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LA TRIPLE DISCRIMINACIÓN DE LA MUJER EN GUATEMALA

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Texto y foto:
RANDY SABORIT MORA,
Corresponsal de Prensa Latina en Guatemala*,
Cortesía para Isla al Sur.

Para la coordinadora general de la Alianza de Mujeres Rurales, Raquel Vásquez, las damas en Guatemala cargan con la triple discriminación en comunidades, organizaciones y por parte del Estado, instancia que, a su juicio, las invisibiliza.

En entrevista exclusiva con Prensa Latina, afirmó que esa situación es muy difícil y sostuvo que el trabajo de ellas en el campo no es reconocido.

Ante ese dilema, precisó, las mujeres nos plantemos retos muy grandes como avanzar en la eliminación de la violencia física, sexual, económica de un sistema patriarcal, donde muchas veces las decisiones las toman los hombres, que tienen el poder.

Consultada sobre la realidad de más de 700 mujeres asesinadas cada año en este país centroamericano, expresó que ellas como agrupación han hecho la propuesta al Estado de Guatemala para que ponga mayor énfasis al respecto.

En su opinión, la violencia y las muertes registradas en los últimos años tienen que ver con que han levantado su voz, callada durante mucho tiempo. 

“Eso también tiene mucha relación con la violencia económica. Muchas mujeres se ven forzadas a trabajar sexualmente, obligadas a eso porque no hay otras alternativas. Las mujeres en el campo y en la ciudad sufren una violencia muy marcada, y eso nos impide avanzar.

“Por eso pedimos al Estado que ponga cartas en el asunto al instalar más juzgados contra femicidios. Hasta la fecha tienen siete juzgados de ese tipo y somos 22 departamentos en Guatemala”.

Otra de sus sugerencias es que en esos tribunales se hablen los idiomas indígenas, según la zona del país, “porque si en un juzgado contra femicidios no hablan el idioma de la región, ¿cómo los jueces van a entender a las mujeres?

“También solicitamos al Estado que nos deje mantener nuestra organización social porque en Guatemala estamos siendo muy recriminados, cuestionados y perseguidos. No quieren que los pueblos, las organizaciones, surjan, salgan adelante, por eso luego viene la criminalización”.

Al respecto, manifestó que no están haciendo nada fuera de la ley. “Estamos actuando porque vemos que el gobierno y el Estado solo responden a las empresas transnacionales y no a las necesidades de las comunidades y los pueblos”.

La Ley Contra el Femicidio se aprobó en 2008, el mismo año en que se registraron 800 denuncias de violencia contra la mujer y solo se emitió una sentencia al respecto.

Hace dos años los tribunales dictaron 314 condenas por esa índole de sucesos y en 2011 recibieron cuatro mil casos y dictaron 763 castigos penales. En 2012 fueron 400 las sentencias condenatorias por femicidios y el año pasado llegaron a casi mil, según datos oficiales.

Vásquez es dirigente de la comunidad indígena La Guadalupe, en el municipio guatemalteco de Santo Domingo Suchitepéquez, localizado 161 kilómetros al suroeste de la capital guatemalteca.

En los años ’80  del siglo pasado estuvo exiliada en México durante el conflicto armado (1960-1996). Fue de las pocas que negoció las condiciones que ellas exigían para el retorno a esta nación y el posterior reasentamiento tras la guerra civil de 36 años.

Ella y otras más, se asentaron en La Guadalupe y lograron la copropiedad de las fincas, donde llevaron a cabo proyectos productivos para asegurar su empoderamiento económico.

“No es suficiente que las mujeres aparezcan en el título de propiedad sino que deben ejercer su derecho pleno a decidir sobre la tierra y su alimentación”, ha dicho la lideresa campesina.

*Máster en Ciencias de la Comunicación Social y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.



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