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NOVIAZGOS DEL SIGLO XXI

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La aceleración del proceso de amorío que acepta la sociedad actual es un asunto que alarma a más del 65 por ciento de los padres cubanos.

DIANELIS REMEDIOS SEGUÍ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

La aceleración del proceso de enamoramiento, fenómeno presente en la Isla, es un asunto que alarma a más del 65 por ciento de los padres, por el hecho de que el noviazgo no es una experiencia integral, sino un mero acto superficial, según la investigación El comportamiento psicosocial de los jóvenes en la sociedad cubana actual, de la Doctora Marta Pozo Santiesteban, directora del Centro de Deshabituación del Adolescente (CDA).

Seis de cada diez jóvenes cubanos han experimentado alguna vez un noviazgo entre los 11 y los 14 años de edad, el cual, por testimonios propios de los adolescentes, ha significado un paso para adentrarse a su vida sexual, considera la doctora Laura Elena Alvaré Alvaré, miembro de la Junta Directiva de la sección Infanto juvenil de la Sociedad Cubana de Obstetricia y Ginecología.

Inalvis Contino Labañino, psicóloga especialista en temas de la adolescencia, del Policlínico Jorge Ruiz Ramírez, en Playa, considera: “Ésta situación que conocemos hoy como noviazgo prematuro tiene sus inicios en los años 1950 con la revolución sexual, que tuvo su máximo desarrollo en la década de los sesenta a los ochenta, este fenómeno desafió códigos tradicionales relacionados con la concepción de la moral sexual, el comportamiento sexual humano y las relaciones sexuales”.

La aceptación de la sociedad del fenómeno ha incluido este concepto en la idea de “ser modernos” o “vivir en el siglo XXI”, como si ser testigos de esta época tuviera la condición de quemar etapas para convertirnos en seres “actualizados”, que nos dejamos llevar por lo que “se usa”.

Solo antes de casarme…

Hasta el siglo XIX no había un intermedio entre el cortejo y el matrimonio, por lo que el término noviazgo aparece en los años 1920 en Estados Unidos y Europa y tenía la significación de lo que hoy conocemos como prometidos. En aquel entonces, era el hombre el que tomaba la determinación de visitar a la joven y, solo bajo el consentimiento y la vigilia de los padres, se llevaba a cabo la relación, que consistía en conversaciones largas para conocerse mejor, siempre con el fin de llegar al matrimonio.

Está claro que ha llovido mucho desde entonces y hoy día, a los jóvenes les resulta desesperante apenas esperarse a los 18 años, la edad promedio en que se alcanza la madurez sexual y espiritual, para establecer una relación que implica compromisos y cierta dependencia emocional.

Entre 1950 y 1980 se propició la generalización de las relaciones íntimas prematrimoniales que la sociedad ve, equívocamente, como el clímax de una relación. Asimismo se ha producido un aumento de uniones sin matrimonio, como el retraso de la edad para contraerlo y la aparición de hijos fuera de este.

Tanto han cambiado los conceptos, que la Real Academia Española de la Lengua (RAE) define al noviazgo como un proceso por el cual dos personas desarrollan una asociación íntima más allá de la amistad con o sin la intención de casarse.

Motivos de alarma

“En Cuba, paralelamente al noviazgo prematuro, han surgido las “descargas amorosas”, término popularizado para referirse al acoplamiento espontáneo de dos personas desconocidas, el cual puede empezar con besos y terminar en una relación sexual desprotegida”, explica Pozo Santisteban.

Como consecuencia de este comportamiento, más del 8 por ciento de las adolescentes capitalinas padecen de enfermedades de trasmisión sexual (ETS) como sífilis, gonorrea y clamidia, refleja la doctora Martha Pozo en su investigación.

“La convivencia y la idea de ser padres ya no son decisiones que tomar antes de casarse ya que algunos jóvenes han experimentado esta etapa mucho antes de pensar en la boda, lo que deja la línea muy fina para diferenciarun matrimonio de un noviazgo, donde el primero solo pretende ser puro papeleo legal”, comenta la doctora Alvaré Alvaré, basándose en testimonios de su libro Conversando íntimamente con los adolescentes.

Esta “modernidad” de las que algunos prometen ser fieles seguidores, implanta un estilo de vida que pone en riesgo el prestigio e integridad como seres humanos y convierte en vulgarmente “actualizado”el comportamiento social de los jóvenes.

Más allá de ser superficiales

Queda claro que ha habido cambios en cuanto a la espontaneidad, la duración y la cantidad de relaciones que puede mantener un joven sin ser juzgado por la sociedad, pero habrá que reflexionar sobre la manera de llegar a una persona o de enamorarla, pues un noviazgo de los años 40 ha pasado de moda y pareciera que el romanticismo junto con él.

Los jóvenes ya no disfrutan los espacios de silencio, no hay momentos de afecto, de frases bellas. Hasta las palabras se han acortado. Antes empleaban más la poética, antes se gastaba más tiempo en escribir poesías que en decir groserías. Ahora hasta en las expresiones sociales, los bailes, los encuentros están desprovistos de la hermosura de la lengua.

El cortejo y la conquista en los adolescentes se han convertido en experiencias carentes de compromiso. El gusto y deseo físicos ha suplantado la retroalimentación espiritual que debe existir en una pareja. Además de quemar etapas de la vida, pone en cuestionamiento la educación sexual brindada a los jóvenes por parte de la familia, la escuela y la sociedad.

Ficha técnica:

Asunto a tratar: Noviazgos prematuros, consecuencias y reflejo en la sociedad.

Tipo de título: Llamativo

Tipo de entrada: Afirmación sustentada.

Tipo de conclusiones: Explícitas.

Tipo de fuentes empleadas:

Directas: Psicóloga, Inalvis Contino Labañino, del Policlínico Jorge Ruiz Ramírez de Playa; Doctora Marta Pozo Santiesteban, directora del Centro de Deshabituación del Adolescente (CDA); Laura Elena Alvaré Alvaré, pediatra y miembro de la Junta Directiva de la sección Infanto juvenil de la Sociedad Cubana de Obstetricia y Ginecología. Documentales: Diccionario de la RAE; El comportamiento psicosocial de los adolescentes y jóvenes en la sociedad cubana actual, investigación de la socióloga Martha Pozo Santisteban; Conversando íntimamente con los adolescentes, libro de Laura Elena Alvaré Alvaré, editorial científico-técnica, 2009.

Empleo de recursos:

Definición:

Tanto han cambiado los conceptos, que la Real Academia Española de la Lengua (RAE) define al noviazgo como un proceso por el cual dos personas desarrollan una asociación íntima más allá de la amistad con o sin la intención de casarse.

Comparación:

Hasta el siglo XIX no había un intermedio entre el cortejo y el matrimonio por lo que el término noviazgo aparece en los años 1920 en Estados Unidos y Europa y tenía la significación de lo que hoy conocemos como prometidos. En aquel entonces, era el hombre el que tomaba la determinación de visitar a la joven y, solo bajo el consentimiento y la vigilia de los padres, se llevaba a cabo la relación, que consistía en conversaciones largas para conocerse mejor, siempre con el fin de llegar al matrimonio.

Entre 1950 y 1980 se propició la generalización de las relaciones íntimas prematrimoniales que la sociedad ve, equívocamente, como el clímax de una relación. Asimismo se ha producido un aumento de uniones sin matrimonio, como el retraso de la edad para contraerlo y la aparición de hijos fuera de este.

Queda claro que ha habido cambios en cuanto a la espontaneidad, la duración y la cantidad de relaciones que puede mantener un joven sin ser juzgado por la sociedad, pero habrá que reflexionar sobre la manera de llegar a una persona o de enamorarla, pues un noviazgo de los años 40 ha pasado de moda y pareciera que el romanticismo junto con él.



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