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TIEMPO DE INTERPRETACIONES

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La nota, tan subestimada por concepciones obsoletas aún empotradas en nuestra práctica, es un género que, además de informar rápidamente sobre un hecho, puede trascender mucho más con el análisis del acontecer noticioso.

ANAYS ALMENARES ÁVILA, MAX BARBOSA MIRANDA, CLAUDIA MARÍA LUGO TORRES, SAILY PÉREZ GORDILLO Y AILEEN INFANTE VIGIL-ESCALERA,
estudiantes de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A lo largo de la historia, los avances tecnológicos y su aplicación en el desarrollo del periodismo, han determinado un creciente  flujo de datos e informaciones. En esta carrera, los medios impresos han quedado en desventaja con la radio y la televisión, que al ser más instantáneos, han acaparado la inmediatez de la noticia, y a la prensa plana no le ha quedado más remedio que optar por un nuevo esquema de producir la noticia, en el que lo importante no es ser el primero en darla a conocer: dar el palo periodístico se define ahora en ser el primero en explicar los hechos y buscar su trascendencia y la significación para los públicos.

Las noticias que privilegien el cómo y el por qué o para qué, que indague en sus antecedentes, contextos y proyecciones, brindan al lector aristas más amplias sobre determinados asuntos, en comparación a aquellas cuyo resultado se limite a ser la simple reproducción del qué, quién, cuándo y dónde ocurrió  el suceso.

La Máster Iraida Calzadilla Rodríguez, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, explica que “estamos ante un nuevo escenario para la información: el de la interpretación, sin que con ello estemos abogando por la muerte de lo puramente informativo, honestamente ‘impersonal y objetivo’ en la medida que se reconstruye la realidad a partir de símbolos. Ningún estilo suplanta a otro, sino que pueden ambos crecer y convivir de forma armónica en tanto se empleen en su justa dimensión”.

Aunque otros estudiosos concuerdan en esta postura, en la práctica de nuestros medios continúa muy empotrada la tendencia a preferir la estructura básica y rígida de la nota informativa antes que el análisis detallado y profundo de los sucesos que brinda la información.

Ha pasado más de medio siglo desde que el estilo interpretativo dio sus primeros pasos; sin embargo, en nuestra prensa sigue siendo desconocido para la mayoría de los profesionales, que en el mejor de los casos, defienden esta práctica, pero desde el reportaje, y no desde la nota, género al que se sigue encasillando en sus concepciones más tradicionales. Según la profesora de Periodismo Iraida Calzadilla, la mayoría de los trabajos que se hacen hoy bajo ese espíritu, reciben tantas denominaciones como creativos sean los colectivos donde se producen, y el término de nota interpretativa aún no es estricto.

Ante la interrogante de si los periodistas realizan notas interpretativas, varios profesionales coinciden en que aún existe una tendencia excluyente del género, lo que propicia la ignorancia de la mayoría en torno a la denominación, y que sea poca su representación en nuestros diarios y demás medios.

Calzadilla considera que desde el punto de vista teórico, “los periodistas cubanos no suelen dominar el término de “nota interpretativa”; son quizás las hornadas de reporteros más jóvenes, egresados de los programas actuales de la carrera, los que tratan de introducir con mayor coherencia la definición del concepto. En las redacciones se habla de notas comentadas, de notas cronicadas, que son segmentaciones de la interpretación, pero no ella en su integralidad. Lo que más se produce desde el estilo interpretativo es el reportaje, y no en todos los medios. La nota sufre de ausencias”.

Evelio Terrería Alfaro, periodista del semanario Trabajadores, considera que no siempre los periodistas realizan estas notas debido quizás a la celeridad que exigen los medios de prensa y a la imposibilidad de algunas noticias para ofrecer elementos de antecedentes tan necesarios en la interpretación. Sin embargo, Trabajadores es un semanario, por lo que pudiera incursionar con fuerza en la interpretación.

