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Entrevistas-Trabajos Docentes

UNA APASIONADA DE LAS DÉCIMAS

UNA APASIONADA DE LAS DÉCIMAS

“Todo puede ser fuente de inspiración, desde un atardecer hasta el chofer del carro fúnebre. Componer es como un deporte. Lo hago porque me gusta mucho”, afirma la poetiza y combatiente de la clandestinidad, Victoria Cámara Castillo.

Texto y foto:
MARYCET DÍAZ CARMONA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

No hacen falta alas para hacer un sueño,
basta con las manos, basta con el pecho,
basta con las piernas y con el empeño.
Silvio Rodríguez

A pesar de sus 71 años, ella no cesa en el afán de superarse y es fiel amante de la lectura, del estudio. Pero la verdadera pasión es componer décimas, eso lo prefiere por encima de todo. Así es Victoria Cámara Castillo, quien se ha consagrado a la obra de la Revolución, porque se define a sí misma como una campesina a la que el Primero de Enero de 1959 abrió las puertas a un futuro mejor.

De niña vivió en la costa de San Cristóbal. Su vida allí transcurrió de manera corriente hasta que empezó a interesarse por la poesía y las décimas: “Mi tío y padrino, Claudino Santos, fue muy buen poeta, guajiro, pero refinado. Muchas veces llegó a mi casa con amigos suyos para cantar y tocar guitarra, entre ellos el Indio Naborí. Entonces comencé a tomarlo en serio; al parecer, ese amor nació conmigo”.

Desde los siete años componía, aunque solo recitaba las décimas a su padre, pues le daba pena frente a los demás. Como ella no sabía leer ni escribir, él era el encargado de copiárselas: “Un día dijo que debía aprender a escribirlas sola. Fue al pueblo y compró unas cuartillas, lápices y libretas y comenzó a enseñarme”.

El abuelo de Victoria Cámara fue veterano de la Guerra de 1895 y combatiente de la columna de Antonio Maceo cuando el jefe militar pasó por Candelaria. En su casa en Río Hondo, ella pasó varios años. Estudió desde tercer hasta quinto grado en la escuelita de la zona.

La finca donde vivió perteneció a un hacendado, quien los desalojó años más tarde para sembrar las tierras. Un amigo de su padre les prestó un bohío y vivieron allí por un tiempo: “Me sentía muy mal por nuestra situación, creo que fui rebelde desde pequeña. No soportaba aquella humillación”.

Con apenas 12 años fue a vivir a las montañas de Soroa para ayudar a una tía. Ella estaba muy enferma y tenía muchos hijos pequeños: “Terminé el sexto grado, pero no obtuve diploma porque aparecía extraoficialmente en la escuela del lugar. Hice un trato con la maestra: recibía las materias en los horarios de almuerzo y después limpiaba el local de clases. Cuando ella pedía que le hicieran una composición, siempre lo hacía en décimas, eso le gustaba mucho. Pasé cursos de mecanografía, taquigrafía y ortografía”.

Combatiente de la lucha clandestina

“Por el año 1955 vivía en Candelaria y conocí a Jorge Cabezas, un muchacho perteneciente a la Juventud Ortodoxa y nos hicimos novios. Él siempre estuvo en contra de Batista. Aseguraba que la lucha llevada adelante en esos momentos beneficiaba a las familias campesinas como la mía, y evitaría el desalojo de sus tierras. De alguna manera terminó por inculcarme sus ideales.

“Durante los preparativos para el asalto al Cuartel Moncada, revolucionarios como Fidel Castro, Ciro Redondo y Ramiro Valdés vinieron a entrenar en la finca “La Rasabal”, de Artemisa. En una oportunidad participé con mi novio Jorge en un adiestramiento y vi por primera vez a Fidel. En aquel momento compuse unas décimas sobre lo importante que fue para mí conocer al Comandante, pero no las guardé y ni siquiera las recuerdo”, afirma Victoria.

Luego del asalto al Cuartel Moncada, Jorge Cabezas pasó a ser el jefe del Movimiento 26 de Julio en Candelaria, y Victoria Cámara integró el grupo de Acción y Sabotaje: “Muchas personas pensaron que aquí no se hizo nada a favor de la Revolución, pero subimos armas para las montañas, pusimos petardos en las calles y desarrollamos otras acciones para contribuir con la lucha clandestina. El solo hecho de ser miembro de una cédula fue suficiente para ser fichado por la policía, ¡y ese era un problema grandísimo! Nos arriesgábamos a ser encarcelados, torturados o simplemente asesinados”.

La décima: terreno de sus conquistas

Victoria Cámara siempre tuvo una libreta donde escribía sus poesías, aunque nunca se ha dedicado formalmente a esto. Una amiga, trabajadora de la Casa de Cultura y directora, además, del taller de décima ilustrada, sabía de su pasión por componer y la invitó a participar en el concurso “Enrique Jorrín”. Fue su iniciación en un evento público. Participó y alcanzó el primer premio.

En los festejos por la fundación de Candelaria se celebra el concurso por el “Día del candelariense ausente”. Victoria compite cada año y usualmente resulta la ganadora absoluta de este certamen.

“Recuerdo que en un festival de décima mural el jurado deliberó y el artista de la plástica Jorge Duporté pintó un cuadro relacionado con la composición ganadora. Cuando todos los participantes entraron en la sala, quedé fascinada con la pintura. No resistí la tentación y miré el nombre del premiado, puesto en el lienzo. Fue una enorme sorpresa, ¡era yo!”, cuenta emocionada la decimista.

-¿Cuáles son las musas de Victoria?

Todo puede ser fuente de inspiración, desde un atardecer hasta el chofer del carro fúnebre. Componer es como un deporte. Lo hago porque me gusta mucho. 

Una noche se fue la luz y me enojé mucho, pero reaccioné rápido y dije: «¿Por qué estoy tan molesta si toda la vida alumbré la casa con una chismosa?». En ese apagón tomé la libreta y compuse una décima titulada “Mi niñez”. Resulté premiada con ella en varios concursos.

Su alma revolucionaria

Siempre ha estado vinculada a los procesos revolucionarios: “Durante la Campaña de Alfabetización ocupé el cargo de Jefa de Abastecimiento de Educación y entregaba los faroles, la comida, las cartillas y todo lo demás a los alfabetizadores. Con mis conocimientos enseñé a varias personas en Candelaria.

“Soy fundadora del Partido Comunista de Cuba por derecho propio, milito en las filas desde antes del Primer Congreso y eso es suficiente para obtener la condición. Soy pionera de la Federación de Mujeres Cubanas y de los Comités de Defensa de la Revolución”.

Victoria participó, además, en los proceso de captación de estas organizaciones. Junto a varios compañeros llegó hasta recónditos lugares buscando voluntarios para integrarse: “Existía un grupo llamado ofensiva revolucionaria, encargado de visitar las casas. Muchos nos tiraron la puerta y otros dijeron que no. Las campesinas daban una negativa, ponían como pretexto la ausencia de sus esposos. Entonces los esperábamos en nuestro afán por formar las delegaciones”.

Durante la Crisis de Octubre, la Revolución necesitó mujeres capaces de asumir trabajos tradicionalmente de hombres, por si fuese necesario sustituirlos: “¡Imagínate, aprendí a manejar camiones! Y en el tiempo del bono de ‘Las mil arrobas’, por el corte de caña, trabajé de pareja con un hombre y obtuve premios”.

Su amor por el estudio nunca cesó y apenas tuvo oportunidad continuó superándose, aunque siempre vinculada laboralmente: “Durante 13 años ofrecí mis servicios en Educación. Alcancé el doce grado en la Facultad Obrero Campesina. Luego fui administradora de la Oficina de Correos. Un día llegó el primer secretario del Partido en Candelaria y dijo necesitar una persona para ocupar la plaza de secretaria y responsable de asuntos generales. Me aseguró que yo era la indicada. Fui por tres días y terminé quedándome 17 años. Allí esperé la jubilación. Recientemente estudié en la Cátedra del Adulto Mayor. Además, tengo títulos de Economía y Estadísticas”.

Después de más de medio de siglo vivido, Victoria Cámara confiesa haber realizado sus sueños. Además, expresa su satisfacción con el granito de arena puesto a favor de la causa revolucionaria: “En cada orquesta de la Revolución, humildemente siempre he tocado algún instrumento”, asegura al referirse a su contribución a la liberación de la Patria.

Décima al chofer del carro fúnebre

Taxista de largo viaje
siempre por igual camino
porque es el mismo destino
el que lleva tu pasaje.
No se utiliza el lenguaje
para anunciar la parada
porque su voz apagada
ya no puede articular
y solo se va a quedar
en su última morada.

Ficha Técnica:

Objetivo principal: Conocer acerca de la vida de Victoria Cámara Castillo, poeta que ha estado vinculada a los procesos revolucionarios.

Objetivos colaterales: Resaltar sus cualidades como poeta decimista, premiada en varias ocasiones. Destacar su participación en la lucha clandestina en el municipio candelariense. Hacer hincapié en su el aporte a la obra de la Revolución.

Tipo de entrevista:
Por sus participantes: Individual
Por su forma: Mixta
Por su tipo: De personalidad
Por el canal que se obtuvo: Cara a cara

Tipo de título: De referencia al tema y al entrevistado
Tipo de entrada: De presentación
Tipo de cuerpo: Mixto
Clasificación de la pregunta declarada: Directa
Tipo de conclusiones: De opinión del entrevistado
Tipo de fuentes: No documentales: Alina Iglesias, amiga y vecina; Lázaro Sánchez Cámara, hijo.


POR QUIEN MERECE AMOR

POR QUIEN MERECE AMOR

Las personas con discapacidades físicas e intelectuales pueden integrarse a la sociedad, y tener una vida plena y feliz, manifiesta Marileidys Perdomo Monteagudo, vicedirectora de la institución.

Texto y foto:
IBIS ISABEL FRADE BRITO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El Centro Médico Psicopedagógico Castellana, fundado en 1962, fue el primero de su tipo creado en el país para dar cobertura a un grupo poblacional que no podía acceder al currículo de las escuelas especiales porque presentaba disminución severa de sus capacidades intelectuales. 

Marileidys Perdomo Monteagudo, licenciada en Educación Especial y  vicedirectora de la institución, defiende con fuerzas el derecho de las personas con discapacidades físicas e intelectuales a ser consideradas como seres capaces y útiles. 

“Nuestra sociedad no excluye a las personas que sean diferentes, sino que realiza enormes esfuerzos por insertarlas. El principal interés del centro es desarrollar habilidades que permitan a nuestros pacientes valerse por sí mismos e integrarse en la vida laboral. 

“La institución presta atención médica a pacientes de diferentes municipios de Ciudad de La Habana: ofrece servicio de consulta externa donde labora un equipo médico encargado de examinar a las personas que solicitan atención, a los casos que son remetidos por los centros de diagnóstico y orientación de hospitales pediátricos como el Aballí, y a los estudiantes de las escuelas especiales que no presentan avance favorable en el aprendizaje.  
 
“Brinda también un servicio de estimulación temprana, donde se atienden a los niños de 0 a 36 meses que llegan con muchas dificultades en la marcha, con la motricidad dañada y con el habla nula o muy disminuida. Con la atención que reciben aquí se obtienen, a largo plazo, logros significativos que les permiten realizar tareas complejas como la docencia, el deporte, la música, la danza y la incorporación a labores productivas.” 
 

-¿Qué tratamiento reciben

los pacientes del centro?

Hay uno grupo de 13 niños con afectaciones severas vinculados a la equinoterapia en el Zoológico Nacional. Con la utilización de esta novedosa terapia el equipo médico tiene la misión de desarrollar la psicomotricidad, el autovalidismo, el equilibrio de la postura y el vocabulario; el contacto con los caballos constituye un fuerte estímulo para ellos.

Nuestros pacientes requieren de una atención muy personalizada: un equipo multidisciplinario integrado por médicos, psicólogos, logopedas, fisioterapeutas, trabajadores sociales... están a cargo de su cuidado. Se desarrollan programas dirigidos al tratamiento médico-estomatológico, al aspecto psicopedagógico, a la interacción familia-comunidad-paciente, al desarrollo cultural-deportivo, y a la capacitación del tiempo libre.  
 
Se les imparte, además, un currículo de enseñanza básico y se fomenta el desarrollo de habilidades manuales y de algunas técnicas sencillas de trabajo, para proporcionarles las herramientas que les permitan valerse por sí mismos, insertarse en la sociedad y ser útiles en ella.  
 
El sistema de enseñanza que aplicamos tiene una estructura muy similar al de la educación ordinaria. Está conformado por siete niveles o grados, y una vez que los estudiantes logran vencerlos se promueven al nivel prelaboral, donde se vinculan directamente a una actividad productiva.
 
En esta etapa, el equipo multidisciplinario se encarga de orientar a los estudiantes hacia una labor específica acorde a sus habilidades y preferencias, para lograr una exitosa inserción laboral. 

-¿Cómo se vinculan los

pacientes a la vida laboral?

Tenemos 11 jóvenes vinculados al empleo ordinario, algunos trabajan como jardineros en el Palacio de Pioneros, en el Parque Lenin o en escuelas de la capital, también los hemos insertado como obreros en panaderías o en centros de elaboración de alimentos.

Hay otros 13 jóvenes vinculados a la plantilla de la propia institución, como jardineros, obreros agrícolas y cocineros. De ellos, ocho llevan más de 10 años de labor en el centro, y reciben el mismo salario que el de cualquier persona que ocupe estas plazas, con igual jornada y condiciones.
 
Existe también la modalidad de empleo protegido, que presenta tres vertientes: la producción artesanal, la agrícola y los servicios generales. Los jóvenes integrados a ella adquieren, unido al desarrollo de habilidades, mayor independencia, disciplina y dominio del trabajo. Una vez alcanzados estos parámetros pueden insertarse de forma exitosa al empleo ordinario.
 
Quienes están vinculados a esta opción reciben un estipendio salarial que oscila entre 30, 45 y 60 pesos, en dependencia de la productividad del trabajo realizado; además, disfrutan de las mismas oportunidades que el resto de los trabajadores y tienen el derecho de incorporarse a la sección sindical especial, que es dirigida por uno de ellos, para fomentar así el desarrollo de su capacidad de autodirección.
 
En la institución existen talleres de producción artesanal dedicados a la realización de objetos decorativos, de maracas… a la pintura y al trabajo con papel; los productos obtenidos en ellos se destinan al consumo interno del centro. Contamos con un área agrícola en la que se cosechan viandas, hortalizas y condimentos para nuestra cocina, y con otra de servicios generales donde los jóvenes se encargan de labores de cocina, limpieza, pantry o ropería.
 
Pero hay un grupo de nuestros pacientes que presentan un deterioro intelectual muy elevado y por ello solo reciben un programa de estimulación muy elemental.

-¿Qué acciones se desarrollan

como parte de este programa?

Realizamos actividades básicas de música, danza y educación física; de las que tampoco están desvinculados los que se encuentran en el área docente y laboral.
 
Como parte de este movimiento cultural, el centro ha formado grupos de teatro, música y danza, que han realizado presentaciones con La Colmenita, en galas de eventos nacionales e internacionales de discapacidad, de cultura y desarrollo, de psicología, entre otros, y que también ofrecen actuaciones en actividades populares y a los visitantes del centro.
 
A la par con este movimiento, desarrollamos actividades deportivas. Cada paciente está vinculado a un deporte, que puede ser atletismo, gimnasia artística, natación, voleibol o tenis de mesa; lo que les permite después vincularse al movimiento de olimpiadas especiales.
 
Todos los años celebramos un Festival deportivo recreativo y cultural, que en esta ocasión tuvo lugar del 26 al 30 de noviembre, y constituye la cantera para las olimpiadas especiales. Gracias a su esfuerzo y preparación, nuestros deportistas han obtenido medallas en olimpiadas nacionales e internacionales, y en encuentros mundiales. 
 

-En su opinión, ¿cuál es la característica

principal que debe distinguir a

quienes trabajen en la Castellana?

El amor a su profesión. Este es un trabajo que demanda mucha entrega profesional y afectiva: tratar a nuestros pacientes no es una tarea fácil, porque en la mayoría de las ocasiones es muy difícil ganarse su confianza y uno debe hacer mil intentos buscando la vía de acercarse a ellos. La dedicación, el esfuerzo, el sacrificio y la paciencia son cualidades que no deben faltar a quienes trabajen en la institución. 
 
Muchas veces hay que ofrecerles el afecto y la comprensión que no tienen de sus familias. En muchos casos  no son aceptados por sus padres y carecen de cariño; para contrarrestar esta situación, el centro ha desarrollado un movimiento de familias sustitutas: como muchos de nuestros trabajadores han hecho gran afinidad con algunos de los jóvenes que no tienen familia, los llevan a pasear, comparten con ellos actividades como cumpleaños, fiestas de fin de año… y establecen vínculos afectivos muy fuertes.  
  

-Algunos creen que por ser diferentes

hay personas que no pueden tener

una vida plena y feliz, ¿qué les

diría a quienes piensan así?

En mi experiencia de once años en el centro he visto como nuestros pacientes se pueden integrar a la sociedad y ser, en la medida de lo posible, personas independientes. Aunque no todos lo consiguen, hay una capacidad en ellos que no disminuye nunca: la de amar. Son personas como el resto de la humanidad, sufren, padecen, y también aman y disfrutan de la vida. Tienen una altísima sensibilidad y una capacidad de dar afecto muy elevada, por eso se ponen tan tristes cuando sienten que no los quieren. 

En la institución tenemos parejas de novios, y aunque todavía algunos padres rechazan este tipo de relaciones amorosas, en el tiempo que llevo aquí se han realizado dos matrimonios. Amar es un derecho que nadie en el mundo les puede quitar. 

Ficha técnica:

Objetivo central: informar en qué consiste el trabajo del Centro Médico Psicopedagógico Castellana.

Objetivos colaterales: Dar a conocer cómo se vinculan los pacientes a las actividades docentes, culturales, deportivas y laborales, y cómo esto tributa a su desarrollo e inserción en la sociedad. Destacar que las discapacidades que presentan los pacientes no son una limitante que les impida amar, ser felices y útiles a la sociedad.

Tipo de entrevista:

Por su forma: Clásica.
Por su contenido: De actualidad.
Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo.

Tipo de título: De alusión a frase literaria.
Tipo de entrada: De resumen o típica.
Tipo de cuerpo o desarrollo: Predominio de preguntas y respuestas.
Tipo de conclusiones: De opinión o comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:

Mariela Álvarez Tomás, especialista en Medicina General Integral, jefa de Servicios Médicos del Centro Médico Psicopedagógico Castellana (fuente activa, no documental, primaria, directa).
 
Roberto Novoa Rebollar, licenciado en Educación Especial, jefe del taller de producción artesanal del Centro Médico Psicopedagógico Castellana (fuente activa, no documental, primaria, directa).

Entrevistada (fuente activa, no documental, primaria, directa).

LUISA CAMPUZANO: ¿POR QUÉ NO LOS ESTUDIOS SOBRE LAS MUJERES?

LUISA CAMPUZANO: ¿POR QUÉ NO LOS ESTUDIOS SOBRE LAS MUJERES?

RAMÓN CRESPO HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Miembro de la Academia Cubana de la Lengua, doctora en Letras Clásicas y Premio de la Crítica en varias ocasiones, Luisa Campuzano es conocida entre sus colegas como “la decana de los estudios sobre género en la Isla”.

Directora del Programa de Estudios de la Mujer de Casa de las Américas y de la revista Revolución y Cultura, ha abordado la temática desde 1984, fecha en que presentara La mujer en la narrativa de la Revolución: ponencia sobre una carencia, en un congreso sobre literatura del período. A partir de ese momento, se conviertió en una incansable investigadora de la producción literaria y la historia de la subalternidad femeninas.

Basta decir género, y algo en ella se enciende contagiando a quien la escucha... ¿Por qué los estudios sobre la mujer?

“Plantear el porqué de los estudios sobre las mujeres implica una duda sobre su pertinencia. Podría hacerte la pregunta a la inversa: ¿por qué no los estudios sobre las mujeres? Pues porque ya era tiempo de empezar a develar cuál ha sido y es la condición femenina; cuáles son sus realizaciones y sus potencialidades; cuán vil ha sido el comportamiento de la sociedad al invisibilizarlas, relegarlas, desconocerlas, equipararlas a los niños y a los seres que la soberbia patriarcal consideraba inferiores.

“Uno de los más connotados teóricos de la Conquista, adversario en famosa polémica de fray Bartolomé de las Casas, Ginés de Sepúlveda (1490-1573), perito en Aristóteles y su Política, expresaba así: ‘Con perfecto derecho los españoles imperan sobre estos bárbaros del Nuevo Mundo e islas adyacentes, los cuales en prudencia, ingenio, virtud y humanidad son tan inferiores a los españoles como niños a los adultos y las mujeres a los varones’.

“Gusto de recordar lo que Fray Luis de León, el extraordinario poeta, escribiera como regalo de bodas para su sobrina María, La perfecta casada, donde dice: ‘porque así como la naturaleza [...] hizo a las mujeres para que, encerradas, guardasen la casa, así las obligó a que cerrasen la boca. [...] no las hizo para el estudio de las ciencias ni para los negocios de dificultades sino para un solo oficio simple y doméstico, así les limitó el entender y, por consiguiente, les tasó las palabras y las razones’.

“Sólo en fecha muy reciente los hombres de algunos países y continentes dejaron de tener derecho de vida y muerte sobre esposas e hijas. En no pocas naciones lo conservan, escudados en la religión… La mujer vivió, y en muchos lugares aún vive, en una aberrante situación de ‘minusvalía’, construida y mantenida desde hace milenios, y legitimada por tabúes, prejuicios y toda suerte sinrazones.

“Hasta hace unas décadas, en un mundo desde siempre marcado por la propiedad, no podían tener posesiones ni decidir sobre ellas; y pese a su papel en la reproducción de la especie, en la producción de alimentos, de ropa, en el servicio y cuidado de los hombres, niños y ancianos de la casa, en la atención a cultivos y animales, no recibían ninguna remuneración, porque supuestamente no trabajaban, sino cumplían con las tareas a las que estaban ‘naturalmente’ destinadas.

“La Revolución Francesa no les concedió los derechos civiles que otorgó a los hombres. Tampoco tuvieron acceso a la educación superior. ¿Cómo surgen entonces? Las causas de la subordinación femenina comienzan a ser puestas en tela de juicio por las propias mujeres: por Sor Juana Inés de la Cruz, por Olympia de Gourges, por nuestra Gertrudis Gómez de Avellaneda.

“Distintos pensadores del siglo XIX, como Federico Engels y John Stuart Mill, comienzan a analizar esta flagrante violación de todos los derechos y a ocuparse de sus causas. En el XIX, y al calor de otros movimientos sociales, como el abolicionista en los Estados Unidos e Inglaterra, las mujeres plantean sus propias reivindicaciones. Durante años su objetivo es el derecho al voto. Paralelamente, abren nuevos espacios y las reivindicaciones aumentan hasta alcanzar los derechos laborales y civiles en plenitud: que el marido no tuviera que autorizarla para hacer movimientos con su dinero, o si era una mujer mayor de edad que el padre no siguiera siendo quien autorizara sus gastos. En fin, que la mujer dejara de ser un niño, pues la ley la consideraba como tal.

“Una vez que accede a los espacios jurídicos, académicos y del saber, deberá mantener y ampliar las capacidades logradas. Si ha conseguido el reconocimiento de la igualdad ante el hombre, el trabajo y la ley, tiene que luchar para que esto se cumpla”.

-Los estudios sobre las mujeres siempre comienzan por asumir esa función de búsqueda e investigación de las desigualdades. En los textos jurídicos se hace referencia al concepto de igualdad de sexo, ¿cree usted que sea suficiente? ¿Qué considera del término equidad de género?

Nacemos con un sexo biológico, pero el género se construye socialmente. Esa es la razón por la cual solo hay sexo masculino y femenino, pero puede haber varios géneros, pues están las personas con preferencias sexuales diferentes.

Cuando hablamos de equidad de género se tiene en cuenta esto, y sobre todo, su carácter e implicación social. Hablar de equidad de género implica una responsabilidad con la sociedad. Ha sido y es ella la que crea los géneros y los ha conformado a través de modelos y roles.

El hombre, el sexo masculino, no tiene por qué ser machista. Se es machista en determinadas sociedades patriarcales debido a una construcción cultural. Hay hombres que golpean a sus esposas porque el modelo masculino conformado en su entorno exige que si la mujer lo engaña debe “entrarle a palos”, que no hay otra opción para resolverlo.

-¿El hombre es así porque está en su naturaleza ser violento y en la de la mujer ser dulce?

No, esa es la forma en que han sido formados, son los modelos preestablecidos, los roles que les han sido asignados. La “igualdad” es formal en muchas ocasiones, siempre existirán diferencias, pero ¿las mujeres tenemos que aspirar a ser iguales que los hombres? ¿Tenemos que ser competitivas como los hombres? ¿Tenemos que devorarnos a nosotras mismas, como lo hacen los hombres en las sociedades marcadas por la competitividad? ¿El igualitarismo significa ser tan salvajes como puede serlo un hombre en la defensa de un puesto de trabajo, o en la defensa de su capital, o en la defensa de cualquier cosa? Es ahí donde se plantea la cuestión de que más allá de alcanzar la igualdad, se trata de salvar las diferencias de la condición femenina y modificar a la sociedad. Por eso equidad de género es el concepto que funciona y no el de igualdad de sexo.

-¿Qué es feminidad y qué feminismo?

La feminidad es el conjunto de características que se supone sean propias de una mujer. Esta deberá ser dulce, tierna, suave, maternal; en fin, toda una serie de elementos, de comportamientos tradicionalmente asignados al sexo femenino. Todo ello es una construcción. Cuando una mujer es brutal, violenta, osada, no es considerada como tal, sino se dice que es “mucho hombre”, como llamó a Gertrudis Gómez de Avellaneda el poeta español Bretón de los Herreros.

Una mujer deja de ser femenina simplemente porque tiene características y actuaciones propias de cualquier ser humano en circunstancias que requieren o producen esas reacciones, pues se considera que ha transgredido lo que la sociedad ha codificado como propio para su género.

Si un hombre tira la puerta al salir, tal vez sea maleducado, pero no deja de ser masculino. Al contrario, reafirma su condición cuando da un portazo. Si una mujer hace lo mismo, entonces es violenta, poco femenina.

-Eso es la feminidad. Ahora, ¿qué es el feminismo?

Es una corriente política, una forma de pensamiento que tiene como objetivo la reivindicación de todos los derechos de la mujer. En primer lugar, del derecho a pensar, a actuar y a luchar en defensa y para el progreso femenino; y a cambiar la sociedad en el sentido de anular la bipolaridad de géneros, la superioridad de lo masculino sobre lo femenino y acabar con los principios del falogocentrismo.

Es una corriente política y ha de asumirse como tal. Todas esas versiones ignorantes que existen sobre el feminismo, según las cuales es lo contrario del machismo, son incorrectas. Es muy común se diga que alguien es feminista del mismo modo en que se pudiera calificar como machista. El machismo no es una virtud, ni una forma de pensamiento, ni una elaboración política destinada a un fin social. Es un vicio, una aberración, una vulgaridad.

El feminismo, por su parte, es un movimiento políticamente activo, que implica gran responsabilidad y compromiso personal. Tiene la voluntad de transformar el mundo de una sociedad falogocéntrica a una para hombres, mujeres y cualesquiera de los géneros y preferencias sexuales existentes.

-En un mundo donde todas las personas, siendo diferentes, sean idénticas en derechos y en deberes. Dentro de este paisaje feminista, ¿cómo se inserta el programa de Estudios de la Mujer de Casa de las Américas?

El PEM se ocupa fundamentalmente de la cultura y la historia de las mujeres latinoamericanas y caribeñas; y ha tratado, desde su fundación en 1994, tanto de recuperar y rescatar su pasado -bien desconocido, por cierto-, como de promover el trabajo de las artistas y escritoras contemporáneas de la región, así como de discutir los temas teóricos y las estrategias políticas correspondientes. Con ese fin, todos los años se realiza un coloquio internacional en Casa, que en sus quince ediciones ha abordado muchas temáticas, siempre diferentes.

-¿Cómo ve el tratamiento a la mujer en la música contemporánea?

Realmente no conozco mucho la música de hoy, pero creo que siempre, en la tradición cubana, la referencia a la sexualidad, que me imagino que es por donde vienes, ocupó un espacio importante, aunque no mayor que la alabanza, la celebración, el canto a la mujer en toda su plenitud de sentidos, desde Sindo y Corona, hasta Pablo y Santiaguito.

La capacidad imaginativa de los compositores, la ambigüedad de sus textos, el doble sentido real o imaginario de lo que oíamos, eran, en Ñico Saquito, Juan Formel o Eusebio Delfín mucho más estimulantes que lo meramente grosero. Siempre hubo, y las hay, canciones con referentes sexuales, pero codificados de modo tal que necesitan ser interpretados, lo que implica una complicidad intelectual con su autor que hace mucho más atractivos y disfrutables los textos.

En más ocasiones de las que me gustaría reconocerlo, percibo en la música bailable un lenguaje desprovisto de sutileza, de ingenio, que no se vale de recursos imaginativos ni de procedimientos artísticos para su creación. Se trata simplemente de enunciados vulgares, que traducen apetencias y deseos muy elementales, nada elaborados, y se expresan de manera muy primitiva; son textos poco trabajados, que evidencian una gran pobreza imaginativa.

En su mayoría –y no hablo solo de autores cubanos, por supuesto- son expresiones de un machismo agresivo, formas verbales de violencia de género. El léxico y las metáforas que incorporan estas canciones colocan a las mujeres en una condición de víctimas, las cosifican. ¡Y pensar que a veces son cantadas por voces femeninas! Afortunadamente hay importantes autores e intérpretes preocupados por esta indigencia mental, que de eso es de lo que se trata.

-¿Qué significa ser mujer para Luisa Campuzano?

Para mí tiene muchos, infinitos significados, casi uno para cada mujer, y siempre de acuerdo con los contextos y las épocas. Recordemos que no existe “la mujer”, sino mujeres. Intentar una definición que vaya más allá de la anatomía, sería caer en esencialismos. Te pongo solo un ejemplo: desde el punto de vista laboral, antes, ahora y en buena parte del mundo, en sentido general ser mujer quiere decir hacer más y recibir menos. Y así podríamos seguir devanando la madeja. ¿Qué vamos a hacer?

Recuadro:

Cuba fue el primer país en firmar la Convención para la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la mujer (CEDAW).

En la IV Conferencia de Naciones Unidas sobre la Mujer, celebrada en Beijing en septiembre de 1995, el gobierno cubano asumió el compromiso de llevar adelante la implementación de la Plataforma de Acción allí adoptada.

El Grupo Nacional para la Prevención y Atención de la violencia familiar se constituyó en septiembre de 1997.


YOSS

YOSS

José Miguel Sánchez Gómez es biólogo, escritor, cantante y cinturón negro en judo y kárate. Aprendió a leer a los cuatro años. 

JAVIER MACÍAS ORTIZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Yoss es un cubano singular. Donde llegue inevitablemente llamará la atención. Confieso que la primera vez que lo vi me produjo rechazo, lo creí superficial. Había acudido al Centro Cultural Dulce María Loynaz, lugar en el que él y Michel Encinosa hablarían sobre la literatura de ciencia ficción cubana.

Con aquella chaqueta camuflada, el pecho descubierto, las botas a la altura de la rodilla, el pelo largo -sostenido por un pañuelo- y los brazos forzudos, parecía un guerrero de otros tiempos; no sé, cualquier cosa menos el intelectual figurado cuando me dijeron que hablaría un importante escritor.

Esa imagen a priori se deshizo rápidamente y resultó que el superficial fui yo, por no atender a esa verdad de que “lo esencial es invisible a los ojos”. Comenzó a hablar y sus palabras demostraron que era un tipo sesudo, un ser humano que, tras su apariencia excéntrica, posee una cultura vasta.

José Miguel Sánchez Gómez, Yoss, es polifacético, conocedor de saberes aparentemente opuestos… Es Licenciado en Ciencias Biológicas en la Universidad de La Habana, vocalista de Tenaz -un grupo de rock duro- y, bendecido doblemente por la musa Euterpe, toca la armónica. Cinturón negro en judo y kárate.

Como escritor, tiene reconocimientos suficientes, aunque no es hombre de andar proclamando triunfos: durante la conversación, transcurrida en su casa, jamás mencionó los premios David de 1988 con Timshel, el de Cuentos Ernest Hemingway, el Luis Rogelio Nogueras, el Aquelarre de Texto Humorístico, y su condición de finalista del Premio Casa de las Américas de novela.

El autor de Los pecios y los náufragos asegura que comenzó a leer a los cuatro años. Su padre siempre ha sido un gran lector y a él le molestaba que se sentara y abriera aquellos papeles “llenos como de hormiguitas”, los cuales “miraba y no entendía”. Le escuchaba: “La hormiga M con la hormiga A, suena MA”, hasta que un buen día…

Concibe la literatura como una dimensión extra de la vida y a veces prefiere vivir en ella más que en el mundo real. Sus primeros temas eran el refrito de muchas lecturas: había contactos con extraterrestres, experimentos en los que se destruía la Tierra y todo el abanico de temas clásicos de la ciencia ficción. Algunos eran originales, comenta, y supone que esos fueron los que luego recicló. Después, varios cuentos suyos se publicaron o ganaron premios y otros eran infames y simplemente los destruyó.

-Generalmente los escritores tienen

una infancia que puede catalogarse

como “rara”. ¿Cómo fue tu niñez?

Yo leía mucho, pero también era fanático al fútbol, a trepar a los árboles, revolcarme en la hierba. ¿En cuánto una infancia rara? Creo que fue muy feliz y  tranquila, un poquito de lo mejor de ambos mundos: buscaba a mis amigos para jugar y si no estaban tenía libros envueltos en nylon, escondidos en matas estratégicas del barrio, los cuales me ponía a leer hasta que llegaran. Tuve una infancia más o menos normal, como la de todos los niños.

Yoss era como sonaba su nombre en boca de una profesora de Educación Física que tenía problemas de pronunciación: “Cuando comencé a mandar obras a concursos tenía que hacerlo con un seudónimo y dije: ¡Yoss! Ya había personas que me conocían así y cuando publicaron mi libro Timshel, en 1989, lo firmé como José Miguel Sánchez y algunos amigos me dijeron: “Y este José Miguel, ¿quién es? Yo leí esos cuentos y los hiciste tú”. Era identificado por mi seudónimo. Decidí escribirlo con “y” griega porque soy de la generación yé y que mi nombre no comenzara con esa letra era una casualidad”.

-Si tenías vocación por las letras,

¿por qué estudiaste Biología?

Soy un escritor, pero sobre todo, un escritor de ciencia ficción. Pensé siempre que no me vendría mal un poco de disciplina, método y pensamiento científicos. Dudaba si podría ganarme la vida solamente escribiendo y me decía: “¿Si resulta que no soy tan bueno? ¿Y si los premios son una casualidad? Si alguna vez tengo que mantener una familia es mejor tener un oficio.

Luego de cumplir el Servicio Social no he vuelto a ejercer la Biología. No la extraño porque la carrera que estudié y las materias que aprendí están presentes en mi literatura. Estudié Biología porque es la ciencia que más me atrae y con la cual quería complementarme como escritor.

-¿Y cómo fue el tránsito por la Universidad?

A veces los profesores chocaban con mi aspecto, mi manera de vestir. Era un joven que leía los libros de texto apenas los tenía, y que profundizaba en mis materias preferidas: Botánica, Evolución, Ecología. Normalmente no faltaba a clases y nunca iba a remediales, prefería estudiar solo. Hice algunas travesuras. Cuando terminé el primer año lo celebré subiéndome en el asta de la bandera de la Facultad y en la punta amarré una cinta de las que me ponía en la cabeza, lo cual provocó la irritación del vicedecano.

Siempre he sido una persona muy espontánea, muy sincera y eso, si bien es bueno, también es malo. Con los años he aprendido el arte de la diplomacia,  decir lo que uno quiere de manera que no te maten por oírlo, pero nunca he podido callar mi opinión.

Cuando había conferencias aburridas, sacaba un libro, lo cual los profesores interpretaban como una falta de respeto. Durante el Festival Internacional de Cine de 1986 la profesora de Inglés en cierta ocasión extendió el turno más allá de las 11:45 de la mañana, hora en que debía acabar. La película en el Yara la rodaban a las 12:00 del mediodía. Simplemente me fui. Por cosas como esas presenté problemas.

Este habanero se viste influenciado por las lecturas que hiciera durante su infancia sobre las historias de Conan, Sandokan y El Corsario Negro: le gustaba que esos personajes usaran muñequeras, botas y cinturones anchos. En los 80 descubrió el rock, lo cual marcó su estilo de vida.

“Cada persona tiene el derecho de sentirse cómodo consigo mismo. Por eso decidí vestirme así. Después de muchos años siendo un “rockero pasivo”, un admirador, desde el 2007 soy cantante y tengo la justificación perfecta. Cuando me preguntan qué por qué me visto de esta manera, respondo que canto en un grupo de rock.

A Yoss le fascinan las armas, las artes marciales y la historia de la Edad Media: “Dentro de todas me gustan mucho las armas blancas, sobre todo aquellas que son exóticas. Creo que las armas son una parte importante de la cultura del hombre, una de las expresiones más perfectas del nivel tecnológico y la filosofía de la época que las produce. Estudiando las armas de determinado período histórico, creo que logro tener una idea muy clara de él. Esas son racionalizaciones a posteriori; en realidad, me gustan y ya.

-¿Cómo se proyecta el grupo de

rock Tenaz? ¿Tienen algún disco?

Hacemos heavy metal. No somos lo que la gente llama “metralla”, esos tipos con voces guturales... pero tampoco decimos: “Hola, te quiero, mi amor”. Las  canciones que grabamos son en español, salvo dos temas míos en inglés. Tratamos de dar un buen peso a las letras. Estas hacen metáforas de la realidad cubana a través de historias medievales, hablan sobre la necesidad de mantenerse firmes en las ideas.

Tenemos discos, pero no grabados oficialmente, sino hechos en estudios caseros y producidos por nosotros mismos. El último demo, Entre dientes, salió este año con seis canciones. Estamos esperando que nos llame Cuerda Viva para hacer su presentación.

Los primeros domingos de cada mes tenemos una peña fija en la Casa de Cultura de Centro Habana, nuestro lugar de ensayo. Contamos con un público que poco a poco va creciendo.

Al autor de Pluma de León le gusta la trova, aunque no mucho su ambiente, el cual le resulta a veces falso: “A cualquier creador que no le guste Silvio Rodríguez, Frank Delgado y Carlos Varela se está perdiendo una faceta muy importante de la poesía. Creo que la poesía moderna no está en los poetas que presentan libros y se los intercambian unos a otros porque nadie los entiende, sino que se encuentra en esas personas que se sientan con una guitarra y hacen canciones que llegan a la gente”.

Yoss tiene tres volúmenes que están a punto de salir en la Feria del Libro: Leyenda de los cinco reinos, recopilación de textos fantásticos; En sus marcas, listos, futuro, antología de ciencia ficción con temática deportiva, y un pequeño ejemplar para niños y adolescentes (aclara que inteligentes), Las quimeras no existen.

¿Acaso esta conversación es un sueño? ¿Un sueño programado en un planeta lejano de cómo sería una conversación entre un humano actual y otro del futuro? Quizás Yoss sea del futuro.


TONY ÁVILA: TROVADOR DE UTOPÍAS Y REALIDADES

TONY ÁVILA: TROVADOR DE UTOPÍAS Y REALIDADES

El proyecto Suerte de los cangrejos promueve en Cárdenas un espacio diferente, noches de trova en las que la juventud se acerca por primera vez a la mejor tradición de la música cubana.

Texto y foto:
CARLOS MANUEL ÁLVAREZ RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
                                   
Sus canciones inundan las noches cardenenses y ya nadie duda que queden en la memoria popular como la ancestral bicicleta o la bandera cubana izada en 1850. Jovial, de meditar profundo, Tony Ávila parece no afrontar problemas detrás de su vieja guitarra, aunque la gente sabe bien que es apariencia; el hombre se bate duro con la vida.

Toca las cuerdas de su instrumento con la humildad de un jovenzuelo y la voz en principio le viene quebrada, hasta que la gente ríe y aplaude; entonces tantea el “terreno”, poco a poco gana confianza, y nada puede evitar que al término marche ronco y feliz para su casa.

Al verlo cantar entre trago y trago en las madrugadas frías de los sábados, nos resta apenas evocar al poeta que dijo un día: Viva el que huela a callejuela, a palabrota y taller; para después, darle la palabra a este hacedor de canciones.

-¿Dónde naciste?

En La Habana, el 13 de agosto de 1970, en Marianao. A Cárdenas llegué con casi dos años de edad.

-¿Ese amor por la música,

lo sientes desde pequeño?

Sí, cantaba; o mejor, desafinaba las canciones que sonaban en ese momento. Una lata, un palo o una mesa eran suficientes para desatar sobre ellos cierta ira musical que con el tiempo se tradujo en amor y pasión.

Te cuento que mi primer paso hacia la música como aficionado fue en la adolescencia, pues estaban buscando un niño para el grupo Patria, de Cárdenas, que supiera tocar tumbadora, pero que, además, fuera negro. Y ya tú ves, pasé las dos pruebas.

-¿Algún músico en tu familia?

Un tío en Puerto Esperanza y unos primos lejanos.

-¿Qué te impulsa entonces a estudiar Filosofía?

Amo la historia y la filosofía, y me apasiona enseñar, de ahí que optara por el Pedagógico y no por las especialidades puras.

Me gusta el debate que las dos proporcionan, odio endulzar a los héroes y omitir el valor que pueda tener alguna figura negativa; porque de ambas, de su lucha de contrarios y su liderazgo, es que se  mueven las masas hacia los grandes cambios que ha protagonizado la humanidad. Esa visión o concepción dialéctica e integradora del mundo sólo la proporciona la filosofía.

-¿En qué etapa ejerces lo estudiado?

Durante la carrera hice el servicio social.  En 1995 me fui de las aulas, regresé y se acabó. Yo me gradué en 1993, uno de los años más duros  del Período Especial.

-¿Cómo se produce el giro hacia la música?

Comenzó a incubarse precisamente en el éxodo hacia una mejor alternativa económica.  En esa búsqueda vi seriamente en la música una posible fuente de empleo, hasta que en 1998 di el paso y aquí estoy. En principio la meta era puramente material, después se fue permeando de una insalvable inquietud creadora que se adueñó de mí y creo que para siempre.

-Háblame de cuando cantabas

en los hoteles de Varadero.

Varadero es una máquina de moler músicos. Tú puedes todos los días martillar, soldar o tirar mezcla, con todo el respeto para estos oficios, pero hacer música a diario te convierte en una especie de fotocopiadora musical. Llegas a ser tan buen autómata que todo sale con éxito, aunque sin feeling, y eso es deshacer la música.

Estuve 10 años en el turismo y tengo allí excelentes amigos que respeto, admiro y quiero muchísimo, porque, además, tienen la virtud de sobrevivir a la sonrisita forzada que exige el cliente. Casi nunca se piensa que el músico es un ser humano cuyos estados de ánimo tienen un umbral más amplio de sensibilidades, lo que no los hace mejores o especiales, pero sí diferentes. La música, decía Beethoven, “es la auténtica revelación de la sensibilidad humana, una forma superior de sabiduría”. Por eso no responde a un horario, aunque sí a un rigor y una disciplina que junto al talento, sostiene la calidad con que se hace la música.

-¿Qué te aportó esos años en Varadero?

Resistencia, chispa, oficio, capacidad de trabajo, conocer diversos géneros, vencer el miedo escénico, tocar dos o más instrumentos, aprender a vender CD y lidiar con un público muy diverso.

-¿En qué consiste el proyecto

Suerte de los cangrejos?

Es un proyecto para rescatar el movimiento trovadoresco que existió en Cárdenas en las décadas de los años70 y 80. La idea fue de Antonio  Santovenia, Toño, ingeniero químico, antes director del grupo Aquí Cuba, quien convocó a que nos sumáramos con gusto a la idea.

Ese rescate responde a que existía un público ávido de escuchar trova y varios trovadores sin espacio donde presentarse, de ahí que Toño propone un esquema que al menos yo no vi antes y que consiste en un concierto y una descarga igualmente concertada.  Eso da la posibilidad al invitado de exponer su obra en buena lid y después amanecer descargando si así lo desea.

El Museo de la Batalla de Ideas es la sede natural y habitual de Suerte de los cangrejos, con Rolando Govantes  como director. El proyecto, además, tiene una parte infantil, La dicha de los cangrejitos, que se realiza el mismo día por la mañana y la dirige Julio Blanco. El 31 de mayo del 2003 fue cuando comenzó con un concierto de Juan Carlos Pérez y un servidor.

-¿A qué se debe que el proyecto todavía

mantenga su vitalidad atrayendo a

diversas generaciones, incluyendo gran

parte de la juventud cardenense?

Creo que se debe a que los protagónicos, entiéndase el público, organizadores y artistas, están vivos. Y esa capacidad que debe tener todo proyecto humano de adaptarse, cambiar y superarse, pasa en primer lugar por el acto mismo de vivir. 

Hemos estado en momentos de esplendor y de crisis. Nos han criticado, y nos autocriticamos duramente, pero sobre todo y hasta ahora, creo que hemos podido medir que va necesitando esa multigeneracionalidad de la que tú hablabas, ten en cuenta que no todo sale como quieres, por ejemplo, se han suspendido conciertos anunciados con antelación el mismo día de la presentación, falta el audio u otra cuestión, aunque el combustible humano está y esa es la esencia del proyecto.

-¿Cuánto puede afectar el fatalismo geográfico a la obra de Tony?

Afecta, pero no determina. Te roba la inmediatez, mas no la presencia; y no creo que incida negativamente en mi obra, más bien en las oportunidades de exposición de la misma. La obra se mantiene a salvo de algunas contaminaciones, ella se sigue haciendo y no creo que sea un sacrificio realizarla en Cárdenas. Desde allí yo miro hacia La Habana. A ella voy con frecuencia sabiendo que es la meca de las oportunidades en nuestro país.

-Muchos trovadores plantean la disyuntiva

de hacer concesiones en su arte en función

del mercado, o mantenerse firme y estar

condenado al ostracismo,

¿qué opinión te merece el asunto?

La trova, dijo Santiago Feliz, “es una actitud ante la vida”, el trovador defiende una estética que, a mi juicio, está en la esencia de su obra y eso no se vende. Este es un movimiento abarcador de diversos géneros musicales y aunque eso le permite moverse dentro del panorama musical, el trovador no puede olvidar que es un comunicador, que cada palabra, cada idea que expresa es y debe ser reflejo de esa actitud irrenunciable ante la vida.

La disyuntiva arte y mercado es relativa.  El mercado está y muchas veces no llegas a él porque no lo intentas o te falta un gancho, o no puedes emplearte a fondo en la trova. Esto tiene su contrapartida y sabemos que existen los favorecidos y las instituciones que apadrinan ciertos grupitos de trovadores. Existe la trova negra, de la que no se habla. Los trovadores de Oriente prácticamente ni se mencionan. 

Hay trova buena y trova mala, más intimista o más comunicadora, pero la esencia no se traiciona, las concesiones tal vez puedan ser de forma, pero no de contenido. Nos autolimita muchísimo el no querer llevar la trova al espectáculo o viceversa.  Todo lo que beneficia nuestras presentaciones sin cambiar nuestro discurso, bienvenido sea.

-¿Llena de vida o moribunda

la trova en nuestro país?

Es muy difícil hablar de salud en la trova desde un panorama carente de la transparencia necesaria en cuanto a inventario y conocimiento de la obra, difusión y espacios serios donde presentarse los trovadores. Mención aparte para el Trovaz de Yamira Díaz, en Pinar del Río, para Santa Clara o el Centro Pablo, ente otras instituciones que han aportado grandemente a la trova y a plasmar su memoria en los últimos 10 años. Tu pregunta es difícil y ante la misma interrogante hace dos años respondí algo similar a mi amigo, escritor y periodista, Antonio López Sánchez (autor además de un muy buen libro sobre la trova en Cuba), “por lo menos está viva”.

-En tu caso, ¿compones primero la letra

o la música: qué te es más fácil?

Eso no lo sabe nadie. Es como entrar en sintonía con el universo, un don que se sufre muchísimo. A veces llega y te levantas de la cama con una idea textual primero y musical después, o al revés. En ocasiones tienes una idea previa o te nutres de lo que dice la gente, hay canciones que salen de un tirón y otras que demoran años en hacerse. También se escribe por encargo y eso es más difícil todavía aunque no estás obligado a hacerlo. Hacer canciones no se compara con nada.       

                                                                                               
-¿Trabajas constantemente en tu obra

o cuando sientes la necesidad

espiritual de decir algo?

Trabajo a diario, lo que no quiere decir que siempre haga canciones. No hay un solo día que no coja la guitarra y hurgue en mis papeles. Esa es una necesidad espiritual permanente.

-¿Crees que el haber estudiado Filosofía

te aporta a la hora de componer y entender

la cotidianeidad en la que se inspira tu obra?

Sí, y mucho. Me permite ser imparcial aunque sean canciones en las que tome partido. Me da un enfoque objetivo y lógico de la existencia humana, una concepción científica de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento del hombre.   Puedo nutrirme de herramientas para decir lo que pienso, extraer lo positivo y lo negativo de la conciencia crítica de la sociedad. Aporta en cuanto al lenguaje. Creo que la filosofía es uno de los pilares esenciales de mi obra porque la sustenta no solo como antecedente, sino como participante activa de la misma

-¿Es propio del cubano esa ironía,

esa sátira ante los problemas más difíciles

que constantemente reflejas en tu obra?

El cubano dentro del drama que ha vivido durante años, está hoy, aquí, en pie, en gran medida a su sentido del humor, que lo acompaña hasta en los velorios y le ha permitido burlar los más duros escollos. Por tanto, y sin que me haya sido conferido por decreto, el humor es parte indisoluble de mi obra en la que la sátira e ironía son permanentes. Yo no regalo un texto con cierta dosis de humor para caer en gracia, sino para que la gente reflexione desde la sonrisa desprejuiciadamente,  dejándose llevar por temas como la emigración, el racismo, la escasez, las diferencias sociales y económicas y las aborde sin miedo, pero además, con optimismo y esgrimiendo la verdad revolucionaria de decir nuestros problemas como son y no con falsos vestidos ni una sobredosis de azúcar. Creo que el humor es en mi obra como una bendición.

-¿Qué representa para Tony  ser cubano?

Un privilegio que pocos en el mundo tenemos, una alegría y una suerte que no se mide desde el estómago o desde lo que no tengo. Cuba es otra cosa, es que tú me puedas hacer esta pregunta y yo pueda darte esta respuesta.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Divulgar la personalidad y la realidad de un trovador que promueve su arte fuera de la capital.

Objetivos colaterales: Resaltar el beneficio que ha sido el proyecto Suerte de cangrejos para la vida cultural de Cárdenas. Conocer las interioridades del movimiento trovadoresco en la voz  de uno de sus protagonistas. Demostrar la calidad que pueden tener las obras humanas más allá del apoyo material o la promoción.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por su forma: Clásica.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Directa.

Tipo de título: De referencia al entrevistado.
Tipo de entrada: De retrato.

Tipo de cuerpo: Clásico, de preguntas y respuestas.

Tipo de preguntas:
 
1) cerrada    10) directa
2) cerrada    11) directa
3) cerrada    12) opinión
4) informativa  13) opinión
5) informativa  14) directa
6) informativa  15) abierta
7) directa     16) directa
8) directa     17) opinión
9) directa      18) directa
 

Tipo de conclusión: De opinión del entrevistado.

JORGE IBARRA: LA VIDA ENTERA EN UNA TAZA DE CAFÉ

JORGE IBARRA: LA VIDA ENTERA EN UNA TAZA DE CAFÉ

MARIANELA GONZÁLEZ,
estudiante de cuarto año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
 
Cuando Jorge Ibarra les brinde café, piénsenlo dos veces. “¡Ya vas a ver qué bueno me queda…!” Y tenía razón. Luego, taza en mano, el entrevistado, apacible, lanza la contraofensiva: “A ver, ¿y tú qué piensas de nuestra Cuba actual?” No es difícil responderle, pero cuando tienes veintipocos años, compartir tus mozos conocimientos de historia y hasta de economía con un sabio de 78 no es coser y cantar. La suerte, creo, son aquellos sillones maravillosos que se mecen como cunas, tan suavemente que cualquier agitación se calma y las frases parecen nanas. El historiador te escucha como quien va a una clase: “Los jóvenes…, hay que escuchar a los jóvenes”. ¡¿Y te da las gracias?!

Nacido en Santiago de Cuba, en 1931, Jorge Ibarra militó desde joven en organizaciones revolucionarias estudiantiles y, una vez graduado, en el núcleo santiaguero del Movimiento 26 de Julio. Al triunfo de la Revolución, inició su carrera como historiador con publicaciones de ese corte en varias revistas del país, a los que siguieron importantes textos como Latifundismo y especulación. Notas para la historia agraria de Isla de Pinos (1900-1958); Ideología mambisa; Patria, Etnia y Nación; Cuba: 1898-1921; Partidos políticos y clases sociales;  Cuba: 1898-1958: estructuras y procesos sociales; y Máximo Gómez frente al imperio, 1898-1905, entre otros textos destinados a la enseñanza. Cuenta, junto a muchos otros reconocimientos, con los Premios Nacionales de Historia y Ciencias Sociales.

Este año, se le dedica la XVIII edición de la Feria Internacional del Libro de La Habana, junto a Fina García Marruz y Casa de las Américas. Pretexto para escucharlo como al abuelo que cuenta historias antes de dormir, hipnotizados con el humo que serpentea desde la taza de café.

-Su infancia transcurrió en los años 30, momentos de extrema convulsión política y social en Cuba. ¿Cómo recuerda aquellos años, a su familia,  a la forma en que se vivía en el Santiago de la época?

El Santiago de la época era parecido al de ahora, con las lomas de sube y baja. Recuerdo que siempre me hablaban de un terremoto que hubo, cuando yo tenía un año. La pared de la casa cayó sobre la cuna donde estaba y lo que me salvó fue el mosquitero. 


Recuerdo poco de la situación política y social de la década del 30. Pero voy a hacerte la historia desde mí, desde mi familia. Yo era asmático… es una enfermedad que ahora tiene 76 años. ¡Casi es más vieja que yo! Pero ha sido bastante benigna, ya tengo 78. De mi infancia lo que más recuerdo es a mi padre cargándome para llevarme al médico y poniéndome analgésicos en el pecho, que eran como ungüentos que mantenían el calor en el pecho. Mi infancia transcurrió así, con esa sensación de ahogo.

Te cuento lo del asma no solo porque es algo que he cargado perennemente, sino porque condicionó tal vez para siempre la forma en que he vivido, desde mi adolescencia y mi juventud. El asma me salvó de la escuela. Yo no podía ir, y entonces tenía un maestro privado que me daba clases en la casa. Mi madre también ayudaba, siempre estaba leyéndome libros, desde muy pequeño. Cuando empecé a hacer una vida al aire libre fue cuando mis padres decidieron mudarse conmigo a la playa. Ahí viví cinco años, y fue donde entré en contacto con la naturaleza: aprendí a vivir, a respirar.

-A los 15 años ya casi había erradicado el problema, pero aún seguían las crisis. Es por aquellos años cuando se traslada a los EE.UU.

Sí, por aquella época yo había ingresado en el bachillerato, en el colegio Lasalle. Tenía malas relaciones con los curas, era travieso y, además, como nunca antes había tenido la experiencia de la escuela, era muy rebelde. Me llevaba mal con ellos, repudié todo lo que me enseñaron… las prédicas religiosas, y todo eso. Desde temprano dejé de creer en Dios. Empecé a llevar una vida desordenada: tomaba ron, iba a clubes, evadía las clases… Entonces mi padre decidió enviarme a EE.UU.

Allí estudié el bachillerato, cerca de Boston. Luego, ingresé en la Universidad de Pennsylvania para estudiar Economía; pero solo hice un año. Después regresé a Cuba y matriculé en la Universidad de Oriente.

-Derecho…

Sí, Derecho.

-El joven Jorge Ibarra parecía tener disímiles inquietudes: un año de Economía en la Universidad de Pennsylvania, en 1950; alumno de la Escuela de Derecho de la Universidad de Oriente, en 1952. ¿Por qué tanta diversidad de vocaciones?

Parece ser que al principio no las tenía muy claras. Al final descubrí que la Economía no me gustó… ¡para nada! Yo tenía inclinaciones literarias, me gustaban los estudios de ese tipo…lamento incluso el no haber estudiado Letras, en vez de Economía o Derecho. Pero mi familia lo decidió así. Esa era la forma en que funcionaba antes.

-Finalmente, ¿cómo llega la Historia a ocupar el primer puesto?

Bueno, la Historia llega al primer lugar de mis vocaciones con el triunfo de la Revolución. Yo sentía la necesidad de escribir artículos de corte histórico en las publicaciones periódicas. Estaban concebidos para defender la Revolución, para dar una imagen de lo que había sido el pasado en Cuba y la necesidad de que hubiera cambios. Ya tenía una concepción marxista de la sociedad y la historia, y con ella me decidía a hacer periodismo.

Empecé a colaborar en Surco, una revista de Santiago de Cuba. Tenía una columna que se llamaba El amigo del pueblo, nombre que se le daba a Marat, un revolucionario muy radical de la Revolución Francesa, quien fue asesinado por una noble mientras se bañaba. Asumí ese nombre y casi todos los artículos tenían un contenido histórico. Trataba de explicarme y explicarles a los lectores los fenómenos, las diferencias con el pasado, lo que habían significado las luchas en la formación de la conciencia nacional y cosas similares, que me parecían tan necesarias para comprender mejor lo que estábamos viviendo. La gente necesitaba eso. También yo.

-¿Qué solía leer en la juventud?

Yo leía mucho la prensa periódica. Era un seguidor de los artículos de Segundo Ceballos, de Pino Santos y Cepero Bonilla, que eran muy críticos de la política del momento y tenían una vocación democrática, radical. Esos artículos se publicaban en Bohemia: denuncias de la vida del campo y de la miseria espantosa que había en ellos. Nadie en La Habana se la podía imaginar… te golpeaba en los ojos. La Habana tenía una realidad diferente al resto del país y nuestra generación tomó conciencia de ello muy temprano. Decíamos que había que hacer una revolución para derrocar el régimen del 10 de marzo, pero no para volver al 9 de marzo, que era el democrático-burgués, el de los corrompidos. Ese era uno de los problemas que nos planteábamos y la lectura de la prensa contribuyó mucho a ello.

-Cuando ingresa en la Universidad de Oriente milita en diversas organizaciones estudiantiles y participa en las actividades clandestinas que ellas organizaban. ¿Cómo recuerda la vida universitaria de los años 50, a cientos de kilómetros del Alma Mater?

Mira, en Oriente la Universidad era muy pequeña, sumaba si acaso cinco o seis años de abierta cuando yo matriculé. Tenía una escuela de Pedagogía muy buena, algunas de Ingeniería, una de Ciencias Comerciales y una de Derecho. En realidad, allí no había la agitación y la efervescencia que había en La Habana, con sus protestas y manifestaciones estudiantiles de gran envergadura. Por eso, un pequeño grupo tuvo que luchar mucho para hacer sus actividades de protesta, que desarrollábamos sobre todo en centros de segunda enseñanza. En este sentido, como tú ves, la Universidad de Oriente estaba un poco retrasada en relación con la de La Habana; pero luego, muchos de aquellos compañeros fueron ocupando puestos importantes en el movimiento nacional contra el régimen. Ahí estaban Frank País, Melba Hernández, Pepito Tey y otros menos conocidos, pero que lucharon en las mismas condiciones.


-¿Usted pertenecía también a ese pequeño grupo?

Sí, yo fui presidente de la FEU y así coordiné la vinculación del movimiento estudiantil con el resto del movimiento revolucionario. Un poco después, ya fuera de la Universidad, nos vinculamos al movimiento de García Barcia, en que estaban Faustino Pérez y Armando Hart. Ellos habían intentado tomar Columbia, tratando de darle un contragolpe a Batista.

Aunque fracasaron, lo importante era su propuesta: la nueva generación era quien debía hacer la revolución, sin vincularse a ningún partido político. Esta revolución debía estar basada en el principio de justicia social, libertad y antiimperialismo. Todo eso me hizo tomar conciencia temprana de lo que estábamos haciendo y de lo que queríamos. Para hacer la revolución había que hacerlo con nuevos hombres, no con los hombres del pasado. Había que empezar poco a poco, creando grupos de acción, con la gente más radical…y eso hicimos.

-Por esas acciones, en el año 1956 tiene que volver a Estados Unidos, esta vez como exiliado político, y solo regresa a Cuba tras el triunfo de enero de 1959. ¿Lamenta el Jorge Ibarra revolucionario e historiador el hecho de no haber sido testigo del 1ro. de enero de 1959?

¡Imagínate! Es quizá uno de los momentos más duros que he vivido. Un momento de gran alegría, pero de mayor tristeza. Había caído la dictadura, algo por lo que tanto habíamos luchado, y yo no estaba ahí para verlo. Como historiador, hubiera querido presenciar el discurso de Fidel donde decía que esta vez no nos pasaría como a Calixto García, que esta vez sí llegarían al final. Sabía que era un momento decisivo en la historia, y como apasionado de la Historia lo hubiera dado todo por presenciarlo.

-¿Cuánto ha aportado a su obra como historiador el hecho de haber vivido los años más intensos de la República y conocer a figuras que para muchos hoy solo son referentes lejanos? 

En primer lugar, conocerlos, conocer a la juventud que hizo revolución, conocer sus motivaciones, lo que realmente los llevó a la lucha y a sacrificarse por la realización de un ideal. Eso me permitió luego romper los esquemas clasistas que había en la época y con aquello de que los elementos pequeño-burgueses eran elementos timoratos, que se vendían con facilidad al poder. Me permitió comprender los procesos en toda su dimensión y estudiarlos con conocimiento de causa, con protagonistas humanizados, creíbles, cercanos.

-Mucha de su obra se vierte sobre el propósito de indagar en temas como la ideología, la identidad, el propio concepto de nación y serios estudios sobre el proceso de formación de la nacionalidad cubana. ¿Por qué han sido tan importantes para usted estas cuestiones?

He estudiado las revoluciones en el contexto de la formación de la conciencia nacional: la revolución del 68, la del 95, la de 1930 y la de los años 50. Cuatro revoluciones con carácter anticolonial, en momentos en que hemos estado bajo dominio de potencias. Pocos países en el mundo tienen una historia de luchas tan intensa y tan amplia como Cuba, y eso ha sido posible gracias a la conciencia histórica, que nos permitió luchar contra el ejército de ocupación más grande de la historia de América, en una expansión territorial mínima. Es algo que merece la pena estudiar y difundir, para que esa conciencia histórica siga en pie.

-Sin embargo, son pocos los estudios que ha dedicado a temas de la Historia de Cuba a partir de 1959, hecho además reconocido como uno de los mayores vacíos con que cuenta la historiografía cubana del siglo XX. ¿A qué se debe esto?

El problema es que del 59 para acá era la Historia que se estaba construyendo, en presente. La Historia hay que hacerla desde el pasado: lo demás es política, y eso nunca me atrajo.

-¿Qué es la Historia para Jorge Ibarra?

Es el devenir de la sociedad humana en el transcurso del tiempo. El más grande patrimonio de los pueblos, en cualquiera de las latitudes.

-¿Por eso es que ha alertado tanto sobre la importancia de su enseñanza?

La conciencia histórica es fundamental para la formación cultural, ética, para forjarse una visión del mundo. Uno tiene que saber que los sentimientos nacionales y patrióticos son los que te dan la formación y constituyen móviles importantes. En todo el mundo, el sentimiento de Patria y de Nación es un llamamiento.

Los sentimientos que vinculan al hombre a la comunidad donde vive son fundamentales, y eso se preserva a través de la enseñanza de la Historia. De la correcta enseñanza de la Historia.

-Este año se le dedica la XVIII Feria Internacional del Libro, junto a Fina García Marruz y a la Casa de las Américas. ¿Qué significa para usted?

Para mí es un honor que no esperaba: estar junto a Fina, una de las voces más importantes de la sensibilidad cubana; junto a Casa, que ha representado para todos los cubanos el vínculo con la América… Me quedo sin palabras, no encuentro las correctas para decir más.

SIEMPRE, POR SIEMPRE Y SIEMPRE

SIEMPRE, POR SIEMPRE Y SIEMPRE

El 14 de julio se cumplirán 24 años de la muerte de Jorge Luis Borges, uno de los más grandes escritores latinoamericanos.

ALIUSKA BRIZUELA VEGA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La luna ilumina los estantes. El polvo se acumula sobre ellos. Al instante reconozco a Schopauer, Lau–Gsé, Jhon Donne. Los volúmenes recogen olvidos. Hace ya 23 años que Jorge Luis Borges falta en esta biblioteca.

Me sorprende escuchar un rumor tenue, un toc-toc impreciso a la vuelta del pasillo. El anciano tantea con cuidado las paredes, estrecho con suavidad la mano que me extiende. Le propongo quedarnos en penumbras para no romper la magia del encuentro.

“Por mi no se preocupe, joven, me dice. Hace 50 años que soy ciego”.

-No es una casualidad que esta

conversación trascurra entre libros…

Pues claro que no, joven. ¿No dicen los manuales de Periodismo que las entrevista deben realizarse donde el entrevistado se sienta mejor?

Fui un hombre de libros. Hay personas que no pueden imaginarse un mundo sin flores, sin árboles, sin pájaros; yo no puedo imaginarme un mundo sin libros. Cada título es una extensión de la memoria, un hechizo infinito.

En la mañana del 14 de julio de 1986 el escritor argentino Ernesto Sábato sintió un dolor en el pecho. Pocos minutos antes su esposa le había comunicado que Jorge Luis Borges había muerto.

-Ya hace 23 años que usted pasó al infinito.

 

La muerte es una falacia. Epicuro decía que cuando nosotros somos ella no es y cuado ella es nosotros no somos. Eso también lo dijo Machado, claro, mucho tiempo después.

En mi juventud yo pensaba mucho en la muerte; mejor dicho, en el suicidio. A cierta edad comprendí que es una preocupación inútil, porque el suicidio ocurre cada día.

-Y entonces se enamoraba de nuevo.

Recuerdo que una vez estaba con Macedonio Fernández en uno de los café de Florida, tocaban una melodía infame: La comparsita. Macedonio me propuso que nos suicidáramos para quitarnos de encima esa música tan terrible.

-Pero no lo hicieron, ¿eh?

No sé, no me acuerdo.

Esa mañana Borges amaneció más alegre que de costumbre. El médico supo enseguida que la agonía comenzaba. Maria Kodama (su mujer) sugirió traer un cura católico; Borges accedió bajo la condición de que viniera también un pastor protestante:”Así los tres podemos discutir sobre teología”.

-Hace poco, una encuesta realizada en Argentina

demostró que usted es uno de los escritores

más conocido; sin embargo, las estadísticas

indican que sus libros se venden poco.

Mire usted en mis estantes, no hay ningún libro mío. Toda mi obra fue un ensayo, un error que el destino me obligó a publicar; no merezco ninguno de los premios que me han otorgado. Sin necesidad de salir de Argentina te podrás encontrar mejores escritores que yo.

-¿Por eso no le otorgaron el Premio Nobel?

¡Bah! Yo tampoco lo quería. Por esos años había un chiste muy conocido, decía: ¿Sabe usted cuál es el deporte preferido de los suecos?

-No darle el Nobel a Borges.

Los ojos le brillaban, curiosos. Quizás recuerda cuando Margarete Yousenat lo visitó en Ginebra; ya Borges estaba muy enfermo. La gran escritora francesa había venido desde New York a despedirse de él, conversaron durante horas; ambos sabían que era la última vez.

-Si le hubieran dado el Nobel estaría junto a

hombres famosos: Hessel, Faulkver, Ellert,…

También junto a escritores muy malos: Hemingway, que se dio cuenta que era un mal novelista y se disparó en la cabeza, acto de valentía que lo redime un poco. Gabriela Mistral, una mediocre, aunque a diferencia de Pablo Neruda, sí se lo merecía.

A los mejores nadie los tomó en consideración: Joyce, Proust, Kafka…No hay en la literatura universal, exceptuando al Quijote, una novela que se pueda igualar con el Ulyses, o con la gigantesca obra de Proust.

En 1985 Roberto Fernández Retamar solicitó la autorización de Borges para publicar parte de su obra en Casa de las Américas. El escritor argentino no llegó a ver esa edición de sus textos: murió precisamente un año antes de que se publicara.

Fernández Retamar, conmovido, terminó el prólogo de esas Páginas Escogidas con una frase que Borges había empleado cuando la muerte de Miguel Unamuno, y que al escritor cubano le pareció valida en ambos casos: “El primer escritor de nuestra lengua acaba de morir”.

–Don Borges, en los últimos

23 años, ¿qué le ha dolido más?

Primero quíteme lo de Don; Borges a secas está bien.

–Bien, como prefiera.

Lo que más me ha dolido es estar separado de María Kodama. El último día yo le dije que no estuviera triste, que nos íbamos a encontrar 200 años después. For ever and ever, ande ver. (Siempre, por siempre y siempre).

–Siento que soy víctima de una

broma; es imposible que sea real.

Dígame, Borges, ¿ha sido todo un sueño?

Sí, es todo un sueño. Es tu sueño construido con mi realidad.

Nota: El contenido de las respuestas fue obtenido de textos del escritor Jorge Luis Borges.

Ficha técnica:

Objetivo central: Homenaje a Jorge Luis Borges.

Tipo de entrevista: Imaginaria.

Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De opinión.
Canal por la que se obtuvo: Consulta bibliográfica.

Tipo de título: Llamativo
Tipo de entrada: De ambiente
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de conclusión: Impacto

UNA OBRA DE AMOR

UNA OBRA DE AMOR

Antonio Rodríguez, profundo martiano, coincide con nuestro Apóstol en que son las familias como las raíces de los pueblos.  

Texto y foto:
MAYVELI PARES MENÉNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Antonio Rodríguez Camueiras hace de la educación una obra de amor, y así lo demuestra su proyecto socio cultural comunitario Solecito, creado hace diez años por él y su esposa, la también maestra, Ana María Estapé, y que acoge a diversos niños, sobre todo, de la enseñanza primaria.

Educador desde hace 39  años, maestro de la escuela primaria Luis Augusto Turcios Lima, amante de la cultura, un hombre ejemplar, que decidió estimular sentimientos, ideas y corazones en las personas de la comunidad de La Boca, ubicada en el municipio habanero de Mariel. Con la voluntad de hacer de los niños mejores estudiantes, y con la ternura  que lo caracteriza, convirtió un teatro guiñol, en un proyecto para toda la localidad.

Desde entonces, el entusiasmo de algunos se volvió labor de muchos. La danza, tanto folclórica como tradicional, la música y la pintura, se vuelven protagonistas, junto a los niños, de una obra que busca un mejor amanecer.

-¿Cómo surge el proyecto?

En la localidad no existía un trabajo cultural apropiado, pues no cuenta con las instituciones necesarias. Protesta de Baraguá, la primaria donde se inició, debía realizar actividades que irradiaran en la comunidad y esta, a su vez, retroalimentara a dicho centro. Por esa razón, luego de conocer los talentos locales, empleamos los títeres del aula para montar obras de teatro con ayuda de algunos padres, y presentarlas tanto en la escuela como en la comunidad.

En una declaración al periódico El Habanero, Antonio manifestó la importancia del empleo de los títeres: “Creamos un teatro guiñol sustentando nuestras bases en que el títere es un medio auxiliar que el maestro puede utilizar para lograr del niño amplitud en su vocabulario, expresión espontánea y continua. De ahí su valor didáctico. Además, desarrolla aspectos bien definidos en su formación como son las habilidades manuales, el espíritu creador, la imaginación, la apreciación artística”.

-El nombre inicial  de La colmenita dio

paso a Solecito, ¿por qué el cambio?

En Cuba ya existe una Colmenita, conocida en todo el país. Solecito nos representa más, pues un niño es como un rayo de sol que aparece cada amanecer para iluminarnos el día. Ellos brillan con luz propia y aprenden con amor.

-¿La única manifestación que 

promueven es el teatro?

No, con el transcurso del tiempo inauguramos varios talleres comunitarios, de manera que las potencialidades de la localidad pueden aumentar en su interés por la música, la plástica, literatura, hasta la educación laboral. Estos colectivos se activan según las necesidades del proyecto y las actividades que se vayan a realizar.

Los materiales empleados son reciclables, en ocasiones pierden la utilidad para las que fueron concebidos y nosotros los recuperamos. Entre esos artículos está la ropa reciclada que nos regalan para crear los disfraces, y así damos utilidad a todo.

-¿El apoyo de los padres?

La presencia de los padres en nuestra obra es constante. Se integran a los talleres para ayudar a confeccionar los vestuarios y útiles artísticos de sus hijos, en quienes ven reflejado el pedacito de niño que llevan dentro. Siempre están dispuestos a apoyarnos.

-¿Cómo se integran los niños al programa?

Acogemos pequeños desde el programa Educa a tu Hijo, hasta estudiantes de secundaria básica y enseñanza técnica que quieran permanecer con nosotros. Les damos prioridad a los de familias con problemas, y mediante los talleres adquieren sus vestuarios.

-¿Cómo acogieron los pobladores el proyecto?

Tuvo una bella aceptación, pues empezó a tomar auge  rápidamente en la comunidad, y los diferentes talleres tienen excelentes resultados. Sus integrantes son vecinos y familiares  guiados con entusiasmo por los niños, los más importantes en la localidad y el proyecto.

-¿Los obstáculos han frenado su

voluntad de seguir con el proyecto? 

Las dificultades son muchas, pero no se comparan con los logros y agradecimientos recibidos por parte de los niños, padres y vecinos. Creemos que a pesar de todos los obstáculos, sí se puede, entregando alma y corazón.

-Gracias a su empeño y de muchos otros,

los resultados no se hacen esperar.

Nuestros principales logros residen en el mejoramiento de la convivencia familiar, el aumento del rendimiento académico, la formación de excelentes estudiantes, hijos y revolucionarios, por los valores inculcados a partir de los talleres  literarios. Así mismo, los niños se sienten estimulados a seguir sus sueños.

Hoy da la medida de que es imposible separar la escuela de la familia, para crear un hombre nuevo, ejemplo de hermandad y abnegación.

-¿Qué importancia tiene la relación de

su carrera pedagógica con el proyecto?

El vínculo del programa con mi labor de maestro es esencial, me ayuda a unificar las familias para que se ayuden, respeten y quieran. Además, rescato los hábitos, costumbres, identidades y el sentido de pertenencia en cada pequeño.

El proyecto sirve de patrón en la comunidad, en él se ve reflejado cuanto hay de útil y humano en las personas. Gracias a él, fortalezco las relaciones con mis alumnos y sus familiares.

-Su familia lo apoya en cada decisión,

en especial su esposa Ana María,

quien ha compartido con usted 33 años.

Mi esposa es el principal apoyo. Entre los dos colegiamos ideas y surgió el proyecto Solecito. Juntos hemos hecho que todas las cosas salgan bien. Ella es mi asesora y lleva todas las memorias del proyecto: fotos, grabaciones, afiches y demás. Me inspira a trabajar cada día para los niños.

-¿Cuáles son sus planes más inmediatos?

Lo esencial es seguir cumpliendo con las directrices de trabajo de los pioneros y el Ministerio de Educación. Esperamos que la obra realizada con tanto amor no muera, las generaciones venideras la continúen y la escuela se convierta en el centro cultural más importante de la comunidad.

-¿Su satisfacción más grande en estos

diez años de entrega a los más pequeños?

Mi mayor dicha es ver que el proyecto tiene éxito. Sembramos una bella cosecha, y el fruto final es la felicidad de los niños. Cada sonrisa de ellos hace nacer un rayo de sol.
 
Ficha técnica:

Objetivo central: Conocer sobre el Proyecto Solecito mediante su creador, Antonio Rodríguez Camueiras.

Objetivos colaterales: Dar a conocer el vínculo del proyecto con su carrera pedagógica. Resaltar el apoyo de su esposa

Tipo de entrevista:

Por sus participantes: Individual
Por su forma: Clásica
Por el canal por el que se obtuvo: Encuentro directo
Por su contenido: De personalidad

Tipo de título: Genérico
Tipo de entrada: De presentación
Tipo de cuerpo: Clásica de preguntas y respuestas
Tipo de preguntas declaradas: Informativas: 1, 2, 3, 5, 9,11; Abiertas: 6, 7,12; De opinión: 4
Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado

Fuentes consultadas:

Directa: Antonio Rodríguez Camueiras, profesor de la escuela primaria Luis Augusto Turcios Lima y director del proyecto socio cultural comunitario Solecito, en Mariel, La Habana.

Documental: Futuro tierno y profundo, trabajo del periódico El Habanero. Autor: Miguel Terry Valdespino. Fecha: 13/08/03.