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CADA QUIEN CON SU LIBRITO…

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Tema: Rosa Escrihuela Sánchez, profesora de cursos gratis on line, sustenta: “El estilo periodístico es la utilización del lenguaje para construir una realidad. No hay una definición exacta del concepto  “Estilo Periodístico” porque hay tantos estilos como periodistas. Lo que tenemos que tener claro es que vamos a usar nuestro estilo para cautivar al lector y para hacer que se lea toda nuestra noticia. En nuestra tarea como redactores, la palabra tiene un papel fundamental. Por ello, nuestro trabajo requerirá de un esfuerzo expresivo para encontrar la frase o la palabra más correcta en cada uno de los casos.”

ROSA FERNÁNDEZ  FERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Si alguna vez llegamos a tener estilo,

esto es, marcar la letra con el hierro

de nuestra personalidad, mediante

el uso distintivo, original, de los

recursos estilísticos como acepción

abarcadora, definidora de la

generalidad. (Manuel Buendía)

Cada periodista tiene su modo de ver las cosas, de enfocar las situaciones que más tarde debe de presentarle al público de un modo ameno e interesante. Al compendio de estas características individuales que diferencian una manera determinada de ver, hacer o escribir, es a lo que llamamos estilo periodístico, aunque  no podemos ceñirnos a un concepto puesto que éste varía en dependencia del periodista y del estilo asumido por el mismo.

En su libro Cuestión de estilo, el cubano Luis Sexto, menciona la necesidad para los periodistas de tener un estilo que los diferencie de los demás, para captar la atención de los lectores y lograr de este modo que el trabajo resalte, y pueda identificarse de los otros.

El conocido escritor argentino Jorge Luis Borges, en una de las tantas entrevistas que se le hicieron a lo largo de su vida, confesó: “Yo antes escribía de una manera barroca, muy artificiosa. Me pasaba lo que le pasa a muchos escritores jóvenes, creo. Por timidez creía que si hablaba sencillamente la gente creería que no sabía escribir. Sentía la necesidad de demostrar que sabía muchas palabras raras y que sabía combinarlas de un modo sorprendente.”

En efecto, por esta situación pasan no solo los escritores sino muchos de los periodistas jóvenes, que en nombre de un periodismo culto, atiborran el texto de palabras raras y que tal vez no son las más indicadas, logrando lejos de hacerse sentir, aburrir al lector y empalagarlo de frases rebuscadas.

De vuelta al maestro Luis Sexto, encontramos que existen muchos que se escudan en la frase, “Es mi estilo”, para hacer chapucerías que no vale la pena leer, por lo que se hace indispensable reconocer que, más allá del sello personal, existe un estilo plural que es aquel por el que se rigen todos los demás, que debe ser respetado por encima de todo, puesto que de ello depende ser o no un buen periodista.

Hay un viejo proverbio que reza: “Cada quien con su librito”, pero debemos de ser cautelosos y procurar que nuestro “librito” sea fácil de leer, esté hecho para todo tipo de público y,  sobre todo, procurar que como dice la periodista Escrihuela, cautive con la palabra.

En sus clases en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, la profesora Iraida Calzadilla hace comprender a sus alumnos que “en el periodismo, dos más dos es cuatro, es cinco, es tres”, entendiendo por ello la flexibilidad con que hay que asumir la profesión, pero una flexibilidad que implica un compromiso en el amplio dominio de las técnicas, de los distintos saberes, del cómo hacer llegar los mensajes de manera eficiente, atractiva, profesional. Y en  realidad es así: a la hora de escribir, miles de periodistas pueden cubrir el mismo evento y, sin embargo, el producto de esto irá desde lo mediocre hasta un premio Pulitzer, el secreto está en saber escoger las palabras correctas.

Géneros y estilos. Relación

Desde la posición psicológica de cada periodista, existe un estilo marcado por la diferencia entre géneros, la expresión concreta del estilo.

A la hora de escribir es importante ser fiel al género del que se vale para llegar al lector. Una nota informativa, por ejemplo, debe estar redactada en un lenguaje sobrio, conciso, preciso, sin utilización de adjetivos. El periodista debe respetar las normas y ceñirse a ellas.

En el libro Géneros de Opinión, del periodista y decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Julio García Luis, los géneros se definen como formas paradigmáticas reconocidas en las que se clasifica el producto total de un determinado medio. Los mismos representan una convención de acuerdo a la cual se reconoce un determinado tipo de discurso, y ese reconocimiento se hace a través de las características que tiene el producto. El periodista, a la hora de producir la información, se ajusta a determinados cánones para que su información sea decodificada de acuerdo con un determinado género.

La periodista Iraida Calzadilla es de la opinión de que es más viable para quienes escriben basándose en los géneros de opinión, tener un estilo propio, debido a que pueden acudir a disímiles recursos que van desde la ironía y el sarcasmo hasta la argumentación y valoración. Sin embargo, constituye un reto para aquellos que deben redactar notas informativas, pues el estilo a emplear es más directo, formal, una suerte de faja, aunque no desestima la creatividad de cada autor en el uso de novedosos leads y desarrollo de cuerpos de la información, la apoyatura de fuentes y juicios, entre una amplia lista de propuestas para que el género recupere su antiguo esplendor.

El profesor García Luis plantea que hoy día cabe hablar de la existencia de un estilo periodístico, en sentido integral, que se adecua a los requerimientos y características de los distintos géneros, a la vez que mantiene determinados principios y rasgos globales.

Para Herminia Rodríguez, periodista de la Editorial de la Mujer y profesora de la Facultad de Comunicación, la relación entre estilo y género cada vez se hace más visible.

“En los últimos tiempos en nuestro país ha habido una apertura en torno a la diversidad de estilos en cuanto a géneros, dado que hemos podido apreciar como en muchas publicaciones  existe la presencia de  reportajes largos y trabajos interpretativos que antes por la economía del espacio no existían; sin embargo, el estilo del sello personal ha desaparecido totalmente puesto que  los periodistas actuales toman de los de épocas anteriores lo mejor, y no creo que se pueda mencionar ningún ejemplo, en estos momentos, de alguien que tenga un estilo definido.”

El centro del conflicto

Para el  periodista de la Redacción de Internacionales del periódico Juventud Rebelde, Luis Luque, el periodismo de sello personal, aún no ha desaparecido, ni cree que desaparecerá.

“Aunque las tendencias actuales son tomar de los mejores sus estilos y a través de esto crearse uno propio, aún hay quien mantiene una firme posición en cuanto a su sello personal.”

Dentro de este grupo el redactor se atreve a mencionar al periodista Luis Sexto y al legislador y periodista israelí Uric Harneen, de quienes confiesa ha bebido de su modo de redactar, más de una vez.

Los tiempos pasan y las visiones cambian hasta en el modo de escribir. Ejemplo de esto son los  que expondré a continuación:

Sr. D. Joaquín Macal
Ministro de Relaciones Exteriores
Mi respetable amigo:
Quería Vd. saber qué pensaba yo del Código nuevo, y ver algo de lo que le dicen que yo he escrito.  -¿Por qué me pide Vd. nada de lo pasado? La vida debe ser diaria, movible, útil; y el primer deber de un hombre de estos días, es ser un hombre de su tiempo. No aplicar teorías ajenas, sino descubrir las propias. No estorbar a su país con abstracciones, sino inquirir la manera de hacer prácticas las útiles.
José Martí

Entramos luego en una calzada, ancha, plana, pulida; no sé cómo se nos puso delante.  No tenía árboles, sino postes, postes largos, fríos, como graves señores estirados, pasábamos por entre ellos, en dos filas; rígidos, iguales, como soldados en una parada. Los oía zumbar, venían a galope, y pasaban, arrebatados de inmovilidad.
En automóvil. Rubén Martínez Villena.

(...) ese latido que me abre a codazos; ese vientre en borbollones; ese corazón que se me suspende, arriba, traspasándome con una aguja fría; golpes sordos que me suben del centro y descargan en las sienes, en los brazos, en los  muslos; aspiro a espasmos, no basta la boca, no basta la nariz; el aire me viene  a sorbos cortos, me llena, se queda, me ahoga, para irse luego, a bocanadas secas, dejándome apretado, plegado, vacío; y es luego el subir de los huesos, el rechinar, el tranco, quedar encima de mí, como desligado de mí mismo, hasta que el corazón, de un vuelco helado, me suelte los costillares para  pegarme de frente, abajo del pecho; dominar este sollozo en seco; respirar  luego; pensándolo; apretar sobre el aire quedado; abrir a lo alto; apretar ahora; más lento: uno, dos, uno, dos, uno, dos... 
El acoso. Alejo Carpentier.

Para concluir, según  Mario Vargas Llosa, periodista y escritor, el gran periodista es aquel que renuncia a tener un estilo y una presencia visible, para desaparecer detrás de una información o un comentario: “Cuando yo escribo  una novela o un ensayo literario procuro tener un estilo, una voz que se singularice dentro del riquísimo contexto del español, pero mi actitud hacia el lenguaje es distinta cuando escribo un texto periodístico. En ese caso se trata de desaparecer detrás de aquello que uno quiere decir (…). El estilo es lo más personal que existe y surge a la medida que una voz se aparta de la norma”, expresó en la presentación de su libro El estilo del periodista.

Al decir del periodista Julio García Luis, el estilo periodístico está regido por la síntesis y por la necesidad de trasladar a quien nos lee a un determinado fragmento de la realidad, en forma clara y accesible. Esto no excluye cierta elegancia o belleza en la expresión, pero la búsqueda de ellas no es el objetivo central del periodista, sino el cumplimiento de su función social, al informar o comentar un hecho.

La opinión de estos dos periodistas y de otros a los que hago alusión en el trabajo, puede resumirse en las palabras de la periodista y profesora de cursos gratis on line, Rosa Escrihuela, cuando expresó:

“El estilo periodístico es la utilización del lenguaje para construir una realidad. No hay una definición exacta del concepto “Estilo Periodístico” porque hay tantos estilos como periodistas. Lo que tenemos que tener claro es que vamos a usar nuestro estilo para cautivar al lector y para hacer que se lea toda nuestra noticia. En nuestra tarea como redactores, la palabra tiene un papel fundamental. Por ello, nuestro trabajo requerirá de un esfuerzo expresivo para encontrar la frase o la palabra más correcta en cada uno de los casos.”

Bibliografía:

Albarello, Francisco Javier. Estilos y géneros en el periodismo web. Versión digital.

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases. Curso 2009-2010. Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana.

Escrihuela Sánchez, Rosa. Curso Introducción a la redacción periodística, en: www.mailxmail.com. Consultado 20 de julio de 2010, a las 12:15 pm.

García Luis, Julio. Los géneros de Opinión. Editorial Pablo de la Torriente, La Habana, 2001.

Periodismo de agencia, estilo propio. En: www.perlavision.icrt.cu. Consultado 22 de julio de 2010, a las 11: 57 pm.

Sexto, Luis. Cuestión de estilo. Editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana. 2005.

Yriart, Martin. Para qué sirve un manual de estilos. Versión digital.

Periodistas consultados:

Herminia Rodríguez Pacheco, periodista de la Editorial de la Mujer y profesora de la Facultad de Comunicación  y del Instituto Internacional de Periodismo José Martí.

Luis Luque, periodista de la Redacción de Internacionales del periódico Juventud Rebelde.


 



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