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ALERTA CORAZÓN

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Los infartos de miocardio constituyen la principal causa de muerte en Cuba. Cifras declaradas demuestran un aumento de fallecidos por este motivo con respectos a años anteriores.

MARIA DEL CARMEN COMPANIONI MONTERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Casi 7 270 defunciones por ataques al corazón reportó, en el 2008, el Ministerio de Salud Pública (MINSAP); la cifra muestra un aumento de 93 fallecimientos con respecto al año precedente.

Según Damaris Fernández, especialista del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de Ciudad de La Habana, “los infartos cardíacos afectan principalmente al sexo masculino, mayor de 45 años y al femenino durante la etapa posmenopáusica y a partir de los 60; esto no quiere decir que no se puedan desarrollar en otras edades, aunque sean menos frecuentes”.

Asimismo, el residente de la especialidad de cardiología, Julio Oscar Cabrera, afirma que la mortalidad de las personas en las primeras 24 a 48 horas es de un 50 por ciento y, de los sobrevivientes, fallece la mitad durante el mes posterior al infarto. Esto significa que del total de infartados solo resiste el 25 por ciento después de este período.

El infarto de miocardio es la muerte de parte del músculo cardíaco, ocasionado por la obstrucción total o parcial de las arterias coronarias, que no permite la fluidez adecuada de la sangre. Suele producirse principalmente en la parte izquierda por ser la de más espesor miocardial.

“El ataque al corazón, causado por la ateroesclerosis, afecta generalmente las personas que desarrollan factores de riesgo como son la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, el tabaquismo, el estrés, entre otros”, explica Damaris Fernández.

Además, también contribuyen al desarrollo de la enfermedad cardiovascular, la obesidad, el sedentarismo y la dislipidemia, que se refiere al colesterol y los triglicéridos altos. Igualmente influyen factores genéticos y estilos de vida que incluyan hábitos alimentarios inadecuados como el exceso de sal y grasas en las comidas, y la ingestión continua de alcohol.

“Es totalmente falsa la opinión existente entre la gente de que mientras más joven sea quien sufra el infarto, peores son la consecuencias; en realidad, cuando más longeva es la persona peor es el daño producido, porque el organismo está deteriorado y más graves son las secuelas”, expone Julio Oscar Cabrera.

Entre los principales síntomas del infarto de miocardio están los dolores en el pecho, sobre todo en la parte izquierda del torso, vómitos, dificultad para respirar, incluso desmayo. Dichas señales pueden no presentarse; en ese caso, el paciente sufre un infarto silente.

Durante el ataque cardíaco, primeramente se produce la isquemia, que es cuando el corazón deja de recibir la sangre producto de la obstrucción de la arteria. Luego se desarrolla la lesión y el tejido empieza a morir, hasta llegar al punto del ataque, pues ya está imposibilitado para cumplir su función de bombeo.

Según la afectación al miocardio sea en mayor o menor medida, así serán las consecuencias al cuerpo. El principal daño provocado por los infartos al organismo es la insuficiencia cardíaca, lo que significa una disminución en la cantidad de sangre que expulsa el corazón.

Mercedes Rionda Sánchez es una paciente de 65 años. Hace una semana sufrió un infarto de miocardio y se encuentra ingresada en la sala de cuidados intensivos del Instituto de Cardiología: “Estaba con mi hijo, en su casa, empecé a sudar frío y a vomitar hasta que me trajeron para este centro. Sentía cómo se me escapaba la vida, eso es algo por lo que no quiero volver a pasar”, rememora.

Cuando un paciente infartado llega al hospital, recibe el tratamiento Trombolisis, que consiste en la inyección de un medicamento para disolver el coágulo existente en la arteria. Este fármaco, de producción nacional, es muy efectivo durante las primeras 12 horas del ataque.

En centros específicos del país como los Institutos de Villa Clara, Santiago de Cuba y La Habana, además de hospitales especializados de la capital, se desarrolla la técnica de inserción de una prótesis con forma de muelle de bolígrafo para evitar que la arteria se cierre.

Freddy Fernández, enfermero de la sala cardiovascular del Instituto de Cardiología, explica que cuando el paciente se encuentra estable se le suministran medicamentos con efectos coagulantes como la aspirina: “El enalapril y el captopril se utilizan en caso de que la persona padezca de hipertensión, lo cual constituye uno de los factores de riesgo más frecuentes. Si el enfermo volviera a sentir fuertes dolores, se le proporciona nitroglicerina”.

Julián Hernández, anciano de 80 años de edad, hace 10 días padeció un ataque cardíaco, y actualmente, por su mejoría, está ingresado en la sala cardiovascular del Instituto: “El tratamiento ha contenido de forma continua inyecciones de anticoagulantes, aspirina, así como otros medicamentos para controlarme la presión y la diabetes que fueron los principales causantes de mi infarto”.

Lisandra Leal es estudiante universitaria, su abuela tuvo un ataque al corazón hace dos meses, explica que, “como estudio Medicina, ahora conozco más sobre el tema de los infartos. En mi casa, ya  no le echamos tanta sal a la comida, ni comemos con mucho aceite; sabemos que, de una forma u otra, prevenimos los infartos y nos cuidamos nosotros mismos”.  

A su vez, Julio Oscar Cabrera enfatiza la importancia del cuidado que debe recibir el paciente cuando está “fuera de peligro”, pues la arteria obstruida tiene altas posibilidades de bloquearse nuevamente: “Es vital que se regule su forma de vida y cumpla con exigencia todas las recomendaciones médicas”.

FICHA TÉCNICA:

Tema: Infartos cardíacos en Cuba.

Propósito: Conocer las causas del aumento de muertes causadas por infartos cardíacos en el país.

Objetivos colaterales: Indagar en los síntomas, daños que causan al organismo, estrategias para prevenir la enfermedad, así como el tratamiento de urgencia que se utiliza para contrarrestar el infarto.

Estrategia de fuentes:

Fuentes especializadas:

Datos estadísticos del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) sobre la cantidad de muertes por ataques al corazón en Cuba en años anteriores.

Damaris Fernández, especialista del Instituto de Cardiología             y Cirugía Cardiovascular de Ciudad de La Habana.

Julio Oscar Cabrera, residente de segundo año de Cardiología en el Instituto de Ciudad de La Habana.

Entrevista al doctor Juan Roca Sierra, especialista de segundo grado en Cirugía Cardiovascular del Hospital Hermanos Amejeiras, publicada en la página: http://www.consultas.Infomed.sld.cu

Fuentes no especializadas:

Mercedes Rionda Sánchez, paciente de 65 años que tuvo un infarto cardíaco.

Julián Hernández, infartado de 80 años de edad.

Lisandra Leal, su abuela sufrió un infarto hace dos meses.

Soportes a emplear:

Hecho: el infarto de miocardio constituye la primera causa de muerte en Cuba. Solo en el año 2008 fallecieron 7 268 personas por este motivo.

Contexto: la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, el tabaquismo y los malos hábitos alimenticios son agentes frecuentes en la sociedad cubana y constituyen factores de riesgo que provocan la ateroesclerosis, principal causante de infartos.

Antecedentes: estadísticas de años anteriores, causas de los ataques al corazón.

Proyecciones: por ser una nota explicativa no presenta proyecciones.

Tipos de juicios:

Analíticos: Fuentes especializadas, estadísticas y los datos con que atribuyo al trabajo que se derivan de mi investigación.

De valor: infartados y la familiar de la infartada.

Tipo de título: Llamativo.

Tipo de lead: Sumario de Qué.



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