Blogia
Isla al Sur

Entrevistas-Trabajos Docentes

EL IDIOMA DE LAS ISLAS: SU LITERATURA

EL IDIOMA DE LAS ISLAS: SU LITERATURA

El escritor Rafael Orta Amaro, Profesor Titular de la Asociación Canaria de Cuba, anunció este sábado que los Juegos Florales de la Poesía abarcarán por primera vez temáticas libres, aparte de las de esa región española.

DAIRON IVÁN MIRANDA QUINTERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El escritor Rafael Orta Amaro, Profesor Titular de la Asociación Canaria de Cuba “Leonor Pérez Cabrera”, anunció este sábado la convocatoria oficial de los XV Juegos Florales Nacionales de la Poesía.

El encuentro será realizado el día 6 de diciembre (2012) por lo que se informará con tiempo a las Casas de la Cultura de cada municipio del país. Se avisará, en específico, a las sedes provinciales encargadas de difundir la cultura de esa región española, pues la edición del presente año abarcará, por primera vez, temáticas libres sin excluir las del territorio hispano.

Argumentó el literato y principal organizador del evento, que la mayoría de las actividades consistirá en composición y debate de poemas de autores de todas las edades y en la interpretación de canciones creadas por participantes o colaboradores de la entidad.

-¿Cuáles son los orígenes

de los Juegos Florales?

Fueron creados hace 15 años por la dirección cultural de la Asociación Canaria de Cuba, que radica en la sede de la institución en la provincia La Habana. En un principio solo se concibió como un concurso para difundir las tradiciones de esa zona de España, hasta la actualidad que se le sumó la temática libre. El principal objetivo de este encuentro es despertar la motivación en las nuevas generaciones por la lírica, sobre la base de contenidos de índole ibérico.

-¿Por qué fue adicionado

al evento el tema libre?

La razón es simple: si deseamos llamar el interés de los más jóvenes debemos comprender sus inquietudes, dejar que las desarrollen y las defiendan.

-¿Qué actividades se realizarán?

El programa es muy dinámico y comprende el horario de 8:00 a.m. a las 5:00 p.m. Los Juegos Florales serán divididos en varias comisiones que evaluarán de manera conjunta poemas (soneto, décima y verso libre), declamaciones, exposiciones (a través de presentaciones en Power Point) y canciones de la autoría de una gran parte de los participantes.

En esta edición se otorgarán gran premio, primer lugar, tantas menciones como estime el jurado y los galardones colaterales correspondientes a la Casa de Ancianos descendientes de Islas Canarias. También, el Leonor Pérez Hurté, por “la calidad humana” en la obra presentada.

Para documentarse mejor sobre las bases del evento, los interesados pueden visitar el sitio ascanaria@enet.cu, llamar a los teléfonos 862-5284 u 862-5484 de 8:30 a.m. a 5:00 p.m., o pasar por la sede del certamen, la Asociación Canaria de Cuba, sita en Monserrate #258, entre Neptuno y Ánimas, Habana Vieja.

-¿Cualquier público ajeno a la

institución puede vincularse

con los Juegos Florales?

La población no solo se relacionará con las comisiones que mencioné anteriormente, sino además disfrutará de una tertulia con puertas abiertas, donde se debatirán asuntos de interés social siempre con un enfoque científico bibliográfico.

-¿Cree usted que el tema canario

contribuya a despertar mayor interés

por la lectura entre los cubanos?

Constituye una referencia obligatoria de todo admirador de la palabra, de él emana historia y un acervo intelectual de inefable valía muy vinculados con Cuba, por lo que no valorarlo es como negar el verdadero idioma de las islas: su literatura.

Pie de foto: Rafael Orta Amaro, escritor y Profesor Titular de la Asociación Canaria de Cuba “Leonor Pérez Cabrera”.

 

UNA VIDA DEDICADA A LA EDUCACIÓN Y LA CULTURA

UNA VIDA DEDICADA A LA EDUCACIÓN Y LA CULTURA

Alberto Granado Duque, director de la Casa de África, habla sobre su labor y trayectoria profesional.

Texto y foto:
DANIEL CHANIVECKY KOKUIN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Hijo del luchador revolucionario argentino, amigo del Che Guevara y de Cuba y de quien heredó el nombre, el profesor de Geografía, Alberto Granado Duque dirige el Museo Casa de África y puede dar fe de la unión indisoluble entre lo educativo y lo cultural, tras 33 años de trabajo en ambos sectores. Una tarde de domingo accedió a dialogar sobre su vida en La Habana.

-¿Argentino?

