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¿HOMO SOCIALES?

Los conceptos erróneos y los prejuicios científicos y sociales que han existido en el mundo, desde la antigüedad hasta nuestros días, se han aliado para presentar una visión esteriotipada de la homosexualidad.

YUDEIMIS ACOSTA SILVA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Lo conocí hace dos años. Aún recuerdo ese momento. Desde que lo vi sentí una sensación rara. No era la primera vez que me ocurría en presencia de un hombre.

Comenzaba el preuniversitario. Al montar la guagua y ver aquel joven de ojos azules que me tocaba de compañero, me di cuenta que el viaje interprovincial para llegar a la escuela no sería para nada aburrido y mucho menos largo.

-Hola, me llamo Gabriel- le dije- y así comenzamos una conversación en la que nos conocimos lo suficiente como para saber que él era de Pinar del Río, le gustaba el cine y, de cierto modo, tenía preferencias muy parecidas a las mías.

Ahora duermes y yo, después de dos años como vigía de tus sueños, me pregunto, una vez más, qué pasaría si supieras la verdad.

Pero hoy mi voluntad es más fuerte que el temor a que me veas observándote.

De repente,  despiertas:

-¿Qué haces, Gabriel?- me preguntas-. Y te cuento que acabo de escribir sobre ti, sobre cuánto te quiero.

¿Qué es la homosexualidad?
 
La homosexualidad es una condición y una identidad o preferencia genérica, diferente a la que comúnmente estamos adaptados a aceptar, pero no es anormal ni desviada. La sexualidad humana no es única ni homogénea, expresó Mayra Rodríguez Lauzurique, psicóloga del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX).

Este término no describe a un grupo unitario de población, igual que la heterosexualidad, no nos conduce a predecir la personalidad, conducta o patología de aquellos individuos cuya actividad sexual se produce únicamente con otros del mismo sexo, agregó.

Cuando el sexo se enferma

Nadie sabe exactamente cómo la homosexualidad entró en la historia humana. Todas las civilizaciones, desde la Antigua Grecia y el Imperio Romano hasta la actualidad, han mantenido posturas muy diversas respecto a su naturaleza y construcción.

Según fuentes de Internet, los registros más tempranos de dicha conducta parecen encontrarse en las prácticas religiosas paganas de la antigüedad, pues ellas incluían relaciones íntimas entre personas del mismo sexo, para ofrecer tributos a determinados dioses.

Hubo una época, no tan lejana en el tiempo, en que la homosexualidad estaba incluida en los manuales de psiquiatría como un trastorno mental más. Y se pensaba, que esta "alteración de la conducta" podía curarse con diversas terapias y tratamientos.

En 1973 la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) decidió eliminarla del Manual de Diagnóstico de los trastornos mentales. Éste solo fue el primer paso de un lento proceso de cambio que tardaría en llegar al resto del mundo. Fue en 1990 cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS), la retiró del Código Internacional de Enfermedades.

La  homofobia en el siglo XXI

La homofobia ha sido una característica de nuestra cultura y comportamiento genérico y suele definirse como el rechazo que sienten los heterosexuales hacia las personas de preferencia hacia el mismo sexo. En Cuba, en particular, ella viene manifestándose desde la formación de la nacionalidad y se ha visto moldeada con el paso del tiempo, al punto que hoy tiene otros matices.

La homosexualidad produce, aún en la sociedad actual, una gran alarma y continúa siendo un tema que ruboriza a la mayoría de las personas, y se manifiesta mediante el rechazo, la segregación y la exclusión.

Es necesario dejar a un lado los criterios de limitarnos a la idea de que ser un hombre que tiene sexo con otro hombre (HSH) implica necesariamente tener una identidad genérica asociada a lo femenino, señaló Mayra Rodríguez, Profesora Auxiliar del Instituto Superior de Ciencias Médicas de la Habana.

La mayoría de estos individuos, afirmó, no son distinguibles físicamente por su forma de vestir, de hablar o de caminar. Los hay de todos estilos de vida,  edades, culturas y religiones. Generalmente no son amanerados, al contrario, son completamente masculinos en su configuración externa y en sus modales.

La falta de conocimiento sobre el origen de la homosexualidad, los prejuicios arraigados en la sociedad y el temor a enfrentar esa realidad, han provocado que se identifique esa preferencia con un grupo de hábitos negativos (prostitución, agresividad, vicios, debilidad), rechazados por la inmensa mayoría de estos individuos.

Más relajados, no más tolerantes

A pesar de la sucesión generacional y de la importante ruptura que significó la Revolución cubana contra el moralismo machista, todavía pesan prejuicios y tabúes al respecto.

“Los años 90, sin duda, inauguraron una etapa donde la gente está un poco más relajada, tanto en lo público como en la familia, ante la presencia de HSH, pero solo ligeramente relajada, no más tolerante. Hay que trabajar mucho más en nuestra sociedad, para que esta ‘relajación’ implique un verdadero respeto, bien elaborado hacia la diversidad, destacó Mariela Castro Espín,  directora del CENESEX, en declaraciones a la prensa.    

La emancipación plena de los gays en Cuba implica también promover y lograr cambios en el imaginario de una población que todavía no acepta dicho favoritismo carnal, aunque se sienta más aliviada que antaño ante la presencia de este “fenómeno”.

Así lo refieren un grupo de estudiantes de la Universidad de La Habana, quienes al escuchar el tema se alarmaron y dieron muestras, unos de desavenencia y otros mantuvieron una posición híbrida al respecto.

No creo en la diversidad sexual, dijo uno de los entrevistados, que prefirió no revelar su nombre. “El hombre es hombre y no entiendo cómo es posible que a uno le guste compartir su intimidad con una persona del mismo género. Ahora, tampoco estoy en desacuerdo con su reconocimiento social, porque a fin de cuentas, son personas como nosotros, lo que trataría de mantener distancia de ellos”, explicó.

En  realidad no se trata de indiferencia, comentó Jorge González. “Tras la apatía se esconde el temor a aceptar la diferencia, el miedo a que te confundan tan solo por hablar un poco más a fondo del tema. Desentenderse me parece un poco cobarde, y es una fórmula para no parecer cromagnon, pero también para que nadie pueda pensar que estás defendiendo a los homosexuales, aceptándolos”.

“Los gay son, simplemente, personas necesitadas de reconocimiento como seres humanos, sin que se les rechace, pero también sin lástima”, apuntó la doctora Lauzurique.

“La sociedad ha tenido un cambio de actitud hacia estas personas, agregó, pero no se les acepta totalmente. No existe una implicación sociológica para pensar que quienes difieren de nosotros por sus preferencias sexuales son iguales por su condición de individuos. De todas formas, considero que el gobierno hace bastante por cambiar esta situación, imposible de manifestarse distinta de un día para otro”. 

La película cubana Fresa y chocolate, de los realizadores Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, que propició tanto rechazo como curiosidad en el público cubano, impulsó el debate sobre el tema y ayudó a cambiar algo las actitudes, en una época en la que la sociedad comenzaba a ser más flexible con respecto al tema. El filme mostraba la realidad de la homofobia en el país.

Desde tiempos remotos, se intentó regular la sexualidad a través de leyes, ya sea para justificar la “normalidad” de ciertas experiencias carnales o para reprimir otras conductas, caracterizadas como “contrarias a la naturaleza” (por ejemplo, la homosexualidad).

“Ya en los años 70, dentro de reformas que se hicieron al Código Penal, se eliminó al HSH como figura delictiva; cualquier palabra que pudiera discriminarlos, fue modificada. Sin embargo, eso no es suficiente, porque creo que nuestras leyes deben reflejar más y mejor el respeto que merecen estas personas”, declaró Mariela Castro a la Revista Alma Máter.

Salir del clóset

Una de las experiencias más desestabilizadoras para la personalidad y la salud mental del ser humano, es haber sido rechazado por su propio grupo familiar, y más aún cuando ocurre por razones que el individuo no ha elegido, es decir, por su preferencia sexual.

Con  frecuencia se piensa que una persona es gay porque hay un principio biológico, está enfermo o por la crianza. Se han hecho varios estudios para tratar de encontrar sus causas, algunos de ellos vinculados con la genética, pero, hasta el momento, no hay ninguna investigación que las determine claramente, resaltó Mayra Rodríguez.

“Es importante aceptar y comprender a su hijo, porque ni la homosexualidad ni la heterosexualidad son fases temporales. Aunque hay personas que pasan por un período de experimentación, cuando alguien se decide a decir su verdad no está atravesando por una etapa de prueba, ya lleva tiempo meditando y tratando de definirse y aceptarse”, puntualizó la sexóloga.

“Son muchos los gay que eligen esconder su identidad, no sólo por el conflicto familiar que esta reafirmación provocaría. Su prosperidad profesional podría estancarse, si en sus centros laborales conocieran del asunto personas con prejuicios y poder”, aseveró Carlos Díaz, un muchacho de 28 años que sufrió los rechazos y conflictos originados en su trabajo, cuando decidió “salir del clóset”.

Aún así, no existen estudios rigurosos, verdaderamente abarcadores sobre el tema, y mientras ellos prefieren reprimirse y esconder su orientación, la sociedad percibe que “cada vez hay más”. Se nota en las calles, en escuelas. Lo escuchan en sus consultas, médicos escogidos como confidentes para compartir el ‘secreto’, alegó Lidia Pérez Carrera, licenciada en Psicología.

A pesar de la sucesión generacional y de importantes rupturas con el moralismo machista que tuvieron lugar en los últimos 40 años dentro de Cuba, todavía pesan muchos tabúes. La homosexualidad –una elección no tan minoritaria como algunos quisieran creer- sigue siendo generalmente valorada desde las trincheras del rechazo y la condena, a pesar de que cada vez son más las personas que deciden darse a la luz.

SIDA: ¿Enfermedad Homosexual?

A muchos padres les viene a la mente la enfermedad del SIDA al pensar que su hijo tiene una orientación sexual diferente a la “normal”. Cuando detectaron la pandemia, a principios de los años 80, se le conocía como GRID que quiere decir "Gay Related Immunodeficiency Disease" (Enfermedad de Inmunodeficiencia relacionada con los gays).

Por esa época eran poco conocidas las vías de contagio. Las  personas apenas sabían ni podían prevenir la enfermedad, la cual se propagó rápidamente.

“Los jóvenes con experiencias homosexuales ocasionales, que aún no han asumido su orientación hacia el mismo género y que se resisten a aceptarse, corren mayores riesgos”, afirmó Odalis Acosta, especialista en Medicina General Integral.

“Muchas veces les es imposible conversar con alguien sobre su comportamiento y, por lo tanto, carecen de apoyo, información y consejo. Puesto que aún no se han admitido a sí mismos, rechazan la literatura y el asesoramiento de los grupos de autoayuda o de prevención del  Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida”, añadió la doctora.

Dentro de los grupos de mayor riesgo al contagio, el más vulnerable es el de los hombres que tienen sexo con hombres. Así lo demuestra el último estudio estadístico y de balance, efectuado en el Centro Nacional de Prevención de las ITS-VIH/SIDA.

El CENESEX  tiene dos programas abanderados relacionados con las campañas de prevención y promoción para una sexualidad responsable, con el cual se ha creado un eficiente sistema de información y asistencia. Uno de ellos relaciona directamente a los HSH (travestis), porque los cursos que se imparten son para formar promotores en la prevención de las ITS.

“Las medidas de protección, en especial los preservativos, evitan la infección tanto en heterosexuales como en homosexuales. Nadie corre riesgo de contraer el SIDA solamente por ser gay. No lo que uno es, sino lo que uno hace es, finalmente, lo decisivo. Y esto es válido para todas las personas, independientemente de su orientación sexual, comentó la psicóloga Rodríguez Lauzurique”.

▪ Los nombres de varias personas entrevistadas fueron cambiados

Ficha técnica:

Tipo de Reportaje: Interpretativo, porque al lector se le presenta un problema que consiste en la dificultad de aceptación de los homosexuales en la sociedad. Se le ofrecen antecedentes sobre esta preferencia sexual y algunos criterios que aún persisten en el siglo XXI, se brinda información sobre criterios de estas personas en la comunidad y hay elementos suficientes para que el lector interprete la situación que se evalúa y saque sus conclusiones sin necesidad de decírsela explícitamente.

Objetivo: Ofrecer elementos a las personas sobre los homosexuales, para así colaborar a la mejor aceptación de estos en la sociedad.

Tipo de Título: Llamativo
Tipo de Entrada: Anecdótica
Tipo de Cuerpo: De bloque temático
Tipo de Cierre: De conclusión

Planos Temáticos:

-Pasado: Orígenes de la Homosexualidad, sus características, aparición en la sociedad.

-Presente: Todos los elementos que se ofrecen a la población para que medite acerca del conflicto que se establece por la no aceptación de los gays en la sociedad, las estadísticas de datos que muestra el Centro Nacional de Prevención de las ITS-VIH/SIDA en relación con los datos que ofrecen sobre el comportamiento del SIDA en estas personas. No solo se refiere a lo que se enfrenta en la actualidad, sino que se dan herramientas para que el receptor perciba que algo está sucediendo, que en lo inmediato, perjudica solamente a los que tienen la preferencia sexual hacia el mismo sexo, pero en lo mediato podría también afectarlo.

-Futuro: Las proyecciones que se brindan, porque esto no es como una  enfermedad que se puede curar, pero sí podemos colaborar a hacer la vida más plena a esas personas en la medida que los aceptamos.
Estrategia de Fuentes:

- Pasivas: Textos consultados:

- Libro: Tratado de la Sexualidad
- Libro: Problemas de los Adolescentes
- Libro: ¿Piensas ya en el Amor?
- Textos: Medicina General Integral, Tomo IV
- Consulta en Internet
- Consulta a la Enciclopedia Encarta 2006
- Mariela Castro Espín, sexóloga y directora de CENESEX

- Activas:

- Mayra Rodríguez Lauzurique, psicóloga del CENESEX. Máster en Sexualidad. Profesora Auxiliar del Instituto Superior de Ciencias Médicas Manuel Fajardo
- Lidia Pérez Carrera, licenciada en Psicología
- Odalis Acosta, especialista en Medicina General Integral
- Familiares de los HSH
- Entrevistas a homosexuales
- Jóvenes heterosexuales de la Universidad de La Habana
- Otras personas heterosexuales de distintas edades



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