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¿PERIODISMO HISTÓRICO Y/O PERIODISMO RETROSPECTIVO?

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LEYDA MACHADO ORAMAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La pregunta para muchos puede resultar retórica, pues el tratamiento de un hecho lejano es algo común en el ejercicio periodístico; pero si bien es cierto que este tipo de enfoque ha existido siempre, la falta de una conceptualización teórica desde el campo académico impide orientar la práctica hacia tratamientos más novedosos y contextualizados.

Los periodistas han recurrido a la variante del periodismo histórico, forma tradicional de enfocar los hechos del pasado que constituyen parte del devenir de la sociedad y de su incidencia en el presente, ya sea para el recuento de un acontecimiento importante o para evocar a un héroe por sus valores y hazañas.

Pero la historia tiene muchos matices, y en ese rescate del pasado desde lo inamovible y lo paradigmático se olvidan usualmente las pequeñas subtramas, y se aparta, sobre todo, la propia vida diaria de cada hombre de mérito.

En la búsqueda de un acercamiento periodístico que explore en otras facetas de cada personaje y los aleje de la mera caricatura, aparece el periodismo retrospectivo, intentando abrirse paso en medio de la abundancia de sondeos epidérmicos.

La necesidad de presupuestos teóricos para uno u otro estilo es evidente, pues al redefinir las funciones y límites de cada uno, se incorporaría una nueva forma de entender el periodismo histórico.

Según el periodista norteamericano Jack Fuller, “si tienes una teoría, tienes una experiencia”, o sea, que “tener el propósito claro, exacto, consciente de cuanto quieres hacer, te permitirá sintetizar la acción”, explica el periodista cubano Luis Sexto (1).

Miradas cruzadas

Un primer intento para encontrar cuáles son los vasos comunicantes y las diferencias entre lo que nombramos  “periodismo histórico” y el menos conocido “periodismo retrospectivo”, sería hallar un posible acercamiento del Periodismo con la Historia.

Con ese mismo ánimo, el corresponsal de Juventud Rebelde, Luis Raúl Vázquez Muñoz ha concebido al periodismo histórico como “la aproximación, bajo los principios, formas y normas del periodismo, de aquellos hechos o realidades, que ya constituyen o puedan constituir preocupación de los historiadores y que contienen los valores de la noticia” (2).

Justamente por lo que toma el periodismo de la historia, esta clasificación del género, que se encarga de narrar hechos del pasado, pero obedeciendo a las reglas del periodismo, con la premisa de encontrar el dato que pueda ser noticia.

Para el hispanista francés Pierre Vilar, el historiador es mucho más que un cronista que se limita a narrar los acontecimientos con rigidez y exactitud. A su juicio, la Historia “desborda esa puntualidad y se dirige a comprender un pasado, antes que revivirlo; en escudriñar en los mecanismos de las sociedades y no quedarse solamente en la dimensión de las decisiones políticas; en examinar el estudio del juego recíproco de relaciones entre hechos diferentes y hasta, algunas veces, sin una relación aparente” (3).

Otros autores, como Luis Raúl Vázquez, concuerdan con este enfoque y adoptan una visión similar: “La Historia, como ciencia de lo pretérito, y desde una posición más amplia, no solo se encarga de una cronología lo más exacta posible de los hechos, sino también de comprenderlos y analizar los mecanismos que los mueven” (4).

Desde esa perspectiva se acerca entonces el periodismo a esta disciplina, para conformar un marco teórico de lo que sería periodismo histórico.

A pesar de todos los puntos en común entre el periodismo y la historia, y de cuanto se nutre nuestro oficio de esta ciencia, ya sea para abordar un hecho desde lo histórico o desde lo retrospectivo,  “el periodista no actúa con la misma variable de espera con la que debe trabajar el historiador. Mientras que a este se recomienda esperar a que el impacto de los sucesos se sedimenten y así realizar un análisis en frío, el reportero no demora y tampoco puede aguardar por esa dilación temporal”, asevera Vázquez  (5).

Ahí radica una de las principales diferencias entre ambas profesiones, además de que, por la prontitud del periodismo, este puede abordar hechos del pasado, aunque sea reciente, sobre los cuales los historiadores suelen dar reposo para un posterior análisis.

Una nueva propuesta

Una vez sentadas las bases respecto a qué es propiamente el periodismo histórico y su deslindamiento de la Historia como ciencia, entre otras razones por sus distintas funciones, sería pertinente esbozar en qué se diferencia del enfoque retrospectivo, e intentar definir las características de este último referente para adentrarse en el pasado, ya sea lejano o cercano.

Periodismo retrospectivo no es periodismo histórico netamente, es más, se erige en el análisis de un hecho que concluyó, pero que permite explotarlo desde otras dimensiones, nunca desde lo inamovible, desde lo estandarizado y tratando de buscar en el pasado tanto lejano como reciente, nuevas trazas que aporten datos a la contextualidad de una sociedad.

“Es más observador por cuanto da cuenta no solo de los sucesos que conforman la historia de una sociedad, sino también, de acontecimientos de la cotidianidad. Trae la noticia desde el pasado, a partir de hechos en los cuales todavía hoy está latente el conflicto, lo novedoso. Es el periodismo que rescata múltiples voces y los personajes dejan de ser de mármol”, sostiene Iraida Calzadilla Rodríguez, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (6).

Acota también que “a eso se añade que las fuentes trascienden su función declarativa de datos, para convertirse ellas mismas en personajes principales o secundarios, pero todos tributando a que el registro de un fenómeno sea lo más parecido a la realidad vivida, al contexto en que se produjo y, desde ahí aún arroja luz y ofrece pistas al presente”.
 
El tratamiento de un hecho desde esta perspectiva significa analizar el conflicto según su decursar en la historia, y recrear toda la diversidad de sus circunstancias pero, sobre todo, evaluarlo desde la importancia de los valores humanos.

En el acercamiento histórico y el tratamiento que hoy desafortunadamente prevalece en la prensa, se pierden generalmente las pequeñas historias, los subhéroes de los grandes acontecimientos y se opacan no pocas de las esencias de cada historia o de cada figura, al dimensionar solo lo más trascendente de ellas.

Según Iraida Calzadilla, en el periodismo retrospectivo es necesario “recrear los detalles, el ambiente, la psicología de los personajes, la época y los conflictos políticos, sociales y económicos; evocar desde toda perspectiva”.

Además, no siempre el hecho pasado puede ser abordado desde la retrospección, y como aportador de noticia actual, pues no todos permiten establecer esa continuidad de novedad pasado-presente.  

Un poco de todo            

El ejercicio periodístico se divide en tres campos o estilos: el informativo, el interpretativo y el opinático. De ellos, el estilo interpretativo ofrece muchas posibilidades en el tratamiento retrospectivo de un tema.

Sobre esto, Vázquez Muñoz, plantea que permite romper la linealidad presente en el género informativo e “ir más allá de la simple formulación de los hechos para entrar en cuestiones de más sustancias.

“A veces en el pasado se pueden encontrar las causas de los problemas que hoy tenemos, y por eso en muchas ocasiones las sociedades necesitan y le urgen mirar su historia para repensarse y tomar conciencia de su presente”, concluye.

Dentro de las características de este género convergen premisas tanto del periodismo interpretativo como del opinático, las cuales constituyen requisitos indispensables para abordar un suceso desde el pasado. Menos frecuente de encontrar, también puede abordarse desde lo informativo.

La interpretación tiene como rasgos esenciales la explicación de hechos, recogida de antecedentes, predicción de consecuencias y emisión de juicios de valor, bajo un enfoque en el que la opinión del autor aparece de manera solapada, o sea, le deja un espacio al lector para la reflexión, afirma Martínez Albertos y Santamaría (7).

Ahí se resume parte de la labor realizada por cualquier periodista que aborde un hecho desde el periodismo histórico o desde el retrospectivo.

Otro elemento indispensable del estilo interpretativo es el contexto, que también debe estar presente en un enfoque histórico o en el retrospectivo, pues constituye la base de la investigación que se realiza para esos trabajos.

La catedrática española Concha Fagoaga en sus estudios sobre el tema, explica también la importancia del background que acerca de un tema tenga el periodista, pues “sirve para apoyar el análisis de los hechos referidos y para reforzar la valoración a que se llega” (8).

De igual modo,  este tipo de periodismo que acude al pasado para contar una historia o suceso, “se mueve dentro del periodismo de opinión, en tanto el asunto histórico es abordado por la familia de géneros que integran esa modalidad, en la que el periodista, en vez de trasladar información, se dedica a analizar y comentar determinado hecho o problema”, afirma Fagoaga.

¿Qué se hace en los medios?

Una aproximación al criterio de los periodistas, incluso de quienes quizás sin concebirlo así, realizan periodismo histórico o retrospectivo, pues trasladan acontecimientos, figuras e historias del pasado a la contemporaneidad, ilustraría cómo se presenta en la prensa cubana actual.

El Premio Nacional de Periodismo Histórico, Julio Batista Delgado, reconoce que su trabajo en Nuestro José Martí o Un día en la historia, programas transmitidos por Radio Progreso, se incluye dentro de esos enfoques.

Sobre esta última sección, dedicada a narrar a los radioyentes las efemérides de cada día, explica el periodista Julio Batista que forma parte indiscutiblemente del periodismo histórico, pues ilustra acerca de pasajes o etapas de nuestro país, ya sean del siglo XIX, del XX o del XXI.

“Lo fundamental en este tipo de trabajos es crear un ambiente  agradable, hallar una forma más atractiva para contar los hechos del pasado, amenizar los datos y las figuras para que no parezcan estáticos”, agrega Batista.

De cualquier manera, la mayoría de los reporteros que se acercan a la historia para realizar su labor, reconocen en ella muchos aspectos propios del periodismo retrospectivo, de ahí que a pesar de la ambigüedad de criterios, la diferencia de enfoques y el vacío conceptual, las líneas de convergencia entre el campo académico y el laboral, parecen estar cada vez más cerca.

En cuanto a Nuestro José Martí, programa que sale a aire desde hace 21 años, su guionista y director reconoce que muestra a “un hombre de carne y hueso, con virtudes y defectos, para que la gente descubra todas las facetas del Apóstol y se aleje de esa imagen de piedra que figura en el  busto de cada escuela o centro de trabajo”.

Justo esas son las claves para un enfoque retrospectivo, por lo cual, una definición conceptual solo implicaría una sistematización teórica de lo que sucede en los medios de comunicación cubanos y extranjeros, lo cual ayudaría a comprender mejor el asunto, sus posibles reglas y funciones.

Los puntos sobre la mesa

Evidentemente, gran parte del problema estriba en las imprecisiones existentes sobre uno u otro estilo. Muchos periodistas  evocan a los mártires o a ilustres personajes de nuestra historia,   desde una visión más renovadora, pero desconocen que esa mirada integradora, plural que le imprimen a sus relatos, responde a los códigos del periodismo retrospectivo.

Otros, por el contrario, no logran desembarazarse de esa posición reduccionista frente a los hechos y figuras del pasado, y los presentan aislados de sus circunstancias, de sus problemas y conflictos.

De ahí la importancia de lograr incluir dentro de las rutinas productivas y del hacer periodístico de cada reportero, esta nueva manera de abordar la historia, reconociendo sus reglas e intenciones.

Notas:

(1) Sexto, Luis.2009. Asunto de Opinión. Editorial Pablo de la Torriente, La Habana, Cuba.

(2) Vázquez Muñoz, Luis Raúl. 2006. Periodismo Histórico: la criatura que quiere vestirse. En: http://www.periodismohistorico.net/

articles/tribuna/145.html  Consultado el 23 de abril de 2010.

(3) Vilar, Pierre en Vázquez Muñoz, Luis Raúl. 2006. Periodismo Histórico: la criatura que quiere vestirse. En: http://www.periodismohistorico.net/

articles/tribuna/145.html Consultado el 23 de abril de 2010.

(4) Vázquez Muñoz, Luis Raúl. 2006. Periodismo Histórico: la criatura que quiere vestirse. Disponible en: http://www.periodismohistorico.net/

articles/tribuna/145.html Consultado el 23 de abril de 2010.

(5) Martínez Albertos, José Luis y Luisa Santamaría Suárez en Sexto, Luis.2009. Cuestión de Opinión. Editorial Pablo de la Torriente, La Habana, Cuba.

(6) Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases. Curso académico 2010-2011. Facultad de Comunicación. Universidad de La Habana.

(7) Fagoaga, Concha en Ivet González y Luis Brizuela. 2006. ¿Estilos sin fronteras? Tendencias en los estilos de las agencias de información internacionales. Trabajo de Diploma. Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.


 



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