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Nosotros, los del 280

“SI ALGO SÉ DE MI OFICIO ES PORQUE HE VIVIDO”

“SI ALGO SÉ DE MI OFICIO ES PORQUE HE VIVIDO”

El periodista Luis Sexto, en un aula de Periodismo.

IBIS FRADE BRITO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Soy un mal entrevistador, nunca he estado contento con las entrevistas que he hecho. La mayoría no han sido a grandes personalidades, me he movido en un rango de periodismo cotidiano, porque me interesa más saber cómo piensa un carbonero de la Ciénaga de Zapata que cómo piensa un ministro. Entrevistar a alguien relevante es bastante fácil, el verdadero mérito está en arrancarle una entrevista a una persona humilde.

En 1974 yo atendía la sección de deportes -sí, porque he estado haciendo de todo en el periodismo- y llegó a La Habana el equipo de pelota León de México. Me llamó el director del periódico y me dijo: "Luis Sexto, a ti te toca entrevistar a su entrenador". 

Llegué al estadio, di con el hombre, y no estaba ni por la mitad de la entrevista cuando, no sé si por aburrimiento o para burlarse de mí, el entrevistado dio un vuelco tremendo a la conversación, y sin ton ni son, me preguntó por los ácidos... esos que tienen un nombre bien raro y largo, desoxi... ¡Desoxirribonucleicos!   

Me quedé en blanco, pero fue cuestión de segundos; me vino a la mente que había leído en una revista de la antigua Unión Soviética un artículo sobre el tema. Se refería a una niña que empezó a hablar en una lengua desconocida, y después de ser examinada por médicos, lingüistas y un buen número de místicos, se descubrió que hablaba en un dialecto hindú. Pero, ¿cómo una niña que no conocía la India sabía este dialecto? Un tío abuelo suyo estuvo en un lugar donde se utilizaba esa lengua y la aprendió. Por herencia genética, y gracias a los ácidos desoxirribonucleicos, le había transmitido el conocimiento a su sobrina-nieta. 

Le solté aquello a mi entrevistado, y menos mal que quedó satisfecho y no preguntó otra vez sobre el tema, porque yo no sabía nada más. Pude salvar mi entrevista y salir airoso de una pregunta capciosa.

Muchas veces nuestros entrevistados nos ponen a prueba si sienten que llegamos desinformados, sin saber lo suficiente o nada de lo que estamos preguntando. Eso no puede permitírselo nunca un periodista, por eso la preparación previa es tan importante. ¿Cómo vamos a pretender arrancarle los secretos de la personalidad a nuestro entrevistado si ni siquiera sabemos dónde nació?

Los periodistas no podemos conocer todo, debemos saber cómo manejar un dato y convertirlo en un enorme dato, ahí radica una de las claves de nuestra profesión. Periodista es aquel que sabe moverse con pericia entre las cosas que ignora. Estar enterado del mayor número de temas posibles es necesario, diría que imprescindible, además de por vocación, porque lo puede salvar a uno de un aprieto; lo he comprobado varias veces.

La cultura que tenga el reportero puede determinar el éxito o el fracaso de una entrevista, y no me refiero solamente a la cultura que obtenemos con los libros o con los conocimientos teóricos, no;  si algo sé de mi oficio es porque he vivido, las experiencias acumuladas ayudan mucho en esta profesión. 

Cuando hacemos una entrevista, tenemos delante una incógnita y en nosotros está la tarea de develarla. Las entrevistas se gestan, se conquistan; no todo el mundo es digno de que se le haga una.

Creo que nadie está obligado a concederle una entrevista a un periodista, y en muchas ocasiones el trabajo que pasa el reportero para conseguirla puede ser un atractivo para captar el interés del lector hacia el trabajo.

Más de una vez he recurrido a este recurso. Me viene a la memoria una entrevista particularmente difícil: la que le hice al ingeniero Presilla. Ese hombre ayudó al Che a poner en funcionamiento una fábrica procesadora de níquel en Moa, abandonada al triunfo de la Revolución por los inversionistas extranjeros que tenían a cargo la obra. El Che, con esa visión suya tan clara, se percató de cuánto se podía aumentar la producción de níquel si se ponía a funcionar la fábrica, pues la de Nicaro ya estaba casi obsoleta y producía muy poco.

El ingeniero Presilla echó a andar aquella fábrica prácticamente solo. Ni que decirlo, se convirtió en un héroe para todos, hasta una película se hizo sobre la hazaña. Pero era un héroe renuente a la publicidad y a las entrevistas. 

Pasó el tiempo y la gloria también. Presilla se jubiló y nuevos problemas de difícil solución surgieron. Los soviéticos construyeron una fábrica que ni ellos mismos podían echar a andar y Marcos Portal, entonces ministro de Economía, convocó a una reunión a los entendidos en el tema para juntos encontrar una solución al asunto.

A muchos se les dio voz y voto, hubo propuestas de imposible realización, pero nadie se fijó en el viejo ingeniero retirado que alzaba la mano para pedir la palabra. Cuando la causa parecía perdida, todos estaban desesperados, y hasta tal vez por cansancio lo dejaron hablar, pidió trabajar con su viejo equipo. Se hizo el milagro, Presilla estabilizó los hornos y la fábrica echó a andar sin contratiempos.

Me enteré del suceso, pero como nunca fui periodista de coordinar la noticia me fui a Moa a conquistar a Presilla. Aparecí en la fábrica sin aviso. Di con Presilla cuando salía del comedor y le dije: ingeniero, yo soy de la revista Bohemia y necesito entrevistarlo. Como si le hubiese dicho una ofensa me respondió con una voz de trueno: "Entrevistarme a mí, que va, ustedes los periodistas nada más hablan de historias antiguas". Después de mucho insistir me dijo que estuviera en su casa, al otro día, a las siete de la mañana.

Cuando terminé de hablar con Presilla se me acercó un trabajador y me dijo: "Usted lo ve así, periodista, pero ese tipo lo que se hace el duro; ah, y fíjese, le gusta el ron".

Al otro día, el hombre salió a la hora acordada, pero se sorprendió de encontrarme allí, me dijo con fastidio que no podía atenderme en ese momento porque los sábados era el día que tenía para trabajar la tierra, y que solo estaría de vuelta en la casa a la una y media. 

No me desanimé, me senté en el carro a esperar pacientemente, y a media mañana me había ganado la confianza de su esposa Herminia, quien me hizo la historia de Presilla y me proporcionó información que desconocía. 

El hombre llegó en hora y solo atinó a decir cuando me vio en el portal de su casa esperando: "¿Y usted que hace aquí?". Entró dando un portazo y al rato salió limpio y perfumado, vestido con su ropa de domingo: "Bueno, ¿me dirá  ahora que quiere?", preguntó desconfiado. Con la mayor naturalidad del mundo saqué una botella de ron y le respondí: entrevistarlo.

Se me abrieron todas las puertas, estuvimos hablando más de tres horas y descubrí que aquel hombre tenía tres doctorados en prestigiosas universidades extranjeras, leía las obras de Shakespeare en sus originales en inglés. Cuando empezamos a hablar boberías le dije que ya había terminado la entrevista, que podíamos seguir conversando como amigos. Se puso muy serio y me dijo: "Usted me ha hecho la mejor entrevista de mi vida, le he dicho lo que nunca le he dicho a nadie, ahora lo que hace falta es que me sea fiel". Ojalá lo haya logrado. 

Los periodistas debemos tener mucho cuidado al transcribir las entrevistas, porque en ocasiones falseamos a los entrevistados y los ponemos a hablar como ellos no hablan. Nunca debemos violar el principio de ser fiel a lo que dice y a cómo lo dice la persona que entrevistamos, es muy importante tener en cuenta sus ademanes y tonos de voz, para así captar el mensaje en toda su dimensión.

En el oficio, también he sufrido mis decepciones. A mi me tocó entrevistar a Nicolás Rodríguez, el penúltimo mambí de nuestras guerras independentistas. Como un año antes le habían hecho una entrevista, yo la leo para prepararme y no hacer las mismas preguntas.

Por el espíritu de esa entrevista, la impresión que me llevo de Nicolás es la de un hombre fuerte y vigoroso, que a sus ciento y tantos años de edad, es capaz todavía de montarse en su caballo y dar una carga al machete. La realidad estaba muy distante de esta descripción, el hombre que encontré estaba tirado en un camastro, hablaba al límite de sus fuerzas con palabras muy confusas y había que tener el oído muy fino para escucharlas.  

Es cierto que el periodista debe versionar lo que le dice su entrevistado, porque el lenguaje oral es diferente al escrito, pero no por eso debe alterar la realidad o falsearla. Siempre busco insertar en mis versiones una frase textual que indique el tono y el lenguaje de mi entrevistado. Copio mirándole a la cara para estar atento a expresiones que a veces dicen más que las palabras, aunque lo que pongo en el papel solo podamos entenderlo, a los dos días de haberlo escrito, Dios y yo, y pasado un mes solo Dios.         

En el tiempo que estuve trabajando en Bohemia salía a buscar la noticia a la calle. Un día llegué a San Cristóbal, en Pinar del Río, y me paré en un parque a preguntarle a cuanta persona pasara por ahí si él conocía a alguien que mereciera que la revista Bohemia lo entrevistara. La gente me miraba como si estuviese loco y se reía; hasta que uno me dijo que sí, que él conocía a un hombre que había hecho la licenciatura de Ciencias Sociales en la Unión Soviética y que aunque era el director de una secundaria básica en el campo, al comienzo del periodo especial pidió un pedazo de tierra para cultivarla y en ese momento era uno de los cafetaleros más importantes de la zona. Se llamaba Clemente Vigoa y tenía su casa en lo último de la Sierra del Rosario. Hacia allá me fui buscando mi entrevista y la conseguí.

Camino de regreso, el río que horas antes habíamos cruzado con facilidad ahora estaba crecido y llevaba un torrente de agua muy fuerte. El guajiro que me servía de guía me dice que todavía es posible cruzarlo y nos lanzamos a hacerlo. Pero en el trayecto se me trabó el pie, e inexperto al fin, me puse de frente a la corriente para sacarlo. El golpe con la corriente me sacó el pie y todo el cuerpo y yo, entre el pánico y la sorpresa, le grité al guía: Guajiro, me voy. Y si estoy aquí hoy se lo debo a ese guajiro que me tendió la mano y con sus dedos de garfio me haló a la orilla. Por suerte pude vivir para contarla y en ese trabajo utilicé la pericia para enganchar al lector.

Insistir es lo único que no debe darle vergüenza a los periodistas, pues estamos hechos para insistir y correr riesgos. Ni en situaciones extremas y dolorosas podemos parar de trabajar. El periodista triunfa cuando logra penetrar en el corazón del entrevistado y de quienes lo leen.

Ficha técnica:

Tipo de título: De cita textual.

Clasificación por su forma: Monólogo testimonial.

Clasificación por el contenido: De personalidad.

Tipo de entrada: De anécdota (o anecdótica)

Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado.

EL INFINITO UNIVERSO DE LA ENTREVISTA

EL INFINITO UNIVERSO DE LA ENTREVISTA

Hay dos aspectos que no se deben perder de vista: los gestos y el tono con que se dicen las cosas, afirmó Luis Sexto en su más reciente conferencia a jóvenes estudiantes.

MARÍA CARLA GÁRCIGA RODRÍGUEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Mediante la combinación de anécdotas y consejos basados en su experiencia como profesional en la prensa cubana, el periodista Luis Sexto impartió una conferencia sobre el género de entrevista a estudiantes de Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana.

Sexto resaltó la importancia de tener una base cultural para el ejercicio de la profesión, refiriéndose no solo a los conocimientos, sino también a las experiencias vividas a lo largo de la formación y el desempeño del trabajo.

Nunca he estado del todo contento con las entrevistas que he hecho, y confieso que me interesa más conocer cómo se las arregla un carbonero en la Ciénaga de Zapata que cómo piensa un ministro, aseguró el periodista.

Además, señaló como aspectos fundamentales la preparación previa del cuestionario, el conocimiento de los datos principales de la persona que se va a entrevistar y la capacidad de ganarse la empatía de la misma para obtener el éxito deseado.

Una de las anécdotas que más impactó al estudiantado fue la relacionada con la entrevista al cafetalero Clemente Vigoa, en la que Sexto estuvo a punto de perder la vida cuando regresaba de conversar con el pinareño, debido a la corriente de un río. 

Para concluir su intervención expresó que no hay que tenerle miedo a la gente, ni a los medios, sino ser simplemente uno mismo y escribir siempre lo que se siente.

Luis Sexto Sánchez se inició en el periodismo en 1972. Fue jefe de las páginas ideológica y cultural en el diario Trabajadores y jefe de redacción cultural y editor de turno en la agencia Prensa Latina. Fue ganador dos veces del Premio Primero de Mayo, de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y obtuvo menciones en el concurso José González Barros, de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC).

Ficha técnica:

Tipo de Título: Genérico

Tipo de Lead: Sumario de Cómo

Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional

FACULTAD DE PSICOLOGÍA ARRIBA A SU ANIVERSARIO 45

FACULTAD DE PSICOLOGÍA ARRIBA A SU ANIVERSARIO 45

Desde su fundación en 1962, el centro forma parte del proceso revolucionario cubano.

LUISA MARÍA GONZÁLEZ GARCÍA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Con más de 3 mil psicólogos graduados, y la misión de formar a 26 881 jóvenes de las Sedes Universitarias Municipales de todo el país, la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana arriba este año al aniversario 45 de su fundación.

"Nosotros queremos que los estudiantes conozcan el papel de esta institución como formadora de profesionales revolucionarios y defensora de los principios del sistema socialista cubano, porque si la Facultad de Psicología surgió en 1962, y se mantiene hasta nuestros días, es gracias a la Revolución", manifestó Dionisio Zaldívar Pérez, decano del centro universitario.

También señaló que las líneas de investigación seguidas por los profesores son una muestra de cómo la psicología se pone al servicio del proyecto social revolucionario, pues desde los primeros años se priorizan temas referidos a la delincuencia en los jóvenes, la psicología y la educación, la subjetividad y los problemas contemporáneos, y la psicología y la familia.

"Los estudiantes estamos conscientes de los aportes realizados por los psicólogos a las luchas de nuestro pueblo. Un ejemplo fue la Mesa Redonda realizada dentro de la batalla por la liberación del niño Elián González, en la cual, las doctoras en Ciencias Psicológicas Patricia Arés Muzio y Aurora García Moré, respondieron a las interrogantes sobre las afectaciones que podría causar en la personalidad del niño, la compleja situación enfrentada a sus escasos seis años de vida", expresó Ivette Franco Senén, presidenta de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) del centro.

Como parte de las actividades por el aniversario, se repararon las aulas de postgrado y se puso a cada una el nombre de un profesor fallecido, con el propósito de reconocer a figuras que realizaron aportes a la fundación y al desarrollo de la Facultad. El decano apuntó que la iniciativa constituye un acercamiento a personalidades como Rosa del Prado, María Teresa Sansón, Ernesto González Puig, Aníbal Rodríguez y Diego González.

La Escuela de Psicología fue fundada el 10 de enero de 1962 como parte de la Facultad de Ciencias. La institución tomó por sede el edificio de la Antigua Agrupación Católica Universitaria, espacio que aún ocupa, y el doctor Aníbal Rodríguez fue nombrado director. Entre 1976 y 1977 se constituye la actual Facultad de Psicología, a partir de la reestructuración de la Universidad de la Habana.

Como dato curioso, la Facultad no es la única institución que cumple 45 años; también celebran aniversario el Conjunto Folklórico Nacional, la Escuela Nacional de Arte, el Teatro Lírico de Cuba, Los Zafiros y el periódico Vanguardia de Villa Clara.

FICHA TÉCNICA:

Tipo de título: Informativo

Tipo de lead: Sumario de Cómo

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Datos

VALORES NOTICIA:

Progreso, Interés colectivo, Cercanía geográfica

DEMANDA MÁS GRADUADOS EL PERIODISMO

DEMANDA MÁS GRADUADOS EL PERIODISMO

Los órganos de prensa de todo el país requieren mayor número de profesionales para los próximos seis años.

PAULA COMPANIONI REYES,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

El total de periodistas graduados para el año 2012 aumentará su cifra en más de 2 000 nuevos profesionales a partir del presente curso como resultado de la estrategia conjunta del Partido Comunista de Cuba y el Ministerio de Educación Superior para cubrir las necesidades de los medios de comunicación masiva en esa fecha.

La dirección del Partido realizó una investigación en el segundo  semestre del año 2006, en la que analizó la plantilla actual de los órganos de prensa y su crecimiento hasta el 2012; el estudio concluyó que en esa fecha harán falta 2 335 nuevos periodistas, explicó Julio García Luis, decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

También agregó que la Facultad aportará 1 260 egresados del total necesario, lo cual demanda vías emergentes que constituyen el nuevo plan de captación o ingreso a la carrera.

Una de las vías aplicadas es el aumento del Curso Regular Diurno en un 45 por ciento, lo que conlleva a una ampliación de las aulas, becas y medios de enseñanza utilizados por el alumnado.

Igualmente se trabaja en la formación periodística de estudiantes con el tercer año de Comunicación Social vencido en las Sedes Universitarias Municipales (SUM), en particular los que provienen del curso de Superación Integral para Jóvenes.

Estos alumnos reciben las asignaturas propias de la especialidad y otras como Redacción, Inglés, Literatura y Técnica de Investigación, junto con las prácticas laborales por un período de dos años.

El Curso Especial de Periodismo de la SUM tiene una estrategia particular para cada centro de altos estudios que imparte la carrera en el país y será desarrollado durante un mínimo de cinco años en la capital.

Otra de las posibilidades es la captación de universitarios al momento de graduarse en carreras afines como Historia, Filosofía y Sociología para impartirles un Diplomado que les posibilite los conocimientos técnicos esenciales y les permita trabajar en los medios de comunicación masiva.

Ficha Técnica:

Tipo de Título: Noticioso

Tipo de Lead: Sumario de Quién

Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional + Pirámide Invertida

Valores Noticias:

Proximidad o cercanía, Progreso, Prominencia de los protagonistas

ENTRE SABIDURÍA Y JUVENTUD

ENTRE SABIDURÍA Y JUVENTUD

El periodista Luis Sexto compartió sus experiencias con estudiantes de primer año de la carrera.

SUSEL CRUZ PÁEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

"Periodista es aquel que sabe moverse en las cosas que ignora", comentó Luis Sexto, destacado periodista y escritor, en un encuentro realizado en La Facultad de Comunicación de La Universidad de La Habana que contó con la presencia de los estudiantes de primer año de Periodismo.

En la conversación, Sexto compartió sus experiencias en el mundo reporteril, dejando claro que para él lo hermoso de este oficio es el riesgo al cual se somete el periodista a la hora de seleccionar lo que en realidad le interesa escuchar al pueblo.

Según afirmó, a la hora de realizar cualquier trabajo periodístico se debe, ante todo, tener un determinado nivel cultural que permita encontrar una salida elegante si la situación en la que se encuentra el profesional de la información no es la mejor.

En el periodismo se conquista, se gesta, se rompen las puertas, teniendo en cuenta que lo que se publique ha de ser fiel, nunca mentir: el periodismo es el compromiso con la gente, expresó  enérgico.

Refiriéndose a la entrevista, dijo que en ocasiones se disfraza al entrevistado cuando el entrevistador no es capaz de reflejar en un papel lo que verdaderamente expresó la persona y de la forma en que lo hizo; entonces se puede decir que se ha falseado la personalidad de la persona entrevistada.

Ficha Técnica:

Tipo de Titulo: Llamativo

Tipo de Lead: De Cita Directa

Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide invertida

CONGRESO EN LA COLINA

CONGRESO EN LA COLINA

El estudiantado de la casa de altos estudios debatió en dos sesiones plenarias las principales problemáticas dentro de su movimiento cultural.

LISANDRA DÍAZ PADRÓN,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

El Primer Congreso de Cultura de la Universidad de La Habana se desarrolló recientemente en el Aula Magna de la propia casa de altos estudios con el propósito de reactivar el movimiento cultural universitario.

El objetivo principal del congreso consistió en reavivar el movimiento cultural partiendo de los planteamientos que se expusieron en las asambleas por brigadas.

Hamlet Paredes, miembro de la Comisión de Cultura de la Universidad de La Habana, informó que sesionaron dos comisiones para la discusión de los temas; la primera trató sobre la proyección de la cultura universal y popular hacia la propia Universidad, y la segunda abordó temas sobre la proyección cultural de la universidad hacia la sociedad.

La primera comisión analizó temas puntuales como la celebración de los festivales y proyectos culturales; la segunda acogió dentro de sus temas el análisis de las problemáticas de los artistas aficionados al hacer sus presentaciones, centrados principalmente en la falta de audio y apoyo material.

Como actividad colateral del congreso, se desarrolló el Festival de Otoño que incluyó un concierto de guitarra clásica, exposición de naturalezas muertas y lecturas de poesías, con la presencia de la escritora Nancy Morejón, Premio Nacional de Literatura 2006.

En la clausura del evento, el cantante cubano Kevils Ochoa ofreció un concierto en la escalinata de la Universidad.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Informativo.

Tipo de lead: Sumario de Qué.

Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato adicional.

Valores noticias: Actualidad, Veracidad y Cercanía.

ATRAPAR DURANTE NUEVE AÑOS

ATRAPAR DURANTE NUEVE AÑOS

El espacio de recreación musical de los estudiantes de la Facultad de Comunicación cumplió un año más.

DIANA BÁRZAGA BERRIEL,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

foto: ANET MARTÍNEZ TACORONTE

¡Nueve y siguen! Los asiduos de la Peña Atrapando Espacios, de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (UH), celebraron los nueve años de ésta junto al cantautor Frank Delgado.

El trovador, preferido por más de una generación de cubanos, facilitó el ambiente de celebración. Los jóvenes intercambiaron frases y grafitos en papeles que luego se leyeron a los presentes.

