COLÓN ESPERA LOS 140
La Oficina del Historiador de Ciudad de La Habana brinda servicios de remodelación al camposanto de Zapata y 12.
ODETTE DIAZ FUMERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
La reconstrucción de los panteones de los expresidentes de la República, Alfredo Zayas, José Miguel Gómez, Prío Socarrás, Laredo Cruz y el de la poetisa Ana de Zambrana, forman parte del plan de restauración que auspicia la Oficina del Historiador de Ciudad de La Habana en la Necrópolis Cristóbal Colón, por el advenimiento de los 140 años de ser fundado el camposanto.
Idelmar Figueredo Aroche, inversionista principal de la obra, manifestó: “La estatua de 10 metros de altura que refleja un grupo de bomberos fallecidos hace casi 120 años, transita hoy por una reparación capital producto a la destrucción de los interiores, al igual que la de la afamada dama de la sociedad cubana Amelia Goire de la Hoz, más conocida como “La Milagrosa”, sitio que visitan cientos de peregrinos anualmente”.
El mayor cúmulo de obras arquitectónicas situadas en el cementerio fueron diseñadas por el español Calixto Aureliano de Loynaz y Cardoso, la instalación es considera entre las tres de su género con más importancia en el mundo y la única en América, por la magnitud artística que representa. Fue declarada en 1987 Monumento Nacional ya que incluye en 54 hectáreas valores históricos y patrimoniales de todas las épocas.
“Los espacios de mayor trabajo han sido el interior de la iglesia y el pórtico por su larga y ancha dimensión; no obstante, no será ningún impedimento terminar la reconstrucción en dos años como plazo determinado, porque contamos con una brigada emprendedora que asume las tareas como retos”, aseguró el ingeniero Figueredo Aroche.
Lorenzo Cruz, director de la Necrópolis, puntualizó que el proyecto no acoge solamente a los panteones y bóvedas del Estado, sino también a los de propiedad privada; además, los servicios comunes que brinda la institución continúan en el mismo horario, con excepción de las misas fúnebres por el estado actual de la capilla central.
Pie de foto: Restauran la Necrópolis Cristóbal Colón.
Ficha técnica:
Tipo de titulo: Llamativo.
Tipo de lead: Clásico de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional + Pirámide invertida.
Tipo de fuente: Documental y no documental.
Primer valor noticia: Actualidad.
Otros valores: Interés colectivo y Proximidad o cercanía.
Tipo de noticia: Ligera.
UN REENCUENTRO CON EL ESCRITOR DE PARADISO
“Lezama disperso”, del periodista y profesor Ciro Bianchi, constituye una recopilación de obras inéditas del “gordo de Trocadero”.
ANABEL MEDEROS CORRATGE,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Con el propósito de celebrar el centenario del nacimiento del escritor de Paradiso, el próximo mes de diciembre (2009), el periodista y profesor Ciro Bianchi dará a conocer su nuevo libro, “Lezma disperso”, el cual constituye una recopilación de obras inéditas del fundador de la revista Orígenes.
La obra, a cargo de la editorial Unión, propone el rescate de ensayos y escritos desconocidos, como son Imagen de América Latina, Gracia eficaz de Juan Ramón Jiménez y José Ángel Buesa, un poeta que camina.
“Desde hace 10 años tenía pensado publicarlo y no lo había hecho debido a la intensa búsqueda y recopilación de algunas obras, las cuales no poseía - expresó Ciro Bianchi-. Es precisamente la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, UNEAC, la que incentiva a celebrar estos 100 años con mi libro”.
El manuscrito tendrá un gran impacto en todos los amantes de las obras de José Lezama Lima, principalmente por los ensayos que contiene. Será un redescubrimiento del escritor por parte del público, una inesperada faceta del “gordo de Trocadero”.
Ciro Bianchi trabaja en los últimos detalles de otro libro, también sobre Lezama Lima. “Tuve la oportunidad de conocerlo y compartir con él momentos agradables; estas pequeñas ofrendas son lo menos que puedo hacer por un hombre paradigmático, a quien le debo tanto; su ayuda y dedicación son invaluables para mí. Agradezco muchísimo la colaboración de la esposa, María Luisa Bautista”, añadió.
Ficha Técnica:
Tipo de título: Genérico.
Tipo de Lead: Sumario de Por qué.
Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de Fuentes: No documental.
Primer valor noticia: Actualidad.
Otros dos valores noticias: Prominencia de los protagonistas. Interés colectivo. Novedad.
Tipo de noticia: Ligera.
RESULTADOS DE LA MEDICINA REGENERATIVA CUBANA
La utilización de las células madre adultas en la ortopedia y la traumatología por el Instituto de Hematología e Inmunología renueva antiguos métodos.
LIEM SORÍS BAÑOS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
“Las células madre adultas son uno de los mejores métodos empleados en quistes óseos, pseudoartrosis y fracturas complejas de la cadera”, aseguró el doctor Porfirio Hernández, coordinador del Grupo Nacional de Medicina Regenerativa, al referirse a los resultados de Cuba en la aplicación de la medicina regenerativa en la ortopedia y traumatología.
El también vicedirector de Investigaciones del Instituto de Hematología e Inmunología y profesor titular, explicó que las intervenciones con células madre en la ortopedia se realizan en doce instituciones médicas por grupos multidisciplinarios, integrados por ortopédicos, hematólogos, inmunólogos, técnicos en banco de sangre y biólogos, entre otros.
Precisó que desde su primera aplicación en el 2006, se utiliza en la osteomielitis, lesiones musculares, de ligamentos y tendones, y necrosis aséptica de la cadera. En estas últimas evitan la prótesis y la mayoría de los pacientes en las cuatro primeras semanas presentan mejoría o desaparición del dolor.
La medicina regenerativa se apoya fundamentalmente en cuatro pilares: la terapia celular, el empleo de moléculas solubles, la terapia génica y la ingeniería de tejidos, tanto la realizada “in vitro” como la practicada “in vivo”. Todas estas opciones biológicas tienen aplicación en la ortopedia y la traumatología, pero en Cuba se emplean las células madre adultas atendiendo a los novedosos conocimientos sobre su versatilidad, lo cual ha creado nuevas perspectivas terapéuticas, precisó el doctor.
Ficha técnica:
Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Especial de Cita directa.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Tipo de fuentes: Directa y tradicional.
Primer valor noticia: Repercusión o consecuencia.
Otros dos valores noticia: Interés colectivo y Actualidad.
Tipo de noticia: Pesada y dura.
LA HISTORIA DE VENEZUELA CONTADA EN LA HABANA VIEJA
La biblioteca Simón Rodríguez pone a disposición del público colecciones de libros únicas en Cuba.
CHELSEA DEL SOL OSORIO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Cerca de 10 000 ejemplares únicos contiene la biblioteca Simón Rodríguez, ubicada en la Habana Vieja y fundada en 1994 como representación en Cuba de la Casa Simón Bolívar, de Venezuela.
La biblioteca está ubicada en una de las habitaciones de la planta alta del palacete colonial con marcado estilo neoclásico más antiguo de esa cuadra, construido entre 1816 y 1817. Contiene diferentes ediciones de libros y ha hecho donaciones a otras instituciones del municipio. “No permitimos préstamos externos con el objetivo de preservar estas piezas de alto valor histórico y monetario”, afirmó Libertad Alonso, bibliotecaria del lugar.
Los fondos bibliográficos que posee esta institución son, en parte, regalo de embajadores de países como Venezuela, Ecuador, Panamá, Bolivia, Perú y Colombia. Los restantes libros fueron donados por la viuda de Francisco Pividal Padrón, intelectual cubano que estudió las obras de Bolívar.
Entre los textos que alberga este recinto se encuentran Ayacucho, Sucre, San Martín y Memorias del general Oliari. Los de mayor valor histórico son la colección Bolivariana que incluye libros sobre El Libertador, y la Boloña, publicada por la Oficina del Historiador de la Ciudad. Existen también varias secciones con obras que narran la historia de los países del cono sur.
En 2008 se creó un proyecto para ampliar la biblioteca con fecha de culminación para este año, consistente en agregar una sala de automatización y dos de consulta con cuatro estantes, uno de estos predestinado a la mitad de la hemeroteca que está aún sin colocar por falta de espacio.
Ficha Técnica:
Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de noticia: Ligera.
Tipo de fuente: Directa. No documental.
Valores noticia: Novedad. Proximidad. Interés colectivo.
INNOVACIÓN EN LA PESCA REPORTA CUANTIOSAS GANANCIAS
Navalec, entidad nacional, promueve la sustitución de importaciones de equipos para barcos y el ahorro de divisas con la utilización de dispositivos fabricados íntegramente en Cuba.
MARGARITA VALDÉS-RABÍ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Navalec, única empresa en Cuba homologada con el resto del mundo para realizar reparaciones de electrónica naval, comunicaciones y compensación magnética, obtiene al cierre de este año 1,2 millones de pesos cubanos por concepto de ganancia con la innovación de un sistema de alarma e indicación analógica para motores de barcos pesqueros que extiende su vida útil y significa ahorro de divisas a la economía del país.
La alarma monitorea el comportamiento de la presión y temperatura de aceite del motor durante la navegación, para alertar a tiempo de anomalías que pueden traer como consecuencia la salida de servicio de la máquina.
“El costo total de la fabricación de este dispositivo es de cien pesos cubanos, pues todos los componentes que contiene son de factura nacional”, declaró Ricardo Valdés Piloto, técnico de automática naval y autor de la innovación.
Una muy similar ya existe en el mercado internacional, al precio de 300 dólares, y que, a diferencia de la cubana, está ubicada en el cuarto de máquinas, hecho que dificulta el acceso de los tripulantes para comprobar las lecturas del dispositivo y hace que un problema en el motor pase inadvertido. En el caso de la innovación cubana, la alarma se encuentra en el puente del barco, junto a los demás indicadores, para detectar a tiempo cualquier indicación negativa.
El sistema de alarma se instaló este año en barcos pesqueros de Batabanó, Isla de la Juventud y La Coloma, con beneficios para las condiciones de trabajo de los pescadores.
Pie de foto: Barco pesquero de Batabanó que tiene instalado uno de los equipos.
Ficha técnica:
Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Especial De relieve.
Tipo de noticia: Ligera, blanda.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Tipo de fuente: Directa, transitoria.
Primer valor noticia: Novedad.
Otros dos valores noticia: Interés colectivo, Actualidad.
NUEVO PROYECTO DE COOPERACIÓN UNIVERSITARIA
Cuba y Brasil realizan investigaciones químicas con el propósito de encontrar fármacos antiparasitarios.
AYMARA VIGIL RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Por primera vez en Cuba, profesores y estudiantes de la Facultad de Química de la Universidad de La Habana, participan en conjunto con varios profesionales de la Universidad Estadual de Feira de Santana, Brasil, en un trabajo investigativo para la búsqueda de fármacos utilizados principalmente por países del Tercer Mundo en la atención de afecciones parasitarias tales como la malaria (paludismo) y leishmaria.
Iniciado este mes, el Proyecto CAPESMES, es una colaboración entre el CAPES, organización de perfeccionamiento del personal del nivel superior perteneciente al Ministerio de Educación del estado brasileño y, el Ministerio de Educación Superior cubano.
Estas son enfermedades tropicales que afectan mayormente a personas de países subdesarrollados y, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), debido a ellas fallecen alrededor de tres mil personas por día y son infectadas anualmente más de 300 millones.
La investigación, prevista inicialmente para dos años de trabajo, podrá extenderse por más tiempo, de acuerdo con el avance que se logre.
Por ello realizamos una fuerte labor para obtener satisfactorios resultados, marcado por el gran interés de nuestros países en el proyecto, debido al alto valor de los fármacos en el mercado internacional y la creciente manifestación de casos en Brasil, expresó el doctor Estael Ochoa Rodríguez, coordinador de la investigación por la parte cubana.
Aunque en Cuba enfermedades como la malaria y la leishmaria, han sido erradicadas, CAPESMES significa mucho para nosotros, por el avance investigativo que representa, además de potenciar la colaboración entre nuestros países, agregó la doctora Yamila Verdecia, integrante del proyecto.
Actualmente, la OMS trata de incentivar los estudios de este tipo, porque las grandes compañías farmacéuticas no se interesan por la producción de medicamentos antiparasitarios destinados a los países y personas más pobres.
Pie de foto: Miles de personas, principalmente del Tercer Mundo, mueren anualmente por afecciones como la malaria y leishmaria. Contribuir a erradicar ese entorno es meta loable.