No. Nací el 9 de enero de 1957 en la ciudad de Caracas, Venezuela, hijo del bioquímico argentino Alberto Granado Jiménez y de la enfermera venezolana María Duque, a quien mi padre había conocido cuando empezó a trabajar en un leprosorio en ese país.

-¿Cómo obtuvo la nacionalidad cubana si ninguno de sus dos padres la tenía y usted nació en Caracas?

En 1981, cuando iba a una misión internacionalista, decido adoptarla voluntariamente, ya con mi mayoría de edad, pues Cuba había sido el país que me había dado toda mi formación de forma gratuita y había vivido desde niño aquí por voluntad propia.

-¿Cuándo y por qué su familia viene a Cuba?

El 21 de marzo de 1961 mi padre opta por venir aquí a reencontrarse con su amigo Ernesto “Che” Guevara y contribuir a la formación de profesionales de la salud, teniendo en cuenta la existencia ya de un nuevo régimen revolucionario y el éxodo de un gran número de médicos hacia el extranjero.

-¿Cómo era la relación entre su padre y usted en aquellos tiempos?

Siempre fue muy apegada. Él veía a la familia como el núcleo fundamental. En el caso mío personal no era sólo una relación de hijo y padre sino también de amigos. Era una persona con gran visión y admiración tanto por las personas con carácter histórico, como también por los jóvenes.

-Qué le contaba su padre de la relación que tenía con el Che?

Muchas cosas. Siempre me hablaba de él como Ernesto, hombre de carne y hueso. Así lo trató de dar a conocer a las futuras generaciones. Decía que era mejor no endiosarlo y trataba de humanizarlo, de que se viera al ser humano con muchas virtudes.

Los viajes por América Latina fueron idea original de mi padre, quien soñaba con eso. Ellos se conocen porque –según él me contaba-,  Ernesto se relacionaba con mi tío más pequeño cuando estudiaban juntos en el bachillerato, y un día comenzó a visitar la casa de mi abuelo en la ciudad de Córdoba.

Allí empiezan a tener relaciones. Los unían dos aspectos aparentemente antagónicos, la lectura y el deporte. Mi padre era entrenador de un pequeño equipo de fútbol rugby americano. Quisieron viajar para primeramente conocer su Argentina natal, en la moto de mi pariente, la “poderosa segunda” como la nombraba.

Se comprometió con sus padres a concluir las trece asignaturas de la carrera universitaria que cursaba después del periplo regional, y debido a eso, a lo largo del trayecto dedicó tiempo a sus estudios, además de conocer la naturaleza, museos e inquietudes políticas de la gente.

Todos esos relatos fueron “mis cantos de cuna”, ya que los oía una y otra vez.

-¿Por qué y cuándo decide estudiar una carrera universitaria pedagógica?

En diciembre de 1967, cuando empecé a vivir con mi padre aquí en La Habana, en medio de transformaciones del sistema educacional cubano. Cinco años después opté por incorporarme voluntariamente al Destacamento Pedagógico “Manuel Ascunce Domenech”, al terminar el décimo grado (cuando aquello ese era el último año de la secundaria básica).

-¿Y cuáles razones lo motivan a especializarse en la enseñanza de la Geografía?

A mí me gustaba la naturaleza, la exploración, los viajes (como los que di con mi padre) y la espeleología, además de mi acercamiento con el gran geógrafo de Cuba, Antonio Núñez Jiménez, con quien fui a cavernas y realicé investigaciones de la materia.

-Qué recuerda de la época en que era estudiante universitario?

Una época muy bonita. Cuando yo lo era participé en diversas actividades: marcha de las antorchas, caminata de los 62 kilómetros...

-¿Caminata de los 62 kilómetros? ¿Cómo era eso? ¿Recorrían esa distancia realmente?

Fueron recorridos de los estudiantes universitarios desde zonas alejadas de la capital, por ejemplo, Ceiba del Agua en la actual provincia Artemisa, hasta la Plaza de la Revolución, visitando diferentes lugares históricos, todo eso asociado a fechas importantes.

-¿Qué otras cosas hacía?

Estudiar, trabajar, ir a conciertos de grupos de moda en esos tiempos como el Moncada... Momentos alegres y trascendentales en la vida. La universidad siempre marca a todos los que pasan por ella.

-¿Después de graduarse ejerció alguna vez la profesión?

Sí. Primero me mandaron a cumplir el servicio social en una secundaria básica del municipio Guanajay, en Artemisa, y de ahí pasé a la escuela del mismo tipo Bernardo Domínguez, en el Vedado, donde estuve hasta 1983. En ese año aprobé un examen de oposición para poder ser profesor del Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas (IPVCE) Mártires de Humboldt 7, empezando a trabajar ahí hasta 1994.

-¿Cuáles son sus recuerdos del trabajo en ese lugar?

