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“BOLA DE NIEVE, MAESTRO DE LA CANCIÓN CUBANA”

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El destacado compositor cubano viajó por toda América Latina, Europa y parte de Asia. Por su versatilidad ha motivado la admiración y el respeto de numerosos artistas e intelectuales.

LISDANYS ALFONSO RIVAS,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Fotos: Tomadas del Archivo Histórico de Guanabacoa.

Veintidós años tenía Jacinto Villa Fernández. En aquel momento, el joven pianista y compositor se desempeñaba como acompañante en los espectáculos de Rita Montaner. Una noche, mientras el dúo actuaba en México, la cantante -conocida como “La Única”- salió al escenario y lo presentó como “Bola de Nieve” por su figura gruesa y piel oscura. Con ese apodo el cantante se consagró para la posteridad.  Corría el 19 de enero de 1933.

Mucho camino tuvo que andar Jacinto Villa para lograr el sueño de ser artista y presentarse en importantes escenarios de Cuba y el mundo. Cuentan que una década antes de alcanzar la popularidad que lo hiciera tan notorio, Bola de Nieve se ganaba la vida tocando el piano en el cine teatro “Carral”, cuando todavía se proyectaban las películas silentes, debido a que su familia era muy numerosa y tenían muchas dificultades económicas.

Respecto a este y otros detalles, conversó Luis Reyes Consuegra, miembro de la Asociación de Historiadores de Cuba de la filial Guanabacoa, y Raquel Villa Fernández, la única hermana viva de Bola de Nieve, con quien se inició el diálogo.

-Teniendo en cuenta el origen humilde de la familia, ¿tuvo Bola de Nieve la posibilidad de acceder a una formación musical?

Sí. A los 12 años comenzó estudios de solfeo y teoría de la música con el destacado maestro Gerardo Guache. Después aprendió a tocar el piano en el Conservatorio de José Mateu. Luego se asoció con Ernesto Lecuona y Rita Montaner, quien lo guió  y le dio su nombre artístico.

“Bola fue víctima de burlas por su manera y estilo peculiar de hacer arte. El pueblo de Guanabacoa no lo valoraba. Suerte similar corrieron Lecuona y Rita. Por la falta de reconocimiento que sufrieron, nunca más regresaron a Guanabacoa. Hicieron su vida y nunca volvieron. El único que mantuvo las raíces mientras pudo fue Ignacito, pues toda la familia se quedó aquí, aunque tenía una casa en Nuevo Vedado, él venía a visitarnos siempre que podía”.

El singular pianista tenía la aspiración de ser Doctor en Pedagogía y en Filosofía y Letras. En 1927 matriculó en la Academia Normal para Maestros, pero la crisis de la dictadura de Gerardo Machado, lo hizo dedicarse a la música para poder vivir.

Luis Reyes Consuegra aseveró que en aquel momento, para las personas que vivían humildemente, la vía más o menos expedita era estudiar magisterio, pues constituía un futuro mediato, aunque a él le gustaba. Más tarde, los azares de la vida lo llevaron a desempeñarse en la música, que fue lo que lo cautivó.

“Cuando él comenzó a incursionar en la música toda la familia estuvo muy de acuerdo, principalmente mi abuela Mamaquina, que fue la que hizo que él estudiara esa manifestación. Desde que era pequeño cogía una banquetica y simulaba estar tocando el piano, y ahí fue cuando nos dimos cuenta que eso nació con él”, subrayó Raquel.

-¿Cómo se percibe la influencia de Rita Montaner en Bola de Nieve?

Podríamos decir que Rita fue como su madrina y él le tenía un inmenso aprecio. Ella lo vinculó con Lecuona y otros importantes compositores. Después comenzó a hacer composiciones de gran excelencia, propias de su personalidad.

Cuando el 19 de enero de 1933 se abrieron las puertas al éxito profesional, quedó grabado en la memoria colectiva su desempeño en la interpretación de temas como El Manisero y Canto Siboney. Posteriormente, el reconocimiento alcanzado lo llevó a Argentina donde participó en la película Adiós, así como en varias cintas mexicanas. De esta manera fue ganando en popularidad y posicionándose en el gusto del público.

Sin embargo, “mientras Bola de Nieve disfrutaba de su “época de brío” y efervescencia artística alrededor del mundo, en Guanabacoa solo hubo silencio total. La prensa aquí estuvo inclinada más a las cuestiones históricas que a la cultura”, afirmó el historiador de Guanabacoa.

Por otra parte, su hermana Raquel prefirió evocar más al hombre que al artista. En su memoria permanece viva la imagen del buen hermano que adoraba a su familia: “Era muy sincero, si alguien no actuaba bien le decía la verdad directamente, como también ayudar al que tenía talento respecto a la música.

“Él me quería como una hija y no como hermana, pues yo era la más pequeña. Tenía defectos como todos, pero más virtudes, me parece a mí. A los tantos años, todavía me duele su pérdida”, aclaró Raquel.

Su hermana rememoró el amor y consagración de Bola al trabajo, por encima de sus problemas de salud. Desde niño padeció de asma, y de mayor comenzó con la diabetes, enfermedad que afectaba a toda la familia. Pero las complicaciones nunca le impidieron tocar el piano. El  trabajo fue significativo para él, por eso decía: “Los trastornos que me está ocasionando la diabetes no me incapacitan para seguir martirizando al piano y a mi público”.

-Sin duda, uno de los elementos que definió el quehacer de Bola de Nieve fue su voz. ¿Cuál es su valoración al respecto?

Él no tenía una voz de cantante, más bien sonaba como rajada, pero era única e irrepetible. Era tan cubana como su interpretación llena de matices y sonoridades que heredó de Guanabacoa, y que le impregnó a su estilo ese toque de gracia natural, carisma y dramatismo. Bola siempre ha dicho que él no cantaba, sino que mostraba lo que las canciones tienen por dentro. Cultivaba la expresión más que la impresión, porque lo que le interesaba realmente era tocar la sensibilidad del que lo escuchaba.  

-En aquellos tiempos el racismo fue un problema que se hizo sentir con mucha dureza en la sociedad. ¿Cómo él enfrentó esas circunstancias?

¿Qué podía hacer? Claro que lo discriminaron muchísimo. Dijo en algún momento de su vida que seriamente se sintió persona después del triunfo del Primero de enero de 1959, aunque esa etapa la pasó fuera de la Isla, pero le encantaba la Revolución y llegó a conocer a Fidel. Una vez le preguntaron: “¿Bola, por qué tú no te vas y te quedas en otro país?”, a lo que respondió: “¿Y después dónde hago la cola del pan?”

En enero de 1969 se le detectó una cardiopatía arterioesclerótica. En la madrugada del 2 de octubre de 1971, durante una estancia en México, Bola de Nieve sufrió un infarto y falleció. El día 5 de octubre del mismo año, sus restos fueron trasladados a Cuba, dando cumplimiento a su última voluntad: “Yo quiero que me entierren en Guanabacoa”.

La vida de Ignacio Villa estuvo colmada de instantes memorables y pasajes que dan cuenta de una existencia única e irrepetible. Todavía permanece en la memoria de mucha gente aquella ocasión en la que se presentó en el Canegie Hall de New York, Estados Unidos, donde los aplausos lo hicieron salir nueve veces al escenario a agradecer al público que lo ovacionaba.

Muchas son las figuras de la cultura nacional y foránea que le tributaron respeto y admiración. Recibió en su casa al escritor español Rafael Alberti, al Poeta Nacional de Cuba Nicolás Guillén, y al novelista y narrador cubano Alejo Carpentier. Fue precisamente el autor de El siglo de las luces quien dijera más tarde: ”Bola de Nieve nos pone a todos de acuerdo, evidentemente. Pero ha tenido por encima de eso, el talento necesario para ponerse de acuerdo con todos los pueblos del mundo”.

Pie de foto: Ignacio Jacinto Villa realizó su primer viaje al exterior a la ciudad de México, como pianista acompañante de Rita Montaner. En  ese lugar, la cantante lo bautizó como Bola de Nieve.

Ficha técnica:

Objetivo central: Recordar y reconstruir la vida y obra de Bola de Nieve.

Objetivos colaterales: Dar a conocer aspectos importantes y de singularidad de su vida y rescatar la figura de Ignacio Villa, para que no se pierda en el olvido.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Colectiva.

Por su estructura: Mixta.

Por su contenido: Retrospectiva múltiple.

Por el canal que se obtuvo: Cara a cara.

Tipo de título: De referencia al  tema o entrevistado.

Tipo de entrada: Evocativa o retrospectiva.

Tipo de cuerpo: Mixto.

Tipo de preguntas declaradas: Directas: Teniendo en cuenta el origen humilde de la familia, ¿tuvo Bola de Nieve la posibilidad de acceder a una formación musical?; Abiertas: ¿Cómo se percibe la influencia de Rita Montaner en Bola de Nieve? / En aquellos tiempos el racismo fue un problema que se hizo sentir con mucha dureza en la sociedad. ¿Cómo enfrentó Ignacio esas circunstancias? De opinión: Sin dudas, uno de los elementos que definió el quehacer de Bola de Nieve fue su voz. ¿Cuál es su valoración al respecto?

Tipo de conclusión: De resumen expuesto por el entrevistador y de dato curioso o significativo.

Tipo de fuentes: Directas.

 



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