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Medio Ambiente

ENTRE DOS BANDOS: ¿QUÉ HACER?

ENTRE DOS BANDOS: ¿QUÉ HACER?

Iramis Alonso Porro, directora de la revista Juventud Técnica, ante el deterioro de las condiciones ambientales del planeta no sustenta una visión optimista; sin embargo, confía en las posibilidades, recursos y capacidad humana para minimizarlo en lo posible.

BEATRIZ LOBAINA VALDÉS,
estudiante de prime año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Es como el ojo de la tormenta, mucha calma y ecuanimidad, pero cuando le hablan de periodismo medioambiental se siente con energía y deseos de transmitir, en poco tiempo, un sin número de ideas.

El premio de Periodismo Científico Gilberto Caballero, el Antonio Núñez Jiménez y el Imagen de la Naturaleza del Museo de Historia Natural, son algunos de los reconocimientos de Iramis Alonso Porro, actual directora de la revista Juventud Técnica (JT), quien confiesa tener, todavía, camino por recorre de la mano natural y profesional.

Una camagüeyana de 44 años que no niega sus raíces, lectora desde niña de la revista Bohemia y el periódico Juventud Rebelde, sus dos antecedentes periodísticos antes de llegar a JT, al parecer una permanencia eterna en el edificio de la Casa Editora Abril.

Aunque no lo reconozca, es una periodista especializada en temas medioambientales que reúne entre sus trabajos más destacados, los libros: “A mal tiempo, periodismo” y “Cobertura de huracanes en Cuba”.

Quienes la rodean, admiran su carácter jovial y responsable y sus ganas de hacer artículos poco habituales. Una persona que con poco, logra más, imponiéndose en pequeñas batallas que deciden una contienda.

-Algunos expertos sostienen que el

mundo está al borde de una catástrofe

que pondrá fin a la era del hombre en la

Tierra, ¿comparte usted este criterio?

No soy demasiado optimista, pero tampoco catastrofista. Una visión catastrofista tiende al inmovilismo y desde el punto de vista de la comunicación apuntar la última perspectiva, según los estudios realizados a nivel mundial, hace que las personas adopten una posición indiferente, la cual sostiene que si ya el mundo está perdido, no hay nada que hacer y prácticamente pasamos el límite de gases de efecto invernadero para el mantenimiento de la vida en la Tierra, pues ¿de qué vale esforzarse?, sigamos “viviendo” en el “paraíso” hasta que llegue el fin. Es esa la frialdad que posibilita el aumento del catastrofismo. 

-Entonces… ¿escéptica?

Vivo una incertidumbre, pero sí creo que hay grandes posibilidades, recursos y capacidad humana, no para revertir la situación, sino para minimizarla en lo posible, manejarla y así poder adaptarnos a un modo de vida diferente. Debemos poner en práctica el nuevo concepto esgrimido desde la Academia, la glocalidad: pensar de manera global y actuar localmente.

-¿Considera que la prensa internacional ha

concientizado el problema y asume de

manera responsable la educación

ambiental de la población?

Los ámbitos ambientales se suelen manejar en el ámbito extranjero, como regla, de una forma bastante catastrofista. Investigaciones del Centro de Estudios Climáticos de Inglaterra, sobre cómo la prensa los cubre, mostró que la visión predominante no es equilibrada, tiende a lo catastrófico o a que la situación es un invento de los exagerados ambientalistas. La cuestión ambiental no es de primera plana, a no ser que ocurra un gran desastre (tifón, maremoto, terremoto, ciclones) cuyas consecuencias se asocian al cambio climático.

O también, cuando sesionan las reuniones internacionales de alto nivel como Copenhague, donde se le da importancia desde la política, pero los asuntos ambientalistas no son de interés de los grandes medios.

-¿Por qué una visión no equilibrada?

Adecuar las informaciones a la cotidianidad de las personas, es una de las dificultades de los grandes medios. En una metrópoli o zona costera, ¿qué puedo hacer yo para aliviar la situación?, ¿la basura cómo reciclarla? Esa labor de llevar el periodismo medioambiental al día a día de la población la desempeñan muy pocas agencias, y cuando lo hacen, es un equipo de investigación o un periodista interesado en el asunto.

-¿En la prensa cubana el periodismo

medioambiental ha alcanzado el

tratamiento del deportivo, económico,

cultural o el de temas políticos?

El periodismo medioambiental surge como parte del periodismo científico. En la medida que el periodismo ha cobrado importancia, se distingue una separación entre ambos, desde la Academia hasta llegar a los medios.

En Cuba, si hacemos un estudio de prensa o de los trabajos premiados en el concurso anual Gilberto Caballero, vemos que la mayoría son informaciones medioambientales, lo cual es un indicador de que la mayor cantidad de escritos que se redactan de ciencia y tecnología, son de medio ambiente.

Ahora no lo puedo asegurar, pero en años precedentes era así. Después de 1994, cuando se creó el CITMA, y en 1998, al dictarse la Ley 81 de Medio ambiente, surgió el boom de estos temas. Actualmente las informaciones medioambientales dentro de ciencia y técnica, sí están al nivel; pero a la altura del deportivo, económico…, para nada. Con estas esferas no se puede competir, y mucho menos medio ambiente.

-Teniendo en cuenta los problemas

medioambientales actuales, ¿cómo

se aborda este tipo de informaciones

en nuestros medios?

Muy superficial. En Cuba hay más divulgación que periodismo, hay poco contraste de fuentes, poca diversidad temática y todo asociado a una campaña o circunstancias específicas. Además, no damos sistematicidad al asunto, se habla del Día Mundial del Agua, pero no es hasta el año siguiente que nos acordamos de la fecha. Por lo tanto, son artículos poco profundos, aunque hay excepciones como la revista Bohemia.

-¿Alguna solución?

El remedio nunca será, como piensan muchos, hacer una página de medio ambiente, el quid está en que las informaciones atraviesen todas las temáticas. Esta “especialidad” requiere para su cobertura de recursos, si deseas hablar sobre reforestación, especies endémicas o en peligro de extinción, hay que ir a la montaña con todo lo necesario, tienes que dominar las leyes ambientales, no puedes hacerlo sentada en el prado.

-¿Podemos hablar de periodistas

especializados en medio ambiente?

Creo que sí, pero lo que predomina es “el acostumbrado”, el que lleva tres quinquenios cubriendo lo mismo, no logra contextualizar la información y se queda en la referencia de la nota informativa.

Orfilio Peláez, del diario Granma, es un periodista especializado en cuestiones meteorológicas, aunque escribe de ciencia y técnica. Esto no quiere decir que sea meteorólogo de profesión, se trata de comprender las declaraciones de la fuente, interpretarla y escribir sobre el tópico, proyectando escenarios futuros, sin llegar a ser  un vocero de la institución. Bárbara Avendaño, de Bohemia, y Gladys Rubio, del Sistema Informativo de la Televisión Cubana, son otras expertas, además de los profesionales que laboran en los medios provinciales.

-¿Cuál es la estrategia de los

periodistas para llevar

al lector terminologías o

definiciones sin que pierdan

el matiz científico?

La misma de los distintos campos de la profesión: entender lo que dicen y después exponer las ideas con las técnicas del periodismo, además de transversalizar los asuntos con el contexto económico y social.

Lo aburrido de esta esfera, como la de las otras, es cuando abres y cierras colmillas, y no eres capaz de ubicar en contexto a las personas. Ejemplo: quiero hacer un trabajo sobre el nivel del mar en Cuba, diciendo que para el 2050 un tercio de su territorio quedará sumergido, sobre todo la Ciénaga de  Zapata. Entonces, ¿qué debe hacer el periodista? Primero: ubicarse en la posición de loa pobladores que puedan estar afectados y preguntarse ¿qué significa esto?, ¿ventajas?, ¿desventajas?, ¿qué puedo hacer yo desde mi espacio?, ¿qué es lo más factible y seguro? Son interrogaciones obligatorias para conseguir explicar a los habitantes de la zona, o al lector en general, lo que sucederá y cómo puede actuar. En esencia, dar herramientas al ciudadano para que tome la decisión.

-¿Y cuando queremos definir?

A los conceptos no se les puede temer, este tipo de periodismo, a veces, exige su empleo para acercar más a los receptores. Lo que sucede es que después debemos ir desmontándolo por partes y hasta contar una historia vinculada con la idea central para convertir el escrito en algo ameno e interesante. Lo medioambiental no difiere, en cuánto a técnicas, de lo tradicional, pero sí en el tiempo de preparación, pues lleva más práctica y experiencia.

-¿Cuáles son los temas

prioritarios en Cuba?

Cambio climático, energía, contaminación asociada al agua, ciclones, suelos y biodiversidad.

-¿Por qué estos y no otros?

Por el nivel de incidencia que los asuntos tienen en la Isla y por las prioridades establecidas desde las instituciones.

-Juventud Técnica apunta a resultados

y procesos, otras revistas como la de

la Fundación Antonio Núñez Jiménez,

dan a conocer resultados científicos

y los promocionan con un tono

comunitario, ¿cuáles son los contrastes

entre divulgación y periodismo científico?

La divulgación es cuando nos convertimos en el vocero de una institución, en su reproductora digital, y no buscamos otras personas que pueden brindar criterios y diversas miradas sobre el contenido; el periodismo científico es el que cuenta una historia y también intercala fuentes, pone antecedentes, consecuencias, resultados de un análisis y proyecciones.

-Con tantas cuestiones medioambientales

para abordar en nuestros medios de

comunicación, ¿por qué el bombardeo

con informaciones de otras latitudes?

No sé, un problema pueden ser los recursos, el trasladarse a determinado lugar. En televisión, los documentales no son la cotidianidad del periodismo, son más fríos, pacientes, pueden salir en cualquier momento y requieren más detalles; en el mundo del papel impreso nos acomodamos a la típica nota informativa, no profundizamos, igual escasean los recursos y por eso, ante la falta de especialización y la necesidad de informaciones, también con importancia, acudimos a las de otras regiones del planeta.

Lo primordial para los directores de los medios radica en la comprensión de contenidos medioambientales, vitales para la supervivencia y calidad de vida. El error subyace en la elaboración de la política informativa, que a veces, solo incluye los temas prioritarios y se olvidan de los demás.

-¿Cómo avizora el periodismo

medioambiental en el 2050?

Es difícil arriesgarse a dar un pronóstico, pero vuelvo al inicio: no comparto una posición ni muy optimista, pero tampoco catastrofista. Estoy entre dos bandos, que el destino diga la sentencia final y que, por bien de nosotros mismos, todos concienticemos la problemática.

CERO PLAGUICIDAS QUÍMICOS EN LOS CAMPOS

CERO PLAGUICIDAS QUÍMICOS EN LOS CAMPOS

El Instituto de Investigaciones de Sanidad Vegetal fomenta el uso de plaguicidas naturales con el fin de proteger las cosechas, la salud del hombre y el cuidado del medio ambiente.

JAVIER DIEZ MINIET,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“En la actualidad no es posible una agricultura con altos rendimientos sin la utilización de medidas de protección de plantas, entre las cuales, los plaguicidas tienen notable participación”, expresó la máster Julia Almandoz Parrado, especialista del departamento de Fitopatología del Instituto de Sanidad Vegetal (Inisav).

Como tarea fundamental del centro, se concibe en Cuba el uso de plaguicidas biológicos, sustancias naturales y minerales en pos de lograr la cosecha de mejores productos y la disminución de la contaminación al hombre y al medio ambiente.

“Tenemos en nuestros planes aumentar y fomentar el uso del Bacillus thuringiensis, microorganismo que evita el gusano de la col, del pimiento y garbanzo, así como las larvas del tabaco”, informó Almandoz Parrado, también investigadora auxiliar.

El uso de microorganismos -bacterias y hongos-, para el control de plagas ha sido un paso adelante en la protección de los productores y consumidores, así como del ecosistema, comentó la ingeniera Mercedes Sáenz Díaz, especialista en información científica del Centro de Información y Documentación Doctor Jorge Ovies Díaz, del Inisav.

La cal hidratada o “lechada” es el mineral que se utiliza hoy para la sustitución de químicos en la lucha contra poblaciones de insectos; a su vez, sustancias naturales como el Azadirachtin –derivado de un árbol llamado Neem- se manejan para combatir las plagas.

“Está estipulado que se usen en todo el país los productos naturales para aprovechar más las bondades de la naturaleza y eliminar gradualmente los plaguicidas químicos como es el caso del endosulfán, excluido totalmente del Registro de Plaguicidas, a causa de una intoxicación en el poblado de Manguito, Matanzas, en 1999, que costó vidas humanas.

“En estos momentos, las provincias más destacadas son Cienfuegos y Villa Clara, por su activa participación en fomentar el uso de los microorganismos y los minerales para combatir invasiones de insectos, malezas y hongos”, concluyó Almandoz.

Alimentemos al mundo sin veneno es el nombre de la campaña internacional que busca eliminar los plaguicidas químicos del sistema de producciones en granjas, organopónicos y otras áreas de usufructo, y a la cual nuestro país está integrado desde 1970.

El Inisav, con más de 20 años de labor, en la actualidad trabaja en el diagnóstico fitosanitario, la introducción de medios biológicos, la implantación de Programas de Manejo Integrado de Plagas y el monitoreo de la calidad y los residuos de plaguicidas, para contribuir a la prevención y disminución de las pérdidas en la agricultura y de vidas humanas, con el menor riesgo posible al ambiente y sobre una base sostenible.

Pie de foto: Aún se utilizan plaguicidas químicos en las áreas de producción agrícola.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Especial de Cita directa.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional.
Tipos de fuentes. No documentales (Julia Almándoz Parrado y Mercedes Sáenz Díaz).
Documentales (Conferencia Plaguicidas para fitosanitarios de la Msc. Julia Almandoz Parrado; Manejo y uso seguro de la aplicación de plaguicidas biológicos y químicos del Dr. Carlos Hernández).
Primer valor noticia: interés colectivo.
Otros dos valores: Repercusión Cercanía.

PINTAR DE ESPERANZA LAS CALLES

PINTAR DE ESPERANZA LAS CALLES

La Habana, con 13 metros de áreas verdes por habitante, es la provincia con menor índice de boscosidad del país.

Texto y fotos:
RAYMON DARIEL RODRÍGUEZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Muchos dicen que antes de morir se debe sembrar un árbol, pero, ¿cuántos realmente lo hacen? En la capital se necesitan más de 28 mil árboles en las calles para satisfacer las exigencias medioambientales de la ciudad.

Centro Habana, La Habana Vieja y 10 de Octubre son los municipios más perjudicados por su estructura de calles estrechas, mientras Plaza de la Revolución y Playa cuentan con un mejor planeamiento urbanístico que incluye las áreas verdes.

La capital, con 13 metros de áreas verdes por habitante, cumple con las normas internacionales que recomiendan tener 12 o más metros cuadrados, pero, aún así, es la provincia del país con menor índice de boscosidad.

Teresita Borges Hernández, especialista de la Agencia de Medio Ambiente (AMA), afirmó que los árboles son imprescindibles para cualquier gran urbe, pues protegen del viento, el sol y el ruido, dan sombra, constituyen el pulmón de la ciudad y el filtro frente a la contaminación.

El proyecto del Cordón de La Habana, durante la década del 60, y el del Plan Turquino-Manatí de los años 80, ambos del pasado siglo, son dos de los antecedentes que muestran la necesidad que ha existido durante años de lograr una ciudad reforestada.

En la capital, excepto arterias principales como Quinta Avenida, Paseo y la Avenida de los Presidentes, la situación del arbolado urbano es crítica, pues en su mayoría son ejemplares muy viejos deformados por los años y mal seleccionados, declaró el biólogo y especialista del AMA, Ernesto Rivera Pérez.

Al plantar los árboles no se prepara el suelo ni se hace una adecuada selección de las especies, lo que trae consigo árboles débiles y enfermos, problemas que podrían ser subsanados con una adecuada planificación, añadió el especialista.

Estudios de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), indican que la capital cuenta con un potencial de más de 145 000 árboles, cifra que representa un 80 por ciento del nivel deseado. De ellos, 11 500 perjudican las viviendas y los sistemas subterráneos y 49 000 se encuentran bajo el tendido eléctrico.

Orlando Rey, director del Departamento de Medio Ambiente del CITMA, afirmó: “Son muchas las amenazas para el arbolado, a algunos les molestan las hojas, a otros les daña los cimientos de las casas o las redes de acueducto. Sin embargo, estos y otros argumentos no dan a nadie el derecho de mutilar ni matar un árbol”.

Carmen Díaz, vecina de la Avenida de los Ocujes, que se nombra así precisamente por la especie de árboles que están sembrados allí, opina que ya es casi imposible caminar por las aceras de esa calle, debido a que los árboles la han destrozado con los años.

Según el estudio “El arbolado urbano en Cuba”, de la revista digital del Jardín Botánico Nacional, una acción clave para mitigar los efectos del calentamiento global y purificar el aire radica en incrementar la cobertura boscosa de las urbes, ya que los árboles tienen el mayor peso ecológico en las ciudades.

Teresa Beltrán, residente del municipio 10 de Octubre, afirma que con las altas temperaturas actuales es muy agotador caminar por las calles, sin al menos un arbusto que brinde un poco de resguardo del picante sol.

Isabel Ruso Milhet, jefa del Servicio Estatal Forestal en La Habana, expresó que entre las causas de la insuficiencia de verde en la provincia está la poca protección, los frecuentes embates de sucesos meteorológicos y, sobre todo, el maltrato a que son sometidas las áreas verdes diariamente por las personas.

La doliente situación de la calle 23 es un ejemplo de la mala conducta de la población con respecto al arbolado urbano. Fernando Baliño, peatón habitual de esa céntrica avenida, opinó: “Los árboles se ven muy bonitos en las calles y avenidas, pero todo lo que hacen es romper aceras, entorpecer el tráfico y ensuciar con sus hojas”.

El índice de supervivencia dista mucho de alcanzar el nivel deseado, ya que no existe una cultura ambiental con respecto al arbolado. En tiempos de ciclones es frecuente la tala inadecuada por las empresas Eléctrica y de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA), agregó Ruso Milhet.

Roberto García, trabajador de la Empresa Provincial de Comunales, manifestó que el trabajo de podar es muy duro y que debido al gasto de energía se debe hacer con rapidez, muchas veces sin tener en cuenta los parámetros correctos de poda.

Cálculos recientes de las oficinas de Áreas Verdes revelan que el índice de boscosidad en la capital es de 9,8 por ciento y que existen condiciones para llevarlo al menos a un 12 por ciento en 2015.

Elena Vázquez, una de las activistas del proyecto comunitario Ando Reforestando, aseguró: “Sembrar un árbol es casi como tener un hijo, hay que hacerlo con responsabilidad porque cada ejemplar  es como un diamante verde”.

Pie de fotos: 1-Situación actual de las áreas verdes en la calle 23. 2-Condiciones del arbolado urbano en la Avenida de los Presidentes.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sentencioso.

Tema: Reforestación de los espacios verdes en la capital.

Objetivo central: La necesidad de los árboles en las calles y avenidas, como freno a la contaminación ambiental en la capital, contra la ignorancia y despreocupación de la población, respecto a este fenómeno. 

Objetivos colaterales: Examinar la situación actual de los árboles urbanos en la capital. Conservación de las áreas verdes en la capital como pulmones de la ciudad. Exponer las causas de la falta de vegetación. Análisis de las formas de manipulación, selección y cuidado de los árboles invasivos dañinos a las redes eléctricas y aceras. Educación ambiental en la capital.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Álvarez de Zayas, Alberto; Saralegui Boza, Hildelisa. El arbolado urbano en Cuba. Revista del Jardín Botánico Nacional (digital), 2010.

Áreas verdes urbanas, requisitos de conservación y mantenimiento. Oficina Nacional de Normalización.

Aruca Alonso, Lohania. La Habana y sus jardines. Periódico Cubarte (digital), 27 agosto, 2012.

León, Haydée. Árboles invasivos y daños que pueden evitarse. Juventud Rebelde (digital), 26 septiembre, 2009.

No documentales:

Teresita Borges Hernández y Ernesto Rivera Pérez, especialistas del AMA (Fuentes implicadas y expertas): dar opinión acerca de la situación actual del arbolado urbano, su utilidad medioambiental y hablar de las causas de un mal manejo.

Orlando Rey, director del Departamento de Medio Ambiente del CITMA (Fuente implicada y experta): declarar acerca de las amenazas que sufren los árboles en la capital.

Carmen Díaz, vecina de la Avenida de los Ocujes (Fuente implicada y testigo): dar opinión acerca de su situación.

Teresa Beltrán, residente en el Vedado (Fuente implicada y testigo): opinar acerca de su situación como implicada

Isabel Ruso Milhet, jefa del Servicio Estatal Forestal en La Habana (Fuente implicada y experta): exponer las causas de la falta de árboles en la capital.

Fernando Baliño, peatón habitual de la calle 23 (Fuente implicada y testigo): dar opinión respecto al tema.

Roberto García, trabajador de la Empresa Provincial de Comunales (Fuente protagonista): opinar acerca de su trabajo como podador.

Elena Vázquez, activista del proyecto comunitario Ando Reforestando (Fuente implicada y testigo): opinar acerca del tema.

Juicios:

De valor: Los dos especialistas del AMA, el director del Departamento de Medio Ambiente del CITMA y la jefa del Servicio Estatal Forestal en La Habana.

Opinión: Los ciudadanos y la activista.

Analíticos: Expuestos por las fuentes a lo largo de toda la nota interpretativa refiriéndose al conflicto.

Disyuntivos: Entre Fernando Baliño y los demás ciudadanos, y entre Fernando Baliño y los especialistas.

Soportes a emplear

Hecho: En la capital se necesitan más de 28 000 árboles en las calles para satisfacer las exigencias medioambientales de la ciudad.

Contexto: Deforestación existente en todo el país. Contaminación ambiental evidente en Cuba y el mundo en sentido general.

Antecedente: El proyecto del Cordón de La Habana, durante la década del 60, y el del Plan Turquino-Manatí de los años 80, son dos de los antecedentes que muestran la necesidad que ha existido durante años de lograr una ciudad reforestada.

Proyecciones: Planes existentes para el 2015 que prevén llevar el índice de boscosidad en la capital hasta un 12 por ciento. 

 

PERIODISMO MEDIOAMBIENTAL: INSUFICIENCIAS EN LOS MEDIOS

PERIODISMO MEDIOAMBIENTAL: INSUFICIENCIAS EN LOS MEDIOS

 

Tema: Sonia Fernández Parrat acuña: “Los medios de comunicación pueden y deben desempeñar un papel fundamental en la conciencia ambiental de la sociedad, y sin embargo no conceden al medio ambiente la importancia que éste merece. Por su parte, los periodistas ambientales están mejor preparados y tienen cierta conciencia de grupo, pero aún deben enfrentarse a muchas dificultades”.

 

ALEJANDRO ROJAS ESPINOSA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El periodismo medioambiental no goza de una única definición, pues si bien algunos creen que el ejercicio de la profesión va más allá de los desastres y los fenómenos naturales, otros no le conceden la importancia necesaria al que pudiera ser uno de los temas más substanciales dentro de la prensa, pues el mundo entero está involucrado en todo lo que le sucede.

La primera vez que se comienza a tratar el tema medioambiental en los medios se remonta a la década de 1960 en Estados Unidos, cuando ocurrió el accidente de un barco petrolero en el canal de Santa Bárbara, California, que produjo la contaminación de 2 000 mil kilómetros cuadrados de litoral.

Dos años más tarde, la publicación del libro Silent Spring (Primavera silenciosa), de la escritora Rachel Carson, sobre el uso de pesticidas químicos, torna las miradas al problema ambiental nuevamente, pero luego se desatiende nuevamente hasta el 22 de abril de 1970, con la celebración por primera vez del Día de la Tierra (Martínez Valdés, 2003).

Sin embargo, no es hasta la Cumbre de Río de Janeiro en 1992 que se logró elevar el grado de concientización pública y la importancia que el tema debe tener en las publicaciones.

Para la periodista española Sonia Fernández Parrat, el periodismo medioambiental es el encargado de cubrir la protección de la naturaleza, el agua, la contaminación, los residuos, el desarrollo sostenible, la investigación de nuevas tecnologías, las energías renovables, los estudios de impacto ambiental y la administración ambiental y organizaciones ecologistas.

En su trabajo La información ambiental en los medios de comunicación, dificultades y retos, Fernández Parrat acuña: “Los medios de comunicación pueden y deben desempeñar un papel fundamental en la conciencia ambiental de la sociedad, y sin embargo no conceden al medio ambiente la importancia que éste merece. Por su parte, los periodistas ambientales están mejor preparados y tienen cierta conciencia de grupo, pero aún deben enfrentarse a muchas dificultades”.

Para Mayte María Jiménez, periodista del diario Juventud Rebelde y editora del boletín En Red, donde hacen espacio a estos tópicos, “a pesar de todo los daños y preocupaciones que se plantean diariamente, los trabajos sobre las temáticas ambientales no son suficientes todavía, pues cuando más atención se le presta es en época de desastres y los que hemos trabajado el tema sabemos que no es solo eso. En el periódico tratamos de abordar la cuestión de diversas formas, principalmente desde la opinión, ya que los reportajes llevan más tiempo y espacio y no siempre pueden realizarse, además, las fuentes no siempre son abiertas para hablar de los problemas que existen en torno a la contaminación ambiental”.

La corresponsal pinareña Mayra García Cardentey, en un trabajo realizado para el periódico de la juventud cubana, destacó que “la ausencia de una política ambiental en los medios de comunicación, la escasa perspectiva de desarrollo local presente en los productos bajo esta temática y la poca iniciativa y diversidad de géneros y soportes son algunos de los principales factores que según el Centro de Educación y Promoción para el Desarrollo Sostenible, atentan contra una comunicación ambiental efectiva”.

Juventud Técnica, una de las revistas científicas de Cuba, en agosto del 2007 apuntaba que antes del año 2010 podría circular una publicación medioambiental en el país, más esto nunca se materializó, de ahí que no exista una entidad que se encargue de abordar el tema. Flora y fauna, podría ser, pero se quedó solo en la temática del turismo y el comercio, y en los medios nacionales la inmediatez y lo inminente es más importante.

Refiriéndose a esto, Iramis Alonso Porro, periodista y directora de Juventud Técnica, explicó en su artículo Comunicación ambiental: Buscando el equilibrio, que “las dicotomías entre los procesos de construcción de los mensajes y la promoción del modelo de desarrollo sostenible que se proclama deseable, evidencian también el hecho de que la información considerada ambiental aún camina muy por detrás de la deportiva, artística, económica y/o política, entre otras razones porque se muestra desligada de aquellas… y viceversa” (2012: Web).

Agregó en el mismo artículo que “un análisis realizado para la elaboración de la Estrategia Nacional Ambiental 2010-2015 estima que los realizadores de los medios de comunicación no cuentan con la preparación necesaria para abordar las relaciones ambientales y valora como insuficiente, tanto el ejercicio de la crítica ante la actuación irresponsable como la difusión de buenas prácticas para la promoción de la sensibilidad ciudadana e institucional. Las vías que se utilizan son muy planas e indirectas, sin debate, con información que no siempre logra llegar a los niveles culturales de la base”.

Los periodistas medioambientales deberían, entonces, poner a interactuar a los sectores de la sociedad, pues el tema requiere de la preocupación y el cuidado de todos. El trabajo hecho no basta y los anuncios no están surtiendo el efecto deseado, el “bombardeo” informativo es necesario con datos concretos que llamen a la reflexión sobre el cuidado de la naturaleza.

En una entrevista realizada para este trabajo a la periodista Alonso Porro, comentó que el periodismo medioambiental va más allá de explicar la interacción del hombre con el entorno, sino que deberá analizar los procesos que en él ocurren, codificar las investigaciones científicas y hacerlas llegar al público de una manera que entienda todo lo que se le entrega en el mensaje. Por ello los periodistas medioambientales necesitan una preparación que les otorgue especialización en el tema.

Para lograr esta preparación, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) y el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, ofrecen cursos sobre la temática y los imparten con periodicidad a los especialistas que se interesen por la temática y estén activos en los medios cubanos.

El último curso, de acuerdo con la periodista Raquel Sierra, del semanario Tribuna de La Habana, abordó tópicos como la geopolítica del cambio climático, los peligros geológicos y meteorológicos en Cuba, género y comunicación, vulnerabilidades, reducción de desastres y sequía entre otros (2013: Web).

Idelmis González, del Centro del Clima, apuntó para la publicación habanera que, “es importante capacitar a periodistas que divulgan esta información especializada, tan compleja, justo en estos momentos en que se están produciendo grandes cambios en la presencia e intensificación de fenómenos hidrometeorológicos extremos como inundaciones, sequías, muy nocivos a la economía y la sociedad”.

La necesidad de tratar la temática medioambiental en las publicaciones solo se puede satisfacer si, desde la concepción de los medios nacionales y provinciales, así como los de alcance internacional, se le atribuye la importancia que merece el tópico, pues los acelerados cambios que están ocurriendo a nivel mundial y los saldos millonarios que dejan sus catástrofes engloban toda forma de vida.

Bibliografía:

Alonso Porro, Iramis. Comunicación ambiental: buscando el equilibrio [en línea]. Inter Press Service, 16 junio de 2012 [Consulta: 10 de junio del 2013].

Fernández Parrat, Sonia. La información ambiental en los medios, dificultades y retos [en línea]. [Consulta: 10 de junio del 2013]

García Cardentey, Mayra. Por una comunicación ambiental efectiva [en línea]. Juventud Rebelde, 16 mayo del 2012. [Consulta: 10 de junio del 2013].

Martínez Valdés, V.: Medios de comunicación y medio ambiente [en línea], Híper-textos, núm. 7, agosto-diciembre 2003. [Consulta: 10 de junio de 2013].

Sierra, Raquel. Capacitan periodistas sobre riesgos [en línea]. Tribuna de la Habana, 9 mayo de 2013  [Consulta: 10 de junio de 2013].

Periodistas entrevistados:

Iramis Alonso Porro, directora de la revista Juventud Técnica.

Mayte María Jiménez, periodista del diario Juventud Rebelde y editora del suplemento En Red.                    

IMAGEN Y VOZ DEL PLANETA

IMAGEN Y VOZ DEL PLANETA

Los habitantes de La Habana consideran que la televisión es el medio por el que más se informan sobre medio ambiente. Pero, ¿influyen los productos dedicados a dicha temática en la toma de conciencia de la población?, ¿tienen hoy día la calidad necesaria?

JANELLE PUMARIEGA SANTANA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Alrededor de las nueve de la noche, la familia cubana se reúne en torno al televisor para disfrutar de la telenovela. Pero antes de que “la bolita” de Cubavisión empiece a dar vueltas, puede que Acualina hable acerca de la necesidad de proteger las aguas, o quizás un enigmático cuerpo de cartón clasifique las botellas para ser recicladas en materias primas, o la niña de un dibujo animado, preocupada porque los árboles están perdiendo todo su cabello, exhorte a repetir con ella que es necesaria la poda responsable.

Sin duda, la Televisión Cubana ha dado cabida en su programación a los spots de temática ambiental. Y no solo es frecuente encontrarlos en los horarios de gran audiencia, sino que en cualquier momento del día podemos visualizar imágenes encaminadas a la toma de conciencia en cuanto a la protección de nuestro entorno y sus recursos.

Y resulta conveniente preguntarse, ¿son realmente determinantes estos mensajes para el logro de una buena educación ambiental  en la población cubana?

El Centro de Investigaciones Sociales (CIS) del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), en coordinación con el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), realizó en octubre de 2012 una encuesta a 439 habaneros para comprobar su conocimiento en materia ambiental y la repercusión que en ellos tienen los programas sobre esta problemática.

El informe de dicha investigación, elaborado por la licenciada Taimelys Cuellar, reveló que la televisión es el medio por el que más se informan sobre el tema los capitalinos, con el 97,1 por ciento de los encuestados a su favor.

Sin embargo, el 61,5 por ciento de los individuos tiene una definición de medio ambiente muy limitada, en la que solo engloban a los elementos naturales, como mares, bosques y suelos, y omiten todo lo creado por el hombre, aunque también forma parte de ese enorme concepto.

La situación refleja cuán grande es el protagonismo de los mencionados spots en aras de crear una conciencia ambiental, y lo  detallado que resulta el trabajo a realizar en busca de mensajes claros, precisos, que nos libren de un conocimiento a medias.

El deber ser

Víctor Ricardo Molina, especialista en comunicación audiovisual de la Agencia de Medio Ambiente (AMA), explica que un spot debe durar alrededor de 30 segundos y dar la información correcta con un lenguaje sencillo.

«Los realizadores deben tener buena capacidad de síntesis, para lograr transmitir correctamente su mensaje en ese breve período de tiempo. Además, las imágenes y la música tienen que impactar, pues se juega  también con la psicología del receptor», agrega.

María Febles, profesora colaboradora de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana y especialista en medioambiente, expresa que para  llegar a la conciencia de las personas es preciso conocer las necesidades y motivaciones de la población y satisfacerlas. Concluye que es preciso que las escenas que recreen se acerquen lo más posible a lo que hacen las personas diariamente.

Lo que está siendo

René Roca, coordinador del equipo de realizadores del ICRT, informa que la Dirección de Propaganda y Publicidad tiene la función tanto de realizar como de recibir los materiales provenientes de las instituciones relacionadas con Medio Ambiente, como CITMA, AMA o la Oficina Técnica de Ozono.

«Una vez en nuestras manos, evaluamos el material por el contenido. Si consideramos que es bueno y está bien tratado, lo enviamos a Gestión de Control de la Calidad, y ya aprobado, con todos los documentos necesarios, está listo para salir al aire», explica.

Roca considera que hay una mejoría en la calidad: «Por ejemplo, el ganador en 2012 del Gran Premio del Concurso Imagen de Cristal, en el cual compiten audiovisuales encaminados al bien público, resultó la Campaña por el Reciclaje, de la realizadora Ana Margarita Moreno». Aun así, señaló que continúan las deficiencias, porque en muchos casos la información queda inconclusa.

Mensajes incompletos y falta de preparación

Lídice Castro, especialista en educación ambiental del CITMA, opina que el problema de los mensajes incompletos se debe fundamentalmente a la falta de preparación de los realizadores. Cita como ejemplo un material relacionado con la lucha contra el mosquito Aedes Aegypti, en el cual hablan acerca de la importancia de hacer agujeros a las latas. « ¿Y después qué?», se pregunta la especialista. «Falta decir que las latas deben ser arrojadas a la basura o recicladas: para lograr crear una conciencia ambientalista en el espectador».

Agrega que «la temática de medioambiente no es sencilla, para abordarla se necesita un alto grado de especialización, y considero que eso nos falta». No obstante, aclara que se labora sobre la base de erradicar el problema, pues en 2012 se firmó un convenio entre el ICRT y el CITMA para promover la capacitación de los realizadores mediante cursos, conferencias y talleres.

Gloria López, ama de casa del capitalino reparto de San Agustín, considera que «son frecuentes los anuncios que quieren decir mucho y al final no dicen nada, y asimismo podemos ver otros que quizás comiencen con una buena intención, pero al final no se concretan, por ejemplo, los de la campaña Bioma».

Luis Alberto Morales, joven que cumple el servicio militar, señala que la música utilizada en varios de los spots, lejos de llamar la atención acerca del peligro que representa, por ejemplo, la pérdida de la biodiversidad, crea un efecto de somnolencia, ligado a las imágenes paisajísticas a las que acompaña: «De ahí la no comprensión de la idea que se intenta transmitir».

«Pero no todos los spots son así», afirma Angela Gómez, vecina de Centro Habana, «he visto materiales muy bien elaborados, con mucho “gancho”: el que habla acerca de la pérdida de quince metros de playa en los últimos treinta años, los de Repite Conmigo... Y lo mejor es que están hechos para todo tipo de público: niños, jóvenes y adultos pueden identificarse fácilmente con estos trabajos».

Temas “flojos”

Hay muchos spots de calidad, pero otros se quedan por debajo del nivel que exige la materia en cuestión. Sucede que no todos los spots que pueden calificarse de buenos abordan todas las problemáticas medioambientales en su totalidad. Y suponiendo que los de baja calificación lo hagan, porque tratan el tema de manera incorrecta.

De acuerdo con la investigación del CIS, la población habanera identifica como los principales conflictos la destrucción de la capa de ozono, el cambio climático, la contaminación de las aguas marinas, los desechos sólidos en las ciudades y la deforestación. Sin embargo, la pérdida de la biodiversidad no es vista como un problema, aún cuando se reconoce que dicha temática es abordada con frecuencia.

Yania Rodríguez, artesana del municipio La Lisa, se queja porque ve más anuncios de flora y fauna extranjeras, abundantes, que de especies cubanas en peligro de extinción.

Según el informe de Cuellar, los académicos afirman que el conflicto que más afecta a nuestro país hoy día es la degradación de los suelos, pero los ciudadanos encuestados lo ubican en el puesto número siete en la escala de problemas sobre los que reciben más información.

Yamilet Castillo, especialista en Gestión Documental del Buró de Información del CIS, destaca que la investigación refleja también un desconocimiento casi total de las consecuencias de la extinción de fuentes de energía no renovable y el aumento de la densidad poblacional.

La especialista Castro añade que tampoco se habla mucho de los efectos del uso inadecuado de productos químicos tales como detergentes, desinfectantes y hasta las grasas para cocinar. ¡«Con lo que la población cubana los utiliza!», dice. «Nunca he visto un spot que trate de eso», corrobora Nilda Santiesteban, residente y trabajadora del municipio Playa.

Sin embargo, Ana Gascón, vecina del reparto Toledo, manifiesta que sí ha visto spots acerca de sustancias químicas dañinas, pero señala que son muy pocos, al compararlos con la cantidad dedicada a la desforestación y la contaminación de las aguas.

Repite Conmigo, ejemplo a seguir

A pesar de los diversos criterios, de la diferencia de calidad entre unos y otros audiovisuales, los especialistas coinciden al poner como ejemplo de buen spot ambientalista a la campaña Repite Conmigo, de la realizadora Ana Margarita Moreno, y patrocinada por la Fundación Antonio Núñez Jiménez para la Naturaleza y el Hombre.

Joel Hernández, trabajador del programa de Educación Ambiental y Conservación de la Biodiversidad en dicha fundación, expresa: «Creo que el éxito de esta campaña se debe a la labor en equipo. Su realizadora, que en estos momento se encuentra brindando servicios en el exterior, siempre tuvo en cuenta las consideraciones de todos los compañeros de trabajo, quienes aportaron muchos elementos novedosos en cuanto a la manera de sugerir el mensaje».

Leila Patallo, estudiante del preuniversitario José Miguel Pérez, de Plaza de la Revolución, mostró su agrado con esta serie de spots al afirmar: «Me encanta. Los anuncios son modernos, la mezcla de imágenes y música resulta muy compatible, y lo que más me gusta es cómo una frase tan breve al final del spot se une a todo el trabajo audiovisual y es capaz de movernos tanto la conciencia».

¿Mejora la educación ambiental?

Si la televisión es el medio que más informa a la población, es necesario reforzar el trabajo en la elaboración de los mensajes audiovisuales de medioambiente, así como tener en cuenta la inclusión de las problemáticas menos abordadas, pues una mayor calidad conlleva a una población más informada y consciente. Por tanto, se logra una mejor educación ambiental.

«Mi nieto tiene ocho años y ha crecido viendo los mensajes de Acualina. Él va a la playa y por nada del mundo arroja un papel ni en el agua ni en la arena», comenta Regla Hernández, residente del municipio La Lisa.

Dariel Arencibia, futuro estudiante de Estomatología, cuenta: «Un día estaba apurado y  necesitaba botar un desecho que lleva en la mano, y  por no querer caminar hasta el cesto de basura lo lancé en medio de la calle. Ese mismo día, cuando llegué a mi casa, encendí el televisor y lo primero que vi fue un anuncio acerca de la importancia de utilizar los contenedores de basura. Nunca más he vuelto a tirar algo en medio de la calle».

Así también piensa la estudiante de Historia del Arte, Dayma Crespo: «Si no encuentro un cesto de basura, guardo el desecho en mi bolso hasta que aparezca uno o hasta llegar a mi casa”.

Esta puede ser la opinión de muchos, y si puede ser de muchos, podrá ser, por qué no, de todos. Quizás la responsabilidad de la educación ambiental no recaiga completamente en los spots de la televisión, pero si estos son portadores de una buena calidad, ayudarán a las personas a poner parches al ozono y a plantar semillas de aire limpio en nuestra Isla y en el planeta.

Pie de foto: La campaña Repite Conmigo ha tenido gran aceptación en el público cubano.

Ficha técnica: 

Tema: Los spots sobre medioamiente en Cuba.

Objetivo principal: Analizar la influencia de los spots ambientalistas en la conciencia y comportamiento de la población cubana.

Objetivos colaterales: Valorar la calidad de estos mensajes, mediante el criterio de especialistas y no especialistas. Dar a conocer el resultado de una investigación realizada a la población habanera acerca de su cultura ambiental y la influencia de los medios de comunicación en ella.

Estrategia de fuentes:

Entrevistar a un especialista en educación ambiental,  un realizador de audiovisuales, un psicólogo, un especialista en publicidad, y ciudadanos que opinen acerca de cómo influyen en ellos los spots de medio ambiente.

Soportes:

Hecho: Influencia de los spots ambientalistas en la conciencia de la población.

Contexto: La televisión es el medio por el que más se informan los habaneros acerca de medio ambiente, según investigación realizada entre finales de 2012 y principios de 2013.

Antecedentes: Menor calidad de spots ambientalistas

Proyecciones: Necesidad de aumento de la cantidad y calidad, así como en la preparación de los realizadores para un mejor conocimiento y  comportamiento de la sociedad cubana.

Estrategia de fuentes:

Informe de encuesta realizada por el CIS y el CITMA. Documental. Juicio analítico.       

Víctor Ricardo Molina. No documental. Juicio analítico, de experto.

María Febles. No documental. Analítico, de especialista.

René Roca . No documental. Analítico, de experto.

Lídice Castro. No documental. Analítico, de valor, de especialista.

Gloria López. No documental. De valor, de implicado.

Luis Alberto Morales. No documental. De valor, de implicado.

Angela Gómez. No documental. De valor, disyuntivo, de implicado.

Yania Rodríguez.  No documental. De valor, de implicado.

Yamilet Castillo. No documental. Analítico y de especialista.

Ana Gascón. No documental. De valor, de implicado.

Joel Hernández. No documental. De valor, de especialista.

Leila Patallo. No documental. De valor, de implicado.

Regla Hernández. No documental. De valor, sintético, de implicado.

Dariel Arencibia. No documental. De valor, sintético, de implicado.

Dayma Crespo. No documental. De valor, sintético, de implicado.

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: Descriptiva.
Tipo de cuerpo: Por bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Subtítulos, muletillas y repetición de conceptos mediante textos diferentes.
Tipo de cierre: De instancia a la acción.

LA TIERRA: UNA NOVIA QUE NECESITA CUIDADOS ESPECIALES

LA TIERRA: UNA NOVIA QUE NECESITA CUIDADOS ESPECIALES

 

La  profesora brasileña Ilza María Tourinho Girardi, asegura que según su experiencia, el periodismo puede desempeñar un importante papel en el proceso de educación ambiental y en la transformación de las prácticas perjudiciales en los ecosistemas culturales, aportando información que ayuda con la construcción del conocimiento y la sensibilización de la población sobre los problemas ambientales, y supervisa las acciones del gobierno e instituciones para garantizar la sostenibilidad de la vida.

GABRIELA RODRÍGUEZ-LOECHES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Mucho ha escrito el estadista Fidel Castro sobre la importancia del cuidado del medioambiente y estremecen las noticias sobre el deshielo y el aumento del nivel del mar, la segura inundación de las zonas bajas, el agotamiento de las fuentes de agua dulce, la contaminación del aire, el mar y el suelo...

No es entonces sorprendente que los científicos busquen soluciones al problema que los propios hombres han causado y que ahora se revierte sobre ellos. Mas llama la atención el rol que desempeñan periodistas, profesores y estudiantes de los medios de comunicación cuando se pronuncian a favor del medio ambiente, no en un reportaje que informe ligera y frívolamente del descongelamiento de los casquetes polares, sino explicando, guiando y fundamentando preceptos.

Así pues, la estudiante colombiana de Comunicación Social, Aura Navarro, señala que para desarrollar una labor como periodistas medioambientales, se requiere realizar una investigación exhaustiva  que le permita al lector conocer la información desde todos los puntos de vista posibles, y para esto el reportero debe convertirse en un mediador  entre la comunidad y las instituciones  económicas, políticas y los agentes sociales implicados en la defensa del ambiente (2013: Web).

La estudiante coincide con el periodista español José María Montero, quien al referirse a la labor del periodista medioambiental en el proceso de concientización de la población señala que “no somos educadores. Nuestra misión es informar, no educar. Pero informar es dar forma, interpretar. Aunque no queramos, aunque no sepamos, finalmente educamos, creamos conciencia y opinión. Para un porcentaje elevado de la población los medios de comunicación de masas son la única herramienta de educación postescolar a la que tienen acceso y eso implica una enorme responsabilidad” (1998: 3).

Mientras que la  profesora brasileña Ilza María Tourinho Girardi, asegura que según su experiencia, el periodismo puede desempeñar un importante papel en el proceso de educación ambiental y en la transformación de las prácticas perjudiciales en los ecosistemas culturales, aportando información que ayuda con la construcción del conocimiento y la sensibilización de la población sobre los problemas ambientales, y supervisa las acciones del gobierno e instituciones para garantizar la sostenibilidad de la vida.

En torno a la problemática que hoy convoca la arista de la prensa de informar y educar, Rogelio Fernández, profesor de la Universidad de Málaga, cree que la mayoría de la información ambiental de que dispone la ciudadanía le ha llegado a través de los medios de comunicación. Son pocas las generaciones que han accedido a un temario de este tipo de educación en la enseñanza reglada, pues la realidad provoca que instituciones y entidades de ámbito ambiental perciban en el ejercicio periodístico una herramienta muy interesante para ese proceso formativo y educativo (2013: Web).

En Cuba, la ausencia de una política ambiental en los medios de comunicación, la escasa perspectiva de desarrollo local presente en los productos bajo esta temática y la poca iniciativa y diversidad de géneros y soportes son algunos de los principales factores que atentan contra una comunicación ambiental efectiva, según el Centro de Educación y Promoción para el Desarrollo Sostenible (CEPRODESCO)*(2013: Web).

Aún cuando la prensa cubana no presenta muchas secciones dedicadas al tema medioambiental, ya sea por la no especialización de los periodistas en estos tópicos, como por la falta de seguimiento que tiene en los medios,  sí cuenta con buenas voces que llaman a rescatar a la naturaleza y el entorno que nos rodea.

Un ejemplo de estos profesionales comprometidos con salvaguardar la naturaleza es Irdeliza Ledón, periodista responsable de la sección de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de la emisora  municipal de San Antonio de los Baños.

“Radio Ariguanabo es de las emisoras que más se esfuerzan por crear una conducta ambiental responsable en sus oyentes. No solo somos periodistas, como educadores también desempeñamos una labor fundamental. Tenemos un proyecto ambiental con los estudiantes de las diferentes escuelas primarias y secundarias del municipio, que busca rescatar el río Ariguanabo. Pero además, estamos inmersos en la realización de materiales de dos y tres minutos que critican las prácticas perjudiciales en los ecosistemas de la Cuenca Ariguanabo por parte de las diferentes empresas”, comentó Ledón. 

Joel Mayor, director del periódico de  la provincia Artemisa, es otro paradigma que no se puede dejar de mencionar si de periodismo ambiental se trata.

“Desde nuestro semanario el artemiseño, hemos emprendido una cruzada contra la depredación de la arena, las costas, los manglares y los ecosistemas costeros, principalmente, pues la configuración de Cuba y sobre todo de esta provincia, coloca la mira en los sitios más vulnerables a los efectos del cambio climático y en la aceleración de los daños cuando interviene el hombre”, afirmó.

Para este periodista es importante destacar que en el diario se han publicado reportajes sobre cómo el Dique Sur dejó de cumplir la función de impedir la penetración salina y, en cambio, perjudicó la flora y la fauna del Sur de la provincia (manglares, árboles y aves), además de criticar la edificación de muros y otras construcciones sobre la arena que han destruido playas, robado metros de costa y, paradójicamente, facilitado las penetraciones del mar, entre otros trabajos.

“Sabemos del impacto de estos, pues del Instituto Nacional de Planificación Física nos solicitaron toda la información disponible -aseguró- e igual repercutió en los consejos de administración municipales que habían tomado decisiones desacertadas, como la de volver a levantar un pueblo arrasado por el mar una vez más a los pies de este (cuando la indicación es alejarlo todo lo posible, para evitar pérdidas materiales y humanas)”.

Mayor se refirió también al problema de las violaciones que atentan contra la sostenibilidad de la vida al exponer que “justo por estos días preparamos otro trabajo en torno a ilegalidades en la playa Banes, donde algunos han creído que volvimos a la era capitalista cuando los ricos plantaban sus muros sobre la arena y cerraban la playa como propiedad privada. La playa es un bien común y nadie, por famoso o solvente que sea, tiene derecho de apropiarse ni siquiera de un solo metro”.

El periodista del semanario más joven de Cuba, cuya primera edición salió el 11 de enero del 2011, piensa que esta serie de reportajes contribuye con el conocimiento y la sensibilización de la población en este asunto sin duda vital: “Sabemos que podemos hundirnos, que la especie humana está realmente amenazada de extinguirse, no solo los osos panda, los elefantes o los manatíes”.

De modo que no resulta una tarea secundaria ni mucho menos la de abordar el tema en la prensa, y cargar contra agresores e indolentes, contra malhechores y cómplices silenciosos. Nos corresponde enamorar al compañero de trabajo, al familiar, al vecino, al amigo, al lector... de una novia que hoy necesita cuidados especiales: la Tierra.
 

Bibliografía:

*García Cardentey, Mayra. Por una comunicación  ambiental efectiva. Tomado de Juventud Rebelde, edición digital, del día 16 de mayo de 2012. En www.juventudrebelde.cu. Consultado: 12, junio, 2013.

Fernández, Rogelio: La Función Formativa o Educativa en el Periodismo Ambiental. En: www.eumed.net. Consultado: 12, junio, 2013.

Montero, José María: Las fuentes de la noticia ambiental. Centro Nacional de Educación Ambiental. Madrid, España. 1998. En: www.magrama.gob.es. Consultado: 12, junio, 2013.

Navarro, Aura: Función del Periodismo Ambiental. En: www.latertulia.com. Consultado: 12, junio, 2013.

Periodistas Consultados:

Irdelisa Ledón, periodista responsable de la sección Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de la emisora Radio Ariguanabo, de San Antonio de los Baños, Artemisa.

Joel Mayor, director del semanario el artemiseño.

ESPECIES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

ESPECIES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

Cuba presenta un número significativo de agresión al medioambiente como consecuencia de la caza indiscriminada y el uso inapropiado de los recursos naturales.

ANA LAURA PALOMINO GARCÍA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

¡Atención! En Cuba existen 513 especies entre la flora y la fauna en peligro de extinción, como consecuencia de la caza indiscriminada y el uso inapropiado de los recursos naturales.

Según datos de la enciclopedia digital cubana EcuRed, en nuestro país sobreviven 42 especies de mamíferos, 350 de aves, 121 de reptiles, 46 de anfibios, 2 947 de moluscos, 7 493 de insectos, 1 300 de arácnidos, más de 700 especies de peces y crustáceos en peligro de perder su hábitat y extinguirse.

El licenciado Alejandro López–Gavilán Graniel, especialista en regulación y control de seguridad del Centro de Investigación de Cuidado Ambiental (CICA), comentó que “las principales causas del deterioro de nuestra flora y fauna están dadas por las prácticas inadecuadas en el uso y laboreo de los suelos, así como los impactos de las construcciones, la alteración o destrucción del medio ambiente, entre otras.”

El tocororo, conocido científicamente como Priotetus temnurus,  ave nacional de Cuba y endémica de la Isla, es una de las más perjudicadas por el hombre, quien la captura para venderla y sacarla ilegalmente del país, corriendo estas el riesgo de desaparecer de los campos cubanos.

Entre las aves extintas se encuentran el Guacamayo jamaicano azul y amarillo (Ara erythrura) y el Guacamayo de Guadalupe o guacamayo antillano menor (Ara guadeloupensis). La destrucción de su hábitat por los incendios forestales y la tala inmoderada los incluyó en la lista de las especies perdidas del planeta.

Belkys Alonso Vega, jefa de actividad e inspección del CICA, explicó que “en todo el mundo se toman medidas para conservar la naturaleza y Cuba se encuentra a la vanguardia en ese aspecto. La Ley Penal del Ambiente y la Ley de Protección a la Fauna Silvestre son algunas de las restricciones impuestas para castigar a los cazadores furtivos”.

A pesar de todas las precauciones, 29 especies desaparecieron por completo, cuatro de aves y uno de mamíferos, mientras otras 466 se encuentran en peligro crítico. 

El Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), es el organismo cubano encargado de dirigir, ejecutar y controlar la política del Estado y el Gobierno en materia de ciencia, tecnología, medioambiente y uso de la energía nuclear, propiciando la integración coherente de estas en el desarrollo sostenible del país.

Pie de foto: Especies endémicas de Cuba en peligro de extinción.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Especial Admirativo.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Repercusión.
Otros dos valores noticia: Interés social y Actualidad.
Tipo de fuentes declaradas: Documental y no documenta
Tipo de noticia: Previsible.

 


 

¿ENCRUCIJADA ENTRE ZANJA Y RÍO?

¿ENCRUCIJADA ENTRE ZANJA Y RÍO?

El Almendares, red fluvial más importante de la capital, es blanco de indisciplinas sociales, a pesar del esfuerzo de las instituciones por atenuar la contaminación de sus aguas.

BEATRIZ LOBAINA VALDÉS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Las aguas del Almendares, antes de que el hombre moderno ocupara su cuenca, eran puras y cristalinas. Hoy grandes trechos de su curso son verdaderas cloacas, sucias, pestilentes y altamente contaminadas”, así describió, en 1996, el cauce del río más importante de La Habana, el doctor Antonio Núñez Jiménez. ¿Por qué ese año?: como en otras tantas esferas de la vida del país, los efectos del Periodo Especial dejaron su huella.

Después de 17 años, esa situación deplorable cambió, pero a pesar del esfuerzo de las instituciones, aún persiste la indolencia de la población. Virginia Bermúdez, habitante por más de dos décadas del barrio El Fanguito, lo constata: “Fue un momento crítico, las indisciplinas afloraron. Convivíamos con olores y hedores, con carencias,  falta de tanques colectores y demás. Ahora aprecio una ligera mejoría, veo biajacas y clarias, pero se puede hacer más”.

En esa coyuntura se creó el Gran Parque Metropolitano de La Habana (GPMH) y como acción paralela ante la alarmante contaminación del estuario capitalino, el Grupo de Trabajo Estatal Bahía de La Habana (GTE-BH), dos de las instituciones que batallan desde sus inicios por preservar el entorno del río que baña, en 402 kilómetros cuadrados, los municipios de  Guanabacoa, San Miguel, Cotorro, Boyeros, Arroyo Naranjo, Marianao, Playa y Plaza.

“Actualmente el río tiene vida y hay 12 especies de animales y plantas, pero entre un 60 y 70 por ciento de la contaminación es causada por los residuales sociales, no solo del alcantarillado, también de la basura que la gente tira a la corriente”, afirma Beatriz Bianchi Calera, especialista de GPMH.

Su colega Aixa López sostiene que en los últimos dos años se ha retrocedido en la recuperación debido a la sequía: “Si el río no recibe precipitaciones y sí desechos, su cauce se daña y disminuye la corriente limpia”. Cuestión preocupante, pues según reportaje del periodista de Granma, Orfilio Peláez, las aguas subterráneas de la cuenca soportan casi el 47  por ciento del consumo potable.

“Los niveles de oxígeno antes eran muy bajos, se registraban índices considerables de amonio, nitrito, níquel y plomo. Ahora es todo lo contrario: el diagnóstico de enero reveló una concentración de 4,8 miligramos por litro de dioxígeno disuelto. Es un avance, a partir de 4 miligramos existe vida”, puntualiza el ingeniero químico Miguel Díaz Marrero.

“La población no es siempre la oveja negra, hay que reconocer que industrias aledañas como Planta de Gas Manufacturado y la cervecera La Polar y La Tropical, también inciden negativamente”, denuncia Bianchi Calera. Por tal motivo, esas empresas  trasladaron sus instalaciones generadoras de desechos e invirtieron recursos en tecnologías más limpias. Otras, como la papelera La Cubana, que hoy es una farmacia, fueron reubicadas.

Nadizhda González, jefa técnica de la Empresa de Gas Mario Fortuny, de Marianao, acotó: “El centro puso en práctica una trampa que contiene el paso de los hidrocarburos. Esto garantiza que los aceites desprendidos en el lavado de los medios de transporte no lleguen al afluente del río.”

El GPMH también tiene sus estrategias: ideó aparatos de tratamiento local para higienizar remanentes domésticos. Así, la basura pasa por dos estanques con una vegetación interna encargada de degradar sustancias contaminadas. Esas y otras acciones se sustentaron en una inversión ascendente a 32,7 millones de pesos. “No es la solución definitiva, pero ayuda a mitigar las dificultades de la capital en este sentido”, apunta Aian Torres, especialista del GTE-BH.

Esfuerzo con dividendos. Por ejemplo, la Oficina Nacional de Estadística mostró que la carga contaminante disminuyó un 0,8 por ciento, menor cifra que el 1,4 inicial en el lustro 2007 -2011.

“Cuando paseo por el parque, respiro aire puro, me siento en un sitio limpio y ornamentado”, dice la visitante Niurka Rodríguez. Sin embargo, no todo es así… Para Torres, la contaminación sigue porque los 500 mil vecinos de los alrededores no concientizan y Emilio Colón, habitante de su rivera, destaca: “Esta tragedia se mantiene porque no hay tanques colectores cerca”.

El doctor Roberto Castellanos Pérez, especialista del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente, expone que el saneamiento del Almendares es un tema difícil, se trata de un problema antiguo: “Antes no teníamos claro qué era dimensión ambiental, ahora lo entendemos, pero todavía faltan años para que la cuenca esté totalmente limpia”.

Lapso en el cual el trabajo y la creación de una cultura ambiental en las nuevas generaciones, devendrán elementos cruciales. Talleres y círculos de interés infantiles, además de “la creación de plantas de residuales en el sector industrial, se cuentan entre las acciones dirigidas a que el Almendares, lejos de ser esa ‘zanja’ que popularizó el dúo Buena Fe en su álbum Déjame entrar, se convierta en una fuente perdurable de vida”, destacó Castellanos.
 
Pie de foto: La contaminación del río Almendares es uno de los puntos principales de la agenda de trabajo del Parque Metropolitano de La Habana.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Especial de Cita directa.

Tema: Contaminación del río Almendares.

Objetivo principal: Los constantes esfuerzos de las instituciones por atenuar las indisciplinas sociales respecto a la contaminación acuífera del río Almendares contra la indolencia creciente de la población acerca de dicho fenómeno.

Objetivos colaterales: Indagar sobre el estado actual del fenómeno de la contaminación del río Almendares. Conocer cuáles son los principales agentes contaminantes. Investigar cómo se han comportado los índices de contaminación en los últimos cinco años. Precisar  el número de pobladores que habitan cerca de la cuenca y en qué medida sus acciones negligentes inciden en la contaminación del río. Conocer cuáles son los mecanismos de control o acciones que se ejercen actualmente para disminuir este fenómeno. Saber si se realizan talleres o círculos de interés en aras de fomentar una adecuada cultura ambiental en la población.  Conocer cuáles son las estrategias que implementan las industrias aledañas para disminuir la carga contaminante.

Estrategia de fuentes:

Documentales:
Oficina Nacional de Estadística (ONE).
Periódico Granma (reportajes de investigación que hayan abordado el tema).

No documentales:
Beatriz Bianchi y Aixa López, especialistas del Gran Parque Metropolitano de La Habana (fuentes implicadas y expertas): Para ver cuál es el estado actual de la contaminación, los principales agentes contaminantes.

Miguel Díaz Marrero, ingeniero químico (fuente implicada y experta): Para precisar cuáles son las sustancias que más inciden en la contaminación de las aguas del río.

Ain Torres, especialista del  GTE-BH (fuente implicada y experta): Para explicar el porqué del fenómeno y si las estrategias implementadas son solución definitiva de la contaminación.

Emilio Colón, habitante de sus márgenes: Para conocer,  desde su óptica, por qué se mantiene este fenómeno.

Virginia Bermúdez, persona mayor que ha residido cerca del río la mayor parte de su vida: Para saber cómo era el estado de la contaminación del río en el Período Especial.

Roberto Castellano Pérez, especialista del CITMA: Para saber cuándo tendremos un Almendares totalmente limpio.

Niurka Rodríguez, persona que visitó el parque solo como paseo: Para ver cuál era su apreciación del área.

Nadizha González, directiva de la Empresa de Gas aledaña: Para saber qué estrategias implementa la institución en pos de disminuir su carga contaminante.

Tipos de juicios:

Valor: Las dos especialistas del Parque Metropolitano, el especialista del CITMA y el ingeniero químico.

Opinión: Los dos pobladores y la visitante.

Analíticos: Expuesto por las fuentes a lo largo de toda la nota interpretativa refiriéndose al conflicto.

Proyectivo: Especialista del CITMA.

Disyuntivo: Entre poblador y especialista, y entre los especialistas propiamente.

Soportes a emplear:

Hecho: La indolencia de la población es uno de los factores que influyen en la contaminación del río Almendares, a pesar del esfuerzo de las instituciones.

Contexto: El estado actual de la contaminación del río Almendares, los agentes contaminantes y las acciones que se despliegan para disminuir este fenómeno.

Antecedentes: La contaminación del río alcanzó su punto crítico en la década de los 90 del pasado siglo, fecha en que proliferó el vertido de desechos, a causa del Período Especial. La creación del Grupo de Trabajo Estatal para el Saneamiento, Conservación y Desarrollo de la Bahía de La Habana (GTE- BH) en 1998.

Proyecciones: Creación de plantas de tratamiento de residuales en el sector industrial que permitirá que el Almendares se convierta de una vez y por todas en una fuente acuífera perdurable.