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MEMORIAS DE “LA CUBANITA”

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La reconocida escritora Renée Méndez Capote colaboró en más de una decena de publicaciones de la época, sin embargo, su labor periodística no suele conocerse hasta por los profesionales del gremio.

LAURA ALONSO HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En la antigua revista de los alumnos de La Salle, en 1917, apareció un pequeño artículo llamado Mi primer baile, bajo la autoría de Yo-San. Renée Méndez Capote, la joven enamorada de las letras, comenzó con ese tímido escrito, para muchos años después publicar Memorias de una cubanita que nació con el siglo.

La escritora dijo a Ana Núñez Machín, para un texto de resonancia absoluta, Mujeres en el periodismo cubano, que para 1920 comenzó a escribir en periódicos y revistas. “Eran balbuceos de una muchacha que se atrevía a romper con la pauta trazada para las jovencitas ‘de buena familia’ y yo era tildada por la burguesía, que constituía mi ambiente nativo, de excéntrica y atrevida. Pero mi padre me había enseñado a que no me intranquilizaran las opiniones adversas, y además, en mí las letras eran una vocación irresistible”, añadió.

En torno a esta vocación, Cira Romero, especialista de Letras Cubanas en el Instituto de Literatura y Lingüística, enfatizó que no había revista o publicación cubana de los años 40 y 50 que no tuvieran una publicación de ella: “Fue una mujer que reflejó los momentos que le tocó vivir y muy avanzada para la época, en la cual reconsideró el papel que la mujer debía desempeñar en esa sociedad republicana”.

Inicios en el periodismo

A pesar de que la autora es más reconocida por la literatura que produjo, su labor periodística se extendió entre antes y después del Triunfo de la Revolución y en ella hubo una preeminencia del rescate a las figuras históricas olvidadas.

Para Pedro Antonio García, historiador y periodista de la revista Bohemia, el gran aporte fue la noveleta Memorias de una cubanita que nació con el siglo, “que aunque no es periodismo retrospectivo en el concepto que damos hoy, se pudiera considerar un gran reportaje de época y una precursora del estilo. Creo que es una de las luces que se pudieran dar en los estudios de la profesión.”

Otro aporte que García considera es que “mujeres como ella, Sara Pascual, Loló de la Torriente y toda una serie de personajes de las letras cubanas empiezan a reactivar un periodismo de género en ese momento”.

Según el libro Diccionario de la Literatura Cubana Tomo II, en 1917 fundó, junto con su hermana Sara Méndez Capote, la revista mensual Artes y Letras, la cual costeaba mediante suscripciones y anuncios provenientes, en su mayoría, de amigos de la familia.

A pesar de los esfuerzos concebidos por las hermanas en la publicación, no había dinero suficiente por el retraso del pago de los suscriptores que la consideraban un “juguete” más que el padre mantenía. Así, Artes y Letras murió a los diez meses, en plena infancia.

Después de este fallido intento, la incipiente periodista, empezó a colaborar en los distintos medios de la época como el Diario de la Marina, Bohemia, la radioemisora del Ministerio de Educación (CMZ), Excelsior-El País, Grafos, Social, El Mundo, Mujeres, Romances y Proa y Puerto.

Sin embargo, “hay una labor periodística que no está recogida en libros en el que hizo notables aportes. Me acuerdo de colaboraciones de ella en El Mundo, donde escribió hasta una columna fija, llamada Mi jardín”, recordó Cira Romero.

“Por mi condición de mujer”

Esteban Llorach, Premio Nacional de Edición, investigador de la obra de Renée Méndez Capote y profesor de la Facultad de Comunicación en la Universidad de La Habana, en su libro Locura de amor, compilación de cuentos para bibliógrafos y bibliotecarios de la autora, expresó que como participante de la resistencia clandestina contra la tiranía de Batista, fue periodista en El País, Grafos, Social, Mañana, Correo Musical, El Mundo y en El Diario de la Marina, donde se veía obligada a usar los seudónimos Suzzane y Berenguela por su comprometedora situación social

Méndez Capote evocó para el libro Mujeres en el Periodismo Cubano que colaboró con todos los periódicos y revistas que fueran capaces de pagar la miseria con que se retribuían las colaboraciones desde el año 1934 hasta 1953, en que dejó de escribir, ahogada, como todos los que sentían el dolor de Cuba, por las imposiciones de la tiranía.

“Las indignantes experiencias vividas, teniendo que escribir sandeces, sin poder expresar lo que me bullía en la mente y a lo que no podía dar salida, porque mi condición de mujer sola y de madre de una hija prácticamente sin padre, me obligaba a aceptar”, recordó la autora en su crónica ¡Veinte años!, para la revista Unión, de diciembre de 1978.

La multifacética Renée

Poco conocido es que la intelectual estuvo vinculada a la creación del Premio de Periodismo Justo de Lara, en 1934, en el momento que ocupaba el cargo de directora de Bellas Artes en la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, hecho también condicionado por su matrimonio con Manuel Solís, responsable de la tesorería y de las relaciones públicas de la cadena de tiendas El Encanto, promotor de la actividad intelectual en estos centros y a su vez de la creación del certamen.

En el libro Mujeres en el Periodismo cubano, Núñez Machín, asegura que para 1937 comenzó a colaborar con tres columnas semanales en el periódico Mañana, donde recibía una suma irrisoria y, además, sostenía una sesión femenina en la revista Bohemia bajo el seudónimo de Suzzane.

Para 1957, a pesar del paro en su labor intelectual desde 1953, publicó el tercer libro: Domingo Méndez Capote, el hombre civil del 95, una edición pagada por su hermano que demuestra su amor y admiración irrevocables al padre.

Después del Triunfo de la Revolución en 1959, la intelectual comenzó a colaborar en Verde Olivo, El Mundo, Proa y Puerto, Mujeres y Romances y mantuvo secciones fijas en Pionero, Juventud Rebelde y Bohemia. También escribió para la Gaceta de Cuba y Unión.

A partir de 1960 hasta 1964 comenzó a trabajar en la Biblioteca Nacional donde desempeñó diversas funciones. En sus últimos años, desde1961, ocupó el cargo de directora de la Revista de la Biblioteca Nacional, publicación en la que en momentos anteriores fue jefa de redacción.

“Yo había acabado de entrar en la Biblioteca cuando la conocí, era una mujer muy entusiasta, llena de vida, muy risueña y muy alegre”, comentó Araceli Carranza, investigadora de la Biblioteca Nacional.

Añadió que en esos momentos estaba escribiendo Memorias de una cubanita que nació con el siglo. “En el piso 3, al fondo, había una mesa larga y ella se sentaba con Fina García Marrúz, Cintio Vitier, Roberto Friol y con otros compañeros, todos colaboradores activos de Revista, y les leía capítulo a capítulo la novela”.

¿Pero se conoce?

Enrique Román, profesor de Historia de la Prensa en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, afirmó que la periodista no se encuentra en el plan de estudios de la asignatura. Al igual que conoce su literatura como Memorias de una cubanita que nació con el siglo y Amables figuras del pasado, le es más lejana su labor periodística, al no ser colaboraciones en los periódicos de antes del triunfo de la Revolución y su influencia en el Premio Justo de Lara.

Méndez Capote no forma parte de los intereses de la asignatura y se puede afirmar por una encuesta aplicada a los estudiantes de cuarto año de Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (2015), quienes evidenciaron reconocerla como escritora e intelectual, pero no como periodista.

Quizás debiera asumirse más el rol activo que debe vestir todo acto de estudio y no dejar solo el conocimiento a lo que indica un plan curricular. A partir de la vía personal deben existir acercamientos a la historia del gremio y al saber sobre figuras que en su momento fueron relevantes y trazaron pautas, pues el programa de una materia no puede abarcar a la totalidad de quienes han dejado huella en la profesión.

El periodismo de Renée

Renée era una contadora de historias. Sus escritos, fueran críticas, artículos, testimonios o crónicas eran muy cercanos a sus vivencias. Muchos de los relatos los contaba a través de personajes, como en El Remolino, publicado en Cuba Internacional de agosto de 1986, que fue un acercamiento a los percances del ciclón Flora en su paso por Santiago de Cuba.

