Facebook Twitter Google +1     Admin

UNA CUBANA CON PRÁCTICA CHINA

20160814132619-huy.jpg

Concha Concepción Ayala Díaz es una señora ágil de 73 años, quien manifiesta tener buena salud gracias al Taichí; imparte, además, clases de este arte marcial asiático a otras personas para ayudarlas a sentir mejor.

Texto y foto:     
HUY TRINH QUANG,
estudiante de primer año del Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Taichí es una práctica de China. Apareció en Cuba en el año 1995 y hoy cada vez más cubanos lo practican por su beneficio para el alma y la salud. Para los vecinos del parque de la calle de San Pedro y Ermita, en el municipio Plaza, contar con la maestra Concha Concepción Ayala Díaz ha sido un privilegio, porque ella, con su sabiduría y carácter, es capaz de atraer a muchos alumnos a su clase.

En el año 2002, la profesora determinó practicar la disciplina asiática, pues padeció problemas del corazón y cuando trabajaba solía faltarle el aire. Luego, encontró a una compañera y le aconsejó que probara con el Taichí, un arte marcial muy bueno y efectivo para la salud.

Con el tiempo, Concha se sintió mejor, ya no le faltaba tanto el aire y estaba menos cansada. Además, empezó a sentir cosas en su cuerpo que no podía determinarlas, y era que su energía positiva estaba en movimiento.

Primero comenzó a practicar Taichí en un parque. Luego, pasó a la Facultad de Arte de la Escuela cubana de Música, pues los profesores que le dieron las clases son más profesionales y tienen mucha experiencia.  

Al final del año 2003, una idea apareció en la cabeza de Concha Ayala: si a ella el Taichí le había ayudado muchísimo, entonces por qué no ayudar a otras personas. De esta manera, comenzó primeramente en la Habana Vieja hasta que ya después creó su propio grupo en el municipio Plaza.

Para realizar su meta, llegó a la escuela de Cuba de Wusu y Chikung en la Habana Vieja e hizo los exámenes para ganar el diploma de Taichí. Luego, bajo el permiso del gobierno, en el año 2004 dio una clase de este arte marcial a los vecinos que viven en el municipio Plaza.

La clase de la maestra Concha Ayala es muy dinámica. Siempre se gana el apoyo e ideas positivas de personas y compañeras, no sólo en su municipio sino también en otros lugares.

En los tiempos iniciales, su equipo tenía cinco alumnos, pero ahora cuenta con más de 70 estudiantes. Aunque hay una tendencia en creer que el Taichí es solo para personas de la tercera edad, también participan niños y jóvenes en el lugar donde imparte clases la profesora.

Según ella, el deporte no solo ayuda a superar los problemas de salud, sino además a entender mejor las cosas de la vida, ver el lado positivo y negativo, hacer amigos, y lo más importante, ayudar a otras personas a que se sientan bien consigo mismas: más que una técnica física, es una práctica espiritual.

Aunque la profesora tiene más de 13 años de experiencia en la práctica Taichí, participa en las reuniones, seminarios en la escuela o con otras compañeras para aumentar su técnica y conocimiento de este arte marcial.

El año pasado (2014) hizo un examen de Chikung -incluso una delegación de China que se especializa en el tema la vio-, salió vencedora y le entregaron un certificado.

La profesora Concha Concepción Ayala Díaz nació en el propio municipio de Plaza, en La Habana, el 7 de diciembre de 1931. Tiene un hijo y una hija. Cuando joven, trabajaba en un taller de costura; después fue maestra de enseñanza primaria.

Pie de foto: Según Concha Ayala, con la práctica del Taichí no solo se ayuda a mejorar los problemas de salud, sino además a entender mejor las cosas de la vida.



Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris