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EL HOMBRE DE LOS APLAUSOS

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A pesar de vivir lejos, tener una parálisis y trabajar sin descanso, Pablo Viñals Arrieta es parte del asiduo público del programa televisivo Palmas y Cañas.

YESEL GALBÁN MORENO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Domingo. Siete de la noche. Programa Palmas y Cañas. El lente de la cámara capta en el público al hombre de singulares aplausos. ¿Quién es? ¿Por qué aplaude así? Pablo Viñals Arrieta nació el 30 de enero de 1938 en el oriente cubano. Para muchas personas es el hombre que más tiempo ha asistido a ese espacio de la televisión cubana.

Lo diviso tras una ventana de su casa. Dos toques a la puerta. Espero varios segundos y aparece quien es para muchos el carisma de Palmas y Cañas. Con gran emoción me estrecha la mano y percibo que tiene dificultades para moverla.

Sentados en la sala se inicia el diálogo. Me interrumpe. Con la fuerza de sus brazos logra levantarse y se traslada, con la pierna derecha casi inmóvil, para traer reconocimientos que guarda envueltos en nylon, como si quisiera preservarlos para la eternidad.

-¿Desde cuándo  asiste a la grabación del programa?

Solo te puedo decir que de eso hace más de 30 años. La fecha exacta no la recuerdo porque participaba en muchos otros programas como Para bailar, 9550, Todo el mundo canta y antes de este último ya iba a Palmas y Cañas. Recuerdo que un día estuve en tres estudios diferentes de televisión, salía de uno para entrar en otro.

-¿Qué figuras de la música campesina estaban en el primer programa al que asistió?

Ese día estaban Ramón Veloz, Celina González, Justo Vega y Adolfo Alfonso. A Adolfo le gustaba mortificar a Justo. ¡Tremendos poetas! El conductor en ese entonces era  Agustín Roquefuentes.

-¿Por qué se quedó en Palmas y Cañas si asistía a otros programas televisivos?

Me gusta la música tradicional y el programa ha sabido mantenerla.  Me fui convirtiendo en un integrante del colectivo. Somos una familia, cuando no voy me extrañan. Palmas y Cañas es parte de mi vida y dicen que soy parte de la vida de Palmas y Cañas.

 -A usted se le distingue por su singular forma de aplaudir…

Yo padezco de una hemiplegia, afectación del Sistema Nervioso Central, que me provocó una parálisis en la parte derecha del cuerpo. Por eso aplaudo de esa manera.

-¿Qué le sucedió?

Me incorporé a la Policía de Tránsito en el año 1959 y en enero de 1961, durante la toma de posesión de Kennedy, nos acuartelaron. A un compañero se le fue un tiro en esa movilización, la bala se me alojó en la parte derecha de la cabeza. Estuve 23 días en coma, dos meses sin hablar y tres sin caminar…
 
 -¿…y  la bala?

Para sacarla me llevaron a la entonces Checoslovaquia, en junio de 1962, gracias a un convenio médico con el estado cubano. Allí estuve dos meses y 28 días. Después viajé a Alemania y los médicos me aconsejaron no operarme, pues mi vida correría peligro.

-Esa decisión lo dejó incapacitado físicamente. ¿Cómo enfrentó la vida?

Mi vida continuó. Después de eso tuve a mis cuatro hijos. Me licenciaron del ejército en 1963 y al año siguiente empecé a trabajar como ascensorista en la Empresa de Telecomunicaciones de Ciudad de La Habana, antigua Compañía Telefónica de Cuba, en Águila y Dragones. Allí estoy desde hace 42 años en el mismo puesto de trabajo. Algunos dicen que soy la persona que más tiempo en el mundo ha permanecido subiendo y bajando en un elevador.

-¿Qué han significado para usted estos 42 años?

En Águila y Dragones he estado la mayor parte de mi vida, trabajo todos los días. Allí me quieren. Le he compuesto canciones a los compañeros de trabajo y hasta al elevador. Me han seleccionado cuatro veces Vanguardia Nacional. En una ocasión, cuando salí Vanguardia Provincial, el diploma me lo entregó Luiz Inácio Lula da Silva, en un acto durante una de sus visitas a Cuba antes de ser presidente de Brasil.

-Si usted trabaja todos los días. ¿Cómo es posible que asista el domingo a Palmas y Cañas con ese ímpetu?

Con mis 68 años trabajo el domingo hasta el mediodía. Almuerzo, camino hasta el Vedado y espero el inicio del programa. Uno nunca puede desanimarse.

Ficha técnica:

Tipo de entrevista: De personalidad o biográfica


Tipo de título: De referencia al entrevistado.


Tipo de entrada: Narrativa


Tipo de cierre: De comentario del entrevistado


Tipo de cuerpo: Clásico, de preguntas y respuestas


Objetivo central: Informar a los lectores sobre la vida de un hombre reconocido por su presencia en el público el programa Palmas y Cañas.


Objetivos colaterales:


1- Explicar la causa de su singular forma de aplaudir
2- Demostrar que las limitaciones físicas no impiden el desarrollo de una vida normal
3- Demostrar que todos tenemos una historia que contar.




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