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EL PASADO MISTERIOSO DE LAS PIEDRAS DEL TUNJO

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Un parque arqueológico, repleto de historias sin revelar.

YURANY PASOS NIÑO,
estudiante de cuarto semestre de Comunicación Social,
Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Bogotá.

En Facatativá existe un parque arqueológico, el cercado del Zipa; tiene una superficie de 40 hectáreas, en las cuales se pueden encontrar formaciones rocosas, pinturas rupestres y ver el hermoso paisaje de la sabana.

El parque tiene varias historias acerca de su formación, pero lo que verdaderamente formó esta área arqueológica fue el medio ambiente. El municipio de Facatativá antes de ser una ciudad era una laguna enorme, que luego fue secándose, trayendo y acomodando las piedras que la conforman.

Hay varias pinturas rupestres que fueron marcadas por el fundador del municipio, llamado Zipa Tisquesusa, que plasmaba en las piedras sus vivencias; el Parque Arqueológico de las Piedras del Tunjo tiene la única pintura rupestre en color blanco de Colombia y se considera el único parque arqueológico que se encuentra en un contexto urbano.

La guía Andrea Rojas comentó que “las rocas tienen formas peculiares, gracias a la intervención de ciertos grupos indígenas, como los muiscas, que plasmaron pinturas rupestres”. Algunas piedras tienen sus propios nombres, entre estas, “la serpiente”, que era utilizada para batallas entre los hombres; otra de las más destacadas era la cueva de las abuelas, utilizada por los muiscas, para rituales de celebración, y la piedra que se utilizaba para cocinar y preparar chicha; también existe una escultura representado la cultura de los muiscas. Sus tierras contienen los huesos de estos aborígenes, es un cementerio indígena.

Desafortunadamente, el parque ha venido sufriendo ciertas malformaciones en su inmensidad, debido al maltrato del mismo medio ambiente, hoy en día este parque está protegido por el instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), encargado de cercar las áreas de los pictogramas, pues con el pasar del tiempo van desapareciendo por la filtración del agua en las rocas.

Los celadores del parque afirman que se siente la presencia de espíritus cuando realizan el recorrido nocturno, y se pueden escuchar varios sonidos que no hacen parte de la noche. El parque se encuentra a menos de una hora de Bogotá, la capital colombiana, donde la historia precolombina se data en rocas. Facatativá se convierte en uno de los sitios más turísticos en el medio arqueológico del país.

El horario que maneja el parque es de 9:00 a.m. a 5:00 p.m., y antes de las 9 de la mañana su entrada es gratis, después de las 9, la entrada cuesta .500 pesos para los habitantes de Facatativá y para turistas su costo es de $ 3.000 pesos. 



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