Ficha Técnica:
Tipo de Título: Genérico.
Tipo de Lead: Sumario de Cuándo.
Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional.
Primer valor noticia: Interés humano y colectivo.
Otros dos valores noticia: Repercusión y consecuencia. Progreso.
Tipo de noticia: Ligera.
Fuente: Directa.
LA UNIVERSIDAD ES MI VIDA
Luz Merino, una autoridad en el mundo del arte cubano, dialoga sobre su paso por la Universidad de La Habana como alumna y profesora.
LIS GARCÍA ARANGO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
En su oficina del Museo Nacional de Bellas Artes me recibe con amabilidad. “Tengo recuerdos gratos de mi vida como estudiante de la Universidad”, dice con su excelente dicción Luz Merino Acosta (1943), Doctora en Ciencias de Arte (1988) y Profesora Titular de la Universidad de La Habana (1989).
Ella obtuvo una beca postdoctoral en gráfica Art Decó en el Instituto de Investigaciones de Historia del Arte, en Washington, y ha impartido cursos y conferencias en universidades e instituciones culturales en diversos países. Ha publicado varios libros, artículos y ensayos.
En 1967 se graduó de Licenciada en Historia del Arte en la Universidad de La Habana, donde ejerce la docencia desde 1966. Ha dirigido el Departamento de Arte de la Facultad de Artes y Letras de la propia institución, y entre 1992 y 1993 se desempeñó como Vicedecana de Investigación y Postgrado. Actualmente es la subdirectora técnica del Museo Nacional de Bellas Artes. Ha recibido las distinciones Por la Cultura Nacional y la Educación Cubana.
Las sesiones previas a la entrevista, los primeros contactos, me pusieron ante una mujer culta, que pese a atesorar un gran conocimiento sobre nuestra cultura, nunca rechazó que una estudiante de primer año de Periodismo la entrevistara. Al contrario, feliz, se asombró de que ella fuera seleccionada entre los profesores para integrar este proyecto por el 280 aniversario de la casa de altos estudios.
-¿Cómo transcurrió su infancia y adolescencia?
Una niñez normal, bien, me criaron mi abuela y mi mamá. Estudié en un colegio privado toda la primaria y también la secundaria, digamos, todo el tiempo estuve en un Colegio bilingüe, y ahí transcurrió mi adolescencia. Siempre he vivido en Centro Habana, en el Barrio Chino. Mi familia pienso que era pequeño burguesa, visto desde la mirada actual, no de muchos recursos, pero que sí querían que la niña estudiara en un buen colegio.
-¿Cuándo se percata que estará
ligada para siempre al mundo del arte?
Me vinculo a él mediante la Biblioteca Nacional José Martí, que fue mi primer trabajo, había cursado Bibliotecología y me ubicaron en el Departamento de Arte; descubrí un mundo totalmente oculto hasta entonces, porque casi siempre esta esfera era de “fulanita, que pinta bonito porque copia una realidad”. Cuando entré allí, con la profesora María Elena Jouría, quien me ayudó a descubrir esta vocación, me di cuenta de que el arte no era copiar la realidad como me habían enseñado. También me ayudó mucho la Doctora María Teresa Freire. Para mi fue una revelación extraordinaria.
-¿Sus padres no influyeron?
Mis padres influyeron en que me gustara el teatro, los conciertos, más que esta zona que está vinculada a la plástica.
-¿En su vida, qué lugar ocupa el arte?
Es algo que forma parte de mi vida como profesión, cultura, como necesidad, y traté en la medida de mis posibilidades de conducir también a mis hijas, no para que lo incorporaran profesionalmente, sino para que aprendieran que ahí existe disfrute, conocimiento, que se abren mundos interesantes, significativos.
-¿Qué le aportó ser profesora de
la Universidad de La Habana?
La Universidad es mi vida. Yo empecé a trabajar en ella cuando todavía no había terminado la carrera, fue en el último año, en el momento del éxodo de profesores, y los que estábamos en el último año empezamos a dar clases. Siempre me he hecho esa pregunta, de si en otras circunstancias hubiera sido profesora universitaria.
Llego, por una coyuntura real, por un éxodo profesoral que hace que se asuman tareas para las cuales, visto en perspectiva, me pregunto si estábamos realmente preparados. Creo que la actitud fue buena, tuvimos que estudiar mucho, estábamos conscientes de que hacíamos algo que nos superaba, que el techo estaba por arriba del que teníamos en realidad, porque en ese caso fui una más del conjunto que le tocó participar de aquella respuesta que se dio.
Un día le dije a una compañera que habíamos pasado más tiempo juntas en el trabajo que con la familia. Ahora me doy cuenta de eso, pero cuando empecé a impartir clases los alumnos eran de mi misma edad o eran hasta mayores, porque daba clases en el curso para trabajadores. Entonces, es una experiencia particular, hoy sólo está el curso diurno, en aquel tiempo los nocturnos ocupaban un espacio importante.
Estudiar, aprender para quedar lo mejor posible, para no hacer el ridículo, todo eso nos fue creando como un fogueo en cuanto a la preparación de clases, queríamos llevar nuestro esfuerzo a una carrera o una asignatura como Historia del Arte.
La Universidad nos ayudó a formarnos y a la vez nosotros influimos en los planes de estudio, fue un proceso mutuo de retroalimentación. Después, esa realidad fue cambiando y los alumnos son mucho más jóvenes. Recuerdo que una persona sentada en el aula comentó “¿y la muchachita esa quién es?”, y yo, muy seria, como pude, le contesté: La profesora.
-¿Si volviera a empezar escogería ser educadora?
Sí, me gusta mucho dar clases. No sé en otros niveles, cada uno tiene sus peculiaridades. Mi experiencia es universitaria, pero me gusta mucho dar clases, ese intercambio, esos ojos que miran unas veces con interrogantes, otras diciendo yo sé lo que tú estás diciendo, ese mano a mano que se da entre el profesor y los alumnos y el hecho mismo de cómo una puede mantenerse con determinada dinámica de actualidad cuando ofrece clases a los jóvenes. Porque hay un momento en que tus propios hijos te dinamizan, pero esos no son tus hijos y de alguna manera, al ser tus alumnos e interactuar con ellos, te mantienes o retroalimentas con ellos.
-¿Usted se adapta a las maneras
de proyectarse del estudiantado?
No es mi generación, pero está conviviendo conmigo y eso es muy importante.
-¿Cómo es en el aula: una
profesora de alto rango?
No creo que sea una profesora de alto rango, soy una profesora que llevo mucho tiempo dando clases, y si a estas alturas no me sé las cosas, habría que matarme. El problema está en buscar nuevos enfoques, de ponerse al día con el pensamiento que se está moviendo en la medida de las posibilidades, de entender por qué piensan de esa manera, en qué piensan, las preguntas que hacen no tomarlas como cuestiones negativas o cuestionadoras, porque es también un horizonte de expectativas con determinadas características y este es su momento, cada uno es portador de sus preguntas y de sus valores.
-¿Le gusta que el alumno intercambie criterios?
Sí. A veces les digo, eso es lo que yo creo, no sé qué ustedes piensan del asunto. En ocasiones en el aula uno plantea cuestiones de la ciencia, que ya no son problemas docentes, a veces enfrentas problemas que no tienen una respuesta en los libros y que por lo tanto una ofrece un punto de vista y los alumnos pueden tener otro.
-Se graduó en la antigua Facultad de
Letras. ¿Qué significó quedarse en
esa Facultad como profesora?
En aquella época no se hablaba de adiestrado, sino de instructor no graduado, y yo había comenzado a dar clases antes de graduarme. Cuando matriculé Historia del Arte se acababa de crear como carrera, no los estudios sobre arte, eso es otra cosa. La carrera de Historia del Arte se conforma al calor de la reforma universitaria posterior al año 59. No estaba socializada como Derecho, Medicina, Arquitectura, que todos sabían de qué trataba el asunto.
Es un saber que tuvo que irse abriendo paso dentro del propio tejido social, dentro de los propios saberes académicos. En los años 80 llegó a ser la reina, todo el mundo quería estudiar Historia del Arte, porque era lo que canalizaba las inquietudes del ICRT, de los actores, porque no existían los dispositivos que después se crearon en el Instituto Superior de Arte.