Entendemos que la representación casi nula de la nota interpretativa en nuestros medios se debe en gran medida a la pérdida de la habilidad de investigación  en los reporteros debido, en parte, a las reservas impuestas por las instituciones a determinadas informaciones.

Y es que, como base, este género exige un profundo trabajo con las fuentes y soportes documentales por parte del periodista, para impedir que queden cabos sueltos y aristas no abordadas del tema en cuestión.

Sobre este trabajo, Calzadilla afirma: “Las fuentes, en el periodismo todo, son fundamentales, pues ellas dan base y credibilidad a los productos comunicativos. En la nota interpretativa adquieren esplendor, toda vez que en ellas, tanto las activas como documentales, está la sustentación de la tesis que se va a demostrar. Las fuentes en la nota interpretativa deben ser tantas como sean necesarias y con discursividades heterogéneas, si se quiere ofrecer el asunto en toda su complejidad y dimensión”. 

El análisis también le sirve a la nota

En su artículo “El análisis, un género periodístico”, Antonio López Hidalgo  no define a los mensajes interpretativos como géneros periodísticos autónomos, sino que los denomina “técnicas periodísticas que sirven de apoyo y complemento a otros géneros periodísticos, piezas imprescindibles en sus estructuras para no mostrar los hechos aislados, sino explicados en su propio contexto”.

En esta misma línea cita a la española Concha Fagoaga, para quien los mensajes interpretativos no son más que mensajes informativos “dotados de cuantos elementos explicativos sean indispensables para aportar al receptor una valoración sobre hechos de actualidad” (López 2002, pp 212).

Desde la perspectiva del catedrático español, las técnicas de interpretación se aplican a todos los géneros periodísticos, tanto informativos como de opinión. En el caso de los primeros, dice, “se les aplica solo el análisis; en el segundo análisis y valoración”.

Lo relevante de esta posición, a nuestro juicio, es que se reconoce que el análisis puede estar presente al menos en textos que no sean opinativos. Este también es un filón sobre el que ha habido mucho debate, fundamentalmente porque se mantienen vigentes defensas a ultranza de que el análisis solo puede estar presente en los artículos, comentarios, y editoriales.

Así, entendemos que el análisis es un ingrediente necesario para una nota que pretenda, más que dar a conocer un hecho, indagar en sus raíces, contexto, significados, repercusiones y pronósticos.

Según Calzadilla, “el análisis como método en la interpretación es imprescindible para abordar todas las posibles cuestiones que convergen ante una situación dada, y en él, el periodista debe cuidar que su voz no esté explícitamente presente en la construcción del mensaje sino en la trama, en la arquitectura, en la hibridación lógica de hechos, antecedentes, contextos, causas y posibles consecuencias de un acontecimiento”. 

Muchos teóricos como Concha Fagoaga reconocen que para poder redactar una noticia interpretativa, el análisis debe estar respaldado por el contexto y los antecedentes, a lo que denomina background.

López Hidalgo explica que “los hechos desnudos no explican nada. El background en los mensajes interpretativos es la infraestructura, el fundamento que sirve de referente para analizar y estimar resultados. En definitiva, poner en situación el pasado con el presente es lo que va a servir de eje del trabajo (López. 2002, pp. 210).

A nuestro juicio, el análisis en la nota interpretativa se logra con la presentación de las causas, los hechos anteriores que determinan al suceso que abordamos en el texto, el contexto, así como con la presentación de los juicios brindados por las fuentes, desde sus diversas aristas y tipos de relación con el acontecimiento.

Otro rasgo característico de la nota interpretativa, y en el que descansa su capacidad analítica, es la presencia de juicios lógicos: analíticos, sintéticos, hipotéticos y disyuntivos, y/o de valor, para “matizar” la información.

Es en los juicios emitidos por las fuentes donde descansa el mayor peso interpretativo de la nota, ya que ellos nos permiten describir determinadas realidades, plantear alternativas con opciones opuestas así como llamar la atención sobre algunos asuntos que impliquen al lector en esa preocupación.

La primera vez en Cuba

Indagar sobre los antecedentes del periodismo interpretativo en Cuba, es casi tan difícil como llegar a una conceptualización del estilo desde la mirada de los profesionales cubanos. Sobre el origen de esta práctica, las posturas son disímiles: algunas viajan a tiempos tan lejanos como el siglo XIX, otros apuntan la mirada hacia la década del setenta del XX, con una asignatura que se impartía hace muchos años en las academias de Periodismo.

En este sentido, Iraida Calzadilla, estudiosa del tema, explica: “Mientras para unos los orígenes se remontan a la tradición ensayística cubana de comienzos del siglo XIX, con Francisco de Arango y Parreño y su Discurso sobre el estado de la agricultura en La Habana y los modos de fomentarla, otros afirman que está en Félix Varela, con El Habanero, y varios coinciden en que fue José Martí el primigenio, con su periodismo apegado a una realidad vivida en profundidad humana”.

Caridad Laffita, periodista del semanario Trabajadores, considera que José Martí es el paradigma de la interpretación periodística en el siglo XIX. “Él tiene muchos trabajos excepcionales en este sentido, uno de ellos es la serie sobre la Conferencia Monetaria Internacional, donde confronta los problemas financieros con un admirable dominio de la economía, la sociedad y las relaciones internacionales”, comenta.

Tellería Alfaro afirma que el antecedente más inmediato que conoce del estilo interpretativo en Cuba es la noticia integral conceptualizada por el profesor cubano José Antonio Benítez, y que recibió en sus años de estudios de la carrera. “Te enseñaban a incluir los antecedentes del hecho a la hora de redactar la noticia.  Ahora ese estilo adopta otro nombre: “nota interpretativa”, pero a mi modo de ver es lo mismo, pero mejor facturada”, comenta.

Desde su posición como académica, Calzadilla también valida el concepto de Benítez, como un referente contemporáneo. No obstante, apunta que aunque la noticia integral es lo que a su juicio se acercó más a la nota interpretativa, “Benítez no logró deslindarse totalmente de la escuela norteamericana en la cual se formó y continuó aferrado a calificaciones del estilo informativo”.

Un bálsamo tan necesario

En medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas y un contexto mediático tan complejo, se hace cada vez más imprescindible una fórmula que rescate el verdadero sentido de los hechos, que explique a los públicos la rica y confusa realidad en la que se insertan.

José Alejandro Rodríguez, periodista de Juventud Rebelde, opina que en medio del exorbitante volumen de información de esta época, caracterizado por el predominio de la inmediatez y la simultaneidad en los medios, la asistencia al tiempo de la noticia se ha convertido en todo un Big Brother informativo para el cual la nota interpretativa viene a ser un elemento de contextualización de esta información, con el objetivo de revelar las tendencias que hay detrás de lo factual y hechológico. 

Asimismo, Calzadilla apunta que el lector incrementa cada vez más sus exigencias en el consumo informativo, por lo que ya no se conforma con las seis preguntas básicas: “Ahora quiere el entramado profundo del cómo, del por qué y el para qué de los hechos. Necesita visiones holistas, sistémicas, del contexto que le toca vivir. Quiere y necesita entender el mundo, pero siendo parte de esa construcción del conocimiento, sabiéndose reconocido en el texto: desea que su voz esté presente en las otras voces que hablan por él desde el espacio mediático”.

Y esa receta la tiene el periodismo interpretativo.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Calzadilla Rodríguez, Iraida. Notas de clases. Curso académico 2008-2009. Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Calzadilla Rodríguez, Iraida: Construcción de la nota interpretativa: de lo factual a los significados. Conferencia en el IX Festival de la Prensa Escrita, Ciego de Ávila, 2009. En: http://islalsur.blogia.com

Calzadilla Rodríguez, Iraida: Interpretar los sabores y olores de la vida misma. En: http://islalsur.blogia.com/2007/092504-

interpretar-los-sabores-y-olores-de-la-vida-misma.php

Díaz Noci, Javier: Las raíces de los géneros periodísticos interpretativos:
precedentes históricos formales del reportaje y la entrevista. En:
González Consuegra, Osmaira: La interpretación: mirada contemporánea a los géneros. Documento digital
http://www.ucm.es/info/emp/Numer_06/6-4-Inve/6-4-02.htm.

López Hidalgo, Antonio: El análisis: ¿un género periodístico? Sevilla. 2002.

Núñez Ladevéze, Luis: Los géneros periodísticos y la opinión. Documento digital.

Santibáñez, Abraham. En: http://fcom.altavoz.net/prontus_fcom/

site/artic/20041215/pags/20041215222907.html

Santibáñez, Abraham: Periodismo interpretativo. A la sombra de Henry Luce. En: http://www.icei.uchile.cl

ANEXOS

EL SIGLO XXI PIDE UNA RECONFORMACIÓN DE LOS MENSAJES

Máster en Ciencias de la Comunicación Iraida Calzadilla Rodríguez, profesora de la carrera de Periodismo de la Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana. Posee 30 años de experiencia como periodista. Ha recibido varios premios. Trabajó en órganos nacionales cubanos como el periódico Granma.

-¿Realizan los periodistas notas interpretativas?

Desde el punto de vista teórico, los periodistas cubanos no suelen dominar el término de “nota interpretativa”; son quizás las hornadas de reporteros más jóvenes, egresados de los programas más actuales de la carrera, los que tratan de introducir con mayor coherencia la definición del concepto. En las redacciones se habla de notas comentadas, de notas cronicadas, que son segmentaciones de la interpretación, pero no ella en su integralidad. Yo, particularmente, me inclino por denominarlas informaciones mixtas, pues también en la información se percibe la hibridez de los géneros.

Hecha la aclaración, modestamente pienso que lo que más se produce desde el estilo interpretativo es el reportaje, y no en todos los medios. La nota sufre de ausencias. Hay una tendencia marcada hacia lo informativo, y aún en ese estilo, se aprecian penurias de datos básicos y abundancia de declaraciones con poca densidad informativa. Pero la interpretación, con su mirada integradora de los conflictos, requiere de espacio y de investigación. El primero, un asunto complejo y atávico en cualquier medio. La segunda, una habilidad un tanto perdida en los reporteros, tras las insuperables reservas impuestas por las instituciones a informaciones que debieran ser de interés y dominio públicos.  

-En relación con este tema, cómo deben manejarse: a) Referencia de fuentes y soportes documentales.   b) El análisis.   c) Los juicios de fuentes.

Las fuentes en el periodismo todo son fundamentales, pues ellas dan base y credibilidad a los productos comunicativos. En la nota interpretativa adquieren esplendor, toda vez que en ellas, tanto las activas como documentales, está la sustentación de la tesis que se va a demostrar. Las fuentes en la nota interpretativa deben ser tantas como sean necesarias y con discursividades heterogéneas, si se quiere ofrecer el asunto en toda su complejidad y dimensión. 

El análisis como método en la interpretación, y particularmente en la nota, es imprescindible para abordar todas las posibles cuestiones que convergen ante una situación dada. En la nota, el periodista debe cuidar que su voz no esté explícitamente, pues sabemos que implícitamente siempre estará en el proceso de construcción del mensaje, cual acto subjetivo y humano imposible de negar. El análisis, entonces, será entendido como una acción cognoscitiva propia a esta manera de concertar el mensaje periodístico. El análisis del periodista ahora estará en la trama, en la arquitectura, en la hibridación lógica de hechos, antecedentes, contextos, causas y posibles consecuencias de un acontecimiento.

Los juicios lógicos y de valor que adquieran voz y rostro estarán ofrecidos por las fuentes en la nota interpretativa. Ellas dan, parafraseando a Martí, ala y color al hecho que se despieza en el análisis para luego volver a reconstruirlo y sintetizarlo desde la interpretación. Las fuentes son el soporte que hace creíble un antecedente, un contexto, un pronóstico en la nota interpretativa.

-¿Considera que este estilo periodístico se encuentra a tono con las necesidades informativas de los inicios del siglo XXI, en medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas? ¿Por qué?

Desde el siglo XX la prensa impresa perdió la supremacía de la inmediatez. En el XXI pide a gritos una reconformación de sus mensajes, aún cuando ningún estilo suplanta o hace sucumbir a otro, pues siempre serán necesarias las informaciones que den cuenta de un hecho puntual; hablo del ineludible equilibrio. Se trata solo de reajustar los espacios y los modos de ofrecerlos desde el papel, tener capacidad de respuestas para olfatear cuándo puede ser conformado desde lo informativo, y cuándo requiere tratamiento interpretativo. 

Cada vez más el lector incrementa sus exigencias en el consumo de informaciones. Ya no se conforma con las seis preguntas básicas; ahora quiere el entramado profundo del cómo, del por qué y el para qué de los hechos. Necesita visiones holistas, sistémicas, del contexto que le toca vivir. Quiere y necesita entender el mundo, pero siendo parte de esa construcción del conocimiento, sabiéndose reconocido en el texto: desea que su voz esté presente en las otras voces que hablan por él desde el espacio mediático. 

-Particularmente en Cuba, ¿cuál considera el antecedente más antiguo de la interpretación periodística?

Este es uno de los aspectos que más opiniones diversas provoca entre los expertos cubanos. Unos plantean que los orígenes se remontan a la tradición ensayística cubana de comienzos del siglo XIX, con Francisco de Arango y Parreño y su Discurso sobre el estado de la agricultura en La Habana y los modos de fomentarla. Otros, que está en Félix Varela, en El Habanero. Y varios coinciden en que fue José Martí el primigenio, con su periodismo apegado a una realidad vivida en profundidad humana.

Más en nuestro tiempo y, sobre todo, tratando de acercarme a definiciones explicitadas, me apego a señalar como antecedente contemporáneo la noticia integral que conceptualizó José Antonio Benítez, uno de los primeros teóricos cubanos en el campo del periodismo y reconocida su capacidad por grandes estudiosos en el área iberoamericana. Sin embargo, aún cuando es lo que a mi juicio más se acerca a la nota interpretativa, Benítez no logró deslindarse totalmente de la escuela norteamericana en la cual se formó y continuó aferrado a calificaciones del estilo informativo. Fue un hombre de su tiempo pero, indudablemente, un gran maestro.

LA NOTA INTERPRETATIVA VIENE A CONTEXTUALIZAR, A REVELAR, LAS TENDENCIAS QUE HAY DETRÁS DE LO FACTUAL Y HECHOLÓGICO 

Licenciado en Periodismo José Alejandro Rodríguez. Periodista de Juventud Rebelde. Acumula más de 30 años de experiencia y ha recibido múltiples premios otorgados por el gremio.

-¿Realizan los periodistas notas interpretativas?

A mi consideración, sí.

-En relación con este tema, cómo deben manejarse: a) Referencia de fuentes y soportes documentales. b) El análisis. c) Los juicios de fuentes.

Fuentes vivas, ya institucionales o no, y fuentes documentales, enriquecen los contextos, escenarios y condicionamientos y tendencias sociales que condicionan el hecho informado.

El análisis no es explícito, más bien el periodista ofrece los elementos para que el lector interprete y capte lo que trasuntan los hechos.

Los juicios son elementos que matizan.

-¿Considera que este estilo periodí¬stico se encuentra a tono con las necesidades informativas de los inicios del siglo XXI, en medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas? ¿Por qué?

Claro que sí. El por qué lo estás casi que esbozando en la misma pregunta: volumen de información exorbitante y sesgado en esta época, predominio de los medios de la inmediatez y de la simultaneidad.  Ya se asiste al tiempo de la noticia, se le observa. El bagaje audiovisual es tal que afianza el sentido de la noticia como show o espectáculo: un Big Brother informativo. Por lo tanto, la nota interpretativa viene a contextualizar, a revelar las tendencias que hay detrás de lo factual y hechológico. 

SI FUÉRAMOS UN POQUITO MÁS AGRESIVOS, MÁS PROFESIONALES, HUBIERA MÁS NOTAS INTERPRETATIVAS EN LA PRENSA CUBANA

Licenciada en Periodismo Vivian Bustamante. Periodista del semanario Trabajadores. Acumula más de 20 años de experiencia profesional.

-¿Realizan los periodistas notas interpretativas?

Sí, se hace. A veces uno coge el periódico, o ve la televisión, el noticiero, oye la radio, los titulares y dice: ¿pero en este país no pasa nada? ¿Pero no hay información? En ese aspecto influye lo preparado que tú estés, la intención del periodista, el comportamiento de las fuentes, etc. Hay quienes hablan de la crisis de la información. Debo aclarar que no es lo mismo información que noticia, porque puede no haber noticia, pero siempre habrá una información, lo que tienes que buscarla.

No sé, yo hablo por mí. Yo trato que las informaciones que redacto hacerlas lo más completas posible, que sean de temas que le interesen a la gente. No solo el consejo editorial decide.

Me parece también que hay un poco de facilismo. A veces le queremos echar la culpa al otro, porque es más fácil decir: “No me dan la información”. No se buscan alternativas de entrevistar a terceros, meterse en Internet, buscarse dolores de cabeza. Me parece que si fuéramos un poquito más agresivos, más profesionales, hubiera más notas interpretativas en la prensa cubana. Todo no son los reportajes, ni las entrevistas. A veces es menos complicada desde el punto de vista del espacio, que falta en la prensa escrita. Tú puedes cumplir con una buena nota interpretativa. Pero bueno eso se entremezcla: el interés del periodista o el del órgano de prensa.

A veces, el periodista prefiere hacer una página de entrevista o un reportaje, y a lo mejor con una nota de 60 líneas dice hasta más de lo que se puede decir en ese reportaje. Además, la gente para leerse una página tiene que leerse UNA PÁGINA. No es lo mismo con 50 ó 60 líneas. Sí se hacen, pero se pudieran hacer muchísimas más.

-¿En la realización de la nota interpretativa cómo debe manejarse la referencia de fuentes y soportes documentales?

Hay varios tipos de fuentes. Algunas que te dan la información y no quieren aparecer. Está el método que utilizan  las agencias de noticias que es válido para los órganos de información y medios de prensa. Estas entidades emplean una fuente especializada o institucional para revelar  o explicar los hechos significativos. También se debe tomar en cuenta  la notabilidad de la persona que te da la información. No es lo mismo enterarte con la señora de limpieza, que puede darte datos para tú poder iniciar una investigación. Por ejemplo, te puede decir: entraron unas personas sospechosas en la dirección y tú indagas, pero a la hora de publicar el hecho te apoyas en las fuentes con credibilidad. No es lo mismo que Fidel haga una reflexión a que la haga yo, aunque hablemos de ese tema o tengamos ideas comunes, porque él es una personalidad. El periodista debe decantar.

-¿En la realización de la nota interpretativa cómo debe manejarse el análisis?

El periodista no puede ser un simple repetidor. No es poner la grabadora y transcribir. También se debe interpretar los datos que te dan.  Por ejemplo: un ministro te dice que su organismo marcha muy bien y después, como resultado se tu investigación, descubres todo lo contrario. Ahí debes aplicar tu preparación como periodista sobre el tema. Si no lo haces y te pones a inventar la información o a dar tu valoración sin conocimiento, estás siendo muy poco profesional.

