Facebook Twitter Google +1     Admin

¿LA PRIMERA... O LA ÚLTIMA ALTERNATIVA?

20111229154510-elizabeth.jpg

El incremento de la índice de abortos inducidos en la adolescencia  constituye hoy la preocupación de numerosos especialistas cienfuegueros.

ELIZABETH PÉREZ PÉREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La muchacha está adormecida por la anestesia. El cirujano comienza la operación en un salón aséptico, asistido por el personal especializado en ese proceder. Media hora después, la chica despierta en una habitación del hospital tendida boca abajo sobre la cama.

Aún en letargo, una enfermera la ayuda a vestirse y le advierte que no puede tener relaciones sexuales durante 15 días y, cuando las inicie, debe tomar las medidas de protección adecuada. Le recomienda, además, acudir a la consulta de Planificación Familiar o Infanto-Juvenil de la provincia.

Cuando la muchacha está recuperada, se marcha con un certificado médico, disponiendo de tres días de reposo. No ha sentido dolor alguno ni tiene la menor idea de lo sucedido. Por tal razón, muchas jóvenes piensan que el aborto es una simple intervención quirúrgica sin mayores consecuencias y acuden a ella, en mayor número, como método anticonceptivo.

El incremento del índice abortivo de las menores de edad en Cienfuegos suscitó la preocupación de numerosos especialistas, y motivó al grupo directivo del Hospital Provincial Universitario Doctor Gustavo Aldereguía Lima a brindar una atención especializada a esas chicas, no sólo por las profundas repercusiones sociales, políticas y económicas, sino, porque en el caso de un embarazo, a las muchachas solo les restan dos salidas: tener el hijo o interrumpirlo.

Según investigaciones del doctor Luis Esteban Hernández Barrios, especialista de segundo grado en Obstetricia del centro, los partos en menores de 20 años constituyen el 12 por ciento de todos los nacimientos producidos anualmente en Cuba, y uno de cada cuatro abortos practicados, corresponde a adolescentes. “En el hospital atendemos de 30 a 50 pacientes adolescentes cada semana“, añade.

Los ginecoobstetras, en el estudio Aborto en la adolescencia: Consideraciones bioéticas en torno a la decisión de abortar, del doctor Jorge Peláez Mendoza, señalan que podrían elevarse los casos de cáncer uterino, infertilidad y muerte materna, debidos a complicaciones graves durante el procedimiento.

Un derecho peligroso

Conocido también como ‹‹legrado›› o ‹‹interrupción››, el aborto inducido es el procedimiento realizado para la extracción del feto de menos de 20 semanas de embarazo o con un peso inferior a los 500 gramos. Tal práctica fue despenalizada en 1965. Desde entonces, se institucionalizó y garantizó su realización en hospitales con las condiciones adecuadas y el personal calificado, decisión tomada por el Ministerio de Salud Pública, lo cual redujo considerablemente la mortalidad por esta causa. En este proceso es necesario recordar hoy al destacado médico cubano Celestino Álvarez Lajonchere, quien cooperó mucho en la comprensión de la problemática.

Cuba y Puerto Rico, únicos países del continente con aborto no restrictivo, constituyen a nivel internacional referentes de dos elementos fundamentales: la lucha feminista por la despenalización del mismo y como ejemplo de que la legalización induce a la elevación de la tasa.

Según el Departamento de Estadísticas del Centro Provincial de Salud, 45 de cada 100 mujeres cienfuegueras han recurrido más de una vez al procedimiento. El 18 por ciento corresponde a adolescentes, de las cuales, el 95 por ciento no utilizó ningún método preventivo.

“La poca disponibilidad de anticonceptivos para las féminas, la suspensión de la regulación menstrual en las áreas de atención primaria de salud y la inexistencia de actividades encaminadas a difundir los riesgos y consecuencias del embarazo precoz y su obstrucción, son las principales causas de ese incremento en la provincia”, indica Pedro Ayo Naranjo, jefe de servicio de la Sala de Abortos.

”Debemos protegernos, pero eso no implica limitarse en cuestiones sexuales, pues, con todos los adelantos de la ciencia, si sales embarazada te lo sacas y ya“, opina una joven de 18 años.

La facilidad para obtener el turno y la tranquilidad de saber que especialistas muy diestros y experimentados practican diariamente los procedimientos en condiciones óptimas, también contribuyen a  disminuir la preocupación de la pareja por tomar las medidas anticonceptivas adecuadas.

“Interrumpir un embarazo es un derecho, pero debemos ser juiciosas y no abusar de esa práctica, a la cual, por montones de razones, podemos acudir alguna vez, solo por excepción”, aconseja la cienfueguera Ailyn Pérez Jiménez, estudiante universitaria.

Acceder libremente al aborto inducido es una ventaja para las mujeres en cuanto a la facultad de decidir sobre su cuerpo y los hijos que desean tener. Desde el punto de vista moral y social es aceptado. Pero no puede olvidarse que es un derecho peligroso.

Si temprano empezamos…

“A los 15 tuve mi primer novio, un muchacho guapo de 27 años. Al paso de los días, comenzó a insistir para mantener relaciones íntimas, y junto con ello, la promesa de matrimonio. Una tarde tuvimos el primer contacto sexual.

“Repetimos la experiencia muchas veces hasta que descubrí mi embarazo. No quiso casarse e insistió tenazmente en el aborto. Después del legrado rompí con él y no le importó mucho”, relata una paciente de la consulta Infanto-Juvenil del Hospital Pediátrico Ginecoobstétrico Paquito González Cueto, de Cienfuegos.

Un estudio sobre el comportamiento sexual de los adolescentes, realizado por Mileydis de la Rosa García, psicóloga del Palacio de la Salud, establece un rango de iniciación coital en las cienfuegueras entre 14 y 15 años, y las razones, en general, tienden a ser afectivas: para demostrar cariño, mantener cerca a la pareja o  para tener una ‹‹relación seria››.

“El desarrollo de la madurez sexual antes de estar emocionalmente capacitados, la búsqueda de una identidad propia, la aceptación del grupo social, el reclamo de las parejas y la necesidad de probar su nueva condición de hombre o mujer, son algunas de las causas que inducen al inicio precoz de las relaciones sexuales”, explica Eva Caballero Agüero, psicóloga del Área del Materno.

“El precoz debut, debido en ocasiones a la ausencia de un medio de orientación familiar, los enfrenta a circunstancias para las cuales no están preparados física, biológica ni psicológicamente”, añade la doctora.

Algunas encuestas señalan la existencia de determinados factores que motivan la interrupción del embrazo en la adolescencia: el deseo de continuar los estudios, el desinterés de tener un hijo por falta de madurez necesaria y la carencia de recursos económicos o una pareja estable.

“Tales razonamientos son aceptables y merecen respeto. Sin embargo, el mismo nivel de raciocinio no se demuestra habitualmente ante la responsabilidad de evitarlo”, reflexiona Carlos, padre de una paciente adolescente de 13 años.

La juventud nos hace más vulnerables

“Abortar es la cosa más terrible a la cual se puede enfrentar una muchacha de quince años. Se siente un terrible vacío, una angustia latente. Te empiezas a hacer preguntas torturantes: ¿Podré morir? ¿Y si enfermo gravemente?”, comenta una muchacha de 14 años, en la consulta de revisión post-aborto.

En 2006, una organización no gubernamental de Bélgica reveló que esta práctica es la tercera causa de muerte materna a nivel mundial: 600 mil féminas mueren cada año y el 99 por ciento de ellas en países subdesarrollados. América Latina es la segunda región con la tasa más elevada del mundo (37 por cada 1 000 mujeres en edad fértil) y uno de cada 10 abortos ocurren en adolescentes entre 15 y 19 años.

Según estimados de la Organización Mundial de la Salud, para las muchachas de esa edad el riesgo  de tener consecuencias graves es el doble que para las féminas entre 20 y 24 años, y el peligro resulta cinco veces mayor para las chicas entre 10 y 14.

Ellas no tienen un proceso normal de dilatación del cuello del útero como en el parto; el cirujano lo expande hasta casi un centímetro a la fuerza. La acción rompe algunas fibras de la estructura del órgano, ya que éste no es muy elástico y, por tanto, no cede con facilidad.

“Las menores de 17 años tienen un alto riesgo, entre otras razones, porque ellas no poseen un útero completamente desarrollado y presentan una entrada muy estrecha. En estos casos, es necesario hacer una gran fuerza para agrandarlo”, argumenta Pedro Ayo Naranjo, especialista de segundo grado en Obstetricia.

Por el conducto abierto pasan los instrumentos empleados en el procedimiento, el cual se realiza a ciegas, aumentando así las posibilidades de quedar restos ovulares. Tal situación puede provocar infecciones, hemorragias u otras complicaciones como infertilidad o inflamación pélvica.