Por dos horas se extendió la celebración, que concluyó por el desgaste vocal del cantautor debido a la ausencia de equipo de audio.

Atrapando Espacios se realiza mensualmente con diferentes invitados, mayoritariamente de géneros musicales como la trova, la fusión, el rock, el hip-hop, entre otras vertientes.

Este punto de confluencia es iniciativa del Secretariado de la Federación de Estudiantes Universitarios del centro, al que apoyan la Dirección de la Facultad y los propios músicos.

El acceso a Atrapando Espacios es gratuito. A él acuden, además de los alumnos y graduados de Comunicación, estudiantes de otras facultades de la enseñanza superior capitalina.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo

Tipo de Lead: Exclamativo

Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide Invertida

UN ENTREVISTADOR, UN PERIODISTA, UN HOMBRE…

UN ENTREVISTADOR, UN PERIODISTA, UN HOMBRE…

Luis Sexto, consagrado periodista y escritor cubano, ofreció sus múltiples experiencias a estudiantes de Periodismo de la Universidad de La Habana.

LUISA MARÍA GONZÁLEZ GARCÍA,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

"Yo soy un mal entrevistador. Esto significa que nunca he estado contento con las entrevistas que he hecho. No he tenido tampoco la oportunidad de entrevistar a grandes personalidades. Me ha interesado más saber cómo piensa, cómo ve la vida, cómo se las arregla un carbonero de la Ciénaga de Zapata, que cómo piensa un ministro. No he entrevistado a muchos ministros, pero he entrevistado a algunos. Incluso he entrevistado a algún jefe de gobierno. Pero, ¿qué mérito tengo?: el haberles arrancado la entrevista".

La modestia de Luis Sexto impresiona, porque a pesar de sus palabras, quienes lo escuchan quisieran llegar a ser como él algún día. Los estudiantes de Periodismo de la Universidad de La Habana abrieron las puertas de su aula para darle la bienvenida al reportero, al cronista, al entrevistador, al columnista, al escritor, y quién sabe cuántas cosas más, porque como afirmara: "Soy una especie de periodista del Renacimiento, porque he hecho de todo un poco".

Hombre bajito, de cabello entrecano, y con ojos de color indefinible, de pronto grises, o azules, o verdes, dialogó principalmente sobre la entrevista. Con los jóvenes compartió sus experiencias, les contó anécdotas, habló de algunos "trucos", y brindó valiosos consejos.

"La entrevista requiere una base cultural en el periodista. Eso es fundamental. Aparte de lo que aprendemos en la escuela, la cultura es un proceso más amplio y tiene mucho que ver con lo que hemos vivido. Puedo saber algo porque he vivido."

Para demostrar la necesidad del acervo cultural en el periodismo, se remontó a sus inicios en el oficio y contó una anécdota de la época en que se dedicaba a los deportes.

"En el año 1973, si no me equivoco, vino a La Habana el equipo de fútbol León, de México, que en esos momentos encabezaba la primera división del campeonato de ese país. Un entrenador uruguayo muy célebre, llamado Ramón Echamendy, dirigía el conjunto, y yo le pedí una entrevista. Conocía de él los detalles básicos, pero no su carácter, su proyección, su forma de ser. Entonces comencé con mis preguntas. Todo iba bien, él era muy hablador, y de pronto cambió el tema y me preguntó si yo sabía algo de la transmisión de conocimientos de generación en generación a través del ácido desoxiribonucléico. Imagínense aquello, en un momento pasé de entrevistador a entrevistado.

"Pero recordé en ese momento que una vez, en 1968, había leído en una revista de la URSS un artículo sobre una niña de cinco años que, de pronto, había empezado a hablar una lengua desconocida. Los expertos filólogos y lingüistas que investigaron el caso concluyeron que era un dialecto hindú. ¿Cómo ella, que casi no sabía hablar el idioma de su región, sabía uno hindú? Pues tras muchas averiguaciones descubrieron que un tío-abuelo de la niña había estado en un lugar donde se hablaba esa lengua, y se dedujo la hipótesis de que el conocimiento también podía transmitirse por herencia genética. Gracias a ese recortico de revista que había leído en el central Amancio Rodríguez, le demostré a Echamendy que yo sabía de lo que él me estaba hablando, y sabía algo más, porque le podía poner un ejemplo y él no."

La cultura de Luis Sexto va mucho más allá del ácido desoxirribonucleico y del deporte. Una de las aristas es la magia de su palabra. El dominio impecable de la gramática española, una modulación exquisita de los diferentes tonos de la voz, sus gestos y su caminar pausado entre los pupitres, lograron cautivar al auditorio y demostraron su integridad como periodista.

Nacido en Remedios, Villa Clara, cuenta con una larga trayectoria. Fue jefe de las páginas ideológica y cultural del diario Trabajadores. Dirigió la redacción cultural de la agencia de noticias Prensa Latina. Trabajó en la revista Bohemia y en el periódico Juventud Rebelde. También se ha dedicado a la radio, y a la docencia en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí y en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

El gestor del blog en Internet Patria y Humanidad no vacila en sostener que la entrevista es un género difícil, aunque parezca lo contrario. Sobre las diferentes etapas para llevarlo a cabo habló a los estudiantes. "El universo de la entrevista no empieza ni termina cuando el periodista se sienta a redactarla frente a la máquina de escribir, o al ordenador. El proceso de preparación es inevitable, imprescindible e insoslayable.

"No se puede llegar a entrevistar a una persona y comenzar preguntándole: ¿Dónde usted nació? Hay que buscar, al menos, los datos esenciales, porque si uno quiere adentrarse en las opiniones y los secretos de una personalidad, no puede desconocer el lugar donde nació."

Las peripecias de un periodista para conseguir sus entrevistas son parte de la vida de Luis Sexto. En una ocasión, un personaje famoso, el ingeniero Presilla, dirigía la puesta en funcionamiento de una planta de níquel construida por los soviéticos en el Oriente de Cuba. Este señor ya contaba con una historia interesante: luego del triunfo de la Revolución, había ayudado al Che a poner en marcha una planta similar en Moa, Holguín. Pero tenía fama de huir a la difusión y a la publicidad. Sin embargo, Sexto no se amedrentó, y se propuso sacarle una entrevista.

"Llegué a Moa y enseguida fui a la empresa Che Guevara. Allí me dijeron que el ingeniero Presilla estaba almorzando en la casa de visitas, y fui tras él. Cuando llegué, me senté a esperarlo. Él salió, yo me le paré enfrente y le dije: Ingeniero, yo soy periodista de Bohemia y necesito entrevistarlo. Él me respondió con su voz muy ronca: ¿Entrevistarme a mí? Le contesté afirmativamente y él me atacó: Ustedes los periodistas solo hablan de historias antiguas. Ahí le expliqué: Mire, yo le prometo que no le voy a preguntar sobre el Che, sólo vamos a hablar de su labor actual. Entonces me indicó: Bueno, esté mañana en mi casa a las siete de la mañana."

"Al otro día me levanté a las cuatro de la mañana para recorrer 90 kilómetros y llegar temprano a la cita. En el camino compré una botella de ron, porque me habían dicho que a él le gustaba. Cuando el Ingeniero salió bien temprano de su casa, yo lo estaba esperando hacía bastante rato, y le salí al paso. Él me espetó bruscamente: ¡Usted qué hace aquí! Yo le dije: Usted me dijo ayer que estuviera en su casa a las siete de la mañana. Presilla protestó: Sí, sí, pero yo no lo puedo atender ahora. Me voy para mi finca a trabajar la tierra y estoy de vuelta a la una y media de la tarde. Le respondí: Bien, ingeniero, entonces lo espero a la una y media. Y él se fue."

"Me senté en el carro, leí un libro que traía. Después salí a caminar y me hice amigo de Herminia, su mujer. Ella me contó muchas cosas de Presilla, que yo debía saber, y no sabía. Cuando él llegó a la una y media, porque era un hombre puntual, yo lo esperaba sentado en el portal de su casa. Al verme, exclamó asombrado: ¡Y usted qué hace aquí! Entonces entró a la casa con mal genio, y salió como a los 15 minutos, tras haberse lavado la cara y puesto una camisa limpia. Me dijo: Vamos a ver, ¿qué es lo que usted quiere? Yo le respondí: Entrevistarlo; y a la vez fui sacando la botella de ron del bolsillo. Él la miró extrañado y me inquirió: ¿Eso para qué es? Yo le comenté: Nada, que cuando converso me gusta darme mis traguitos. El tipo sonrió y me dijo: Bueno, así las cosas cambian."

"Estuvimos tres horas conversando y yo, que no bebo, me tuve que tomar aquella botella con el Ingeniero. Cuando me despedí, Presilla me susurró: Usted me ha hecho la mejor entrevista de mi vida, a usted le he dicho lo que nunca he contado a nadie. Yo le agradecí sus palabras. Luego me pidió algo que, para mí, fue fundamental, y me estaba dando la medida de quién era ese hombre que había entrevistado. Me dijo: Ahora lo que hace falta es que usted me sea fiel."