Esa carrera trató de dar respuestas a una serie de interrogantes, daba un basamento cultural en una dirección visual. Fue su gran mérito: el de la carrera, el de los profesores que la integraban, el de los que hicimos los planes de estudio, porque estábamos concientes de eso.
-¿Cómo calificaría a un estudiante
graduado de Historia del Arte en
América Latina con uno de Europa?
Eso depende de los planes de estudio y también que esta es una carrera de la década del 60, no toda América Latina tiene Historia del Arte en sus estudios superiores.
Mis exalumnos me cuentan que cuando van a estudiar maestrías fuera de Cuba, se sienten bien preparados. A veces me dicen: “Profesora, quedé como el primer expediente de mi grupo”. Me hablan de que las materias que les impartían, yo se las había dado en el pregrado, o sea, eso depende, pero en general como tendencia, como resultante final, creo que salen bien preparados.
-¿Qué significa para usted la
Biblioteca Nacional José Martí?
Aprendí mucho en la Biblioteca Nacional porque trabajaba en su Departamento de Arte. Conozco bien el fondo bibliográfico, sobre todo de arte. Yo tendría 16 ó 17 años de edad. Todo nutre. En los años 60 la Biblioteca era como una casa de cultura. Cuando llegué a la carrera tenía algo adelantado en relación con mis compañeros y era el tiempo que llevaba en ella. Fue para mí una escuela que siempre agradezco.
-¿Qué siente la profesora tras décadas
formando generaciones de profesionales?
Que he envejecido tratando de ser digna. Si algo le he dejado a cada uno de los estudiantes, eso es lo más importante: haber logrado una comunicación, darles no solo conocimiento, sino una terminada sensibilidad por la cultura, ética frente al saber y la investigación.
-¿Cuál asignatura prefiere impartir?
Arte Cubano, sobre todo el período de la República, que es el que más he trabajado. Pero la Metodología de la Investigación me ha ayudado mucho a tratar de expandir los conceptos, incorporar las teorías, es decir, articular esos conocimientos, incluso orientar la crítica de arte.
Recuerdo que al empezar me dije: la crítica de la crítica hay que tratar de estudiarla, unos la escriben, pero a mi más que escribir me interesa como pensamiento en un momento dado, porque la crítica analiza qué pensaba la gente en ese tiempo determinado, cuál eran sus comentarios sobre algo, cuáles eran las ideas que se estaban moviendo y es un indicador importante, cómo se ha ido conformando la crítica entre nosotros, cuáles han sido las voces.
El arte cubano me lleva a esto, a la crítica. Yo hago la crítica de la crítica, sobre qué y por qué se ha dicho. En lo particular, me parece que debe haber distintos niveles de crítica, porque una cosa es la dirigida a los especialistas, a los que se les puede hablar en determinada nomenclatura, y la destinada al público. Tiene que haber una para el gran público, un espacio para que esa gran crítica dialogue. Esto es una tradición, mejor o peor, de la prensa cubana.
Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.
Ficha técnica:
Objetivo central: Conocer sobre la trayectoria laboral de la Doctora en Ciencias de Arte Luz Merino Acosta a su paso por la Universidad de La Habana.
Objetivo colateral: Particularizar en sus aportes en la Universidad de La Habana como profesora de Arte Cubano y otros trabajos que han marcado su vida.
Tipo de entrevista:
Por su forma: Clásica.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Personalmente, cara a cara.
Tipo de título: De cita textual.
Tipo de entrada: De presentación.
Tipo de cuerpo: Preguntas y respuestas.
Tipo de conclusión: Comentario de la entrevistada.
Fuentes consultadas:
Secretaria del Decano de la Facultad de Letras. Estudiantes de primer año de Historia del Arte. Secretaria del Departamento de Historia del Arte en la Facultad de Letras. Secretaria en el Museo Nacional de Bellas Artes. Fuentes directas.
Artículos en Internet: Documentales. Varios artículos.
Bibliografía de Luz Merino Acosta:
La pintura y la Ilustración: dos vías del Arte Moderno en Cuba.
Selección de lectura sobre el arte cubano en la República (1988), donde se incluyen textos suyos.
Artículos y ensayos aparecidos en publicaciones especializadas.
“Mariano Rodríguez: La identidad del color.”
Arte en Cuba (1902-1958). La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1983.