Inicialmente fui profesor de Geografía y luego subdirector de actividades y de producción (porque los alumnos trabajaban una o dos veces por semana en el campo y con los animales que criábamos). La Humboldt me sirvió mucho en mi formación profesional, dado que conocí a estudiantes con una habilidad extraordinaria para las ciencias y tuve que lidiar con algunos que no daban tanta importancia a la Geografía. Eso me hizo profundizar más en mi ciencia y aplicarla a las otras asignaturas de los educandos. Solamente un pedagogo muy bueno podía trabajar con ellos. Siempre estuve orgulloso de estar allá.

-¿Fueron buenas sus relaciones con los estudiantes?

Me gané el respeto de ellos y tengo la satisfacción de que hoy en día algunos me siguen visitando no solamente de la Humboldt sino también de otros centros donde impartí clases. A veces me convertí en el padre de los jóvenes de otras partes del país.

-Me decía al principio que había ido a una misión internacionalista...

Sí, durante dos años (1981-1983) en la República de Sao Tomé y Príncipe. Son dos islas en el golfo de Guinea. Conmigo fueron además de profesores, especialistas de otras ramas, por ejemplo, la agricultura. Nuestro trabajo consistía en dar clases todo el día en diferentes enseñanzas hasta la técnico profesional. Teníamos alumnos analfabetos e incluso personas que ya sabían leer y escribir y continuaban estudiando con el objetivo de mejorar su grado de escolaridad.

-¿Era linda la isla? ¿Recorrió su interior?

Muy bonita, de origen volcánico. En los fines de semana visitábamos diferentes zonas de ella en excursiones. Solamente había que cuidarse de las serpientes venenosas abundantes, introducidas en el país durante la etapa colonial.

-¿Sucedió algo interesante en la misión?

Una vez decidimos hacer un bojeo a la isla en un remolcador. No nos dimos cuenta que el barco no tenía comunicación con el exterior por su vejez. Escogimos un domingo para el viaje y en medio del trayecto, estando en la mitad del recorrido, surge un mal tiempo. La gente se desesperó creyendo estar a punto de morirse y algunos hasta cantaron el Himno Nacional. Pero al final, la tormenta pasó y regresamos a la isla.

-¿Algún otro recuerdo importante?

Unos pocos meses antes de terminar allá, mi esposa, que iba conmigo, salió embarazada y así regresamos. No temí por su salud pues en Sao Tomé había hospitales y médicos buenos, quienes nos podían ayudar.

-Su opinión en general sobre el trabajo desarrollado.

Marcó parte de mi vida, pues quería impartir clases en otro país, como cualquier educador deseoso de transmitir sus conocimientos a los demás. La compañía de mi esposa también me dio mucho placer.

-¿Cuándo y cómo pasa a la Casa de África?

En 1994 encuentro la posibilidad de trabajar en esa institución subordinada a la Oficina del Historiador de la Ciudad.

-¿Cómo lo aceptaron si era profesor y no promotor cultural?

Fundamentalmente influyó mi interés por el tema africano (antropología, influencia de la cultura africana en la cubana, entre otras temáticas) que no había podido desarrollar antes siendo profesor.

Llegué como especialista del museo y alrededor de 1996 asumí la dirección del centro, aunque desde un principio desarrollé el trabajo a partir de aspectos fundamentales.

-¿Cómo se proyecta como director?

Dirijo la vida cultural y académica del museo. Tengo un trabajo muy amplio por la necesidad de mostrar la importancia de la cultura africana y su influencia en la cultura cubana y dar a conocer los lazos históricos existentes entre los pueblos de África y Cuba.

-¿Su familia?

Soy casado, tengo dos hijas. La mayor es ingeniera industrial, y la otra, graduada de Cultura Física y Recreación.

-¿Qué expectativas tiene para el futuro?

Continuar en el museo siendo útil, con mi experiencia pedagógica y transmitiendo mis conocimientos a las futuras generaciones. También quiero que el centro sea más reconocido y terminar el doctorado en Antropología. Creo que uno siempre debe buscar nuevas metas, expectativas para tener una vida más fructífera, y nunca decir “llegué al límite”. El límite lo pone la vida.

Pie de foto: El profesor de Geografía Alberto Granado, en su casa.

RESURGIÓ LA DROGUERÍA JOHNSON ENTRE LAS CENIZAS

RESURGIÓ LA DROGUERÍA JOHNSON ENTRE LAS CENIZAS

La antigua farmacia de la calle Obispo reabre sus puertas no solo para vender fármacos, sino como museo.

Texto y foto:
ALEJANDRO ROJAS ESPINOSA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“El fuego nos ha dejado solamente los puntos de apoyo, de los cuales resurgirá, sin lugar a duda, el Ave Fénix, porque si fuésemos a tomar un lema para un escudo imaginario, sería este: un Ave que surge de las llamas (…)”, expresó Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad en el programa Andar La Habana, a inicios de la restauración de la Droguería Johnson luego del aterrador incendio del que fue víctima el 14 de marzo de 2006.

Seis años después comenzó una nueva etapa para la farmacia; el Conservador de Piezas y Objetos Museables del lugar, Josvanny Vargas Hidalgo, ofreció declaraciones.

-¿En la nueva construcción fueron

conservadores o innovadores

con el estilo de la botica?

En la primera restauración capital que se hace en este centro, exactamente en el 2000, se reemplazan los mostradores de madera por los de cristal y otros cambios en su infraestructura, pues luego de esa reparación fue la farmacia de la comunidad, pero en esta ocasión fuimos cautelosos para que se mantuviera fiel a la concepción que le dio la familia Johnson.

Para ello, el mostrador y los estantes fueron hechos todos de madera preciosa nuevamente y se emplearon a la par mármol, bronce, cristalería fina y porcelana. Además, se utilizaron los mismos espacios que ellos concibieron; los pudimos conocer mediante fotos archivadas, estas fueron nuestra principal fuente para la reconstrucción.

-Antes de la destrucción era un

establecimiento para que las

personas pudieran comprar sus

medicamentos más necesarios,

¿se mantiene ese servicio?

No, ahora los servicios que ofrecemos son en coordinación con la empresa Habaguanex S.A. y solo vendemos productos en divisas como esponjas marinas para el baño, cremas para la piel y medicinas importadas; al contrario, no se puede adquirir medicamentos de urgencia ni normados entre ellos la dipirona y los antibióticos. Eso sí, nuestras mercancías son a base de elementos naturales, honrando el propósito principal de los Johnson, que fabricaban sus perfumes, insecticidas, desinfectantes y fármacos con plantas principalmente. 

-¿Cuántos objetos pudieron

rescatar, y cuáles son originales

en la colección actual?

Muy pocos, por ejemplo, las balanzas, los microscopios y los porrones son copias que fueron hechas en España mediante la relación establecida por la Oficina del Historiador con una empresa de antigüedades en la península Ibérica. Actualmente hay casi 1 000 artículos en la muestra. Los libros de fórmulas y los recetarios son los únicos originales que se pueden observar, aunque algunos están sometidos a grandes obras de restauración porque en el fuego quedaron muy deteriorados y otros se perdieron totalmente.

-¿Cómo organizan las visitas del

público y las ventas de artículos?

Abrimos todos los días; por motivos de ventilación el inmueble mantiene las puertas abiertas, lo que supone un atractivo adicional para los transeúntes. Dentro tenemos dos dependientes que se encargan de la atención al público y, además, son guías capacitadas que conocen la historia de la Droguería, desde sus surgimientos, sus incendios hasta la nueva concepción.

 

 

LO DICE VICENTE… “CRÉANLE”

LO DICE VICENTE… “CRÉANLE”

El reconocido trovador cubano Vicente Feliú dice no sentirse poeta, pero si ha de morir, será con ellos.

Texto y foto:
CAMILO VILLA JUICA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El triunfo de la Revolución Cubana trajo consigo diversas manifestaciones culturales, dentro de las cuales la música tuvo –y tiene- un rol principal.

Mientras el pueblo levantaba fusiles para defender a la Cuba socialista de los constantes ataques inferidos por sus vecinos del norte, un grupo de jóvenes, además de blandir sus armas, empuñaba sus guitarras y “disparaba poesías”.

Pese a la incomprensión de muchos de sus compañeros de lucha, siguieron adelante al compás de tiros y melodías, enfrentando los prejuicios que los tildaban de locos. 

Uno de esos era Vicente Feliú, que junto a sus también “locos” compañeros Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola, entre otros, fundaron el Movimiento de la Nueva Trova, corriente musical a base de guitarra, voz, poesía y crítica social.

Vicente, quien por tradición familiar siempre estuvo ligado a la música, ha sabido conjugar su carrera artística con el compromiso político: para él son cosas inseparables; la una se alimenta de la otra. De ahí que desde joven participara en la Asociación de Jóvenes Rebeldes y fuera el encargado de los trabajos voluntarios y el deporte. De ahí que participara en la guerra por la liberación de Angola. De ahí que lleve el canto de protesta por la liberación de los Cinco cubanos prisioneros en cárceles de los Estados Unidos en cada escenario en el que se presenta.

El músico, autor de la popular canción Créeme, es hoy un referente obligado para todo aquel que disfrute de la trova y se sienta parte de un proceso, en el cual Vicente Feliú, ha sido uno de sus mayores exponentes musicales.

-Viene de una familia de artistas,

y bastante numerosa,

¿cuántos son los Feliú?

Uf... ¡Muchos! Una vez Fidel nos había estado entregando a Santiago y a mí unos diplomas en el Instituto Superior de Arte. Días después, en un acto por los Cinco Héroes, estaba yo cantando y también estaba Aurorita. De pronto, Fidel escucha “Aurora Feliú” y se vira para Abel Prieto, quien en ese entonces era Ministro de Cultura, y le dice: “Abel, ¡Cuántos Feliú son! 

–Muchos Comandante, ¡muchos!-. (Risas)

-¿Qué recuerdos mantiene de aquel

niño de once años que vio cómo

Fidel y el Ejército Rebelde

entraban victoriosos a La Habana?

Te hago dos referencias y ambas son del año 1957, si mal no recuerdo: una es José Antonio Echeverría lanzándose con un grupo de jóvenes de la FEU en un terreno de pelota con un cartel enorme que decía “Abajo la dictadura”. Como en ese tiempo las cosas eran en vivo, salió para todo aquel que estuviera viendo el juego de pelota que, prácticamente, era todo aquel que tuviera televisor.

La otra experiencia fue el 13 de marzo, cuando justamente matan a José Antonio Echeverría en el Asalto al Palacio Presidencial y Toma de Radio Reloj. Yo vivía muy cerca del Palacio y recuerdo a alguien que pasó por la puerta de mi casa disparando muchos tiros. Al día siguiente en la puerta que va hacia la calle vi una bala de calibre 47 que hasta hoy la conservo.

-Vibró con la Revolución…

Sí, sí, totalmente.

-Algunos dicen que poeta se

nace y otros que se hace.

¿Cómo fue su caso?

Creo que la poesía está en todo el mundo y hay circunstancias y cultura que permiten que aflore. En mi caso, no sé. Me niego rotundamente a valorarme en ese sentido. En algún momento he dicho que nunca he sido poeta, pero si me van a colgar como a los poetas, ahí va mi cuello.

-¿Por qué trovador?

Trovador porque la cultura, la patria y la independencia están mezcladas con la trova en su raíz misma. Fíjate que los trovadores, en las tres guerras de independencia, todos, absolutamente todos, estuvieron presentes. Es una categoría nuestra, un elemento indispensable de identidad. Yo aspiro a ser trovador.

-Según el escritor inglés Oscar Wilde,

“la definición debería seguir a la obra

y esta no adaptarse a la definición”.

¿Cumple con este parámetro?

A mí no me gustan mucho las cosas absolutas, porque no siempre puedes definir a una obra o una obra puede definirte, creo que todo es posible, las dos posibilidades están.

-¿Siente que la figura de Silvio Rodríguez

de alguna u otra manera ha opacado al

resto de los trovadores de la Isla?

Silvio es de los grandes, de los muy grandes, de los que va por ahí y dices: evidentemente ese es el camino. Creo que él es una luz, y no creo que nos haya opacado, al contrario, creo que nos ha iluminado. El que se ha sentido opacado, es porque nunca tuvo ni un poquitico, ni un breve candil para acercarse a Silvio ni a su canción.

-Hay muchos artistas cubanos, reconocidos

internacionalmente, que se encuentran

censurados en el país. ¿Qué opina Vicente?

Me parece una estupidez total y absoluta. Creo que no hay que prohibir a nadie. Prohibir esencias de la cubanía me parece contrarrevolucionario.

-Hace poco tuvo la oportunidad de viajar

a Estados Unidos, donde realizó varias

presentaciones a favor de los Cinco.

¿Cómo fue la recepción en el país que

históricamente ha agredido a Cuba?

Fue interesantísima. El primer concierto fue para gente amiga en el Hall Bolivariano de la Embajada de Venezuela. Después, el concierto más importante –pienso yo- fue en San Francisco, con todas las de la ley, en un teatro de los años veinte, precioso, y que, además, según las propias compañeras del Comité internacional por los Cinco, el 80 por ciento de las personas que fueron, no eran conocidas…

-Sin embargo, la prensa no fue muy amable,

el sitio digital diariodecuba.com tituló:

“El represor Vicente Feliú en EEUU para

cantarle a los cinco espías”.

¿Qué siente al leer ese tipo de titulares?

Me molesta mucho, porque la mayoría no tienen valor para decirme eso de frente. Son habladores de mierda profesionales.

-Pasando a otro tema, Vicente: ¿cómo

ve a los jóvenes trovadores cubanos?

Yo no estoy muy convencido de que haya mucha poesía en los cantautores actuales de Cuba.

-¿Y a nivel latinoamericano?

Creo que hay un repuntar extraordinario de la canción trovadoresca.

-¿Entonces es un proceso inverso

el cubano al del resto de América?

Latinoamérica está viviendo un proceso muy revolucionario, mientras Cuba está tratando de que no se destruya su Revolución. Latinoamérica está por hacerla y nosotros estamos porque no se rompa.

-¿A qué teme Vicente Feliú?

No tengo temor. A lo mejor puede parecer ridículo, pero no tengo temor. Cuando uno nace sabe que se tiene que morir, muchas veces en mi vida he estado cerquita de la muerte, en Angola, en Bolivia, en varios lugares, en accidentes terribles que cuando recuperé el conocimiento había dos personas muertas a mi lado. O sea, la muerte para mí no es un susto, es parte de la vida, entonces, si no temo a la muerte ¿A qué podría temer?... A los fantasmas y a la vejez, quizás.

-En algún momento

¿ha dejado de “creer”?

Quizás se me han puesto en crisis determinadas credibilidades, pero no he perdido la fe, la fe en Martí, o sea, en el mejoramiento humano.

 

PARA MEJORAR CALIDAD DEL ARROZ CUBANO

PARA MEJORAR CALIDAD DEL ARROZ CUBANO

Vietnam aplica nuevas técnicas en la produción de cereal en Cuba.

THU TRAN LE ANH,
estudiante  de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Actualmente se desarrolla en Cuba un proyecto para mejorar el cultivo de arroz. La idea pertenece a profesionales vietnamitas que con el objetivo de desarrollar el proyecto vinieron a Cuba.

Para conocer los detalles de esta idea que ya tiene buenos resultados, conversamos con Cao Le Quyen, vicedirectora del Instituto de la Agricultura de Vietnam. Ella compartió mucha información sobre este proyecto.

-¿Cuál es el objetivo de esta idea?

 

El proyecto ayuda, desarrolla y eleva el nivel de la industria alimentaria cubana. El objetivo de nuestro país es ayudar al hermano pueblo y para eso hemos puesto todo nuestro empeño.

-¿Quiénes participan en él?

Contamos con 10 profesionales que tienen la experiencia y preparación necesaria para desarrollar esta tarea. Cada cierto tiempo ellos vienen a Cuba por 15 días para controlar y supervisar el trabajo.

-¿Dónde se ha aplicado el proyecto?

La cooperación en la producción de arroz se ha desarrollado en la provincia de Pinar del Río. Según lo informado por la Unidad de Gestión de Proyectos, después de un año de ejecución de nuevos tipos de arroz, se ha plantado en una superficie de 3 000 hectáreas, la producción total es de 170 000 toneladas. Gracias a la estricta aplicación de los procesos técnicos, con el uso de fertilizantes, los rendimientos han aumentado significativamente, 5 a 6 toneladas por hectárea, aumentando también sus ingresos los agricultores.

-¿Cuánto se ha invertido?

Aproximadamente empleamos 150 000 USD para este proyecto. Pensamos continuar en diversas provincias cubanas. Queremos plantar también soya y otros productos agrícolas.

-¿Hasta cuándo se desarrollará el proyecto?

Es a largo plazo, hasta el año 2020, pero se dividió en proyectos más pequeños a corto plazo (cada año) para facilitar la gestión. El de la actualidad, es hasta el próximo 2013.

-¿Por qué se aplica este plan en Cuba?

Es una tierra que tiene muchas ventajas para el cultivo y la cría, además en la industria acuícola. La Unidad de Gestión también examina algunas provincias que tienen  potencial natural como Artemisa y Mayabeque para aplicar nuevos modelos.

-¿Cuales son las dificultades que

se han resuelto con la aplicación

de este proyecto en Cuba?

Ahora, la produción del alimento es un problema nacional enfrentado por el Gobierno cubano. Cuba debe importar el 80 por ciento del alimento, para suministrarlo a 11,2 millones de habitantes y el dinero que hay que pagar cada año es 1,500 millones USD. Con este nuevo incentivo en la agricultura, el Gobierno cubano bajará en un cincuenta por ciento la cifra de importación en comida.

Pie de foto: Cao Le Quyen, vicedirectora del Instituto de la Agricultura de Vietnam, cuarta persona a la derecha.

RESTAURAN MONUMENTO EN PINAR DEL RÍO

RESTAURAN MONUMENTO EN PINAR DEL RÍO

Un equipo dirigido por el escultor Enrique Ávila estuvo encargado de renovar el monumento erigido a los hermanos Sergio y Luis Saíz Montes de Oca.

CLAUDIA GONZÁLEZ CORRALES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Quienes deciden visitar la provincia más occidental de Cuba por estos días, descubren ante sí, con una imagen renovada, el conjunto escultórico dedicado a los hermanos Saíz.

La escultura está situada frente a la Universidad de Pinar del Río (UPR), y muestra un libro abierto de 35 metros de altura, hecho de  hormigón, del que nacen  dos fusiles de acero de 20 metros de altura. En ellos aparecen grabados los rostros de  los hermanos Luis y Sergio Saíz Montes de Oca, quiebes son coronados por gigantescas estrellas.

Durante 20 años este monumento ha sido víctima del paso del tiempo, y este 22 de octubre (2012), tras varios meses de intenso trabajo, un equipo dirigido por el escultor holguinero Enrique Ávila –también diseñador de las esculturas a relieve dedicadas a Camilo y Che, en la Plaza de la Revolución “José Martí”- concluyó su restauración.

Sobre el tema, el escritor, profesor y jefe del Departamento de Extensión Universitaria en Pinar del Río, Luis Alberto Figueroa, respondió algunas preguntas.

-¿Qué cambios se introdujeron

al diseño original?

Se ejecutaron cambios en las  imágenes de los hermanos recortando las columnas de sus trajes hasta la base. Por otra parte, los rostros de los jóvenes se hicieron a relieve y un último aspecto modificado fue la iluminación, pues inicialmente las luces se encontraban en el interior y, en la actualidad, están por detrás de las facciones.

-¿Cuáles son las ventajas

del nuevo diseño?

El nuevo diseño impide que el agua quede estancada en las inmediaciones de la escultura, evitando así la rápida oxidación del acero presente en el antiguo modelo. Por otra parte, con la nueva iluminación se hace más vistosa y peculiar este tipo de obra.

-¿Fue elevado el costo

total de la obra?

En realidad no, pues se ejecutó con materiales donados por varios organismos y solo se  pagó una parte de la fuerza de trabajo; además, el escultor  no cobró por su labor en la remodelación.

-¿Quiénes desarrollaron

la parte constructiva?

El equipo de trabajo conformado por los albañiles Alberto Suárez, Rafael Torres y Ramón Acosta.

-¿Qué significado tienen

los elementos que

conforman la estructura?

El conjunto escultórico está constituido sobre un libro abierto por el hecho de ser un centro estudiantil, del que parten dos columnas en forma de fusiles que sostienen las representaciones de Luis y Sergio, caladas  e iluminadas desde su interior. Los fusiles terminan en dos estrellas que representan  el  patriotismo y valor de estos héroes y su carácter. Ambos fusiles terminan  con la forma de dos palmas que a la vez son símbolo de nacionalidad y fortaleza del carácter de los hermanos en la  lucha.

-¿Por qué el monumento

está dedicado a los

hermanos Saíz?
 

Debido a que constituye un homenaje a Sergio y Luis Saíz Montes de Oca,  jóvenes universitarios asesinados por la tiranía batistiana el 13 de agosto de 1957, en el municipio pinareño de San Juan y Martínez.

Pie de Foto: Proceso de restauración del monumento dedicado a los hermanos Saíz.

 

EL MÁS TRISTE MUSEO

EL MÁS TRISTE MUSEO

El Centro Hebreo Sefaradí de Cuba, muestra en sus salas la historia del holocausto y sus consecuencias para la humanidad.

Texto y foto:
RAYMON DARIEL RODRÍGUEZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“El holocausto fue una tragedia para el pueblo judío que se recordará a través de los tiempos por judíos y no judíos”. Esta frase es la premisa fundamental del Centro Hebreo Sefaradí de Cuba. Su presidenta, la Doctora Mayra Levy Rodríguez, explicó en una rápida entrevista la historia de este centro, único en Cuba y segundo de su tipo en América Latina.

-Doctora, ¿por qué un

museo judío en Cuba?

Vivimos en un mundo en el que en pleno siglo XXI muchas naciones quitan de sus programas de Historia y niegan que haya  ocurrido el holocausto. En Cuba nunca ha existido el antisemitismo. Los judíos llegaron a la isla junto con Cristóbal Colón y desde entonces fueron bienvenidos. La presencia judía en nuestro país formó parte también de ese ajiaco que constituyó al verdadero cubano.  

-¿Cómo surge esta institución?  

La exposición fue donada el 18 de diciembre de 2011 por el Museo de la Tolerancia y la Memoria en el sur de California, The Simon Wiesenthal Center y The Jewish Cuban Connection, instituciones que apoyan a la comunidad judía en nuestro país.

-¿Cuál es su objetivo fundamental?

Esta muestra pretende que las personas conozcan y sobre todo no olviden El Holocausto, intento de aniquilar totalmente a los judíos con métodos como la asfixia por gas, el ahorcamiento, los golpes, el hambre y los trabajos forzados. La exposición enseña los horrores cometidos por el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial.

-¿Cómo han reaccionado los

visitantes ante un museo tan

diferente a los demás? 

El próximo 18 de diciembre (2012) cumplimos un año y la respuesta del público en este tiempo de exposición ha sido positiva. La colección cuenta con dos tipos de visitantes: los extranjeros que vienen a conocer y la sociedad civil cubana, en su gran mayoría estudiantes, que al entrar a las salas de exposición encuentran un pedazo de la historia para muchos desconocida y se logra así el objetivo de la institución.

-¿Cómo interactúan

con la comunidad?

Estamos estableciendo convenios de trabajo conjunto con instituciones educativas para que los estudiantes cubanos cuenten con un espacio más de conocimiento.

-¿Qué falta a la exhibición?

Todavía queda mucho por hacer, nuestro propósito principal ahora es enriquecer las salas, estamos trabajando con instituciones nacionales e internacionales para que no sea solamente una exhibición estática, sino que gradualmente se vayan aumentando el número de objetos expuestos gracias a donaciones de libros, fotos, artículos y todo aquello que aporte al conocimiento del público sobre El Holocausto para que esa catástrofe no vuelva a ocurrir en la historia de la humanidad.

¿LIBROS BRAILLE MANUFACTURADOS?

¿LIBROS BRAILLE MANUFACTURADOS?

En la sala para invidentes de la biblioteca provincial Rubén Martínez Villena, en La Habana, se hacen de forma artesanal libros de este tipo.

Texto y foto:
LESLIE ALONSO FIGUEROA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La publicación de libros para ciegos y débiles visuales en Cuba no logra satisfacer las necesidades de esa comunidad y las editoriales solo han dejado en promesas la posibilidad de elaborar libros con tales características. La situación ha motivado que se elaboren de forma manufacturada textos interactivos y sencillos con la técnica de lectura y escritura táctil Braille.

                                                                                        
En una pequeña sala de la Biblioteca Pública Rubén Martínez Villena, en el Centro Histórico de La Habana, en la que la organización y la consagración de su responsable son notables, conversamos con el jefe de información, Mario Ernesto Romero Saldaña, protagonista de esta idea.


-¿Qué motivaciones tuvo para

elaborar un proyecto tan ambicioso?


Parecerá un poco cronológica mi introducción, pero la considero necesaria. Durante la pasada Feria Internacional del Libro (2011) se percibió una apertura, por decirlo de algún modo, de la literatura Braille en la Isla, aunque a pesar de ello aún esos libros no cumplían las necesidades; la comunidad ciega cubana no podía acceder a textos de la colonización europea en América, de grandes pintores y músicos, nunca habían consultado un diccionario especializado ni un texto de arte culinario.   

Por eso nos unimos un grupo de escritores para escribir, editar y publicar con estas temáticas textos manufacturados y ello quizás sea parte de nuestro éxito. También pudiera señalarse como posible motivación que soy ciego y formo parte de la gran masa de cubanos deseosa de adquirir cultura a través de los libros.

-¿Qué diseño establecieron

para las publicaciones?   

La manera de hacerlo es sencilla: solo contamos con punzones y cuadrantes de cartulinas pequeños, recortados con medidas que están entre los 20 centímetros de ancho por 20 de largo, con el propósito de que sean manipulables, el lenguaje que utilizamos es sin terminologías técnicas a pesar del tema tratado y la extensión no sobrepasa las 30 páginas.


-¿De qué medios se valen para

adquirir información certera?

 

Este también pudiese haber sido una motivación. Se trata de la llegada a la Biblioteca Rubén Martínez Villena del primer escáner parlante con que cuenta Cuba. El equipo trabaja mediante la reproducción de forma oral del texto escrito introducido y así los autores ciegos, como yo, pueden consultar cualquier bibliografía sin ninguna limitación.


-¿Cuáles serán los próximos planes?


Además de planificar la edición oficial de los libros para próximas ferias, haremos la presentación, durante la Jornada del Discapacitado, del 30 de noviembre al 10 de diciembre (2012), de un texto de unas 25 páginas sobre el surgimiento del vino y la conservación de las vides, la comercialización de esta bebida y sus propiedades medicinales.


Gracias a la sagacidad del equipo que Mario Ernesto guía, este proyecto caracterizado de ambicioso logra satisfacer las necesidades del archivo para invidentes de la Biblioteca Pública del Centro Histórico de La Habana y ampliar la cultura general integral de la comunidad ciega de nuestro país.