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ESOS REGALOS ESTÁN “DE MADRE”

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KIANAY ANANDRA PÉREZ GONZÁLEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Se acerca el segundo domingo de mayo, “Día de las Madres”, y todo cubano sabe lo que eso significa: calles abarrotadas del calor humano deseoso de comprar un buen regalo para mamá y como es costumbre, el Estado y demás instituciones hacen un esfuerzo mancomunado para intentar satisfacer al público más exigente.

Para quienes acogieron este día, reunidos aquel 19 de abril de 1920 en Santiago de Las Vegas, a lo mejor era suficiente ofrecer una flor del jardín, una postal, un poema, un simple abrazo afectuosoo unas palabras de reconocimiento. Al día de hoy las cosas han cambiado, y vaya que han cambiado, la belleza de la sencillez de entonces ha mutado en lo divino ─por no decir en lo costoso─ de la adulación.

El pasado viernes 22 de abril (2016) abrió sus puertas la Feria Nacional Arte para Mamá, en Pabexpo. Las palabras de Mercy Correa, directora Nacional de Artesanía del Fondo Cubano de Bienes Culturales, aseguran que es reconocida como la más esperada por la familia y donde el nivel de exigencia en cuanto a calidad, este año será mayor.

Apropiadamente organizada, con un diseño prudente, y para quienes trajeron de diferentes provincias lo mejor de sus producciones, la actual edición de esta feria contra todo pronóstico y en comparación con otros años fue muy poco frecuentada.

Si bien esta fiesta artesanal ha puesto a disposición del público productos que enaltecen la visualidad estética, acompañados al atractivo de las piezas asoma el precio, considerado por los concurrentes como elevados. «Por eso muchas de las propuestas permanecen en los stands», señaló María González Sánchez, una capitalina en busca de un regalo para su madre.

María es una de esos muchos cubanos que no disponen de salario suficiente para adquirir alguno de los productos que se ofertan en el recinto ferial. Súmese a ello que difícilmente pueda encontrar artículos similares en las tiendas recaudadoras de divisas (TRD) y otros mercados a los que acude el cubano de a pie

En estos lugares son propios −pese a sus precios aparentemente asequibles− un respaldo deficiente por el desabastecimiento y la falta de calidad. Ofertan productos a punto de vencer y las novedades, respecto a otros años, quedan en las entrevistas televisivas.

Otra de las instituciones estatales encargadas de proporcionar un obsequio digno para nuestras madres cubanas es Correos de Cuba y el arduo trabajo de propaganda televisiva que realiza para la venta de sus postales. Estas ofrecen una amplia variedad de estilos, pero en ocasiones resultan insuficientes, pues quedan mermadas ante los diseños actuales y la falta de variedad en su tamaño y forma.

En lo personal, y me incluyo en la inmensa mayoría, no soy de los cubanos que compra todos los años el mismo regalo para mamá por su buen importe, ni tampoco de los que se suman a la costumbre de regalarle todos los años algún artículo de cerámica impresionante, de algún artista multipremiado, y con un precio chocante.

Al margen del “pequeño detalle” de que por una parte la diversidad no se ajusta al costo, y por otra, el costo es inútil por la falta de diversidad. ¿Qué arte hay que tener para comprarle un regalo a mamá? La solución: creo que este año me remito a la flor de tres pesos, la postal de centavos, el poema de mi imaginación y a las palabras y abrazo sinceros, estos tres últimos gratis, por cierto.



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