Por tales motivos, el grupo directivo del Hospital Universitario Doctor Gustavo Aldereguía Lima concibió un tratamiento especial para las pacientes menores de edad. El lunes son citadas en el Palacio de Salud, donde son informadas sobre los riesgos y consecuencias del embarazo precoz y la interrupción; el martes las examina el anestesista y el miércoles se realiza el procedimiento adecuado.

Actualmente, se practica el aborto medicamentoso (autoadministración vaginal del Misoprostol o de Oxaprost), vía carente de anestesia e instrumentos. Para las chicas intolerantes al tratamiento, existen los métodos de aspiración (regulación menstrual) o curetaje (legrado uterino).

Pese a todos los riesgos y las complicaciones, cuando se produce la gestación, las jóvenes acuden a esos procedimientos como algo casi normal, cuando deberían ser la última solución posible: una salida de emergencia.

Atentado contra la fecundidad

“Mi esposo es un buen hombre. Cuando nos casamos, intentamos tener un niño, pero en cinco años perdí tres criaturas. Me hice muchas  pruebas. Un día el médico me dio la terrible noticia: no podría tener hijos debido a una lesión causada por un legrado. Muchas veces me siento deprimida, porque todavía no he podido adaptarme a la idea”, declara una cienfueguera integrada al Programa de Atención a Parejas Infértiles de la provincia.

Algunos especialistas señalan que el aborto tiene un importante impacto en la fecundidad cubana y constituye uno de los principales determinantes de su descenso.

"Hasta la fecha (2009), Cienfuegos es la provincia donde menos niños nacen en la Isla, (4 800 nacimientos como promedio anual), y es una de las regiones con mayor índice abortivo del país", explica Hernández Barrios, también director del Área del Materno Provincial.

"La interrupción de los embarazos mediante las diferentes vías no constituye un obstáculo para el incremento de la natalidad, pues es decisión de cada pareja cuándo quiere tener su bebé", reflexiona Pedro Ayo, también especialista de segundo grado en Obstetricia.

Sin embargo, según declaraciones de Alberto Jorge Fernández, jefe del Programa Provincial de Atención a Parejas Infértiles, al periódico Cinco de Septiembre, 91 de cada 100 pacientes estériles presentan lesiones en las trompas, y de ellas, el 66 por ciento tiene antecedentes de legrados.

“Este incremento no es un factor determinante en la regulación de la fecundidad; pero influye, porque, eventualmente, cuando hacemos una comparación entre años anteriores y la actualidad, existe una disminución de la natalidad y un aumento de los abortos”, argumentó Ivón Rodríguez, jefa del Departamento de Estadísticas del Centro Provincial de Salud.

Si al número de hijos nacidos vivos de estas mujeres le fueran sumados los embarazos interrumpidos, el nivel de la fecundidad en Cienfuegos se elevaría a 2,36 hijos por mujer y la provincia estaría por encima del reemplazo poblacional.

"Los niños necesitan cuidados especiales y, por tanto, es preciso ser responsables. En la actualidad, tener un hijo requiere de gastos económicos considerables, eso limita a gran escala la natalidad. No obstante, hay mujeres que apuestan por tener varios descendientes”, manifestó Ana Padilla, madre por cuarta ocasión.

La familia y la sociedad son los principales factores que influyen en el desarrollo de la adolescencia. Los hijos de hoy, serán padres mañana, y las conductas responsables de las futuras generaciones dependen, en gran medida, la educación sexual que seamos capaces de brindarles, tanto en el hogar, como en los centros educacionales y en la comunidad. Prevalece la necesidad de accionar más para erradicar los comportamientos irresponsables e irreflexivos y lograr un control sensato de la sexualidad en la adolescencia.

PIE DE FOTO: Las adolescentes son más vulnerables a los riesgos tanto del aborto como del embarazo.

FICHA TÉCNICA:

Tema: Incremento del índice abortivo en las menores de edad en Cienfuegos.

Propósito: Demostrar las consecuencias individuales y para la sociedad de tal problema.

Objetivos colaterales: Enunciar el concepto de Aborto Inducido. Exponer la situación de este fenómeno a nivel mundial, nacional y provincial, en el caso de Cienfuegos. Demostrar la influencia de este suceso en la natalidad de la provincia. Abordar el plan trazado por los especialistas cienfuegueros para el tratamiento de las pacientes menores de edad.

