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Isla al Sur

Rostros del Varona

EL ENGRANAJE DE SABER ENSEÑAR

EL ENGRANAJE DE SABER ENSEÑAR

 

Mario del Toro, con 35 años de experiencia docente e investigativa, afirma que la correcta utilización de las tecnologías en el proceso de enseñanza-aprendizaje contribuye a hacer más efectiva la labor del pedagogo.

YURAICI PÉREZ RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En agosto de 1973, un joven delgaducho de 16 años subía las escaleras de la secundaria básica Héroes de Varsovia, en Güira de Melena, con un bolsito como único equipaje.

Ante su llegada, el secretario docente de la escuela, le preguntó: “¿Tú eres matrícula nueva de noveno grado?” Para sorpresa, el muchacho explicó que no era alumno, sino miembro del Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech, y venía a impartir clases.

La confusión inicial no frustró el propósito de Mario del Toro Rodríguez. Durante 35 años ha formado generaciones de estudiantes y hoy se siente orgulloso por haber escogido esta profesión.

“Cuando se realizó el II Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), celebrado el 4 de abril de 1972, el Comandante en Jefe Fidel Castro creó el Destacamento Pedagógico para formar profesores que contribuyeran en la educación de la gran masa estudiantil con edad para entrar al nivel medio superior, yo estaba en noveno grado y dirigía la organización de mi escuela.

“Los jóvenes nos sentíamos comprometidos, queríamos solucionar el problema. Fue un reto. Sentí que era mi trinchera, por lo tanto, al terminar el décimo grado me incorporé al segundo contingente.”

En el Destacamento, Mario del Toro comenzó a impartir clases de Física en séptimo grado: “Era curioso ver en noveno a estudiantes con más edad que yo. Podía dar clases hoy, y al otro día estaba con mis alumnos construyendo una escuela cerca de la nuestra. Aún los encuentro por la calle y recordamos aquellos tiempos.”

En cuarto año de la carrera como profesor de la Enseñanza General Media, pasó a formar parte del movimiento de alumnos ayudantes: “Allí se estableció una relación interesante. Impartía clases a mis compañeros y a la vez era uno más en el aula. Siempre hubo un respeto muy natural entre nosotros.”

Mario del Toro tuvo una vida estudiantil muy activa y comprometida con las urgencias de su tiempo, tanto, que fue reconocido con la Orden al Mérito José Antonio Echeverría en 1976. Fue presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) en su filial pedagógica, radicada en Güira de Melena, un año después, vicepresidente de la organización en la provincia La Habana y vanguardia provincial y nacional de esta federación.

“Todo lo que se hacía, aunque fuera pequeño, era un paso enorme. Sentía mi contribución a la Revolución. Inspiraba mucho también que Fidel siempre estuviera al tanto de cuanto ocurría. Asistió a todas las graduaciones de nuestras carreras.”

Los años no han opacado los recuerdos y el orgullo de haber vivido aquellos días del Destacamento: “Fue más que una formación académica, también forjó nuestra voluntad y responsabilidad social.  Me sentía una piececita dentro de todo el engranaje que movía a Cuba. Quemé etapas dentro del desarrollo normal de la juventud. Aprendí que debía cumplir en el aula como estudiante, sin importar cuántas tareas tendría al impartir clases.”

-¿Por qué se decidió a enseñar Física?

En la secundaria yo era monitor de Historia, pero siempre sentí inclinación por la Física. Resultaba más interesante experimentar en los laboratorios. Cuando hicieron el llamado para entrar al Destacamento había que optar por una materia y escogí las ciencias.

En 1978, el joven maestro fue seleccionado profesor del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona (ISPEJV). Dos años después concluyeron sus estudios de Licenciatura en Educación en la especialidad de Física, con el reconocimiento de mejor graduado del curso. 

Impartió clases de esa asignatura hasta 1991 en la Isla de la Juventud, con educandos extranjeros: “La posibilidad de trabajar con estudiantes africanos se convirtió en una experiencia única, pues fue el primer contacto con alumnos de otras nacionalidades. Procedían de Zimbabwe y Angola. El intercambio estuvo más allá de la Física, lo que más admiraba en ellos era su responsabilidad y consagración al estudio.”

Una computadora es cómplice de la conversación con Mario del Toro.  Hace tanto tiempo que la utiliza que ha llegado a convertirse en una amiga.

-¿Qué lo hizo cambiar de la Física al campo de la tecnología?

Cuando arribaron las nuevas tecnologías y con estas, la informática, quedé impactado. Al llegar las primeras computadoras pensamos en cómo utilizarlas dentro de nuestras asignaturas.

En 1992 se creó el Centro de estudios de Software para la Enseñanza (CESOFTE), el primero de su tipo en Cuba: “Los profesores que teníamos inclinación por la Computación para utilizarla como medio de enseñanza, nos decidimos a formar este grupo y producir software educativos.”

CESOFTE  actualmente se ubica en la Vicerrectoría de Tecnología Educativa del Varona: “Este centro que conformamos en pleno período especial, tuvo el apoyo del Ministerio de Educación. Se decidió mantener un grupo en constante investigación para que, cuando se aliviara la situación económica del país, estuviéramos actualizados dentro del mundo tecnológico y poder llevarlo a la enseñanza.

“Fue tremenda batalla. Había muy poco dinero para reemplazar las viejas computadoras. Tuvimos que producir software e intentar entrar en el mercado internacional. Logramos una aceptación importante en varios países de Latinoamérica y con los fondos obtenidos mantuvimos una tecnología que, si bien no era la mejor, posibilitaba una alta preparación al colectivo de profesores en CESOFTE.

“Por ello, cuando la condiciones financieras cambiaron, pudimos introducir en las escuelas los medios tecnológicos necesarios para  responder a la política educacional cubana. A partir del año 2000 comenzamos a producir colecciones como Multisaber, El Navegante y Futuro que están en las primarias, secundarias y preuniversitarios de nuestro país.”

Mario del Toro, como muchos, decidió pasar del empirismo diario a una mayor superación. En 1998 cursó la Maestría en Informática Aplicada a la Ingeniería y la Arquitectura, en el actual Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría (ISPJAE). Su tesis consistió en un sistema multimedia llamado Anfibia, para la enseñanza de la batracofauna cubana, ciencia que estudia el desarrollo de los anfibios.

“Esa etapa fue de mucho sacrificio. Andaba en bicicleta, salía de la casa hasta el ISPJAE; después iba a Miramar, pues hubo un tiempo que CESOFTE radicaba en los altos de la Editorial Pueblo y Educación. En ocasiones debía ir al Varona para alguna reunión.”

A lo largo de su carrera profesional ha cursado diversos postgrados, entre ellos, Fundamentos de la instrucción asistida por computadoras, Diseño gráfico e informática para la enseñanza y Multimedia, hipertextos e hipermedias: “Esa preparación es importante, junto a la formación autodidacta de mis comienzos en el mundo de la tecnología educativa, me he preocupado por la actualización constante.”

En el 2006 obtuvo el grado científico de Doctor en Ciencias Pedagógicas. Su estudio consistió en un modelo para el diseño didáctico de hiperentornos de enseñanza-aprendizaje desde una concepción desarrolladora: “Ahora trabajo en la aplicación del modelo para facilitar que los maestros puedan crear sus propios medios de enseñanza-aprendizaje, según sus necesidades.

“No se puede estar de espaldas al impresionante mundo de las ciencias aplicadas. Por eso, participo en un proyecto de investigación sobre las competencias que deben poseer los profesores para la utilización de las nuevas tecnologías y lograr una mayor preparación profesional.”

En el área científica tiene varias publicaciones, entre ellas, Multimedia para la educación, Sistema diagnóstico para la evaluación de la efectividad del software educativo y Propuesta de metodología para la evaluación de la calidad del software educacional: “Estos libros se pueden encontrar, sobre todo, en los politécnicos de Informática y abordan el tema de la elaboración y utilización del software educativo como medio de enseñanza-aprendizaje.”

A lo largo de su trayectoria ha ocupado varios cargos: “Dirigir el Departamento de Física y el CESOFTE me posibilitó aprender de los demás. Pero nada supera lo que he cultivado de mis estudiantes en estos años de trabajo en la educación de las nuevas generaciones y en la formación de profesionales en la enseñanza.”

Mario del Toro ha participado en intercambios académicos  en países como Venezuela, México, España y Francia: “La interacción con profesores y estudiantes de otras naciones es un proceso enriquecedor y un reto a la vez, más aún, dentro del área tecnológica.

“Desde 1994 tenemos relaciones con el Instituto Universitario Tecnológico de Bayona, en Francia. Actualmente, soy profesor invitado y participo en sus cursos de verano para la formación y recalificación de profesionales.”

Conocido por sus colegas como Mayito, se siente orgulloso de formar parte del colectivo del Varona: “Aquí ha transcurrido casi toda mi vida laboral. He sido testigo de momentos buenos y malos, y conozco personas con un valor humano increíble.”

-¿Cuál es su mayor satisfacción a lo largo de estos años en la educación?

Sonríe jovialmente, se recuesta en el butacón y queda pensativo como distraído en el tiempo. Busca las palabras exactas.

“Cuando comencé a dar clases, abracé la idea de cumplir con la Revolución. Entré en el Destacamento Pedagógico por deber y no por vocación. El estar hoy aquí, convencido de que aún es necesaria mi presencia para continuar la obra de mi país en la esfera educacional, es mi mayor orgullo.”

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Rostros del Varona, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario 45 de la casa de altos estudios pedagógicos.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Destacar la trayectoria pedagógica de Mario del Toro Rodríguez. Rememorar sus tiempos en el Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech

Objetivos colaterales: Su paso de la enseñanza de la Física al campo tecnológico. Obtener información sobre el Centro de Software Educativo (CESOFTE). Destacar las publicaciones del entrevistado. Conocer sobre su experiencia en otros países.

Tipo de entrevista:

Por sus participantes: Individual.
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo, cara a cara.

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: Retrospectiva.
Tipo de cuerpo: Mixta.
Tipos de preguntas: 1-Directa y abierta. 2-Directa y abierta. 3- Directa y abierta.    
Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:

Currículo de Mario del Toro Rodríguez. (Secundaria, complementaria, documental.)  

Libro: Bosquejo histórico de la educación en Cuba, Doctor Gaspar Jorge García Galló, página 88. (Secundaria, complementaria, documental.)  

“EL VARONA SE FUNDÓ CON NOSOTROS”

“EL VARONA SE FUNDÓ CON NOSOTROS”

El profesor Ramón Cuétara López devela sus experiencias a través de 40 años dedicados al magisterio.

DIANA FERREIRO HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Los amigos lo describen como un hombre sencillo, dotado de un excelente sentido del humor y una extraordinaria capacidad para narrar anécdotas y recordar los momentos más especiales de su vida. De esta manera, dicen, se ha convertido en el “profe” deseado por todo estudiante.

El Doctor Ramón Cuétara López ha dedicado más de 40 años al magisterio y al Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona (ISPEJV), y aún siente que le quedan tareas por realizar dentro de la educación cubana. Actualmente se desempeña como subdirector de Investigaciones y Postgrado en la Sede Universitaria Municipal Pedagógica (SUMP) de Marianao, donde, además, imparte clases de Geografía.

-¿Por qué decidió abrazar el magisterio?

Recibí una gran influencia de excelentes educadores que tuve en las enseñanzas primaria y secundaria. Asistí a una escuela pública en el Central Algodones, en Ciego de Ávila, y allí me dio clases el mejor maestro que hasta hoy he conocido, se llamaba Urbano Gallas Roche. Su autoridad, personalidad, respeto, paciencia y cariño, siempre me marcaron.

También en la secundaria gocé de muy buenos profesores. Un gran equipo de docentes me recibió en la escuela Frank País, encabezado por la Doctora Teresa Moarquech. Allí, Carmen Cuevas, de Geografía, influyó tanto en mí, que decidió mi vida profesional por esta ciencia.

Después vino la época del Dream Team del Varona. Siempre digo que mi generación fue privilegiada, pues conoció lo que más valía y brillaba dentro del magisterio cubano.

Con solo 11 años se sumó a la Campaña de Alfabetización, la cual medió en su decisión de ser maestro: “Indudablemente. Pero el  ejemplo de aquellos profesores pesó, incluso más, que la Campaña en sí misma. A esa edad un adolescente tiene poca conciencia de lo que está sucediendo, más bien lo impacta lo que ve hacer bien.

“La Campaña fue para muchos de nosotros el primer gran reto que tuvimos como generación, y lo asumimos con esa mezcla de voluntad, patriotismo y pasión revolucionaria con que la juventud siempre toma las grandes tareas de la historia, aunque cuando se realice no haya conciencia exacta de su grandeza.”

-¿Cómo se convierte en uno de los protagonistas de la fundación del ISPEJV?

Diría que el Varona se fundó con nosotros. Aquel 5 de enero de 1964 grabó un hito en la historia de mi vida. Fue en respuesta a la convocatoria del Ministerio de Educación para los jóvenes que quisieran estudiar la carrera profesoral de secundaria básica. Comenzamos en aulas del Edificio Varona, con un selecto grupo de educadores de la Universidad de La Habana. Luego, por Resolución Ministerial, se crearon los Institutos Pedagógicos Enrique José Varona, el Félix Varela, en Villa Clara y el Frank País García, en Santiago de Cuba.  Así nació el centro al cual he dedicado 40 años de vida laboral.

-Entre todas las asignaturas escogió Geografía, ¿por qué?

La vida me ha demostrado que la Geografía goza de un favor natural dentro del ciudadano medio en cualquier parte del mundo. Cuando uno se detiene a hablar con personas de cualquier nivel, enseguida dicen: A mí siempre me gustó mucho la Geografía.

Al ingresar en el Varona y ponerme en contacto con el excelente grupo de docentes de la especialidad, mi vocación aumentó tanto, que si volviera a comenzar diez veces más me decidiría siempre por la Geografía.

En la SUMP de Marianao, Cuétara tiene la responsabilidad de cuidar la calidad de la docencia de postgrado y su orientación metodológica, así como llevar el control de las investigaciones que se realicen en la localidad: “La función principal de la SUMP, al igual que todas las del país, es la formación inicial de los futuros profesores, y además, velar por su superación permanente. Nos ocupamos tanto del pregrado como del postgrado. De ahí su importancia estratégica en un territorio determinado. Con razón decimos que las sedes son la universidad de cada uno de los municipios del país.

“Además, resuelven muchos problemas dentro del sistema educacional de cada provincia: la superación permanente del personal docente del territorio, la preparación de las estructuras de dirección y la formación postgraduada de todos los docentes que trabajan en ellas.”

-Ha cumplido misiones internacionalistas en varios países. ¿Qué han significado para usted?

La primera experiencia fue en 1979 cuando partí, junto al II Contingente del Destacamento Pedagógico Internacionalista Che Guevara, para la República Popular de Angola. Fue el primer encuentro con una realidad que ni siquiera podía imaginar.

En Cuba no conocemos la verdadera magnitud de las palabras hambre y miseria. Cuando uno está en esa situación, se percata de que no tenemos conciencia real de lo que representa. Sin embargo, fui partícipe de la voluntad de aquel pueblo por superarse y salir del analfabetismo ancestral a que ha estado sometido.

Luego estuve en Bolivia en 1996, y unos años después en Venezuela, en el estado Amazonas, como Asesor Municipal Integral de las misiones educativas Robinson, Ribas y Sucre.

Esa situación tan fuerte forma y sensibiliza de tal manera, que hace más humana la ayuda, aunque signifique solo un granito de arena en el despertar revolucionario de esos pueblos.

-¿Qué diferencias notó entre el sistema educacional cubano y el de esos países?

Cada vez que hablamos de la educación en Cuba enseguida salen a relucir las estadísticas, cifras de graduados, número de carreras y centros docentes, y cualquiera puede llegar a pensar que todo es coser y cantar. Y no lo es, está sustentada en una voluntad política.

Por eso, siempre digo que el mejor sistema educacional del mundo es el cubano, porque es gratis y para todos. En cada país que visité observé la mutilación de muchas personas desde el punto de vista intelectual, las tragedias en el mundo del conocimiento, y eso hace decir con orgullo: Cuba es diferente. Y eso no tiene comparación con nada.

-¿Guarda algún recuerdo especial de su desempeño como internacionalista?

Un día de noviembre de 2004 llegué a la comunidad Ceguera, a los pies del cerro Autana, símbolo del origen de la vida en la Amazonía venezolana. Allí encontré un grupo de 12 personas dispuestas a recibir clases.

Cuál no sería mi sorpresa al comprobar que algunos, recién incorporados y mojados como pollos, habían pasado el río de más de 500 metros de ancho, con sus libretas guardadas en una bolsita de nylon y cortando la corriente con una sola mano. En ese momento pensé: vale la pena ayudar a estas personas.

Cuando la teleclase comenzó, el intérprete, parado junto al televisor, iba traduciendo al piaroa (dialecto indígena), lo que la profesora Magalys Cejas decía en su clase de Matemática, pues ninguno de ellos hablaba ni entendía el castellano.

Ese día anoté en una pequeña agenda: "Hoy he sido testigo de algo que por mucho que lo cuente en Cuba, siempre alguien va a pensar que exagero. Pero aquí están ellos, que serán eternos testigos de la veracidad de esta anécdota.”

-Usted fue partícipe de los cambios producidos en la educación a partir del 2000. ¿Cree que los resultados han superado las expectativas?

Estos cambios han estado marcados por la necesidad imperiosa de tener una cobertura docente en todas las enseñanzas del país. Aún no es el momento para evaluarlos en su justa dimensión, por los resultados.

Hoy tenemos un Profesor General Integral (PGI), en el caso de la secundaria, preparándose para dar todas las asignaturas. Pienso que ahí es donde está el quid de la cuestión. Habrá que experimentar para comprobar si lo correcto es seguir ese camino, o buscar otras vías, como pudiera ser un profesor por área del conocimiento.

De hacerlo, debemos despojarnos de todo prejuicio. En esa tarea estamos dispuestos a ayudar quienes, de una forma u otra, hemos dedicado lo mejor de nuestras vidas a la educación.

-Después de 40 años de trabajo, ¿siente que le falta algo por realizar en la educación cubana?

Sí. Pienso que todavía puedo poner la experiencia acumulada en estos años en función de buscar la mejor alternativa para la formación de ese profesor al cual aspiramos. Y una confesión: también quiero defender el Doctorado en Ciencias, es decir, el de segundo nivel, para dejar en blanco y negro el aporte que, como profesor del ISPEJV, he hecho a la sistematización de los estudios locales en la enseñanza de la Geografía en Cuba.

-¿Qué significa el Varona para usted?

Cuenta una vieja historia, que un día del siglo XII, el más curioso y a la vez osado de los consejeros del Emperador Huei-Tsong, decidió preguntar a su monarca cuáles eran las razones particulares del cariño tan entrañable que sentía por la ciudad donde vivía, a lo que el soberano respondió: "¿Razones particulares?... son tantas, como gotas de lluvia hay en un día de  tormenta."

El Varona significa para muchos de nosotros las tres cuartas partes de nuestra existencia, lo suficiente para realizar estudios universitarios y trabajar después en la especialidad elegida. Tener amores, ilusiones, hijos, tristezas, alegrías, éxitos, reveses, pasión revolucionaria y confianza en el futuro. En sus calles, edificios, aulas y residencias se encuentra grabada, con indelebles trazos, la historia de nuestras vidas.

-¿Qué va a extrañar cuando deje el aula?

No estoy preparado para responder ahora. Confieso que aún no he pensado en ese momento. No obstante, propongo un trato: la voy a responder, ampliamente, en el aniversario 55 del Varona, cuando, como una periodista ya graduada y experimentada, vuelvas a entrevistarme. ¿De acuerdo?
 
Esta entrevista forma parte del libro en preparación Rostros del Varona, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario 45 de la casa de altos estudios pedagógicos.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo central: Develar detalles de la obra educativa del Doctor Ramón Cuétara López como fundador del Pedagógico Varona y como subdirector de la Sede Universitaria Municipal Pedagógica de Marianao.

Objetivos colaterales: Demostrar la importancia del ISP Enrique José Varona para este profesor; Exponer sus experiencias como educador en otros países.

Tipo de entrevista:

Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De personalidad.
Por sus participantes: Individual.
Por el canal que se obtuvo: Directa.

Tipo de título: De cita directa.
Tipo de entrada: De retrato.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de conclusiones: De opinión o comentario del entrevistado.

Preguntas declaradas: 1.- Abierta. 2.- Abierta. 3.- Abierta. 4.- Abierta. 5.- Abierta. 6.- Abierta. 7.- Cerrada. 8.- Abierta. 9.- Abierta.

Fuentes Consultadas: Currículo del entrevistado. Documental.

 

 

LA EDUCACIÓN PUEDE CAMBIAR EL FUTURO

LA EDUCACIÓN PUEDE CAMBIAR EL FUTURO

La escuela, más que la familia, es quien tiene las vías para el replanteamiento de la ideología en las nuevas generaciones, asevera la Doctora Alicia González, directora y fundadora de la Cátedra de Género, Sexología y Educación Sexual, del Pedagógico Varona.

LIANET HERNÁNDEZ RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

No le gustaba el magisterio. Cuando entró al Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona lo hizo obligada por el cumplimiento del Servicio Social. Graduada en Psicología Clínica y Educacional, vio frustradas sus expectativas profesionales ante el hecho de impartir clases.

Sería el tiempo el encargado de mostrarle que el camino no era  errado. Le iba a tomar tanto cariño a enseñar, como ni ella misma hubiera imaginado alguna vez. Alicia González Hernández es el típico ejemplo de lo que propone el refranero popular: “Lo que sucede, conviene”.

Ha persistido durante 34 años de labor ininterrumpida en el lugar que al principio rechazó, y hoy muestra orgullosa el título de Doctora en Ciencias Pedagógicas. Su proyecto de tesis –que propone un programa de educación sexual para la escuela cubana-, ha sido integrado a las asignaturas de primero a duodécimo grado del Sistema Nacional de Educación.

Ya no vive las experiencias de antes desde la pizarra, pues no imparte asignatura alguna. Ahora ejerce como Profesora Consultante: se alejó de las aulas, pero no de la enseñanza.

-¿Qué la motivó a cambiar la actitud inicial respecto a su profesión?

Cuando comencé a impartir clases me fui enamorando del magisterio. Por encima de todo soy profesora. Esta institución forma parte de mi vida. Después de mi familia, es lo más importante y quisiera darle más de lo que puedo.

-Es directora y fundadora de la Cátedra de Género, Sexología y Educación Sexual (CGSES), perteneciente a la Facultad de Ciencias de la Educación del Instituto. ¿Por qué eligió esa especialidad?

El tema se decidió por mí. La sexualidad me acercó mucho a los alumnos. Me confiaban sus problemas en busca de ayuda; no obstante, solo como psicóloga no contaba con la preparación para corresponderles.

-¿Y entonces?

En el año 1976, un grupo de compañeros comenzamos una investigación, la primera que se realizó en Cuba sobre la sexualidad. El objetivo consistía en conocer las problemáticas de los jóvenes de preuniversitario en este aspecto, y construir un criterio científico para brindarles ayuda especializada.

-¿Sobre esa base surgió la Cátedra?

Primero creamos un Grupo Multidisciplinario de Desarrollo al cual se unieron profesionales del Ministerio de Educación (MINED). Después de realizar varios congresos nacionales e internacionales como grupo, en el año 1994 se constituyó la Cátedra.

-¿Cuál es su rol en ella?

Desarrollamos el trabajo en torno a la actividad docente, investigativa y asistencial. Nos proponemos lograr individuos que vivan su sexualidad de forma plena, feliz y responsable. Propiciar las relaciones humanas sustentadas en la equidad, el respeto y la cooperación requeridas por el contexto social cubano.

-La universalización de la educación, como parte de la Tercera Revolución Educacional y sus transformaciones, es un tema novedoso y a la vez polémico. ¿Cómo lo asume la Cátedra?

Tratamos de buscar alternativas que permitan perfeccionar dicha concepción de la educación. En el caso de los Profesores Generales Integrales (PGI), al recibir las clases quincenalmente en las sedes, resulta imposible tratar los problemas sexuales.

Por tal motivo propusimos la creación de un taller y una consulta de orientación grupal junto al trabajo docente. Para ello contamos con el apoyo del Proyecto Varona, pues una de sus premisas radica en la búsqueda de las experiencias teórico-metodológicas y prácticas, acumuladas a lo largo de 45 años, y ponerlas en función de hallar nuevas alternativas para estos jóvenes profesores.

-¿Cómo se han visto los resultados, a través de la ayuda de dicho Proyecto?

Un ejemplo es la Consulta que tenemos en el Hospital Docente Clínico Quirúrgico Joaquín Albarrán. Este espacio ha ampliado sus horizontes y no solo hemos alcanzado resultados positivos con los alumnos del Varona: atendemos a personas sin vinculación alguna con el Pedagógico, incluso de otras provincias, quienes son remitidos por especialistas.

-Si se habla de sexualidad, en nuestro país, el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) constituye un referente. ¿Cómo es la vinculación entre ese organismo y la Cátedra?

El CENESEX procura integrar todas las acciones, dirigir y asesorar en torno al tema que nos ocupa. Mediante el centro se ha coordinado la visita de prestigiosos especialistas de América Latina,  de quienes hemos recibido asesorías e intercambiamos sobre distintos puntos de vista. Los objetivos del CENESEX y de la Cátedra confluyen en el Programa Nacional de Educación Sexual, dirigido por esta organización y del cual formamos parte por el MINED.

-En los años 90 usted inició una colaboración con la Organización de Naciones Unidas (ONU). ¿Qué acciones realiza para cumplir con el deber asignado?

Soy consultora de la ONU, específicamente del Fondo de Población. Tengo el deber de lograr la inserción de la sexualidad, como eje transversal, en los programas educativos. Por ello recorro América Latina, con tal de influir en la educación sexual desde edades tempranas y en todos los niveles escolares.

-Ha dicho que no le gustan las cámaras de televisión. ¿Le resultó difícil convertirse en teleprofesora?

Fue desafiante. Es cierto que no me gusta estar delante de una cámara. La primera vez que me enfrenté a ella para impartir una clase sucedió con la enseñanza secundaria. Son muchachos difíciles, se encuentran en plena adolescencia y en reiteradas ocasiones los temas sobre sexualidad les provocan risas.

Aquel día ocurrió todo lo contrario: los alumnos se mostraron maduros. Al final de la clase, quisieron quedarse y continuar haciendo preguntas. El personal técnico ayudó muchísimo. Creo que todos los participantes se mostraron interesados en el tema abordado: la homosexualidad.

-Precisamente, en nuestro país se dirigen esfuerzos para que la población acepte a los homosexuales. ¿Cómo aprecia usted la situación de estas personas?

Ellos son iguales a nosotros, sus gustos sexuales no los diferencian. Todavía existen países que dictan la pena de muerte o la cárcel para las personas que disfrutan su vida sexual de manera homogénea.

En Cuba hubo épocas muy difíciles. Actualmente, sucede todo lo contrario: tratamos de educar a la población para que aprenda a aceptar a los homosexuales. Es imprescindible alejarnos del patrón social  discriminador y los esteriotipos de los que muchas veces se sirven los medios.

En cuanto eventos realizamos se aborda la problemática como parte del enfoque de género, el cual está dirigido a la orientación de estos casos y evitar o subsanar los trastornos en la personalidad, provocados por alejamiento de la sociedad.

-¿Cuál es la situación actual de nuestro país en torno a los problemas de la sexualidad?

Durante el período especial, la crisis económica se vio reflejada en la formación de la personalidad. Los valores morales y sexuales fueron afectados: aparecieron figuras como la prostitución y aumentó la violencia de género. En la actualidad, muchos jóvenes enfrentan su vida sexual con irresponsabilidad. Se recae en el tema del SIDA, a pesar del esfuerzo y los programas de prevención. Hay muchachas que no sienten la necesidad de reclamar a su pareja el uso del condón. También persisten los embarazos tempranos y los abortos.

Quienes de alguna manera tenemos responsabilidad en la educación y formación de la salud sexual y reproductiva, debemos contribuir a erradicar estas deficiencias y ayudar a los jóvenes a encontrar las vías para solucionar sus conflictos. Cuando educamos la sexualidad estamos educando la personalidad.

-¿Cree qué podamos avizorar un futuro diferente?

El factor fundamental, la herramienta que puede cambiar el futuro, es la educación. Más allá de la familia, la institución que tiene las vías para lograr un replanteamiento en la ideología de la nueva generación es la escuela; la familia desempeña un rol decisivo, pero los padres no son profesionales de la educación.

-¿Cómo valora el desarrollo educacional en Cuba, teniendo en cuenta su experiencia internacional?

Cuba tiene éxitos indiscutibles en la educación. Constancia de ello es la calidad de los profesores que formamos. Muchos sistemas educativos de América Latina presentan problemas objetivamente severos y que al ser comparados con el nuestro, se aprecia la calidad de este último.

La piedra angular de la educación cubana es la formación masiva de maestros, aspecto sumamente importante en el logro de una buena formación del estudiantado.

-En el país se han formado numerosos institutos pedagógicos en 50 años de Revolución. ¿Considera que el Varona conserva aún su papel rector en el sistema educacional?

Nuestro centro fue el primero de su tipo en Cuba. Aunque hoy nos satisface tener muchos otros en todo el archipiélago, al Varona y los que somos parte de él nos queda la inmensa responsabilidad con la Revolución –y con las nuevas generaciones-, de continuar guiando a los educadores en el propósito común del avance de las ciencias educacionales y, en definitiva, de mejorar cada día la calidad de la enseñanza.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Rostros del Varona, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario 45 de la casa de altos estudios pedagógicos.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo central: Conocer la labor profesional de la Doctora en Ciencias Alicia González Hernández, Profesora Consultante del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona, así como el trabajo desarrollado por la Cátedra que dirige, en ocasión de conmemorarse el aniversario 45 de fundada la institución rectora de la educación en Cuba.

Objetivos colaterales: Significación del Instituto Superior Pedagógico en su vida y labor profesional, criterios acerca de la educación cubana y la sexualidad, proyectos científicos.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual
Por su forma: Clásica de preguntas y respuestas
Por su contenido: De opinión
Por el canal que se obtuvo: Directa

Tipo de título: Genérico
Tipo de entrada: De Presentación
Tipo de cuerpo: Clásico de preguntas y respuestas
Tipo de preguntas: 1) Directa, 2) Directa, 3) Abierta, 4) Directa, 5) Informativa, 6) Directa, 7) Informativa, 8) Directa, 9) Directa, 10) Directa, 11) Abierta, 12) Abierta, 13) Abierta, 14) Directa, 15) Directa
Tipo de conclusión: De opinión del entrevistado.

Fuentes consultadas:

Directas:

Entrevista con Alicia González Hernández, Directora de la Cátedra de Género, Sexología y Educación Sexual del Instituto Superior Pedagógico Enrique José varona (ISPEJV).

Entrevista con Eniuska Hernández, Licenciada En Psicología y miembro de la Cátedra de Género, Sexología y Educación Sexual.

Documentales:

González Hernández, Alicia. Síntesis Curricular.
González Hernández, Alicia. Géneros, diversidad y educación. Un camino hacia un mundo mejor.
Plegable de la Cátedra de Género, Sexología y Educación Sexual.