-¿En la realización de la nota interpretativa cómo deben manejarse los juicios del periodista y los de las fuentes?

El periodista coge de lo que le revela una fuente, lo más importante para él poder redactar su noticia. No todos los criterios tienen que coincidir. Por ejemplo, un evento de científicos norteamericanos y cubanos sobre el cambio climático. Los cubanos explican las causas del fenómeno y lo vinculan con el daño que le ha causado el hombre al planeta con las armas y guerras. Los norteamericanos no, porque a las transnacionales no les conviene. Cada cual tiene su ideología, según la tuya redactas una nota con el punto de partida que le quieras dar.

-¿Considera que este estilo informativo se encuentra a tono con las necesidades informativas del siglo XXI, en medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas? ¿Por qué?

No es que Cuba esté por un lado y el mundo esté por el otro, pero aquí la inmediatez está en las páginas web. Y no todas, porque hay quien actualiza las páginas una vez por semana. La inmediatez depende también de los intereses. Si ahora me llama una fuente autorizada y me da una información, pero no está bien comprobada, no se publica esa noticia. Hay tantas cosas en la prensa cubana que te impiden la inmediatez. A pesar de los avances que hay, nos faltan medios.

EN LA NOTA INTERPRETATIVA NO DEBEMOS PERDER DE VISTA LA INTENCIONALIDAD

Licenciado en Periodismo Evelio Terrería Alfaro. Se desempeña como periodista del semanario Trabajadores. Posee más de 30 años de experiencia como reportero.

-¿Realizan los periodistas notas interpretativas?

Yo creo que no siempre se hacen, quizás por la celeridad con la que hay que trabajar, según las características del medio de prensa: si se es diario, una agencia noticiosa, radio o televisión.  Quizás ese elemento de premura conspira y atenta  para que el periodista  pueda dar esos elementos de antecedente, contexto, etc. No siempre se pude, a no ser que la agencia sea interpretativa. Hay otras veces que sí.

También hay informaciones que se prestan más para eso, como cuando ocurre un huracán, sequía, terremoto, o alguna réplica de estas catástrofes.  Te hablo en el ámbito nacional, el cual yo manejo. Los otros tienen ciertas características. 

En el deporte, los comentaristas, si se produce algún juego relevante, deben dar antecedentes o datos de otros partidos. Yo creo que se pudieran hacer más notas de ese tipo, en aras de darle información y cultura a los lectores. Las agencias internacionales de alguna manera lo hacen y bien.

En este capítulo de la nota interpretativa no debemos perder de vista la intencionalidad, porque hay que saber cómo dejar caer la piedra en el asunto. Eso lo saben hacer las agencias extranjeras, y no las estoy magnificando, pero es la realidad. Hay que tratar de redactar reuniendo todos estos elementos para informar correctamente a la población.

-¿Considera que este estilo informativo se encuentra a tono con las necesidades informativas del siglo XXI, en medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas? ¿Por qué?

Yo creo que está a tono. Ahora,  no hay que perder de vista la premura y la rapidez, quizás hasta el mismo estrés con que se vive.  El internauta lee muy rápido por la dinámica en que se desenvuelve. Pero yo creo que sí debemos utilizarlo sin cansar y abordar muchos datos. Tratar de proveer los necesarios. Valorar qué es lo que damos y qué es lo que debemos dar.

-Antecedente en Cuba de la interpretación periodística.

El antecedente más inmediato que yo conozco de ese estilo es lo que yo daba en la escuela llamado información integral. Consistía en incluir los antecedentes del hecho de la información a redactar. Cuando lo haces te refieres a épocas históricas y todos los elementos que puedas dar para enriquecer la nota. 

Recuerdo cuando cubrí la graduación de la escuela de Economía y me limité a escribir del hecho en sí. Al entregarla me preguntaron por qué no había puesto más elementos de ese lugar y eso me disgustó. Pero al pasar el tiempo me di cuenta de que lo que me habían señalado era razonable. Esta era una manera de ofrecerle al lector más elementos para que conociera de ese lugar. Siempre que yo pueda, lo hago. 

Ahora  ese estilo adopta otra forma de llamarse que es nota interpretativa, pero a mi modo de ver es la misma materia que  yo di en la escuela, pero de una forma mejor facturada.

LAMENTABLEMENTE, LAS NOTAS INTERPRETATIVAS NO SON MUY COMUNES

Licenciada en Periodismo Caridad Laffita. Acumula casi 40 años como periodista. Se desempeña en el semanario Trabajadores. Ha recibido varios premios otorgados por el gremio.

-¿Realizan los periodistas notas interpretativas?

Lamentablemente, las notas interpretativas no son muy comunes porque tienen la particularidad, el compromiso, de desmenuzar el tema y verter opinión. Para algunos, es más fácil decir los mandamientos de la nota informativa que entrar en estas apreciaciones.

Según conozco, la nota de interpretación tiene una estructura peculiar, basada en los antecedentes, el análisis y las valoraciones. El objetivo es interpretar los hechos, de ahí que el titular sea siempre interpretativo.

-En la realización de la nota interpretativa, cómo deben manejarse: a) Referencia de fuentes y soportes documentales. b) El análisis. c) Los juicios del periodista. d) Los juicios de la fuente.
 
Es necesario referirse a las fuentes y a los soportes documentales, es algo que debe ser fidedigno, pues influye en la credibilidad y seriedad del planteamiento básico. Las fuentes aportan información y sustentan la explicación al lector. Un buen análisis proporciona un sólido puente para llegar a la interpretación de la noticia.
     
Según un autor, la noticia interpretativa analiza los hechos desde la primera línea, y la estructura del cuerpo informativo se constituye alternando antecedentes, elementos de análisis y valoraciones que apoyen la interpretación inicial que ha quedado plasmada en el titular y en el lead de la noticia.
     
Como se enuncia anteriormente, se alternan los diversos aspectos estructurales, por lo que resulta vital exponer las estimaciones de la fuente.

-¿Considera que este estilo periodístico se encuentra a tono con las necesidades informativas de los inicios del siglo XXI, en medio de transmisiones noticiosas casi inmediatas? ¿Por qué?

Sustento cuatro criterios que expresa la profesora Calzadilla:

“-Que la interpretación es el derrotero más joven del periodismo, y antecedido por los estilos informativos y opináticos, éstos cuentan con un arraigo muy sólido.

“-A pesar de contar con más de medio siglo de nacido, el estilo interpretativo continúa siendo el gran desconocido en Cuba. Tan es así, que lo que se hace hoy bajo ese espíritu, recibe tantas denominaciones como creativos sean los colectivos donde se producen.

“-La balanza tiende a inclinarse hacia la idea de concebir la información solo desde la obsoleta posición de objetividad e imparcialidad, ya suficientemente desmontada por los teóricos, pero que en la práctica continúa prevaleciendo en los modos simbólicos de pensar.

“-Y lo peor: la desestimación desde las prácticas profesionales a quienes, conocedores de las actualizaciones teóricas a partir de estudios académicos, tratan de introducirlo como necesaria rutina productiva”.

-Particularmente en Cuba, ¿cuál considera el antecedente más antiguo de interpretación periodística?

En el siglo XIX, el paradigma de interpretación periodística para mí, es José Martí. Tiene muchos trabajos excepcionales en este sentido y uno de los que me gusta más es su serie sobre la Conferencia Monetaria Internacional, cuando confronta los problemas financieros con un admirable dominio de la economía, la sociedad y las relaciones internacionales –y eso que no poseía computadora— que permiten al lector sacar sus conclusiones: Estados Unidos devora la economía de cualquier país, incluyendo la propia.

Y en este siglo XXI, quién mejor que Fidel. Sus Reflexiones no dejan dudas.

 



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