales por combate y cuando el árbitro era uno de los nuestros, en el jurado habían dos norteamericanos y un cubano, o a la inversa. En caso  de una pelea reñida, el fallo favorecía al boxeador que tuviera a dos coterráneos como jueces. Esto sucedió al chocar Stevenson con Jimmy Clark, en el combate el norteamericano llevaba mínima ventaja, pero sabíamos que la decisión sería para el nuestro, dos de los tres jueces eran compatriotas, lo cual produciría un escándalo de marca mayor.

Pero Teófilo no dio lugar a discrepancias. A escasos segundos de sonar el último gong, puso fuera de combate a Clark con uno de sus derechazos.  Entonces el Garden se convirtió en un manicomio; quienes alentaron  al ídolo deportivo durante toda la velada querían llegar a los camerinos para saludarlo. Fue aquella una auténtica noche cubana en las entrañas de monstruo.

-¿Qué opina del periodismo

deportivo  actual?

La realidad periodística actual es totalmente diferente a la de los años 60 cuando yo me inicié. En aquel entonces, la prensa no tenía figuras de gran capacidad. El periodismo de hoy se encuentra en un punto excelente, cuenta con valores jóvenes a los que solo les falta experiencia; pero poseen las técnicas de la Universidad. Actualmente, tienen un reto bien difícil: se escribe para un público más culto.

-Durante su labor  periodística se

especializó en boxeo y pelota.

¿Cuál de los dos prefiere?

Prefiero la pelota, soy industrialista hasta la médula, antes no lo podía decir porque debía ser imparcial, pero ahora lo declaro. En un primer momento solo atendía el béisbol, llegué al boxeo por una cuestión coyuntural. Personalmente lo rechazo, sobre todo, al profesional, es un deporte tercermundista del cual se sirven managers y empresarios inescrupulosos para enriquecer su bolsillo. Por suerte, en Cuba esto no sucede, pues el estado protege lo mismo a los púgiles de gimnasios que a nuestros múltiples campeones olímpicos y mundiales.

-¿Por qué escribió el

libro El boxeo soy yo?

De niño iba a los encuentros de boxeo con mi padre, él era aficionado a ese deporte y, por consiguiente, de Kid Chocolate. En mi casa  hablaban mucho de ese gran pugilista y para mí significaba un enigma, todavía guardo recuerdos suyos. Él tenía mucha popularidad, fue para el boxeo lo mismo que Benny Moré para la música. Por todos esos argumentos me interesé en hacer un libro, pero me lo negaron dos veces. Entonces acudí a mi amigo Víctor Joaquín Ortega para que colaborase conmigo y juntos lo terminamos.

-Usted colaboró con el guión de la cinta

suiza Nocaut, inspirada en ese libro,

¿qué valoraciones tiene sobre la misma?

Ese filme comenzó por la vida de Chocolate y después pasó al boxeo actual. Duró una hora y cinco minutos, ya era un largometraje. A mí me corresponde del guión solo las escenas donde interviene Chocolate, a partir de ahí yo solo les serví de guía. La idea fue muy buena, en un principio, aunque entiendo que no se logró el objetivo. Los suizos pretendían valerse de los triunfos del boxeo cubano para demostrar cómo un país donde existían tantas dificultades podía salir adelante.

-¿Desearía publicar alguna obra inédita?

Tengo otro libro, Swines a la nostalgia, una compilación de muchas de mis crónicas publicadas en la sección Tiempo, del diario Juventud Rebelde, entre los años 2003 y 2005. Yo nunca he tenido suerte con las editoriales, pero quisiera publicar otras cositas, como la crónica del secuestro de Fangio, un corredor de automóviles, cinco veces campeón mundial, quien en 1958 fue  retenido por un audaz comando del Movimiento 26 de Julio con el propósito de dar a conocer al mundo la autenticidad de la Revolución, pues Batista proclamaba que en Cuba todo se encontraba en calma.

-¿Qué significó para Elio Menéndez recibir

el Premio Nacional de Periodismo

José Martí por la obra de la

vida en el año 2003?

No solo significó una gran satisfacción, también una enorme responsabilidad porque cuando te dan un galardón de esa magnitud, debes seguir escribiendo, eso lo exige el premio y el lector. Por desgracia, yo no podía compensar al pueblo con más crónicas, pues me llegó en el momento en que estaba a punto de jubilarme por mi quebrantada salud.

Considero que se recompensó no tanto la calidad profesional como el esfuerzo, tenacidad, los deseos de superación. Yo no hago alarde del premio, no gusto de las exhibiciones. Existen otras cosas que gratifican grandemente, como cuando se acerca cualquier persona por la calle que reconoce y elogia mi trabajo, pues para ese pueblo yo escribo. Es la familia el mayor regalo. Le doy las gracias a todos los que confiaron en mí, en especial, a Pepe Alejandro Rodríguez, por su insistencia en proponerme.

-Algún consejo para la nueva

generación de periodistas.

A mí, cuando en cueros comencé en esta profesión, me dieron dos consejos muy válidos. El maestro José González Barros, cuyo nombre lleva un concurso anual de periodismo deportivo auspiciado por la Unión de Periodistas de Cuba, me dijo: “En muchas ocasiones, nosotros los periodistas no podemos decir toda la verdad. Existen verdades que debemos callar, pero nunca digas una mentira porque pierdes credibilidad”.
También, Ricardo Agacino, un viejo zorro de estos avatares, me comentó un día: “Nunca le pidas nada a ningún atleta ni funcionario del gobierno, porque contraes con él una deuda de reciprocidad.” Esos son los consejos que yo, como veterano, les doy a ustedes los jóvenes.

-Y ahora, ¿a qué se dedica?

Lejos de las redacciones, comparto la vida y quehaceres del hogar junto con mi esposa. Dedico más tiempo a ver la televisión, a la lectura y a mis nietos. Pero a cada ratito me doy una escapada por los periódicos. En ocasiones, colaboro con Prensa Latina y todas las semanas publico en Cubahora. Aunque resulte extraño, voy conformándome poco a poco.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación sobre los Premios Nacionales de Periodismo José Martí, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo central: Demostrar cómo una persona con esfuerzo y tenacidad pudo obtener, en el año 2003, el Premio Nacional de Periodismo José Martí.

Objetivos colaterales: Indagar sobre su vida laboral antes de dedicarse al periodismo. Saber cómo llegó a ser periodista y cómo aprendió todas sus técnicas. Dar a conocer su opinión sobre el periodismo deportivo actual. Conocer su obra literaria, sus publicaciones.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por su forma: Clásica.
Por su contenido: De retrato o personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Directa.
Tipo de título: De referencia al tema o al entrevistado.

Tipo de entrada: Descriptiva.
Tipo de cuerpo: Clásico (de preguntas y respuestas).
Tipo de preguntas: 1-Informativa; 2-Informativa; 3-Directa; 4-Directa; 5-De exploración; 6-Directa; 7-Directa; 8-Alternativa; 9-Directa; 10-De opinión; 11-Directa; 12-Directa; 13-Abierta; 14-Abierta.
Tipo de conclusiones: De comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas: Elio Menéndez García, entrevistado; Michael Contreras y Víctor Joaquín Ortega, colegas y amigos del entrevistado.


 

SOY DE LA FEEM

SOY DE LA FEEM

En honor a los mártires de Barbados fue celebrado el acto central de ingreso a la organización que agrupa a los estudiantes de la Enseñanza Media Superior.

 

ODETTE DIAZ FUMERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla. Esta frase expuesta por Fidel Castro Ruz es el punto de partida escogido por los jóvenes que, en homenaje a las victimas del crimen de Barbados, arriban hoy a la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM).
 
La Escuela de Iniciación Deportiva “Mártires de Barbados”, situada en el capitalino municipio del Cotorro, fue sede del acto central de ingreso, en el que 50 estudiantes firmaron el libro “La FEEM soy yo”, en representación de los 120 000 del país.

“Es un honor para nosotros recibir a los nuevos miembros en una fecha tan significativa como la del 6 de Octubre (2009) en la que rendimos tributo póstumo a quienes en 1976 ubicaron a Cuba en un lugar cimero de la esgrima”, manifestó Reinier Sánchez, vicepresidente de la FEEM Nacional.

Con la presencia de los familiares de las victimas del hecho terrorista, fueron presentados los títulos “Ni olvidados ni muertos” y “Fidel y el Deporte”, de los doctores Julio Díaz y Diego de la Torre, respectivamente.
 
Presidieron el acto Cristian Jiménez, presidente del Instituto Nacional de Deporte Educación Física y Recreación, Kenelma Carvajal, viceministra de Educación, y Maritza Figueredo, jefa de la Sección Estudiantil del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas.  
 
Ficha Técnica:

Tipo de Titulo: Llamativo.
Tipo de Lead: Especial, Sentencioso.
Tipo de Cuerpo: Lead ¬+ Pirámide Invertida.
Tipo de Fuente: No documental.
1er Valor Noticia: Actualidad.
Otros valores: Proximidad. Interés colectivo.
Tipo de Noticia: Blanda.


 

HUGO RIUS O LA EXCELENCIA EN EL PERIODISMO

HUGO RIUS O LA EXCELENCIA EN EL PERIODISMO

“La capacidad de análisis es un ejercicio que yo he tratado de cultivar a lo largo del tiempo, porque pienso que en la vida no basta con mirar los acontecimientos, sino tratar de interpretarlos, sin conformarnos con lo que aparece en la superficie”, afirma el Premio Nacional de Periodismo José Martí (2008).

LAURA PIÑERA RUIZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Hugo Rius Blein es un hombre parsimonioso y culto. Con más de 40 años como profesional de la prensa, ha trabajado como corresponsal de guerra, guionista de programas informativos, comentarista político, reportero y su lista de entrevistados recoge a importantes personalidades del mundo.

Rius es también profesor Titular de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y Máster en Ciencias de la Comunicación. Como reconocimiento a tan fructífera carrera, le fue otorgado el Premio Nacional de Periodismo José Martí (2008).

La profesora Iraida Calzadilla, quien se declara su eterna alumna, piensa que es un hombre culto, flemático, de fina ironía y largo alcance en el hablar y conceptualizar. Cuando le comento acerca de esta opinión, contesta: “No sé, parto siempre de saber que no sé todo, que a veces no sé nada; sobre esa base, por lo menos, aspiro a ser culto. Lo de flemático sí, por momentos doy la apariencia, trato de mantenerme autocontrolado, pero confieso que no siempre lo consigo.

“La capacidad de análisis es un ejercicio que yo he tratado de cultivar a lo largo del tiempo, porque pienso que en la vida no basta con mirar los acontecimientos, sino tratar de interpretarlos sin conformarnos con lo que aparece en la superficie. Todo requiere razonamiento: hacer una entrevista, una nota informativa o cualquier género periodístico. No me puedo imaginar a un periodista sin desarrollar esa aptitud”.

-¿Algún rasgo en su

personalidad no le gusta?

Creo que debo ser mucho más franco, más crudo. A la gente se le ayuda cuando se le dicen las cosas crudamente. Me inhibo a veces por escrúpulo, porque temo que la otra persona puede sufrir mucho si le hago algún señalamiento con todas sus letras, y pienso que esto constituye a la larga un defecto.

Todavía no siento tener toda la dureza necesaria para enfrentarme a las tragedias. Las afronto, pero no  como quisiera: me sensibilizo demasiado, y en el trabajo periodístico la sensibilidad hay que administrarla para no perder el distanciamiento profesional. Los defectos los veo como falta de pulimento en el intento de auto crecimiento personal. .

-¿Ha sentido miedo ante

alguna situación profesional?

En la guerra, porque estás enfrentando la muerte. Probablemente el miedo sea la sensación más primitivamente humana, que se instaló desde que el homo sapiens se enfrentó ante las incertidumbres provocadas por una naturaleza todavía indomable.

-¿En cuál de sus múltiples trabajos

se ha sentido más a gusto?

Yo tengo por filosofía que donde quiera que trabajemos, aunque no sea el lugar de nuestra preferencia, siempre hay que tratar de buscar y encontrarle el lado gracioso, porque nada es tan infecundo como laborar donde a uno le disguste, eso es contra natura.

Si me preguntas en qué lugar me sentí mejor, te digo que los años que estuve en la revista Bohemia. Sentía que me pertenecía, que yo le pertenecía. Fueron años de muchos éxitos profesionales. Encontré un colectivo con el que hice química.

A mí me gusta mucho escribir para las revistas, porque en ellas puedes construir con mucha más libertad creativa que cuando escribes en una agencia o en un diario; puedes desarrollarte más, bordear la literatura. De hecho, gracias a ese ejercicio me entrené para escribir mis libros.

En Bohemia me desempeñé durante mucho tiempo como redactor de temas internacionales, jefe de información, y por último, como subdirector, de modo que ese fue un lugar donde me sentí muy realizado profesionalmente. También adoro la radio, porque es un medio de gran contacto con el público, es mágico e incentiva la inteligencia y la imaginación de las audiencias.

-¿Existe alguien a quien hubiera

querido entrevistar y

no tuvo oportunidad?

Por el camino han ido quedando algunas personalidades a las que me hubiera gustado entrevistar. Por sólo citar algunos ejemplo de una lista más extensa,  a Yasser Arafat, Nelson Mandela, a Rafael Correa y a Isabel Allende, la que considero sería una entrevista de lujo.

-¿Qué género periodístico

prefiere trabajar?

Definitivamente el género de análisis, me encanta la columna y la crónica, porque son muy personales, también disfruto muchísimo los artículos y los comentarios sobre temas políticos. Hay otros géneros que soy capaz de hacer con suficiente dignidad; pero no me encuentro en la etapa en que son predominantes. Hubo un tiempo en que perseguía febrilmente  las entrevistas, hacía muchas; pero ya hoy día, para hacer alguna, sería muy selectivo, tendría que ser una inteligente, ágil, en la que pueda preguntar lo que quiera, no una entrevista de circunstancia.

-¿Qué lo motivó a especializarse

en los temas de África

y el Medio Oriente?

Porque fue por ahí por donde empecé, en 1963, como corresponsal de la agencia Prensa Latina. Si me hubieran enviado desde el principio a Alemania,  tal vez fuera especialista en Europa. Claro, no hay otra zona que tenga tanto atractivo como el Oriente Medio y África. Era un mundo fascinante, el antiguo mundo colonial de los  que había leído en los libros de geografía, un lugar sin explorar, por conocer. Fui de corresponsal a Egipto, al año siguiente a Argelia y ahí, estudiando lo que pasaba en esa región, surgió mi interés por conocerla en toda su magnitud. Años después tuve la oportunidad de recorrer como corresponsal o enviado especial otros 20 países de la región.

-En Etiopía pudo obtener la primicia de

una información, gracias a una fuente

singular. ¿Puede contar la historia?

Creo que existe la previsión, pero también la suerte. Estuve en el lugar exacto y en el momento correcto. Pasaba por el Ministerio de Defensa y vi algo distinto a lo que siempre ocurría: un tanque apostado en la puerta. Poco después se escucharon disparos y comenzaron a sobrevolar aviones de guerra sobre esa área de la capital. Me encontré con un niño etíope, muy simpático, al que yo le compraba caramelitos y chicles cada vez que andaba por allí, para abastecerme de la gasolina por entonces racionada, en una estación cercana. Le pregunté en amhárico –idioma oficial del país– con mi limitado vocabulario aprendido, qué había sucedido y entonces me dijo en su inglés muy básico “Chief killed”, es decir,  “jefe asesinado”.

Mientras los demás colegas se dedicaron a indagar lo que había sucedido, yo transmití una información audaz, pero que como se dice, “cubría todas las avenidas” para el caso de que hubiera ocurrido o no. Por lo menos alertaba sobre un suceso. Decía en esencia, en su lead: “El Ministro de Defensa de Etiopía pudo haber sido asesinado en su despacho, de acuerdo con versiones sin confirmar, de fuentes cercanas al lugar del hecho”.

Cuando otros periodistas acreditados en Addis Abeba fueron a enviar sus informaciones confirmadas, se encontraron con que  habían cortado las comunicaciones; pero yo me había adelantado ya, y la fuente menos calculada fue la que me dio la pista.

-¿Por qué decidió escribir sobre

el líder revolucionario dominicano

Francisco Caamaño?

Es una figura que me motivaba mucho. A poco de su muerte, en el año 1973, había familiares y compañeros de guerrillas de él en Cuba. Entonces, entre Ricardo Sáez que era un profesional de gran calibre y entrañable amigo y yo, nos dispusimos a reconstruir su vida y así estuvimos durante dos años trabajando en el libro.

Lo escribimos porque Caamaño era una figura antimperialista emblemática, que tuvo el mérito de resistir la invasión del año 1965 cuando los yanquis invadieron República Dominicana. Resultaba muy tentador desentrañar la historia de este antiguo militar que fue, incluso, hijo del ministro de Defensa del dictador Trujillo; aún así, evolucionó a tal punto que murió como un jefe guerrillero, con una convicción profundamente revolucionaria. Fueron todos esos   motivos los que nos impulsaron a tratar de rescatar su vida en una biografía.

-¿Cuál es su criterio acerca del

periodismo cubano de estos tiempos?

Sostengo que el periodismo cubano actual es todavía mucho menos de lo que potencialmente pudiera ser y debería ser, como informador certero y movilizador del pensamiento en la sociedad. Le falta abrir y ampliar espacios para la investigación y la opinión, tan indispensables para la construcción de nuestro proyecto social, hacerse más dialogador y creativo, liberado de trabas innecesarias que entorpecen el flujo comunicativo entre la prensa, las instituciones y los intereses y aspiraciones del público al que en última instancia nos debemos.  

Abrigo la percepción de que aún resulta insuficiente entre los cuadros políticos y administrativos una cultura sobre el papel y el alcance de los medios y en particular del periodismo en la sociedad.

Asumiéndolo predominantemente como un aparato instrumentalista, “a la carta”, frena la plenitud del legitimado ejercicio periodístico y su relativa autonomía, para dejársele a expensas de lo que cada quien desde su pedacito de poder se atribuya indebidamente la facultad de silenciar, ocultar y ocultarse e interferir como si el periodismo fuese un equipo de pelota y cada quien su manager.

Al final se da la paradoja de que en esas esferas se desestima el importante papel que para su propia gestión puede desempeñar una mayor actuación de la prensa, que evalúe, critique, alerte y se anticipe.

 
-¿Cuál cree que es la mayor dificultad

que tienen los estudiantes de

Periodismo actualmente?

La falta de más ejercitación práctica sistemática en los medios durante sus años de estudios. A ello se suma que en algunos centros donde se les inserta, no se encuentran siempre a la altura de lo que se espera de estos para contribuir a la formación de los estudiantes, ya sea por insuficiente comprensión e interés en prestarles atención, en proporcionarles tutorías adecuadas y estimularlos. Lo óptimo sería que la enseñanza dispusiera de medios tecnológicos experimentales, que no tienen que ser tan pretensiosos, pero lo elemental para meterse en los procesos de construcciones comunicativas, como un periódico, estudios de radio y televisión propios para ejercitarse aunque sea a limitado circuito. 

-¿A qué se debe que los temas políticos,

sociales y económicos en Cuba, sean

tratados sin que haya diferencia,

ni siquiera de matices, entre los

distintos medios de comunicación?

A una contención de la información. Predomina bastante aquello de que “hasta que no lo publique Granma” y todos los demás terminan diciéndolo igual.  Una reveladora expresión de la insuficiente cultura mediática referida antes consiste en ignorar que los medios forman parte de un sistema y cada uno tiene una manera específica de construir una misma información. Sin faltar a la estricta veracidad, pero sí de maneras distintas. Eso no se suele respetar mucho. 

-¿Cuál sería su antología

imprescindible de autores?

José Martí, Alejo Carpentier, Cintio Vitier, Gabriel García Márquez, Isabel Allende, William Faulkner, Honoré de Balzac, Víctor Hugo, Fedor Dostoievski, Platón,  y de cabecera periodística a Pablo de la  Torriente. Brau 

Han transcurrido tres horas desde que comenzamos a hablar. Me fijo una vez más en su despacho, lleno de recuerdos y premios. Como símbolo de su sencillez, los dibujos hechos por su nieta de seis años, cuelgan de una pared. Mientras miro cada detalle de la habitación le escucho decir: “Los periodistas deben ser humildes, para garantizar desarrollo y crecimiento, y deben tener disposición de aprender de todos. Lo otro es la honestidad de hacer exclusivamente aquello en lo que crean.”

Esta entrevista forma parte del libro en preparación sobre los Premios Nacionales de Periodismo José Martí, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Ficha técnica:

Objetivo central: Indagar sobre el desempeño de Hugo Ríus como profesional de la prensa (anécdotas, experiencias, opiniones).

Objetivos colaterales: Sobre su trabajo conocer preferencias y experiencias. Saber por qué se especializó en África y el Medio Oriente. Obtener anécdotas. Conocer su opinión acerca de temas polémicos del periodismo cubano.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por su forma: Clásica de preguntas y respuestas.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Cara a cara. Directa.

Tipo de título: De referencia al entrevistado.
Tipo de entrada: De presentación.
Tipo de cuerpo: Clásico, de preguntas y respuestas.
Tipo de preguntas declaradas: 1.-Directa; 2.-Abierta; 3.-Directa; 4.-Directa; 5.-Informativa; 6.-Informativa; 7.-Opinión; 8.-Opinión; 9.-Directa.
Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:

Documentales:

Hugo Rius Blein: Currículo profesional, académico y político, 2005.
Rius Blein, Hugo. El periodismo en su lugar. 25 de noviembre de 2008. (Fuente: Juventud Rebelde, martes 15 de julio de 2008, p. 2.)

No Documentales:

Iraida Calzadilla Rodríguez. Periodista. Profesora de la Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana. 
Andrea Hernández Valera, jefa del Departamento de Propaganda de la Unión de Periodistas de Cuba.
Margarita González Delgado, jefa del Centro de Información de Prensa Latina y compañera de trabajo del entrevistado.