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FRÍO POLAR EN LAS OBRAS DEL PROYECTO GOL

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Tras casi tres años de iniciadas las obras del estadio capitalino, el fin del plan para revitalizar la instalación no parece estar en el futuro cercano.

Texto y fotos:
DANIEL MONTERO PUPO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A inicios del año 2013, el entonces presidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), Joseph Blatter, anunció su visita a Cuba con el objetivo de impulsar el deporte regido por él y financiar el primer terreno sintético del archipiélago, todo como parte del Proyecto Gol.

La buena noticia fue acogida por los seguidores de este deporte en el patio con optimismo, esperando que la creciente pasión por el balompié en Cuba pudiera ser equivalente a la calidad del que aquí se practica, y a la atención brindada al mismo. Sin embargo, a tres años del suceso y del inicio de las obras, no se vislumbra muy cercano el día en que los futbolistas de casa rueden el balón en un césped artificial sin dejar el país.

Desde el 2002 la FIFA puso en práctica el Proyecto Gol, a partir del cual ha destinado presupuesto para potenciar su deporte en más de 20 países del tercer mundo. La página oficial de ese organismo y de su similar cubano, reseñan que esta no es la primera iniciativa en nuestro país, pues las instalaciones de la dirección futbolística en La Habana, la reparación del terreno del estadio Pedro Marrero, así como la construcción de la escuela Nacional de Fútbol Mario López, son precedentes de ese plan.

A pesar de estar ubicado en una zona compleja en cuanto a accesibilidad y seguridad, el lugar escogido fue el emblemático estadio La Polar, pues a decir del director de Desarrollo de la AFC, Lázaro Vila Fornaris, “ninguno lo supera en historia, los mejores futbolistas de La Habana eran de los barrios aledaños y jugaban en él”.

El jefe técnico de la Empresa Contratista General de Obras de La Habana, Meraldo Acanda Rodríguez, explicó que en estos momentos, la cerca del estadio está parcialmente montada, las canales para el drenaje del agua instaladas y la subbase donde irá el sintético lista, y aunque ha habido contratiempos, se planea comenzar los próximos pasos en el mes de abril (2016).

Pero, ¿por qué demora tanto la ejecución? ¿Dónde está el problema? Según Jorge Mancha Vásquez, especialista en inversiones de la Dirección Provincial de Deporte de La Habana, una de las partes a cargo del proyecto, en 2013, no se pudo comenzar porque la acción no quedaba incluida en el plan anual de inversiones del país, de manera que se esperó hasta el año siguiente, aunque ya el terreno existente se había removido en el verano de ese año, dejando a un significativo número de practicantes del más universal sin su espacio habitual.

También se refirió a la falta de experiencia en este tipo de obras y la mala comunicación con los asesores de la FIFA como causantes de algunos errores, como fue la búsqueda de disímiles materiales para el relleno de la subbase, o la mala ejecución de las canales para el filtro del agua, que finamente fueron cambiadas por otras más pequeñas.

Otro de los problemas enfrentados han sido los contratiempos con el financiamiento, pues según Osvaldo López Peña, jefe de Inversiones de la Dirección Provincial de Deporte y Asesor inversionista de la obra, la máxima entidad futbolística no ha puesto el dinero en manos cubanas, esta paga a posteriori, el financiamiento inicial tiene que salir de los locales, con excepción del césped, que fue comprado por ellos directamente y está almacenado hace más de medio año en las cercanías de La Polar.

Por su parte, Vila Fornaris manifiesta que a la iniciativa no se le ha dado prioridad dentro del país, y los trabajadores destinados a él han sido enviados a varias tareas de “mayor importancia”. La única mano de obra extranjera es la que pondrá el artificial, que será la sucursal española de la compañía holandesa Greenfields.

Pero, aún dejando a un lado tales problemas, hay otros aspectos imprescindibles a analizar. Una vez que se haya montado el sintético, ¿qué pasa con el resto del estadio?, ¿cómo se garantizará la seguridad y mantenimiento del mismo?

En estos momentos la instalación no cuenta con entrada de agua, no tiene ninguna iluminación eléctrica ni servicio telefónico, lo cual hace muy difícil la tarea de cuidar el lugar. Súmese a ello que las gradas se encuentran en ruinas, y la fachada muy deteriorada, conspirando contra el objetivo de convertir a la Polar en uno de los mejores terrenos del país y evidenciando que no es solo poner el césped lo que falta.

El proyectista general de la obra, Félix Travieso, ingeniero de la empresa de proyectos Eproyiv, explicó que los planos para las gradas están elaborados. Ellos incluirían dos camerinos para los equipos, un cuarto de árbitros y una sala de conferencias. También se proyecta  un campo de entrenamiento y las bancadas para los jugadores. Sin embargo, al ingeniero le fue imposible dar un pronóstico sobre la conclusión total de las acciones.

Los involucrados aseguran como si fuera el fin de una guerra que este año 2016 el césped será montado. ¿Se podrá mantener seguro el terreno a pesar de que no existen las condiciones para hacerlo? ¿Cuándo estará concluido por completo el estadio? ¿Será el impulso verdadero que necesita nuestro fútbol? Una vez más, solo queda esperar.

Pie de fotos: 1-Los graderíos serán demolidos como parte del proyecto; 2-Desde el 2013 comenzó el proyecto en la cancha que será entregada a la Asociación de Futbol de Cuba (AFC) por 100 años; 3-Rodeado de árboles está el terreno que cuenta con la subbase que acogerá el césped sintético.



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