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DONDE EL AUTOFOCAL NO LLEGA

Un vertedero de más de catorce años en Calzada de Diez de Octubre burla el programa de saneamiento de la ciudad. Pérdida de conciencia ciudadana sobre la higiene.

DAILÉN VEGA MUGUERCIA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

¿Qué diría Cristóbal Colón si en vez de descubrir América por Bariay, Holguín, hubiera caído como por arte de magia en medio de la Calzada de Diez de Octubre entre Sapote y Santa Irene, donde oculto tras el número 510  existe un vertedero de más de catorce años?. Entonces la conocida frase de "Esta es la tierra más hermosa que ojos humanos hayan visto", comenzaría a resultar cuestionable.

El basurero se encuentra en el interior de un edificio declarado inhabitable, pero lo insólito del caso es que permanece "preso" porque un tiempo atrás el inquilino del primer piso del  inmueble, al percatarse de su crecimiento, decidió ponerle fin a su manera y levantó una pared que cerraba la entrada. Al pasar unos meses, el mal estado de la edificación propició un derrumbe que dejó sin techo la habitación donde hoy se albergan los desperdicios.

Malos vientos han soplado para los vecinos, principales perjudicados ante la proliferación de roedores e insectos que cohabitan en dicha edificación. "La panadería La bien aparecida colinda con el desastre higiénico, eso nos preocupa, pues sería irreparable que tal establecimiento se viera infectado por tales alimañas", declaró Clara Zurbarán, vecina del lugar.

Pérdida de conciencia ciudadana

La ciudad se ve inmersa en un  programa por el saneamiento y la lucha antivectorial; pero todo parece indicar que aún no se ha consolidado en la población la conciencia sobre la higiene.

Dos cisternas desbordadas y en desuso, un cuarto repleto de escombros, vasijas con agua estancada, tres habitaciones llenas de basura, vegetación tupida y un gran número de mosquitos y ratones que no notaron mi presencia, sirven como elementos "decorativos" al lugar.

"Eso está así hace más de catorce años, lo saben todas las autoridades pertinentes y todavía no hacen nada. Los vecinos estamos dispuestos a pagar para reparar el daño, o a contribuir con la limpieza,  pero solos no podemos. Incluso hace tiempo estuvieron unos funcionarios de la oficina de vectores tomando fotos para promover el asunto; al tiempo se aparecieron con que ‘no pertenecemos a la zona y nada podemos hacer", comentó Esperanza Lee, residente de la zona, a quien los insectos no le permiten tender la ropa en el balcón.

La situación es realmente deprimente, las aves carroñeras sobrevuelan el cielo y  el olor a podredumbre contamina el ambiente. Incluso, en una ocasión los niños mataron con una escopeta de perles una rata que medía 32 cm. y  una señora encontró en su casa un majá. El desorden y la ausencia de higiene son obvios, pero la despreocupación por parte de Salud Pública y Comunales llegan al extremo.

Y por si fuera poco...

Del otro lado del basurero se observa un cuartucho sin puertas que tiene por ventanas algunos pedazos de nylon, el techo lleno de agujeros por donde penetra la lluvia, y dos habitaciones repletas de escombros. En él habita un hombre de 39 años que presenta problemas mentales, a quien el estado cubano entregó la casa, pero durante algunas crisis psico-nerviosas la ha ido desmantelando poco a poco hasta llegar al estado actual.

"Él recoge cuanto encuentra en la calle, desde un trozo de pizza hasta una paloma muerta o escombros, así que te imaginarás el mal olor que sale de su  cuarto. Entre él y el vertedero no tenemos para cuándo acabar. La situación higiénica se torna muy difícil.

"En varias ocasiones hemos pedido ayuda a comunales para que desinfecte todo; allí tiene más de tres metros cuadrados de basura, pero no sucede nada. No logramos entender tal grado de despreocupación", declaró Clara Zurbarán, quien tiene su casa entre ambos focos infecciosos.

"La señora del segundo piso del edificio de al lado y su nietecita fueron víctimas del dengue en dos ocasiones, incluso la pequeña se vio en estado grave. Muchos de nosotros hemos tenido hepatitis y otras enfermedades que son transmisibles por picaduras de insectos. Esa situación no puede continuar así, alguien tiene que hacer algo", comenta Norma, también vecina, mientras baja la cabeza para ocultar sus lágrimas.

Y en la azotea de la residencia en mal estado se observan algunos pilares de madera que sirven de palomar y una casa para la cría de cerdos. Estos dos elementos influyen también en el ambiente poco agradable del lugar.

"Las palomas transmiten mediante sus excrementos una bacteria que se aloja en los pulmones y los cerdos desprenden un fuerte hedor; cuando el aire sopla, todas las casas reciben estos desechos. Estamos viviendo en un medio que llega a tornarse inestable. Ya no aguantamos más, estamos en el punto extremo de la desesperación. Si no hay respuestas, ¿qué podemos hacer?", explica Esperanza Lee.

Es casi inexplicable que tales situaciones acontezcan al tiempo que se libra una batalla antivectorial en todo el país, cuando las enfermedades arrecian y la solución está al alcance de todos.

Pasar la bola...

Ante tales declaraciones de los moradores del lugar, decidí indagar sobre cómo andaba el funcionamiento de las autoridades en tal caso y si conocían del asunto, aunque confieso que un vertedero de casi quince años no es cosa fácil de ocultar.

"El expediente de Sapote y Santa Irene está en el inventario para la higienización, aunque la solución realmente corresponde a los funcionarios de la Unidad Provincial de Lucha Antivectorial (UPLA)", comentó el director del hospital Raúl Gómez García, de Diez de Octubre, pero no quiso darme su nombre.

Siguiendo sus instrucciones y en busca de una posible solución al asunto, me dirigí al UPLA. "Ya habíamos oído algo sobre el tema, ahora solo nos resta llamar e informar al municipio para que procedan a tomar partido en el asunto, de esta forma el gobierno elabora un plan de acciones y luego las lleva a los puestos de mando de comunales donde, por tratarse de un edificio y no algo estatal, se solicita ayuda a la población y se crean grupos de recogida microsociales. En sí la solución no es nuestra", precisó el doctor Luis Gómez.

Comprendí que la búsqueda continuaría, estaba en medio del camino y no iba a desistir aunque tuviera que recorrer todo el territorio. Roberto Herrera, director de la oficina municipal de Higiene y Epidemiología, manifestó conocimiento del asunto pero -como otras veces- la responsabilidad recayó en alguien más.

Así fueron entrevistados la delegada de la circunscripción, el secretario del núcleo zonal, médicos de la familia, funcionarios de las unidades de vectores, las oficinas de comunales, la policlínica de Coco y Rabí, y la 14 de Junio. De ellos obtuve la misma respuesta: "No tenemos nada que hacer, la solución no es nuestra".

Hasta que por fin alguien reconoció "algo" de responsabilidad de acción. Esto fue en la oficina de vectores, sita en Calzada No.512 (al lado del asentamiento fétido). "Solo nos ha sido posible apuntalar para evitar un derrumbe. Por el momento es muy peligroso remover los desechos, pues se han adherido a los cimientos de la construcción", aseveró Pablo de la Tejera, director de la entidad referida.

Mucho por hacer...

"La oficina de Comunales de Diez de Octubre cuenta solo con cuatro camiones y tres carretones destinados a la recogida de desechos, y aunque se espera la entrada de nuevos utensilios para la depuración, continúa siendo difícil mantener todo limpio, por eso la población debe crear una conciencia de la higiene tanto en sus hogares como en la vía pública", afirma el estadístico de la UPLA de Calzada.

Por lo pronto, se realizarán inspecciones y será aplicado en todo el territorio el Artículo No.18 del Decreto Ley 272 de la Oficina  Nacional de Servicios Comunales y Alcantarillados, que resume que las personas que incumplan con las medidas de higiene podrán ser multadas con sumas desde los cien hasta los quinientos pesos; y para las instituciones que incumplan tales normas, desde trescientos hasta mil pesos.

Los perjudicados manifestaron su disposición para erradicar el problema, y el inquilino del primer piso está dispuesto a derribar la pared que levantó para cerrar el vertedero. Aunque habría que ver lo que sucederá con aquellas personas que han construido barbacoas ilegales en la vivienda en mal estado. La solución: en manos de la alianza de Comunales con el pueblo; lo demás hay que dejarlo al tiempo.

Cerrando el asunto...

¿Cuánto tiene que crecer el basurero para que las autoridades pertinentes puedan  eliminarlo? Esa es una pregunta a la cual los pobladores de la zona aún no le encuentran  respuesta. ¿Es necesario llegar a tal grado de despreocupación para comprender que al Aedes Aegypti solo hay que darle un dedo para que se tome la mano completa?

Si a nuestro alcance está la solución, por qué esperar el momento extremo para propiciarla. Somos un pueblo que libra una batalla contra la falta de higiene y el agente transmisor del dengue. Confiemos en que el remedio llegará pronto.

FICHA TÉCNICA:

Tipo de reportaje: Interpretativo, porque sitúa el hecho en su auténtica perspectiva, tiene el cómo, el por qué y el cuándo, hay también análisis. Además, se va al acontecimiento principal, se presentan antecedentes, circunstancias y actores, hay empleo de interpretación de las fuentes documentales, análisis valorativos que incluyen proyecciones y se ofrecen al lector todos los elementos para que pueda arribar a conclusiones.

Objetivos del trabajo:

Demostrar la tesis de que el  problema de la higiene no es solo responsabilidad de los organismos estatales, sino también de la población, y demostrar también cómo las autoridades pertinentes niegan toda responsabilidad de acción cuando de soluciones se trata.

Tipo de título: Llamativo

Tipo de entrada: De parodia

Tipo de cuerpo: De bloques temáticos

Tipo de cierre: De instancia a la acción

Transiciones: Los subtítulos y algunos elementos conectivos.

Planos temáticos:

Pasado: Antecedentes (la irresponsabilidad por parte de los vecinos que comenzaron a utilizar el edificio como vertedero, el paso del ciclón que provocó el derrumbe, la decisión del inquilino del primer piso de cerrar la entrada con  una pared

Presente: Implicaciones inmediatas (crecimiento del basurero, proliferación de enfermedades, crecimiento de la población de insectos y roedores, afectación a la higiene de la zona).

Futuro: Repercusiones (efectos que perjudican tanto a los vecinos como a la sociedad).

Proyecciones (medidas que se toman  para eliminar estas situaciones y programas de saneamiento a realizar).

Estrategia de fuentes:

Utilización de fuentes  múltiples: decisores-perjudicados-fuentes pasivas.

Director del hospital Raúl Gómez García de Diez de Octubre

Luis Gómez, doctor que pertenece al UPLA

Roberto Herrera, director de la oficina municipal de Higiene y Epidemiología

Delegada de la circunscripción donde se encuentra el vertedero

Secretario del núcleo zonal

Funcionarios de las oficinas de vectores

Funcionarios de las unidades de Comunales

Médicos de las clínicas de Coco y Rabí, y la 14 de junio

Estadístico del UPLA

Vecinos perjudicados por el crecimiento del vertedero

Fuentes pasivas: Documentos de los centros citados anteriormente, Decreto Ley 272 de la Oficina Nacional de Servicios Comunales y Alcantarillados



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