"A veces los periodistas falseamos las entrevistas y no debe ser así. Tenemos que ser fieles al entrevistado, y para ello debemos lograr que él se reconozca en el trabajo que hemos hecho."

Luis Sexto ha publicado varios libros que lo consagran como un escritor talentoso y versátil. Su obra poética aparece en Noticias de familia y Con luz en la ventana; los relatos se recogen en El cabo de las mil visiones: Misterios y leyendas del Cabo de San Antonio. Otros de sus títulos son: Con Judy en un cine de La Habana y otras crónicas; Jorge Mañach periodista; El día en que me mataron y otras crónicas; Periodismo y literatura, el arte de las alianzas; Crónicas del primer día y Cuestión de estilo.

Si habla sobre su método para tomar notas en la entrevista, confiesa que ha desarrollado una habilidad especial para escribir muy rápido, porque no le gusta usar grabadoras. "Mi letra rápida tiene la siguiente característica: a los tres días de haber hecho la entrevista la entendemos yo y Dios; después de un año, sólo la entiende Dios."

Cuenta que le gusta salir a buscar la noticia y no duda en afirmarlo: "La noticia no se coordina, se conquista. Las cosas interesantes hay que encontrarlas". En ese camino en busca de una buena información, no pocas cosas suceden al periodista. "A veces la historia del reportero no es sólo el reportaje, sino todo lo que pasó el reportero para hacer su reportaje".

En sus andanzas a la caza de la noticia un día fue a parar a San Cristóbal, en Pinar del Río. Como no conocía a nadie, se paró en el parque del pueblo, y a todo el que pasaba le preguntaba si conocía alguien que mereciera protagonizar una entrevista de la revista Bohemia. Luis cuenta que lo miraban como a un loco, pero llegó la oportunidad en que un "guajiro" le habló sobre un hombre que vivía "por allá, por la Soledad", una finca situada en lo último de la Sierra del Rosario. Y allá se fue en busca de su noticia.

"En la Soledad vivía un hombre que había sido director de una escuela secundaria básica. En el período especial abandonó su ocupación y pidió un pedazo de tierra en la montaña para trabajarla. Al pasar los años, convirtió aquellos suelos abandonados en el cafetal más próspero de la zona, porque aquel licenciado en Ciencias Sociales hizo algo que no hacen los campesinos comunes, leyó mucho sobre el café. Así fue como llegó a convertirse en el asesor de todos los cafetaleros. Ese hombre merecía una entrevista para Bohemia, y yo se la hice."

"Cuando íbamos de regreso había llovido bastante, y tuvimos que cruzar el río San Cristóbal con el agua al pecho. Un hombre de la zona que servía de guía nos indicó cómo cruzar. Yo voy caminando muy lento, con una mochila alzada para no mojar lo que llevaba adentro, y de momento mi pie izquierdo se traba en una piedra. Yo, que soy un inexperto en cuestiones de crecidas de ríos, me viro frente a la corriente para intentar zafar el pie. Si la corriente rompe el cuerpo por el costado no te afecta el equilibrio, pero si estás de frente, eres hombre muerto. Cuando la corriente me llevó hacia atrás y me hundió lo único que pude decir al guía fue: ¡Guajirooooo! ¡Me vooooy! En eso el hombre me tiende la mano, y yo sin mucha esperanza, alargo mi brazo. Sus dedos me atraparon con fuerza y me alzaron. Así me devolvió a la superficie."

"Este hombre, el cafetalero, casi vale una vida, la mía"

Luis Sexto no vacila a la hora de arriesgarse. Los sacrificios para buscar una noticia son parte de su profesión, por eso no los evade, los enfrenta. Su premisa es confiar en lo que se hace y no amedrentarse ante nada, ni siquiera ante la desaprobación de quienes dicen ser amigos. "No podemos tener miedo, no podemos dejarnos vencer. Hay que correr riesgos porque eso es lo hermoso de este oficio. En el periodismo hay que exponer el pellejo, y eso me gusta. En el periodismo uno se puede morir, pero incluso, eso me gusta. Me gusta tener una causa por la cual morir."

Ficha Técnica:

Tipo de título: De referencia al entrevistado

Tipo de entrada: De cita textual.

Tipo de cuerpo: De citas.

Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado

Clasificación por su contenido: De personalidad