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LA INTERPRETACIÓN DE LA NOTICIA

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Tema VII: Concha Fagoaga y la interpretación.

LEYDA MACHADO,
JULIO BATISTA,
ANALEIDA PUERTO,
SUSANA TESTE,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El periodismo interpretativo es el último estilo periodístico que conoce la luz pública. Es la búsqueda de un punto intermedio entre la opinión pura y la información aséptica y objetiva, entiéndase como la necesidad de informar al lector, dejándole un espacio para la reflexión.

Al decir de la periodista española y catedrática universitaria Concha Fagoaga, “es una nueva forma de codificar, un camino abierto entre dos prácticas bien definidas y consolidadas: el periodismo descriptivo y el periodismo de opinión, es decir, el tratamiento informativo de la reproducción de los acontecimientos como hechos aislados y el tratamiento ideológico interesado en esos hechos.” (Fagoaga en González y Brizuela, 2006: 53) 

En correspondencia con los criterios de Fagaoga, este proviene de la difusión que hicieron las escuelas norteamericanas de periodismo en los años posteriores a la Primera Guerra Mundial, alrededor de 1923, diferenciando un tipo de mensajes que ya no se codifica conforme el relato objetivo de los hechos, pero que a su vez, se distancia de lo editorial. Es decir, mensajes basados en el análisis y la valoración de los sucesos, para de esta forma explicarlos y estimar sus consecuencias.

Al respecto señala: “Los periodistas no sólo reproducen lo que ven y oyen, ejercen también una investigación sobre lo acontecido porque los hechos no se producen descontextualizados de una situación económica, social y política concreta. Los hechos no surgen aislados de una realidad más amplia, se insertan en ella...”. (Fagoaga en Müller, John)

En otras palabras, dicho género busca aclarar el sentido de las noticias. Pretende, además, mostrar al receptor la relación existente entre los hechos, y revelarle el por qué sucedieron las cosas y no describir simplemente qué ocurrió. De ahí que la construcción de mensajes interpretativos se hará siempre con la mayor objetividad posible, aunque estará presente de manera inconsciente un juicio subjetivo, pues la impersonalización categórica del relato resulta imposible. Desde el momento en que se escoge el tema y se jerarquizan los datos, está presente la subjetividad del autor.

Según esta autora, para elaborarlos debemos tener en cuenta que “si la finalidad del tratamiento es no solo analizar los hechos sino añadir una valoración, una estimación de ellos, se está produciendo formalmente un mensaje interpretativo.” (Fagoaga en González y Brizuela: 2006, 37)

Resulta necesario aclarar que los mensajes interpretativos no son géneros periodísticos autónomos, sino técnicas periodísticas que apoyan y complementan a otros géneros, piezas imprescindibles en sus estructuras para no mostrar los hechos aislados, sino explicados en su propio contexto.

En cuanto a ello, Concha Fagoaga es contundente: “Cabe (...) considerar a los mensajes interpretativos simplemente como mensajes informativos dotados de cuantos elementos explicativos sean indispensables para aportar una valoración sobre hechos de actualidad.” (Fagoaga en López: 2002)

Uno de los puntos resaltados por la catedrática en su estudio sobre el tema es el background, al cual le atribuye una importancia capital, ya que son las bases en las que se sustenta todo la labor posterior a la investigación que se realiza.

El background no es más que el grupo de datos utilizados como antecedentes en la elaboración de un mensaje interpretativo, es la “parte material del mensaje ya codificado, sirve para apoyar el análisis de los hechos referidos y para reforzar  la valoración a que se llega” (Fagoaga en González y Brizuela: 2006, 56).

En los mensajes interpretativos es la infraestructura, el fundamento que sirve de referente para analizar y estimar resultados. En conclusión, poner en contraste el pasado con el presente. Es lo que va a servir como eje al trabajo. “El criterio de su aplicación es indicarle al lector que esos hechos que motivan el relato no ocurren por primera vez, (…) su propósito es sumar información a la información que proporciona el relato directo” (Fagoaga en González y Brizuela: 2006,  57)

A las acertadas definiciones de esta autora, se suman las de otros teóricos como Slajov Haskovec y Jaroslav First, quienes tienen un concepto más amplio sobre los datos de antecedentes. Este, según ellos, debe poner de relieve el hecho principal, casi siempre, con el respaldo de circunstancias más detalladas, antecedentes y consecuencias relacionadas con él.

Por su parte, Martínez Albertos opina que “los antecedentes (background) son los hechos anteriores, y el contexto son los hechos actuales, que están relacionados con el objeto del reportaje (…). Los antecedentes pueden tener motivaciones temporales, es decir, poner en relación hechos transcurridos en momentos distintos, o espaciales, o sea, en lugares diferentes, aunque ambos elementos pueden darse simultáneamente sin problemas.” (Martínez Albertos citado por Sanmartí, 2003: 349-350, en González y Brizuela, Luis: 2006, 58).

Fagoaga en diferentes ocasiones utiliza el término de background como antecedente para el mismo concepto, lo que devela cierta incongruencia y poca claridad sobre estos soportes. Ella coincide con el criterio de que los datos antecedentes no evalúan “el significado de las noticias, pero le da elementos al lector para que él mismo haga la evaluación”. (Charnley citado por Fagoaga en González y Brizuela: 2006, 57). Charnley también emplea el término de background como unificador de los antecedentes y el contexto.

A pesar de las inexactitudes de los  teóricos y de no utilizar términos iguales, todos, en esencia, nombran el mismo contenido interpretativo. Aunque el concepto se vaya ampliando por ellos, de una forma u otra, asumen los antecedentes como un soporte indiscutible de los textos interpretativos.

Concha Fagoaga también  considera otros tres aspectos básicos  en la conformación  de este estilo: la referencia   al hecho  de actualidad, el análisis o los datos que buscan explicarlo y, por supuesto, la valoración o los datos estimativos que intentan prever consecuencias. 

Sin dichos elementos el mensaje no  cumpliría con su función: explicar la noticia, ubicarla dentro de su contexto más amplio, profundizarla y analizarla, ofreciendo  al lector los elementos necesarios para que se forme su propio juicio.

Bibliografía:

Fagoaga, Concha: En: El análisis: ¿un género periodístico?, de Antonio López Hidalgo. En: http://www.grupo.us.es Consultado: 10/03/2009.

Fagoaga, Concha: En: Periodismo interpretativo: precisiones sobre un genero, de John Müller. En: http://www.fcom.altavoz.net. Consultado: 10/03/2009.

Fagoaga, Concha: Periodismo interpretativo o periodismo de opinión. Un intento de clarificación, de Abraham Santibáñez. En: http://www.icei.uchile.cl Consultado: 10/03/2009.

González, Ivet y Luis Brizuela: Trabajo de Diploma ¿Estilos sin fronteras? Tendencias en los estilos de las agencias de información internacionales. Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. 2006.



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