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Isla al Sur

Comentarios-Trabajos docentes

UNA OPCIÓN SANA PARA LOS ESTUDIANTES

UNA OPCIÓN SANA PARA LOS ESTUDIANTES

HUY VU QUANG,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El deporte tiene un papel principal en la vida actual. Por lo tanto, las actividades físicas se han introducido a la enseñanza escolar desde los primeros grados en el mundo entero. Esta práctica ayuda a los estudiantes a mejorar y mantener la condición física. Ello tiene como fin apoyar al crecimiento natural del cuerpo humano, también favorece la fase de adquisición de conocimientos. En el sistema educativo de Cuba, la Educación Física tiene la misma importancia que la erudición.

Hoy en día, el deporte es una opción sana y preferida por los universitarios cubanos. Esta es una zona de esparcimiento y recreación en la que el joven vincula el estudio con la vida deportiva. 

Cada año se realizan eventos deportivos entre universidades y dentro de las mismas, como es el caso de la Universidad de La Habana con los juegos “Caribe” y la CUJAE con los “Trece de Marzo”, pues las academias en Cuba han logrado variar la vida universitaria.

Actualmente, la mayoría de los universitarios del primer año ha manifestado lo inoportuno del horario de Educación Física, ya que lo consideran innecesario, “una pérdida de tiempo” que pueden emplear en el estudio. Por ejemplo, los estudiantes que tienen clase por la mañana, tendrán que empezar los turnos de Educación Física a las 2 de la tarde, mientras que la clase docente se acaba a la 1 de la tarde, entonces les deja sin tiempo para almorzar ni descansar.

Los que así opinan tal vez desconocen que el deporte libera el espíritu, engrandece el alma, aumenta la capacidad receptiva y contribuye a la concentración. Quizás estas personas no se han detenido a pensar que el ejercicio físico también favorece el estudio.

Entonces, sin lugar a duda, el deporte ha desempeñado un encargo imprescindible en la vida estudiantil. A pesar de que todavía existe la idea de que el deporte es “pérdida de tiempo”, en todos los torneos organizados por las universidades como los juegos “Caribe” o los “Trece de Marzo” se observan una participación con entusiasmo de los estudiantes.

Es que en la realidad, la práctica de deporte en las universidades se ha convertido en una tradición. Por lo tanto, el deporte no solo es una actividad física sino que se considera como una ideología fortalecida que junto con la adquisición de conocimientos, forman una educación integral.

LAS VENAS ABIERTAS DE LA TELEVISIÓN CUBANA

LAS VENAS ABIERTAS DE LA TELEVISIÓN CUBANA

CLAUDIA GONZÁLEZ CORRALES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Con un control remoto usted puede “controlarlo” todo, o casi todo, en un televisor. Ajustar el volumen, el zoom, los colores, el contraste, la nitidez; poner el reloj, la alarma, un mensaje; dejarlo en mute: son algunas de las acciones que facilita la tan poderosa herramienta. Mas, la principal función, o al menos para la que más se utiliza, es para cambiar de canal: ahí es donde aparecen los problemas (o la ¿solución?).

¿Alguna vez se ha sentado frente al televisor y en un arrebato de frenesí ha comenzado a pasar de “programa en programa” consecutivamente? Apuesto que sí, pues el mando –como dije con anterioridad- regula la parte física del equipo, pero no el material de consumo que el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) pone a disposición del receptor.

La televisión cubana no es un invento de última generación y mucho menos algo “improvisado”. Cuando surge, en 1950, junto a la de México y Brasil, integra la tríada fundadora de este medio de comunicación en Latinoamérica.

Con la creación del ICRT, en 1975, vino aparejado el esclarecimiento de la misión del sistema televisivo: ofrecer una programación portadora de virtudes políticas, ideológicas, sociales, educativas, éticas y estéticas, al servicio de los intereses de la nación y sus ciudadanos, teniendo en cuenta las necesidades y los deseos del público al que va dirigida.

Al parecer, esta premisa se ha ido deshilando, cual muselina iraquí, por algunas de sus puntadas más débiles: las que ubican a la televisión como un medio de entretenimiento.

Ahora este espacio, que antaño fue concebido para el esparcimiento y la recreación, interpreta un papel en el que divulga elementos dogmáticos y educativos, y, en muchas ocasiones, ajenos a cuestiones atractivas.

Ya no resulta divertido ese momento del día destinado a sentarse en un sillón y disfrutar un buen programa de televisión. El instante “divino” se presenta como una lección de vida bombardeada por la cotidianidad. ¡Amén por el DVD y las tan criticadas copias “piratas”!

Constantemente, en el momento de decir que nuestra televisión no es tan terrible como la pintan, nos escudamos en la generada por las grandes productoras de otros países –dígase Brasil, EE.UU-. Ellos presentan propuestas dramatizadas que tildamos de estereotipadas, inverosímiles, ajenas a la realidad. Sin embargo, el ritmo de las peripecias que muestran es dinámico, los personajes resultan atractivos y atrapan al telespectador,  la puesta en pantalla es exitosa y –como asegura el periodista Yuris Nórido- de que entretiene, entretiene.

Cabe cuestionar: ¿qué está fallando en nuestro producto comunicativo? ¿Por qué no es del agrado del público? ¿Tiene el televidente expectativas estratosféricas? ¿Es injusto el receptor a la hora de juzgar?

Es cierto que la economía cubana no armoniza con la norteamericana en el tipo de concepción y tampoco cuenta con los mismos recursos, pero si a eso le sumamos que las propuestas que son llevadas a la televisión carecen, en su mayoría, de un buen trabajo de mesa, guiones sólidos, diversidad temática, un elenco de actores que sepa “enamorar” al televidente y una correcta dirección, el resultado será un completo desastre.

A nuestra televisión le falta -y no es un secreto para nadie- la integralidad de los canales; definir el perfil de cada espacio; un balance de la programación; ser capaz de entender el diálogo entre el medio, la sociedad y lo artístico; establecer una alianza entre las funciones de cultivar-entretener-educar; buscar la manera de hacer emisiones creativas con los recursos de que disponemos; saber usar el talento de nuestros artistas; escuchar al público y responder a sus aspiraciones.

De acuerdo con Danilo Sirio, presidente del ICRT, la televisión cubana tiene ante sí el reto de ser más crítica, analista, variada y comprometida con lo social. Sin embargo, el principal llamado que a gritos hace el pueblo, es el de CAMBIAR, en el sentido de las concepciones y prácticas. Debe tomar en cuenta las necesidades y demandas de los receptores, asumiéndolas con toda su complejidad. Debe modernizarse, apostar por la calidad, ajustar la oferta a la demanda, tener una mirada más amplia de las circunstancias reales.

En la actualidad, el país apuesta por un método moderno de televisión que, según predicciones, estará instalado para el año 2021 cuando, luego de  transitar por tres etapas para la introducción de ese sistema, se aplicará el “alumbrón digital” que vendrá acompañado de ricas y variadas propuestas televisivas y una mayor calidad en el servicio. ¿Habrá que esperar ocho años para poder sentarse frente al televisor y estar más de una hora sin necesidad de presionar el dichoso botón?

 

COMBINACIÓN MORTAL

COMBINACIÓN MORTAL

ROSALIA CARMONA LEDESMA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Todo comenzó como una vuelta en redondo. Líneas de defensa mal protegidas y una delantera errática fueron una combinación mortal para esos ángeles que la galaxia alguna vez bautizó de inmortales. Todo terminó como inició: realidad cruel en Madrid para el más Real de la realeza futbolística.

Luego de una pretemporada donde casi no ganaron partidos con claridad, asomaba la victoria contundente sobre el Barcelona en la supercopa. Triunfo que sería el último galardón que el “madridismo” festejara. Actuaciones que no se ausentaron para tatuar un instante: el majestuoso sombrero de Cristiano Ronaldo y mejor aún, su golazo al entonces mejor equipo del mundo: el Barca.

Pero el fútbol seguía, y con él, un arrollador torrente de pasiones: la liga española. Fue toda una película, tropiezos tras tropiezos, discusiones en el vestuario. Sergio Ramos, Marcelo, Di María, Coentrao, Ozil, Modric, hasta el propio CR7 con su “tristeza”. Para colmo, el drama protagonizado por Iker Casillas, cuando a Mou se le ocurrió estrenar conservero merengue, relegando al emblemático capitán a los oscuros estratos del banquillo. Polémicas, vienen como anillo al dedo para concretar la dirección de este “octavo pasajero” de Florentino Pérez, el máximo dirigente blanco.        

Sin embargo, también es Mou, el técnico lusitano, quien daba la liga por perdida a tan solo nueve puntos de diferencia de los catalanes. Las rivalidades no cesaron en la batalla campal entre el madridismo y el barcelonismo. El primer clásico, un 2-2 llamado Ronaldo vs Messi.

En realidad, la copa nunca estuvo fuera del alcance de los merengues y no todo estaba perdido. Aún había una estrella capaz de reivindicar “la genialidad estrellada” de Mourinho y compensar, al mismo tiempo, las costosas nóminas del once madridista -valoradas en la última década sobre los 860 millones de euros. Luego de dos semifinales consecutivas de Champions, todas las fuerzas se centraban en conseguir “la décima orejona” en la Liga de Campeones, y con ella, ofrecer a la afición el codiciado regalo.

El Madrid clasifica en el grupo de la muerte junto al Dormund, que a la postre fue su verdugo. No me detendré en los percances de Benzema, ni en los tiros fallados por Ozil o Di María, tampoco en la inestabilidad de la zaga debido a las lesiones de Marcelo y Pepe. No haré pausa en la delantera que, Cristiano incluido, fracasó estrepitosamente. Más que de rendimiento, las carencias fueron de unión y confianza dentro del equipo. Faltó carácter ante una escuadra teutona que se tornó perfecto rival ante algunas subestimaciones. Con la derrota regresaba la misma estampa de frustración y caras largas, continuaba la vuelta en redondo.

La Copa de “su majestad el Rey”, única oportunidad vacante, aglutinaba los sueños por un último título. Pero igualmente aquí los errores hablaron más fuerte que las esperanzas. No eran los galácticos de siempre, eran los de esta temporada. ¿Se subvaloró al Atlético de Madrid? ¿Acaso se impuso la maldición que dibuja, como una meta imposible, el triunfo de la Copa del Rey en el Bernabéu? El caos defensivo, los tres rompecorazones que robó el poste… Otra vez marcador adverso para los de sangre blanca.       

El Madrid se despidió de la temporada, también de los títulos, de superar su récord de 100 puntos en la liga, de la “décima Champions”, del clásico en la Supercopa, sobre todo, dijo adiós a Mou. Nadie puede asegurar quién será el sustituto, tampoco, si pudo ser o no peor esta combinación de sucesos desafortunados.

DE ESTEREOTIPOS Y CLICHÉS

DE ESTEREOTIPOS Y CLICHÉS

Este trabajo obtuvo Premio en el Fórum Científico 2013 de FCOM, en la categoría de Comentario.

SUSANA GÓMEZ BUGALLO,
estudiante de cuarto año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La vida está llena de estereotipos. También de clichés. A los rockeros “les toca” ser friquis. A los reguetoneros: guapos y chulos. A los deportistas, torpes en el hablar. A las actrices, superficiales. A los héroes, intocables.

Se presentan como verdades inalterables que desatan las más enrevesadas discusiones si a alguien se le ocurre explicar que gusta de andar en tacones y correctamente vestido mientras lleva en el mp3 Black Dog, de Led Zeppelin. No hay quien entienda tal “desviación”. Si oyes a la clásica banda, pareces estar destinado a no bañarte, ir vestido de negro y con alcohol y nicotina en la sangre.

Parece ser esa una estrategia del ser humano para resumir todo a un parámetro establecido y no tener que preocuparse por analizar cada caso. La ignorancia o la prisa cotidiana impiden ver más allá de lo que se construye estereotipadamente. Y aquellos que ven la vida detrás de su manto en blanco y negro, terminan yéndose “con la de trapo”. En el mejor de los casos.

Como tema espinoso al fin, la política está condenada a los estereotipos y clichés por aquellos que no quieren “meterse en nada”. Respeto cada opinión. Pero no me gusta que todo vaya a parar “al mismo saco”.

Llevo varios meses “enredada” en un tema que siempre me pareció intocable, muy difícil y tratado para ahondar más en él. La historia de los cinco muchas veces se nos esconde detrás de cinco carteles y nos perdemos en los problemas personales de rutina lanzando un vistazo casi indiferente a una realidad que pudiera existir en miembros de nuestro hogar.

Como el Martí del Indio Naborí, Gerardo, Ramón, Fernando, Antonio y René suelen estar cansados de ser piedra, rostros sonrientes en pancartas y pulóveres, tan solo los Cinco Héroes Prisioneros del Imperio, apresados injustamente por defender a Cuba del terrorismo. Así se nos graba. Como una frase fría que repetimos tal vez sin comprender qué hay detrás de esos cinco hombres, de esas cinco familias, de esas cinco historias.

Pero no queremos decir LO MISMO. Hablar de LO MISMO. Descubrir LO MISMO. Entonces intentamos escapar a los estereotipos y clichés. A un lado lo conocido. El reto es seguir descubriendo los hombres detrás de los alegatos y los mensajes al pueblo. Nos adentramos en las historias de esos hijos sin padres, de esas esposas sin hijos, de esos hombres sin familia.

De aquellos que dependen de las esporádicas llamadas e intemporales cartas para decirse lo mucho que se extrañan. De esa mujer que comenzará a regalar la ropita de niño que reunió por varios años. De la fiel amante que llora cuando gana Industriales y graba en su mente cada detalle de los juegos para poder transmitirlo a su pareja. Su nombre es Adriana y es la esposa de Gerardo.

Descubrimos que René y Fernando son fanáticos a la percusión menor; que Ramón sigue cumpliendo 29 años hasta que no vuelva a Cuba; que Antonio estudió en un fin de semana varios libros de integrales y derivadas en inglés para ayudar a Tonito en una prueba de cálculo; que Gerardo “altera” a Adriana porque no aprende a madurar en cuestiones de amor y que le regaló en un correo un gatico hecho con los símbolos del teclado. Que algunos sueñan con subir el Turquino.

También, que tras el ánimo y la lucha, es difícil para Rosa Aurora mostrar su intimidad. Adriana lava las ropas de Gerardo e intentó encerrarse en el baño 24 horas para estar en su lugar. Gabriel, el hijo panameño de Antonio que estudia ahora en la Cujae y vive en casa de su abuela paterna, ve todo un enigma en ese hombre que es capaz de pintar y hacer poesías en un ambiente tan “poco de vida” como la cárcel. Ivet, la muchachita de catorce años de René, recibe los pomos de leche en las mañanas que visita a su padre “porque él aún cree que soy una niña”. Ailí le dice a Ramón “su osito de peluche”. Elizabeth lo siente caminar por la casa “como un fantasma”.

Saber que los héroes son humanos como nosotros los convierte más en héroes. A veces me aventuro a que otros lo entiendan. No siempre tengo suerte. No siempre puedo abrir almas enseñándoles cómo estos titanes son tratados como hombres comunes dentro de sus cárceles. No siempre puedo explicarles desde el corazón lo que significa en un matrimonio la ausencia de 14 años. No siempre se visualiza a una hija creciendo con un “padre de papel”. No siempre podemos pensar en aquellos que defienden nuestro sueño en el territorio donde nacen nuestras pesadillas. Quizá hoy es el día para lograrlo. Como en el Abracadabra de La Colmenita: ¿qué otra cosa podemos hacer?

HABLAR DE POLÍTICA

HABLAR DE POLÍTICA

Este trabajo obtuvo Premio en el Fórum Científico 2013 de FCOM, en la categoría de Comentario.

CLAUDIO PELÁEZ SORDO,
estudiante de cuarto año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

No sé si es solamente una característica de los cubanos o simplemente queda reducido a mi círculo de jóvenes amigos, pero cada vez que me reúno con ellos en una fiesta, cine o concierto terminamos hablando de política. A pesar de que siempre la primera advertencia sea: “Hoy vamos a hablar de cualquier cosa menos de política”. Lo cual lleva implícito que en el último encuentro terminamos discutiendo, con puntos de vista diametralmente encontrados y gritando, porque si hay algo que no hemos aprendido los cubanos o mi círculo de amigos es a discutir sin alzar la voz.

Cuando empezamos a hablar escogemos temas alejados de la política: la jevita, la pura, el puro, la novela cubana en televisión que está en candela aunque a la abuelita del primer piso le gusta. Y entonces salta un criterio que afirma que la televisión cubana cada día empeora, que de cubana solo tiene el nombre, pues son más los programas extranjeros que los nacionales. Y después viene otro con el criterio de que es increíble cómo en el Periodo Especial existían menos recursos y se producían aventuras de mejor calidad: Los Papaloteros, Los Pequeños Campeones, Memorias de un Abuelo,  clásicos que han quedado en el imaginario de toda una generación que siempre compartía a las 7:30 pm su plato de comida con los personajes cubanos de aventura.

A partir de ahí comenzamos a hablar de política, que quiere decir más o menos criticar todo lo criticable e intentar cambiar, desde un pequeño círculo de amigos, todo lo que pueda ser cambiado a pesar del círculo vicioso en el que a veces caemos. Hablar de política implica analizar lo difícil que está la situación respecto a la comida y cuestiones tan básicas como el papel sanitario o la frazada de piso que a veces desaparecen del mercado o se encarecen. Pero la culpa la tiene el bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba. Parte de la culpa, dice uno del debate, la otra parte la tiene el bloqueo interno que tenemos nosotros mismos. 

Cuando se habla de política siempre hay temas, que no pueden faltar: la política migratoria, el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, el cable de fibra óptica (que ha logrado un rating increíble), el transporte público, la agricultura, la burocracia con su clásico peloteo  y las elecciones. Los demás temas dependen del contexto nacional e internacional del momento. En torno a esos tópicos se comienzan a generar disímiles posiciones, desde las más conservadoras hasta las más liberales. A medida que avanza la conversación se descubre que el más conservador es el más liberal en otro tema, mientras que el más liberal al principio resulta el más conservador respecto a otro.

Mientras se habla de política se descubre que no todo es tan fácil. Si en un pequeño grupo se generan posiciones tan encontradas, a niveles superiores debe resultar mucho más complejo y encima de eso tener que decidir. Lo que siempre uno se pregunta que si hay soluciones tan evidentes por qué se hace lo contrario, más o menos como sucedía con la ley migratoria; mientras la preocupación normal era buscar el dinero para el pasaporte, los cubanos  teníamos que preocuparnos, además, por un permiso extra que últimamente siempre otorgaban, pero era un trámite que nunca debió existir.

Hace días un amigo que se había ido a vivir para Alemania y visitaba La Habana, comentaba su nostalgia por sentarse en el Malecón y participar de esas discusiones políticas de las que él siempre formaba parte como protagonista. Él me hizo ver que hablar de política es más nacional que la pelota. Quien se va, extraña esas discusiones donde por más que queramos y lo intentemos, nunca van a tener gracia que sean en voz baja. 

Cuando hablar de política se convierte en la discusión central de la fiesta, concierto o salida al cine, es momento de dejarlo ahí, donde existen criterios que no se van a entender. “Caballero, nosotros no vinimos a hablar de política”, dice la misma voz que al principio advirtió que de cualquier cosa menos de política. Y todas las partes desisten de seguir polemizando, pero con cierta complicidad saben que en el próximo encuentro volverán a caer en la tentación de hablar de política. Para esa próxima vez buscarán el argumento que faltó, la cifra que olvidaron, la cita exacta del autor del artículo leído para tratar de convencer al amigo que tiene una opinión diferente. Al final, nos percatamos que hablar de política significa hacer política.

 

ESCRIBIR UNA NOTA INFORMATIVA

ESCRIBIR UNA NOTA INFORMATIVA

ANAMARYS CARBALLEA CIGALES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A la hora de escribir una nota informativa, es necesario seleccionar y jerarquizar la información según la relevancia de ésta, atendiendo a los valores noticia, para así atrapar al público y seducirlo a la lectura.

La prensa cubana de estos días sufre serios problemas en ese aspecto. Más allá del lenguaje que posean los medios, existen diversas deficiencias que recaen en la disposición y profesionalidad de muchos periodistas.

Es cierto que en algunos media hay poca cobertura para los trabajos de interpretación o las notas informativas con más de 30 líneas, pero considero que esta realidad se encuentra condicionada por la falta de creatividad de los comunicadores a la hora de escribir.

Por desgracia, muchos insisten en colocar un molde único a sus trabajos, obviando así la importancia de los valores noticia y que no todas las informaciones periodísticas pueden tener una misma selección y jerarquización.

Si leemos los periódicos, en reiteradas ocasiones encontraremos una serie de escritos que dicen lo mismo, se encuentran inmersos en la monotonía y el aburrimiento, fundamentalmente porque el reportero no prioriza los datos más noticiosos y los entrega al lector sin una pizca de interés.

Entonces, llegamos a la conclusión de que en nuestros medios de prensa se observa a menudo la utilización del lead sumario, pero también sucede que a las seis preguntas clásicas del Periodismo (qué, quién, cuándo, dónde, cómo y por qué) no se les da el debido orden de importancia y la noticia principal se desplaza a otro plano.

Esos sucesos dañan la relación emisor-receptor de la prensa cubana, y la profesionalidad de los que desempeñan la función de comunicar.

EDAD MEDIA, ¿SUEÑO O DESPERTAR?

EDAD MEDIA, ¿SUEÑO O DESPERTAR?

BRENDA FERRER BERMÚDEZ,
estudiante de segundo año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Una abadía atormentada por la muerte y el misterio. La validez de una orden pendiente de un hilo. Miedo al juicio y la hoguera inminentes. Una historia de amor. Un fray franciscano junto a su joven novicio develando la verdad oculta en un libro maldito.

Los acontecimientos narrados en la fabulosa novela de Umberto Eco ocurren en época de gran turbulencia para la Iglesia católica, época marcada por el resquebrajamiento de los paradigmas medievales mientras que el Papa Juan XXII excomulgaba al emperador Ludovico y este declaraba hereje a aquel.

La Edad Media fue una curiosa simbiosis entre unidad, conseguida mediante la implantación del cristianismo como religión oficial, y diversidad, evidente en el surgimiento de nuevas y disímiles nacionalidades. No obstante, en el siglo XIV un piadoso manto de silencio cubría aún la cotidianeidad feudalista.

En un tiempo en que el espacio público era prácticamente inexistente, la Iglesia se erigió como poder absoluto sobre la ideología y la cultura. “Si Platón había razonado la dictadura de la razón de los poetas, la Iglesia legislaría desde su debut prepotencial la dictadura de la Gran Finalidad” expresa Vázquez Montalbán en su libro Historia y Comunicación Social. El Bien Último debía ser el fin de toda acción física o intelectual.

Un marcado predominio de la fe sobre la razón pudo enlentecer el desarrollo científico-técnico, más no lo detuvo. El reloj, el astrolabio, el imán y curiosos lentes para leer fueron algunas de las máquinas maravillosas de la época. Pero allí estaba la sacra censura satanizando y en ocasiones quitando la vida de aquellos deseosos de compartir con otros el caudal de sus descubrimientos.

Fray Guillermo de Baskerville, religioso excepcional enamorado del conocimiento y muy vinculado a los avances científicos de la época, rompe moldes y esquemas “movido como estaba sólo por el deseo de la verdad, y por la sospecha —que siempre percibí en él— de que la verdad no era la que creía descubrir en el momento presente, de que la verdad, antes de manifestarse a cara descubierta, se muestra en fragmentos (en El nombre de la rosa).

La fina agudeza e inteligencia mostradas por este Sherlock Holmes medieval causó gran impacto en la vida del joven Dom Adson, quien aprendió a ejercitar su mente buscando deducciones lógicas a la hora de descifrar un dilema y evitar atribuir causas antinaturales a lo incomprensible, solución aceptada y generalizada en aquel entonces.

El nombre de la rosa muestra el infranqueable monopolio cognoscitivo controlado por el alto poder eclesiástico. Por su condición de clase privilegiada el clero acaparaba, adaptaba y modificaba los conocimientos de la Antigüedad y los utilizaba como herramientas para esparcir el dogma cristiano valiéndose de una campaña propagandística que podría ser la envidia de muchos consorcios modernos. La Iglesia se convirtió en el timonel del desarrollo sociocultural del feudalismo. 

Ni siquiera los monjes podían gozar de una libre adquisición del saber, ya que mucha literatura antigua estaba prohibida por considerarse espiritualmente peligrosa. El scriptorium era el lugar donde hacían su labor los escribas, anticuarios, rubricantes, copistas y miniaturistas. La deslumbrante belleza del lugar contrastaba con la escasez de libros, pues solo constaban aquellos en los que trabajaban los monjes y su prestación debía ser autorizada por el abad. La duda es la enemiga de la fe: un hombre instruido no podía evitar notar contradicciones entre lo plasmado en algunos libros, por ejemplo, los que dedicaban hermosas loas a lo femenino, y lo divulgado por la Iglesia, que llegó a considerar a la mujer como algo diabólico que se apodera del alma del hombre.

El latín siguió siendo la lengua empleada por el clero, pero el analfabetismo reinante obligó a la Iglesia a utilizar las lenguas vulgares en la divulgación de sus apóstoles, a pesar del rechazo hacia ellas por parte de los monjes más cultos.

Es por ello que la oralidad y la representación gráfica mantuvieron un lugar preponderante como herramientas comunicativas. El cristianismo se apoyó en los códigos culturales de las civilizaciones antiguas para penetrar ideológicamente en la sociedad. La cristianización de mitos y símbolos paganos fue fundamental para la unificación cristiana, en poco tiempo los motivos religiosos se apoderaron de todas las fachadas y caminos.

Dicho fenómeno dejó una marcada impronta en el arte, el cual sufrió una reestructuración en su función social, el fin estético fue reemplazado por el propagandístico. “La autonomía de las formas fue lo primero que se perdió de la herencia espiritual de la antigüedad. Para la Edad Media no existe un arte despreocupado de la fe, ni la ciencia autónoma. E incluso el arte, por lo menos en lo que respecta a su efecto de difusión, es el más valioso instrumento de la obra educativa de la Iglesia” (en Historia Social de la Literatura y el Arte). En la novela, Adso se siente abrumado y al mismo tiempo maravillado y deslumbrado por la decoración de la Iglesia de la Abadía que le provocó una profunda reflexión espiritual.

Algunas figuras mostraban la gracia divina, otras los pecados para que el feligrés los conociera y no incurriera en ellos, mientras que unas se ideaban con el propósito de infundir miedo al castigo de Dios. A la eterna amenaza de guerras, miseria y enfermedades sufridas por los campesinos, se les sumaba el terror a las condenas del infierno, al diablo y a las brujas. Un estado de temor esparcido con total intención “porque, ya sabéis... a veces las órdenes que se imparten a los simples llevan el refuerzo de alguna amenaza, por ejemplo, el presagio de que algo terrible, y de origen sobrenatural, castigaría cualquier desobediencia” (en El nombre de la rosa).

El imperio eclesiástico ejerció un eficaz control contra todo lo que discutiera el carácter absoluto del cristianismo. Bajo la condena de atacar la verdad religiosa, aquellos en discordia con el poder también eran acusados de herejes, esta condición se extendía a todo aquel que protegiera o no denunciara la herejía. La sospecha se dirigía fundamentalmente a los más desposeídos por ser los más propensos a rebelarse contra el régimen impuesto.

La Inquisición, sistema represivo y persuasivo a la vez, fue establecida en 1233, uno de los momentos de “máximo esplendor temporal-espiritual del Papado, pero también uno de los momentos de mayor convulsión doctrinal en toda Europa, activada por las nuevas condiciones en las relaciones políticas, económicas y sociales” (en Historia y Comunicación Social); luego en 1252, el Papa Inocencio IV autorizó la tortura. Los inquisidores arrancaban a cualquier precio la confesión del acusado y bajo la teoría de que las llamas purifican el alma miles de personas fueron llevadas a la hoguera.

A pesar del oscurantismo característico del Medioevo, la evolución de la sociedad no se detuvo. A finales de 1327, año en que transcurre la historia, la recuperación de conocimientos no satisfacía las necesidades de la sociedad lo cual exigió la creación de nuevos saberes. Los hombres buscaron soluciones que se adecuaran a las circunstancias y la Edad Media fue transformándose en una etapa de reorientación y abono a la semilla del árbol Renacentista, fue también la construcción de Europa. 

EN BUSCA DE UN PRIMER BATE

EN BUSCA DE UN PRIMER BATE

El equipo Cuba necesita encontrar un pelotero con condiciones de primer madero que se mantenga estable dentro de su nómina.

HITCHMAN POWELL ESCALONA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación.
Universidad de La Habana.
 

En los últimos años, la conformación del equipo Cuba constituye un dolor de cabeza para la Dirección Nacional de Béisbol. La lucha por el puesto dentro del plantel es dura, pero donde más difícil resulta elegir es a la ofensiva, porque además de ser bateador, debe destacar a la defensa.

Un ejemplo de ello es el caso del torpedero Alexander Guerrero, quien en la Serie Nacional 48 promedió un average de 338, conectó 19 jonrones y 24 dobletes, y quedó fuera porque cometió 15 errores, para un fildeo de 962.

Cuando anuncian la nómina, los directivos que la conforman y periodistas dicen siempre que el planteamiento táctico del team es combinar la velocidad en función de la ofensiva. Sin embargo, en los topes internacionales, escasean  las jugadas de corrido y bateo  ante la carencia de jugadores que dirijan la pelota por detrás del corredor.

Tampoco abundan  los robos de base y los toques de bola, lógico si la alineación no se construye teniendo en cuenta la rapidez, sino la fuerza y, entonces, el desplazamiento por las almohadillas de la mayoría de los jugadores que integran la novena regular es muy lento.

El último equipo Cuba que nos representó en el mundial de Panamá, durante los 11 juegos, solo realizó cinco intentos de robo, tres de ellos eficientes: Alexei Bell, Yuliesky Gourriel y José Dariel Abreu. Estos jugadores, encargados de impulsar carreras por su orden al bate, fueron quienes adelantaron bases.

“Cuando los peloteros regresan a sus provincias, por necesidad, asumen roles diferentes a los del elenco élite. Los primeros bates ocupan otro lugar en la tanda, y de esa forma, no ejercitan las habilidades que le competen”, expresó Aliet Arzola Lima, estudiante de cuarto año de Periodismo y colaborador de la página deportiva del diario Granma.

“Hace tres temporadas ocupo segundo puesto en la tanda cienfueguera y no afecta tanto mi sistema de juego, porque además de adelantar a los corredores, tengo como objetivo embasarme. Pero de actuar como tercer o cuarto en la alineación, sí perjudicaría mi ritmo, pues la función es completamente diferente: hay que impulsar carreras a como de lugar, sea con un fly a los jardines o un hit”, señaló Yoelvis Leyva, pelotero que integró el equipo de las cuatro letras en el Mundial Universitario del 2011.

Este problema de cambiarle el turno al hombre proa del seleccionado de la mayor de las Antillas en el desarrollo de la Serie Nacional, se ha agravado últimamente. Ejemplo de ello son los casos de Giorvis Duvergel y Rusney Castillo, quienes se desempeñan como tercer madero de Guantánamo y Ciego de Ávila, respectivamente.

“Esta tónica parece ser irreversible, en especial por la responsabilidad y calidad que poseen y lo que representan en cada una de sus novenas. Por ello, deben entregarse al máximo obviando los intereses personales”, comentó Tony Castillo, integrante de la Dirección Nacional de Béisbol.

Según Sigfredo Barros, periodista de la página de Deportes del diario Granma, “la Dirección Nacional de Béisbol no tiene por qué intervenir en el desarrollo de los jugadores en sus equipos regionales, ya que es muy diferente la función y el compromiso de cada uno de ellos cuando integran la armada tricolor. Eso sí, debe encontrar el hombre ideal, capaz de ocupar el mismo cargo en ambas selecciones”.

Desde el retiro de Luis Ulacia, la escuadra antillana no posee un pelotero iniciador de la batería capaz de mantenerse estable, excepto Eduardo Paret. El camagüeyano nunca destacó por conectar largos batazos, aunque su velocidad, tacto y versatilidad le confirieron el número uno del uniforme y de la artillería.

“Yo recuerdo que el equipo nacional de pelota siempre tuvo un primer bate natural de la talla de Félix Isasi, Wilfredo Sánchez, Pedro Jova y Luis Ulacia. Como no todos los peloteros tienen condiciones para asumir esa función, es necesario hallar uno que se mantenga estable para no caer en improvisaciones como han hecho los directivos del equipo de las cuatro letras en los últimos torneos, entre ellos, Segundo Clásico Mundial de Béisbol, Harlem, Rotterdam, Mundial Universitario”, explico Rodolfo Falcón, aficionado del deporte.

Entre los siete jugadores con condiciones de primer bate en el transcurso de la 51 Serie, destacan Andy Zamora y Roberto Carlos Ramírez, quienes encabezan el average con un promedio de 387 y 381, respectivamente, pero presentan balance negativo en la estafa de bases.

Giorvis y Leyva dominan el  hurto de almohadillas con 10, pero el mejor promedio es el de Rusney (de nueve intentos fue cogido una sola vez). Tras un análisis, entre todos robaron 46 veces de 75 intentos, que representa el 61,3 por ciento.

Irait Chirino sobresale en el por ciento de embasados (OBP) con 483, en carreras producidas (CP=CA+CI) con 59, superado solo por el avileño (65- tercero en la alineación de los Tigres), pero el industrialista es abridor de la tanda de los Leones.

“La competencia está reñida y, como curiosidad, excepto Dainier Moreira y el torpedero de los Metro, los demás son jardineros. Este año promete ser otro rompecabezas para los encargados de conformar la selección cubana porque aptitud le sobra a cada uno de los jugadores”, indicó Harold Iglesias Manresa, periodista de la página deportiva del diario Granma.