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¿DOSIS EXACTA EN LA MEDICINA VERDE?

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VIVIAN SÁNCHEZ,
Periodista y asesora de la Televisión Cubana,
Cortesía para Isla al Sur.

Es cotidiano escuchar la defensa que hacen nuestros abuelos de las  bondades de los remedios preparados con plantas y el alivio que le ofrecen a sus dolencias.

Fieles a las milenarias tradiciones, los representantes de la tercera edad defienden lo heredado de sus antecesores: el amplio diapasón terapéutico existente en la llamada Medicina Verde o Fitoterapia.

Hace solo unos días, en un círculo de adultos mayores se comentaba el tema. Una abuelita reafirmaba: “Prefiero tomarme una taza de tilo a un diazepán” y otra le respondía: “Yo también, cuando algo no anda bien en mi salud, voy a mi patio, recojo unas cuantas hojas de las plantas que tengo a buen recaudo, las pongo a hervir en un jarrito, preparo mi cocimiento y al poco rato ya me siento mejor; sin embargo, con las pastillas no hago lo mismo porque sé que tienen otros efectos que pueden afectarme”.

Sin negar el potencial curativo que existe en el vasto arsenal herbario disponible a nivel mundial, y en Cuba en particular, su uso también requiere de tomar precauciones y conocer los estudios científicos que desentrañan las interrogantes aún existentes vinculadas con sus propiedades terapéuticas.

Al abordar el tema siempre sale a la luz una pregunta, ¿por qué estudiar y verificar a las plantas si ellas son fuentes naturales usadas históricamente?

La medicina es una ciencia y, por tanto, sus decisiones necesitan del respaldo de investigaciones que permitan comprobar la terapia a elegir ante un problemas de salud, así lo afirma Francisco Morón Rodríguez, Doctor en Ciencias Médicas y Profesor Titular, jefe del Laboratorio Central de Farmacología, de la Facultad de Ciencias Médicas Doctor Salvador Allende, a modo de respuesta a esta interrogante.

El sabio botánico cubano Juan Tomás Roig, desde su magistral obra “Plantas medicinales, aromáticas o venenosas de Cuba”, convocó a la comunidad científica a comprobar mediante investigaciones multidisciplinarias los efectos de las plantas medicinales tradicionales, asevera Morón, sin embargo, esa invitación se confunde y se utiliza como aval para justificar el uso indiscriminado y sin comprobación alguna de los preparados herbarios.

Un ejemplo que pudiera ilustrar el deseo de encontrar remedios milagrosos para sus dolencias es la amplia difusión y utilización que desencadenó  el Noni: Morinda citrofilia, asevera el especialista, sin que las más de 120 propiedades que se le atribuyeron estuvieran validadas, comprobadas científicamente y garantizaran la seguridad de su empleo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado un mensaje muy claro vinculado con el tema de la inocuidad de la Fitoterapia al afirmar que “natural no significa seguro”, y ello responde a la necesidad de usar de forma adecuada las diferentes variantes que ofrece la Medicina Tradicional y Complementaria, y en particular las plantas medicinales.

Los principales riesgos de la Fitoterapia

Lo primero que se impone para el uso de la Fitoterapia es una buena clasificación de la planta, para evitar los clásicos errores de identificación. Así lo sentencia uno de los más profundos conocedores sobre el uso terapéutico de las plantas medicinales en Cuba, quien  nos describe un típico ejemplo, el de la llamada manzanilla de jardín (Phania matricarioides) tan utilizada por la población de la Isla. Sin embargo, es la Matricaria recutita la reportada por la Farmacopea de Europa, la cual resulta un excelente remedio para múltiples trastornos, dentro de ellos los digestivos. El experimentado científico informa que hasta el momento no hay ningún estudio concluido con la manzanilla de jardín que avale su uso, aunque afirma que en la actualidad se realiza en su laboratorio un proyecto investigativo que muestra resultados alentadores.

La Pasiflora es otro ejemplo, dice Morón. Es la especie Passiflora incarnata la que dispone de estudios que permiten que sea empleada con confianza, y la que se ofrece en la red de farmacias de la Isla. Sin embargo, la población usa indistintamente otras especies denominadas popularmente como “pasifloras”, como es el caso de la Malvaviscus arboreus,  cultivadas en jardines propios y sin estudios que confirmen sus propiedades como sedante.

La riqueza de la flora cubana permite la existencia de diversas especies de una misma familia, afirma Morón, pero ello no significa que todas puedan ser potencialmente terapéuticas. Destaca, además, que un error de identificación de la planta puede conducir a efectos no deseados y a consumir productos tóxicos o sin ningún efecto curativo.

Otro riesgo constituye la dosis a emplear, sentencia el investigador. Es muy frecuente encontrar en cualquier vivienda cubana un jarrito destinado a la preparación de cocimientos, y es ahí donde muchas veces está el riesgo, pues en ese mismo volumen no se añade la misma cantidad de hojas o partes de la planta con la que se hace el remedio.

Asevera el especialista que la preparación de formulaciones con medicina verde también lleva su dosificación, aspecto definido en las plantas bien estudiadas y disponibles en los dispensarios a lo largo de todo el país, las que forman parte del Cuadro Básico de Fitofármacos desglosados por grupos farmacológicos.

Es decir, que no se trata de arrancar una cantidad de hojas, raíces, frutos de manera descontrolada, colocarla en el recipiente y consumirla, reitera Morón, ese procedimiento puede ser el causante de intoxicaciones o de efectos indeseados en la terapia con plantas medicinales.

El destacado investigador nos relata que la eficiencia de esos tratamientos también está en el tipo de formulación a emplear, es decir, si se consume en forma de infusión, cocimiento, tinturas, jarabes  u otros tipos de preparaciones.

Añade Morón que el estudio de las plantas medicinales muestra que en muchos casos se logra un mayor efecto terapéutico con los extractos que favorecen el aislamiento de los principios activos y pone como ejemplo los resultados que se logran con la tintura de guayaba, consumida con frecuencia por la población a través de la red de farmacias del país para tratar las diarreas agudas. Al realizar la extracción con etanol al 70% se hace más eficiente la acción de la quercetina, flavonoide al cual se le atribuye su actividad antidiarreica.

Concluye el Jefe de Laboratorio de Farmacología de la Facultad de Ciencias Médicas Salvador Allende diciendo que un lema de la OMS que debemos cumplir a cabalidad consiste en que los recursos medicinales tradicionales deben trabajarse siempre sobre la base de seguridad, eficacia y calidad.

Lo natural no es inocuo

La Fitoterapia busca restablecer la salud con remedios extraídos de raíces, hojas, tallos, flores, semillas y frutos de las plantas.

Con relación a otros riesgos que deben tenerse en cuenta, compartimos los criterios de la Doctora en Ciencias Farmacéuticas, Milena Díaz Molina, quien nos ofrece una detallada explicación de por qué es necesario también tener en cuenta el grupo al que va dirigido el medicamento herbario.

Al indagar en el por qué de esta afirmación nos indica: Vale la pena señalar que en los preparados de origen herbario coexisten una amplia y heterogénea gama de compuestos junto a los principios activos responsables de sus propiedades curativas, lo que los diferencia de los medicamentos sintéticos, en los cuales existe un alto grado de pureza y por ello es posible predeterminar la dosis exacta a utilizar, además de otras sustancias auxiliares que le aportan propiedades físico-químicas que garantizan su estabilidad y su óptima absorción.

La presencia de diversas sustancias en una planta es la que en ocasiones favorece el llamado sinergismo, vinculado con un mejor efecto curativo, y es por eso que se prefiere en algunos casos usar el extracto en lugar de su principio activo aislado, comenta la también Profesora Auxiliar del Instituto de Farmacia y Alimentos de la Universidad de La Habana, y agrega: “Pero es esa sinergia la que también puede provocar toxicidad por exceso al consumirse otros compuestos de la planta”.

Afirma Milena que es importante tener en cuenta el caso de pacientes que estén bajo tratamientos con fármacos, porque la aplicación de una formulación herbaria puede alterar la absorción y el efecto del medicamento, o pueden potenciar los efectos tóxicos de los mismos. La especialista ejemplifica el caso de la acción disminuida de ciertos fármacos utilizados contra el cáncer, o con anticoagulantes, antiarrítmicos y antibióticos.

La Doctora en Ciencias Farmacéuticas aclara que es por eso importante consultar a los facultativos antes de utilizar un remedio herbario, y reafirma que ellos deben estar avalados por serias investigaciones en las cuales participen botánicos, médicos, farmacólogos, y otros especialistas que con sus resultados puedan confirmar los efectos beneficiosos de una planta, pero también sus reacciones adversas.

En niños, adultos mayores y embarazadas, es decir, los llamados grupos de riesgo, lo más recomendable es consultar a su médico antes de consumir la fitoterapia, aclara Milena, y continúa: “Son grupos más sensibles a reacciones secundarias, y en ocasiones lo más oportuno es usarlos de forma tópica o local”. 

La doctora Díaz también recomienda que en esos grupos se eviten los  tratamientos caseros y en el caso de ser autorizado su uso se evite aumentar las dosis de forma desproporcionada, si los síntomas no mejoran en los primeros días de aplicación de la terapia.

Concluye Milena con la afirmación que la Fitoterapia puede ofrecer grandes beneficios para el hombre, pero que la ignorancia y la falta de conocimiento puede conspirar con esa ofrenda de la naturaleza, convirtiendo sus bondades en efectos adversos para el organismo, que en algunos casos pueden llegar a ser fatales, y finaliza: “Es importante abandonar la creencia de que lo natural es sinónimo de inocuo”.

En el siglo XVI, Paracelso afirmó: “Para cada padecimiento crece una planta”. Es la Medicina Tradicional y Natural un tesoro de la cultura universal, heredado a través de la historia de la humanidad.

Su desarrollo, basado en conceptos y prácticas que han llegado hasta nuestros días, ya dispone de una biblioteca amplia de resultados bien fundamentados que ofrecen no solo curar, sino prevenir y rehabilitar las dolencias del hombre.

Sin embargo, en el catálogo de plantas medicinales del mundo y de Cuba en particular, queda mucho por explorar e investigar, pero además, por conservar.

El cuidado y la preservación de las especies utilizadas para dilucidar el arsenal terapéutico disponible aún en el mundo vegetal es una tarea de primer orden. La contaminación ambiental pone en riesgo la protección de la naturaleza, y dentro de ellas a las plantas. Muchas especies que convivieron con las primeras civilizaciones ya no aparecen dentro de nuestros herbarios,  y otras pueden contener sustancias diferentes o no producidas por ellas.

Ese es otro elemento que debe ser analizado cuando a riesgo se refiere, y cuando se trata, además, de preservar esa aún enigmática fuente de riquezas y aportes que permanece en la reconocida perdurable Medicina Verde.

Notas aclaratorias:

Medicina Verde o Fitoterapia:


En ella se incluyen los tratamientos basados en la utilización de productos preparados a partir de plantas medicinales. La fitoterapia -del griego “phyton” que significa planta- utiliza hojas, raíces, flores y semillas, tanto frescas, secas o en forma de extractos para diversos padecimientos. Sus preparados pueden ser diversos como es el caso de las tinturas, extractos, ungüentos, infusiones y otras variadas formas y a pesar de ser muy antigua su aplicación se mantiene vigente en todo el mundo. Gana prestigio y eficacia con el desarrollo de investigaciones especializadas que desentrañan con precisión sus propiedades, riesgos y efectos secundarios, hechos que la aproximan cada día más a las normas establecidas por la medicina moderna.

Juan Tomás Roig Mesa: (1877-1971)

Destacado botánico cubano que dedicó su vida a estudiar e interpretar la naturaleza. Doctor en Ciencias Naturales, en Farmacia, Perito Químico Agrónomo, Ingeniero Agrónomo Honoris Causa de la Universidad de La Habana y Jefe del Departamento de Plantas Medicinales del Instituto de Agronomía de la Academia de Ciencias de Cuba. Dentro de sus publicaciones más relevantes se encuentran el “Diccionario Botánico de Nombres Vulgares Cubanos” (1928), “Plantas medicinales aromáticas o venenosas de Cuba” (1945), “Especies y variedades de malangas cultivadas en Cuba” (1973), “Efecto de la sombra sobre la asimilación y transpiración de la planta de tabaco” (1915) y “Árboles maderables cubanos. Su localización por provincias y regiones” (1967).

Noni:

Conocida también como nono, planta calmante, gran morinda, árbol del queso, fruta del Edén, entre otros múltiples nombres. Es una planta de la familia de las Rubiáceas. Aunque se describe como originaria de Asia y Polinesia, el sabio cubano Juan Tomás Roig la reportó como oriunda de la India. Múltiples bondades se le asignan de manera empírica a la planta, dentro de ellas pueden mencionarse las antiinflamatorias, desintoxicantes, antisépticas, antiparasitarias, antioxidantes, entre otras muchas. Dentro de sus componentes se han descrito alcaloides, flavonoides, enzimas y oligoelementos. En Cuba se introdujo como planta ornamental y se registra bajo el nombre de Mora de la India.

Medicina Tradicional:

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en ella se agrupan un conjunto de prácticas y conocimientos que emplean medicamentos obtenidos de fuentes animales, minerales y vegetales, así como técnicas manuales, ejercicios y otras metodologías que tienen como finalidad mantener el bienestar del individuo. Dentro de ellas se incluye la Medicina Tradicional China, la Ayurvédica (hindú), la Unani, entre otras.

Medicina Complementaria:

Dentro de ellas se incluyen conocimientos y procedimientos terapéuticos derivados de culturas médicas existentes en diversas regiones del mundo que se emplean para la promoción de salud, la prevención y el diagnóstico, así como para el tratamiento y la rehabilitación del enfermo. En ellas pueden clasificarse las que utilizan medicación como la Fitoterapia, el empleo de minerales, entre otras, y las que no utilizan medicación como son la acupuntura, los ejercicios tradicionales como el Yoga, el Tai chi y otras que emplean terapias físicas de conjunto entre la mente y el cuerpo.

Plantas Medicinales:

La Organización Mundial de la Salud considera como planta medicinal a todo vegetal que contiene en uno o más de sus órganos, sustancias que pueden ser utilizadas con fines terapéuticos o que son precursoras en la semisíntesis químico-farmacéutica.

Matricaria recutita L:

Passiflora incarnata:

Se conoce como Pasionaria lila. Es una planta de rápido crecimiento, de hojas perennes y de tallos trepadores. Se reporta que es rica en flavonoides, aceites esenciales, sustancias responsables de su acción sedante. Se utiliza en casos de insomnio, y también se aplica para disminuir la tensión arterial y el ritmo cardiaco.

Malvaviscus arboreus:

Su nombre común es malvavisco, pero se tiende a confundir con la pasiflora. Pertenece a la familia Malvaceae. Es un arbusto, crece rápido y sus flores son de color rojo fuerte y ellas se presentan con abundancia durante todo el año. Se multiplica de manera fácil.

Infusión:

Es uno de los métodos más comunes de preparar remedios con plantas medicinales. Ella se prepara a partir de partes blandas de la planta. Para ello se añade agua hirviendo a la masa vegetal depositada en un recipiente, luego se tapa y se deja en reposo entre cinco o diez minutos y se cuela antes de ingerirse. La infusión puede consumirse fría o caliente. Nunca debe hervirse. Ejemplos de infusión: la manzanilla.

Cocimiento:

También conocidos como decocciones. Es la forma más popular en Cuba de consumir los remedios herbarios. Se utiliza cuando se requieren de semillas, raíces, cortezas o partes duras de la planta, por necesitarse de un método más fuerte para extraer sus principios activos. En el cocimiento se hierven a fuego lento las partes seleccionadas por más de 10 minutos en un recipiente sin tapar. Concluida esta fase se deja en reposo, se cuela y se sirve. Como medida preventiva se recomienda consumirlo antes de las de 24 horas de elaborado, debido a que pasado ese tiempo puede: disminuir su efecto, sufrir contaminación por microorganismos o aumentar la toxicidad. Ejemplos de cocimientos son los que se realizan con semillas de anís.

Tinturas:

Son soluciones obtenidas a partir de maceraciones de plantas medicinales que se depositan en un envase que contiene alcohol, aguardiente u otro solvente alcohólico. Durante una o dos semanas se agita el frasco con frecuencia para favorecer la extracción de los aceites esenciales disponibles en la planta. Una vez transcurrido este tiempo se filtra y se guarda. Las tinturas se usan de manera general en gotas o pequeñas dosis, aunque pueden usarse también en compresas o fricciones. Tienen como ventaja sobre los cocimientos que pueden conservarse por periodos largos, además que con ella se obtiene una mayor extracción de las propiedades medicinales de la planta.

Jarabes:

Compuestos elaborados a partir de soluciones azucaradas o almíbares a los que se añaden los componentes obtenidos de infusiones o decocciones. De manera general se utilizan en el caso que resulte desagradable la ingestión oral de los extractos de las plantas.

Extractos:

Productos líquidos obtenidos de drogas crudas que contiene alcohol como disolvente y también como preservante. En él se mantiene constante la relación entre el peso de la droga y el solvente, es decir que cada mililitro contiene los elementos terapéuticos de 1 gramo del principio activo. Son poco estables si contactan con la luz, por eso deben guardarse en frascos bien cerrados y en ambiente seco y protegidos de la luz. Se emplean para preparar formas farmacéuticas líquidas como jarabes y gotas, pues permiten una fácil y cómoda manipulación y dosificación.

Principios activos:

Son las sustancias responsables de la propiedad terapéutica de un medicamento.

Flavonoides:

Del latín “flavus” que significa amarillo. Es el término con que se identifica a una familia de compuestos polifenólicos presentes en las plantas con efectos favorables sobre la salud. Son los responsables de la coloración de los frutos y flores de algunas plantas y tienen propiedades antioxidantes, cardiotónicas, antiinflamatorias, analgésicas, entre otras. Pertenecen a esta familia de compuestos, la quercetina, genisteína y los taninos. 

Medicamentos sintéticos:

Son los fármacos que tienen una constitución química conocida, con actividad perfectamente controlada, ya sea beneficiosa o tóxica y con determinado grado de pureza. De manera general son obtenidos en el laboratorio a partir de materias primas que son expuestas a modificaciones químicas para dar como resultado principios activos. 

Sinergismo:

Es la acción combinada de varias sustancias químicas, la cual produce un efecto mayor que el de cada sustancia por separado.

Anticoagulantes:

Sustancia endógena o exógena que interfiere o inhibe la coagulación de la sangre. Dentro de las sustancias endógenas con propiedades anticoagulantes se encuentra la antitrombina y como ejemplo de las sustancias.

Antiarrítmicos:

Medicamentos que constituyen el tratamiento de elección para alteraciones del ritmo cardiaco.

Reacciones adversas:

Es cualquier respuesta a medicamentos que sea nociva y no intencionada y que tiene lugar a dosis que se apliquen para la profilaxis, el diagnóstico o el tratamiento de enfermedades o para la restauración de funciones fisiológicas. El área de la farmacología que se dedica al estudio de las conocidas como RAM es la farmacovigilancia.

Tópico:

Medicamento que solo se usa de manera externa.

Cuadro Básico de Fitofármacos por grupos farmacológicos:

Respiratorio:

Anticatarrales:  Aloe Jarabe 50%, Eucalipto mellito, Imefasma Jarabe, Orégano jarabe.

Antitusivos: Gotas antitusivas, Eucalipto tintura 20%, Llantén extracto fluido.

Piel y mucosas:

Antisépticos y cicatrizantes y protectores de piel y mucosas: Caléndula tintura 20%, Aloe crema 50%, Itamo Real tintura 20%, Llantén extracto fluido, Manzanilla crema, Propóleos tintura, Eucalipto tintura, Caña santa.

Antimicóticos: Pino Macho Extracto Fluido, Guayaba tintura, Guayaba talco, Ajo, Propóleos.

Pediculicida: Añil cimarrón loción.

Cardiovascular:

Hipotensores: Ajo Tintura 20%.

Hipertensores: Caña santa, tintura 20%.

Hipocolesteromiantes: Jengibre tintura 50%.

Flebotónicos: Ajo Tintura, Naranjas.

Digestivo:

Antidiarreicos: Guayaba tintura, Manzanilla Tintura 20%, Mangle Rojo extracto fluido.

Antieméticos: Jengibre tintura 50%.

Antiácidos: Mangle Rojo extracto fluido, Llantén extracto fluido.

Catárticos: Cañandonga Jarabe, Aloe jarabe.

Digestivos: Manzanilla Tintura 20%, Toronjil de menta, Menta Tintura 20%.

Antiparasitarios: Calabaza, ajo, propóleos.

Antihemorroidal:  Aloe ungüento rectal.

Genitourinario:

Diuréticos: Caña santa, Té de Riñón.

Antisépticos/Urinarios: Caña santa, Té de Riñón.

Antisépticos locales: Caléndula.

Antiinflamatorio prostático: Calabaza papelillo.

Sistema Nervioso:

Hipnosedantes: Pasiflora, Tilo.

Psicotrópicos: Manzanilla, Pasiflora, Tilo.

Antivertiginosos: Jengibre.

General:

Analgésicos, antiinflamatorios y antipiréticos:  Ajo, Caléndula, Jengibre, Naranja.

Hemolinfopoyético:

Antianémicos: Cañandonga Jarabe.

Uso estomatológico: Llantén, Manzanilla, Propóleos, Guayaba, Aloe, Itamo Real, Caña santa.

 

 


 



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