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LA HISTORIA EN MINUTOS. RADIO RELOJ. DICIEMBRE (II)

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Del 7 al 10 de diciembre: Francisco Gómez Toro (Panchito), Regino Pedroso, Frank País García, Willa Sibert Cather, Jean Sibelius, Ciro Redondo García, Boris Luis Santacoloma y Dulce María Loynaz.

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

7 de diciembre:
Francisco Gómez Toro
(Panchito)

LA HISTORIA EN MINUTOS. EL CAPITÁN PANCHITO. Era el siete de diciembre de mil 896 y sobre el campo de batalla de San Pedro el general Antonio Maceo yacía para siempre. El capitán Francisco Gómez Toro, Panchito, herido y en el campamento, oye la noticia y parece desesperar. Parte a buscar a su padrino, reprime el dolor propio y cabalga con un brazo en cabestrillo. Una obsesión le embarga: rescatar al Titán. En el fragor de la encomienda una bala enemiga lo impacta y cae sobre el Héroe de Baraguá. Al salir del desmayo, el capitán Francisco Gómez Toro, en una pequeña libreta y sobre el cuerpo de su ídolo, escribe lo que puede hoy considerarse una leyenda: “Muero en mi puesto, no quiero abandonar el cadáver del general Maceo y me quedaré con él...”. Continuará en el siguiente minuto...
 
EL AYUDANTE DE MACEO. En el Cacahual, sitio de sosegado rumor de árboles, descansan el general Antonio Maceo y su ayudante, capitán Francisco Gómez Toro, aquel joven valiente de solo veinte años y venido de dos grandes: de Máximo y de Bernarda Toro, a quien más conocemos como Manana. Había nacido sobre las dos de la tarde del once de marzo de mil 876 en la manigua cubana, en los campos espirituanos de La Reforma. Un día después del suceso, Maceo fue a ver a Manana y esta le comenta que el niño tiene un defecto en el pie derecho. El Titán responde: “No hay novedad, porque el que necesita el guerrero para montar es el izquierdo”. Fue Antonio Maceo quien otorgó a Panchito Gómez Toro el grado de capitán, lo seleccionó para cruzar la Trocha y avanzar hasta San Pedro. Continuará en el próximo minuto... 

EL CUARTO HIJO DE MÁXIMO Y MANANA. Quizás fueron las aguas de Arroyo del Toro las primeras que bañaron al cuarto hijo y el mayor de los varones, del Generalísimo Máximo Gómez y Manana. Panchito Gómez Toro fue hombre pensador, cariñoso, de parco hablar y de largas escrituras. Dos pasiones tenía: la lectura y la reverencia por la mujer. Una obsesión lo dominaba: cumplir con el deber. Desde Montecristi escribe a su padre, ya en Cuba: “...hasta que yo no haya dado la cara a la pólvora y a la muerte, no me creeré hombre. El mérito no puede heredarse, hay que ganarlo”. En mil 894 Francisco Gómez Toro estuvo junto a José Martí como su secretario personal. De ese entonces dijo el Maestro: “No creo haber tenido a mi lado criatura de menos imperfecciones”. Continuará en el siguiente minuto...

PALABRAS SOBRE PANCHITO. Conclusión. De aquel espíritu recto y austero que fue Panchito Gómez Toro, quedan recogidas palabras conmovedoras. José Martí le escribe al Generalísimo Máximo Gómez y acota: “...de su corazón, tan pegado al mío que lo siento como nacido de mí, nade le diré por no parecerle excesivo”. A la muerte del hijo, Bernarda Toro parece derrumbarse, pero aquella mujer sin par resurge y comenta: “...solo así, persuadida de que ha muerto mi hijo en los campos del honor cubano defendiendo la más hermosa causa y su más bello ideal, puedo encontrar valor para sufrir tan irreparable pérdida”. Y Máximo Gómez, sobre la caída de su primer hijo varón, anota: “Murió mi Panchito... mis brazos se quedaron abiertos esperándole”. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

7 de diciembre:
Regino Pedroso

LA HISTORIA EN MINUTOS. NUESTRO PRIMER POETA PROLETARIO. Regino Pedroso partió y no quedó otro gesto que el del asombro. No había resignación a pesar de los bien cumplidos ochenta y siete años, pues aquel hombre en el que se entremezclaban las raíces chinas y africanas marcó pauta imperecedera en la lírica nacional. Fue nuestro primer poeta proletario y uno de los más serios y sólidos de la poética americana, al decir de Nicolás Guillén. Herrero, carpintero, mecánico, fue todo eso entre otros oficios aprendidos en talleres, fábricas y campos. El siete de diciembre de mil 983 Regino Pedroso, el poeta cubano que dio espacio al obrero y a la gente humilde, cerró definitivamente los ojos. Continuará en el próximo minuto...

SALUTACIÓN FRATERNA AL TALLER MECÁNICO. Conclusión. Así nombró Regino Pedroso a su obra mayor. Dicen la que escribió mientras trabajaba en un motor en los talleres ferroviarios de Luyanó. Abandonaba una y otra vez el equipo para apresar una idea en fuga. “Ve al sótano”, le sugirieron los compañeros con la complicidad de los pobres contra el jefe explotador. Allá terminó de escribir los versos, y también, donde los mostró a los obreros. Cuando finalizó la lectura de Salutación fraterna al taller mecánico, aquellos hombres lo abrazaron plenos de emoción. Regino Pedroso, muchos años después, confesó que entonces tendría conciencia de haber escrito algo grande porque el poema reflejaba el espíritu y la vida de los de su clase. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.  

7 de diciembre:
Frank País García

LA HISTORIA EN MINUTOS. NACE FRANK. Hay hombres que vienen a la vida marcados de luz y su paso, aunque breve, es imperecedero en la memoria de los pueblos. Ese es el caso de Frank País García, el santiaguero nacido el siete de diciembre de mil 934 y que fuera alma y corazón del movimiento revolucionario en esa tierra oriental de montañas insurgentes y moradores heroicos. De ese hombre de convocatoria como fuego queda su devoción martiana, la huella indeleble en la Escuela Normal para la formación de maestros, el liderazgo entre los estudiantes y la fundación del Bloque Revolucionario Estudiantil Normalista. Pero de Frank País anda entre nosotros, sobre todo, una militancia a prueba de toda adversidad en el Movimiento Veintiséis de Julio, una entrega asumida en toda su magnitud como jefe nacional de Acción y Sabotaje, y un ejemplo impoluto de revolucionario hasta el fin. Continuará en el próximo minuto...

EL HOMBRE DE SANTIAGO. Conclusión. Una de las acciones donde más brilló el quehacer revolucionario de Frank País García fue la preparación y realización del levantamiento de la ciudad de Santiago de Cuba, el treinta de noviembre de mil 956. Si bien el propósito primero no pudo alcanzarse por los conocidos avatares de los expedicionarios del yate Granma, el hecho en sí puso a prueba la disposición de los santiagueros para proteger a quienes libraban combate sin fronteras contra la tiranía batistiana. Tras el acontecimiento, “el hombre de Santiago”, Frank País, fue juzgado y condenado a prisión y en la galera A del pabellón número uno de la cárcel de Boniato, mostró una incesante labor de preparación con los presos políticos. Luego de ser liberado, una voz apóstata lo delató y, junto a Raúl Pujols, cayó abatido el treinta de julio de mil 957. Santiago perdía a su hijo más querido. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

7 de diciembre:
Willa Sibert Cather

LA HISTORIA EN MINUTOS. EL PAISAJE EN WILLA. Tenía el pelo oscuro, abundante, partido en dos desde la frente más bien baja, y una mirada profunda que no parecía guardar dobleces. Willa Sibert Cather, una de las escritoras norteamericanas de principales legados en su país, había nacido el siete de diciembre de mil 873, en Winchester, Virginia, y en setenta y tres años dejó una producción en la que se destacan novelas como Los colonos, el relato El jardín del gnomo, y poesías en Crepúsculo de abril. En ella, la prosa pulida anduvo describiendo con gusto y naturalidad el paisaje estadounidense y sus pobladores, sobre todo los asentados en zonas rurales, áreas provistas de granjeros con un hacer y una actitud bien diferentes al hombre de la ciudad. La autora norteamericana Willa Sibert Cather obtuvo en mil 923 el codiciado Premio Pulitzer de ficción con la obra Uno de nosotros. Continuará en el próximo minuto...

ENTRE LAS OBRAS DE WILLA. Conclusión. Antes de radicarse definitivamente en el Nueva York que le acogió hasta el final en mil 947, la escritora estadounidense Willa Sibert Cather se había establecido en Nebraska, localidad de donde surgiría el entorno de varias de sus ficciones más destacadas. Su primer volumen narrativo fue El puente de Alexander, y luego le sucederían otros como El canto de la alondra y Mi Antonia, en los que describe con prosa límpida la vida de granjeros desplazados a las Grandes Llanuras. Otros textos de esta creadora que durante varios años fungió como editora del Mac Clure´s Magazine, son Una mujer extraviada, La casa del profesor, El acantilado encantado y Sombras en la roca. La última producción de Willa Sibert Cather es Sapphira y la esclava joven, único argumento cuyo contexto recreó en el sur norteamericano de sus antecesores. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez. 

8 de diciembre:
Jean Sibelius

LA HISTORIA EN MINUTOS. SIBELIUS EN POEMA SINFÓNICO. El más emblemático compositor finés y entre los creadores sinfónicos relevantes de la centuria, se sitúa Jean Sibelius quien, según los especialistas, propuso un estilo musical nacional y elevó a la palestra mundial el arte de su patria. Nacido el ocho de diciembre de mil 865, tuvo una larga obra entre las que cabe relacionar En Saga, Finlandia, Concierto para violín en re menor, opus cuarenta y siete y El cisne de Tuonela. Sus sinfonías y poemas sinfónicos proponen una significación romántica con tendencia nacionalista y su obra está imbuida fundamentalmente de la naturaleza y las leyendas finesas. Del compositor Jean Sibelius, fallecido a la avanzada edad de noventa y un años, se ha dicho que constituye “el punto de partida del importante movimiento musical finés de nuestro siglo”. Continuará en el próximo minuto...

AUSTERIDAD Y COMPRENSIÓN DE LA FORMA. Conclusión. Durante varios años profesor de teoría musical en el Conservatorio de Helsinki, autoridad en la orquestación y creador pródigo, son algunas de las credenciales de presentación del compositor finés Jean Sibelius. Estimado uno de los definitivos exponentes del romanticismo musical del pasado siglo Veinte, en él va unido indisolublemente la austeridad y la comprensión de la forma al elaborar cada sinfonía, como dos elementos concurrentes y clásicos en su quehacer. También se halla entre sus peculiaridades como autor la aplicación de motivos breves llevados de forma constante, hasta entregar desarrollos melódicos completos. Obras clásicas del representativo compositor finés Jean Sibelius e interpretadas por reconocidos músicos a nivel mundial, son Cabalgata nocturna y amanecer, Las Oceánicas y Tapiola. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez. 

9 de diciembre:
Ciro Redondo García

LA HISTORIA EN MINUTOS. EL COMANDANTE DE MALVERDE. El nueve de diciembre de mil 957, Ciro Redondo García habría cumplido veintiséis años. Pero la muerte le retó a una precoz y macabra jugada diez días antes del cumpleaños, y una bala se alojó definitivamente en su cabeza. Fue en el combate de Malverde, en la abrupta geografía de la Sierra Maestra, cuando se había lanzado sobre un refuerzo de hombres del ejército batistiano. El Che le definió a Fidel aquella muerte como de “una actitud realmente heroica”, y le propuso el ascenso póstumo del combatiente al grado de Comandante. Ernesto Guevara, al conformar la Columna Invasora Número Ocho, que él condujo a Las Villas, la nombró Ciro Redondo, en homenaje a aquel valiente joven artemiseño. Usted escucha LA HISTORIA EN MINUTOS. Continuará...

HOY, EN EL CUMPLEAÑOS DE CIRO. Conclusión. Ciro Redondo García integró las huestes de asaltantes al Cuartel Moncada y después, la de los expedicionarios del yate Granma. Fue uno de los primeros capitanes del Ejército Rebelde y sus compañeros recordarían siempre su hombradía en los combates de Bueycito, Pino del Agua y El Hombrito. Con Raúl Castro tuvo una amistad que queda recogida en las páginas de un diario: “Hoy fue el cumpleaños de Ciro, brindamos con caña”. Y otro día apuntó el General de Ejército: “Partimos como vanguardia Ciro y yo”. Fue, también, jefe del tercer pelotón de la Segunda Columna Rebelde, liderada por Ernesto Che Guevara. Cuando Ciro Redondo García cayó en Malverde, su cadáver no pudo ser rescatado, pero Camilo Cienfuegos salvó el arma del guerrillero para continuar combatiendo. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

9 de diciembre:
Boris Luis Santa Coloma

LA HISTORIA EN MINUTOS. EL DE LOS ZAPATOS DE DOS TONOS. Los fuegos del Cuartel Moncada se apagaban y Boris Luis Santa Coloma se encuentra a salvo en el Reparto Siboney. Pero le obsesionan los compañeros que quedan combatiendo en el hospital Saturnino Lora. Regresa a la ciudad en el Día de Santa Ana, cruza el cerco de balas y es apresado por los hombres del ejército batistiano, enfebrecidos por la osadía del asalto. En el cuartel lo torturan salvajemente, pero no habla, no traiciona. En los pasillos los soldados comentan: “El de los zapatos de dos tonos es una fiera”. Así era de valiente, de revolucionario, aquel habanero empleado de la Empresa Frigidaire y luchador sindical. El nueve de diciembre de mil 957, Boris Luis Santa Coloma hubiera cumplido veinticinco años. Esta es LA HISTORIA EN MINUTOS. Continuará...

“BORIS FUE ASESINADO”. Conclusión. Pobre, de los que conocen el valor de las cosas por el gusto de ganarlas a fuerza de voluntades, así era Boris Luis Santa Coloma. Le faltaron solo dos asignaturas para graduarse de Contador y recibía las clases en horario nocturno, después de concluir la jornada laboral. Aquel muchacho de buen carácter vio en el Moncada una bienvenida a las ilusiones, a las esperanzas de un mundo de igualdades sociales. Con alevosía quedó segada la vida de Boris Luis Santa Coloma cuando poco le faltaba para cumplir los veinticinco años, el nueve de diciembre de mil 957. En el juicio a los participantes en el asalto al Cuartel Moncada, Ramiro Valdés denunció: “Boris murió, pero no en el combate, él salió ileso y se trasladó a Siboney. Boris fue asesinado”. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

10 de diciembre:
Dulce María Loynaz

LA HISTORIA EN MINUTOS. DULCE MARÍA POR SIEMPRE. La vieja casona del Vedado anida los recuerdos de aquella mujer enjuta, callada, pertinaz, fina y sin dobleces que fuera Dulce María Loynaz. Más que dejar la gloria de premios, medallas y títulos, legó una poesía hecha con palabras de encaje en la que nada sobra, en la que cada letra va con la confección paciente del orfebre. Hoy, diez de diciembre, esa mujer de silencios nacida en mil 902 celebraría cumpleaños y seguiría mirando “con pañuelos de adioses contenidos”, como un día dijera de su vieja casa de la feliz infancia. Aún parece una irreverencia su partida. Un desafío inoportuno al amor. Dulce María Loynaz, poetisa mayor, habita entre quienes admiran su verso, no con el vuelo de piedra de que una vez hablara, sino con el espléndido remontar de las palomas. Continuará...

LOS CUATRO HERMANOS POETAS. Conclusión. Raro caso el de los hermanos Loynaz Muñoz, todos poetas, creadores, músicos y pintores, en una algarabía de los sentidos y los sentimientos. De Enrique fue de quien más poesía pudo recuperarse: ocho libros donde se necesita arrojo para traspasar las fronteras de la realidad y el sueño, como su hermana mayor calificara. Los poemas de Flor cabían en una libreta y en ellos hay multiplicidad de criaturas simples que proporcionan emociones instantáneas. El de obra más aligerada de filosofía fue Carlos Manuel, pero la destruyó casi toda. Ninguno de los tres quiso nunca publicar sus versos. Dulce María, la mayor de los Loynaz Muñoz, sobrevivió todas las alegrías y tragedias de la familia. Fue la de obra de mayor trascendencia, la Premio Cervantes de Literatura. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

Pie de foto: Francisco Gómez Toro (Panchito), Regino Pedroso, Frank País García, Willa Sibert Cather, Ciro Redondo García, Boris Luis Santacoloma, Jean Sibelius y Dulce María Loynaz.



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