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LEVANTADO DEL SUFRIMIENTO

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FABIÁN MORENO RINCÓN,
estudiante de V semestre de Comunicación Social,
Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Bogotá.

Me despierto con la esperanza de encontrar algo que le dé un nuevo sentido a mi vida, me propongo no dejarme pisotear más.

Un día iluminado, un alma destrozada y una intensión de seguir con normalidad mi vida, bastó para poder encontrar aquel ser que me diera un motivo para vivir, una nueva mentalidad y una incalculable fuerza para pasar por encima de quienes intentaban hacerme daño.

Ese día de este largo 2013, me levante de la cama con la intensión de no sufrir más, el incontrolable pensamiento de no tener a la persona por la que todo lo di, el constante dolor que atraviesa mi corazón diariamente tendrían que detenerse a partir de ese momento.

Salí a la calle y miré el mundo a mi alrededor, el día iluminado y el sol calentando, cobijando esta intensa soledad, ¿cuántos profundos sufrimientos hay en este momento en todo el mundo? La mente se llena de preguntas, las cuales llegan como si fueran señales de tranquilidad, imágenes de momentos vividos quedan grabadas como un símbolo de autoreflexión y de gratos instantes. Me tranquilizo y analizo la situación de una manera más coherente y lo que siento señala el camino a seguir.

Decidido aquel 21 de febrero, inicio la rutina normalmente. Primero el llegar a la Universidad y concentrarme en algunos asuntos, luego, tratar de compartir un grato momento con mis amigos, quienes hacen que la mente se eleve y me sacan de tan inmensa agonía. Más tarde llego a aquel lugar desolado que consume una corta tranquilidad y  trae sentimientos inexplicables, “mi cuarto”, un lugar que guarda todos mis recuerdos, el sitio donde compartí los más transparentes sentimientos por más de cinco años.

Se refuerza el dolor y una tristeza incomparable. Cierro los ojos, recuerdo que el mundo está hecho para disfrutarlo e impulso el espíritu a superar todo, tomar un nuevo rumbo y superar mis más grandes temores, pongo el computador e ingreso a la cuenta de facebook , como si fuera enviada por Dios, estaba una hermosa persona que de inmediato me escribe con gran interés, una mujer que no recordaba  y quien desde el principio da muestras de seriedad y sinceridad total.

Ella me impulsa, conoce esta historia sin yo saberlo, acto que asombra a cualquiera, brinda ayuda, da ánimos y demuestra cosas que hacen  feliz. Luego de una semana de conocernos, decidimos encontrarnos, el corazón palpitaba con inmensa pasión, estos sentimientos crecían y la felicidad invadía mi mundo nuevamente y la veo en un parque, lugar destinado al encuentro. Sudan las manos, mi percepción del mundo cambia, al ver su sonrisa, me dirijo a su lado.

Sentimientos enlazados, me abraza de tal manera que no se necesitaron palabras. Me dice: “Gracias por ser tan hermosa persona y por aparecer en mi vida, eres quien hace mucho tiempo buscaba”. Tomo sus manos y le agradezco por aquello que había logrado con tan poco tiempo de conocernos, por cambiar este pensamiento, por hacerme sentir más de lo que pensé ser para alguien y por causar el sentimiento del amor, el cual había desaparecido y en que ya no creía.

Desde aquel momento percibí un cambio total, todo es bello, encuentro distintos motivos para ser feliz y, lo más importante, he aprendido que no vale lo suficiente una persona que nos haga sufrir solo para llenar su tranquilidad, esa persona es pobre de alma, mente y corazón. Aprender es el motivo de vivir y superarse diariamente, comprender que aquel ser que ama no te hará sufrir nunca por más herido que esté su ser.

 



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