En ese texto dice: “¿Qué sabe Juan Nicasio de ciclones? Jamás en sus cuarenta años trabajados, ha visto en su provincia ese tipo de cataclismos. Ha visto, sí, cómo fuertes vientos sacudían al cañaveral y estremecían a las palmas reales (…)”.

Pedro Antonio García, catalogó los contenidos de Méndez Capote de un estilo cronicado, ver los hechos desde su persona y sus recuerdos o los de otras personas que se lo contaron: “Tenía una forma de escribir muy amena, muy atractiva, muy de ‘gancho’, directa y siempre te dejaba una sensación de frescura”.

María Margarita León Ortiz, investigadora de Literatura Cubana de la Biblioteca Nacional y la encargada de salvaguardar los escritos de la familia Méndez Capote, comentó sobre sus artículos: “Es una mujer muy directa, no tenía una prosa floreada como normalmente se espera de una escritora, pero lo hacía bellamente y con ideas sinceras”.

Así, Pedro Antonio García discurre que “nuestro periodismo está necesitado de recordar a aquellas mujeres olvidadas que, como Renée Méndez Capote, se enfrentaron a los prejuicios de la época”.

Pie de fotos: A pesar de acercarse los 114 años del natalicio de Renée Méndez Capote, sus aportes periodísticos no son suficientemente conocidos en el gremio. Mantuvo, entre otras, colaboraciones con la revista Grafos durante la década del 40 y el 50.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: Entrada anecdótica.
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.
Tipo de cierre: De instancia a la acción.
Tipo de reportaje: Retrospectivo-Interpretativo-Explicativo.

Tema: El periodismo de Renée Méndez Capote.

Situación problémica: El desconocimiento actual de la obra periodística de Renée Méndez Capote.

Objetivos colaterales: Dar a conocer el periodismo de Renée Méndez Capote. Demostrar la importancia de esta figura para los estudiantes de la carrera de Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y el gremio en general.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Núñez Machín, Ana: Mujeres en el periodismo cubano. Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 1989.

Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias de Cuba: Diccionario de la Literatura Cubana Tomo II. La Habana, 1984.

Consulta en la Biblioteca Nacional de la Lista de Publicaciones Seriadas de 1971 a 1988.

Llorach Ramos, Esteban Manuel: Locura de amor, Editorial Gente Nueva, La Habana, 2010.

Directas:

Cira Romero, especialista de Letras Cubanas en el Instituto de Literatura y Lingüística. Tipo de fuente: Especialista con juicio analítico.

Pedro Antonio García, historiador y periodista de la revista Bohemia. Tipo de fuente: No implicado, con juicio analítico.

Araceli Carranza, investigadora de la Biblioteca Nacional. Tipo de fuente: Testigo, implicada con juicio valorativo.

Enrique Román, profesor de Historia de la Prensa Cubana en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Tipo de fuente: Implicado, con juicio valorativo.

María Margarita León Ortiz, investigadora de Literatura Cubana en la Biblioteca Nacional y encargada de salvaguardar los escritos de la familia Méndez Capote. Tipo de fuente: Implicado, con juicio analítico.

Soportes:

Hecho: Se desconoce la labor periodística de Renée Méndez Capote, quien desde inicios de su carrera colaboró con las publicaciones más importantes del país como Diario de la Marina, Bohemia, la radioemisora del Ministerio de Educación (CMZ), Excelsior-El País, Grafos, Social, El Mundo, Mujeres, Romances y Proa y Puerto.

Antecedentes: La amplia labor periodística la intelectual. El rescate que hizo de figuras de la historia, y sus aportes escriturales en el periodismo.

Contexto: Al aproximarse los 114 años del nacimiento de la intelectual, su labor en el gremio de la prensa no ha sido reconocida. Según las especialistas Cira Romero y María Margarita León, a pesar de que existen libros que recogen su labor literaria, no existe ningún texto que resuma la obra periodística de Renée Méndez Capote.
Situaciones colaterales: No se encuentra reconocida como figura dentro de la asignatura Historia de la Prensa que se imparte en cuarto año de la carrera de Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.



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