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LA DIOSA DE ÉBANO SIGUE EN LOS ESCENARIOS

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Ela Calvo, exponente del feeling, pertenece a la generación de cantantes que protagonizó la época dorada de la canción cubana.

LEANNY VISTEL PÉREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En un cabaret de la capital, la juventud baila y se divierte al compás de la música popular. Son las 9 de la noche y comienza el show. De entre las cortinas del escenario, sale una dama con un vestido brillante, con lentejuelas, cabello suelto, rebelde, y piel cobriza.

Una gran sonrisa se dibuja en sus labios. El  rostro parece estar de fiesta, y las arrugas cuentan la historia de una mujer hermosa.  Agradece al público por asistir esa noche y empieza a cantar. Al instante, detiene el corazón de los presentes. Solo queda esta pregunta, la  lanzo al viento sin pensarla mucho: ¿Quién es ella?

Un poco de historia

Eladia de la Caridad Calvo y Montalvo, más conocida por todos como Ela Calvo, nace el 18 de febrero de 1932 en La Habana. Inicia su vida como cantante en 1952, en una agrupación bajo la dirección de Facundo Rivero, a través de la emisora Circuito Radial Cubano, en el coro acompañante de la gran Rita Montaner. También la acoge por aquella época, el grupo dirigido por Rodolfo Pichardo en el casino del cabaret Tropicana.

En 1959 hace su debut profesional como solista, y la locación escogida fue el  club del hotel Saint Johns, a la par que asiste a   programas de radio y televisión, o figura en las carteleras de las revistas musicales conformadas para el exterior.

En 1965 realiza su prueba de fuego en grande al ofrecer el primer recital en el Museo Nacional de Bellas Artes. Dos años más tarde, asume su primera gira internacional que la lleva a Checoslovaquia y Alemania.

Un grato regalo le propició  el año 1968,  al ganar el segundo lugar en el Festival Internacional de la Canción de Sopot (Polonia), así como el Premio de Interpretación en el Festival El Hombre y el Mar, en Rostock, entonces Unión Soviética, en 1985.

Su presencia se hizo notar en la Lira de Oro, de Bratislava, el Limasol de Chipre, en el certamen de la canción de Dresde, Alemania, y  en los Boleros de Oro, durante muchos años, según Dinora Valdés, profesora de Historia de la Música del Instituto Superior de Artes (ISA).

América Latina, Europa y África también la acogen, y entre los compositores que integran su repertorio están José Antonio Méndez, Rafael Ortiz, Juan Almeida, Marta Valdés y el Niño Rivera, por solo citar algunos, añadió.

Algunas de los reconocimientos que ha recibido son las distinciones Majahonda 1986, entregado por la UNEAC, y Adolfo Guzmán en 1995 que otorga  el Centro Musical del mismo nombre; en tanto, la Dirección Provincial de Cultura de Ciudad de La Habana le concede en 2002 la Gitana Tropical, y posee la Medalla Internacionalista. Es  Artista de Mérito y Distinción por la Cultura Nacional.

Casi en el olvido

Un sondeo entre  jóvenes de  18  a 30 años mostró que el 86 por ciento de ellos no conoce a la intérprete y el resto manifestó al menos una vez haber escuchado alguna canción suya.

“No me gustan los boleros, es una música muy aburrida y no sirve para bailar”, comentó Yoan Pérez González, estudiante de preuniversitario.

Para Dainés Ramos, quien cursa la carrera de Medicina, “la música de Ela es muy romántica. Sus letras son limpias y respetuosas;  marca la diferencia entre lo que escuchamos hoy y lo que se oía hace 50 años.”

A Laura  Isabel Mendoza, trabajadora del hospital Calixto García,   le parece extraordinaria la interpretación vocal de la solista  y le sorprende que no aparezca en ningún espacio televisivo, desde hace tiempo.

La culpa: ¿quién la tiene?

Al decir de Roberto Bruce, director de programas de la Emisora Radial C.O.C.O, “Ela es una intérprete que ha perdido preponderancia dentro del mundo musical. Hace mucho tiempo que la EGREM no produce discos para promocionar su música ni la de otros artistas. Solo tenemos algunas cintas que están muy viejas y el disco Voces del Siglo, de hace  varios años que presenta una pequeña selección de sus temas.

A su vez, Raysel Sotomayor, nieto y representante de Ela, afirmó que “la culpa de que no se conozca su figura entre la juventud es de los medios de comunicación, que no la promueven ni divulgan. Además de que la EGREM solo se acuerda de ella cuando va a sacar al mercado un disco de grandes voces del bolero en la isla”.

Astrid Cunningham, especialista en música de Radio Taíno, señaló que  la cantante no está en estos momentos dentro de los artistas más vendidos ni solicitados por la población, por tanto, no resulta prioridad de las empresas discográficas hacer un disco suyo. Los mercados musicales actualmente se centran en aquellos géneros  que reportan mayores beneficios.

“Es aterrador ver como nuestros artistas se van perdiendo en el tiempo y la memoria. En el Departamento de Música de esa emisora hay centenares de cintas y discos de vinilo de muchos, con presentaciones únicas, pero que no sirven porque son muy viejos, además nadie se ha interesado en recuperarlos y pasarlos a otro tipo de soporte”, comentó Ramón Espiguel Menéndez, director de programas de radio.

Madelín Borrajo Pérez, especialista comercial de la Dirección de Negocios de la EGREM, aclaró que no es que la empresa se oponga a la  promoción de las  voces del pasado siglo, pero tiene otras prioridades, entre las que se encuentran dar salida internacional a los exponentes que están vendiendo en estos momentos.

Entrevista con la diosa de ébano

Hace mucho deseaba entrevistarla, pero su agenda tan apretada no lo permitía, hasta que por fin logré robarle unos minutos y a través del teléfono respondió a mis interrogantes.

-¿Qué está haciendo Ela en estos momentos?

Bueno, actualmente tengo presentaciones nocturnas los viernes en Dos Gardenias y los jueves en el Gato Tuerto.

-¿Participará como invitada

en el Festival Boleros de Oro?

Hasta ahora no he sido invitada, y es algo que duele mucho porque yo he dedicado toda la vida a esto, y no hay nada que me haga más feliz que escuchar voces jóvenes defendiendo el género.

-¿Qué piensa sobre el desconocimiento

de la juventud en cuanto a su música?

Estamos viviendo un momento donde los temas bailables se imponen, y los de 50 años atrás son para muchos obsoletos y anticuados. Realmente la falta de atención de los medios hacia la música tradicional resulta un problema que está comenzando a crecer y es posible que caiga en una falta de identidad muy grande en futuras generaciones.

-Un momento en su carrera

que la haya conmovido.

Cuando estuve en Chile, después del concierto, se acerca una pareja de viejitos con un disco de vinilo con mi cara por fuera. Me pidieron que se los firmara. Les pregunté por qué no habían traído un CD, entonces me explicaron que ese era el primer disco mío que tuvieron en sus manos, por ende, el más valioso sentimentalmente. La escena me conmovió profundamente.

-¿Cuáles fueron  las canciones

que a lo largo de su carrera le

han dejado huellas imborrables?

Hay canciones que me han marcado, una de ellas tiene que ver con  mi intimidad sentimental. Por ejemplo, “Puedo morir mañana”, del mexicano Armando Manzanero, representó toda una  época para mí. Muchas de las canciones que han sido de especial importancia en mi vida, las he dejado de hacer. Estoy pensando en volverlas a traer a mi repertorio uno de estos días.

-¿Qué significa la canción para usted?

La canción es mi vida. El tiempo que me queda por vivir, como diría Alberto Vera, se lo voy a dedicar a la canción. A estas alturas no te puedo decir que voy a dejarla. Sería morirme al día siguiente. Yo me voy a morir en la pista.

-¿Está conforme con todo lo que ha hecho?

Estoy satisfecha con todo lo que he hecho, tanto en lo personal como lo profesional. Sin embargo, me queda la espinita de la actuación, que era otra cosa que siempre quise hacer. Por lo demás, estoy feliz de lo que  Dios  ha colocado en mi camino. Igual puedo dar un poco más de mí, hasta que deje de respirar.

Pie de foto: Ela Calvo, una cantante cubana con extraordinaria trayectoria musical y merecedora de la Distinción por la Cultura Nacional.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo entrada: De ambiente.
Tipo de cuerpo: De bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Subtítulos.
Tipo de cierre: De conclusión del entrevistado.

Tema: La cantante cubana Ela Calvo.

Situación polémica: Desconocimiento de la música  de Ela Calvo.

Objetivos colaterales: Explicar las razones por las que no conocen los jóvenes cubanos a la cantante. Buscar criterios entre los especialistas. Valorar la postura de dichos especialistas. Argumentar la necesidad de rescatar a esta personalidad, debido a su aporte a la cultura cubana.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Orejuela Martínez, Adriana. El Son no se fue de Cuba ( pp60).

http://www.ecured

http://elblogdepedrazaginori.blogspot.com

Activas:

Dinora Valdés,  profesora de Historia de la Música cubana del ISA. Experto.

Madelín Borrajo Pérez, especialista comercial de la dirección de negocios de la Egrem. Valorativo y disyuntivo. Oficial

Astrid Cunningham, especialista en música de Radio Taíno. Valorativo y disyuntivo.

Ramón Espiguel Menéndez, director de programas de radio. Valorativo y disyuntivo. Oficial

Raysel Sotomayor, nieto y representante de Ela Calvo. Valorativo y disyuntivo. Testigo.

Roberto Bruce, director de programas de la Emisora Radial C.O.C.O. Valorativo y disyuntivo, especialista.

Dainés Ramos, estudiante  de Medicina. Valorativo.

Yoan Pérez González, estudiante de preuniversitario. Valorativo.

Laura Isabel Mendoza, trabajadora del hospital Calixto García. Valorativo.

Soportes:

Antecedentes: La desaparición de muchos programas radiales y televisivos donde aparece la artista. La falta de atención de la EGREM a personalidades de alto valor histórico en el ámbito cultural de la Isla.

Contexto: Desconocimiento a nivel nacional de la vida y obra de la cantante de filin. Los criterios que se mueven alrededor del tema.



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