Facebook Twitter Google +1     Admin

COMPAY TERCERO

20070408140748-compay3-blog.jpg

LISANDRA FARIÑAS,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana

Ficha técnica:

Tipo de entrevista por su contenido: Personal, de retrato.

Tipo de entrevista por su estructura: Mixta.

Tipo de Título: De referencia al nombre del entrevistado.

Tipo de Entrada: De retrato.

Tipo de Cuerpo: Mixto.

Tipo de Conclusión: Comentario del entrevistador.

Apenas podría notarse su presencia si dependiera de la estatura porque es pequeño y menudo. Sin embargo, cada mañana se advierte su llegada. Y es que ese andar presuroso viene acompañado por la fuerza de su voz. Los ojos negros, expresivos, se descubren entre las arrugas del rostro y los labios dibujan una sonrisa sincera. La simpatía y la sencillez son cualidades inherentes a este hombre en el que la juventud se detuvo, a pesar de que sus manos reflejan el maltrato del tiempo.

Juan Javier Cruz no aparenta sus 70 años: es intranquilo y suspicaz. Trabaja desde hace dos años en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí como jardinero y dice sentirse fuerte todavía. Pocos podrían imaginar que detrás de este humilde anciano se esconden tantos sueños.

Su nombre de pila es Juan, pero prefiere que lo llamen de otro modo:"Compay Tercero y nada más.  Ese soy yo", dice mientras se dispone a comenzar el trabajo. Se acerca al   jardín   al   tiempo que tararea melodías lejanas. Recoge con rapidez las hojas secas que han caído al suelo, se sacude las manos y camina hacia mí. Lo espero en el banco de la entrada para comenzar la charla acordada. Sonríe como de costumbre y se sienta a mi lado.

Juan, ¿por qué Compay Tercero?

Ya no me llame Juan, dígame Compay para entendernos mejor. Me gusta mucho la música, es como una parte de mí. Siempre estoy cantando y quizás por eso fue que mis amigos me cambiaron el nombre. Lo cierto es que se me quedó y ya no quiero otro. Honor que me hace ser Compay Tercero. De alguna forma eso significa que me parezco a Compay Segundo.

¿Desde cuándo siente predilección por la música?

Desde niño. Cantar era mi juego favorito. Amo la música, es como mi novia. En público canto desde los 19 años.

¿En qué espacios tuvo la oportunidad de participar como cantante?

En muchos. Canté en emisoras como Radio Progreso, Radio Cadena Habana, Radio Mambí, donde integré el grupo de artistas nacientes y en otras como Onda del Trópico, Radio Labín y CMQ.

¿Posee algunos conocimientos elementales de música?

No muchos, solo llegué al sexto grado, pero pude alcanzar el segundo año de solfeo.

Además del canto y la jardinería, ¿ha desempeñado algún otro oficio?

Sí, mis manos me han sido muy útiles. Tengo 70 años y ya he hecho todo lo que se puede hacer: panadero, dulcero, carpintero y ahora jardinero. Mi vida la he dedicado al arte y al trabajo.

Estas últimas palabras lo llenan de emoción. Levanta la mirada y deja ver en sus ojos un brillo especial, que delata el placer eterno de quien está conforme consigo mismo.

¿Actualmente forma parte de alguna agrupación?

Desde hace cinco años integro el conjunto Ignacio Villa, Bola de Nieve.

¿Por qué Bola de Nieve el nombre del grupo?

Fue idea de la directora, Nancy Arieta Vázquez. Todos sentimos gran admiración por ese músico cubano. Nadie tiene un conjunto con ese nombre y nosotros somos los fundadores. Ensayamos en La Habana Vieja, en la Casa de México y ya hasta tenemos un disco.

¿Cuál es el nombre del álbum?

¿Y tú qué crees? Compay Tercero.

¿Dónde se presenta el conjunto?

Nosotros tenemos mucho trabajo. Estamos vinculados fundamentalmente al turismo, aunque también cantamos en festivales de cultura o en círculos de abuelos. Eusebio Leal, el Historiador de la Ciudad, es quien nos atiende directamente.

No puede esconder el regocijo que siente. Se quita el sombrero con cuidado y para mayor sorpresa entona unos versos:

 "Suenan las campanas de la iglesia

y  mi corazón me hace tic tac.

Suenan las campanas de la iglesia

Anunciando que te vas a casar."

¿Cuál es su instrumento favorito?

Me encanta el piano, pero en el grupo toco las maracas y el güiro.

¿Momentos inolvidables para Compay Tercero?

En una ocasión canté junto a Ibrahim Ferrer. Imagínate, fue muy bueno. También recuerdo cuando conocí a  Pacho Alonso en una fiesta que hubo en su casa. Me sentí muy orgulloso de haber estado ahí.

Dice qué compone sus propias canciones, ¿en qué se inspira?

En todo lo lindo y bueno. En las mujeres, en las flores y en el mar.

El mar, ¿qué significa para Compay?

El mar es lindo, creo que a todo el mundo le gusta. A mí me da paz.

¿Se siente joven?

Creo que mientras la voz me dure nunca me pondré viejo: la juventud la llevamos dentro.

¿Tiene algún sueño especial?

Triunfar en mi canto porque en el amor soy fatal.

¿Qué opina de la vida?

Qué digan lo qué digan la vida es felicidad. Por esa sola razón hay que vivirla.

¿Siente admiración por alguien en particular?

Mi ejemplo es Fidel. Él es lo más grande que tiene Cuba. Yo lo admiro y lo respeto. Es un hombre sabio y preparado.

Y Cuba, ¿qué significa?

Es mi tierra y eso es lo más importante. Soy cubano de pura raza y eso nadie me lo quita. Cuba es lo primero.

La cubanía recorre sus arterias. En sus venas se une la sangre mexicana de la madre con el sabor cienfueguero del padre.

Compay Tercero sueña con ser grande y ya lo es, porque la sencillez engrandece a los hombres. Le pedí una fotografía e insistió en que fuera cerca del Apóstol. La brisa de la tarde comienza a soplar y arrastra la hojarasca. Se despide con un gesto de afecto y se marcha cantando con nostalgia unos versos:

Hasta mañana vida,

Que tristeza tenerte que dejar

Hasta que mis labios,

Te puedan con un beso saludar.



Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris