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VERSOS OLVIDADOS

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Este trabajo obtuvo Premio Relevante en el Forum de Historia de la Universidad de La Habana, 2014.

Beatriz de Jústiz y Zayas y Juan Francisco Manzano fueron los primeros escritora y poeta negro, esclavo y habanero, respectivamente. Solo una tarja en la vieja casona que fuese su hogar da cuenta de ello.

LISANDRA AGUILAR WONG,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Una casona del siglo XVII, ubicada en la calle Jústiz, de la Habana Vieja, será la sede de la compañía de baile español de la primera bailarina Irene Rodríguez. Sin embargo, pocos conocen que el inmueble fue el hogar de la marquesa de Santa Ana, Beatriz de Jústiz y Zayas, y de Juan Francisco Manzano, hijo de su esclava predilecta, a quien consideró el “niño de su vejez”.

Como consigna la tarja ubicada en el frente del local, ella fue la primera escritora cubana. Casada con su primo Manuel José de Manzano y Jústiz, alcalde ordinario de La Habana, su casa llegó a ser una de las más importantes de la capital.

Junto a un grupo de mujeres de la alta sociedad, escribió el Memorial a Carlos III en el que recuerda al Rey la orden dada al Gobernador para fortificar La Cabaña, y que lo único que éste hizo fue convocar a milicias de pardos a trabajar sin salario. Añadió que por ese lugar los ingleses habían conseguido romper la defensa de la ciudad.

La marquesa redactó después la Dolorosa métrica expresión del sitio y entrega de La Habana que consta de veinticuatro décimas defensoras de la ciudad, a las que funcionarios que representaban el gobierno de Madrid en la Isla, le contestaron utilizando la soldadesca para improvisar injuriosas coplas y seguidillas.

En segundo semestre de tercer año nos imparten la asignatura de Literatura Cubana, pero desconocemos quién fue la primera escritora cubana, afirmó Marian Garrido Cordoví, estudiante de Filología. Por otra parte, su compañero de grupo, José Rolando Alejandre Sánchez, abordó la necesidad de que en las clases no solo se mencione la Toma de La Habana por los ingleses como el hecho en sí, también se haga alusión a él como un período literario trascendental en la historia cubana.

La Doctora Luisa Campuzano reseñó en su libro Las muchachitas de La Habana no tienen temor de Dios, que debido a estos escritos, la “poetisa osada” fue excluida del espacio público y condenada al anonimato. Por otro lado, la Doctora Francisca López Civeira, profesora de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología de la Universidad de La Habana, apuntó que la obra de Jústiz de Santa Ana es poco difundida debido a que en el siglo XVIII era un escándalo que una mujer escribiera y no existía la posibilidad de reconocimiento.

La habanera llegó a formar parte de la literatura cubana debido a su aparición en la autobiografía de Juan Francisco Manzano, considerado el primer poeta negro y esclavo de la ciudad, quien pasó la mejor parte de su infancia bajo la protección de Beatriz de Jústiz, aseguró el investigador Carlos Venegas en la revista Palabra Nueva, edición de septiembre de 2008.

“Los estudiantes de Historia conocen las obras de Manzano, pero no de forma exhaustiva por ser parte de un semestre de literatura cubana. Su caso no fue tan silenciado como el de Beatriz de Jústiz, pues la élite lo acogió en las tertulias del escritor Domingo del Monte”, explicó López Civeira.

Juan Francisco Manzano nació en 1797. Jústiz lo nombró Juan Francisco, dándole, según la costumbre, el primer apellido del dueño de la casa. Cuando ella murió, pasó al servicio de la marquesa de Prado, quien eliminó todos los privilegios.

El Diccionario de La Literatura Cubana, editado en 1990 por Letras Cubanas, recoge que aunque a los esclavos les prohibían escribir, publicó Cantos a Lesbia, se divulgaron sus Romances Cubanos en el diario Pasatiempo, de Matanzas, y sus poesías aparecieron recogidas en el Diccionario de las Musas, de Manuel González del Valle.

El texto añade que su soneto Mis treinta años motivó a que Del Monte iniciara una colecta para comprar su libertad en 1837 y más tarde fue implicado por error en la Conspiración de la Escalera, debido a una supuesta denuncia de Gabriel de la Concepción Valdés (Plácido). Manzano fue absuelto en 1845, año en que murió.

“Con el paso del tiempo y las transformaciones de nuestro sistema educacional, existen figuras literarias que han quedado en el olvido o de esas que casi no se hablan. Mientras avanza la modernidad o postmodernidad, como también se afirma, más se alejan hechos paradigmáticos de nuestra historia sociocultural”, expresó Roberto Márquez Madruga, filólogo y periodista de Radio Reloj.

Reconocida por vecinos y trabajadores de la localidad como la antigua Casa de la Comedia, porque allí ensayaban grupos teatrales y musicales, el inmueble de los Jústiz almacena hoy materiales destinados a su remodelación.

Irene Rodríguez, primera bailarina del ballet español de Cuba, destacó que el estilo de las paredes y puertas coloniales hizo que Eusebio Leal pensara en su obra y le concediera el local como sede de la compañía.  Aseguró sentirse honrada y comprometida a dar continuidad “a la bella historia que ya encierran estos húmedos muros de mampuesto”.

Pie de foto: La antigua Casa de la Comedia, situada en la calle Jústiz, de La Habana Vieja, fue el hogar de dos escritores que marcaron pautas en la literatura cubana.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico,
Tipo de lead: Especial de Contraste.
Tipo de Nota Interpretativa: Explicativa.

Tema: Falta de estudio y desconocimiento de la primera escritora cubana y el primer poeta negro, esclavo y habanero.

Situación problémica: A pesar de existir una tarja en el hogar de Beatriz de Jústiz y Zayas y Francisco Manzano que corrobora que ellos fueron la primera escritora cubana y el primer poeta negro, esclavo y habanero, respectivamente, son ignorados por parte de vecinos de la localidad y poco estudiados en nuestras aulas universitarias.

Objetivos colaterales: Dar a conocer la identidad de la primera escritora cubana, Beatriz de Jústiz y Zayas y el primer poeta negro esclavo y habanero Juan Francisco Manzano. Ofrecer datos acerca de la vida y obra de cada uno de estos poetas. Indicar el por qué del silenciamiento de Beatriz de Jústiz y Zayas. Relacionar a los dos escritores a pesar de pertenecer a clases sociales completamente diferentes y que sus obras fueron realizadas con diversos objetivos, en condiciones diferentes. Demostrar las causas del desconocimiento por parte de estudiantes universitarios, vecinos de la localidad donde se encuentra la antigua casa y población en general, acerca de las obras de estos escritores.

Estrategia de Fuentes:

Documentales:
 
Tarja  ubicada en el frente de una casa del siglo XVII que fue el hogar de los dos poetas, y en la que se da constancia que Beatriz de Jústiz y Zayas fue la primera escritora cubana.

Libro Las muchachitas de La Habana no tienen temor de Dios, de la Doctora Luisa Campuzano

Artículo del investigador Carlos Venegas, publicado en la Revista Palabra Nueva, edición de septiembre de 2008.

Diccionario de La Literatura Cubana editado en 1990 por Letras Cubanas.

Activas:

Doctora Francisca López Civeira, profesora de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología de la Universidad de La Habana. Explica las causas del desconocimiento acerca de la identidad de la primera escritora cubana, haciendo referencia al contexto histórico en el que ella vivió. Menciona la poca difusión de las obras de Juan Francisco Manzano en las aulas de estudiantes de Historia de la Universidad de La Habana. Tipo de Fuente: Especialista. Tipo de Juicio: De Valor y Analítico.

Marian Garrido Cordoví, estudiante de tercer año de Filología de la Universidad. Explica el desconocimiento por parte de los estudiantes de su carrera sobre la identidad de la primera escritora cubana. Tipo de Fuente: Implicada. Tipo de Juicio: De valor.

José Rolando Alejandre Sánchez, estudiante de tercer año de Filología de la Universidad de La Habana. Aclara la necesidad del estudio no solo de la Toma de La Habana por los ingleses como el hecho en sí, también como un período importante de la literatura cubana. Tipo de Fuente: Implicada. Tipo de Juicio: De valor.

Roberto Márquez Madruga, filólogo y periodista de Radio Reloj. Hace referencia a las causas por las que estos escritores no son conocidos en las aulas cubanas. Tipo de Fuente: Especialista. Tipo de Juicio: De Valor y Analítico.

Irene Rodríguez, primera bailarina del ballet español en Cuba. Tipo de Fuente: No implicada. Tipo de Juicio: Lógico.

Hechos: La primera escritora cubana, Beatriz de Jústiz y Zayas y el primer poeta negro, esclavo y habanero, Juan Francisco Manzanoo no son conocidos por vecinos de la localidad y estudiantes universitarios y población en general.

Contexto: Las obras de los dos escritores son desconocidas por parte de los estudiantes de Filología de la Universidad de La Habana y población en general.

Situaciones colaterales: El poco espacio en el plan de estudio de algunas carreras universitarias para tratar la vida y obra de estos dos escritores, debido a que solo se imparte un solo semestre de Literatura Cubana.

Antecedentes: En el siglo XVIII no se tenían en cuenta las ideas de las mujeres, sin embargo, Beatriz de Jústiz y Zayas se atrevió a demandar las causas por las que los ingleses toman La Habana. Por otra parte, a los esclavos les tenían prohibido escribir y aún así Manzano publicó varias obras y su famosa autobiografía, tuvo un gran reconocimiento en las tertulias del escritor Domingo del Monte quien le otorga la libertad. Pasó un año en prisión por estar implicado por error en la Conspiración de la Escalera.

Causas: El desconocimiento acerca de la identidad de la primera escritora cubana, Beatriz de Jústiz y Zayas, fue condicionado por los prejuicios que existían en el siglo XVIII, el hecho de que una mujer escribiera era un escándalo y aún más si sus escritos denunciaban los males que aquejaban a la ciudad. Las obras de Juan Francisco Manzano, primer poeta negro, esclavo y habanero son conocidas por estudiantes de Historia, pero no de forma exhaustiva por ser parte de solo un semestre de clases. El tiempo y las transformaciones por las que ha atravesado nuestro sistema educacional hicieron que gran parte de la población conozca la casona que fue su hogar, pero no se interese por indagar acerca de ellos.

Repercusiones: En la Academia no se estudian a estas dos personalidades que han aportado de una forma u otra a nuestra idiosincrasia, los medios de difusión masiva no le dediquen un espacio y, por consiguiente, incluso vecinos y trabajadores de los alrededores de la casona que fue su hogar, no los conocen. Esto conlleva a la pérdida de figuras que también contribuyeron a la cultura cubana.


 



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