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DEL OTRO LADO DE LA BALANZA

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¿Cuánto de bien o mal funcionan los Mercados Agropecuarios Estatales de la capital?

Texto y fotos:

NAIMY HERRERA PEREIRA,

estudiante de primer año Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

La existencia de un Mercado Agropecuario Estatal (MAE) por municipio en la capital cubana, unida a la descentralización de los precios y el aumento de los trabajadores por cuenta propia en la venta de productos agrícolas, desató un alza del valor de los productos. La cuantía de un alimento llegó a triplicar su costo de venta a finales del año 2015. 

Luego de varios meses de acentuación en los precios, la dirección del Gobierno en conjunto con la Empresa Provincial de Mercados Agropecuarios (EPMA) decidió aumentar los MAE, con precios muchos más accesibles a los salarios promedios.

En La Habana, a fines de 2015, existían 52 MAE, según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información de Cuba (ONEI), significaba el 42.7 por ciento de las formas de comercialización. Las cifras han aumentado a 70 MAE y para este año (2016) se prevé establecer uno por Consejo Popular, expresó Magalys Fonticiella Delgado, directora de la Unidad Básica de Mercados Estatales (UEB), en la capital.

La propuesta de aumentar los MAE resulta alentadora, pero una de las preguntas al respecto es si los productores de Artemisa, Mayabeque y las diferentes formas de agricultura en la ciudad, encontrarán un estímulo sin interferencias lucrativas  para ofertar los alimentos con la variedad y calidad requeridas a estos establecimientos donde la demanda siempre es mayor a la oferta.

“No sabemos si la agricultura del territorio tenga la infraestructura suficiente para mantener abastecidos los MAE, no obstante, la EPMA y la UEB de mercados estatales tienen la disponibilidad para la distribución y comercialización de las cosechas”,  declaró Zoila Valdés García, organizadora del Sistema de Empresas de Mercados Agropecuarios.

Algunas de las deficiencias relacionadas con el control de los precios en el sector estatal son atribuidas a que los inspectores de la EPMA no resultan suficientes, explicó Lázaro López Placeres, recién nombrado director de esta empresa.

Sobre el tema, Zoila Valdés, confirma la existencia de otro grupo de inspectores subordinado al Departamento de Inspección y Supervisión Integral Provincial, encargado de ordenar las visitas de control mensual. 

No obstante, estos criterios no explican por qué los administradores de los MAE permiten el alza de los productos, que se vendan con baja calidad y contribuyen, con algunos inspectores, a evadir  los topes de costos estatales, acordados por el Ministerio de Finanzas y Precios en la Resolución Nº 9/2016. Como consecuencia, esto provoca un ambiente de corrupción donde naufragan regulaciones vigentes, administrativos e inspectores.

Ante la mala calidad de los alimentos, Osmany Graverán Pérez, administrador del MAE de Aldabó, explicó: “Los productos son traídos así desde Quivicán y yo los tengo que recibir como están”. Sin embargo, Nancy Wilson Periche, comercial de la  UEB de mercados estatales, aseguró que en el momento de la compra se discute la calidad de la mercancía con los proveedores buscando la mejor oferta.

Magalys Fonticiella, sobre el asunto, aclaró: “La mercancía que viene directo del campo es menos propensa a maltratos y, si así fuese, los responsables de ajustar los precios respecto a su deterioro son los administradores”.

Las direcciones agrícolas de Artemisa, Mayabeque y La Habana se reúnen de forma mensual para ajustar los precios, de acuerdo con los resultados de las cosechas, lo que de cierta manera provoca inestabilidad en el mercado estatal, expresó Nancy Wilson.

Algunas personas afirmaron desconocer el valor real de lo que compran, en tanto otros señalan el maltrato, la mala calidad de la oferta y la falta de variedad.

Soraya Victoria, cliente del MAE de Aldabó, reclamó que en más de una ocasión le han vendido productos menos frescos mientras en el almacén se guardaban otros de mejor calidad.  Deborah Tey, también cliente del MAE de Aldabó, señaló: “Siempre, he comprado la libra de piña a 2.00 cup y la de tomate a 6.00”. La resolución Nº 9/2016 establece que los precios son 1.10 y 5.10  cup, respectivamente.

Yerandy Vigoa, comprador del MAE Las Palmeras, en Palatino y Agua, reconoce que “la atención es buena, pero la variedad es poca, hoy solo hay  estos ´platanitos´, tomate y remolacha”. Muchos como Onelia Hernández compran a los “carretilleros” lo que ningún MAE puede ofrecerles.

“Es una buena opción par el trabajador promedio, pues no podía acceder a esos precios tan elevados. Hace falta una oferta sostenida, porque el cuentapropista siempre hará la competencia”, apuntó Arnaldo Bombino, habitante del municipio Cotorro.

“Existen las regulaciones de precios y los mecanismos para la distribución y comercialización de las cosechas, solo es necesario poner orden en cada fase del proceso y velar porque los inspectores sean garantes en su trabajo”, asegura  Lázaro López.

A pesar de los problemas presentados, la decisión de intervenir en la situación de la comercialización agropecuaria, a partir de  la creación de nuevos MAE, ha despertado grandes expectativas en la población.

El punto ahora debe ser resolver la comercialización de los productos sin el estigma de los costos alterados y con la calidad y variedad requeridas para satisfacer la demanda del pueblo.

Pie de fotos: La mala calidad y poca presencia se apodera de las tarimas.



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