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“MI PROFESIÓN ES EL CENTRO DE MI SER”

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Alberto Pozo: combinación de cultura y trabajo en 80 años de satisfacción por la vida.

XENIA Y. BALÓN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“El deber de un periodista no solo es informar, sino también, educar”, fueron las primeras palabras de Alberto Pozo Fernández, Premio Nacional de Periodismo José Martí en 1999, reconocimiento que otorga la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), por la obra  de toda la vida.

“Recibir la distinción de manos del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz fue para mí un momento especial, instante que me demostró el   sentido y razón de ser de mis trabajos a lo largo de la vida”.

Alberto Pozo desde muy joven tuvo inclinación hacia el periodismo económico. Hoy, con 82 años, sus ojos aún brillan cuando recuerda la intensa labor realizada en la sección especializada sobre ese tema en la revista Bohemia: “Mi labor allí fue importantísima. En ella se abarcaron todos los aspectos y prioricé temas como el turismo por representar una base fundamental para el desarrollo del país.

“También la agricultura y la industria tuvieron una atención específica, llevando esos temas a la comunicación cara a cara con el pueblo, mediante las mesas redondas de Bohemia, que fue el recurso empleado por la sección y se desarrollaban en la propia revista.

“A la vez, hice hincapié para que las personas se interesaran por la economía, pues el tema no es el favorito de la población, debido a que de él se suele escribir con términos muy técnicos y sofisticados. Por eso, en Bohemia nos esmerábamos por un lenguaje sencillo y atractivo, que captara el interés en el lector”.

-Usted ha sido defensor de la publicidad, vertiente de la comunicación generalmente incomprendida en nuestra sociedad, ¿logró con su trabajo convencer a las empresas socialistas de su utilidad?

Tema difícil en la década de los años 60, me propuse que las empresas socialistas comprendieran la importancia de la publicidad para su propio desarrollo, pues no existían antecedentes ni patrones para un sistema como el establecido en el país desde 1959. No creas que fue fácil, todo lo contrario.

La publicidad es un término capitalista que define una técnica, cuyo objetivo es persuadir y convencer al consumidor para que compre un producto. Hoy, en países como el nuestro, en lugar de publicidad debemos emplear el término comunicación, que es de más alta jerarquía y busca llevar una idea clara al receptor, ajeno a técnicas compulsivas en la que imperen la imposición, sin el razonamiento. La comunicación es la idea razonada, donde el cliente puede hacer la justa elección.

En 1968 Pozo creó en Bohemia la sección Criterios, que tuvo como propósito reiterar la importancia que para una nación tiene su desarrollo económico: “Hasta 1990 la escribí. De ella me quedó el orgullo, quizás la vanidad, de sentir que realizaba una obra a favor de nuestro país, tan necesitado en aquella época de un adelanto continuo, pues con mi labor logré que la población se interesara y participara, desde su puesto de trabajo, en el crecimiento productivo.” 

“El profe”, como muchos le llaman, egresó en 1948 de la Escuela de Periodismo Manuel Márquez Sterling y un año más tarde, inició su carrera periodística como jefe de turno en la radioemisora Unión Radio. También fue ejecutivo de cuentas y redactor a la publicitaria Mestre Conill y Cía: “Durante aquella etapa comencé a escribir mis primeros artículos periodísticos, allí comprendí la necesidad de la preparación y del estudio diario, pues era la principal arma de defensa que poseía para mi desempeño laboral.”

El triunfo de la Revolución representó para él lo que llama “una transformación interna”. En 1960 formó parte del Consolidado de la Publicidad, desde donde, inmerso en la Campaña de Alfabetización, utilizó la comunicación y la propaganda para alentar a los jóvenes a incorporarse a esa humana tarea que es enseñar: “Cada vez que recuerdo aquel instante me enorgullezco; gracias a ella en nuestro país desapareció el analfabetismo y hemos llegado a constituir un pueblo culto y digno, orgulloso de su historia”. 

Pozo también dejó huellas en las aulas del Instituto Superior de Diseño (ISDI), pues fue uno de los primeros especialistas cubanos en impartir la materia de Marketing: “Etapa maravillosa en la que di docencia apoyándome en las bases socialistas de Marx y Engels, las cuales plantean la importancia del desarrollo económico para el país.

“En ese momento comprendí que el magisterio es una de las profesiones más sacrificadas que existen. Sentí la necesidad de guiar a los alumnos que serían los especialistas y diseñadores del futuro. En la actualidad, mantengo relaciones con muchos de ellos y he comprobado el triunfo de algunos en sus trabajos.

“Mi estancia en el ISDI fue muy agradable, de ella guardo el recuerdo más cariñoso, y aunque dejé de impartir clases por mis problemas de salud, si algún día necesitaran de mi cooperación estoy en completa disposición”.

Pozo siente mucho orgullo del quehacer del periodista en Cuba, considera que favorece al progreso del pueblo y la nación: “Para ello es necesario estar siempre adelantado al momento que se vive. Llegó la era del conocimiento, y debemos contribuir a que todos sepan lo que esto significa realmente.

“Es importante estar actualizado y conocer del tema que se aborda; de esta manera, el lector se da cuenta si el periodista es capaz de garantizar confianza en la información que brinda.

“Creo que el periodismo cubano necesita una apertura de criterio mayor, que facilite el intercambio con otras personas y posibilite la discusión de las más diversas ideas, que influirán en beneficio del desarrollo económico, político y social del país”.

Para Alberto Pozo la jubilación no existe. Con 64 años se incorporó a la Federación Culinaria de Cuba, una nueva etapa en la que el reto sería, entonces, valorar y destacar la importancia de la cocina cubana.

-¿Economía y gastronomía?

Sí, se unen, por eso fundé la Cátedra de Periodismo Culinario. Son nuevos tiempos, turismo-economía-gastronomía, todo se vincula y es necesario comprenderlo. ¿Por qué el periodismo interrelacionado con el turismo y la gastronomía? Tanto el periodismo turístico como el gastronómico contribuyen, en una y otra rama, a informar de las ofertas del mercado, da a conocer las características de los productos, incluyendo su historia y sus valores nutricionales.

Por su defensa y difusión de este tema en la prensa y en reconocimiento a sus esfuerzos porque se conozca el valor cultural, social y económico de la cocina cubana, recibió la condición de Chef del Periodismo y la Placa de la Amistad Culinaria, de esa Federación: “La cocina es la base de la cultura y es el artes de las artes; al crearla se propició la reunión de los seres humanos y el intercambio de ideas. Pero ya ves qué contradicción la mía, tanto que me gusta y solo sé hacer café.”

En este momento Pozo forma parte del grupo asesor de la UPEC y colabora con el boletín especial de esa institución y con el programa Cuba avanza, dedicado al adulto mayor. También ha propuesto cursos especiales, sobre Comunicación Social para propiciar el aumento de estudiantes interesados en esta rama.

El municipio San Miguel del Padrón es muy querido por él, vive allí desde hace más de 26 años: “De aquí no me mudo por nada del mundo. Es importante comprender y valorar no solo nuestra vida, sino también, darle un sentido colectivo y eso lo he logrado en esta comunidad. Por eso me siento orgulloso de mi San Francisco de Paula”.

Actualmente Pozo dirige una peña en el Museo Ernest Hemingway, instalación que radica en su municipio. Allí reúne quincenalmente a poetas, artistas, músicos y, sobre todo, a jóvenes autodidactas de la comunidad, para dialogar sobre temas literarios y los vínculos entre arte y pueblo: “Esta actividad, para mí es muy agradable, y gracias a ella he recibido el respaldo de todos los pobladores de San Francisco de Paula”.

Por sus trabajos y actividades en San Miguel del Padrón, es considerado Personalidad de la Cultura, y la Dirección de Cultura de Ciudad de La Habana le otorgó las distinciones La Giraldilla de La Habana y La Gitana Tropical.

También, en la Semana de la Cultura, en junio del 2006 y que le fue dedicada, recibió la Distinción 11 de Junio, máximo reconocimiento del municipio, por su labor en la peña y por los artículos periodísticos en los  que se ha referido a la comunidad.

Alberto Pozo reconoce que estos premios y galardones recibidos a lo largo de su vida profesional también le pertenecen a su familia: “Mi hogar constituye el centro de mis amores. Sin la ayuda de mis seres queridos no hubiera podido desarrollar una vida tan intensa y poder ayudar de alguna manera a otras personas: ese es mi mayor regocijo y permanece siempre conmigo”.  

Esta entrevista forma parte del libro en preparación sobre los Premios Nacionales de Periodismo José Martí, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Mostrar la personalidad de Alberto Pozo; destacar sus trabajos, no solo periodísticos, sino en la cultura y su comunidad.

Objetivos colaterales: Conocer su trabajo en la revista Bohemia. Aportes a la cocina nacional.

Tipo de entrevista:

Por sus participantes: individual
Por su forma: mixta
Por su contenido: de personalidad
Por el canal que se obtuvo: encuentro directo (cara a cara)

Tipo de título: de cita textual
Tipo de entrada: de cita textual
Tipo de cuerpo: mixta

Tipo de conclusión: de opinión o comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:

Base de datos de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Documental.

Deborah  Rodríguez, subdirectora del Grupo de asesores de la UPEC. Secundaria.

David Matamoros, funcionario de la Dirección de Cultura de San Miguel del Padrón. Secundaria.

 



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