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MUERTE: ¿COMIENZO O FINAL?

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La vida eterna es un tema sin consenso. Experiencias propias, argumentos científicos y religiosos, están en desacuerdo desde la existencia misma del hombre.

ROBERTO MÁRQUEZ LÓPEZ DE VIVIGO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Entre gritos, llantos, y la mirada atónita de vecinos y familiares, los paramédicos tratan de reanimar a la abuela Consuelo٭, luego del accidente que sufrió al salir de su casa en la céntrica avenida Línea. El chofer del almendrón, responsable del atropello, mira desesperado el reloj. Consuelo lleva más de cinco minutos inconsciente. 

La mujer de 69 años, sin embargo, siente una paz y tranquilidad nunca experimentadas. Ella observa todo lo que pasa, desde fuera de su cuerpo: cómo luchan para devolverla a la vida, la multitud de gente a su alrededor, los lamentos de su hija y nieta. Consuelo ha atravesado un  túnel oscuro, y una luz le dio la bienvenida al reino de los muertos.

Luego de 10 minutos aproximadamente, la felicidad vuelve al lugar. Lágrimas, esta vez de alegría, despiden a la abuela reanimada mientras es trasladada al Hospital Calixto García en una ambulancia.

Muchos pensarán que el accidente de la calle Línea es un capítulo de la versión cubana de Sobrenatural, serie protagonizada por dos hermanos que han visitado el cielo y el infierno, y que luchan contra demonios y fantasmas. Pues no, es un testimonio real de una cubana que recuerda haber cruzado la frontera entre la vida y la muerte.

El fenómeno de la existencia después del fallecimiento se ha tratado a lo largo de la historia por las ciencias, la religión, y todas las esferas del conocimiento de la sociedad. No obstante, un consenso sobre el tema, parece imposible.                                                                                            

La vida después de la muerte, ¿fenómeno nuevo?

El tema se ha tratado a lo largo de la historia. Un ejemplo es el libro tibetano de los muertos, escrito en el siglo VIII antes de nuestra era, y  que recopiló las enseñanzas de varias generaciones de sabios del Tíbet Prehistórico (hoy región autónoma del suroeste de China).
 
En él se explican los diferentes estadios que atraviesa el alma tras la muerte física. El texto era leído como parte del rito funerario o ante la persona que fallecía; narra que durante el trayecto se pueden oír ruidos similares a los del viento. El muerto está envuelto en una luz neblinosa y gris, se sorprende de verse a sí mismo fuera del cuerpo físico. Por un tiempo permanece cerca de los lugares que le han sido familiares durante su vida.

El libro expresa que estamos en algo sin sustancia material. Si en la vida has sido ciego, mudo o lisiado, ahora tienes los sentidos más fuertes. También, el occiso se encuentra con seres de una de luz pura y transparente.                                               

“La fe en la vida después de la muerte comienza en el siglo III antes de Cristo. A partir de ahí, los israelitas, basados en la creencia griega de la inmortalidad del alma, creen con toda seguridad en la resurrección. Ellos perciben que Dios no puede crear al hombre a su imagen y dejar que se destruya como un animal; antes, pensaban que el Señor solo bendecía a las personas en la vida con una buena esposa y una tierra fecunda”, dice Adriano Fuentes, párroco de la Iglesia San Juan de Letrán, en el Vedado.                             

Agrega que el santo y visionario israelita Daniel es el primero que habla de renacimiento; luego los  macabeos --movimiento judío-- y Ezequiel, el sacerdote y profeta hebreo.

Visión científica y médica de la muerte       

En el libro más famoso sobre el tema, Vida después de la vida, el Doctor en Filosofía y psiquiatra, Raymond A. Moody Jr., entrevista a personas consideradas clínicamente fallecidas o que estuvieron cerca de la muerte física por accidentes o enfermedades graves. Ellas aseguran haber visitado un mundo distinto al terrenal.

“El paciente es declarado occiso cuando no tiene presencia de pulsos periféricos --no hay latidos cardíacos-- ni movimiento respiratorio en el tórax. Generalmente, se le hace un electrocardiograma y si se ve una línea continua sin ondas, está muerto, porque no existe actividad eléctrica en el corazón”, expresa José Sosa, Especialista de Primer Grado de Medicina Interna del Hospital Calixto García.

Sosa explica que cuando hay parada cardíaca se reanima al paciente con compresiones toráxicas para reavivar el corazón, y con apoyo ventilatorio; en un hospital la estimulación es eléctrica, y en el salón de operaciones el masaje es directo al corazón si está abierto el abdomen, o se corta el tórax para la misma acción. El tiempo, según las normas internacionales, es de 30, 45, o 60 minutos. Todo es relativo. Por ejemplo, el doctor Armando Pardo, jefe de Terapia Intensiva del Hospital Hermanos Ameijeiras, tuvo un paro cardíaco, fue reanimado durante dos horas y quedó sin ninguna secuela.

“El 90 por ciento de los físicos dirán que no existe la vida después de la muerte. Todos los fenómenos tienen un basamento material, es decir, lo llamado espíritu por los religiosos es una acción emergente de los procesos que ocurren en el cerebro. Si estos se detienen producto del fallecimiento, no hay nada que trascienda a eso, porque se pierde la base material. Por tanto, el espíritu, o conciencia más científicamente, desaparece al acabar la actividad en el cerebro”, afirma Daryel Manresa, Máster en Ciencias Físicas y profesor de la Facultad de Física de la Universidad de La Habana (UH).

Alexander Guevara, neurocirujano y Especialista de Primer Grado en Neurocirugía del Calixto García, plantea que el cerebro es un órgano muy débil, sin recursos propios, él depende de lo que reciba al momento, del flujo sanguíneo constante para la obtención de azúcar y oxígeno; si paran las células del cerebro, estas fallecen, no tienen posibilidad de trascender.

“Como psicóloga del desarrollo, no cuento con evidencias de la existencia de vida después de la muerte. No tengo certeza de un proceso de reencarnación o resurrección, sino de la permanencia del individuo aún cuando se haya ido. La Psicología también ha tratado el tema desde la Parasicología. Asistí a un congreso realizado en Cuba hace años sobre esta rama, pero realmente no vi pruebas respecto al fenómeno”, dice Teresa Orosa, Máster en Gerantología, presidenta de la Cátedra del Adulto Mayor y profesora de la Facultad de Psicología de la UH.

Vladimir Romero, jubilado y vecino del Vedado, expresa que al fallecer todo acaba: “Los espíritus, ángeles, demonios, la resurrección y reencarnación, son inventos de las personas por temor a morir”.

La religión, devota de la muerte

La Iglesia Católica ve la vida después de la muerte respetando la identidad personal. “En el cielo tendrás tu misma idiosincrasia y manera de pensar, desaparecen el espacio y el tiempo; la vida eterna es una promesa de Jesucristo y solo él ha testimoniado el fenómeno”, afirma el párroco Adriano Fuentes.

Antonio Castañeda, presidente de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba, plantea que en esta religión la muerte es vista como una etapa de renovación del hombre, un camino hacia el más allá. El ser humano  muere, pero no perece, sino que comienza a vivir de nuevo. La fuerza vital en indestructible, subsiste después del fallecimiento.

“Sé que la muerte no es el fin, los muertos hablan conmigo. Los espíritus rondan su casa cuando dejan algo pendiente, incluso, los familiares sienten la fuerte presencia de ellos”, asegura Ernesto٭, espiritista de Centro Habana.

La estudiante de Ciencias de la Información, Karen Hernández, expresa que la vida continúa después de morir; la existencia de libros, y testimonios hasta de científicos, lo corroboran: “No he experimentado nada que lo demuestre, pero estoy segura de la inmortalidad del alma humana”.
Vivencias y explicaciones

“Una luz vino hacia mí mientras atravesaba algo así como un agujero negro. Luego, desde el aire, me vi a mí misma en la cama del hospital, conectada a una máquina. La luz hablaba conmigo sin palabras, recibía sus mensajes directo a la mente. Me explicaba que estaba muerta, pero que regresaría a la vida. El doctor me dio un fuerte golpe en el corazón y entonces todo volvió a la normalidad”, atestigua la habanera Rosa٭, quien sufrió un infarto hace ocho meses.

La madre de dos hijas adolescentes siempre supo que volvería del mundo de los occisos. Su misión en la vida no había terminado aún, la educación y formación de Carmen٭ y Claudia٭ estaban incompletas.

Una de las más actuales y polémicas experiencias cercanas a la muerte ha sido la del neurocirujano de la Universidad de Harvard, Eben Alexander, publicada en el sitio web confidencial.com. Él asegura que antes de vivir ese fenómeno, había estado bastante alejado de la Iglesia, y no creía en la vida más allá del fallecimiento, pero ahora cuenta con la evidencia.

En su libro La prueba del cielo: el viaje de un neurocirujano a la vida después de la muerte, plantea: “He estado sumido en un profundo coma durante una semana en el que viajé a otra dimensión del universo; una aventura que comenzó en un lugar espacial, más alto que las nubes. Allí había criaturas muy diferentes a las que hay en la tierra, pájaros y ángeles que, sencillamente, eran formas superiores.”

El neurólogo Alexander Guevara explica que de la última pulsación cardíaca hasta el fallo eléctrico de las células, pasan minutos. Hay zonas del cerebro que pueden estar más tiempo con déficit de sangre, isquemia, y pueden recoger vivencias que después reproducen.

“Tú puedes tener funcionando un circuito local, al cual le llega información; determinados sentidos trabajan. A veces ocurre cuando te anestesian y sueñas todo lo que te hacen. También, la luz vista por las personas en el campo visual es porque durante la reanimación, el paciente está bajo un bombillo. Se dice que es una visión tubular”, agrega Guevara.

La Doctora en Ciencias Farmacéuticas Edita Fernández, vicepresidenta de la Sociedad Cubana de Ciencias Farmacéuticas, dice que algunos medicamentos causan confusión y psicosis tóxica como efectos adversos. Entre ellos se encuentran el clorodiazepóxido y el diazepam.

“Los  analgésicos opiáceos como la morfina y el tramadol producen alucinaciones como reacción contraria. Estos no deben combinarse con alcohol”, añade Fernández.                                                    

Senia Manresa, Especialista en Primer Grado de Cirugía General del Calixto García, expresa que en 23 años de experiencia nunca ha tenido un paciente que haya atestiguado ver el mundo de los muertos. 

Sacar nuestras propias conclusiones, ¿tarea fácil?                           

Las investigaciones sobre la permanencia del individuo son numerosas. Estudios, libros, películas, al parecer ninguno tiene la verdad. “Además, hablar de la muerte continúa siendo un tabú. El tema no se aborda ni discute en la familia”, afirma la psicóloga Teresa Orosa.      

Agrega que para perder el temor al fallecimiento hay que prepararse para vivir, pero también para envejecer: “No creo que por ritos y creencias olvidemos este miedo. Es importante lograr una buena educación desde una cultura más abierta, la cual no existe en la actualidad”.

El poeta español Antonio Machado, escribió: “La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos". El narrador irlandés George Bernard Shaw subrayó que la muerte es la satisfacción.

٭ A petición de algunas fuentes fueron cambiados sus nombres.

Pie de foto: La vida después de la muerte ha sido un tema repetido en el arte y la literatura. En la foto, la obra Azrael, el ángel de la muerte, de la pintora inglesa Evelyn De Morgan.

FICHA TÉCNICA:

Tema: La vida después de la muerte.

Objetivo principal: Mostrar los distintos puntos de vista sobre el tema.

Objetivos colaterales: Dar actualidad a un tema que ha sido abordado a lo largo de la historia. Mostrar qué tendencias existen sobre el conflicto en el presente y cómo las distintas esferas del conocimiento han avanzado en el saber con respecto a la vida después de la muerte.

Estrategia de fuentes:

Consuelo٭: Para que dé el testimonio sobre su experiencia de la vida después de la muerte. Implicada.

Rosa٭: Lo mismo que Consuelo٭. Implicada.

Adriano Fuentes, párroco de la Iglesia San Juan de Letrán: Para que exprese la postura de la Iglesia Católica ante el fenómeno. Especialista.

José Sosa, Especialista de Primer Grado de Medicina Interna del Hospital Calixto García (HCC): Para que diga cuándo una persona es declarada muerta y qué se hace a partir de ese estado para devolver la vida al paciente. Especialista.

Daryel Manresa, Máster en Ciencias Físicas y Profesor de la Facultad de Física de la Universidad de La Habana (UH): Para que dé la explicación física al fenómeno. Especialista.

El neurocirujano Alexander Guevara, Especialista de Primer Grado en Neurocirugía del HCC: Para que exprese cómo el cerebro y los fenómenos de la conciencia no sobreviven a la muerte. Para que explique las causas de las sensaciones de las personas que dicen haber experimentado vida después del fallecimiento. Especialista.

Teresa Orosa, Máster en Gerantología, presidenta de la Cátedra del Adulto Mayor y profesora de la Facultad de Psicología de la UH: Para que diga y explique la postura de la psicología ante el fenómeno.  Especialista.                                              

Vladimir Romero, jubilado: Para que exprese su opinión de la no existencia de la vida después de la muerte. Directa. Disyuntiva.

Antonio Castañeda, presidente de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba: Para que exprese la postura de esta religión ante el fenómeno. Especialista.

Ernesto٭, espiritista de Centro Habana: Para que diga cómo ha experimentado la vida después de la muerte a través de la comunicación con fallecidos. Directa.                                                  

Karen Hernández, estudiante de Ciencias de la Información: Para que opine sobre su creencia en la vida luego de la muerte. Directa.

Edita Fernández, Doctora en Ciencias Farmacéuticas,vicepresidenta de la Sociedad Cubana de Ciencias Farmacéuticas: Para que explique cómo algunos medicamentos pueden causar alucinaciones respecto al fenómeno.  Especialista.         

Senia Manresa, Especialista en Primer Grado de Cirugía General del HCC: Para que exprese desde su experiencia de más de veinte años si ha tenido algún paciente que le haya dicho que visitó el reino de los muertos. Especialista.

Documentales:

Doctor en Filosofía y Psiquiatra Raymond A. Moody Jr. Vida después de la vida. Directa. En: confidencial.com.

Neurocirujano de la Universidad de Harvard, Eben Alexander. Implicada. La prueba del cielo: el viaje de un neurocirujano a la vida después de la muerte.

Soportes a emplear:

Hecho: El no consenso que aún existe sobre el fenómeno.

Contexto: El aumento de libros, películas y testimonios -- incluso de reconocidas personalidades --, que reflejan el tema.

Antecedentes: El análisis del tema desde la antigüedad.

Proyecciones: Motivar al estudio sobre el fenómeno para en un futuro llegar a un consenso.

Tipos de juicios:

Valor: Consuelo٭ y Rosa٭, jubilado, espiritista, estudiante.

Sintético: Psicóloga.

Analíticos: Cirujana, Doctora en Ciencias Farmacéuticas, Presidente de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba, psicóloga, neurocirujano, clínico, físico y párroco.

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: Anecdótica.
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Subtítulos.
Tipo de cierre: De conclusión o resumen.



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