Estrategia de fuentes:

Documentales:
Hernández Barrios, Esteban Luis. Aborto en la adolescencia. Tesis de especialidad inédita. Hospital Universitario Dr. Gustavo Aldereguía Lima (2007).
Ravelo García, Aloyma. Adolescencia y sexualidad INTIMIDADES. Editorial PROGRESO. La Habana, (2007)
Peláez Mendoza, Jorge. Aborto en la adolescencia. Consideraciones bioéticas en torno a la decisión de abortar. Centro Internacional de Retinosis Pigmentaria "Camilo Cienfuegos". La Habana, (2008)
Figueroa Hernández, Reinerio, y otros. Ginecología Infanto-Juvenil. Desarrollo alcanzado en la provincia de Cienfuegos. En: Revista Cubana Obstet-Ginecol 27/03/2001 (pp.: 191-8). Hospital Pediátrico "Paquito González Cueto", Cienfuegos.
Zulariam Pérez Martí. Cuba peinará canas a mitad de siglo. En: www.5septiembre.cu (consultado: 15/03/2009)
Algunas características biosicosexuales en adolescentes del municipio de Cienfuegos, Cuba. En: www.monografias.com (consultado: 15/10/2007)
La Adolescencia y el Aborto. En: www.psicologia.laguia2000.com (consultado 16/03/2009)

Directas
Luis Esteban Hernández Barrios, especialista de segundo grado en Obstetricia y Director del Área del Materno del Hospital Universitario Provincial Universitario Dr. Gustavo Aldereguía Lima.
Pedro Ayo Naranjo, especialista de segundo grado en Obstetricia y jefe de servicio de la Sala de Aborto del mencionado hospital.
Eva Caballero Agüero, psicóloga del Área del Materno.
Ivón Rodríguez, jefa del Departamento de Estadísticas del Centro Provincial de Salud.
Ailyn Pérez Jiménez, estudiante universitaria.
Paciente de la consulta Infanto-Juvenil del Hospital Pediátrico Ginecoobstétrico Paquito González Cueto.
Paciente integrada al Programa de Atención a Parejas Infértiles de la provincia.
Paciente de la consulta post-aborto.
Paciente reincidente por tercera ocasión.
Padre de una paciente adolescente de de 13 años.
Ana Padilla, madre por cuarta ocasión.
Mileydis de la Rosa, psicóloga del Palacio de Salud.
También enfermeras de la Sala de Abortos y varios pacientes de las consultas citadas y algunos padres.

Soportes a emplear

Hecho: aumento del índice de abortos en Cienfuegos

Contexto:
En Cienfuegos: 45 de cada 100 mujeres cienfuegueras han recurrido más de una vez a este procedimiento, el 18 por ciento corresponde a adolescentes.
En Cuba: Una de cada cuatro interrupciones practicadas, corresponde a adolescentes.
En el Mundo: Esta práctica es la tercera causa de muerte materna a nivel mundial: 600 mil féminas mueren cada año y el 99 por ciento en países subdesarrollados. América Latina es la segunda región con la tasa más elevada del mundo (37 por cada 1000 mujeres en edad fértil) y uno de cada 10 abortos ocurren en mujeres entre 15 y 19 años.

Antecedentes: Tal práctica fue despenalizada en 1965. Desde entonces, se institucionalizó y garantizó su realización en hospitales con las condiciones adecuadas y el personal bien calificado, decisión tomada por el Ministerio de Salud Pública y con la cooperación del destacado médico cubano Celestino Álvarez Lajonchere, lo cual redujo considerablemente la mortalidad por esta causa.

Proyecciones: Podrían elevarse los casos de cáncer uterino, infertilidad y muerte materna, debidos a complicaciones graves durante el procedimiento.

Tipos de juicios:
Analíticos: está demostrado indirectamente en el reportaje y  fue utilizado para en el análisis del tema tratado.

Disyuntivos: utilizados en las declaraciones de los doctores Pedro Ayo Naranjo y Alberto Jorge Fernández.

De valor: las declaraciones de los doctores y demás entrevistados.

Tipo de título: llamativo
Tipo de entrada: narrativa
Tipo de cuerpo: de bloques temáticos
Tipo de transiciones: Los subtítulos (Un derecho peligroso, Si temprano empezamos…, La juventud nos hace más vulnerables, Atentado contra la fecundidad) para introducir al lector al tema que iba a ser tratado posteriormente. Las muletillas como sin embargo, añade..., las cuales sirvieron para establecer contrastes y mantener un orden lógico en el reportaje. Los pronombres catafóricos como eso(a) este(a) para aludir a referentes anteriores.
Tipo de cierre: De conclusión


 



Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris