Facebook Twitter Google +1     Admin

¿OBJETIVIDAD VS SUBJETIVIDAD?

20110428142115-barbara.jpg

Tema: Gustavo González, profesor de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, manifiesta: “Se diversifican los tratamientos de la noticia, pero también las manipulaciones. A esta altura de la historia parece abatido completamente el mito de la objetividad y se le remplaza sanamente, al menos en el discurso, por el deber de la verdad y el apego irrestricto a la ética”.

BARBARA PÉREZ QUINTERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En el periodismo, en tanto los que lo ejercen son seres humanos, con una ideología condicionada por las experiencias, circunstancias y condiciones de vida, la objetividad no puede entenderse como otra cosa que no sea el apego a la verdad y el respeto a nuestra ética profesional.

¿Qué es la objetividad periodística?

Según Felipe Pena de Olivera, periodista y profesor de la Universidad Federal Fluminense de Río de Janeiro, el verdadero significado de la objetividad está ligado a la idea de que los hechos se construyen de forma tan compleja que no podemos rendirle culto como expresión absoluta de la realidad. Al contrario, es preciso desconfiar de los hechos y crear un método que asegure algún rigor científico al informar sobre ellos. Es respetar la verdad absoluta de los hechos, sin distorsión y contrastarla con la mayor cantidad de fuentes posibles, con rectitud de intenciones.

Autores como Víctor Ego Ducrot, profesor de la Universidad de Buenos Aires, afirma: “Partimos de la base de que la construcción del discurso periodístico tiene, por naturaleza, la producción y reproducción de sentidos comunes en la imposición como control social. Por ende, la llamada “objetividad”, en el discurso hegemónico, no es otra cosa que el encubrimiento de determinada visión. Los discursos, en verdad, tienen una parcialidad, un sentido único: convencer a la sociedad de que lo que uno dice tiene validez universal”.

¿Logramos ser objetivos?

Para mí el periodismo es subjetivo completamente, expone  Zorky Crespo Orozco, periodista de la redacción digital, de CMBF Radio Musical Nacional, porque todo es  interpretado por seres humanos, que a su vez están influenciados por una ideología, así que realmente la objetividad no existe, está sujeta a la política editorial, trazada por el medio en el que trabajas".

La objetividad, más bien ligada a la ética profesional, exhorta a respetar la verdad de los hechos y a producir un discurso honesto. No hay entonces  necesidad de negar que en todo lo que hagamos diariamente estén involucrados los recuerdos y las experiencias.

Según Javier Darío Restrepo, quien dirige talleres de Ética en la Fundación para el Nuevo Periodismo en toda América Latina, “esa ilusión de objetividad desaparece cuando intervienen las inevitables  tomas de posición, implicadas en la decisión entre varios hechos que pueden ser convertidos en noticia: ¿cuáles se cubren y cuáles se silencian? Al optar por un determinado hecho, viene un segundo paso: las fuentes que se consultaron: ¿por qué esas y no otras? Se repite el fenómeno cuando el periodista utiliza el material proporcionado por las fuentes, porque debe seleccionar unas partes y descartar otras: ¿con qué criterio se  hace la selección? Y las decisiones continúan al preferir un enfoque a otros, al titular, al subtitular, al diagramar, al ilustrar. En todas estas etapas se mantiene vivo el riesgo de que las posiciones subjetivas impidan la objetividad”

Pero la objetividad periodística no es reprimida  por la subjetividad, siempre que aquella preste más importancia, como bien dice el escritor Ángel Martínez en su artículo Objetividad-Subjetividad periodística,  a los métodos para recolectar la información noticiosa, al compromiso del profesional de la comunicación con su labor social, a la identificación del periodista con los diferentes escenarios posibles de un hecho, en su entendimiento del poder de la información y la influencia de su trabajo en la vida diaria de las personas y en la intención de llegar a ser objetivo, aceptando incluso la utopía que esto representa.

Gustavo González, profesor de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, manifiesta: “Se diversifican los tratamientos de la noticia, pero también las manipulaciones. A esta altura de la historia parece abatido completamente el mito de la objetividad y se le remplaza sanamente, al menos en el discurso, por el deber de la verdad y el apego irrestricto a la ética”.

