Blogia

Isla al Sur

UNA MUJER DE ARMAS Y LETRAS

UNA MUJER DE ARMAS Y LETRAS

Magdalena Peñarredonda es mínimamente mencionada en los libros de Historia de Cuba y apenas consta registro de su labor periodística.

WENDY GARCÍA MARQUETTI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En homenaje a la excelsa patriota Magdalena Peñarredonda Doley se levanta un busto en el Parque Libertad, del municipio de Artemisa, develado el 22 de julio de 1954. A pesar de ello, al recorrer las calles de la ciudad los pobladores desconocen a una mujer con una amplia labor revolucionaria y periodística.

Durante la investigación, la palabra habitual fue “No”. Donde quiera que se buscó información, las autoridades confirmaron el desconocimiento, sin embargo, no es difícil encontrar datos suyos en Internet o Ecured. Aquellas personas que tienen conocimientos acerca de la patriota, reconocen que ni durante sus últimos años dejó de luchar por la patria soñada de Martí.

Independentista desde siempre

Los datos en su biografía revelaron que nació en una finca de Quiebrahacha, Mariel, antigua provincia de Pinar del Río, el 22 de julio de 1846. Su madre le inculcó un espíritu rebelde y una educación liberal que formó en ella el apego a las tradiciones cubanas y un carácter resuelto que al madurar se transformaría en patriotismo y espíritu de sacrificio por la independencia.

La mayoría de los conocimientos que tenemos sobre Magdalena Peñarredonda Doley nos llegan a través de las investigaciones realizadas por la ariguanabense Ana Núñez Machín, en las que afirma que “convirtió su casa de La Habana en reconocido centro de tertulias literarias y políticas a las que asistieron figuras como Enrique José Varona, Manuel Sanguily y Julián del Casal. Los encuentros también sirvieron para la conspiración revolucionaria contra las autoridades españolas”.

Núñez Machín agrega que en 1888 fue procesada debido a la redacción de un artículo en El Criollo por el asesinato de su hermano Federico. Debido a este escrito fue exiliada hacia Estados Unidos por rebeldía política bajo la causa 294. Allí conoce a José Martí, informado de su prolífica labor conspirativa, e inmediatamente simpatizan. Él le obsequió un volumen de Versos Sencillos, en cuya dedicatoria escribió: “A la Sra. Magdalena Peñarredonda, modelo de paciencia y de patriotismo. Su amigo respetuoso, José Martí.”

“Fue nombrada al inicio de la Guerra del 95 como Delegada del Partido Revolucionario Cubano (PRC) y formó parte de la directiva de la Junta Patriótica Nacional en su fundación. En ambos casos fue la única mujer que desempeñó tal responsabilidad. Coordinadora de acciones encaminadas a apoyar al Ejército Libertador se desempeñó como el principal enlace entre Antonio Maceo y Tomás Estrada Palma, delegado del PRC”, reveló Abdel Moré, profesor de Historia en el Instituto Preuniversitario Urbano de Güira de Melena.

El profesor Moré agregó que dada la intensidad de su labor, nuevamente fue procesada “por auxiliar a los rebeldes” e ingresó en la Cárcel Nacional de La Habana el 4 de abril de 1898, donde permaneció hasta el primero de octubre del propio año. Durante ese tiempo defendió los derechos de las mujeres reclusas y fue requerida por las autoridades carcelarias. Como cronista fiel, denunció públicamente la política criminal de Reconcentración de Valeriano Weyler.

“Era una acérrima opositora de la intervención norteamericana de 1898, denuncia abiertamente las ambiciones de los círculos de poder de los EEUU con respecto a Cuba. Desde la prensa artemiseña y habanera se opuso a la Enmienda Platt. Al culminar la guerra es ascendida al grado de Comandante del Ejército Libertador, máximo grado militar alcanzado por una mujer”, afirmó Núñez Machín.

Detalles aportados por profesores de Historia de la Universidad de La Habana evidencian que se opone a la segunda intervención norteamericana en 1906, a la masacre de los Independientes de Color en 1912 y a la dictadura de Gerardo Machado. En su hogar y espíritu encontraron asilo los jóvenes de la Universidad Popular José Martí, los intelectuales de Falange de Acción Cubana, del Grupo Minorista, los combatientes del Movimiento de Veteranos y Patriotas, las mujeres que en 1923 organizaron su primer congreso nacional, así como dirigentes de sindicatos obreros.

Murió el 6 de septiembre de 1937 en la casa 46 de la Calle Yara, Artemisa. Dueña de valiosas prendas que simbolizan el espíritu de lucha del Sexto Cuerpo de Ejército Libertador en Vueltabajo y que le fueron entregadas por sus valiosos servicios: un pedazo de la camiseta con que dieron sepultura al Titán de Bronce y un fragmento de madera perteneciente al bote en el que Maceo cruzó la bahía de Mariel burlando la Trocha de Mariel a Majana.

Pluma en mano

Jorge Domingo Cuadriello, investigador del Instituto de Literatura y Lingüística “José Antonio Portuondo Valdor”, refiere que no se ha realizado en el Instituto alguna investigación dedicada a su obra, sino que este trabajo ha quedado relegado a los investigadores provinciales, debido al desconocimiento que hay acerca de la figura de Magdalena.

Agrega que existen muy pocos libros que hablen de su faceta periodística y entre ellos están: la Enciclopedia Cuba en la mano y Mujeres en el Periodismo Cubano, de Ana Núñez Machín. Mientras que la Enciclopedia solo refiere que “pasada la guerra se dedicó al periodismo”, el libro de Núñez Machín (Editorial Oriente, 1989) dedica todo un capítulo a su faceta de periodista.

Debido a la discriminación de género durante la época en la que vivió, estuvo obligada a escribir –y luchar-, con varios seudónimos: la Delegada de Vueltabajo, Doley, Constancia, Maine, Benito Gómez y Máximo Juárez, entre otros. Destacan los dos últimos, pues expresan su admiración por el Benemérito de América y el Generalísimo, según refiere Ana Núnez. Colabora, escribe y edita varias revistas como Revista del Cubano Libre, La Nación, Pluma Libre (Artemisa), La Noche, El Triunfo y El sufragista, la cual dirigió, entre otras.

En entrevista con Núñez Machín quedó aclarado que luego de acabada la guerra se dedica por completo a luchar desde la palabra impresa. Escribía con naturalidad y soltura, donde no sobraban palabras y cada idea era perfectamente entendible. Procuraba que sus trabajos aparecieran sin erratas y eso le trajo más de una discusión con los linotipistas. Su estilo directo y punzante, su voz adolorida y rebelde, son una alerta para las conciencias.

Agrega que utilizó su oficio como tribuna. Su militancia revolucionaria la convirtieron en la más renombrada y polémica mujer periodista, no sólo en la prensa de Artemisa, sino también en la capital del país. Sus escritos defendieron, particularmente, los derechos de la patria y de la mujer. En este sentido destacó su trabajo “Epidemia mortal”.

Olvidada en la Historia

Un sondeo entre estudiantes universitarios de Historia, Periodismo y Letras, de la Universidad de La Habana, muestra que es desconocida, incluso en su faceta revolucionaria. Los profesores de estas tres carreras argumentan su no estudio a dos razones fundamentales.

Mientras unos aseguran que es muy importante su obra, pero es imposible incluir a todas las personalidades en el plan de estudio por falta de tiempo, otros la descartan por la “baja calidad” de sus trabajos, aún cuando el propio Enrique José Varona dijera de ella: “Todo lo que de usted proviene en relación con nuestros asuntos políticos, merece seria atención. Su historia patriótica nos lo impone”.

Los libros de historia utilizados en la Enseñanza Media y el de Historia de Cuba 1492–1898 (Editorial Pueblo y Educación, 2001) la mencionan fugazmente entre las mujeres que se incorporaron a la Guerra de 1895, pero no dan ni un dato más acerca de su persona.

Estudiantes pinareños y artemiseños de nivel universitario como José Antonio Rigual no la reconocen ni siquiera por su labor revolucionaria en la región. Existen excepciones, como es el caso de Jorge Yaser Nava, pero son los que la han estudiado por propia voluntad y no por recomendación o mención por parte de los profesores.

Pocos estudios recogen la vida de la patriota. El más reciente es llevado a cabo por Edel Mayol Bersach, director municipal del Museo de Historia de Mariel y presidente de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba del municipio, junto a Berta Martínez, investigadora artemiseña.

“Comenzamos este minucioso estudio acerca de la vida de Peñarredonda hace alrededor de un año”, cuenta Mayol. También comenta que los fondos documentales utilizados son algunos artículos del Archivo Nacional y publicaciones originales halladas en la basura por la profesora Martínez.

“El proyecto ha comenzado a develar en profundidad todas las facetas de la vida de Magdalena. Algunos de los errores descubiertos podrían ser la equivocación al ser mencionada en el libro de texto de 9no grado cuando su apellido es cambiado”, agrega.

Dentro de los esfuerzos realizados por destacar su figura destaca que al organizarse la nueva provincia de Artemisa en 2011, Magdalena Peñarredonda no es seleccionada como Patriota Insignia de la provincia al ser elegido Ciro Redondo.

No es difícil comprender por qué no fue nombrada con dicho título. Ciro Redondo se encuentra más cercano en el tiempo, es más conocido, e incluso, aún viven personas que pueden hablar de él, aunque no queda duda que la obra de Peñarrodonda es mayor que la de Ciro, debido a que vivió más tiempo.

Dentro de las causas del desconocimiento de la figura destaca una: la discriminación a la que estuvo sometida. Por este motivo, la mayoría de los documentos que componen su obra no fueron conservados adecuadamente. Esto impide que en la actualidad sea posible un estudio muy profundo debido a la falta de bibliografía.

Mientras, solo queda la esperanza que de que no pase al olvido, sino que encuentre en este trabajo un modesto y digno rescate de la revolucionaria y periodista que fue. Conocerla en todas sus facetas será el máximo homenaje que pueda tener.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo entrada: De presentación del tema.
Tipo de cuerpo: De Bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Mención de palabras clave empleadas antes.
Tipo de cierre: De instancia a la acción.

Tema: Figura de la patriota y periodista Magdalena Peñarredonda.

Situación problémica: Desconocimiento de su figura.

Objetivos colaterales: Redescubrir a la figura. Conocer proyectos actuales con respecto a ella. Investigar las causas de su desconocimiento.

Soportes:

Hecho: A casi 60 años de la inauguración del monumento a la patriota Magdalena Peñarredonda Doley, en el Parque Libertad, del municipio de Artemisa, sus habitantes siguen desconociendo a esta mujer de armas y letras.

Antecedentes: Existen pocos estudios con respecto a su figura.

Contexto: Estudiantes pinareños y artemiseños desconocen de una figura que se destacó por su lucha independentista en esa zona.

Proyecciones: Se realiza en estos momentos una minuciosa investigación con el objetivo de rescatar su figura.

Fuentes:

Documentales:

Colectivo de autores: Historia de Cuba 9º grado. Editorial Pueblo y Educación. Ciudad de La Habana, Cuba. 1991. pp. 132, primer párrafo.

Colectivo de autores: Historia de Cuba, Nivel Medio Superior. Editorial Pueblo y Educación. Ciudad de La Habana, Cuba. 2010. pp. 145, tercer párrafo.

Enciclopedia “Cuba en la mano”. Enero de 1940.

Núñez Machín, Ana: Mujeres en el Periodismo Cubano. Editorial Oriente. Santiago de Cuba, Cuba. 1989. pp. 27-32.

Torres-Cuevas, Eduardo y Oscar Loyola Vega: Historia de Cuba 1492-1898. Formación y liberación de la Nación. Editorial Pueblo y Educación. Ciudad de La Habana, Cuba. 2001. pp. 361, segundo párrafo.

No documentales:

Ana Núñez Machín, escritora del libro “Mujeres en el Periodismo Cubano”. Tipo de fuente: Oficial. Tipo de juicio: Analítico.

Edel Mayol Bersach, historiador del municipio de Mariel, Artemisa. Tipo de fuente: Oficial y experta. Tipo de juicio: Analítico, valorativo y proyectivo.

Estudiantes de Periodismo, Historia y Letras de la Universidad de La Habana. Tipo de fuente: No implicados. Tipo de juicio: Analíticos.

Jorge Domingo Cuadriello, investigador. Tipo de fuente: Oficial y experta. Tipo de juicio: Analítico.

Jorge Yaser Nava, estudiante de Periodismo de la Universidad de La Habana. Tipo de fuente: No implicada. Tipo de juicio: Analítico.

José Antonio Rigual, estudiante de Periodismo de la Universidad de La Habana. Tipo de fuente: No implicada. Tipo de juicio: Analítico.

Abdel Moré, licenciado y profesor de Historia en el Instituto Preuniversitario Urbano “Eugenio María de Hostos” de Güira de Melena. Tipo de fuente: Oficial. Tipo de juicio: Analítico.

Profesores de Letras y de Historia en las carreras de Periodismo e Historia de la Universidad de La Habana. Tipo de fuente: Oficiales y expertas. Tipo de juicio: Valorativos.


 

CIUDAD ESCOLAR LIBERTAD CONCLUYE PRIMERA ETAPA DE OBRAS

CIUDAD ESCOLAR LIBERTAD CONCLUYE PRIMERA ETAPA DE OBRAS

Tras largos años de descuido, el centro vuelve a recibir en buen estado constructivo a alumnos y trabajadores.

Texto y fotos: 
RACHEL MORALES HERNÁNDEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Con el propósito de recuperar áreas perdidas por el alto nivel de deterioro constructivo en Ciudad Escolar Libertad (CEL), uno de los más importantes centros educacionales del país, restauraron 16 instalaciones destinadas a las diferentes enseñanzas, en un proyecto que comenzó desde abril de 2013.

Dos círculos infantiles, cuatro primarias, tres secundarias básica, dos institutos preuniversitarios y tres escuelas especiales, además de la Dirección Municipal de Educación, el Centro Provincial de Superación Nené Traviesa y los Departamentos de Cultura y Deporte, concluyeron obras como parte del plan de mantenimiento extendido hasta el año 2020.

“Se cambiaron las instalaciones eléctricas, las puertas, ventanas, lo que constituyó una inversión de más de cuatro millones de pesos (cup) en 2013, y desde comienzos de 2014 hasta la fecha, 485 707.85 (cup). También, se está reconstruyendo el Instituto Politécnico Ho Chi Minh, gracias a una donación vietnamita de 400 mil dólares’’, declaró Regla Colás Sánchez, jefa de inversiones del municipio de Educación, en Marianao.

La pavimentación de las calles, el acondicionamiento de áreas deportivas, la restauración del teatro Manuel Ascunce y el comedor general para trabajadores, serán las últimas obras por el costo que conlleva la reconstrucción de las mismas, informó Sánchez.

Zaisdoasú Ramos Gómez, profesor del preuniversitario Jesús Suárez Gayol ­unos de los institutos reparados­ comentó que después de años de descuido, hoy puede decirse que estudiantes y trabajadores entran más motivados a CEL, en la cual concluyen ciclos de conocimientos por encontrarse dentro de ella todas las enseñanzas, y donde estudio, trabajo y cultura están al alcance de cada educando.

“A pesar del mantenimiento continuo, lo que más afecta en el cuidado de las áreas es la cantidad de personas ajenas a la institución que entran y salen, pues no tienen sentido de pertenencia con el centro”, enfatizó Ramos.

A su vez, Osdeni Antúnez Herrera, director de la secundaria básica Julio Antonio Mella ­otro de los centros beneficiados­ propuso como alternativa  establecer una dirección centralizada que se ocupe del cuidado y mantenimiento de todas las instalaciones,  y del control  e identificación del personal docente.

En estos momentos, CEL tiene mayores condiciones resultado de las labores constructivas. Sin embargo, Antúnez expresó: “Falta ganar en compromiso con las personas que trabajan dentro de esta institución, otrora cuartel Columbia y hoy parte del Patrimonio Nacional”.

Pie de foto: Áreas de estudio y recreación del antiguo cuartel Columbia, hoy Ciudad Escolar Libertad, institución declarada Patrimonio Nacional.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Informativo.
Tipo de lead: Sumario de Por qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Tipo de fuentes: No documentales, tradicionales, primarias, directas.
Tipo de noticia: Ligera, blanda, afirma, simple, directa, hecho consumado.
Valores noticia: Actualidad.
Otros dos valores noticia: Interés colectivo. Progreso.

 

LUCES PARA LA INCERTIDUMBRE

LUCES PARA LA INCERTIDUMBRE

MONICA LEZCANO LAVANDERA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación, 
Universidad de La Habana.

La soledad se presenta de manera diferente. Esta vez, el realizador Esteban Insausti propone con Luz Roja, tercera historia del cortometraje Tres veces dos, donde se revelan los sentimientos más profundos del ser humano. Anclada en la vida contemporánea, esta propuesta cinematográfica refleja los conflictos de las sociedades modernas.

La incomunicación y el aislamiento son asuntos que quedan explícitos en esta invitación, reflejando así diversos modos de vida frente a las barreras que se imponen en el camino de los seres humanos.
La obra se muestra en la piel de dos personajes que desarrollan, separados, sus historias de modo simultáneo; sin embargo, el espectador puede imaginar la unión de sus destinos.

Ambos protagonistas, interpretados por Zulema Clares y Alexis Díaz de Villegas, son  profesionales que la sociedad tiene, en apariencia, como seres alejados de los más agudos problemas terrenales. O sea, la función social de un psicólogo y una locutora radial radica en que sean capaces de transmitir seguridad a las personas. No obstante -y es una tesis fuerte que defiende el corto- tal vez por ironías de la vida, esas personas no escapan de la soledad.

En el cuento de Insausti, quedan muy bien utilizados los códigos visuales. Por ejemplo, la obra está contada con colores oscuros, opacos, tristes, fríos, lo que concuerda con los estados de ánimos de los personajes y con la lluvia, otro símbolo que interactúa también en el decursar de la historia.    

Los espacios ocupan un lugar significativo, pues buena parte del corto se desarrolla en los ambientes de trabajo de los protagonistas, y pese a que en la realidad ambos sitios deben estar bastante iluminados, se representan sombríos y con poca cantidad de objetos, lo cual da coherencia a la intención de los realizadores de mostrar ese estado de tristeza y melancolía.

Con gran astucia, Alejandro Pérez, encargado de la fotografía de Luz Roja, hace un uso efectivo de los planos cerrados para mostrar de un modo más emotivo la intención marcada en los rostros de los actores. En el caso de la consulta en el hospital, se utiliza un picado sobre el psicólogo, enfatizando en el modo en que mueve los dedos hasta llegar a un punto específico. Precisamente, en los momentos en los que la locutora se encuentra en la cabina de radio, se utiliza muchísimo el plano de detalle para ilustrar minuciosamente las expresiones de su rostro y de sus manos. 

Una escena en este producto comunicativo alcanza la cumbre, y es en la que confluyen los pensamientos sexuales de ambos protagonistas. Ese erotismo logró que el lenguaje del cuerpo y el ambiente en que está inserto el cuadro dramático, expresaran majestuosamente el éxtasis de los personajes.

La banda sonora en el corto también ocupa un espacio significativo. Así, los ruidos están perfectamente representados, por ejemplo, en el sonido de la lluvia al caer, que realiza una función ambientadora y simbólica; o en el ruido del claxon de los carros en la carretera, que muestran la ansiedad de los pasajeros.

La música de X Alfonso pretende adentrar al espectador en los conflictos que expone el guión y refuerza la efervescencia sentimental de los protagonistas.

Es esta una propuesta diferente, en la que la tristeza y la impotencia  se muestran como eje central de la vida de dos personas, que representan a todos los seres humanos que se han visto envueltos en la duda y la desesperación. Esteban Insausti demuestra que el cine se convierte en fiel aliado del espectador, pues también logra retratar los estados más esenciales del alma.

¿UNA BICICLETA CON LLANTAS DE MADERA?

¿UNA BICICLETA CON LLANTAS DE MADERA?

El Museo Farmacéutico de Matanzas conserva esta pieza que ha traído como resultado el aumento del número de visitantes al exclusivo espacio.

MILENE MEDINA MARTÍNEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Foto: Cortesía de Marcia Brito.

La única bicicleta con llantas de madera existente en Cuba se expone en el Museo Farmacéutico de la ciudad de Matanzas desde el presente año, rareza que capta la atención de los que visitan el espacio catalogado como Patrimonio Nacional.

Construida a fines del siglo XIX por el alemán Karl Von Drais, el vehículo fue utilizado por los mensajeros de la Botica francesa de Ernesto Triolet y Juan Figueroa a partir del año 1885. Estaba destinado para llevar los medicamentos hasta el domicilio de los clientes de la farmacia.

"No hay referencias de que en otros países del mundo, exceptuando México, exista otra bicicleta con tales características, al menos en centros públicos", puntualizó Marcia Brito Hernández, directora de la institución.

En la década de los 90 del siglo XIX, el medio fue adquirido por la familia de René Castellanos, importante coleccionista matancero, que la recibió como regalo de su abuelo. Este,  primero la mantuvo bajo su cuidado por muchos años en su propia casa, lugar en el cual se conservó como una reliquia por sus características peculiares.

Tras la muerte de Castellanos, su hijo Alejandro la donó al museo a raíz del aniversario 50 de la entidad, quien declaró: "Me impulsó a donarla la vinculación de la bicicleta con la época en la cual vivió Ernesto Triolet y por la certeza de que se mantendrá en buen estado, al igual que la Botica francesa."

“Bicicletas con estas características no se fabrican en la actualidad a nivel industrial, debido a que la madera es un material muy costoso y frágil para vehículos de tales propiedades. Además, su proceso es complejo y puede demorar mucho tiempo en comparación con las de metal”, explicó Teresa Delgado, guía del museo.

Luego de un arduo y difícil proceso de restauración de dos meses, el ciclo se conserva casi en estado original, aunque sus ruedas han sido sustituidas por una especie de manguera con el propósito de asemejar las gomas de caucho que poseía en un principio.

El restaurador, José Manuel Concepción, realizó una cala de colores -perforación que se le hace a un objeto hasta arribar a su estructura -para llegar a la tonalidad original del vehículo, con la cual obtuvo resultados muy satisfactorios que posibilitó la exhibición de esta maravilla de la Botica matancera, única con sus características en el mundo.

Según Marcia Brito, “desde que el curioso ciclo se expone, el número de visitantes del museo aumentó considerablemente, y aunque hoy no se le da el mismo uso que en el siglo XIX, es una dicha poder contar con esta pieza que distingue la historia del Museo Farmacéutico y, por tanto, la de Cuba.”

Pie de foto: La única bicicleta con llantas de madera existente en Cuba.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida.
Tipo de noticia: Blanda, ligera.
Tipo de fuentes: Documentales, Directas.
Primer valor noticia: Singularidad.
Otros dos valores-noticia: Interés colectivo, Proximidad o cercanía.
 

ROJO COMO EL MAR

ROJO COMO EL MAR

ELIANYS JUSTINIANI PÉREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación, 
Universidad de La Habana.

Con solo siete años, Bárbara no podía imaginar que moriría sola. Sus predicciones, entonces, no eran tan exactas y los cálculos solo formaban parte de esa congénita aversión hacia las Matemáticas, heredada de aquel distante pescador a quien apenas vio cuatro veces, pero llamaba abuelo.

Sus padres habían nacido en una zona costera, donde todo huele a sal y las gaviotas cantan a las olas; mas, en búsqueda de progreso, llegaron un día a la ciudad y olvidaron el aire de mar. Y allá, entre cortinas de humo y bullicio de autos, nació Bárbara, rodeada de gente sin tiempo y contaminación en el alma.

La niña pasó casi toda su infancia con la única compañía de Soledad, la anciana cuidadora, y Bruno, un perrito pequinés al que sus progenitores intentaron matar una vez por orinarle los zapatos al jefe de la empresa. Fueron ellos los escasos testigos de sus cumpleaños, pesadillas nocturnas y quejosos llantos por la intermitencia paternal que, con el tiempo, le agotó las lágrimas y convirtió la nostalgia en costumbre.

Fuera del abrazo, tuvo cuanto podía soñar un pequeño: juguetes parlantes, trajes dignos de la realeza, la luna en el escaparate. Aún así, su mayor deseo, ver el mar, no se había cumplido, porque siempre quedaba postergado ante disímiles ocupaciones.

Sin embargo, aquel mayo de sus siete años le dibujaba una sonrisa: papá había dicho que, camino a casa de un amigo, pasarían por las costas y aunque no se acercarían lo suficiente como para sentir la arena, podría ver, a lo lejos, la inmensidad de las aguas.

Y así fue, durante las casi doce horas que tardó el viaje, Bárbara solo buscaba tras la carretera, aquello de lo que tanto le habían hablado, pero no conocía ni el color. Al fin, cercanas las siete de la noche, apareció distante, tras nubes de arbustos, un inmenso y rojo mar con el sol a punto de ahogarse, bajo un cielo que lucía los tonos más hermosos que había contemplado.

Sintió deseos de reír, gritar, llorar, de arrojar por la ventana su vejez prematura, de ser la niña, tan no ella, que había desterrado de su cuerpo a golpe de madurez impuesta; pero no lo hizo, se limitó a estirar los labios y tomar de la mano a su madre:

-Mira, mamá, el mar: tan grande, tan rojo.

-Veo que aún no has aprendido los colores-, respondió sin voltear, retirando el brazo. El mar es azul, solo azul, y poco impresionante, además.

La chica no comprendió en aquel momento. Aunque sabía los colores, y bien, quedó en silencio, sin replicar, como la gente mayor. Siguió mutilando su ilusión y años más tarde, la de sus hijos, de quienes disfrutó poco por los quehaceres de una vida cronometrada, y ahora la visitan solo una vez al año para no derrochar hojas del calendario en una persona que tampoco les brindó mucha atención, que no los dejó volar, que les dijo que las hadas no existían, que nunca vendrían los reyes magos, y que el mar no era rojo.

LA PAZ DE LA GUERRA

LA PAZ DE LA GUERRA

ADIEL GUEVARA RODRÍGUEZ,
estudiante de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Ante la imagen que anunciaba el estreno en Cuba del filme japonés “Sangrienta Búsqueda de la Paz”, de Shigehiro Ozawa, no se puede negar que la creatividad de Jorge Dimas González Linares con su cartel consigue, al menos, mantenernos interesados sobre la trama de la proyección cinematográfica. Un fiasco supuso, sin embargo, la película que narra los cruentos conflictos de un grupo de nipones en defensa de su asediada nación.  

Existe una notable economía de elementos visuales para transmitir la esencia de la producción fílmica. La paloma, como centro de atención, permite asumir, por su clásico carácter simbólico, la inclusión de aristas positivas sobre la espiritualidad humana como la repulsión por la guerra.

Pero aquí vemos algo fuera de lo común y que hace de este animal un verdadero “grito de pared” de claridad pasmosa: la sangre que tiñe su plumaje. Es destacable cómo una persona, presumiblemente con la misma nobleza que la del ave por el uso del blanco en su mano, la sostiene sobre los dedos y el rojo surge como de una herida profunda para manchar el brazo. Tal parece que el alado ser volviera de combatir sin éxito a la misma muerte.

El fondo negro contrasta con el motivo principal del cartel y muestra la abrumadora soledad de quienes buscan el quimérico sueño de un mundo sin guerras y violencia, para lo cual se necesita, muchas veces, de enfrentamientos que restablezcan el orden y la tranquilidad.

Teniendo en cuenta la resistencia que normalmente ofrece el ser humano a procesar con rapidez palabras y temáticas de negativa implicación, al usar un símbolo como la paloma, se posibilita una mayor aceptación del difícil mensaje a transmitir. Es decir, la forma empleada en este caso se subordinó al imperativo de hacer más asimilable el contenido de la película por el público en general. Curiosamente, el ojo del níveo pájaro casi se satura de la misma sangre que cubre su cuerpo, como si reflejase los horrores contemplados en infinitos suplicios humanos.

Desde una perspectiva histórica, el cartel cinematográfico en la Isla, posterior a 1959, evolucionó para reflejar las tendencias mundiales, los intereses políticos y económicos de la época. Su utilidad propagandística halló fin durante la etapa postrevolucionaria, pues pasó a ser más polisémico, profundo e instructivo.

Tales expresiones de las artes gráficas, específicamente en la primera mitad de los 70, como esta obra de González Linares (1973), se transformaron en productos de excesiva elaboración conceptual. Quedaron atrás los discursos narrativos, las imágenes y elementos descriptivos, así como los puntales de la tipografía. Los diseñadores concentraron esfuerzos en encontrar la combinación precisa de los elementos y lograr una comunicación eficiente, sin distracciones innecesarias y vacías de significado. El refuerzo de la carga simbólica en algunos íconos apeló a la inteligencia del público para interpretar los mensajes de los carteles.

Precisar la idea central de “Sangrienta Búsqueda de la Paz” no representó un problema puesto que título e imagen promocional se apoyan mutuamente y logran establecer una relación muy compenetrada, casi inseparable. Podría decirse que cada uno es la continuidad del otro y cercenar alguno de los dos haría ininteligible el mensaje a transmitir.

Asimismo, la calidad estética es acertada para lograr impactar e interesar al público ya que se sale del repetido estereotipo de la pureza inviolable de la paloma que, como cualquier otro animal, puede defenderse en un momento dado para conservar su existencia en este mundo. De igual manera, la armonía encarnada simbólicamente en el ave, puede estallar en violencia si precisa garantizar su supervivencia y, mediante la guerra, conseguir paz.

SECUELAS DE UN CHAPARRÓN

SECUELAS DE UN CHAPARRÓN

Ante la lluvia, La Habana se inunda para recordar las pericias de sus alcantarillas. 

Texto y foto:
NAYARE MENOYO FLORIÁN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Siempre que llueve escampa, pero mientras ello ocurre, las principales arterias capitalinas se ven inundadas. Tras los últimos aguaceros en la capital, el agua acumulada por la intensidad del diluvio impidió el paso de automóviles en la intersección de varias arterias principales, a tal punto que personas inescrupulosas se aprovecharon de las estancadas de los autos para cobrar a los choferes la ayuda para salir de la situación.

Esta situación se hizo sentir en las calles Boyeros y San Pedro, donde jóvenes de los alrededores sacaron partida del problema al cobrar 1 cuc por empujar los automóviles. Ante tal situación, los dueños de los autos accedían al precio para salir de la estancada, pero no sin antes quejarse de la situación de los drenajes en la ciudad.

El ciudadano Pedro Acosta alegó que es inaudito que a menos de diez metros de la Plaza de la Revolución no haya “una alcantarilla que se respete”. Estos incidentes son tan comunes como aguaceros se sucedan  y  no solo ocurre acá sino también en varios puntos de la ciudad, apuntó.

En la populosa esquina de 4 Caminos el hecho se repetía, esta vez por el cobro de 3 cuc, según declaraciones de Pedro Menoyo, así como también en la esquina de 3ra. y 70  como corroboró el dueño de auto que sufrió de los escandalosos precios.

La empresa Aguas de La Habana, en el Plan Director de la Ciudad en su primera etapa, recoge que el sistema de drenajes de La Habana data de 1908. Dicho engranaje es el que se utiliza actualmente sin cambios sustanciales.

Para Sergio del Castillo, jefe de Departamento de Drenaje Pluvial en la  misma entidad, las inundaciones ocurren principalmente a causa de la urbanización, puesto que la ciudad creció desmedidamente. Otras de las razones es la acumulación de desechos sólidos cerca de la entrada de los tragantes.

El funcionario apuntó que actualmente existen en la capital 78 zonas de inundación, todas en estado muy crítico. A pesar de que la entidad tiene varios proyectos, el problema no será resuelto de inmediato, sino paulatinamente, dado el costo de millones de pesos para hacer una reparación, este precio casi se duplica si hablamos de construcción de un sistema novedoso.

Pie de foto: Los vehículos fueron empujados por jóvenes, al precio de 1 cuc.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Especial Sentencioso-Comentado.
Tipo de Cuerpo: Lead +  Pirámide Tradicional.
Tipo de Fuentes: Directa, transitoria y secundaria.
Primer valor noticia: Actualidad.
Otros dos valores noticia: Proximidad o cercanía; Interés colectivo.

VERDADES INCOMPLETAS

VERDADES INCOMPLETAS

WALKIRIA JUANES SÁNCHEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Muchas personas afirman que unos nacen mentirosos y otros aprenden a serlo. Lo cierto es que todos tenemos el gen del engaño, es parte de nuestra esencia, y el motivo por el que utilizamos una mentira, limita las dimensiones de sus consecuencias.

Cómo juzgar al padre que pide a sus hijos que escriban una carta a los Reyes Magos; cómo explicarle a un niño que el dientecito que perdió no será remunerado por el ratoncito Pérez, sino que tendrá que esperar por lo menos un mes para tener otro; o cómo decirle que nació producto de la fecundación de un óvulo por el espermatozoide que su papá aportó a través de una relación sexual, cuando es más sencillo dejarle el trabajo a la cigüeña.

Estudios realizados demuestran que una persona normal miente tres veces al hablar cada diez minutos, ¿cuánto lo hará un mentiroso? Existen diferentes tipos de mentiras, y unas son más utilizadas que otras, pero, ¿podríamos vivir sin ellas?

Quién no ha dicho: “Mañana comienzo la dieta”; o cuando un amigo te cuenta un secreto y le aseguras: “Esto queda entre nosotros”; y si nos retrasamos para una cita, cuando nos llaman al teléfono decimos: “Ya estoy llegando”.

Sin embargo, ser honestos en todos los contextos no favorecería las relaciones sociales y afectivas. Eliminar las mentiras de la política, la diplomacia o de nuestra vida personal implicaría decir toda la verdad, que podría provocar desde herir los sentimientos de nuestros seres queridos hasta la Tercera Guerra Mundial.

Pero, como en el alma de los poetas vuela la fantasía, en la de los mentirosos nacen las tormentas. Si una mentira puede ser una falsedad genuina o una “verdad incompleta”, entonces debemos tener en cuenta que lo verídico puede ser manipulado y depende del punto de vista de cada persona.

En el Periodismo todo está regido por la intencionalidad, esa que nace en el comunicador como trabajador de un medio, hasta su propia formación intelectual y moral; es aquí donde la ética profesional asegura la veracidad de los hechos. Si 50 periodistas realizan la misma cobertura, habrá 50 enfoques diferentes, pero los datos deberán ser exactamente iguales.

Desde otra perspectiva, la mentira es colectiva cuando nadie se cuestiona las cosas. El que engaña se siente seguro de todo lo que dice, o eso es lo que aparenta; un refrán popular asegura que “más fácil se atrapa un mentiroso que un cojo”, entonces, si prestáramos más atención a los hechos que a las palabras, despejaríamos el signo de la duda.

Está demostrado que cuando alguien inventa una historia será incapaz de reproducirla en reversa, porque los seres humanos pensamos cronológicamente. Existen técnicas para obtener la verdad como fármacos o el polígrafo, aunque ambas poseen un margen de error considerable.

Mentir puede salvarte la vida. Tal fue el caso de Galilei, quien obligado por la Santa Inquisición de la Iglesia Católica, para no ser condenado a muerte, se retractó de sus descubrimientos sobre la rotación de la Tierra; aunque después de la abjuración Galileo dijo su famosa frase: “Y sin embargo, se mueve”.

Pero, la verdad es uno de los valores humanos más necesarios para vivir en sociedad. La honestidad ha de prevalecer en el mundo para conservar la bondad que nos une. Aunque mentir sea un hábito inevitable, la moral es un compromiso colectivo que garantiza la confianza, y la verdadera libertad está –como señaló Martí– en aquel que puede pensar y hablar sin hipocresía.