Asimismo, Niceto Blázquez, escritor de la revista Ética y Medios de Comunicación de Madrid, expone en su artículo Objetividad, exactitud y veracidad: “La honestidad del periodista desde el punto de vista moral, se salva aspirando siempre a conocer y decir la verdad con la mayor objetividad posible en el sentido explicado y contándola de hecho con veracidad y respeto a la dignidad humana. En otras palabras, dada la complejidad de la vida humana y las limitaciones a que está sometido todo informador, el periodista salva su honestidad moral por el mero hecho de ser veraz contando las cosas en la medida en que las conoce después de una suficiente inquisición y verificación, sin que necesariamente lo que dice sea la verdad objetiva absoluta. La verdad objetiva absoluta es el ideal. La veracidad es lo moralmente posible en muchos casos y, por tanto, lo que realmente pone a salvo su honestidad”.

Doris Calderón, periodista de la Agencia  Prensa Latina, expresa: “No podemos evitar ser subjetivos, es algo inherente a los hombres, aunque aún así, no es algo que impide mostrar los hechos tal y como son, más bien, las experiencias humanas y nuestra condición de seres subjetivos, nos permite comprenderlos y reflejarlos de la mejor forma”.

Por su parte, Soren Aabye Kierkegaard, filósofo danés, insiste en que la experiencia personal y la actuación según las propias convicciones constituyen los factores esenciales para llegar a la verdad. Justamente, la comprensión de una situación por parte de alguien que está comprometido en esa situación es más elevada que la del observador indiferente, objetivo.

Jessica Domínguez Delgado, estudiante de primer año de Periodismo, expresa que todo periodista debe intentar ser lo más objetivo posible, en la medida que entreviste a más fuentes y contraste mejor la noticia; pero la absoluta objetividad es imposible, porque existen mediaciones entre quien escribe la noticia en sí. Es el periodista quien selecciona, discrimina y redacta la información,  siempre toma partido y defiende alguna posición. No se puede ser imparcial, además, todo lo que se escribe pasa por la intencionalidad.

Entonces otra palabra se suma a la polémica: la intencionalidad, tan cierta e inherente al hombre como la propia subjetividad, no hay nada que hagamos o pretendamos que no pase por nuestro filtro intelectual y que por tanto no concibamos con alguna intención. El hombre actúa por algún objetivo, lo mueven propósitos, fines que lo hacen que produzca en función de algún beneficio.

Rodolfo Zamora, periodista de La revista Opus Habana, expresa: “Los periodistas no somos máquinas productoras de noticias, e incluso, el medio al que respondemos persigue intereses. El fruto de nuestro trabajo siempre tendrá un yo implícito porque no estamos aislados de la realidad, sino que formamos parte de ella. ¿Cómo entonces no ser intencionales con nuestra labor?, la información es manipulada, sin pretensiones de dominar  la opinión pública, pero sí buscando juicios comunes dentro de la sociedad”.

Asimismo, Víctor Ego Ducrot expresa que no hay práctica periodística neutral, como tampoco existe acto humano imparcial, porque el hombre siempre dirime entre diferentes posibilidades.

Sinfín de criterios contemporáneos se oponen entonces a la mística de la objetividad periodística y la remplazan por el deber y el compromiso del periodista con la sociedad de presentar un discurso limpio, sin falsedades, pero una trascripción rigurosa y exacta de los hechos, cual reproducción de espejo, sería pretender algo imposible.

Bibliografía:

Blázquez, Niceto, Objetividad, exactitud y veracidad. Ética y Medios de Comunicación, B.A.C. Madrid, 1994, pp. 208-212. En: www.bioetica-debat.org. Consultado: 20/5/2010.

Darío Restrepo, Javier. La objetividad periodística: Utopía y Realidad. Revista Latinoamericana de Comunicación, Chasqui. 74, 2001. En http://chasqui.comunica.org/restrepo74.htm. Consultado: 3/8/2009.

Ducrot, Víctor Ego. Entrevista a Víctor Ego Ducrot. En elcocinologo.blogspot.com.  Consultado: 23/7/2010.

Martínez, Ángel,  La objetividad-subjetividad del periodismo. Blog Unagente. En: www.unagente.com. Consultado: 10/6/2010.

Periodistas consultados:

Doris Calderón, periodista de La agencia internacional Prensa Latina.

Rodolfo Zamora, periodista de la Revista Opus Habana.

Jessica Domínguez Delgado, estudiante de primer año de Periodismo.

Zorky Crespo Orozco, periodista de la Redacción  Digital CMBF.



Blog creado con Blogia.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris